Capítulo 12

Félix veía al otro aun con sorpresa, demasiado emocionado como para analizar lo que le dijo, mientras lágrimas silenciosas caían por sus mejillas y lo abrazaba repentinamente con fuerza. Turbo abrió sus ojos en sorpresa y suspiró profundamente con una leve sonrisa, correspondiendo al abrazo.

-Y-Yo...e-e-ehh...c-creía...-apenas podía hablar entre los sollozos y el piloto de carreras acarició su pelo con cuidado de la gorra.

-Ya pasó...¿ves?...estoy bien...

El Reparador se tranquilizó lentamente frotando sus ojos y viendo su primera medalla en el cuello de su amigo.

-A-Aun...l-la llevaste p-puesta...-murmuró y al Piloto, quien asintió y le guiñó el ojo.

-Te dije que la llevar-r-r-ría siempre conmigo. -había parpadeado y Félix le vio con curiosidad.

-¿E-Eres un error de codificación?

Turbo suspiró y se separó un poco, viéndole.

-Verás...

-¡U-Un momento! -le interrumpió el Reparador entre molesto y angustiado, sin embargo, feliz porque su mejor amigo estuviera vivo.- ¿Q-Qué t-tienes que decir en tu defensa?

El corredor vio a Félix con sorpresa.

-¡P-Pensé que t-todo fue c-culpa mía! ¡Q-Qué debí haberte d-detenido antes de p-permitir q-que fueras a Road Blasters! ¡L-Los gemelos e-estuvieron b-buscándote p-por todas partes y encima v-vas y me e-encarcelas! ¡N-No pienso v-volver a hablarte e-en la vida, n-ni te diré n-ni mú! Perdón p-por la palabrota...

Un breve silencio se formó y Turbo alzó una ceja, riendo con suavidad.

-Me alegra que no hayas cambiado, Félix...-lo abraza sonriendo exageradamente- ¡También me alegro de verte!

Félix se sonrojó con suavidad y, aun así, no se apartó ni dijo nada.

-Respondiendo a tu anterior pregunta...-comenzó a decir el piloto- Aquel día en que enchufaron Sugar Rush y "perdiste" la medalla, fui yo quien la cogió en mitad del apagón...

-¡P-Podrías haberme d-dicho algo! -le comentó.

-¡No podía permitir que descubrieran que seguía vivo, ni podía aceptar una vida como un mísero juego desenchufado! -le encaró rápidamente viéndole y suspiró- Entré a Sugar Rush y...b-bueno...-había vuelto a parpadear.

El reparador lo vio alzando una ceja, preocupado.

-Turbo...-comenzaba a sospechar lo que hizo.

-Esto no te va a gustar, Félix...-murmuró.

-N-No serías capaz...

-Estaba desesperado y era un buen plan. Una vida mejor, el mejor piloto de carreras...a cambio me convertiría en un error de codificación y jamás podría volver a salir de Sugar Rush...

Un silencio bastante tensó se formó en el que Félix veía a su amigo sin poder creerlo.

-Llegué a Sugar Rush y entré en su "corazón"...

-¡¿Descubriste el código que abre las puertas acorazadas de los juegos?!

Turbo sonrió con superioridad.

-¡Por supuesto! ¡Es que soy Turbo-Tastic!

Parecía que hacía una eternidad que no le escuchaba decir aquella simple palabra y se sintió nostálgico a feliz de tener a su amigo con él, pero la situación que transcurría ahora era mucho más importante.

-Turbo-Tastic no, Turbo. N-No sabes lo que has descubierto, n-ni lo que has causado...¡L-Lo que hiciste está mal!

-¡Claro que lo sé! ¿Por qué crees que tengo...esto?

Sacó de entre su uniforme la codificación del Reparador que abrió sus ojos en sorpresa, preocupado.

-¿D-De dónde has sacado eso? -preguntó apenas.

-Una vez en el "corazón", intenté destruir la codificación de Vanellope Von Schweetz, la soberana de Sugar Rush...

-N-No...

-La destruí y aparté del resto...La convertí en una glitch...

-B-Basta...

-Guardé las memorias de todos bajo llave y me convertí en el nuevo soberano...

-N-No serías capaz...¡N-No puedes hacerme e-esto! -siguió, sospechando lo que pretendía.

-¡Van a desenchufar Repara Félix Junior en la mañana, Félix! ¡No pienso permitir que pases por lo que yo pasé! Lo hago por tu bien...-decía con una sonrisa al otro.

-¡E-En el fondo s-siempre seguiré s-siendo Félix de Repara Félix Junior! -le encaró, desesperado.

-No si guardo también tus memorias bajo llave...

Un nuevo silencio se formó entre ambos.

-T-Turbo...n-no puedes hacerme e-esto...S-Somos amigos...

-Por eso m-m-mismo, Félix. -dijo parpadeando y comenzando a salir- Lo hago por ti.

-¡E-Es imposible q-que lo hagas por mi si yo no estoy d-de acuerdo! -corrió rápidamente tras él con intenciones de quitarle la codificación que le pertenecía, pero el corredor parpadeó de nuevo apareciendo fuera de la celda y llamando rápidamente a sus ayudantes.

-Wynnchel, Duncan...-dijo con decisión cual orden- No permitáis que salga de esta celda hasta nuevo aviso.

Los Policías, que llegaron de momento, sostuvieron a Félix de ambos brazos. El Reparador se sorprendió de ver que no reaccionaron con sorpresa al ver a Turbo. Quizás...ahora que sabía quien era en realidad...quizás por eso ya no le veía como el Rey Candy. Aunque supuso que los demás sí...

-¡S-Suéltenme! ¡N-No puedes hacer esto!

-Ya lo estoy haciendo, Félix. -dijo con una leve risa- Es por tu bien. -dijo perdiéndose por el pasillo, sus pasos cada vez más lejos.

-¡N-No! ¡D-Detente! ¡N-No sabes lo que haces! -dijo forcejeando cada vez más, muy preocupado y asustado.

Parecía que había pasado una eternidad cuando consiguió soltarse y salir corriendo por donde creyó que fue su amigo. Y es que eso era lo peor...Félix pensaba mucho en ello y casi sentía lástima de sí mismo. Porque sabía que por muy odioso y terrible que fuera lo que Turbo estaba a punto de hacer, supo que jamás podría odiarle. Ni antes, ni después de aquello. Solo llegaba algo a su mente; Tenía que reparar aquello cuanto antes.

Se sentía mareado y se sintió parpadear. Mala señal...Aceleró sus pasos lo más rápido que pudo.

OoOoOoOoOo

Abrió la gran puerta de acero y ató su cintura como hizo en Repara Félix Junior, entrando al interior y llegando al centro de los codecs.

-Perfecto...-murmuró y sacó la codificación de Félix, soltándola y haciendo que ella sola se adaptara al "corazón" de Sugar Rush. Había tres cables sobre la codificación del Reparador. La del centro era la que, a partir de ahora, conectaría a Félix con el juego, la de la izquierda eran sus recuerdos personales y la de la derecha sus recuerdos en el juego.

Con una sonrisa, tocó el cable izquierdo y lo observó. La mayoría de los recuerdos eran de él y Félix, pero aun así eliminó un par de ellos y modificó otros, como por ejemplo; hizo cambiar los recuerdos de cuando le conoció como Rey Candy, para que le viera como si fuera Turbo. Después de todo, ahora que lo vería siempre como su aspecto original, no había nada de malo. Dejó el cable tras terminar y vio el derecho. Todos los recuerdos sobre Repara Félix Junior, las partidas, las medallas, los compañeros, los sucesos...Su sonrisa se volvió más amplia...

-¡T-Turbo! -se escuchó una voz acercándose a la puerta- ¡N-No lo-

Desconectó el cable y casi automáticamente Félix iba a caer inconsciente, pero Turbo parpadeó con rapidez hasta aparecer en la entrada y sostenerle antes de que su cabeza fuera a topar con uno de los peldaños. El Piloto de Carreras vio a su amigo con una mirada serena en su rostro y sonrió ampliamente. Lo hacía por su propio bien...

Llevó en brazos a Félix hasta su habitación real, la cual era muchísimo más grande que la suya original en TurboTime, pero jamás sería la misma. En su cuarto de TurboTime habían residido sus recuerdos...

Le dejó echado en la cama y suspiró, viendo que estuviera bien. Acarició su frente solo por un momento y se levantó saliendo, mientras cerraba la puerta. Se recordó a sí mismo que lo hacía por su bien y avisó a ambos Policías de que si Félix despertaba o preguntaba por un tal "Turbo", que no se preocuparan y le avisaran inmediatamente. Una de las ventajas de Sugar Rush era que el juego era lo suficientemente nuevo como para que no le conocieran...

-¡S-Soltadme! ¡B-Basta! ¡Malditas galletas de azúcar!

Turbo reconocía aquella voz a millones de kilómetros y sonrió ampliamente al llegar al Salón del Trono y ver que sus soldados tenían a Vanellope. No pudo evitar soltar una risita.

-¿De verdad creías que eras una piloto de verdad? -dijo desafiante.

-¡S-Soy una p-p-piloto de verdad! -la niña estaba parpadeando- ¡E-Estúpida pastilla de goma!

Turbo, o como Vanellope le vería, el Rey Candy frunció el ceño.

-Encerrad a la glitch en la celda de aislamiento...¡Y no permitáis que escape! -ordenó, mientras se marchaba al centro de Sugar Rush. La carrera no comenzaría aun, pero debía preparar varias cosas.

Todo estaba yendo sobre ruedas.

OoOoOoOoOo

Félix entreabrió lentamente sus ojos, muy cansado y los frotó, viéndose en una habitación para nada familiar. Sobretodo amplia, enorme y rosa...¿o era salmón? Se sentó y vio su alrededor. Recordaba haber estado hablando con Turbo, así que supuso que se había quedado dormido tras la charla. Era todo algo confuso...

-¡Félix! Ya despertaste. -dijo una voz que cerraba las puertas tras ella. El Reparador volteó hacia el lugar sonriendo.

-Sí. La verdad es que sí. Siento si me quedé dormido de repente, Turbo. C-Creo que estaba algo cansado...-finalizó Félix algo avergonzado y el nombrado se sentó en la orilla de la cama, viéndola con una sonrisa exagerada.

-No pasa nada, amigo. ¡Todo está Turbo-Tastic! -le observó- ¿Descansaste bien?

-Sí. Gracias por preocuparte por m-mi...-dijo con una sonrisa amable.

El Piloto lo vio con una sonrisa, alegre.

-La verdad es que debemos comenzar la carrera que dará parte a los nueve nuevos avatares del juego...

-Oh, sí. Creo que...me lo dijiste. ¿L-La harás ahora? -lo mira curioso.

-¡Pues claro! Tenemos que hacerla antes de que abra el Arcade. -se levanta y observa al Reparador, aun con su sonrisa- Y...

-Ya lo sé, ya lo sé. -se adelantó Félix- D-Debo quedarme aquí, no s-salir y esperarte.

La sonrisa del corredor se amplió.

-¡Me alegra que lo sepas, mi buen amigo! -dijo abrazándole y haciendo que Félix se sonrojara un poco. Se separó lo suficiente para verle- ¡No tardaré nada! Después de todo...¡Siempre soy el ganador!

Al Reparador se le escapó una risa y asintió a su amigo, quien le dijo que podría ir a donde quisiera del Castillo con la condición de no salir y Félix le dijo que lo sabía y que todo estaba bien.

-Deja de preocuparte y vete...¡Tienes que ganar! ¿no? -inquirió viéndole casi divertido alzando una ceja.

-¡Por supuesto! -comentó, saliendo- ¡Turbo-Tastic! -se despidió y se fue.

Félix rió con suavidad, viendo la puerta, aun sentando en la cama, pensativo. Se sentía feliz por su amigo, pero entonces...porque también se sentía como si olvidara algo importante, como si todo fuera confuso, como si algo estuviera yendo muy mal...Supuso que eran imaginaciones suyas.