Sintió como el cuerpo de Seiya inmediatamente se ponía de escudo delante del suyo. Al abrir los ojos celestes y zafiros se encontraron frente a frente a cm cerca.
— ¿Estas bien? — preguntaron ambos al mismo tiempo.
Serena se sonrojo y asintió con la cabeza. Se sentía estupida por haberse dejado llevar, tal vez Seiya ni si quiera la iba a besar.
— ¿Pero que diablos les pasa? ¿Acaso están locas? Pudieron haberla lastimado — Grito furioso el pelinegro.
— Alejate de ella! — grito Uranus.
— No somos tan idiotas como para lastimarla, tenemos una excelente puntería — respondió la Sailor de los mares.
— Por supuesto que el ataque era para ti... ¿Acaso no recibieron nuestro recado? — agrego altanera Uranus.
— Claro que si pero ustedes no tiene el poder para corrernos de este planeta.
— Tu lo que buscas en que te meta una paliza — respondió Uranus tomándolo de la camisa.
— Ya basta! — grito Serena — Suéltalo! Ustedes no tiene derecho a tratarlo así... creía que ya éramos amigos todos.
— Princesa no intervenga por favor — intervino Neptune mirándola dulcemente para después girarse a Seiya — este sujeto es un intruso su lugar esta en su planeta.
— Ellos son nuestros amigos, nos ayudaron o ¿acaso ya lo olvidaron? solo están de visita — continuo defendiendo Serena.
— Bombón yo puedo defenderme, gracias — dijo cerrándole un ojo coquetamente.
— No te atrevas a llamarla así, ella es una princesa — dijo Uranus lanzándole un golpe en el rostro.
—Uranus! déjalo — grito Serena corriendo al lado de Seiya que había caído al suelo con un hilo de sangre.
— Michiru llévatela, yo me encargare de que este sujeto se largue junto con sus hermanos
— No me pienso ir a ningún lado — grito furiosa Serena — déjalo ir y yo me voy con ustedes pero no le hagas nada mas.
— Bien pero será mejor que se larguen a su planeta... Vámonos!
— Seiya! – susurro Serena con lagrimas en los ojos.
Las sailor se destranformaron y comenzaron a caminar al lado de Serena, ella iba con la mirada abajo y finos hilos de lagrimas caían por su rostro. Nadie hablo en todo el camino.
— Haruka, Michiru! — grito Rei corriendo alcanzarlas, detrás de ella corrían las demás.
La voz de Rei trajo a Serena de vuelta, al levantar la vista se dio cuenta que se encontraban en el templo hikawa.
— ¿Que hacemos aqui?
— Tenemos que hablar princesa — respondió Michiru.
— Claro cabeza de Bombón, Rei nos llamo para explicarnos lo que estaba pasando.
— ¿Que? — respondió Serena fulminando a Rei con la mirada — ¿Con que derecho les hablaste a las chicas?
— Pero Serena lo hice por el bien de todos, pensé que tal vez ellas te harían entrar en razón y no apoyar la locura de Mina.
— ¿Por el bien de todos o por tu propio bien? ¿Acaso no lo entienden? — grito Serena sin importarle ya todas las lagrimas que derramaba — Ellos se aman! y ninguna de ustedes ni si quiera yo tiene derecho de oponerse.
Nadie respondió, las inners tenían la mirada abajo y Haruka y Michiru estaban furiosas.
— Serena — llamo Haruka — escuchate todo este tiempo peleamos por una sola causa, no podemos tirar todo por la borda solo porque si, sabes que ese no es su destino así como tu deber es casarte con Endimion.
Ante el recuerdo de esa union Serena termino por explotar.
— Ya se cual es mi deber, lo conozco perfecto y créeme no hay día que no me pese es por eso que no entiendo porque les preocupa tanto que una de mis sailor se case al final la única que se va a sacrificar por todos ustedes soy yo! — grito con todo el dolor que llevaba acumulado en estos años.
— ¿Pero que dices? ¿Como que un sacrificio? Te volviste loca! — Haruka perdió todo el control que le quedaba.
Serena estaba por responder cuando la voz de Mina las interrumpió.
— Ya basta chicas! dejen de pelear, todo es mi culpa, lo siento!
— ¿Acaso crees que con un lo siento puedes arreglar todo? — pregunto Rei con un tono de burla.
— Tienes razón, no puedo es por eso que... — titubeo un momento — decidí no casarme con Yaten, en realidad hable con el y le pedí que regresara a su planeta junto con sus hermanos si en verdad me amaba.
Todas quedaron sorprendidas ante la confesión. Todas menos la princesa de la luna suspiraron de alivio.
— ¿Que hiciste que Mina? — pregunto atónita Serena.
— Ya les dije, perdoname Serena no podía permitir que siguieran discutiendo.
Serena escucho como se rompía en mil pedazos su propia ilusión, si Mina la diosa del amor no peleaba ella no podría.
Pensó en rendirse pero las palabras de su mamá hicieron eco en su mente. Ella no quería un futuro sin amor, ella era la princesa y podía decidir, ella tenia que dar el ejemplo.
Querían una princesa pues partir de ese momento la tendrían.
— Bien, Mina te di la oportunidad de ser feliz, no me hiciste caso, tu te lo buscaste — Serena se detuvo miro a todas y cada una de sus sailor, comenzó a caminar con paso firme hasta Mina — desde este momento te relevo de tu cargo como líder de las inner y como sailor quiero tu pluma de transformación.
Nadie se esperaba eso.
— Pero Serena tu no puedes... — intervino altanera Haruka.
— ¿No puedo que Haruka? — la interrumpió — ¿querían una princesa no? ahora la tienen, Mina desobedeció una orden que le di, eso es acto de rebeldía contra mi y traición a su propio nombre "Sailor de amor" así que si Haruka puedo.
Haruka se quedo callada por primera vez. Mina tomo su broche del bolso y se lo entrego en las manos.
— Bien ahora que este asunto se arreglo, les daré una noticia... — Serena se preparo para enfrentar lo que vendría — termine mi relación con Darien.
Las inner se llevaron una mano a la boca para callar el grito que salió de ellas. Las outers miraron furiosas a su princesa con los puños cerrados.
— Pero ¿Por que Serena? — pregunto Lita
— Serena tonta — susurro Rei
— Sencillo somos unas Sailor que luchan por el amor y yo no amo mas a Darien, no puedo ser una sailor si no tengo amor en mi vida.
— Yo te apoyo — la tímida voz de Amy sonó por todo el templo.
Serena sonrío con suficiencia.
— Esto es una locura — agrego Michiru quien trato de mantenerse al margen pero no pudo ante esta revelación.
— Eso no lo vamos a permitir, esto no se va a quedar así, el príncipe debe saberlo — la reto Haruka dándose la media vuelta dispuesta a marcharse.
— Parece que aun no entiendes nada SAILOR — recalco Serena — tu que presumes todo el tiempo de ser astuta, aun no entiendes que no les estoy pidiendo permiso y tampoco que tu lealtad es solo conmigo, tu decides ¿te vas en este momento con el "príncipe" me dejas tu broche o te quedas conmigo con tus poderes?
— Serena! — gritaron en coro.
Haruka apreto los puños impotente. Estaba impactada jamas había visto a Serena así, nunca la había retado de esa manera.
Saco su broche de transformación.
— Haruka no!— grito Michiru.
