Nota de la autora:Jo,jo,jo... soy rápida como el hielo y fría como el lince... o era al revés? Da igual! Este capitulo me gusta! Quiero otro! Aquí tenéis un nuevo capitulo.

AVISO: RATING M!


Después de que Kari me "atacara" con la almohada nos quedamos tiradas en cama un rato, disfrutando la una de la otra.

- ¿Sigues con fiebre?.- me preguntó Kari poniéndome la mano en la frente.- Parece que no.

- Nah, ya estoy bien. Soy una chica dura, no como otros piensan.- dije mirando a Loki de reojo, el cuál levantó las manos en gesto de derrota. Volví a mirar a Kari.- ¿Qué te parece si hacemos pizza para comer?

- ¡Genial!.- dijo ella levantándose y tendiéndome la mano.- ¡Vamos!

Me levanté de cama, fuimos a la cocina, pusimos música y empezamos a hacer la masa de la pizza. Acabamos llenas de harina pero nos lo pasamos genial, todo observado de cerca por Loki.

- Mientras la masa para la pizza reposa, yo voy a darme una ducha. ¿Vienes? .- le dije a Kari.- Y tú no hagas ninguna de las tuyas o te quedas sin comer.- terminé señalando a Loki. Él rio entre dientes y asintió con la cabeza.

- Haría alguna de las mías, como dices tú, si tu hermana no estuviera presente.- me dijo mentalmente mientras su sonrisa se ampliaba.

Yo negué con la cabeza, exasperada y, mi hermana y yo, entramos en el baño. Llené la bañera y nos metimos juntas, como cuando éramos pequeñas. Kari habló sobre su examen, que fue bastante difícil pero que creía que lo iba a aprobar y que tenía otro examen en breves para el que tenía que estudiar muy duro porque era un examen importante.

Salimos del baño, limpias y refrescadas; terminamos de hacer una pizza que sería la envidia de muchos restaurantes y esperamos a que se horneara mientras veíamos la tele.

En las noticias dijeron que habían encontrado una fosa común en Vigo y que había cerca de 12 cadáveres en diferentes estados de descomposición pero que no pudieron apreciar con exactitud cuando fueron asesinados.

- ¿Son los licántropos?.- le pregunté a Loki sin dejar de observar la pantalla.

- Sí, lo son.- dijo él, mientras se sentaba a mi derecha.- Pensaba que los había escondido mejor pero de todas formas no es algo que nos vaya a afectar.

- Tienes razón.- admití, levantándome para sacar la pizza del horno.

Nos sentamos los 3 a comer y puse música de fondo (Slipknot, Arch Enemy, Black Label Society, W.A.S.P...), era una de las situaciones más extrañas que jamás había vivido, comer así con Loki y Kari, como una familia. Cuando terminamos de comer, recogí los platos y Kari me dijo que se iba a estudiar otra vez.

- Será mejor que cuando vuelva ella no tenga ningún moratón más o acabaré contigo.- le dijo de forma amenazante a Loki.

Loki la miró fijamente, tanto que Kari se empezó a poner nerviosa, y se levantó acercándose a ella. Yo, al ver esto, me alerté y me acerqué a ellos. Loki se paró a dos pasos de Kari muy serio.

- Si ella está conmigo no permitiré que nada ni nadie le haga el más mínimo daño y salga impune.- dijo Loki tranquilamente.

Kari asintió sorprendida, vino a abrazarme y se fue. Me volví para mirar a Loki y él estaba a un metro de mí.

- No tenías que asustar a mi hermana.- le dije en voz baja.

- No pretendía, pero quería que ella se hiciera a la idea de que no dejaré que nada te lastime.- me respondió seriamente.

- No eres mi pareja, no necesito tu protección, Loki.- le contesté alzando mi barbilla.- Te doy las gracias por lo de los licántropos. ¡Ya está!

- No, no está.- dijo él, acercándose un paso más.- También maté al vampiro.- me agarró de la cintura e hice un pequeño gesto de dolor porque justo tocó uno de los moratones. Él al ver mi gesto me soltó y retrocedió.- Lo siento.- susurró mirándome arrepentido.

- ¿Eres bipolar?.- le pregunté, a veces tenía como impulsos furiosos de los que después se arrepentía y te miraba con ojitos de perrito abandonado, como ahora. ¿Acaba de decir que mató a Valek?.- Mataste a… Creo que voy a salir a dar una vuelta para que me de el aire.- dije encaminándome a mi habitación.

Me puse unos vaqueros negros, una camiseta de asas de Metallica y me recogí el pelo con una gorra. Se acabó, Valek está muerto… Ni siquiera sé cómo sentirme. Ahora Valek era un recuerdo muerto, salí de mi habitación y él estaba observando fijamente por la ventana.

- Adiós.- le dije. Él no me respondió, me encogí de hombros y salí del apartamento.

Al salir al portal, lo vi a él apoyado en la pared de forma casual, mirándome con una ligera sonrisa en sus labios.

- ¿Creías que te ibas a librar de mí tan fácilmente?.- me preguntó arqueando una ceja.

- Ya me parecía demasiado bonito para ser verdad.- dije sarcástica.

Empezamos a pasear por la calle, entablamos conversación sobre Asgard y los Nueve Reinos. Hacía un día soleado y brillante, se estaba muy a gusto por la calle y acabamos en La Alameda, un pequeño parque cerca de la zona del Náutico, íbamos caminando el uno al lado del otro cerca pero sin tocarnos.

En un momento, nuestras manos se rozaron y Loki rápidamente enlazó sus dedos con los míos. Dejé de caminar y me quedé mirando nuestras manos entrelazadas, él me quitó la gorra y pasó una mano por mi pelo.

- Eres preciosa.- me susurró.

Yo me sonrojé pero no dije nada, él llevó su mano hasta mi barbilla y me la sujetó suavemente. Sus ojos esmeraldas me miraban con intensidad y se agachó un poco hacia mí; nuestras narices casi se rozaban, yo me quedé mirándole y me acerqué un milímetro más a él. Nuestros labios estaban a punto de rozarse pero, de repente, Loki se apartó como alarmado y empezó a convulsionar.

Iba a agacharme a ayudarle cuando alguien me tapó la boca con una mordaza y me pusieron un saco en la cabeza y sabía que Loki estaba conmigo porque nos tiraron juntos al suelo de una especie de furgoneta.

- ¡Loki! ¿Estás ahí?.- pregunté mentalmente pero recibí silencio como respuesta, confirmando mi temor. Loki estaba inconsciente y nosotros estábamos en manos de unos desconocidos.

Me sacaron de la furgoneta casi a patadas y noté que me encadenaban las manos, intenté pelear pero solamente recibí un puñetazo en el estómago que me cortó la respiración. Me quitaron el saco de la cabeza, vi que Loki estaba en una jaula prácticamente igual a la de S.H.I.E.L.D. y miré hacia mis captores. No parecen de S.H.I.E.L.D.

Uno de los hombres se acercó, me pegó un puñetazo en la cara y me miró con desprecio.

- Así que la puta de un Dios, ¿qué pasa? ¿Un humano no es lo suficientemente bueno para ti?.- me preguntó un gilipollas con cara de asco.

- Dave…- le advirtió un chico jóven.

- ¡Cállate!.- le espetó al chico.- Sabes que odio a estos traidores de nuestra raza y tú también deberías. Llega cualquier ser diferente y van a follárselo, como si no hubiera machos suficientemente buenos.- continuó con desprecio.

- ¿Machos?.- pregunté.- En esta habitación solamente veo uno y está inconsciente en esa jaula.- dije sonriente. El comentario me ganó otro puñetazo al estómago de parte del gilipollas arrogante, tosí hasta que recuperé la respiración.

- ¿Cómo nos dijeron que teníamos que entregarla?.- preguntó el gilipollas, Dave.

- Dijeron que mientras respirase les valía.- respondió un tercero que estaba jugando con un cuchillo más grande que mi antebrazo. Dave sonrió asquerosamente y sus ojos brillaron.

- Entonces esta chica lo que necesita es probar a un hombre de verdad.- dijo entre dientes, provocando la risa de alguno de sus compañeros.

Empezó a meterme mano y me lamió la cara, yo me aparté con una mueca de asco y él me cogió del pelo con fuerza para que le mirase mientras con la otra mano empezaba a desabrocharse los pantalones.

- ¿Qué haces? ¡Para!.- le grité.- ¿Vais a dejarle?.- le pregunté a los demás, los cuales solamente se rieron de mí.

- Estáis muertos.-dijo una voz de ultratumba.

Los hombres se giraron y pude ver a Loki dentro de la jaula en su forma de gigante del hielo, miraba de forma asesina a nuestros secuestradores.

- Lo siento Yami.- me dijo Loki mentalmente.- Siento muchísimo lo que va a pasar.

Loki cerró los ojos y envió una gran onda helada que congeló toda la sala… a mí incluida.


Empecé a recuperar la consciencia, sentía mucho frío y tenía cerca de mí algo que estaba calentito, me acerqué un poco más para intentar coger más calor y noté unos brazos me apretaban un poco más fuerte y me acercaban a la fuente de la calidez. ¿Brazos?

Abrí los ojos y vi que Loki me estaba abrazando, yo tenía mi cara a la altura de su pecho y él me tenía rodeada con sus brazos, él era quien me estaba dando calor.

- Estoy helada.- susurré, acerándome un poco más. Me di cuenta de que yo estaba en mi ropa interior y que Loki solamente llevaba unos pantalones. Me ha vuelto a desnudar, otra vez.

- Era para darte calor de una forma más efectiva.- dijo Loki, adivinando lo que estaba pensando. Me miró con ojos arrepentidos.- Siento mucho lo que pasó.- susurró.

- Creo que nos salvaste la vida.- dije con una media sonrisa.- ¿Están muertos?.- pregunté.

Él asintió levemente con la cabeza y las palabras que le había dicho a Kari resonaron en mi mente. Si ella está conmigo no permitiré que nada ni nadie le haga el más mínimo daño y salga impune.

- Es irónico que siendo tú el que me congeló seas ahora el que me esté dando calor.- le dije riéndome un poco.

- Se me está ocurriendo una forma mejor de darte calor.- me dijo arqueando las cejas de forma sexy y muy despacio, se fue poniendo encima de mí. Yo me asusté y empecé a respirar más rápido.- Tranquila, confía en mí.- susurró él, acariciándome lentamente el vientre mientras sus labios rozaban mi clavícula.

Traté de calmar mi respiración pero ya no era que tuviera miedo sino que estaba aterrorizada. ¿Esto está pasando de verdad? Su mano siguió subiendo hasta mi cuello y él me miró fijamente.

- No me tienes miedo, ¿verdad?.- susurró con suavidad.

Realmente no le tenía miedo a él, sino a la situación; así que negué lentamente, él sonrió y rozó mis labios con los suyos.

- Llevo deseándote tanto tiempo.- me dijo mentalmente.

Su mano volvió a bajar lentamente y me rozó el pezón a través del sujetador, haciendo que soltase un pequeño gemido. Él aprovechó ese momento y metió su lengua en mi boca, eso causó que un impulso de lujuria me recorriera todo el cuerpo haciendo que perdiera todos mis miedos y dudas. Le correspondí el beso y ese beso a cada segundo que pasaba se convertía en algo más pasional, tanto que ya no parecía un beso, sino una batalla de dominación entre lenguas.

Él se separó de mí respirando agitadamente, sus ojos esmeraldas brillaban por el deseo y me observó detenidamente.

- ¿Estás segura que quieres seguir adelante?.- me dijo con voz ronca.- Por que todavía estoy a tiempo de parar pero…- no le dejé terminar la frase, le di un lengüetazo en los labios, su expresión de sorpresa fue casi cómica pero duró un segundo porque fue rápidamente remplazada por una de lujuria.

Nos besamos pasionalmente otra vez y él me acarició por encima del sujetador, haciendo que me arquease contra él. Después me mordió suavemente en el hombro y yo le hice lo mismo como respuesta, ganándome una embestida y un gruñido de placer por su parte.

- Cielo no me hagas eso, porque perderé el poco control que me queda y no quiero asustarte ni hacerte daño.- me dijo acariciándome la mejilla.

- No soy tan frágil como tú te crees.- le respondí, cogiéndole de la nuca y besándole yo.

Noté como él sonreía contra mis labios y, ni me di cuenta de que mi sujetador había desaparecido, hasta que noté sus cálidos dedos jugueteando sobre mi pezón.

- ¡Oh, joder!.- exclamé con un gemido.

Él soltó una risa entre dientes, bajó un poco su cabeza mientras me miraba y contuve el aliento. Me miró traviesamente, lamió el otro pezón y una descarga de placer me recorrió el cuerpo, estuve muy cerca de llegar al orgasmo en ese momento si no fuera porque Loki paró riéndose un poco.

- Esto es mejor que el sueño, ¿no crees?.- dijo sonriendo.

- Maldito seas.- le repliqué. Él sonrió, me besó otra vez y su mano se fue deslizando hasta mi ya húmeda entrepierna.

- Me gusta como está esto.- su voz mental sonaba ronca y oscura.

Metió un dedo en mí, gemí, metió otro dedo más y yo volví a gemir de placer mientras me arqueaba contra él. Mis pensamientos empezaban a no ser coherentes, ya hacía un buen rato que el frío me había abandonado y mi respiración estaba tan errática que casi hiperventilaba.

- ¡Joder, Loki!.- jadeé de placer.

Pude ver como las pupilas de Loki se dilataban, movió su mano derecha y ya no teníamos más ropa entre nosotros, me mordí el labio inferior muy nerviosa pero a la vez excitada. Loki me miró pidiéndome permiso, yo abrí un poco mis piernas y él se colocó entre ellas. Se pasó la lengua por sus finos y perfectos labios.

- Intentaré hacerlo despacio, no quiero que te duela. Quiero que lo disfrutes tanto o más de lo que lo voy a disfrutar yo.- dijo mientras se agachaba y me besaba lentamente con mucha suavidad.

Cuando nos separamos, asentí con la cabeza y él empezó a penetrarme despacio pero sin pausa, hice una pequeña mueca de dolor y él me besó en la frente. Hasta que estuvo completamente en mí no paró, me dolió muy poco y eso que él era grande.

Cuando estuvo en lo más profundo cerró los ojos y estuvo así unos segundos; yo le acaricié la mejilla, él me miró directamente con esos preciosos ojos verdes mientras empezaba a salir y a entrar, progresivamente más rápido y más profundo. Cada vez el placer era mayor.

- Oh, Loki.- gemí.

- ¡Dilo otra vez! ¡Di mi nombre!.- me pidió o me ordenó, eso me provocó una sonrisa.

- Loki.- susurré contra sus labios.

Él aceleró las embestidas y yo me uní a él, intentando mantener el ritmo con mis caderas. Empecé a sentir un calor en el bajo vientre y ahora me sentía más cerca del oblivion.

Loki me miró, sonriendo con malicia y empezó a pellizcar uno de mis pezones. Grité de placer cuando una gran explosión de calor me barrió desde el interior de mi cuerpo, haciendo que viera estrellas y la cabeza me diera vueltas. Él me besó y gruñó cuando, segundos después, alcanzó su propio clímax.

Estuvimos un buen rato en esa postura, él tenía su frente apoyada en la almohada y parte de su peso descansaba sobre mi cuerpo pero sin asfixiarme. Nos quedamos así recuperando el aliento, hasta que él salió de mi interior, se puso boca arriba y me pasó su brazo izquierdo por debajo de mis hombros, acercándome a él. Estando así, mi mente empezó a darle vueltas a todo y me pregunté si esto había sido un error.

- Ni se te ocurra arrepentirte.-me dijo Loki mentalmente. Yo di un pequeño salto y lo miré.

- Podrías dejarme unos minutos a solas con mi mente, ¿por favor?.- le pregunté. Él asintió y rozó sus labios con los míos.

Ahora no estaba segura de si él me estaba oyendo o no, decidí darle un voto de confianza. Al fin y al cabo, se había portado bien y había sido muy gentil en la cama. Suspiré, dándome por vencida y me acurruqué contra él.

- Ya has tomado una decisión.- afirmó suavemente, yo asentí.

- No hagas que me arrepienta porque entonces más te valdrá que huyas, Loki Laufeyson.-dije mirándole amenazadoramente.

Él entrelazó sus dedos con mi pelo, me agarró con fuerza pero sin hacerme daño y entrecerró los ojos.

- ¿Es eso una amenaza?.-dijo con voz oscura.

- Una promesa…- le respondí, teniendo un ligero deja vucon esta conversación.

Él sonrió con malicia y me besó apasionadamente. De repente, algo hizo clic en mi cabeza y me separé de él.

- Oye, ¿qué pasa con Sigyn?.- le pregunté, acordándome de la mitología.

- ¿Quién?.- me preguntó parpadeando confuso.

- Sigyn, tu supuesta mujer, ¿y que pasa con tus hijos? ¿Qué pasa con Hela, Fenrir y los demás?.- le pregunté. Él cada vez me miraba más confuso.

- ¿No?.- le pregunté finalmente.

- No.- dijo seriamente, negando con la cabeza.- No sé de que me estás hablando, yo no tengo esposa, ni he tenido vástagos que conozca.

- Entonces nuestros libros de mitología van adelantados o se inventaron cosas.- dije encogiéndome de hombros.

Poco después me acordé de que Thor se suponía que también tenía pareja.

- Es cierto, Thor se casa con Sif según los libros de mitología.- dije pensativa.

- ¿Qué?.- preguntó Loki, echándose a reír.- ¿Con ella? Jamás he visto a mujer menos femenina que ella pero, ahora que lo dices, sí que parecía sentirse atraída por Thor.- Y se volvió a reír.

- Se siente por ella pero Thor está con Jane.- dije tranquila.- Esa Sif tendrá que buscarse a otro Dios para ella.

Luego pensé en la gran coincidencia de Thor y Loki, ambos "hermanos", ambos Dioses y, sin embargo, atraídos por humanas. Curioso.

- Sí, curioso. Pero Thor no es para nada como yo.-me dijo Loki, su voz sonaba algo más oscura.

Me separé un poco de él para mirarlo y observé como su cuerpo empezaba a tornarse completamente azul con unos ligeros tribales que cubrían su piel. Él se volvió a poner encima de mí y sus ojos carmesís se encontraron con los míos color miel.

- ¡L-Loki!.- susurré sorprendida por su transformación tan súbita. Su nombre salió de mis labios con una visible nube de vaho, él simplemente me sonrió traviesamente antes de bajar su cabeza al hueco de mi cuello para reclamarlo.

Mi aliento se cortó cuando esos fríos labios tocaron mi cuello sensible. Loki empezó a hacerme un chupón y yo eché mi cabeza ligeramente hacia atrás para facilitarle el acceso. Un pequeño gemido escapó de mis labios y Loki sonrió complacido, él se echó hacia atrás lo suficiente para admirar su trabajo y soplar de forma sensual una oleada de aire frío a su asalto. Volví a gemir y agarré las sábanas que tenía debajo de mí.

- ¡Oh, sí!.- murmuró Loki.- Eres deliciosa.

Yo le acaricié las marcas de su cara con la punta de mis dedos y me quedé un rato admirándolas.

- ¿Es esta tu verdadera forma?.- le pregunté en un susurro mirando fijamente esos ojos carmesís.

- No lo sé ni yo, querida.- me respondió.- Soy ambas razas, supongo que siendo bebé adoptaba más la apariencia de gigante de hielo por mimetismo y, cuando Odín me encontró, adopté mi apariencia más humana.- se encogió de hombros.- ¿Acaso te asusto en esta forma?

Yo negué con la cabeza y él sonrió perversamente mientras se agachaba para devorarme mis labios con los suyos, fríos y helados.
Era una sensación muy curiosa pero no desagradable, solté un pequeño gemido de placer cuando su mano helada empezó a acariciarme, provocando que la piel se me pusiera de gallina y un escalofrío me recorriera el cuerpo. Su sonrisa se amplió.

- Deliciosa.- susurró. Esa mano fue descendiendo poco a poco por todo mi cuerpo, yo me agarré a sus hombros y le mordí el lóbulo de la oreja juguetonamente. Él gruñó por lo bajo y su mano agarró mi trasero, acercándome más a él. Sonrió con picardía y nos giró a ambos, de forma que ahora yo estaba encima de él.

- N-nunca lo he...- empecé a decir, pero él me calló poniendo sus fríos labios sobre mi pezón y empezando a jugar con su lengua helada sobre él. Solté un pequeño grito ahogado por la sorpresa y el placer.

Roté mis caderas y él se volvió a deslizar en mi interior, ambos gruñimos de placer cuando nuestros cuerpos volvieron a encontrarse, sus frías manos se colocaron en mis caderas y empezaron un ritmo lento y profundo, pero todo el calor que estaba generando con sus atenciones no compensaba el frescor de su cuerpo, cerré mis ojos y un escalofrío me recorrió. Cuando los volví a abrir me encontré con sus ojos esmeraldas mirándome, ahora ambos emanábamos calor y él tenía una sonrisa en sus labios.

- Tal vez deje ese tipo de juegos para más adelante.- dijo con tono divertido.

- ¿Quién te ha dicho a ti que tendrás más oportunidades?.-le repliqué arqueando una ceja y empalándome un poco más profundo.

Él se rio entre dientes, me cogió de la nuca y me besó; aún besándonos él se giró y quedó encima de mí otra vez.

- Entonces me temo que haré que te vuelvas adicta al sexo conmigo, querida.- su voz estaba llena de promesas y deseo.

No pude responderle porque el ritmo de sus embestidas se había acelerado y mis pensamientos dejaban la coherencia para otro momento, todo era placer. Juntos nos volvimos a dejar llevar hasta el nirvana.

Me quedé dormida entre sus brazos después del mejor sexo que había experimentado en mi vida.

Me desperté al notar su ausencia y me incorporé en cama, él estaba sentado a los pies de la cama, vestido con su armadura de batalla. Loki se dio la vuelta cuando notó que le observaba y vino hacia mí.

- Hay algo que tengo que hacer.- dijo sentándose a mi lado y acariciándome la mejilla.- No te preocupes y sigue durmiendo, min elskede*.

Yo me quedé mirándole ligeramente extrañada por la última frase, no la había comprendido.

- Ya te diré lo que significa en otro momento.-me susurró mentalmente mientras me besaba y desaparecía.

Me acosté en cama pensando a donde podría haber ido Loki así, su olor estaba por toda la cama y cerré los ojos, pensando que él estaba conmigo, me dormí.


Autora: SSSSSSSSSSIIIIIIIIIIIIII! POR FIN! */Música épica suena por la habitación de Yami*/ Escribí EL CAPITULO, sí, el capitulo con mayúsculas.
¿Qué os ha parecido? ¿Esperabais otra cosa o ha cumplido vuestras expectativas mis jovencísimos padawans? Ansiosa espero un aluvión de reviews!
Greetings humans!