De nuevo perdón por la tardanza, intentaré actualizar más seguido a partir de ahora, pero he estado sin inspiración y antes que escribir algo mal prefiero no hacerlo, sin más, os dejo con el capítulo, espero que lo disfrutéis. ;)


Capítulo XII "Nakoma"

-Vale, entonces ¿estás diciendo que recibiste este mensaje hace exactamente media hora? -preguntó Spencer aún con el móvil de Emily entre las manos sin despegar la vista de la pantalla.

-Sí, os digo que estaba con Paige fuera y bueno no.. no he visto el mensaje hasta ahora pero pone la hora de entrada y fue hace treinta minutos. -explicó una nerviosa Emily.

Hanna y Aria observaban a su amiga sin saber qué decir mientras intercambian miradas interrogantes entre ellas. La rubia dio un paso hacia adelante aproximándose más hasta Emily, a la que abrazó levemente tratando de tranquilizarla.

-Escucha Em, relájate, desgraciadamente somos el hobbie favorito de esa zorra psicópata, y parece que cada vez que entramos en pánico por cosas así aparece una ventana junto a su cabeza con un +100 Exp., con lo cual.. -Hanna advirtió las miradas escépticas de Spencer y Aria y aclaró- ¡¿qué?! Caleb me ha explicado todo eso de los videojuegos, el caso es, que si te asustas, -A gana.

-Bueno, dejando a un lado toda la lógica "digital" de Hanna.. -continuó la chica más alta mirando a su amiga- he de decir que tiene razón. Emily, que entres en pánico es lo que -A está buscando, cualquier movimiento en falso que cualquiera de nosotras cometa puede abrir una nueva ventana hacia alguna de sus macabras conspiraciones.

-Spence tiene razón Emily. -acotó Aria acercándose aún más a sus amigas- Sólo hagamos como si nada hubiera ocurrido, no tiene por qué saber que tú.. -cuidadosamente estiró su mano hasta alcanzar el móvil de la nadadora, que aún permanecía entre las manos de la más alta y comenzó a sacarle la batería haciendo que el dispositivo se apagara por completo- ..has leído el mensaje, ¿entiendes?

Emily asintió levemente con su cabeza y las cuatro amigas permanecieron observándose durante varios segundos antes de salir de aquella pequeña habitación y volver a la fiesta. No hacían falta palabras, sólo ese simple gesto al intercambiar miradas con el mismo significado para todas: "Estamos juntas en esto".

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Mientras tanto, en el exterior de aquel cuarto la fiesta seguía y alcanzaba su máximo auge en uno de los sofás de aquella casa, donde un grupo de jugadores de fútbol, entre ellos Noel Kahn, incitaban a un chico a que bebiera sin parar directamente de un barril de cerveza al grito de: "¡BEBE!, ¡BEBE!, ¡BEBE!"

Paige permanecía observando la escena con una mueca de evidente desagrado en su rostro y se limitaba a beber parte del contenido de su vaso mientras esperaba que Emily volviera a aparecer en la estancia.

Todo había pasado muy rápido.

Después de ese beso, que había resultado algo terriblemente liberador para ella, ambas habían permanecido observándose en la oscuridad de la noche, junto al lago durante varios minutos. No necesitaban decirse nada, el gesto que tuvieron al compartir aquel beso expresaba mucho más que cualquier palabra que pudieran escoger, y así lo sintieron ambas, que tras regalarse una última sonrisa, entrelazaron sus manos para dirigirse de vuelta a la fiesta.

Entonces el móvil de Emily había vibrado señalando la falta de batería y la morena dirigió su vista hacia la pantalla del mismo, donde advirtió que tenía un mensaje nuevo. A partir de ahí algo cambió. Paige lo sabía, había podido notar perfectamente el cambio de actitud en la otra chica, como la serenidad de su rostro tras aquella caricia que compartían sus manos dejó lugar a una mueca de pánico, dejando entrever un marcado rastro de temor en sus ojos.

Comenzó a mirar hacía varios puntos de la casa, el bosque, inclusive el lago, como si estuviera esperando encontrar algo que Paige desconocía, algo que no logró encontrar, ya que tras disculparse con ella y dedicarle una última mirada fue en busca de sus amigas porque "olvidó mencionarles algo de la fiesta y necesitaba encontrarlas", según palabras textuales de la morena.

Habían pasado exactamente 27 minutos y 35 segundos desde que Emily entró en esa habitación junto con Spencer, Aria y Hanna y por fin aparecía ante sus ojos, claramente más tranquila que la última vez que la vio.

Fuera lo que fuera que dijera ese mensaje (porque claramente Paige no se había creído aquella inverosímil excusa de la fiesta), parecía que sus amigas habían logrado calmarla, y la chica lo agradecía. Pese a no saber con exactitud qué era lo que preocupaba a la morena prefería verla así, tranquila y serena a verla con aquella extraña muestra de terror en su cara.

Antes de volver a dirigirse hacia ella, la pelirroja buscó entre la mesa que se situaba a su derecha un nuevo vaso de plástico, y comenzó a llenarlo del mismo contenido que el suyo, ya que, fuera lo que fuera que estuviera ocurriendo, tenía la impresión de que a Emily no le vendría mal un refrigerio, y así con una leve sonrisa dibujada en su rostro comenzó a llenar el vaso mientras recordaba aquel leve roce de labios que se habían regalado hacía escasos minutos.

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P.O.V Emily

Emily hacía algunos minutos que se había despedido de sus amigas, las cuales, tras regalarle aquella consoladora charla se habían dispersado por la fiesta atendiendo y hablando con los diferentes invitados o, en el caso de Hanna, besando a su chico con pasión en una de las esquinas de aquel concurrido salón.

La morena sonrió levemente conocedora de que Hanna nunca cambiaría y comenzó a buscar alguna cabeza de mapache gigante entre la multitud, algo que se le antojó imposible porque tras dirigir su mirada hacia uno de los sofás donde un grupo de su misma clase de Historia charlaba animadamente, sintió como dos manos cubrían sus ojos con suavidad y alguien se pecaba a su cuerpo por la espalda.

Emily sonrió con complicidad y tras regalar una suave caricia a las manos que descansaban sobre sus ojos exclamó:

-¡Te estaba buscando!

-¿En serio? ¡Vaya, creía que sería una sorpresa! -Emily sintió como su corazón se desbocaba al oír aquella voz, todo lo que la rodeaba comenzó a ahogarla y el aire empezó a volverse terriblemente pesado, hasta el punto de no poder acceder a sus pulmones con normalidad, poco a poco fue retirando la caricia de las manos que la mantenían con los ojos cerrados y fue volteándose poco a poco hasta quedar enfrentada a esa persona.

-¿Maya? ¿Q-qué haces aquí? -preguntó con la voz aun entrecortada a causa de la impresión.

-Vaya, a eso lo llamo yo una bienvenida efusiva.. -bromeó la más baja- He venido a ver a mi chica favorita, ¿te parece bien?

-Cl-Claro, es sólo que.. no te esperaba.

-Bueno, sé que te pedí un tiempo Em y me lo has dado, has sido paciente conmigo y te lo agradezco, pero te he echado mucho de menos.. ¡Mírame! hasta me he vestido de Nakoma para sorprenderte.

Emily dirigió su mirada hacia el cuerpo de la chica que se situaba frente a ella y efectivamente, tenía razón. Vestía un corto traje indio, con algunos accesorios similares a los de la mejor amiga de Pocahontas y su pelo permanecía recogido en un moño al igual que el del personaje de dibujos.

-Estás.. estás muy guapa. -sentenció la morena con una sonrisa incómoda en su rostro y levantando levemente la mirada en busca de la pelirroja. Sabía que si Paige veía esa escena en ese mismo momento, todo lo que había avanzado con ella durante la semana caería en retroceso sin poder hacer nada por evitarlo. Conocía a Paige, sabía cómo era su personalidad y sabía que se sentiría herida y se cerraría ante ella, lo peor es que no podía reprochárselo.

-Eso está mejor.. -comentó Maya con una sonrisa en sus labios- ¿no piensas darme un beso?

Emily suspiró abatida y descendió su cabeza ligeramente hasta una de las mejillas de Maya para depositar un suave beso sobre esta, acto que se vio interrumpido por un rápido movimiento de la más baja haciendo que el destino final de aquel beso fueran sus propios labios.

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P.O.V Paige

Paige se encontraba llenando el vaso que pensaba ofrecerle a la morena cuando sintió una presencia junto a ella, tras haber sumergido dos hielos en aquel líquido color cereza, se giró quedando frente a frente con aquella persona y una indudable mueca de desagrado surcó su rostro.

-Vaya, vaya, vaya McCullers, ¿es para mí? No deberías haberte molestado.. -comentó Alex alzando su mano hasta rozar aquella bebida que Paige sujetaba firmemente entre sus manos. La pelirroja agarró su muñeca suavemente y la bajó ante la atenta mirada de a chica de ojos verdes.

-Lo siento, pero aún no le echado el cianuro, es el ingrediente estrella. -acotó con un guiño- Hablando de molestias.. ¿cómo es que sigues aquí?

-Fácil, estoy de buen humor, por lo tanto contestaré a esa pregunta aunque tu estúpido disfraz sólo me provoquen ganas de golpearte en el estómago.. estoy haciendo amigos para entrar en mi nuevo instituto por todo lo alto. -respondió con una sonrisa maliciosa en su rostro, sonrisa que aumentó al ver la cara de desconcierto de Paige- ¿Sorprendida?

-¿Vas a ir a mi instituto? -preguntó la pelirroja intentando sonar desinteresada.

-Claro que sí, no podría dejar escapar la oportunidad de hacerte la vida imposible fuera de la piscina. Por cierto, muy simpática su novia ¿eh? La conocí el otro día, es todo un encanto, sí señor.

Paige tragó saliva con fuerza ante el comentario de la chica y se acercó más a ella sujetándola fuertemente por el brazo tras haber puesto el vaso lleno sobre la mesa temiendo que pudiera ser derramado.

-¿Qué mierda estás diciendo? -susurró con la mandíbula apretada.

-Hablo de Emily, Emily Fields, me da la sensación de que seremos grandes amigas. -espetó con una cínica sonrisa en su cara mientras dirigía su vista al centro del salón, situado a la espalda de la pelirroja. Entonces su sonrisa se acentuó y tras volver a dirigir su mirada hacia los ojos de Paige le susurró al oído- Por cierto, no sabía que los indios también practicaban la poligamia, ándate con ojo mapache.

Y tras decir esto cogió el vaso que permanecía en la mesa junto a Paige sin que esta fuera consciente y se marchó con una sonrisa en su cara.

La pelirroja la siguió con la mirada y dirigió la vista a su espalda, hacia aquello que había provocado esa maquiavélica sonrisa en Alex y que según su intuición, no podía ser nada bueno.

Y no se equivocaba.

Justo en el centro del salón su mirada impactó de lleno con la escena que menos se esperaba y más daño pudo hacerle aquella noche. Ajenas a todo, Emily le entregaba un suave beso en los labios a Maya, que vestida de forma muy parecida a la morena permanecía con los ojos cerrados alzando levemente su brazo hasta regalarle una leve caricia a la nadadora.

Y de pronto, sintió como sus ojos se humedecían y una presión en su pecho no la dejaba respirar obligándola a salir de aquella casa para buscar aire de forma desesperada.

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P.O.V Emily

-No, no, para, Maya.. para. -dijo la morena separándose de la otra chica mientras la sujetaba por los hombros.

-¿Qué ocurre? ¿estás bien?

-No, no estoy bien, no puedes hacerme esto, no puedes llevarte semanas sin hablarme y de pronto volver sin avisar y besarme, no.. no puedes hacer eso. -explicó Emily mientras pellizcaba el puente de su nariz tratando de reordenar el caos que se estaba formando en su cabeza en aquel instante.

-¿Pero no era esto lo que querías Em? Todo va a volver a ser como antes, estoy aquí, estás aquí, todo va a estar bien.. -dijo Maya acercándose peligrosamente a Emily, que volvió a distanciarse de ella dando un paso atrás.

-No lo entiendes Maya, las cosas no son así, no son cuando tú quieras. Soy una persona, no puedes desestabilizarme de esta manera, n-no puedes venir aquí, luego marcharte, luego no contestarme las llamadas porque has conocido a alguien, luego volver, luego pedirme tiempo y ahora aparecer de nuevo como si nada hubiera pasado, ¡las cosas no funcionan así! -exclamó Emily haciendo que varias personas que estaban a su alrededor clavaran la vista sobre ellas.

-¿Por qué no te calmas Em? Vamos fuera seguro que pod-.. -Maya seguí hablando por Emily ya no la escuchaba, su mirada se clavó en un punto de la enorme ventana de cristal situada en el hall de entrada, desde la que se podía observar su exterior, donde pudo ver a una figura gris cargando algo grande y redondo mientras se dirigía hacia el camino de regreso al pueblo, situado a unos cuarenta minutos a pie.

-Mierda.. Paige. -susurró interrumpiendo las cavilaciones de la otra chica- Lo siento maya, no puedo hablar ahora, perdona.

Y sin más salió corriendo en dirección a aquel camino donde una devastada Paige emprendía el camino de regreso tratando de contener las lágrimas que se agolpaban en sus ojos mientras apretaba la mandíbula y se maldecía interiormente.

-¡Paige! ¡Paige! -escuchó una voz a sus espaldas y aceleró el paso sabiendo perfectamente a quién pertenecía- ¡Paige! ¡espera por favor! ¡Paige! -volvió a oír mientras sentía como alguien la agarraba del brazo izquierdo y la giraba suavemente.

-¡¿Qué mierda quieres ahora Fields?! -espetó con rabia.

-Paige, ¿q-qué te pasa? -preguntó Emily con la voz entrecortada.

-¡No me pasa nada, estoy de puta madre, estoy feliz!, ¿no me ves? -gritó mostrando una dura sonrisa en su cara mientras una lágrima caía por su mejilla- Vuelve a la fiesta con la Princesa Tigrilla, que seguro que te está esperando y a mí déjame en paz.

Emily abrió varias veces la boca mientras miraba como Paige se limpiaba disimuladamente la lágrima que había descendido por su mejilla aunque ella tratara de ocultarla. Levemente se acercó a ella, y vio como la pelirroja descendía un paso evitando cualquier atisbo de contacto físico entre ellas.

-Paige no.. no sé qué habrás visto ahí dentro pero te juro que tiene una explicación, yo no quería apareció de pronto, no tenía ni idea de que iba a venir, tienes que creerme..

-Por supuesto Fields, y apuesto a que te puso una pistola en el cráneo para que la besaras, ¿no es cierto? -dijo mirándola directamente a los ojos impregnando sus palabras de rabia contenida- La próxima vez que quieras reírte de mí no hace falta que montes todo este espectáculo, créeme.

-No Paige, no lo entiendes, te estoy diciendo la verdad, no sé cómo se enteró de la fiesta, no sé qué hace aquí, ni siquiera sé por qué me ha besado, yo.. no sé nada ahora mismo, estaba bien contigo, por favor, hablemos.. sólo hazme ese favor. -susurró Emily bajando la mirada mientras sentía como el frío se extendía por su cuerpo.

-Claro que sí Fields, hablaremos, pero ahora hazme tú un favor a mí.

-Cl-Claro, lo que quieras.. -susurró la morena levantando la mirada.

-Vete a la mierda. -y sin más, Paige volvió a recoger su cabeza del suelo y emprendió de nuevo el camino de regreso, dejando a Emily desolada mientras las lágrimas bañaban sus mejillas y su móvil volvía a vibrar entre sus manos.


Bueno, espero que os haya gustado, quizás no es lo que esperabais pero de eso se trata. ;) Gracias por vuestros reviews, espero que en este capítulo también os animéis a comentar, porque me gustaría saber que os ha parecido. Un saludo.

Gracias a heavy-chan, aazull8811, freakbutterfly05 (intento hacer las interacciones lo más parecidas posibles a la serie, aunque cuesta jaja), ThityloveGlee, Cony, rakel16, Sora Yagami, Guest y por vuestros reviews, muchísimas gracias de verdad y espero que en este también os animéis. ;)