Capítulo 12:

De herencias y demonios

N/A: ¿Acaso no les ha pasado que escriben algo o están seguros de haberlo hecho y un rato después el documento no aparece por ninguna parte? Creo que he enloquecido… sin más los dejo con el capítulo del día de hoy.

Con amor.

Daydreamer and Nighthinker

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Había pasado la tarde en la enfermería con Hermione, le hacían compañía a Ronald. Un par de días atrás había bebido hidromiel envenenado y por suerte Harry le había metido un bezoar en la boca antes de que fuese demasiado tarde.

Pero se había retirado a la sala común cuando una nota le había llegado por lechuza. Cygnus debía estar en Bulgaria, en la lectura del testamento de Eloise Krum, aún no sabía la causa de la muerte. Él le escribiría explicándole los detalles. La misiva le había llegado algunos minutos antes y había decidido leerla en la privacidad de un aula vacía o su habitación, lo primero que se topara.

Draco y ella habían vuelto oficialmente, era bastante común cuando asistían al Gran Comedor- encontrarlos sentados juntos- como si los meses que no estuvieron saliendo juntos nunca hubiesen ocurrido.

Encontró a Draco sentado en el sofá de siempre, sabía que estaba bajo un hechizo silenciador, con una pila de libros al lado, hojeándolos- estos tenían un glamour-.. Le besó en la comisura de los labios antes de sentarse y abrir la misiva con el puño y letra de la fallecida Eloise.

Bloom:

Nunca he sido la mejor persona, es algo de lo que he estado consciente toda mi vida, desde mi niñez he sido muy fría incluso con mis padres. Nunca pude demostrar el cariño desde que me revelaron la herencia femenina Krum.

No sé si en Hogwarts te hayan hablado del tema pero confío en que has heredado la mente de tus padres, La Metamorfomagia es un don legendario, mi madre la tenía y me la heredó. Ella nunca pensó en que yo pudiese mantenerla bajo control pero logré hacerlo, y años después, cuando me casé con tu abuelo y tu madre nació rogué porque no heredase esta maldición.

Cuando naciste tú supuse que como tu madre no había mostrado ningún indicio tú no mostrarías ninguno; pero en la discusión que tuvimos en mi despacho en la finca noté como tu cabello cambió levemente a un tono rojizo. Tú has heredado la Metamorfomagia… eres la única de la familia que tienes ese don, ese el que se convirtió en mi maldición.

Considero que es algo que debes saber, la guerra se acerca pero sé que esta no es la mía. Yo perdí mi guerra hace tiempo, perdí a mi familia por ella y ahora que estoy aquí sé que esto podría ser la tuya. Lo único que no quiero es que te pierdas a ti misma, como yo me perdí a mi misma hace años atrás.

Nunca luché por lo que quería, así que aprendí a callar esos deseos. Y, muy en el fondo, quería que hicieras lo mismo que yo.

No te dejo esta nota a modo de disculpa porque estoy consciente del daño que te he provocado no sanará con un simple "lo siento". No te ofrezco eso. Años de rechazo porque desde que naciste y cuando Ethel falleció me recordabas a la hija que perdí. A mi única hija.

Esto es tu secreto, esto podría ser tu mayor arma

Eloise.

Metamorfomagia… eso era lo que la prima de Draco tenía y usaba en sus misiones como auror del Ministerio de Magia. Eso podría explicar lo ocurrido tres años atrás en el Yule cuando Pansy coqueteaba con Draco, antes de que ellos empezaran salir.

Las emociones afectaban a cada uno en alguna manera, en Nymphadora había observado que su cabello cambiaba según el estado de ánimo. La última vez que le había visto era en el tren, no había hablado con ella, pero notó como el cabello tenía un tono de cabello muy triste.

Por eso su cabello se había vuelto rojizo por unos segundos. Ella no sabía de esa magia cuando eso le había ocurrido a la edad de catorce años y le había sucedido de nuevo en diciembre pasado.

La misiva no había sido para disculparse… sólo reconocía los errores que había cometido y para decirle la verdad acerca de su magia… lo que ella podía hacer.

-Parece que te hubieses topado con un dementor.

-No estoy para bromas, Draco… Eloise sigue teniendo secretos incluso ahora.

-¿Qué ocurre?

Ella dudó un momento antes de extender el pergamino hacia él…

-Eloise me escribió algo semanas antes de morir pero nunca lo envió, ahora tras la lectura de su testamento Cygnus me la envió. La encontraron en su jardín de rosas.

Cuando ellos eran pequeños junto con Cygnus, Narcissa les había llevado a pasear a la finca un verano, habían descubierto el jardín repleto de rosas en tonos burdeos y blancos. Claro que a Eloise no le había agradado mucho el que estuviesen ahí.

Eloise nunca había sido una abuela para ella, sólo era una hiriente mujer que había desquitado la frustración de perder a su hija sobre ella.

-¿Esto es en serio? ¿Metamorfomagia?

-Tiene razón, he tenido algunos ataques, en la fiesta de Eloise de hace 3 años, subí a mi habitación y estaba un tanto molesta y de repente mi magia se disparó. Ocurrió de nuevo en diciembre, cuando discutí con ella.

-Discutir no es precisamente lo que sucedió.

-Draco…

Ella entrecerró los ojos y le golpeó el hombro.

-Nunca he conocido a nadie con esa magia.

-Yo sé de alguien que puede ayudarme.

-¿Algún Gryffindor frustrado?

-No precisamente… de hecho debo escribirle.

Acto seguido tomó un pergamino sin usar y una pluma del bolso escolar de Draco, y comenzó a escribir.

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Tonks apareció un par de días después en el Colegio con su cabello cenizo. Le había enviado una nota breve explicándole que sucedía y lo que había descubierto.

-Entonces la novia de mi primo es una metamorfomaga.

La rubia intentó sonreír un poco.

-Algo así. Eloise falleció y me dejó una nota acerca de la Metamorfomagia en la familia Krum.

-La Metamorfomagia se manifiesta con cambios en tu apariencia, ya sea por voluntad propia o por simples cambios en el estado de ánimo.

-He tenido un par de ellos durante los últimos tres años, pero he mantenido mis emociones a raya.

-¿Qué ha ocurrido en esos ataques?

-Mi cabello se torna rojizo, no como el cabello de los Weasley, rojo fuego, casi quemado.

-Aún no tienes el control.

-Tonks, dejando de lado este asunto y sin parecer indiscreta, ¿estás bien?

-Han sido meses difíciles.

-¿Cómo hubiese sido todo si Sirius no hubiese muerto?

-Tal vez no tan diferente del ambiente actual. Él era un prófugo para el Ministerio.

-Era tu tío, ¿cierto?

-Fue el primo de mamá. Apenas y le conocí. Quisiera haberlo conocido un poco más.

Bloom frotó su antebrazo un tanto incómoda. Hablar de Sirius Black era complicado porque apenas y le había conocido, pero había comprendido el dolor de Harry al perder a su padrino sin haber tenido la oportunidad de convivir con él.

-Comprendo.

Una mueca apareció en los labios de la joven auror y respiró profundamente. Un intento de sonrisa apareció.

-Vamos, hay que empezar por la concentración. Para cambiar tu aspecto necesitas estar concentrada en la forma que tomarás…

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Blaise y Luna habían paseado cerca del lago Negro. Él la observaba mientras ella buscaba sus criaturas fantásticas con delicados movimientos para atraerlas.

Otro destello llamo su atención, algunos metros allá estaba Bloom con una auror- parecía un entrenamiento, pero no sabía de qué tipo-.

-Ella es muy especial.

La suave voz de Luna lo distrajo.

-¿A qué te refieres?

-Todos nosotros tenemos algo que nos hace destacar. Ella destaca por siempre permanecer fiel a sus ideas, de alguna manera evitando la oscuridad en su vida. Y es un imán para los torposoplos.

-Bloom mantiene sus ideales, pero también hay oscuridad en ella. Todos tenemos un poco de oscuridad en nosotros, sólo que ella intenta mantenerse fuera de ésta. Y no lo ha logrado del todo.

-Es auténtica.

La Ravenclaw sonrió hacia el Slytherin. Un segundo después estaba observando alguna hierba brotando cerca del lago.

Blaise giró su vista verde hacia la dirección en la que estaba la joven rubia.

En su lugar se encontraba una chica de cabello negro y corto, ¿en qué momento había desaparecido?

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-Armonia Necteru Pasus…

Había colocado una manzana y tras abrir la puerta se encontró con la fruta intacta.

-Armonia Necteru Pasus

Nada ocurrió.

-Maldito armario.

La maldición del rubio resonó entre los pasillos de aquella sala del séptimo piso.

Se le acababa el tiempo, si no cumplía su misión podría asegurar que su madre sería la primera en sufrir las consecuencias de sus errores. Y sabía que Bloom también podría salir afectada con esto.

Desordenó sus cabellos rubios en gesto de frustración, respiró profundamente y repitió el hechizo.

-Armonia Necteru Pasus.

Abrió la puerta con lentitud y tomo la fruta en su mano, la giró y notó la mordida en el extremo opuesto.

Había funcionado.

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El entrenamiento con Tonks había sido agotador mentalmente, nunca había tenido que dejar sus emociones fuera y eso había terminado con ella.

Así que se dio una ducha caliente tras haber cenado y terminado sus deberes, acto seguido subió a su habitación y se metió en las sábanas y cayó dormida algunos minutos después.

Justo cuando las recurrentes pesadillas estaban por atacarle un golpe la despertó. Frotó sus ojos y salió de la cama rumbo a la puerta. Draco estaba frente a ella con expresión atormentada.

-Pasa, antes de que las chicas se den cuenta.

Draco se sentó en la orilla de la cama de la chica. Ocultó su rostro entre sus manos mientras ella cerraba la puerta de su habitación.

-¿Ocurre algo? Estás mucho más pálido de lo normal.- se sentó a su lado. Él no le respondió pero su cuerpo empezó a sacudirse.

-No puedo seguir… pero la matará si no concluyo con esto- la rubia se tensó ante las palabras del Slytherin

-¿A qué te refieres?- Draco levantó la mirada acerada, más oscura y las ojeras mucho más pronunciadas.

-También te matará a ti.

-Draco Lucius Malfoy, explícate en este mismo instante- demandó la chica.

-La misión… está casi completa. Pero él aún no lo sabe.

-¿A qué te refieres?

-Cuando decidí dejarte a inicios del año escolar… el señor Tenebroso me asignó una misión. Quiere atacar Hogwarts, vengarse por lo ocurrido en el ministerio. La noche que estuvimos en aquel establecimiento de Diagon Alley, buscando objetos con aquellos magos, se trataban de sus seguidores. Aproveché que te habías distraído con aquel tomo extraño y encargué un objeto en especial. Fue el único modo en el que podría hacer algo por aportar y pensé que no lo conseguiría nunca, he trabajado meses en ello y hasta hoy obtuve resultados.

La palidez del joven la alarmó, su tono se entrecortaba y temblaba bastante.

-Tranquilo, respira, estoy aquí. Lo prometí. No pienso dejarte solo con esto.

-Si no lo hago, las matará. Intenté alejarme de ti para que dejaras de ser un blanco ante algún posible fallo pero te involucraste con Potter y todo se fue al carajo. Ahora estabas más expuesta que nunca y no dormía por el sólo hecho de pensar en que estabas en peligro y todo era por mi causa. Por no cumplir con mi misión.

-Dime en qué consiste aquella misión. Nunca me diste ninguna pista, y necesito buscar ayuda con alguien más. Tu madre me hizo prometerle que cuidaría de ti, pero hasta el día de hoy entiendo el por qué de aquella petición.

-No puedo decirlo aquí. Mañana, durante el patrullaje te lo mostraré. Lo juro. Sólo necesito quedarme aquí por esta noche.

Ella le abrazó con fuerza, el rubio devolvió el gesto sujetándole por la cintura y acercándola hacia él. Sintió las uñas de ella acariciar la base de su cuello, y observó hacia el rostro de ella. Parecía querer decir algo pero no encontraba la manera de hacerlo.

-¿Estás bien?

-Tu madre me escribió hace unos días. Estaba emocionada por el hecho de que hubiésemos regresado, y me agradeció el apoyo que te he dado. Pero la noté extraña, había algo fuera de lo normal en sus palabras.

-Ella convive con ellos. No es muy agradable que digamos estar en la mansión Malfoy, razón por la cual me quedé en Bulgaria contigo.

-Sobre quién puede ayudarme a controlar o enseñar algo de Metamorfomagia… es la hija de tu tía Andrómeda, Nymphadora Tonks. Aunque claro que ella me lleva años de ventaja, su habilidad la tiene presente desde su infancia mientras que en mi caso; el mantener una actitud más reservada en la cual controlaba mis emociones mucho mejor no tuve ningún estallido de ese estilo.

-Estamos metidos en líos, ¿cierto?

-Vamos, ¿quién en Hogwarts no lo está?

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A la mañana siguiente ella despertó sola. Si no fuese por el olor a menta fresca en la almohada y por las arrugas sobre la tela hubiese pensado que no había sido más que un sueño.

Los brazos de su novio le habían rodeado toda la noche, habían caído dormidos bastante tarde, y por primera vez en semanas no hubo pesadillas. A pesar de que sabía que él estaba metido en una situación muy complicada, ella había declarado la guerra a Voldemort a modo de venganza por sus padres.

Salió de la cama, se encaminó al baño y tras darse una ducha se vistió con el uniforme. Bajó rápidamente las escaleras y se encontró con Theo y Blaise sentados enfrascados en una partida de snap explosivo.

-¿Planean bajar a desayunar?

-Tenemos un asunto serio aquí, Bloom.

La voz del moreno le hizo rodar los ojos. Cruzó los brazos por encima de su pecho observándoles con expresión incrédula.

-¿Theo, en serio?

-Sabes que no resisto los retos.

-Blaise es como un niño pequeño, dale cuerda y lo tendrás a tu alrededor por toda la eternidad.

-Rubia, cállate si no piensas participar.

La expresión de indignación en el rostro de la Slytherin no tenía precio. Antes que pudiese siquiera hacerle daño un brazo la rodeó por la cintura, la esencia menta hizo voltear para encontrarse con su novio, la expresión seria estaba presente en su rostro.

-Buenos días.- entrelazó su mano con la de la Slytherin. Depositó un beso discreto en los labios de ella y la rubia respondió con una sonrisa.- Deberíamos ir a desayunar, tenemos Pociones a primera hora.

Una nube de ceniza diminuta llamó su atención, Theo y Blaise tenían restos de cenizas sobre su ropa y rostros.

-Les esperaremos en el Gran Comedor.

Aunque algunos llegasen a sorprenderse por verles pasear juntos, más de a la mitad de Hogwarts les parecía de lo más común. Habían regresado a sus antiguos hábitos y la presencia de ambos era imponente. Parkinson no estaba feliz, Bloom había escuchado que los padres de la chica le habían prácticamente orillado a conquistar al heredero de los Malfoy. Pero aquello había sido imposible, después de las navidades ellos habían retomado su comunicación y semanas después oficializaron su relación para felicidad de Narcissa y disgusto de la familia Parkinson.

Avanzaron juntos hasta bajar al Gran Comedor, le cogió de la mano y sus dedos se entrelazaron. La heredera de l.0os Parkinson se detuvo sólo para verles pasar, los rasgos de su rostro se endurecieron y se alejó con postura tensa.

-¿Qué le has hecho a Pansy?- preguntó el rubio clavando sus ojos en los de ella. Antes de que Bloom pudiese contestar, alguien se le adelantó.

-Regresar contigo.- la voz de Zabinni sonó mientras se acercaba con Theo hasta llegar a la pareja. Pasó los brazos por los hombros de la pareja.- eres alguien muy codiciado entre la población femenina de Hogwarts para consternación de nuestra querida rubia.

-Blaise, no hables tonterías.- rodó los ojos Theo, observó como la chica se apartaba del moreno antes de darle un golpe en el brazo.

-Concuerdo con Theo. No seas idiota- Bloom le golpeó por segunda vez.

-No tengo la culpa de que tu novio sea el primero de la lista. Dile eso a las chicas.

Mientras los Slytherin seguían hablando Draco notó como se acercaban los amigos de Bloom. Cogió a su novia por la cintura y la besó de manera que el Gryffindor viese el acto. Ella respondió un tanto sorprendida y escuchó como Blaise empezaba a reír.

-Theo necesito una cámara en este instante. Nunca olvides este momento: "Malfoy marcando su territorio."- aulló entre carcajadas. El mencionado desvió la mirada y se aferró la cintura de su novia.

Estando a algunos pasillos de llegar al Gran Comedor cuando ella recordó la conversación nocturna con el rubio. Enfocó sus ojos azul hielo en el rostro de su novio. Ambos detuvieron sus pasos.

-Blaise, Theo. Nos pueden dar un momento, los alcanzaremos en un rato.- pidió Bloom y Theo asintió mientras se llevaba por delante al moreno para evitar que soltase algún comentario inadecuado.

La pareja observó a sus amigos desaparecer por la esquina antes de que ella decidiese hablar.

-Draco, gracias por lo de anoche. Llevaba semanas sin poder dormir, las…

-¿pesadillas han regresado?- completó mientras ella asentía.- Theo me confesó porque necesitabas las pociones para dormir sin sueños. Pero no en qué consistían.

-Nadie sabe qué ocurre en ellas. Sólo yo. A veces despierto con retazos de lo que he soñado, pero siempre es el mismo sentimiento de angustia y desesperación.

-¿Recuerdas que en el verano tuvimos algunas lecciones de legeremancia y oclumancia?- ella asintió.- Séptimo piso.

Una figura negra llamó su atención en el pasillo. Snape se acercaba ondeando su túnica negra hacia ellos.

-Señor Malfoy, señorita Prince. En el pasillo no se sirve el desayuno así que si desean asistir está a su disposición.- la chica clavó la mirada en los ojos negros de su tío y un segundo después desapareció en dirección a su despacho.

-Tenemos que irnos.- le instó su novio mientras ella clavaba su mirada en la dirección por la cual se había marchado el Profesor de Defensa contra las Artes Oscuras. La actitud del hombre le pareció algo extraña, en sus ojos había notado algo fuera de lo común y tenía que averiguar qué pasaba con él.

Ambos caminaron hasta el interior de aquella gran sala, se sentaron frente al par de Slytherin que parecían pelear por algún motivo cotidiano pero ella no prestó mucha atención; desvió su mirada hacia la mesa en la cual se encontraban los profesores, el asiento de Snape estaba vacío mientras que Dumbledore le dedicaba un asentimiento discreto. Las gafas de media luna enmarcaban el rostro del director anciano.

En Hogwarts se acercaban tiempos oscuros como nunca nadie los hubiese imaginado.

P.D ¿Acaso la vida es tan irónica? Mi cerebro recordaba haber escrito el capítulo doce y trece de esta historia pero no se en dónde están. Y curiosamente el documento en Word lleva por título "capítulo trece"; creo que la universidad me ha freído el cerebro, y así entre las divagaciones de una universitaria en vacaciones sin trabajo e intentando sacar inspiración de alguna parte de su cabeza aparte de pasarse el día frente a Netflix esperando la segunda temporada de "Riverdale". Me retiraré antes de que siga parloteando tonterías… en fin, espero les haya gustado el regreso de la pareja, aparte como luchan con sus propios demonios y no olviden dejarme sus comentarios. Hasta la próxima.