Resumen: Lila cumplió su amenaza contra Marinette: hacer que sus amigos la abandonen y humillarla tras ser rechazada por Adrien. Hawkmoth no pierde su oportunidad de crear un akuma muy poderoso, inspirado en una antigua leyenda china. Chat Noir necesitará ayuda para rescatar a Marinette sin la ayuda de Ladybug. Spoilers Tercera Temporada.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía.
2) Contiene spoilers de todo lo que se ha estrenado de la tercera temporada.
3) Viaje al Oeste es un cuento tradicional chino de autor desconocido y pertenece al dominio público. Puse un pequeño resumen al final del primer capítulo, por si les quedan dudas sobre el cuento.
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VIAJE AL OESTE
CAPÍTULO 12
Lobby del Louvre
Al mismo tiempo
Tripitaka frunció el entrecejo al ver a Le Roi Singe aparecer frente a ella y liberar a los dos héroes antes de que Sun Wukong lograra quitarles los Miraculous. Podía escuchar a Hawkmoth gritando dentro de su mente, furioso por haber perdido la oportunidad de tomar los Miraculous cuando tenía a los dos héroes atrapados bajo el pilar.
La chica akumatizada apretó las manos, analizando la situación, cuando Hawkmoth volvió a comunicarse con ella.
-Destruye a esos tres héroes- dijo Hawkmoth en su mente- olvídate de los niños. Puedes cazarlos y atraparlos después para vengarte, pero quiero que destruyas a esos tres héroes de pacotilla de una vez por todas-
-¿Dejarlos ir?- dijo Tripitaka mientras dejaba escapar un gruñido bajo y apretaba sus manos.
-¡Vas a obedecer mis órdenes, o te retiraré tus poderes, Tripitaka!- la amenazó Hawkmoth- no creo que quieras volver a ser la ingenua de Marinette-
Tripitaka frunció el entrecejo, nada contenta de dejar ir su oportunidad de vengarse de sus compañeros, pero asintió levemente y levantó la mano para llamar de regreso al dragón hacia su mano para convertirlo en un báculo, liberando al mismo tiempo a la profesora y a sus compañeros, quienes salieron corriendo por el túnel al Jardin des Tuileries. La mayoría de sus compañeras lloraban, igual que Kim, a quien Ivan tuvo que sacar cargando.
La chica miró furiosa a sus compañeros mientras que huían de ahí, pero se volvió a los tres héroes, quienes estaban en el centro del lobby del museo. Era la segunda vez en ese día que el villano se interponía entre ella y su venganza.
Y la sonrisa socarrona de Ron Singe le provocaban ganas de tumbarle los dientes de un golpe para borrársela.
-Los tres van a pagar por obligarme a dejar ir a mis prisioneros- siseó Tripitaka, señalándolos con su bastón- Sun Wukong, destruye a ese impostor mientras yo recupero las joyas de los otros dos perdedores-
Roi Singe no parecía estar muy preocupado, mientras que Redbeatle y Neko Noir se miraron entre sí, la última mirando de reojo el anillo y notando que no le quedaba mucho tiempo para detransformarse.
-Veamos quien es el mono más fantástico en ese caso- dijo Roi Singe mientras se volvía a Sun Wukong y ponía sus manos en la cintura- porque el más guapo ya sabemos quien es- añadió mientras que alzaba repetidamente las cejas.
Sun Wukong sonrió maliciosamente y se lanzó a atacarlo con su bastón, mientras que Roi Singe se defendió con el suyo, tomándolo de su oreja y haciéndolo regresar a su tamaño normal, lo suficiente para detener el golpe.
Mientras los dos monos peleaban, Tripitaka lanzó su bastón contra los otros dos héroes, convirtiéndolo en un dragón de nuevo que se mantuvo volando alrededor del lobby y escupiendo fuego sobre todos los héroes, haciendo que Redbeatle y Neko Noir tuviera que correr en círculos protegiendo a Roi Singe.
El anillo de Neko Noir sonó su tercera advertencia.
-Tenemos que darnos prisa- dijo la chica, mordiéndose el labio- no me queda mucho tiempo-
La pelea entre Roi Singe y Sun Wukong se había vuelto cada vez más intensa, con el enemigo cada vez más desesperado por golpear al héroe mientras que éste no paraba de bromear y reír.
-Vamos, monito- dijo Roi Singe mientras que saltaba entre las escaleras eléctricas, lo que quedaba de la pirámide y el lobby del museo- sé que puedes hacer más que eso-
Sun Wukong gruñó furioso, pero su furia no duró mucho. Sonrió travieso y tras parpadear un par de veces, se multiplicó alrededor del héroe, mientras que éste le mostraba la lengua y guiñaba un ojo.
-¿Crees que eso me preocupa, Sun Wukong?- dijo Roi Singe sin dejar de sonreír, al tiempo que ponía el bastón en sus hombros- aunque sean cien contra uno puedo hacerte pedazos-
Tal y como lo dijo, Roi Singe se lanzó contra las copias de Sun Wukong, peleando hábilmente con ellas mientras que buscaba con la vista al original. Mientras tanto los otros dos héroes se volvieron hacia Tripitaka y volvieron a atacarla con la esperanza de detener al dragón o al menos distraerla para que no atacara al otro chico.
La cuarta advertencia sonó en el anillo de Neko Noir.
-Chicos, no me queda mucho tiempo- dijo la chica, usando su bastón para mantener el fuego del dragón lejos de ella.
Roi Singe terminó de golpear a la última copia de Sun Wukong, y cuando se volvió hacia el que supuso era el original con su bastón en mano, de pronto se detuvo. El chico se sorprendió a ver que, en lugar de su enemigo, había otra persona de pie frente a él. Una hermosa chica de estatura baja, con brillantes ojos azules y una sonrisa que siempre lograba hacerlo perder el equilibrio. El corazón del chico dio un salto.
-Ma lady…- los ojos de Roi Singe brillaron al ver a Ladybug de pie donde Sun Wukong había estado hacía unos segundos.
Por un momento, el chico se olvidó de todo lo que estaba a su alrededor. Se olvidó del dragón que daba vueltas en el lobby del museo, de sus dos compañeros héroes que estaban siendo derrotados por Tripitaka, de su pelea y del hecho de que en esos momentos no era Chat Noir, sino Roi Singe.
-¿Chaton?- la voz de Ladybug hizo que su corazón brincara de felicidad- ¿qué crees que haces?
-Ma lady…- dijo el chico, bajando su bastón y comenzando a caminar hacia ella, sus ojos humedeciéndose mientras que extendía sus brazos.
"Hey, despierta. ¿Qué crees que haces?", escuchó la voz de Xuppu en su mente "es el enemigo. ¿Acaso te olvidaste de Tripitaka?"
-Tripitaka…- dijo en voz baja el chico, cayendo en cuenta de que lo que estaba viendo frente a él no era Ladybug. Ladybug era Marinette, ergo, era Tripitaka. No podía ser la chica que estaba frente a él en esos momentos. Eso quería decir que…
"Sun Wukong puede transformarse en lo que desea", pensó el chico "está intentando engañarme…"
Sin previo aviso, Roi Singe corrió hacia la supuesta Ladybug y la golpeó con todas sus fuerzas con su bastón, lanzándola contra la pared y viendo que se convirtió de nuevo en su enemigo al momento del impacto.
-¡Vas a pagar por haberte atrevido a convertirte en ella!- dijo furioso Roi Singe.
Mientras eso sucedía, Tripitaka no parecía estar muy impresionada por la pelea que daban Redbeatle y Neko Noir. Extendió su mano para convertir el dragón en un báculo de nuevo y apuntó a los héroes con él, rodeándolos de grandes paredes de fuego azul.
- ¡Sun Wukong! Termina con esto de una vez- dijo la chica akumatizada.
Los tres héroes se pusieron de pie y se prepararon para el golpe. Roi Singe miró de reojo el túnel, y notó que su profesora y sus compañeros habían logrado huir hacia el jardín de Tuileries. Se volvió a Redbeatle, asintiendo levemente. Éste captó el mensaje.
-LUCKY CHARM-
Un pergamino de color rojo con motas negras apareció en las manos de Redbeatle. Cuando éste lo abrió, no vio más que seis palabras en chino, repitiéndose constantemente.
Redbeatle miró interrogante el pergamino y se lo pasó a Roi Singe mientras que Neko Noir seguía manteniendo alejado a Sun Wukong.
Roi Singe leyó el pergamino. Nǐ bùnéng shānghài wǒ de péngyǒu. No debes lastimar a mis amigos.
-Dense prisa- dijo Neko Noir, mostrándoles que solo le quedaba una última advertencia en su anillo.
Roi Singe miró alternadamente el pergamino, a Tripitaka y luego Sun Wukong, y sonrió al ver la diadema dorada en la frente del último. No necesitó revisar el libro que había llevado consigo para saber que era lo que el Lucky Charm le quería decir. Recordaba bien que, en la historia, Guanyin le dio una banda dorada a Tripitaka para que engañara al rey mono y después de que éste se la puso, la banda se encogía cuando el monje recitaba un sutra en particular, causándole una horrible migraña.
-Ya sé que hay que hacer- dijo Roi Singe mientras que convertía su bastón en un pequeño bolígrafo y lo ponía detrás de su oreja mientras que extendía el pergamino- cúbranme-
Redbeatle no sabía que quería decir el otro chico, pero asintió. Por primera vez Adrien agradeció haber sido obligado a aprender chino.
-Nǐ bùnéng shānghài wǒ de péngyǒu- comenzó a repetir Roi Singe en chino, cerrando los ojos y poniendo su dedo índice y medio sobre sus labios- nǐ bùnéng shānghài wǒ de péngyǒu-
Mientras repetía esas palabras, la banda en la frente de Sun Wukong se encogió, causándole un terrible dolor de cabeza al rey mono, lo suficiente para distraerlo de sus ataques y darle oportunidad a Redbeatle y Neko Noir de vencerlo, cuando ambos lo golpearon al mismo tiempo con sus respectivas armas. Sun Wukong gruñó sin dejar de tocarse la cabeza.
Tripitaka entrecerró los ojos furiosa. Necesitaba a Sun Wukong para el siguiente paso de su plan. Si lo vencían...
-¡No!- gruñó Tripitaka, golpeando el extremo de su báculo contra el suelo, haciendo que Sun Wukong se convirtiera en una luz roja y fuera absorbida por el arma. Mientras tanto, los tres héroes se volvían hacia Tripitaka, con sus armas en mano- bien hecho, héroes. Pueden haber vencido a mis tres campeones, pero aún les falta vencerme a mí. Y si casi destruí a Chat Noir la primera vez, los destruiré fácilmente a ustedes, héroes inexpertos-
Tras volver a conjurar su dragón, Tripitaka desapareció mientras miraba hacia atrás con una sonrisa.
-¿Qué crees que haces?- siseó Hawkmoth en la mente de la chica.
-Relájate- dijo Tripitaka, rodando los ojos- necesito recuperarme. Sun Wukong y yo los destruiremos en la última pelea-
Una vez que se quedaron solos, los chicos se dejaron caer en el suelo sentados.
-Detransformación- dijo Roi Singe, mientras que sus dos compañeros se detransformaban espontáneamente por haber utilizado sus poderes especiales.
Los tres estaban sumamente agotados por todas las peleas que tenían que librar contra la chica akumatizada. Y no solo estaban cansados físicamente. Era desgastan emocionalmente el hecho de tener que pelear contra su amiga y, en el caso de Adrien, contra alguien a quien tanto quería. El chico rubio se dobló sobre su abdomen.
-Hey, ¿estás bien?- dijo Xuppu.
-Estaré bien- dijo Adrien, abrazando su abdomen mientras que se apoyaba en una de las columnas- el maestro Fu me advirtió que tuviera cuidado-
Luka y Kagami la vieron con una expresión algo preocupada.
-Bueno, tres menos y nos falta solamente ella- dijo Kagami finalmente.
-Sí, pero ya viste como dejó a Adrien la primera vez que se enfrentaron- dijo Luka en un tono cauteloso- tenemos que tener mucho cuidado cuando nos enfrentemos a ella, o terminaremos…-
Pero el sonido del teléfono celular de Adrien los interrumpió. El rubio tomó el celular y palideció al ver el nombre en la pantalla. Era su padre quien lo estaba llamando.
-Oh, esto no es nada bueno- dijo el chico con una expresión mortificada al ver el nombre en la pantalla. Se quitó el Miraculous del Mono de la frente antes de responder la llamada- ¿hola?¿Père?-
-¿Se puede saber dónde demonios estás en este momento?- escuchó gritar a su padre del otro lado de la línea.
Adrien sabía que no tenía caso mentir. Era muy probable que Max u otro de sus compañeros reportara que Adrien había estado dentro del Louvre durante el ataque.
-Yo eh… estoy en el Louvre- dijo Adrien entre dientes, esperando el enojo de su padre- el akuma secuestró a todo mi grupo del colegio, y…-
-¡Vas a regresar a casa en este momento!- gritó su padre a través del auricular- y no vas a salir de casa hasta que Ladybug y Chat Noir purifiquen ese akuma-
-Pero père…-
-¡Pero nada!- dijo Gabriel Agreste en un tono furioso- tu guardaespaldas estará en la entrada del Louvre en dos minutos. Apresúrate-
Los tres chicos se miraron entre sí, preocupados. Adrien guardó el Miraculous en su caja y, tras despedirse de Xuppu, lo devolvió discretamente al maestro Fu mientras que se dirigía junto con sus dos amigos en la salida del museo hacia la limosina, donde el Gorila lo esperaba con cara de pocos amigos.
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Gran Galería, Louvre
Al mismo tiempo
A pesar del peligro y que aún estaba llevándose a cabo el ataque en el lobby, Nathaniel y Alix se apresuraron a regresar a la Gran Galería, entrando al museo por una puerta trasera. Habían dejado atrás a Marc, y tenían la impresión de que estaba lastimado. Ambos cruzaron corriendo los pasillos semidestruidos del Louvre, evadiendo los escombros, y finalmente encontraron a Marc ovillado en una esquina de la Gran Galería y abrazando su brazo izquierdo contra su cuerpo, acompañado de Sabrina.
-¡Marc!- dijo Nathaniel, alcanzándolo- ¿te encuentras bien?-
-Yo… sí, estoy bien- dijo Marc, intentando reprimir una mueca de dolor. Levantó la mirada, y recorrió con ella a sus dos amigos- ¿ustedes están bien?¿lograron escapar?¿Redbeatle y Neko Noir lograron vencer a Marinette?-
Al ver la muñeca herida del chico, Alix rodó los ojos y le dio un zape.
-Ouch…- se quejó Marc.
-Eres un tonto, Marc, ¡por supuesto que no estás bien!- dijo la chica de cabellos rosados- tienes la muñeca del tamaño de una pelota de tenis-
El chico pelinegro sonrió a modo de disculpa.
-Alix tiene razón- dijo Sabrina cruzando los brazos, aunque los ojos de la chica notaron que los dos tenían algunas pequeñas quemaduras en los brazos, así como la ropa chamuscada- pero ustedes tampoco están bien-
-No pasa nada, estamos bien- dijo Alix fríamente, pero Sabrina notó que Nathaniel parecía estar muy sacudido.
-Vamos, Marc, tenemos que llevarte al hospital- dijo Nathaniel con una expresión curiosa en sus ojos, ayudando a su amigo a ponerse de pie con cuidado de no lastimarlo más- tenemos que hacer que te revisen…-
-Y a ustedes dos también- intervino Sabrina, señalando las pequeñas quemaduras- aunque de todos modos estará bien cuando todo regrese a la normalidad-
Marc hizo una mueca, y se puso de pie con ayuda de sus amigos.
-Redbeatle y Neko Noir lograron vencer al tercer monstruo- continuó Nathaniel en voz baja- pero aún les falta vencer a Tripitaka y purificar el akuma para liberar a Marinette. Esto aún no se termina-
Los cuatro chicos caminaron hacia la salida del Louvre sobre la calle Rivoli, con la idea de tomar el metro que estaba en esa estación, cuando vieron que había un helicóptero estacionado en el parque junto al museo. Una chica conocida se acercó a ellos.
-¿Hola?¿Qué hacen ahí parados como idiotas?- dijo Chloé Bourgeois mientras que rodaba los ojos- apresúrense, los llevaré al hospital-
Nathaniel se sonrojó, mientras que Marc y Alix se miraron entre sí.
-Eh… ¿porqué nos estás ayudando?- dijo Alix.
-Arggg… ¿quieren dejarse de preguntas tontas y darse prisa?- dijo la rubia mientras les daba la espalda- esto es ridículo, totalmente ridículo-
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Entrada de la Mansión Agreste
Más tarde
Luka y Kagami acompañaron a Adrien a su casa, pasando todo el camino pensando quizá en alguna coartada para la presencia de su amigo en el Louvre. Seguramente su padre lo había vigilado con el GPS de su teléfono celular, y estaba furioso porque el chico se puso en peligro.
El chico llamó a la puerta, y la cámara redonda salió de la pared.
-Adrien, entra de inmediato- dijo la voz de Gabriel, y la cámara se fijó en los otros dos chicos- y ustedes dos, ¿qué creen que hacen aquí? ¡Largo!-
-¡Père!- lo reprendió Adrien- Luka y Kagami son mis amigos, y…-
-¡Adrien, dentro!- gritó Gabriel.
Antes de que el chico dijera algo, el Gorila lo tomó de los hombros y lo arrastró hacia dentro de la mansión, haciéndolo tirar el libro del Viaje al Oeste a los pies de Luka, quien lo recogió rápidamente. Kagami frunció el entrecejo al ver la mueca de dolor en el rostro de Adrien e intentó detener al Gorila y quizá darle su merecido, pero la reja de la mansión se cerró prácticamente en su cara.
-No…- dijo Kagami, golpeando frustrada la reja con sus puños- ¡Adrien!-
-¡No!- escucharon gritar a Adrien desde la entrada de la mansión, forcejeando e intentando soltarse del Gorila- ¿qué te pasa? ¡Suéltame!-
Los dos chicos vieron con horror al Gorila arrastrando fácilmente a Adrien hacia el interior de la mansión y cerraba la puerta detrás de ellos. Kagami iba a hacer algo, tirando de la reja, pero sintió a Plagg moverse bajo su saco. La chica levantó la solapa, y la cabeza del kwami se asomó.
-Espera un poco, chica- dijo Plagg en voz baja- pelear ahora no te servirá de nada. El viejo Agreste no es fácil de convencer de dejar respirar a su hijo. Pero creo que tengo una buena idea para sacar a Adiren de la mansión para que podamos continuar la pelea, y al mismo tiempo evitemos que tenga consecuencias con su padre-
Kagami miró a Plagg, dudosa, pero Luka asintió.
-Supongo que tenemos que confiar en Plagg- dijo Luka en un tono resignado, mientras que Tikki se asomaba bajo su chamarra y asentía.
-Es la mejor opción- dijo la kwami, sonriendo levemente y guiñando un ojo a su compañero- si algo he aprendido en estos miles de años, es que vale la pena escuchar a Plagg-
Plagg sonrió levemente, mostrando sus colmillos.
-Lo sé, soy genial- dijo el kwami- ¿qué esperan? Manos a la obra-
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Mansión Agreste
Más tarde
El Gorila arrastró a Adrien hacia la oficina de su padre con facilidad y sin ningún cuidado, sin soltarlo durante todo el trayecto. Cabe mencionar que el chico rubio estaba más que furioso por el trato que su padre y su guardaespaldas le estaban dando, además de que lo estaba lastimando aún más al arrastrarlo de esa manera. Prácticamente lo estaban secuestrando en su propio hogar.
-¡Père!- se quejó Adrien tan pronto como estuvo frente a su padre, sacudiendo los hombros para soltarse del enorme guardaespaldas y dio un paso delante con una expresión desafiante- ¿qué significa esto?-
-Significa que me desobedeciste- dijo Gabriel Agreste fríamente, mirándolo mientras entrecerraba los ojos- te pusiste en peligro hoy a pesar de que te dije que debías mantenerte a salvo…-
-¡El akuma me secuestró junto con mis compañeros del colegio cuando estaba en clases!- dijo Adrien en tono de reclamo, atreviéndose a interrumpirlo y apoyando sus manos en el escritorio de su padre- ¡no hay nada que pudiera haber hecho para evitar lo que pasó!-
-No me importa, Adrien- dijo el hombre, haciendo un gesto exasperado y caminando detrás de la pantalla de su computadora y oprimiendo la pantalla- te quedarás en la mansión, y no te acercarás al colegio o a ningún sitio público hasta que el akuma sea purificado por Ladybug y Chat Noir. Punto-
-Pero père…- reclamó Adrien en voz baja. Estaba enojado, pero una parte de él estaba un poco aliviada. Si lo encerraban en su habitación como siempre, bien podía escapar normalmente por la ventana. Le iba a causar problemas, pero podía hacerlo.
-Y como tienes historial de escapar por la ventana de tu habitación, me voy a asegurar de que esta vez te quedes ahí- dijo su padre, adivinando sus pensamientos- voy a activar el mecanismo defensivo de la mansión. Las puertas de tu habitación y tu ventana van a estar cubiertas por los paneles metálicos-
-¿Que?¡No! ¡No puedes hacerme eso!- gritó Adrien, pero no pudo hacer nada. Tras un gesto de su padre, el Gorila lo tomó de los brazo y lo arrastró fuera de la oficina y hacia las escaleras rumbo al segundo piso- ¡suéltame, so bruto!-
El chico no paraba de forcejear y patalear mientras que el Gorila lo arrastraba, pero como un adolescente sin poderes y con sus quemaduras sin curarse aún en su pecho y abdomen, los cuales habían empeorado al pelear contra Sun Wukong, no podía hacer mucho al respecto. El enorme hombre abrió la puerta de su habitación y lo lanzó dentro, cerrando la puerta tras él con llave, para después activar el sistema defensivo, dejándolo encerrado y rodeado de paredes de metal.
El chico se levantó tan rápido como pudo, y pateó la puerta, la golpeó repetidamente con sus puños cerrados, pero sabía que sus esfuerzos eran en vano. Sin su Miraculous, no podía hacer nada.
-¡Déjenme salir!- gritó el chico mientras que golpeaba la puerta, sintiendo su corazón latir con fuerza, y comenzando a tener un ataque de pánico por su claustrofobia- ¡père, por favor!¡Déjame salir!-
Pero no obtuvo respuesta. El chico cayó de rodillas al suelo, desesperado. No solo odiaba estar encerrado, sino que en esta ocasión realmente necesitaba salir de ahí. Necesitaba regresar con Luka y Kagami, y ayudarlos a desakumatizar a Marinette.
-No puedo perderla…- dijo Adrien para sí mismo mientras que golpeaba débilmente la puerta de metal, su voz quebrándose al caer en cuenta de que debió haberse quedado con el Miraculous del mono. Pero no podía escapar- no puedo quedarme aquí… no puedo abandonar a ma lady…-
Adrien tembló. No sabía si era su claustrofobia o el miedo de que no pudieran liberar a Marinette de Hawkmoth, pero ahí estaba de nuevo, como cada vez que quedaba encerrado: esa sensación de opresión en el pecho, esa mano invisible apretando su cuello sin dejarlo respirar.
-Por favor…- alcanzó a decir sin aliento.
El chico hizo un puchero, pero pronto sintió un par de diminutas patas en su mejilla. Notó la presencia de Plagg a su lado.
-Hey, chico-
-¡Plagg!- dijo Adrien, dando un respingo al ver al kwami, su expresión era una mezcla de alivio y sorpresa.
-Shhh…- dijo kwami, poniendo sus diminutas manos en la boca del chico para que se callara- no te muevas, te voy a sacar de aquí-
Antes de que Adrien respondiera, Plagg sopló sobre cobertura de metal de la ventana, destruyéndola mientras que creaba un gran estruendo. Redbeatle lo estaba esperando fuera de la mansión colgando de su yoyo, y el Gorila miraba la escena desde el patio.
-Lo siento, monsieur- dijo Redbeatle, tomando a Adrien por la cintura, antes de salir con él por los techos de la ciudad- este chico es uno de los principales objetivos de la víctima del akuma, y esconderlo en su propia casa no es muy sensato. Lo llevaré a un sitio seguro para que esté a salvo hasta que podamos purificar ese akuma-
Y con esas palabras, Redbeatle salió de ahí, llevándose consigo a Adrien. El Gorila se quedó mirando al héroe alejarse con el chico rubio.
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Habitación de Lila Rossi
Esa noche
Tras varios días desde que Marinette fue akumatizada y que Chloé Bourgeois había expuesto sus mentiras, Lila Rossi se había olvidado los problemas que había causado, y estaba planeando su siguiente paso.
Sí, estaba un poco preocupada cuando escuchó que Marinette había atacado a sus antiguos amigos y a sus compañeros del colegio con una horrible y peligrosa venganza, pero se consolaba a sí misma pensando en que Hawkmoth estaría agradecido por ayudarlo a crear un asuma tan poderoso y que no dejaría que Tripitaka la lastimara.
No sabía lo equivocada que estaba.
Mientras tanto e ignorando ese pequeño detalle, Lila la pasó haciendo sus nuevos planes. Desde que Tripitaka había atacado el colegio, nadie había visto a Adrien. No sabía que estaría haciendo, pero el chico parecía furioso de que lo hubiera usado para lastimar a Marinette. Parecía que no tenía oportunidad con Adrien, y tomó la decisión de hacer lo mismo que con Marinette: mentir para obligarlo a hacer lo que ella quería. Podía amenazarlo con hacer un escándalo. Era un modelo famoso, y si lo amenazaba con ir a un periódico o revista y acusarlo de haber abusado de ella o que estaba embarazada de él.
Lila sonrió maliciosamente. Sabía bastante bien que monsieur Agreste haría lo que fuera, incluso obligar a Adrien a hacer lo que ella quisiera con tal de no arruinar la reputación de niño bueno que su hijo tenía.
La chica encendió su computadora y se puso a buscar en Internet toda la información que pudiera sobre Adrien, sobre todo su ubicación en los últimos días, para que su mentira fuera más creíble. Apuntó los datos en una hoja y sonrió maliciosamente.
-Bien, te tengo, Adrien- sonrió Lila maliciosamente- así como me creyeron a mí en vez de a Marinette, lo mismo pasará contigo…-
Iba a seguir hablando consigo misma cuando escuchó la duela del suelo crujir, y Lila dio un respingo de sorpresa.
-¿Uh?- dijo la chica, mirando a su alrededor.
Al no ver a nadie, cerró la computadora y se dirigió a la puerta, abriéndola y asomándose al pasillo. Nadie. La chica rodó los ojos y se volvió de regreso a su habitación cuando vio una sombra en la ventana. La chica gritó y cayó de espaldas al suelo.
-AAAAAAH- gritó Lila- ¿quien es?-
-Lila, Lila…- reconoció la voz burlona de Marinette, haciendo que la chica sintiera el pánico apoderándose de ella- ¿no has aprendido a dejar de mentir?-
-¿Marinette?- dijo Lila, frunciendo el entrecejo- ¿dónde estás?¡Responde!-
La única respuesta que obtuvo la italiana fue una risa fría que provenía del pasillo a sus espaldas. Lila gritó y lanzó un golpe a la oscuridad, pero no había nadie, y su brazo solo recorrió el vacío.
Por fin, la chica akumatizada apareció por la ventana de su habitación, mirándola con fría calma que hizo que la chica diera un paso atrás.
-¡No puedes hacer esto, Marinette!- gritó Lila, mirando aterrorizada la cabeza del dragón que la estaba apuntando- ¡Hawkmoth! ¡Hawkmoth! ¡Tienes que detenerla!-
Tripitaka rió fríamente en voz baja ante los gritos de la chica.
-¡Hawkmoth, no puedes dejar que me ataque!- gritó Lila desesperadamente mientras que Tripitaka la atrapaba, empujándola contra la pared- ¡yo te ayudé a akumatizarla!¡Gracias a mí, tienes un akuma poderoso que va a destruir a tus enemigos! ¡Tienes que detenerla!-
-¿Estás intentando llamar a Hawkmoth?- dijo la chica akumatizada, llevándose su dedo índice a la sien mientras que se echaba a reír en voz alta, causándole escalofríos de terror- Hawkmoth ya no está aquí-
-¡Hawkmoth!- dijo Lila- sé que estás en su cabeza. ¡Detenla! No dejes que me lastime-
Tripitaka alzó las cejas por un momento, pero volvió a reír.
-Te dije que no hay nadie aquí, Lila- dijo la chica akumatizada- nadie puede controlarme…-
FLASHBACK
Guarida de Hawkmoth
Horas antes
-Nooroo, transfórmame-
Gabriel Agreste regresó furioso a su guarida después de ordenar al Gorila que encerrara a Adrien en su habitación. ¿Cómo se atrevía a meterse en problemas? Si sospechaba que quizá su hijo estaba enamorado de su compañera, había sido sumamente imprudente al haberse lanzado sobre ella de la manera. Él había sido testigo de como por poco había sido seriamente herido por Tripitaka. Si no la hubiera detenido…
-Lo siento mucho, hijo- dijo Hawkmoth en voz alta tras transformarse, accionando el mecanismo para abrir la ventana en forma de mariposa que estaba en su guarida- sé que no te gusta estar encerrado, pero todo esto es por tu propio bien-
-Vaya, vaya, esto es muy interesante…-
Hawkmoth se volvió hacia el origen de la voz, pero un par de gruesas manos lo tomaron del cuello con fuerza y lo empujaron contra la pared. El hombre abrió los ojos desmesuradamente e intentó soltarse, pero se quedó helado al ver a quien pertenecían.
Sun Wukong era quien lo había atacado, y un par de pasos detrás del Rey Mono estaba Tripitaka, sonriendo maliciosamente hacia él.
-Tú…- dijo Hawkmoth con dificultad- ¿cómo…?-
-¿Cómo supe que esta era tu guarida? Simplemente hice la conexión cuando me detuviste e impediste que atacara a Adrien Agreste. ¿Cómo te atreves a detenerme?- siseó Tripitaka, borrando su sonrisa y mirándolo aún más amenazantemente- ¿cómo te atreviste a impedir mi venganza?¿Cómo te atreves a intentar controlarme con tus poderes?-
-Yo… no… Adrien…- comenzó a decir el villano mientras las manos de Sun Wukong se cerraban alrededor de su cuello.
-Ah, sí, Adrien es uno de los chicos que me ofendió y que me convirtió en esto- dijo la chica acercándose al villano hasta detenerse junto a Sun Wukong- él fue quien rompió definitivamente mi corazón, y tiene que pagar igual que los demás…-
-No, él no, no lo…-
-Ahora entiendo todo- dijo Tripitaka maliciosamente- Hawkmoth es el padre de Adrien Agreste. Interesante…-
Hawkmoth palideció e intentó decir algo o detenerla con sus poderes, pero no pudo ya que estaba completamente atrapado por la mano de Sun Wukong. Tripitaka puso su mano en el pecho del villano, y arrancó el Miraculous de Papillon de su pecho, convirtiéndolo de regreso en Gabriel Agreste-
-Lo lamento, Gabriel- dijo Tripitaka mientras examinaba el broche y Sun Wukong soltaba al hombre, quien cayó pesadamente al suelo- no puedo dejar que me detengas de nuevo-
-¡No!- dijo Gabriel- ¡no lo lastimes!¡Haré lo que sea, pero no lastimes a Adrien!-
Tripitaka rió en voz alta, helando la sangre del hombre.
-Eso debiste haber pensado antes de meterte conmigo y forzarme a dejar escapar a los objetos de mi venganza- añadió antes de montar su dragón y salir de la guardia, seguida del Rey Mono.
Ante el estruendo, Nathalie entró al mismo tiempo que la chica salía, y se apresuró al lado de su jefe, quien luchaba por ponerse de pie de nuevo.
-Monsieur Agreste, monsieur Agreste- gritó la asistente, corriendo a su lado- ¿se encuentra bien?-
-¡Adrien!- gritó Gabriel, su rostro deformándose en una mueca desesperada mientras intentaba alcanzar la salida de la guarida- ¡tengo que asegurarme de que Adrien…!-
Nathalie lo detuvo antes de que la alcanzara.
-Adrien no está en la mansión, monsieur- dijo la mujer- uno de los héroes, Redbeatle, vino por él hace unos minutos y dijo que lo llevaría a un lugar seguro, ya que era uno de los objetivos de Tripitaka-
Gabriel Agreste la miró, pero respiró aliviado de escuchar que los héroes lo habían salvado de su propia estupidez, y se ajustó las gafas mientras se ponía de pie.
-Bien- dijo él, aún temblando lleno de preocupación- en ese caso, creo que en esta ocasión necesitaremos sacar el Miraculous del Pavorreal. Tenemos que detener a Tripitaka antes de que lastime a Adrien-
FIN DEL FLASHBACK
-Lamento informarte que ataqué a Hawkmoth y le quité su Miraculous- dijo la chica akumatizada.
-¿Que hiciste qué?- dijo Lila, palideciendo al escuchar aquello.
-Hawkmoth ya no existe, Lila- dijo Tripitaka fríamente- le quité su Miraculous. Y ya nadie me puede controlar- entrecerró los ojos- sabes lo que eso significa, ¿verdad? Significa que nada me impedirá destruirte-
-No…- dijo Lila, el pánico comenzando a formarse en sus ojos al caer en cuenta de que la chica a quien había torturado psicológicamente las últimas semanas, manipulando a sus amigos para que la dejaran sola y se había burlado de ella tenía poderes sobrenaturales y no había nadie quien la detuviera- Ma… Marinette, no puedes…-
-Como ves- dijo Tripitaka, mirando distraídamente la cabeza del dragón en el extremo de su báculo- en estos momentos te encuentras en serios problemas. Espero que haya valido la pena el placer que sentiste al destruirme, Lila, porque estoy segura de que el placer que yo sentiré al vengarme de ti lo valdrá-
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Casa de Kagami Tsurugi
Más tarde
Luka había llegado horas antes a casa de Kagami llevando consigo a Adrien. La chica había aprovechado para recoger el libro de Adrien durante la ausencia de los otros, cuidándolo como si fuera lo más valioso que tenían, y en cierta forma lo era. Gracias a él habían logrado vencer a los tres ayudantes del akuma. Ahora solo faltaba vencer a Tripitaka.
Y liberar a Marinette.
Adrien sonrió levemente y se llevó una mano al costado, haciendo una mueca. El reciente forcejeo con el Gorila había hecho que algunas de sus heridas estuvieran un poco más sensibles. Gruñó. Quizá no debió haber forcejeado tanto, pero la verdad era que no quería quedarse encerrado mientras que su lady estaba aún akumatizada.
-¿Te encuentras bien?- dijo Luka notando la mueca del chico mientras que le pasaba una galleta de chocolate a Tikki. Adrien asintió levemente, pero su posición inclinada hacia el lado herido no engañaba a ninguno de los otros dos chicos.
-No mientas, Adrien- dijo Kagami mientras que entrecerraba los ojos. Conocía muy bien a su amigo, y sabía que estaba intentando disimular su dolor para los ojos de sus dos compañeros- si no te sientes bien…-
-No importa, Kagami- la interrumpió Adrien, quizá un poco más agresivamente de lo necesario. La verdad es que el incidente con su padre y el Gorila lo había enfurecido, y no estaba dispuesto a quedarse atrás de ninguna manera- no importa como me siento. Tenemos que terminar con esto. Tenemos que rescatar a Marinette y regresar todo a la normalidad…- bajó los ojos, cayendo en cuenta de como le había hablado a su amiga- lo siento, no debí haber levantado la voz-
Luka alzó las cejas por su reacción, pero lo entendía, así que asintió levemente.
-Bueno, solo falta esperar a ver qué es lo que Tripitaka tiene preparado para nosotros en la última pelea- dijo el chico mayor, mirando de reojo el libro en las manos de Kagami.
-Eh… me temo que no vamos a tener que esperar mucho para saberlo- dijo Kagami, señalando a la pantalla de la televisión.
Los dos chicos se volvieron a la pantalla.
-Aquí Nadja Chamack- dijo la reportera- estamos transmitiendo desde la entrada del Grand Palais, donde el nuevo akuma lanzado por Hawkmoth, Tripitaka, tiene cautiva a la hija de los embajadores de Italia, Lila Rossi, y lanzó un ultimátum a los nuevos héroes de París, Redbeatle y Neko Noir-
Adrien entrecerró los ojos. Por supuesto, a Tripitaka solo le faltaba atacar a Lila para completar su venganza contra todos los que le hicieron daño. Había causado un trauma psicológico a Alya y Nino. Había asustado y quemado a algunos de sus compañeros, mientras que aterrorizó a otros. Era el siguiente paso. ¿Qué decía? Lila era la arquitecta de todo ese desastre.
-Bien, creo que esa es nuestra señal para pasar al escenario- dijo Luka, poniéndose de pie- ¿están listos?-
Los kwamis terminaron de recargar sus energías y flotaron hacia los chicos. Kagami asintió y se levantó mientras que Adrien se volvía a cubrir con la capucha. Una vez completamente oculto, vio a los otros dos chicos transformarse en Redbeatle y Neko Noir, y los tres se apresuraron al Grand Palais para (Adrien no podía creerlo) rescatar a Lila de Marinette.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Vaya, esta vez el capítulo me quedó casi del doble que lo que habitualmente escribo, pero no creo que les moleste mucho. Como ven, llegó el turno a Lila, y ya se dio cuenta de que Hawkmoth no la va a salvar. "Vencieron" fácilmente a Sun Wukong porque Tripitaka tenía otros planes… y regresó porque es inmortal después de todo. Fue una falla en los cálculos de Gabriel Agreste considerar que el odio que le dejó a Tripitaka no tendría consecuencias para él.
Muchas gracias a todos por sus review. Abrazos.
Abby L.
