Lo siento por haber tardado tanto en subir el último capítulo, pero tuve un accidente y me fracturé la pierna -.- Pero bueno eso no importa lo importante, es que aquí les traigo este capítulo, así que cualquier sugerencia, queja, me lo dicen por favor eso me ayudara mucho para posteriores fics. Si gustan pueden escribirme un mensaje, no hay lío. Sin embargo por ahora no escribiré nada, no hasta que me recuperé parcialmente (tal vez la próxima semana); pero ya tengo dos historias en mente así que sin más que decir espero que les guste. :D
Capítulo final: Amor
Al día siguiente estaba tan feliz pero también un poco apenada, después de todo nos habíamos dado nuestro primer beso, sin embargo había sido en un baño. Así que me prometí que cada vez que cumpliéramos un mes más, ese día siempre sería algo especial.
Cuando les dije a mis padres que me había arreglado con Ino, simplemente sonrieron y me desearon lo mejor. Yo no esperaba esa reacción de ellos, pensaba que se enojarían, o que me botarían de la casa, tal vez nos mudaríamos nuevamente, pero nada de eso sucedió. Les pregunté el por qué de tan buena actitud, y su respuesta me sorprendió aún más; me dijeron que ya lo sospechaban. ¿Es que era tan obvia?
Luego hicimos pública nuestra relación en el colegio, pero ahí fue un poco más duro. Algunas personas nos molestaban, y hacían bromas de mal gusto; incluso llegué a extrañar que la que me hiciera la vida imposible fuera Temari, por lo menos ya sabía cómo lidiar con ella; no obstante esto era nuevo para mí. Sin embargo no estuvimos solas, Sasuke y Naruto nos apoyaron en todo lo que pudieron, y Temari también lo hizo, tal vez no les gritaba ni reclamaba nada, de hecho no decía nada, pero cuando escuchaba algún comentario acerca de nosotras, ella simplemente les daba esa mirada asesina y ellos se callaban. Hinata también nos ayudaba, a su modo claro, pero como era muy tímida casi no se le escuchaba, a pesar de eso estaba muy agradecida de que nos apoyara.
Este domingo cumpliríamos seis meses, ya era medio año de lo que estábamos juntas y me parecía mucho tiempo, no pensé que iba a llegar hasta este punto. Sin embargo que iba a hacer ese día, los anteriores meses le había dado peluches, tarjetas, chocolates, habíamos ido a pasear. Ella también me había dado lindos regalos. ¿Qué podía hacer?
Pensaba en lo que podía hacer, mientras esperaba el toque del timbre para irme a casa. Cuando finalmente sonó, aliste mis cosas y salí al pasillo a esperar a Ino.
-Hey, ¿no te pareció medio aburrida la clase?- habló Ino sonriente
-Solo un poco- le devolví la sonrisa
-Entonces vamos, te acompaño hasta tu casa y luego yo me voy a la mía
-¿Cómo? ¿Tú papá no te vendrá a recoger?
-Mi auto se descompuso, y me pidió que me fuera contigo…que sufrimiento ¿no?-me miró y sonrió
-¡Oye!- eso fue lo único que le pude responder. En ese instante recordé el día que le conté como habían reaccionado mis padres ante la idea de que estaba con Ino. Ella se había alegrado tanto por mí, entonces yo le pregunté cómo reaccionaron sus padres. Me respondió que ahora bien. ¿Ahora? Ese momento no pude comprender y le pregunté a qué se refería; entonces me confesó que cuando se arregló con Hinata, sus padres no lo habían tomado muy bien, y que en ese entonces no le hablaban mucho, pero cuando lo hubieron aceptado, ella ya había terminado con Hinata.
Sentí un pequeño empujón, en mi lado izquierdo
-Sakura, ¿me estas escuchando?- me dijo Ino un poco seria
-¿Qué? Lo siento pero no te escuché
-¿En qué piensas?
-Bueno me recordé del día en que me contaste que tus padres no reaccionaron muy bien
-Ah, pero bueno no te preocupes, ellos están muy felices de que este contigo
-¿Qué?- dije un poco sorprendida
-Sí, dicen que tal vez eres muy buena influencia, ¿quién iba a decir no?
-¿Una buena influencia?- la miré a los ojos
-Sí, dicen que nunca me habían visto tan feliz, y no es como si antes no lo hubiera sido, pero ahora tengo una razón más para serlo ¿no?- me miró a los ojos y sonrió, y yo no pude evitar sonrojarme, así que desvié mi mirada
-¿Y qué vamos a hacer el domingo?- me preguntó
-¿El domingo?
-Sí, sabes qué día es ¿verdad?
-El día que tenemos que hacer la tarea de matemáticas-sonreí
-¿Qué?
-Estoy jugando, no te enojes- me reí, aún no sabía que iba a hacer- Claro que sé qué día es, cumplimos seis meses
-Estaba pensando que tal vez po…- pero antes de que continuará hablando le interrumpí gentilmente
-Yo ya lo tengo todo planeado-mentí, aunque pronto ya no sería una mentira.
-¿Ah, sí?
-Sí, así que el domingo vendrás a mi casa, y ya verás
-De acuerdo- dijo con recelo- Oye creo que ahora caminamos más rápido de lo normal, ¿no crees? Llegamos rápido- Ella tenía razón, ya estábamos en la puerta de mi casa.
-Bueno, supongo que yo ya me tengo que ir- se acercó e intentó darme un beso, pero yo me aleje
-Lo siento, pero no puedes besarme-le dije viendo la confusión en su rostro, tal vez esto me ayudaría a planificar todo, pero me parecía una idea de la cual me arrepentiría
-¿Qué? ¿Por qué?
-Hasta el domingo, cuando todo salga bien, recién podrás darme un beso
-¿¡Qué!? ¡No me puedes hacer esto!
-Lo siento pero tendrás que aguantarte hasta el domingo- me reí, definitivamente en el transcurso de la semana me arrepentiría de esta espontánea decisión
-Ok, pero el domingo te doy un beso-sonrió, y se dio la vuelta y reanudó la marcha para ir a su casa
Entré a mi casa, y cerré la puerta, ahora tenía mucho que pensar de que iba a hacer ese día.
Los días de la semana fueron pasando y llegó el sábado como si nada, pero yo ya tenía una idea de lo que haría, iba a hacer un picnic en el parque en un lugar alejado dónde se viera el atardecer. Era perfecto, cuando había encontrado ese lugar me sentía tan feliz. Parte de mi regalo iba a ser el picnic, y hoy había comprado todo lo necesario para mañana. Le había mandado un mensaje a Ino diciendo que venga a las tres de la tarde, entonces yo le daría una manilla, y la llevaría al parque.
-Nada puede salir mal-le dije al vacio, mientras estaba recostada en mi cama. Me invadía un cálido sentimiento, que no podía describir que era. Estaba feliz, mañana con suerte todo iba a salir bien, y el no recibir un beso de Ino, valdría la pena. Lentamente sentí dormirme por el cansancio de ir a comprar las cosas esta mañana. Así que sin querer me dormí.
Al día siguiente, hacía frió y no quería salir de mi cama, estaba escuchando algo a la lejanía, poco a poco el sonido se fue aclarando y escuche que estaba lloviendo…..
-¿¡Qué!?- me levante rápidamente de la cama, y me dirigí a la ventana, cuando recorrí la cortina, me encontré con un cielo nuboso grisáceo, y con una lluvia torrencial.
-Ni queriendo voy a ver un atardecer hoy-dije apoyando mi frente en el frío vidrio- ¿Qué haré ahora? La única opción que me quedaba era cocinar para Ino, y que ella viniera a mi casa a cenar. Así que me cambié de ropa, y salí a comprar los ingredientes para la cena, pollo al horno. Ino me había dicho que le gustaba ese plato, y yo con gusto se lo haría aunque significaba un par de cosas más para comprar como velas, tal vez unas cuantas rosas…
-¿Y cuándo me volví tan cursi?-hablé en voz alta, y sonreí. Ese instante le mande un mensaje a Ino diciéndole del cambió de planes, y a la hora que tendría que venir.
Una vez que hube comprado todo, me fui a mi casa.
-Llegaste justo a tiempo para almorzar-dijo amablemente mi madre, mientras servía nuestros platos y yo ponía algunas cosas en el refrigerador
-¿Y qué es lo que vas a hacer hoy?-me preguntó mi padre
-Es una sorpresa papá-sonreí
-Oh, comprendo, bueno tienes toda la tarde para preparar tu sorpresa. Tú madre y yo saldremos y volveremos a la noche, ¿a qué hora vendrá ella?
-Yo creo que vendrá a las siete o algo así-le respondí
-Muy bien nosotros volveremos a las ocho o tal vez más antes-dijo mi madre, trayendo los platos
Terminamos de almorzar, ellos se fueron, y yo me quedé. Limpié mi cuarto, la sala de estar y luego la cocina. Faltaba tres horas para las siete. Empecé a preparar el plato y me había tomado mucho tiempo, pero ya estaba listo, solo faltaba ponerlo al horno, y mientras se estuviera cociendo yo adornaría la sala, quizás en mi cuarto pondría una mesa y lo adornaría allí. Sin embargo había un inconveniente, cuando quise encender el horno este no encendía. Inmediatamente subí a mi cuarto y le llame a mi madre de mi celular.
-Mamá, ¿por qué enciende el horno?-le pregunte en un tono de angustia.
-Eso es porque el horno está mal, todo lo demás está bien ¿acaso no te lo dijo tu padre?-me respondió, pero eso ya era suficiente para saber que tal vez esta noche no sería como me lo imaginaba.
-Gracias mamá, adiós-le respondí y le colgué
Faltaba menos de una hora y yo ya me había resignado. Nada estaba saliendo bien. En ese instante me llegó un mensaje de Ino diciendo que llegaría de diez minutos, porque si salía más tarde ella ya no podría salir. Le respondí que sí podía. En esos diez minutos adorne rápidamente mi cuarto aunque ya no le veía mucho sentido.
En ese instante el timbre sonó, y le abrí la puerta y le dije que pasará a mi cuarto.
-Oye, Sakura ¿Qué te pasa?-me preguntó, aunque no quería responderle, tenía que hacerlo.
-Es que te dije que tenía todo preparado y ahora no tengo nada-le respondí bajando la mirada
-¿A qué te refieres?
-Yo iba a llevarte al parque pero sigue lloviendo, y luego cocinaría para ti pero mi horno está mal
-¿Ibas a hacer eso por mí?
-Sí- le respondí sonrojándome
-No te preocupes, con pasar este día contigo soy feliz-me sonrió y me dio un pequeño beso y se dio la vuelta- pero si quieres me voy y…
-¿Irte? Yo no quiero que te vayas-le dije rodeando mis brazos a su cintura
-¿Entonces?
-No quería decir esto, pero ¿quieres ver alguna película?-la vi asentir-Entonces échate en la cama-me dispuse a poner la película, y me eche a su lado. Pero no podía contenerme, quería sentir sus labios nuevamente. Así que le di un beso en los labios y luego me dirigí a su cuello.
-¿No quieres ver la película?-me preguntó sonriente
-Pensé que no la querías ver, pero bueno, tus deseos son ordenes-me reí, me eche y le di la espalda. Pasaron unos segundos hasta que ella me dio la vuelta y se puso en mí encima.
-Ok, tal vez no quiera verla-sonrió
Ino se acerco, y yo puse mi mano detrás de su cabeza, y nos fundimos en un beso. Nuestras bocas estaban abiertas y pude sentir su suave lengua. Bajé poco a poco mi mano dirigiéndome hacía su espalda baja. Ino metió su mano debajo de mi polera, y suavemente presionaba sus dedos en mi abdomen, me estremecí pero luego me relaje. Ella ahora estaba besando mi cuello, y abrí los ojos para ver que alrededor de mi cuarto estaban las velas, después de todo, las velas servirían. Yo también le subí levemente la polera a Ino para sentir su cálido cuerpo. Sin embargo antes de que pudiéramos continuar escuché algo en el piso de abajo.
-¡Hija ya llegamos!-eran mis padres, por un momento deseé que hubieran llegado más tarde.
-Bueno creo que el destino no quiere que este día salga bien-dije tristemente
-Vamos, no te preocupes- lo dijo levantándose de mi encima, y echándose a mi lado
-Pero es que yo quería que todo fuera romántico, y lindo
-¿Sabes?, ya habrá otras oportunidades
-Pero ya no será de seis meses
-Sí, tienes razón serán de siete-me dijo mientras se acurrucaba a mi lado y entrelazaba su mano con la mía. De alguna manera eso me hizo sentir mejor, y ahí estaba otra vez invadiéndome aquel cálido sentimiento, hasta ahora no sabía lo que era, pero finalmente las dudas se habían disipado, lo que sentía era amor. Ella tenía razón habría otras oportunidades, pero después de lo que estaba pasando hace un momento, yo no esperaría hasta el otro mes, el próximo fin de semana iba a hacer lo que hoy hubiera hecho, entonces solo me sentiría feliz y tal vez la haría feliz a ella también.
-No puedo esperar hasta el próximo mes-le dije sonriente
-¿Por qué?
-Porque el próximo fin de semana, saldrás conmigo…-y serás mía pensé. No le podía decir eso, no quería sonar desesperada, ni una pervertida. Ahora quería besarla simplemente, pero no podía mis padres estaban aquí. Así que me contendría aunque eso estaba difícil, sabiendo que la mujer más hermosa que había conocido estaba a mi lado y era mi novia.
FIN
