12º

No se puede volver a nacer

El silencio se prologó. El juez castañeaba los dientes mientras trataba de decir algo. Edward se frotó las sienes, cerró los ojos, frustrado. Jessie y Guan se reunieron con él. Wuya desde la tribuna se levantó, nuestras miradas se cruzaron. Tartamudeó mi nombre cuidadosamente antes de caer desmayada. En vez de perseguirme, fueron a atender a la distinguida dama. Es hora de que me vaya. No tengo más nada que hacer. Sin embargo se escuchaba los guardias venirse por detrás. Apresuré el paso. Pero no eran los guardias los que me esperaban sino la pandilla de gánsteres que contrató Pedrosa. Reconocí a Bailey acercarse suavemente. Lucía confiado. Traté de defenderme como pude.

Tomé la muñeca de uno de nuestros atacantes y lo arrojé. Dos se me lanzaron encima al mismo tiempo. A uno lo derribé pateándolo en el costado. Al segundo, me agaché antes que me atacara y seguidamente ataqué en sus puntos de presión en el pecho. Tirándolo. Otro me atacó, intercepté su puñetazo y, le devolví una patada. Seguidamente cambié de posición para estar frente a frente de mis enemigos. Uno se atrevió a dar golpe tras golpe. Yo los eludí reculando hacia atrás hasta que probé con una patada en el estómago, pero cedí ante los efectos de la táser cuando me atacaron varios a la vez. Me tomaron de las extremidades por mucho que traté de forzarme y, escondido bajo su frac envuelto alrededor de su brazo. Mr. Bailey sacó su arma.

Me dieron inmediatamente un golpe en el estómago. Caí derribado al suelo. Me arrastraron debilitado hacia una puerta que solo podía ir el personal y ataron mis muñecas antes de que recobrara la fuerza suficiente para romperles la nariz, me tiraron al interior de una camioneta. Cerraron una vez que me lancé para salir. Jadeé, me di cuenta que Jack estaba a mí lado. Traté de despertarlo, pero no tenía las fuerzas suficientes. Hasta el momento no he conseguido dormido, luché contra el sueño. La taser comenzaba a surtir sus efectos en mí, y las horas fueron pasando. No sabía cuánto tiempo estaríamos en el furgón. Perdido en mis pensamientos y la sensación de ser presionado contra Jack. Temblaba de frío y, parecía que hablaba dormido. Decía algo sobre una traición, y segundo tras segundo invocaba a Kimiko en un grito ahogado. Rodé hasta él, dejé que apoyara su cabeza en mí hombro. Quizá había pasado una hora.

Jack dejó de estremecerse cuando su cuerpo se acostumbró al calor que mí cuerpo proporcionaba. Tenía puesto una chaqueta de poliéster en aquel momento. Jack se golpeó la cabeza cuando bruscamente nos detuvimos. Se despertó. Miró mis facciones con líneas duras y entumecidas. Jack me miró con terror. Nunca había visto esta facción de mí y aunque ambos no estábamos seguros de lo que queríamos lograr. Las puertas se abrieron, la noche había caído por completo. A duras penas nos acostumbramos a esta luz natural. Jack pudo haber hecho un tipo de movimiento. Bajaron a Jack primero, éste pateó la zapatilla del criminal. Habría sido más eficaz con fuerza hacia abajo sobre el talón del pie del hombre.

Conectó su otro pie con la ingle del hombre, completamente rompió su agarre, de inmediato zallados consiguió un tiro y a ese mismo hombre le dio un codazo en el rostro. Su sonrisa prematura consiguió arrancarme una furia desbocada en mí, llanamente se estaba confiando demasiado, pero lo que más me irritaba era la estupidez de este hombre. Todo marchó bien, hasta que la culata del arma de fuego se estrelló contra su sien. Jack luchó para evitar caer en la inconsciencia cuando se desplomó de rodillas. El criminal lo pateó en los omoplatos y lo derribó finalmente. Se llevaron a Jack arrastrándolo por el cuello de la camisa. A mí solo me tomaron del brazo jalándome a donde se dirigían ellos. Y mí portador era el mismo Omi quien hacía un esfuerzo por no cruzar nuestras miradas.

-Debes aprender a mantener a tu perro quieto –Me ladró uno de los ladrones en relación a la conducta de Jack.


Estábamos en CosmosXiaolin en el muelle. Ya habíamos estado antes aquí y por como me obligaban a mantener una mirada abajo, no tuve el tiempo suficiente de detallar el lugar al igual que lo hice la primera vez que vine y todo estaba a oscuras. Nos obligaron a bajar por unas escaleras hasta un sótano donde el tráfico de su mercancía estaba equipado en cajas y, vimos el resto de criminales. Todos los ojos se voltearon hacia nosotros en una mezcla de asombro, conmoción y en algunas casos de deseo. Aparté la mirada. Pude haberle golpeado la nariz por sus miradas tan obscenas y de paso golpear a Jack por imbécil inmaduro. Nos arrinconaron a un rincón, en compañía de un paquete de matones desconocidos para evitar que hiciéramos un truco. Alguien golpeó las débiles bombillas que iluminaban las sombras de la habitación. Marsden llamó al jefe usando un teléfono inalámbrico, lo dejó en altavoz, Omi se recostó a su lado.

-Jefe, hemos culminado nuestro trabajo, tenemos lo que pidió.

-Buen trabajo; ahora que sabemos que este hombre es Chase Young y su acompañante está con él, tenemos el camino libre para nuestros planes –Su voz estaba distorsionada, no veía sentido si ya sabíamos que Pedrosa era quién estaba tras de todo esto- Esto es tan divertido –Se rió tan fuerte como pudo- Chase Young tan desesperado estás que recurres la ayuda de un maricón come mierda; probablemente deberíamos divertirnos con ellos, antes de darles el golpe fatal... -Miré los criminales que nos rodeaban; unos sonreían ignorantemente, otros se lamían los labios y un escalofrío recorrió mí espina dorsal, internamente recé en un intento de convencerme a mí mismo que todo esto era un horrible sueño- Que repugnancia, simplemente repugnante: Un convicto de la ley y un marico... Allá afuera hay un montón de gente como ustedes que procuran pisotear a la gente buena, nunca esperaré que lo vayan a entender, pero en mí sociedad perfecta yo soy la ley y prevalezco el orden; sólo Dios y la Virgen María saben que soy un hombre de ley y sé muy bien que asesinar es un crimen, sin embargo, si necesito hacerlo para hacer las cosas correctamente... Valdrá la pena, me he mancillado las manos en el pecado pero sus consecuencias traerán el bien para nosotros.

-¡Maldito, Pedrosa! ¡¿Por qué te escondes si no tienes necesidad?! ¡Ya sabemos quién eres! ¡No eres un héroe sino un miserable que ni siquiera mueve un dedo porque teme ensuciarse sus lindas manos! –Rugió Jack, proyectando su voz desde la parte superior de sus pulmones fuertemente- ¡ESTÁS TAN MALDITO COMO NOSOTROS! ¡ERES OTRO PERRO!

-Te recuerdo, Spicer, que no estás en posición de discutirle a nadie… –Esta vez reconocí su voz normal, tal vez suponiendo que íbamos a ser asesinados, no iríamos de chismosos por ahí- Caimán, por favor –Le metieron una patada en la cara, haciéndolo caer de espaldas. Él saboreó la sangre adrede que se rompió un diente. Tanto a mí como a él nos amordazaron, y seguidamente la taser dio inerte los intentos de ayudarse. Me llené de una rabia ardiente, al momento siguiente y menos preciso, soltó un gemido, a Jack se lo llevaron a una habitación hacia el conjunto amurallado en la parte trasera. A mí me llevaron a arrastras a una silla, atándome. Engancharon al respaldo, un gancho e inmediatamente la silla se fue elevando…

"Evidentemente Jack serás un entretenimiento muy agradable, has elegido seguir siendo el débil, banal y vulgo que siempre has sido... Hagan lo que tengan que hacer: Ahóguenlos, cástrenlos, quémenlos, hasta tómenlos... Total, un culo es un culo sin importar el género ni intentes echarme la culpa, mía no es, tan solo soy un hombre comprometido a luchar en contra del mal...". Dijo él. Me hubiera reído de la ironía, pero el dolor me impedía hacerlo.

-¿No vienes, Omi?

-Estoy en total desacuerdo con estas actividades inhumanas; no cuenten conmigo para esto, -Omi se volteó, sacudiendo la cabeza mientras recurría hacia el único haz de luz de esta pocilga; Jermaine retrajo su mano- Yo no estoy orgulloso de este mal camino y ya con cara de niño me he manchado las manos de sangre –Su voz se quebró en la última palabra, le dio la espalda- Me quedaré a cuidar a nuestro prisionero.

-Como quieras, mano.

Las cuerdas se enclavaron en mis costillas cuando me obligaron a sentarme en una silla. La mordaza casi me calce. Mi cabeza me estaba matando de tantas preguntas. Apenas estaba consciente. Toda mi atención se centró en esa habitación donde el cuerpo inconsciente de él entró. Los gritos de suplicio proseguían sin detenerse, pero cada vez oía más los llantos y el grito característico de niña. Jack no pidió misericordia ni nada a Raimundo. Sabía muy bien que era claustrofóbico. No había que ser Einstein para saberlo cuando has convivido tiempo con éste. Omi se postró a rezarle a la luna por Jack, rogando que no sufriera ninguna herida en la pequeña habitación. Sus rezos evitaron que yo también agonizara como Jack.

...Confiteor Deo Omnipotente

Beatae Mariae Semper Virgini

Beato Michaeli archangelo

Sanctis apostolis

Omnibus sanctis...

-Te di una nueva oportunidad para confiar en ti y me respondes con esto, no cabe duda que tus deseos de venganza son más fuertes que tú... No tienes los ojos de un mentiroso... –Omi no me respondió como si quisiera decirme: ¿Te sorprendes? Mí lealtad pertenece a Pedrosa, mis palabras lo confunden. Omi es dueño de lo que calla, pero esclavo de lo que dice. Estoy seguro. Unos momentos pasaron cuando culminó sus oraciones. Se dejaron de oír los gritos de Jack y el silencio correó la habitación mientras esperaba. Omi se levantó. Se persignó.

Alrededor de una hora, regresaron VARIOS delictivos abrochándose los pantalones. Jack tenía la ropa hecha jirones, las lágrimas secas, la cabeza baja. Se tambaleó mientras aún trataba de luchar pero lo capturaron. No fue necesario amarrarlo, las fuerzas que le restaban al pobre apenas le servían para caminar. Lo obligaron a sentarse en una silla. Tenía el pelo desordenado. Un hilo blanco corría por el mentón. Yo todavía podía distinguir las lágrimas bajando por las mejillas. Sus ojos se desligaron de la vida, ahora que me veía se recobraron llenos de ira. Me sentí enfermo del estómago. Seguí luchando contra las ataduras. Por primera vez en muchos años oí mí mudo corazón latir dentro de mí, hundiéndose hasta formar un vacío indescriptible. Rápidamente trabaron a bajarme. Ahora me tocaba a mí.

¿Ahora qué, me iban a violar inconsciente como a Jack? Quien solo fingía, pero él no pudo soportar el dolor. Esos criminales no inmutaron la idea de violar a un hombre tan débil como Jack, él se mordió un gemido de dolor.

-Creo que daré un caminata –Dijo Omi, marchándose.

Mí tortura fue diferente a la de Jack porque sabían que no nos podían tratar diferente a los dos. Me obligaron a apoyarme sobre una mesa de madera. A corta distancia 5 me sujetaron las extremidades mientras un sexto vaciaba una cubeta de agua fría sobre mí. Y había otras más que le sucedían. El frío se infiltró en mis vías respiratorias. No conseguí tragar así que corrí con el peligro de ahogarme. Inmediatamente que terminaban de ahogarme con el toldo de agua, empezaban con otro. Luché contra la mordaza. Lo reconocí muy bien, era agua de mar. La sal estaba atorada en mí garganta. Hice el intento de expulsar a borbotones el agua por la boca y nariz. El agua quemaba mis pulmones y mí garganta. Me resultaba imposible respirar. La cabeza me daba vueltas. Todo se mecía y, balance vertiginosamente, el agua se había acompasado a su ritmo. Jack, y ese fue mi último pensamiento.


Unos puntos negros que se iban agrandando cada vez más, pero estaba lo suficientemente crispado para aclarar mí mente. Mis ojos estaban demasiado humedecidos. Tenía fastidio de sacudirme el agua con solo parpadear. Estaba amarrado a espaldas de Jack. Evidentemente supo que había despertado por mis movimientos casi imperceptibles. El estómago me gruñe pero me resistí ante la idea de rogar por comida o beber, mí garganta estaba demasiado seca para hablar. Uno de los criminales nos vigilaban a los dos. Leía el periódico a duras penas, él alzaba su vista de vez en cuando. Quién sabe a dónde habrán ido los otros. Tal vez irían a reclamar su recompensa, pero era seguro que regresarían. Jack se había despertado con una relativa avidez a pesar de ser afectado por segunda vez a la taser.

-¿Qué pasó? –Inquirió tratando de recuperar su tono de voz segura.

-Te estabas saliendo de control y, te arremetieron con una taser, por lo visto hemos pasado una noche en este horrible lugar sin comer ni beber y, en cuestión de horas nos matarán de la forma más sanguinaria que se le ocurra a Pedrosa... ¿Cómo... cómo llegaste aquí?

-Kimiko... He vuelto a caer en su telaraña amorosa, me besó y me apuntó con un arma... Me entregó a nuestros captores...

-¿Te besó? ¿Y por qué no te separaste inmediatamente? ¿No eras...?

-Es que... Hay algo que debo confesarte: Yo soy bisexual; no quería decirte nada porque no sabía cómo reaccionarías, lo nuestro estaba tan químicamente bien que no quise arruinarlo.

-Spicer... –Presioné- No me importa si eres heterosexual, homosexual, bisexual o travestí; pero sí me importa cuando me mientan, cada día me sales con una nueva payasada... Y esta no sopesa en los límites de mí paciencia, ¡Debemos apoyarnos el uno con el otro, ni tú ni yo nos podemos fiar en alguien que no sea en nosotros mismos!

-¿Eso quiere decir qué tú...? ¿Te preocupas por mí? ¿Cómo si fuéramos amigos?

-Eso ya no importa, Jack, tenemos que salir aquí cómo sea si bien tengamos que deslizarnos por una rendija...

-¿Pero cómo? Ya examiné este lugar no hay ángulos muertos para evitar escapar de Pedrosa ni nos dejan solos ni tenemos al alcance cualquier herramienta que facilite nuestra libertad; Chase, yo... Chase yo tengo miedo... –No quise forzarlo, no era fácil volver a nacer cuando pasas por una situación así y volver a ser todo como antes. La vida de Jack había cambiado- No sé qué dirás cuándo te lo diga, pero una vez deseé haber nacido como niña... No sé por qué, pero pienso que mi vida hubiera sido muy diferente si no fuera Jack Spicer; a lo mejor mí padre no hubiera ejercido tanta presión y podría comprenderlo desde una tolerancia al dolor más estrecha, mi mamá quizá me hubiera dirigido la palabra porque recuerdo que ella quería una niña porque casi siempre es lo que desean tener las madres: Una muñequita... Quizá se me fuera más fácil reconciliarme con Megan... Tal vez no hubiera sufrido tanto...

Su voz apenas era un chillido. A cada centímetro por segundo inspiraba por evitar moquear delante de mí. Se mordía el interior de la mejilla repetidas veces y a menudo... "Lo sé, lo sé, llora... Desahógate", suspiré. Jack apoyó su cabeza en su hombro para echarse a llorar. Yo volteé mí mirada. De dónde yo provenía, el bote como algunos le decían, hacer eso es una fracción de demostrar tu debilidad. Sobrevive la ley del más fuerte. Pero ahora que lo veo y lastimosamente me atrevo a confesar que quizás me he estado ablandando debido a aceptar tener este parásito pelirrojo pegado a mí, que llorar quizá sea el acto más valiente porque es admitir tu facción humana. No temes lo que digan o piensen. Tan solo muestras lo que eres realmente. Ladeé la cabeza, miré a nuestro vigía. Agudicé la vista cuando leí entre líneas el encabezado del periódico.

ENCONTRADO MUERTO DESDE AYER EL EX MINISTRO DE RELACIONES INTERIORES

¿Qué? Imposible, la última vez que lo vi estaba en un proceso de recuperación lenta. No es posible que haya muerto de un día para otro. No pude seguir leyendo posteriormente del encabezado, las letras estaba demasiado pequeñas para continuar. Fung... O a no ser que alguien haya querido asesinarlo. En su condición era un anciano frágil, incapaz de poder defenderse de cualquier atentado. Pero me pregunto quién podría tener interés de matarlo.

Jack percibió mí actitud desorientada y siguió mi misma trayectoria. Ni él tampoco pareció tener respuestas. Pero se mordió el labio, con voz ahogada trató de explicarme que él había ido a casa de Kimiko a hablar con él sobre el asunto de los primogénitos y en ese momento llegó Pedrosa. Lógicamente tal vez en la conversación de Fung había dicho algo que quizás a Pedrosa no le agradó y se deshizo del obstáculo enfrente. Pero antes de poder hacérselo notar a Spicer, llegaron los demás. Entre ellos Omi. El criminal dejó su periódico a un lado, y se acercó a hablar con sus compañeros. Usaban términos coloquiales de los que carecían de significado, seguramente era su lenguaje ignorante y banal. Nos separamos apenas ellos se acercaron. Parece ser que Omi se quedaría a vigilarnos mientras los demás salían a hacer no sé qué cosa. Endurecí mis labios. Omi se sentó en el taburete donde estaba su otro amigo y esperó a que estuviéramos totalmente solos. Nos vaciló sacando una banana, la comía con paciencia no sabía si lo hacía para provocarnos o porque quería tomarse un tiempo. Oímos el motor funcionar y el escape de humo se infiltró por las rendijas. Se nos acercó apenas él confirmó que ya se habían ido. Omi sacó de su abrigo una hogaza de pan recién salida del horno. La picó en dos. Nos la ofreció. Jack frunció el ceño. Preferí no fiarme a la primera.

-No malpiensen, yo mismo la compré... Vendiendo esos cacharnos que usted me dio; las he estado vendiendo desde entonces... Es difícil olvidarme de esa pequeña vez...

-No me hagas de reír –Respondió con amargura Jack- Eres como ellos, si querías ayudarnos lamento decírtelo; pero el tiempo murió... Eres un criminal, trabajas para Pedrosa, vendiste nuestra confianza, todo el tiempo nos atacas, ¿Cómo hemos de confiar en ti? Quizá Pedrosa te ordenó que envenenaras eso y, todos nos recordarán como unos estúpidos... No te hagas el bueno ni metas a mí prima en esto porque no lo lograrás.

-Entiendo, pero no quiero herirlos... Lo que les hicieron fue imperdonable, las calles ha sido mí escuela y el estilo siciliano es mi vida, con esas lágrimas secas empecé esto, en mis primeros días era igual de rebelde que usted y me torturaron de la misma forma –Su voz se quebró- Solo al juez eterno encomiendo mí alma y solo él puede juzgarme y perdonarme; si bien admito que el jefe de acá ya nos ordenó que debíamos culminar nuestro trabajo a más pronto tardar esta tarde misma... Pero algo muy a fondito de mí me dice que ustedes no son como se ven, creo que son buenas personas... Es importante para mí obtener mí venganza, pero no la quiero si para eso tengo que condenar a otro inocente; quiero que me contestes una pregunta... ¿Por qué muestras tanta amabilidad conmigo desde que nos conocimos?

-Porque... Porque también creí que eras una buena persona en el fondo –Nuevamente no era capaz de soltar las palabras exactas. Pero tampoco creía que si le decía mis deducciones iba a creerme, creo que estropearía todo. "Porque creo que tú eres mi hijo". Ganaría el odio del muchacho por haberlo abandonado durante toda su corta vida. No pude jugar con él, correr con él, enseñarle los movimientos básicos del tai chi, hablarle su primera charla, curarlo si se pegaba, verlo crecer, regañarlo, consolarlo. Perdóname mi hijito. Omi se mordió el labio.


Se levantó dirigiéndose a la habitación y nos dejó las hogazas de pan cerca. Jack se resistió a la tentación de comer el pan, pero pronto sucumbió a ella tratando de pescar el pan con la boca. Simplemente patético, empero no pude culparlo. Hasta tenía ganas de comer. Si bien, decliné de la oferta del muchacho. Podíamos comer y beber si pasábamos vivos esto. Ahora sólo debía enfocarme en cómo salir de aquí. Mi instinto me dice que nuestro futuro depende de lo que hiciera o no hiciera Omi. Pobre chico, los acontecimientos de su corta vida son lo suficiente para rellenar las páginas de un libro. Un libro muy grueso. No estaba muy seguro en qué pensar cuando los matones regresaron. Omi me había liberado momentáneamente en que me dejaba una estela de segundo para comer, pero me mantuvo vigilado. Nos dijo que no nos preocupáramos porque nuestros amigos estaban en camino. Omi cerró los ojos y no nos dijo más nada. Esta vez Pedrosa y Mr. Bailey venían juntos. Raimundo venía bebiendo una taza de café bien caliente en que no dudó en echármela en la cara apenas me vio. Una sonrisa burlona se ensanchó.

-No eres divertido, Young; tal vez esto hará que te animes: Gracias a tu increíble estupidez de enterrarte la soga al cuello, convencí a todo ComosXiaolin y al señor presidente que eres un hombre altamente peligroso; he movido mis influencias para decretar la orden de darte la condena máxima: La pena de muerte –Jack frunció el entrecejo; él me había comentado lo que pasó, pero yo no le comenté lo que yo viví por otros lados- Un hombre como tú no puede andar libre, para una sociedad más pacífica se debe eliminar eso que molesta y, en cuanto al querido Spicer... Evidentemente ser cómplice de un reconocido asesino en serie es un ultraje, si tengo suerte podré darte treinta añitos con pasaje de ida al infierno, ¿No es así, Mr. Bailey?

-No será difícil urdir testimonios y testigos que certifiquen que el Sr. Jack Spicer tuvo una vida delictiva.

-Aunque de todos modos te permito que supliques mí clemencia.

-¡En tus sueños, hijo de puta! –Jack escupió en la cara de Pedrosa. Éste se restregó. Hizo un ademán, nos amordazaron a los dos.

-Ante los ojos de todas las personas que amaste serás un mosquito, al que aplastaré como si fueras una uva –Dijo. Hizo un ademán. Caimán apuntó la boquilla de su desintegrador en la cabeza de Spicer. Ejerció presión. Y tragó duro.

Llevó el dedo al gatillo. Ni yo mismo sería capaz de verlo así que cerré los ojos. De repente una primera piedra rompió el vidrio a un metro de distancia. El sonido de dispersión se hizo eco a través de toda la noche. En el segundo movimiento comencé a trazar formas en que lo podía utilizar a mí favor. Pedrosa envió a dos de sus gorilas a ver qué pasaba allá afuera. Y las voces del exterior se oyeron más fuerzas. Hubo unos disparos. Pedrosa sacó un arma. Se pusieron en guardia, pero alguien disparó al reloj de oro de Pedrosa. La bala rebotó, pero él dio un respingo soltando su arma. Estaba casi completamente seguro de que era el amigo y una vez compañero de Jack.

Tubbimura Sonozaki, pero no podía serlo porque solamente lo he visto una vez. Repentinamente me di cuenta que las rocas eran bombas de gas. Comencé a luchar con renovados esfuerzos en contra de las cuerdas. Tubbimura se lanzó como bala a nosotros dándonos máscaras para evitar respirar el gas. Me sentí un poco mareado por la falta de oxígeno. Mis ojos y pulmones me quemaron desde adentro. Tubbimura sacó una navaja y comenzó a cortar las sogas y la mordaza fuertemente unida. Jack estaba impactado de ver a su ex amigo. Por un momento terriblemente largo Jack no reaccionó antes de dar una tos dura y seguidamente unas débiles respiraciones. Recuperé el aliento apenas él me libró de la mordaza. Tosí instantáneamente. Luché por respirar normalmente

-¿Estás bien?

-Sí... Así es... –Susurré.

-¿Tubbi, q-q-qué aquí?

-¡¿Ese es el agradecimiento que recibo por salvar tu culo perezoso Spicer?! –Su voz sonaba tanto en broma como en serio.

-Perdón, gracias Tubbi.

Tubbimura actúo rápido, sacando un par de chalecos antibalas y nos apresuró a levantarnos y a echar a correr. No nos dio tiempo de ponérnoslo totalmente, únicamente por encima. Pero él no venía solo. Ashley estaba con él. Ingresó al edificio en un abrir y cerrar de ojos, venía armada con una táser en la mano izquierda y un revólver en la mano derecha. Atacó contra la jauría de criminales. Tenía buenos reflejos. Se movía con gracilidad gatuna. Más atrás venía... ¡¿Vlad?! ¡¿En verdad era que Vlad venía hacia nosotros o me lo estaba imaginando?! No, era indiscutiblemente él. Luchando codo a codo con Ashley.

-Rápido, hay una camioneta allá afuera esperándonos... El efecto del gas no es permanente, tomen necesitan defenderse –Tubbimura nos entregó unas pistolas de un calibre diecinueve. Fácil para esconder o guardar en las ropas. Nos movimos en grupo hasta la salida. Mientras los otros dos nos hacían la segunda, cuidándonos las espaldas. Omi estaba entremezclado en el grupo de criminales que contraatacaban a Ashley. Ejerciendo en sus puntos de presión rápidamente. Vlad intervino embistiendo por sorpresa al pequeño y llevándose a la chica.

-¡Que no escapen! –Rugió Pedrosa. Se le salió el gallo preclaramente. "La única manera de que las cosas salgan bien es hacerla tú mismo…". El alma se me cae a los pies cuando oigo el rugido de un disparo y el grito de Jack. Una mata pelirroja cae al suelo. El arma de fuego de Pedrosa había expulsado la bala. El humo de la boquilla del arma empieza a clarear. Jack estaba tendido bocabajo contra el suelo. Su pierna mostraba una herida bastante inflamada y profunda que supuraba sangre. La carne abierta y, para mí horror creo que el hueso quedó al aire. Indudablemente no podía hacer nada por sí mismo. Pedrosa escupió una risa ronca. Maligna supongo. Aprovechándose de su estado, él apuntó a dónde debería estar su corazón latiente. Pero en vez de eso alguien disparó a su muñeca. La sangre de Pedrosa nos salpicó a todos en un chorro fino mientras era desarmado por segunda vez. Se tambaleó hasta caer sentado. Omi no había separado su dedo del gatillo de su arma. Empuñándola desde el piso.

-¡MALDIIIIIIIIITOOOOO, ¿QUÉ HACES?! ¡¿CÓMO TE ATREVES ACTUAR FUERA DE MÍS ÓRDENES?! –Chilló Pedrosa totalmente rojo del coraje. Él comenzó a chillar del dolor. Jalándose del cabello y apretando los puños como personaje de caricatura.

-Perdóname, usted señor pero ya no quiero estar subordinado por un sangre fría –Omi hace un intento de levantarse a distraer a sus propios compañeros contraatacándolos con su arma.

Marsden parece a punto de caer desmayado por la traición de su amigo. Tubbimura decide que este es el momento para partir. Vlad regresó a cargar con Jack. Apoyando su escuálido cuerpo en su hombro. Nos deslizamos por la puerta. El humo comenzó a salir. Apenas pude ver a más de la mitad de los pandilleros noqueados. Alguien nos estaba esperándonos en el interior de la camioneta. Le Mime nos abrió el portón inmediatamente que divisó de nuestra llegada. Tubbimura y Ashley se sentaron en el asiento de copiloto y piloto respectivamente.

-¡Ashley, sácanos de aquí! –Rugió Tubbimura a sabiendas que no tardarían mucho en sacar fuera de combate a Omi; Ashley trato de empujar la palanca de arranque que al aparecer se atoró justamente el día de hoy- ¡ASHLEY! –Detrás de nosotros tres vehículos (una camión y dos automóviles de turbo velocidad) encendieron el motor para pisarnos nuestros talones- ¡ASHLEY, POR FAVOOOOOOR!

-¡YA VOY, TUBBIMURA! –Respondió vociferando la mujer. La rubia resolvió pateando la palanca. Cambiando de modo aparcar a en marcha. Se fue hacia adelante. Por suerte tenía el cinturón de seguridad antes de estrellarse contra el vidrio. Reconocí el interior del coche.

Era el de Jack. Seguramente fueron primero con Megan a plantearle la situación y les prestó el permiso de usar el segundo vehículo de emergencia de Jack. Así como dándole las llaves. Aparentemente Ashley era la única, aparte de Jack, que sabía manejar esta cosa. Activó un botón para que automáticamente los cinturones de seguridad nos salvaguardaran. Jack me devolvió la mirada. Arrimé su cuerpo con el mío, buceó en mí pecho

-No te preocupes Chase, estoy bien –Sonrió débilmente. Su rostro era casi irreconocible por la nariz achatada y el desangrado del disparo.

Posteriormente de presionar una secuela de botones de comando, ya salimos como bala de cañón hacia la avenida a una turbo velocidad no dirigida a las personas que sufren de enfermedades cardiovasculares. Atrás se lanzaban como metralleta Pedrosa y su ejército. Tubbimura imploró acelerar la velocidad a Ashley, ella pisó el pedal a fondo pero parece ser que esto era lo máximo que podía andar. Vlad y Tubbimura asomaron sus cabezas por las ventanillas y comenzaron a disparar contra nuestros perseguidores. Y a resguardarse de vez en cuando. En el medio del fuego cruzado. Nos pusimos en circulación con el resto de automóviles en la autopista. Aún el semáforo no se había puesto en rojo, pero no tardaría en hacerlo y para el colmo de los colmos teníamos muchos coches en medio de nuestro camino. Acaecía la noche. Todos regresan a sus casas. No fue menos de una vez en que ella chocó contra los demás por intentar huir de Pedrosa. Y aunque el semáforo se pusiera en rojo, siempre encontraban una abertura en donde huir.

No solo escapábamos de Pedrosa sino también de los policías motorizados que nos multaría por conducir a una velocidad descabellada. Comenzamos a dar vueltas y vueltas en círculos cuando taxi salió de la nada, llevándonos por el medio. El vidrio se nos vino encima. Todos nos fuimos de un lado cuando Ashley trató desligarse del coche que nos arrastraba consigo. Nos dirigimos a la acera donde nos llevamos a un puesto de frutas con nosotros y evitamos atropellar a los peatones. Estábamos conduciendo a través de un parque. Nos desviamos al bajar por las escaleras. Dimos varios brinquitos. Volvimos a la carretera. Pedrosa salió de la compuerta para dispararnos y luego volverse a meter, el vidrio de atrás fue alcanzado por la bala de Raimundo pero por suerte no llegó a matar a nadie más que a medio tocar el asiento de Ashley. Las cosas fueron de mal en peor cuando un enorme camión blindado se cruzó en el medio, para evitar que éste nos llevara por el medio. Ashley se desvió.

No obstante había dos automóviles aparcados al ladito de la cera. Me sentí como en los carros chocones en el momento que Ashley pasó a través de ellos. Caímos en picada, destruyendo ambos autos que cayeron encima de los automóviles en donde estaba Mr. Bailey y el de Pedrosa. Algo pasó y el de éste último se estrelló contra una pared. El vehículo se destruyó a la mitad por el impacto. Tanto el suyo como el nuestro. Pedrosa empujó una puerta, saliendo. El auto se autodestruyó en los segundos en haber salido y gateado en el piso buscando tierra segura. Maldita sea, ¿Es que tenía que ser justamente él, el único sobreviviente de ese accidente? ¿Ese hombre le rehúye la muerte?

Pedrosa se paró en el medio de la autopista, obligó a uno de los conductores bajarse de su vehículo y se montó en el suyo para continuar con nuestra persecución. Ahora teníamos que preocuparnos por Marsden, en su camión, y Mr. Bailey en su coche deportivo. Pero Pedrosa no tardaría en alcanzarnos. Sin embargo, Ashley logró perderlos. Nuestra próxima parada fue descender por escalones que nos llevaría a los ductos del metro…


Omi P.V.O

Si antes había visto al jefe de malhumor, creo que no era esa faceta o al menos no era peor que esta. Nos encontrábamos en el viejo muelle donde Knicks, Mr. Bailey y la Sra. Kimiko intentaban calmarlo. Raimundo no los escuchaba solo se jalaba de los cabellos, abofeteaba los puños contra el suelo y azotaba lo que se le cruzaba por el frente. "¡ESTUVIMOS TAN CERCA DE MATAR A DOS PÁJAROS DE UN TIRO! ¡PERO TAN CERCA! ¡HASTA QUE VINISTE TÚ DÁNDOTELA DE BUENO! ¡JUSTAMENTE AHORA SE TE PASA POR LA CABEZA ESCUCHAR TU CONSCIENCIA!", mugió, digo rugió Raimundo. Sí, ahora le digo por su nombre porque he renunciado como trabajador para este patrón. Estaba postrado delante de él, me levantó del suelo tomándome de mentón y aventándome al suelo.

No resistió la tentación de patearme aprovechando que estaba desarmado. Su hembra se le acercó con un vaso de agua fría en la mano, pero él la rechazó vetándola al suelo.

-Dejadme solo, necesito pensar nuestro próximo movimiento... Quizás ustedes no entiendan lo que signifique esto, pero a partir de ahora todo nuestro esfuerzo se verá en vano si Spicer y Young continúen con vida... –Susurró paulatinamente, se echó a una silla.

-Rai, he llamado un doctor para ti...

-Créeme, Mr. Bailey lo que menos me preocupa es perder mí mano; acabaré perdiendo más que eso si Chase o Jack consiguen pruebas contundentes para exponer mis planes... Habría sido en vano el intento de golpe de estado que Chase trató de frustrar hace 8 años, meterlo en la prisión fue el movimiento más apropiado para cerrar sospechas; no obstante los dioses de la suerte están de mí parte y Chase no recuerda absolutamente nada de lo que escuchó, pero si llegara a hacerlo me darían unos treinta años sino es que me logran meter en cadena perpetua...

-Señor Pedrosa, creemos que hemos conseguido un rastro de los prisioneros que escaparon; los perdimos cerca de los suburbios, seguramente están ahí escondidos... De todos modos no podrán hacer nada porque sí salen se las verán con los uniformados –Raimundo hizo un ademán para mandarlos a callar. Hubo un rato de silencio. Las hélices dejaron de moverse. Las olas dejaron de moverse. La noche se tornó más oscura. Fueron los instantes más lentos en mí vida. Inmediatamente como si todo empezara a temblar en torno. Soltó una risotada.

-¿Qué te pasa Raimundo?

-¡¿No lo ve, Mr. Bailey?! ¡Ahora ellos se han metido en un callejón sin salida! ¡Están en mí poder! Esta vez todo resultará más fácil desde hoy, si esos dos quieren jugar frente a frente en mí territorio pues eso tendrán y, esta vez saldré victorioso –Dijo dirigiéndose a nosotros sonriente. Conocía esa mirada. El patrón tenía un muy loco plan. Se me acercó poniéndome su mano sana en mí hombro bueno. Imprimí una expresión de serenidad. De inmediato supe lo que iba a suceder. Terminaría siendo yo quién desenrollaría la culebra en que se metió él. "Chase tiene una confianza muy amena hacia ti y lo mejor es que el trato es equitativo, así que si no quieres desperdiciar inútilmente tu vida en el rodeo o quizá vayas a dar un paseo gratis y sin boleto de vuelta en el infierno, yo te aconsejo que te acerques a él y acabes con sangre lo que empezaste... ¿Te quedó claro?".


A/N: Esta semana ha sido horrible para mí. He tenido muchas evaluaciones y tareas de las que son un día para el otro. Y he sacrificado mí tiempo libre para hacer una de ellas de la cual es trabajo en equipo y nunca he podido hacer gracias a la inutilidad y perdedera de tiempo al calarme tanta gente irresponsable que me saca de quicio porque dependen de mí exclusivamente para resolverles la vida, así que no dispuse del tiempo para hacerlas todas aparte que tengo poco tiempo para sobrellevar un año tan pesado. Incluso, mañana tengo examen pero cómo me lo sé me tomé un pequeño tiempo para terminar de escribir (únicamente me faltaban notas del autor donde explicaba mis motivos de retraso). Y eso sin contar que el internet ha estado lentísimo últimamente. Tengo ojeras, me acuesto muy tarde debido a mis estudios así que hago un esfuerzo por no dormirme, no tengo tiempo para nada, no me he divertido en días, me tengo que evitar a los que tiran huevos por épocas de carnaval, estoy recién salida de un catarro y estoy muy triste...

Uno de mis exámenes de hoy fue una mierda que nadie pudo resolver y seguramente salí mal, pero como ya les dije no fui la única. Y por si fuera poco, tengo mucha rabia.

¡No joda, no soporto la idea de que los mongólicos de mis compañeros se vayan a la playa mientras yo de pendeja me quedo esclavizada a la mesa haciendo vainas cuando perfectamente podría disfrutar de mis pequeñas vacaciones (sábado, domingo, lunes y martes)! ¡Para colmo más exámenes! Mis profesores no me dejaron tocar la computadora más que para hacer tarea y tanto es así que si fuera un Sim mí nivel de diversión estaría en 0... Actualicé hoy porque mañana no puedo, estoy ocupada con mi tarea anteriormente nombrada, voy a tratar de resolverla toda en este fin de semana y estos días lunes y martes voy a escribir un poquito porque no pude adelantar el capi que vine. Lo siento mucho si estoy descargando mí ira sobre ustedes, pero estoy agobiada. No porque me sienta presionada por ustedes sino que para mí FanFiction es más que un entretenimiento sino mí vida literalmente hablando... Sí es que algunos de ustedes me entienden.

Haciendo a un lado mí condición anímica y mis problemas, para más remate tengo un derroche de ideas que no puedo escribir porque no tengo tiempo. Pero necesito hablar con ustedes. Ustedes saben que yo dije que éste sería el final de la trilogía de misterios para Duelo Xiaolin, sin embargo, tanto me he sumido dentro del suspense que se me ocurrió una idea y he estado comentándosela a una compañera quien cree que debería publicarla ya que es bastante original e interesante... Pero, ¿A ustedes les gustaría que convirtiera esta trilogía a tetralogía? Les explico, mi idea es la siguiente:

Casi siempre el antagonista en suspense es un asesino en serie, la principal meta es descubrir quién es y frustrar sus planes... No obstante; nunca hemos visto una historia en donde le hemos dado la vuelta al ajedrez, es decir, ver todo el mundo a través de los ojos del asesino... Por qué lo hace, por qué es así, cómo se desenvuelve... Así que el fic, si es que les interesa la idea, el protagonista (y narrador) sería el asesino en serie, pero aquí viene lo divertido. En el medio social en el que se desenvuelve hay un personaje, el cual comparten una relación, quien hará el rol de un detective del cual nadie conoce su verdadera identidad y en su constante misión de encontrar a nuestro protagonista y hacerle caer el peso de la ley.

Necesito saber si están interesados y me den su opinión, no se queden mudos por favor porque no solo me darían su opinión sino su aprobación puesto que ustedes me piden como escritora hacer historias de misterio... Eso quedaría muy claro que me aceptan y quieren saber más de mí sobre este tipo porque consideran que mis historias de thriller psicológicas son interesantes. Si aún no están tan convencidos por la idea o si están interesados, empero les gustaría saber más; yo lo subiré apenas pueda (tal vez hoy o sino el sábado, lo más posible es el sábado así que les aconsejo si lo quieren más rápido que revisen el domingo), en mí perfil, mis futuros proyectos (una sección que está casi al final de mí largo perfil) los nombres de mis dos historias. Ésta y la historia medieval que les estaba contando.

La historia se llama Deseos Íntimos, empero si ustedes les da mucha ladilla revisar mí perfil día por día hasta ver el summary. Okey, no hay problema, en el capi que viene les vendré con el summary largo y con los detalles. Estaba pensando que Deseos Íntimos sustituirá a Bonsái porque tengo la idea clara para transcribirla mientras que Arcade Fire (el título que hasta ahora va ganando) sustituirá al Escritor Fantasma ya que necesito re pensarlo más. Así que sus opiniones podrán ser emitidas entre hoy hasta la emisión del capi que viene que será entre dos semanas.

-¡Ay digan que sí, queremos ver más sangre!

Graciela, puedo sola. Les pudo disculpas sino logro actualizar nada, pero mis deberes me están matando. Muchas gracias por esperar y leer. ¡Nos vemos!

PD: ¿Queréis una pista del fic? Bueh... La protagonista es una mujer y su círculo de sospechosos son hombres...


Mensaje para la loca n 1: ¡Holis, pues sí es Decode de Paramore y ya lo dije! Sip, el escritor fantasma es súper pervertido, hasta ahora Chase sospecha que Omi es su hijo y veo que compartes el mismo pensamiento que el querido Gushu... Pero no les puedo adelantar nada, muchas gracias por leer. ¡Hasta pronto!

Mensaje para Lupita: ¡Holis! ¡Por favor, Lupe no me insultes! ¿Es qué cuántos años crees que tengo yo? No, reformularé la pregunta ¡¿Cuántos años crees que tiene Edward?! Él tiene treinta años y tú a su lado eres una niñita. ¡¿Es que me viste la cara Juan?! Sí, sí, siempre la misma excusa. Estoy muy joven para casarme, el amor no tiene edad, es mejor primero conocernos para luego decidir más tarde y blablablá. Sip apenas Jack salió exclusivamente para que lo secuestraran. Y la "perra de Ashley" lo salvó, ay Lupe se agradecida con ella, vale... Y Chase, es verdad, debes de entender que la mayoría de los protagonistas son estúpidos o hacen algo idiota y tenías razón en cuanto a las preguntas del capi anterior. ¿Odias a Kimi-Chan? ¿Qué pasó, la odias en este fic o la odias porque la odias? ¿A quién odias más a Clay, a Kimi o a Rai? Creo que me iría por la tercera, habrá que ver cuál sería el maquiavélico plan de éste porque si creías que AliceXS era una loca esquizofrénica. Aún no has visto todo de mí. Muchas gracias por leer, ¡Hasta entonces, malvavisca asada!