YoHo!!! Logre escribir dos al al vez!! Bueno este definitivamente me quedo mucho mas largo que los anteriores hehehehe
Lo escribi escuchando la cancion de Summer Skin de Death Cab for cutie la recomiendo enormemente y de hecho si pueden escucharla mientras leen esto pues yo creo que quedara muy bien!
El prompt para este fue también igual de dificil que al anterior... al menos para mi hehehe: CUELLO
Y bueno, espero que disfruten ya estoy trabajando en el sigueinte hehehe
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CUELLO
-"Lo siento"- dijo Naruto mientras corría hacia nosotros con esa sonrisa abierta tan estúpida y característica de él.
Cuando por fin llegó frente a nosotros hiso ese gesto tan ridículo que generalmente hacia cuando estaba avergonzado – su mano se dirigía hacia su cuello, rascando la parte de la nuca en una especie de tic nervioso – solo que en esta ocasión debía ser más difícil de hacerlo ya que su cabello era mucho más largo.
-"Se me hiso un poco tarde"- dijo y por fin bajo su mano a su costado; no elaboro en explicaciones como solía hacerlo antes y ni Sakura ni yo se las pedimos.
Aunque todavía conservaba ese expresión bobalicona en su rostro, debo admitir que parecía haber madura en los años que no lo habíamos visto. No es que me importará, si él quería decirnos nos diría y si no, pues no y ya.
-"Vayamos a comer entonces"- dijo Sakura y comenzamos a caminar en silencio, un silencio que yo generalmente disfrutaría de no ser porque se sentía tan pesado sobre mis hombros.
-"¿Algo te molesta Uchiha? Pareces tenso"- preguntó de repente el rubio y solo entonces me d cuenta de que tan tensos en verdad estaban mis hombros y brevemente me pregunte como es que él lo había notado.
-"No te metas donde no te llaman"- le conteste cortante mientras me obligaba a mi mismo a relajar la tensión en mi cuello.
-"Sasuke no seas así con Naruto"- me reprendió Sakura y lo único que hice fue enviarle una de mis más viciosas miradas asesinas, aunque yo bien sabía que nada le hacían.
Nos tomo un par de pasos para darnos cuenta que Naruto se había detenido y nos miraba desde atrás con sorpresa dibujada en todas sus facciones.
-"¿Qué?"- escupí la pregunta casi como si las palabras supieran amargas.
-"Nada… Es solo que…"- Naruto parecía inseguro de cómo debía responder a mi pregunta, así que Sakura respondió por él.
-"Ha pasado mucho tiempo desde que te fuiste Naruto, muchas cosas han cambiado"- explico y dándose la vuelta continuo caminando.
Mis ojos, sin querer, se quedaron más tiempo del necesario en Naruto.
Ciertamente había pasado mucho tiempo…
6 años, 5 meses y 3 días… Pero no es como si yo estuviese llevando la cuenta ni nada.
Muchas cosas habían cambiado ciertamente desde que él había decidió irse a estudiar la Universidad a otro país sin decirle a nadie sobre su paradero.
No sabía que tan ilocalizable podía ser Naruto si trataba.
Es solo que siempre estaba ahí, le llamarás a la hora que le llamarás, él siempre contestaba sus llamadas y estaba dispuesto a ayudarte.
Pero un día simplemente ya no contesto…
No sabía lo que era perseguirla sombra de algo que no estaba ahí, ese era el trabajo de Naruto, perseguir las sombras proyectadas en el piso de las aves que volaban en los cielos azules como sus ojos… Sin embargo, me encontré a mi mismo persiguiendo la sombra de Naruto aun cuando ya no estaba ahí.
No estuvo ahí para ver a Sakura recibir su carta de aceptación a la universidad de medicina y tampoco vio mi rostro al saber que había sido aceptado en una de las mejores universidades de diseño grafico. No estuvo ahí para verme dudar en los últimos semestres; también se perdió todas las fiestas de cumpleaños que Sakura y yo aprendimos a compartir sin él.
Quería odiarlo, con todas mis ganas quería odiarlo ahora que estaba frente a mi, pero…
Sakura nos llevaba ya varios metros de ventaja y ni siquiera se había molestado en esperarnos o llamarnos, después de todo esa etapa ya la había superado y yo sabía que ella ya podía caminar sola sin temerle a las sombras… pero Naruto no lo sabía.
¿Cuánto tiempo le tomaría aprender todas estas cosas sobre ella? ¿Cuánto tiempo le tomaría volver a acostumbrarse a los cambios de humor tan inexplicables de ella? ¿Cuánto tiempo le tomaría volver a llamarme "teme" como solía hacerlo cuando estábamos en la preparatoria? Probablemente ya nunca lo haría…
No me gustaba hacia donde estaba viajando mi mente, así que dándome la vuelta – y aun así mi memoria tomo una foto mental de la expresión confusa y sorprendida que tenía Naruto dibujada en el rostro, una expresión que lo hacía lucir como el Naruto que yo recordaba – comencé a caminar tras Sakura.
Ni ella ni yo quisimos molestarnos en volver la mirada y asegurarnos que él nos seguía.
Pero pude sentir azul pegado en mi cuello y no necesite volver la mirada para saber que ojos azul cielo ya caminaban tras de mi.
Vi adelante como Sakura se había detenido en la entrada de algún restaurante que no reconocí, pero no me preocupe, ya había aprendido que confiar en las decisiones de ella era lo más fácil; no porque tuviera miedo de que su mal humor me estallara en la cara ni porque pensaba que era menos problemático darle gusto, sino porque ella siempre tenía en mente a las demás personas.
Me pregunte si ahora que Naruto nos acompañaba ella también estaba pensando en él, aunque siendo sinceros ni ella ni yo sabíamos ya quien era él, que le gustaba o no ahora eran misterios para nosotros.
Cuando por fin la alcanzamos en la entrada, mi mirada y la suya hicieron contacto, intercambiando algunas palabras que no necesitaban ser dichas y que solo ella y yo podíamos entender. Pude ver de reojo como Naruto bajaba la mirada y me pregunte si él se sentía excluido en esta conversación silenciosa; aunque siendo totalmente sinceros, si así era me importaba un comino.
Generalmente escogeríamos una de esas mesas privadas, pero entendí muy bien porque Sakura escogió mejor una mesa normal cerca de la ventana.
Las conversaciones a nuestro alrededor eran animadas y bulliciosas, pero nunca había sentido un silencio tan denso como que el que ahora transpiraba entre nosotros tres.
Quise hacer muchas cosas, decir muchas cosas; y sin embargo nadie salió de mi boca y mi mirada se perdió en la calle afuera del restaurante, viendo a la gente pasar y deseando ser una de ellas, deseando poder alejarme de ahí.
No quería saber porque Naruto se había ido, no me interesaba saber que había hecho de su vida durante lo últimos años, no necesitaba decirle absolutamente nada y de hecho no quería que él, sobre todas las personas, lo supiera.
¡Por mi que se levantará y se fuera de nuevo otros 6 años, 5 meses y 3 días!
-"¡Wow! ¡Qué incomodo momento es este!"- comento Naruto tratando de levantar la tensión del aire con palabras que yo nunca le había escuchado.
Pude de nuevo sentir mi cuello tensarse y mi mano de manera instintiva se dirigió hacia el adolorido musculo masajeándolo.
Mis ojos seguían pegados a la ventana, pero podía ver los azules de Naruto mirándome a través del reflejo del cristal.
-"Ahora pareces ser más preocupón que antes Uchiha, tal vez deberías…"- comenzó a decir el rubio, pero Sakura se encargo de interrumpirlo.
-"¿Qué quieres Naruto? ¿A qué regresaste?"- preguntó ella y pude ver en el reflejo, ya que todavía no me atrevía a mirar sus ojos, como su mandíbula se tensaba; no quería hablar, ese tanto era obvio, pero entonces, ¿para qué había querido vernos?
Unos minutos pasaron en silencio sin que ninguno se molestara en decir nada más.
-"¿Puedo tomar su orden?"- preguntó la mesera que yo ni siquiera había notado se había acercado a nuestra mesa.
-"¿No tiene ramen?"- preguntó Naruto y de nuevo esa sonrisita estúpida… tan estúpida…
Y aun así, Sakura y yo nos sorprendimos sonriendo ante la situación tan familiar en el pasado, pero ahora tan olvidada en algún rincón.
Ordene una ensalada y un te verde helado, no puse mucha atención a que fue lo que ordenaron mis otros dos acompañantes, pero en menos de 5 minutos la mesera ya se había retirado y el silencio de nuevo se instalo entre nosotros separándonos aun más.
En el reflejo, de pronto los ojos de Naruto parecían tan perdidos y presentí que estaba a punto de decir algo que tal vez no estaba listo para escuchar.
-"Sasuke, Sakura… Yo… en verdad lo siento"- dijo por fin dificultosamente, casi como si batallara para escoger sus palabras, como si las hubiera olvidado y estuviese tratando de recordarlas.
-"Naruto nosotros…"- comenzó a decir Sakura, pero el timbre de su celular la interrumpió: -"Bueno. Itachi cariño, te dije que saldría con… no, apenas ordenamos… Otra vez estas teniendo problemas con eso… Solo cámbiale el pañal"- la escuchamos hablar con la persona en la otra línea y yo inmediatamente supe que era lo que sucedía.
-"¡Bastardo! ¡Ten cuidado con mi sobrino!"- grite hacia el teléfono que ella sostenía, mientras me mandaba una mirada que no podía decidir si era de enojo o de risa.
Ella se levanto de la mesa aun hablando con mi hermano en el celular.
Y no fue hasta ese momento que me di cuenta de la cara de total confusión en Naruto.
-"¿Itachi? ¿Sobrino? ¿Cariño?"- preguntó el rubio su tono de voz cada vez más agudo, sus ojos viajando entre Sakura quien ahora se encontraba cerca de los baños y yo, sentado a su lado.
-"Como ella dijo, mucho tiempo ha pasado desde que te fuiste… Nuestras vidas continuaron Naruto"- dije tratando de zanjar el asunto y poder permitirme regresar mis ojos hacia cualquier otra cosa que no fuera él.
-"Tu… ¿Tu también has…?"- algo parecía impedirle terminar su pregunta y por un momento quise saber que era lo que quería decirme, que era lo que yo también…
Sus ojos azules me trajeron demasiado recuerdo, recuerdos que no necesitaba, yo no lo necesitaba a él, yo solo…
-"Tu piel todavía es de invierno…"- murmuro y yo sabía que lo había dicho así, tan bajo, para que él y yo, solo nosotros dos pudiésemos escucharlo: -"Tu cuello…"- murmuro y su mano se detuvo a si misma casi a punto de extenderse para tocar mi cuello.
Casi podía sentir el calor de su piel de verano tocando la mía…
-"¿Por qué no puedes acabar de irte de mi? ¿Por qué tu temporada siempre es verano? Ya es otoño para mi…"- se me escaparon las palabras que tantas veces le había repetido al espacio vacio que él, sin saber, tenía reservado en una esquina de mi apartamento.
-"Quiero que sea verano por siempre"- dijo después de un momento, lo sentí medir sus propias palabras, tal vez temiendo decir algo inapropiado. Sin embargo, eso no me gusto, Naruto era imprudente, impulsivo, espontaneo, yo era él que tenía que medir mis palabras para no herirlo, para no terminar alejándolo de mi como lo había hecho.
Sakura aún estaba en el teléfono y parecía ahora más preocupada en su llamada que en nosotros dos, sentados en la mesa, no esperando su regreso en lo más mínimo. Supongo que ella lo presentía, porque cuando sus ojos hicieron contacto con los míos, me pareció oír su voz decirme que preguntará, que no me quedara por siempre con la duda.
-"¿Por qué?"- le pregunte y supe que no tenía que elaborar, no necesitaba explicarle a que me refería.
Otro silencio se instalo y yo ya no podía ver a Sakura parada en al entrada de los baños.
¿Habría salido? Pero la habría visto salir…
-"La noche que me fui… Esa vez que fui a verte a tu casa. Itachi había salido"- comenzó a decir y me pregunte porque sentía que tenía que explicarme el recuerdo, yo lo tenía más que presente en mi memoria.
-"Esa noche, lo pude sentir, me he preguntado si lo sentiste también. El cambio de estación… en nuestra piel ya no sería verano nunca más… Y me pregunte si así podría tenerte… si aun así podría tenerte…"- dijo perdido en si mismo, casi hablándole a su misma consciencia y pude reconocer ese tono de voz, sonaba como mi voz sonaba al hablar con el recuerdo de él en mi mente, reclamándole, gritándole, besando el recuerdo de sus labios…
Era cierto, lo que él y yo vivimos era un secreto, una de esas "cosas" que comienzan durante la primavera y terminan al inicio del otoño.
Y aún así, yo hubiera querido que no terminara, que fuese verano por siempre…
¿Había sido esa la razón por la que se había ido, porque se nos estaba acabando el verano?
Nos amamos como solo dos hombres se pueden amar, con sexo y sudor, sin ninguna palabra más que las necesarias durante el acto: su nombre y el mío al venir.
Había sido la etapa más confusa en mi vida, la etapa que menos había entendido de mi mismo, la etapa en la que había estado más enojado con el mundo… Y la etapa en la que más esperaba que fueran las 9 de la noche para que Naruto y yo nos encontráramos en su casa o en la mía para mostrarnos el uno al otro todo lo que las demás personas nunca podrían ver de nosotros.
-"Quiero estar enojado contigo… quiero odiarte y quiero que te vayas…"- comencé a decirle y me di cuenta que mi voz ya se estaba rompiendo: -"pero cuando mañana despierte… quiero una marca tuya en mi cuello"- le dije y supe que él sabía de donde venían mis palabras.
Siempre nos ocultábamos, nunca podíamos decir que el uno era del otro, ni siquiera en frente de nosotros cuando las capas de mentira eran peladas poco a poco y solo quedaba la piel desnuda.
Nunca hubo una sola marca del otro en nuestra piel…
-"¿A las 9?"- me preguntó temeroso, sus ojos se movían desesperadamente recorriendo mi cara, como si tratando de leer la respuesta que le daría antes de saliera de mis labios.
-"A las 9…"- murmure inseguro de mi respuesta, de lo que me esperaba al final del día, de tantas cosas que no tenían respuesta.
¡Detestaba sentirme así! Como si no tuviera el control sobre mi mismo, como si fuera otra persona hablando por mí. ¿Por qué era que Naruto y solo él podían obtener respuestas sinceras de mi incluso cuando yo era tan reservado, tan cerrado?
Sakura se sentó silenciosamente en su silla haciendo un breve contacto visual conmigo – uno que extrañamente no pude descifrar, tal vez también ella tenía un par de secretos guardados – y justo al mismo tiempo llego nuestra comida.
-"Comamos"- dijo ella simplemente y sin agregar nada mas todos comimos en silencio.
A las 9 de la noche la puerta de mi apartamento sonó y no pude evitar la sonrisa que se dibujaba en mi rostro.
Tal vez a la mañana siguiente otra vez sería verano… y una marca en mi cuello marcaría el inicio de una temporada larga de verdor y humedad, de columpios desgastados y chicharras, largas sombras proyectadas en las paredes al atardecer del día… otra vez sería verano…
