Capitulo 12: Castigo.

Jade

-Así que vuelves de tu escapada nocturna, ¿no es así?-

Mierda.

Estaba de pie, junto a la puerta y con las manos en jarra. Parecía furioso.

-Si, así es Peter. Quería saludar a los vecinos.- Contesté con sarcasmo.

-No estás en condiciones para hacerte la graciosa. ¿Dónde estabas?- Me crucé de brazos. No pensaba contestarle. Sin embargo, pareció adivinarlo por sí mismo.-Tu antiguo piso.- Sus ojos brillaban de ira, era una de las reglas más importantes y la había roto la primera noche. Técnicamente, no había ido a mi piso, pero no pensaba contradecirle.

Cambié de peso de una pierna a otra, no porque estuviera incómoda, sino porque mi pierna mala empezaba a dolerme realmente fuerte. Genial, Jade. Ahora el agente Burke va a mandarte de vuelta a prisión por no soportar una noche sin desobedecer. Y de ahí te será difícil escapar con una pierna y media.

Burke me miró unos momentos antes de decir:

-Ve a dormir- Su orden no pudo sorprenderme más.

-¿No estoy en problemas?- Pregunté sin moverme de mi sitio.

-Oh, sí que lo estas, en muchos. Pero son las cuatro menos cuarto de la madrugada y mañana tengo que trabajar. Así que por una vez, hazme caso y ve a dormir.-

Caminé hacia mi cama, pero a la mitad del camino no pude soportar más el dolor y me derrumbé en el suelo.

-¡Jade! ¿Estás bien?- Trató de ayudarme a levantarme, pero lo empujé.

-Yo solo…Necesito algo para la pierna.-

-¿Te duele?-

-No agente Burke, es que esta noche pensaba derrumbarme en medio de la habitación y dormir en la alfombra.- No pude evitarlo, siempre uso el sarcasmo cuando estoy a la defensiva.

-Está bien, tranquila. Traeré un desinflamante o algo.- Asentí y me quedé en el suelo, con la cara contrita de dolor. Vino unos segundos después y me dio una pastilla.- No deberías haber salido así.- Me amonestó. Cuando el dolor pasó, me levanté del suelo y me acosté en mi cama. Se acercó a mi pierna, pero me aparté.- Tengo que ver como tienes la pierna, Jade. Estate quieta.- Le hice caso. Por suerte había llevado pantalones cortos a mi excursión a pesar del frio, aunque estaba segura de que a Burke no le causaba tanta gracia. Tocó un poco alrededor y luego negó con la cabeza.- Te ha dicho el doctor que no caminaras demasiado, y tú te vas 3 kilómetros y 2 metros corriendo.-

-No confío mucho en los doctores de los reformatorios ¿Tienes idea de cuánto debe ser su sueldo? De todos modos, ¿Cómo sabes tan exactamente cuán lejos me fui?-

-Tu tobillera. La alarma me despertó cuando te pasaste de tu radio. Dos metros- Sus dedos palpaban mi pierna, y yo trataba de reprimir el impulso de apartarme.

-¿o sea que si no me hubiera pasado de mi radio, no te hubieras enterado de que me fui?- Supongo que no le gustó la esperanza en mi voz.

-No. Habría comprobado tu tobillera en la mañana para ver en donde andabas, por si acaso.- El muy bastardo trató de ocultar un principio de sonrisa.

-Paranoico…- Me lanzó una mirada que claramente decía "¿Y no tengo motivos para estarlo?" -¡Au! ¡Hey, duele!- Me quejé cuando toco en donde más me dolía.

-Lo hubieras pensado antes.- Me le quedé mirando unos momentos antes de decidir a preguntar:

- ¿Me vas a enviar de vuelta?- Traté de hacer todo lo posible por evitar que me temblara la voz. La perspectiva de volver a una celda tan pequeña de nuevo me enloquecía. El me miró durante unos momentos en los que empezaba a ponerme nerviosa.

-Ya te dije que hablaremos de eso mañana.- No me gustaba esa respuesta. Tal vez quiera dejarme disfrutar esta última noche antes de llevarme de vuelta.-Por ahora…- Sacó algo de su bolsillo que no pude ver y se acercó a la ventana.-…no mas escapadas nocturnas.- Cuando se apartó, vi que había colocado un candado en la ventana. Sonreí, sabiendo que un simple candado no me detendría, pero él debía saberlo también, el gesto era más simbólico que una barrera real. Burke se acercó a la puerta y apagó la luz. –Buenas noches, Jade.-

-Buenas noches, agente Burke.- Cerró la puerta tras de sí y me dejó en la absoluta oscuridad. Comencé a temblar, y conté los pasos del agente hasta su habitación. Cuando escuché que cerró la puerta, me levanté rápidamente y prendí la luz. Miré alrededor ya más tranquila y me acosté. Realmente odiaba la oscuridad. Pensaba quedarme despierta, pero en algún momento de la noche me dormí.

PETER

-¿Peter? ¿Está todo bien?- Preguntó somnolienta. Estaba recostada y se había despertado por el ruido.

-Sí, cariño. Jade ya ha llegado. Está durmiendo en su habitación… o eso espero.-

-Creo que tuvo suficientes aventuras por una noche.-

-Esa niña es un dolor de cabeza…- Comenté, empezando a sentir uno. Me quité las pantuflas y me recosté junto a El.

- Un dolor de cabeza adorable increíblemente parecida a Neal.-

-No estoy seguro con lo de adorable…-

-Pero debes admitir que es parecidísima a Neal.-

-Sí, lo es. Algún día voy a sacarle un pelo a los dos para verificar su ADN, si Mozzie no se me adelanta.-

-¿Ese "algún día" significa que Jade no vestirá un mono naranja mañana?- Preguntó Liz casi haciendo un puchero.

- No, no la enviaré de vuelta, no por algo como esto. Quiero decir, ¡soy el custodio de Neal, por dios! Necesitará algo menos predecible que una escapadita para librarse de mí. –

-¿O sea que sabías que iba a escaparse?-

-Si no era esta noche, era cualquier otra. Pensé que esperaría hasta que se recuperara de la pierna, pero ya ves como es, no solo se parece a Neal físicamente. Me recuerda a Cabo Verde, cuando Neal robó una caja fuerte con un disparo en la pierna.-

-Pero Neal al final le resultó bien.-

-Porque a él no puedo castigarlo, a menos que contemos con el trabajo de oficina. Jade puede ir despidiéndose de la luz del sol.-

-Vamos no exageres, pensé que la llevarías a la oficina mañana.-

-Lo que me recuerda que ya es tarde y ambos tenemos que dormir.-

-Buenas noches, hon.-

-Buenas noches, cariño.-

Jade

Me levanté desorientada la mañana siguiente, no recordaba donde estaba ni que había pasado.

Peter Burke. La escapada. Tommy.

Ya con la mente más clara, me levanté para afrontar el día. Seguro que el Agente Burke me lleva de vuelta a prisión.

Cuando bajé a la cocina, allí estaba Eli y mi custodio.

-Buenos días, cariño ¿Quieres algo de desayunar?- Miré su marido, esperando su sentencia, pero parecía distraído con el New York Times.

-No, gracias.- Contesté sin pensar. No tenía mucha hambre y me estaba dando un dolor de cabeza.

-Jade, tienes que comer.- Me recriminó Elizabeth. Hacía lo mismo que Neal y Peter, empezaba llamándome por mi nombre cuando querían decirme algo importante.-Luces como si no hubieras comido en días.-

-Okay.- Me senté al lado de Burke y traté de ver lo que leía con tanto interés. -¿Qué es?-Pregunté.

-Es el caso con el que tu y yo – Dijo señalándonos a ambos - Vamos a trabajar hoy.-

Levanté mis cejas

-¿A qué te refieres con eso? ¿No voy a volver a prisión?-

- No, yo nunca dije eso. Sin embargo…- Levantó la mano con la palma hacia arriba – Tu celular-

Pensé en mentirle que no tenía celular, hasta que recordé que no hablaba del mío, sino del nuevo que él me había regalado. Lo saqué de mi bolsillo y se lo entregué.

-Y nada de salidas; del trabajo a casa y nada más, durante dos semanas ¿Entendido?- Bueno, la escapadita me había costado más barata de lo que pensaba.

-Si señor- Contesté con resignación.

-Y la próxima vez que hagas algo como eso, no seré tan indulgente.-

-Vale…- Tosí y me tapé la boca.

-¿Estás bien?- Preguntó Eli.

-Sí, estoy bien. Solo necesito agua.- Ella vino con una bandeja con mi desayuno y un vaso de agua. La bandeja estaba llena de comida a rebosar.

-Tienes que comer mucho, al parecer no te has estado alimentando bien. Además, hoy te espera un gran día.-

- ¿O sea que hoy voy a ir a las oficinas del FBI?-

-Si, asi es.- Contestó Burke, y luego, adivinando mis pensamientos, agregó:- Pero nada de tocar cosas, preguntar sobre casos en los que no estás trabajando, salir de la oficina, obstruir en una investigación en curso, leer expedientes, robar a los agentes, manipular…-

-¡Espera! ¡Espera!, detente un poco- Le interrumpí.- ¿Entonces qué voy a hacer? ¿Sentarme ahí sin hacer nada?-

-Te vas a sentar en un escritorio a ordenar papeles, eso es todo.- Sentenció volviendo al Times

-¡¿Estas bromeando?! Por lo menos déjame participar en algo.-

- No, ni lo sueñes. Te quedarás ahí y si necesito preguntarme algo, te lo pregunto y eso es todo, nada de involucrarte. Tienes 12 años.-

- Se la edad que tengo.- Me miró, haciéndome entender que bajara el tono.- Agente Burke, yo puedo…-

-No pienso discutir esto y punto.- Le miré, a punto de mandarlo a un lugar muy bonito, hasta que recordé lo de anoche, podría haberme enviado a prisión, tenía motivos más que suficientes, pero no lo hizo. Así que simplemente, me crucé de brazos y devoré mi desayuno, aunque no tenía hambre. En la calle aprendes a comer hasta llenarte el estomago, nunca sabes cuándo comerás de nuevo. Y hoy me esperaba un largo día.

NA*: Gracias por leer! Estoy muy agradecida con los reviews. Hace unos días vi el estreno de la última temporada de White Collar y me pareció genial, ¿A ustedes que les pareció? Espero que disfrutaran con mi historia y prometo subir el próximo capítulo pronto.

Please, Fav y Rev!