Hola a todos (se escuchan grillos en los alrededores), bueno, tal vez me he tardado un poco (Light: ¿un poco?) Está bien, mucho. LO SIENTO MUCHO, no era mi intención, pero la escuela tiene toda la culpa, odio a mi maestra de biología, :P Como sea, espero que lean con gusto este capítulo, y bueno, no hay mucho que aclarar, salvo que el lemmon será aproximadamente en el capítulo 15, y para gusto de algunos (los más jóvenes e inocentes, jajajajajaja) se podrían saltar el lemmon y seguir con la historia en el siguiente capítulo. Por eso tardaré en subir los siguientes, porque pienso subir los capítulos 14, 15 y 16 seguidos. O eso quiero. Sin más...

Disfruten esta historia con los personajes que, desafortunadamente, no me pertenecen y no ocupo con fines de lucro.

Techo del Cuartel General para la captura de Kira, 1:40 p.m.

Bien, si sopesaba el hecho de que estaban encerrados en el techo, con un frío terrible, sin comida, y totalmente en silencio, tal vez se llegaría a la misma conclusión que Light: Ryuzaki tenía la culpa de todo lo que le pasaba. Ciertamente era un tanto frustrante estar completamente en silencio.

El joven genio de Japón seguía sentado, recargado en la pared, claro, él había tenido parte de la culpa, pues el detective; aunque lo caracterizaban por tener una deducción envidiable, nunca habría podido adivinar que su tutor estaba al tanto de sus preferencias.

-"¿En qué momento abrí la boca? No es una de las ideas más brillantes que he tenido"- era el diálogo que mentalmente se repetía cada vez que intentaba regresar al mundo a su amigo, que se encontraba tan deprimido recargado en la puerta que no se había dado cuenta de que estaban encerrados.

-"Light-kun"- qué raro, ahora regresaba a llamarle con un honorífico.

-"Dime Ryuzaki"-.

-"¿Por qué no hemos bajado a la habitación o a la sala de investigación? Estamos perdiendo valioso tiempo aquí sin hacer nada"- se encontraba perdido, ninguna idea cruzaba por su mente, nada, absolutamente nada. Justo como una computadora al reiniciarla.

-"Porque gracias a tu genio, que no es de gran ayuda en la supervivencia, has cerrado la puerta y dejado sin manija para abrir"- le miraba desde su lugar, no es que estuviera enojado, pero tal vez podría estar en mejores condiciones. Su cabeza y espalda le dolía más por el frío, también los hombros, pero eso no era algo de cuidado.

-"Ya, ¿cómo sucedió eso?"- su mente en blanco no le ayudaba.

-"… Pues… verás… Si me pongo a hacer memoria es algo sumamente tonto"-.

-"Creo que a estas alturas da igual si es tonto o no Light"- regresó por unos instantes a su actitud de "yo soy L, el detective, cállate y haz lo que ordeno", a lo cual Light se encogió en su lugar haciendo una mueca para evitar soltar un gemido de dolor. Comenzó su narración sin prestar mucha atención al culpable de su encierro, intentando saltarse alguna parte desagradable del asunto.

Flash back, narración de Light

-"Watari ya sabe de nuestro juego inocente Ryuzaki"- lo dije sin pensarlo, necesitaba que lo supieras, no me esperé una reacción así de ti.

Ni siquiera te molestaste en responderme, te giraste como si no te importara. Creí que así era, intenté acercarme a la manija de la puerta para entrar, pero tú te interpusiste y me tomaste por los hombros, que por cierto aún me duele. Fuiste muy brusco, pero no hablaste; tomaste la manija y la giraste en sentido opuesto, yo ya sabía que la habías roto, así que no me acerqué a intentar abrir, sería una idiotez de mi parte y un atentado contra mi integridad física.

Pienso que habías intentado controlar tus emociones, como casi siempre lo logras, pero esta vez, te falló un poco, je, je.

Me preguntaste con voz grosera y si no te habías dado cuenta, me hablaste en inglés, -"¿Qué le dijiste?"- y como no te respondí enseguida me azotaste a la pared, donde ahora estoy recargado, no tengo fuerza para moverme. No podía aunque quisiera, tu acento es británico y aún me cuesta entenderlo.

-"No pude decirle nada, él nos había visto en el ascensor, y en la cocina, sería mentirle así que dejé que Watari hiciera sus propias conclusiones"- y creo que esa respuesta te hizo enojar más que cualquier otra que te hubiera podido dar.

Empezaste a hacer caso omiso a mi presencia, a lo que ya me voy acostumbrando, discutías contra ti mismo, quise decir algo, pero al instante pensé que si lo hacía tu intentarías cualquier otra tontería, así que mejor te dejé decir y alegar como por unos veinte minutos.

-"Watari no pudo haber visto bien, seguramente después me preguntará y yo sólo le diré que es un malentendido, sí, eso haré"- eso dijiste durante tanto tiempo intentando convencerte. Después, pues te quedaste recostado ahí donde ahora te encuentras, supongo que te dormiste.

Yo no, el frío y el dolor me lo impiden, así que así estamos ahora, con frío, hambre y dolor muscular. Ah, se me olvida, también tiraste tu teléfono en uno de tus tantos ademanes, esta por allá, cerca del conducto de ventilación, deberías recogerlo, antes de que quede inservible.

Fin del flash back, fin de la narración de Light

L se quedó en la misma posición que había adoptado desde que el menor empezara su cuento. Pasó un poco para que se levantara a agarrar el teléfono, que gracias a Dios aún estaba entero.

-"Así que perdí el control, nos encerré aquí arriba, lo lastimé aún más, empecé a hablar solo, y perdí la conciencia por aproximadamente tres horas. Bueno, aparentemente no me descontrolé tanto, pudo haber sido peor"- se encogió de hombros y se le acercó al menor, que ni aunque quisiera se podría mover. El dolor era sólo molesto, nada grave estaba seguro, sin embargo prefería descansar un momento y comer algo para reponer fuerzas.

La última persona que quería que se enterara de esas pequeñas escenas que no armaba desde hacía tantos años, y era la única persona que lo había presenciado todo. Definitivamente no se medía adecuadamente.

Light tenía frío, temblaba, sólo un poco. Ryuzaki le pasó un brazo por los hombros, pero al tocarlo recordó lo que le había hecho, así que mejor optó por tomarle las manos, que mantenía cruzadas para guardar el calor.

-"Siento haberte lastimado"- realmente se disculpaba, esta vez iba en serio. La sorpresa en el rostro del menor era memorable, pero enseguida compuso el gesto, en uno más cálido.

-"… No importa, pero quisiera ir a un lugar más cómodo"- le sonrió y nunca quitó sus manos, se sentía de algún modo mejor y sin dolor. Debía empezar a hacer eso cada vez que le doliera algo.

-"Claro"- soltó un poco las manos, para ir a la manija de la puerta –"Sólo está un poco atascada, si la muevo así"- y con un movimiento fluido haló la palanca, haciendo que el seguro se rompiera y se soltara, para poder entrar.

Dejó un espacio para que Light pasara al interior del edificio, pero el menor no se movía. Lo miró a la cara; tenía un tenue color rosado en las mejillas, pero enseguida se lo atribuyó al frío del aire.

-"Ryuzaki… ¿me podrías ayudar?"- se señaló a sí mismo, tenía las piernas encogidas hacia su cuerpo, en una posición similar a la que el detective mantenía en las reuniones –"Patético, soy simplemente patético"-.

-"Si"- Light al principio pensó que L había respondido a su comentario mental, pero al instante supo que había accedido a ayudarlo. Le extendió la mano para mantener el equilibrio, L le tomó por la cintura en cuanto el menor estuvo de pie, no porque necesitara tanta ayuda, jamás.

-"No creo que se moleste sólo porque quisiera tenerlo un poco más cerca"- Light sonreía sin que su carcelero lo notara, porque era agradable tenerlo cerca sin que intentara hacerle algo más, el calor que su cuerpo desprendía podía traspasar la camisa delgada que Light usaba en esa ocasión, así que a cada contacto cualquiera de ambos jóvenes se estremecía levemente por los cambios tan raros de temperatura. Y aunque no dijeran una sola palabra, ambos sabían que al otro le gustaba estar cerca, pero no hacían nada para evitarlo, era de los únicos momentos en que parecían inocentes.

Después de un rato, cuando empezaron a bajar hasta su habitación, Ryuzaki estaba demasiado estresado como para poder bajar a seguir con el intento de investigación que querían llevar entre todos, así que se dedicó a llamar a Watari (por obvias razones prefirió mandarle un mensaje de texto), para que le llevara a él y a su prisionero la comida a su habitación, sin contarle siquiera que se habían quedado atrapados en el techo.

-"Ryuzaki, ¿qué planeas hacer?"- no podía dejar el tema de lado por mucho tiempo, el hombre le había brindado una especie de ayuda, por eso mismo le contó a Ryuzaki –"Si voy a ganar, necesito cubrir cualquier espacio, no puedo darme el lujo de que Ryuzaki sospeche de Watari"- aún se sentía mal, pensando que todo lo que pasaran juntos era por la culpa de una estúpida apuesta, horrible, quería algo más –"Algo más… yo quiero algo más… lo quiero"- suspiró resignado.

-"¿A qué te refieres Light?"-.

-"Tu sabes muy bien a qué me refiero"- llegaron a la puerta del cuarto, que estaba semi-abierta, por lo que lo lógico habría sido pensar que Watari les estaría dejando la comida.

-"Si te refieres al asunto de Watari, pues no necesito darte alguna excusa, es sólo que no medí las consecuencias de mis actos, eso es todo, no volverá a ocurrir. No necesito dar explicaciones de lo que hago"- entraron de nuevo en silencio. Buscando con la mirada al hombre tutor de L, pero no había nadie, o por lo menos no a la vista.

La comida estaba en una barra, frente a la cocina recién instalada, perfectamente limpio y ordenado, tal parecía que Watari había dejado todo hacia poco tiempo. Pero era raro ver que había olvidado cerrar la puerta.

-"Me parece que deberías pensar mejor todo, no es un asunto sencillo"- Light llegó hasta la barra, viendo con demasiado interés, tenía hambre, era normal –"Hey Ryuzaki, ¿no me escuchas?"- desvió la mirada de la comida para buscar la del detective, no lo encontraba por la pequeña cocina, caminó hasta su habitación.

El lugar parecía otro: de la habitación medianamente cálida que Light había conseguido al darle vida con la poca ropa que había conseguido llevar, se había convertido en algo totalmente amorfo; con colores brillantes y extraños, telas cubriendo cada una de las lámparas a manera de dejar una luz tenue en la pobre habitación de antaño blanca y limpia. Ambos chicos se miraron sin decirse nada, pero Light podía notar como el autocontrol de Ryuzaki bajaba considerablemente.

-"Amane…"- su voz, sin embargo seguía siendo monocorde.

-"Misa ha estado muy rara desde la vez del corte de cabello, ¿sabes por qué?"- mantuvo su rostro sin expresión, utilizando perfectamente la habilidad de parecer inocente en todo momento que había descubierto.

-"… Para nada, pero sus excentricidades se pasaron del límite"- se acercó un poco a Light, ignorando que tal vez aún estaría un poco herido, pasó muy cerca de sus labios, hasta llegar a su oído –"Aunque… no negarás que… esto se ve… divertido"- regresó su boca a la de Light, recorriendo los labios con lascivia.

-"Dios mío"- Light cerró la boca con fuerza, su mente viajaba hasta los labios del mayor, sin embargo, su cuerpo aún se negaba a aceptarlo completamente.

-"Light… contesta, ¿no crees… que esto… se ve bien?"- sonrió contra la boca del menor, y comenzó a moverlos suavemente, incitando, seduciendo. Todo al tiempo que mordía el labio inferior con lujuria.

-"¿B-Bien? Se ve… ¡Es-Espera! ¿Qué… haces? ¡¿Qué haces?! ¡Suéltame, bájame, ya!"- Ryuzaki le tomó de la cintura y lo elevó sólo unos centímetros para después tirarlo en la cama, sonrió cuando vio que el menor tenía los ojos cerrados.

-"Si querías que te cargara desde el techo hasta acá pudiste haberme dicho, y no inventado que te aún te dolía el golpe en la espalda, Light… eres un mentiroso de primera y eso no es bueno"- desabrochó con calma el tercer botón de la camisa que todavía estaba abrochado, Light intentaba alejarlo, muy poco.

-"No… no lo hubieras hecho"- desvió la mirada y dejó sus intentos de detener al detective, estaba avergonzado.

-"No lo sé, tal vez si, tal vez no"-.

Para ese momento Light ya no tenía camisa, y Ryuzaki disfrutaba definitivamente de la vista. El torso del menor parecía nunca haber sufrido algún accidente, y aún sin tanto ejercicio como siempre, tenía el abdomen plano y sutilmente ejercitado. Sus brazos se encontraban por encima de su cabeza, sujetos fuertemente por la mano derecha de Ryuzaki, brazos delgados que mantenían una fuerza muy escondida; eso lo sabía a la perfección. Ryuzaki bajó la cara hasta el cuello blanco de Light, le encantaba ese cuello.

-"¿Te han dicho… que eres muy guapo?"- había considerado seriamente en decirle lindo, bello, pero si Light se enojaba todo lo que ahora tenía en mente no pasaría de mucha imaginación para una paja.

-"Yo…"- volteó a verlo, clavando la mirada castaña en la negra, tan diferentes –"Nunca"- sonrió un poco.

-"Ya veo… entonces no me extraña que seas tan… inocente"-.

-"¡Yo no soy inocente!"- enseguida se arrepintió de haber dicho tal frase, seguramente lo pagaría caro.

-"¿A no? Entonces sólo eres virgen, debe ser eso"- rió con ganas.

-"Yo… cállate"-.

-"Claro, claro"- agarró la camisa y amarró lentamente las muñecas de Light. La lengua paseaba sin pudor por el cuello y un poco más abajo, estaba pensando seriamente en hacerlo rogar, pedir las caricias –"Sería… perfecto"-.

-"Ryuzaki…"- aún pensaba un poco, sabía perfectamente la situación en la que estaba, y sabía que si dejaba pasar más tiempo, probablemente todo seguiría su curso. Intentó desamarrar su camisa con habilidad, pero lo único que consiguió fue cansarse más –"Era mi… favorita"-.

-"No me interesa. ¿Qué tal si te relajas?"- bajó la mano a la entrepierna, masajeando, primero suavemente, luego subiendo de intensidad –"Te quiero escuchar Light"-.

El aludido cerraba los ojos y se mordía el labio para evitar emitir sonido. El toque era justo para él, jamás había estado realmente interesado en el sexo, sus amigos hablaban de ello como de música, pero era un tema que le parecía excesivamente asqueroso. Ahora entendía, entendía perfectamente porque todos los chicos que conocía (y algunas mujeres también) hablaban tan… bien del sexo.

-"Sería aún mejor si me quitara de una vez el pantalón"- tampoco se había tocado, para nada, era totalmente innecesario, pues su vida era de su hogar al colegio, del colegio a su hogar.

-"Light, dime, ¿qué piensas?"- detuvo sus manos bruscamente, haciendo que el menor se quejara con la mirada.

Si no lo decía se quedaría con un problema entre manos, era su orgullo o él-"…Sigue por favor"- se extendió un gran sonrojo en su cara, aunque no podía evitar sentirse en el cielo.

-"Pequeño… eres… mío"- se lamió los labios una vez más, era lo que buscaba, tenerlo a su merced.

Todo estaba en su lugar, cada situación era la indicada, si las cosas no se hubieran dado exactamente de esa manera toda la situación hubiera cambiado. Las palabras entraban en estas situaciones.

-"Light, perdiste la apuesta"-.


Va a ser malo ese comentario, se los aseguro. Lo lamento, pero necesito un poco más de tiempo para que estos dos dejen de ser tan cabezotas (por no decirles de otra manera).

Bueno, ya lo saben, si gustan comentar algo, criticar, destruir, felicitar, o saludar... pues yo estoy aquí, dejen reviews por fa, los extraño. Es tan raro poder tener tiempo en internet, extraño todo... Verán, hace unos días estuve tentada a subir un one-shot de Hetalia que estoy preparando, pero no dejé que los demonios me tentaran, acabaré este fic primero y no los dejaré sin él. Realmente necesito estar más tiempo en , reviews por favor (se escuchan grillos a lo lejos).