¡Yo!
Les pido disculpas por el atraso con este capítulo pero tuve un ligero atrancamiento con una parte de este capítulo u.u Gracias a Gea, ha pasado y aquí está el nuevo.
Yoruichi: ¡Yoruichi-sama! :D xD Me alegra mucho que te haya gustado y sobre todo, que me hayas comentado que te gusta . Agradezco mucho tu apoyo y se bienvenida a esta trama que me surgió de momento… Gracias por la comprensión, es bueno saber que me entiendes. ¿Renji y Tatsuki? La verdad no me lo imagino xD Oh, por cierto, sólo soy una persona esto — (Hey!) es mi "inner" por decirlo así, soy yo misma poniendo las ideas que me cruzan por la cabeza mientras hago las notas xD Sólo hay una autora en este fic, osease yo xD
Gonju: Verás, verás que pasa con ese Ichigo :D Nemu, lo tome que dijera eso por la diferencia en tratos, cuando a uno lo tratan bien y lo consienten, desea seguir recibiendo eso y Mayuri, obviamente no lo iba a hacer xD Aun estará en veremos qué es lo que sucecederá con ellos n.n
Gatito: Me encantó tu interpretación de la frase, cuando escuchaba esa canción me vino inspiración y decidí ponerla, al igual que habrá una en este cap… Con Byakuya pasarán cosas importantes aquí, con los otros capitanes quedará en veremos para el próximo pero sí, tienes toda la razón con cada uno xD Yo adoro como son Ukitake y Kyoraku, siempre actuando por lo que ELLOS creen correcto ^^ haha exacto, Ichigo loco no es nada lindo pero no sé si llegue a ese extremo (aún) e.e Ay Toshiro, sigo sufriendo demasiado con él T.T Espero que ya se calme Kubo en su contra.
Muchas gracias a todos por comentar y a los que leyeron, de verdad que me animan mucho, me hacen feliz al leerlos.
(Enjoy!)
"Damashiau no mo hitotsu no rule… kinou ha, mikata no, anata mo,kyou ha teki"
-Vanan'Ice '13943'
— ¿Te atreves a cuestionarme sobre lo que permitiré o no que le suceda a Rukia con esa actitud? — Ichigo lo miró con sorpresa — Esperaba algo más de ti, no simplemente abandonar las cosas de una manera tan patética — Byakuya continuó — Si no eres capaz de defender tus propias palabras, no eres capaz de nada más.
—Kurosaki, no pienso permanecer aquí a ver qué sucede — Ishida miró a Nemu y ella asintió muy levemente.
—No seas estúpido Ichigo… No puedes solo… no puedes solo dejarme aquí — Rukia se apegó a él, sentía un incesante temblor en las piernas.
—Maldición… — Ichigo murmuró, aún incrédulo ante las palabras de Byakuya, ¿Eso quería decir que lo aceptaba? Sus palabras podían tener mil y un significados y todos tenían la misma probabilidad que el otro de ocurrir — Pues…Yo no soy quien está tomando esta decisión… Sigan con sus ideas retrógradas, mantendré a Rukia a salvo.
Ichigo no dejó que contestaran a algo, tomó a Rukia de la mano y haciendo uso de su paso rápido desapareció, Ishida y Nemu le siguieron casi de inmediato, Ulquiorra parpadeó varias veces, sin saber que hacer por un momento, fue el apretón en su mano por parte de Orihime lo que lo hizo reaccionar — Malditas basuras… — Murmuró antes de cargar a Orihime y salir de ahí.
Corrían por las calles enredadas del sereitei, evitando encontrarse a los escuadrones que al parecer, habían sido puestos en movimiento. Ichigo podía sentir el reiatsu de Orihime e Ishida cerca por lo que supuso que no había problema con ellos. Finalmente se detuvieron en una especie de bosque.
— ¿Estás bien, Rukia? — Ichigo la miró cuando recuperó un poco de su aliento.
—Creo que sí… — Murmuró, sentía una gran opresión en el pecho por lo que acababa de ocurrir — Nii-sama… No le agradó.
—Dime, ¿A Byakuya qué le parece bueno? — Ichigo rio levemente, acariciándole la cabeza en un intento por calmarla.
—Nemu, lamento hacerte pasar por esto — Ishida sujetó suavemente sus manos.
—No es tu culpa, Ishida… está fue una decisión mía — Nemu le sonrió lo mejor que pudo, aun sentía su cuerpo entero temblar por lo que acababa de ocurrir con Mayuri.
— ¡Inoue! ¿Estás bien? — Ichigo hizo que todos los demás voltearan a ver a los recién llegados, Ulquiorra lucía bastante cansado, incluso debía apoyar un brazo en el árbol más cercano para darse soporte.
—Estoy bien, pero Ulquiorra-kun no… no sé qué le sucede — Orihime concentraba su escudo en intentar sanarlo pero no parecía haber una mejora rápida.
—Es el collar — Nemu salió de detrás de Ishida — Está diseñado para sellar el reiatsu, sólo deja libre la parte mínima para que el sujeto sobreviva.
Orihime miró a Ulquiorra con preocupación, ahora entendido por qué la zampakuto de Soi Fong había logrado dañarle y el por qué no podía mantener el mismo paso que los demás — Nemu-san… ¿Hay alguna manera de ayudarlo?
—El único que puede remover el collar por completo es Mayuri-sama… Solo él tenía la llave — Inclinó la cabeza.
—No podemos movernos demasiado con él así — Ichigo frunció levemente el ceño mientras que Ulquiorra los veía con seriedad.
—Podemos dar descansos de 3 minutos mínimo — Ishida acomodó sus lentes — No más, lo mejor es mantenernos en movimiento.
« ¿Están mostrando pensando en lo que yo necesito? » Ulquiorra los miró más detenidamente, sonaba bastante ilógico y… extraño.
—No puedo quitar completamente el collar pero… puedo liberar algo más de reiatsu — Nemu alzó la cabeza de momento — Mayuri-sama ocupaba esa función para probar que tanto aguantaba un sujeto antes de caer rendido.
—Vaya monstruo — Ishida murmuró, rodando los ojos con desprecio.
Nemu sonrió casi imperceptiblemente y caminó hacia Ulquiorra — Seré capaz de liberar aproximadamente la mitad de su poder — Levantó una mano hacia Ulquiorra.
—Espera — Ichigo acarició de nuevo a Rukia en la cabeza antes de caminar hacia Ulquiorra — Escucha, más te vale no intentar nada, cualquier movimiento en falso hará que te mate, de nuevo.
Ulquiorra mostró por primera vez una genuina mueca de molestia, suficiente saber que había caído a manos de alguien como él como para que se lo mencionara de nuevo.
—Inoue daría todo por ti, más te vale corresponder eso — Ichigo apuntó la punta de su zampakuto hacia él — Estás advertido.
De la misma manera en que esa mueca apareció, se desvaneció. No contestó, simplemente miró con impasibilidad a Ichigo. ¿Qué se suponía que debía de hacer? ¿Hincarse ante él y decirle que no haría nada? Por supuesto que no. Desvió la mirada de él y la deposito en su mujer, lo miraba con preocupación y esa otra sensación que no era capaz de identificar aún.
Nemu aguardó unos minutos más, paseando la mirada entre Ishida e Ichigo, cuando este último asintió levemente, se acercó a Ulquiorra y comenzó a mover algo en el collar. Tras unos minutos, la pequeña esfera que se encontraba en medio, emitió una luz verde — Todo listo.
Ulquiorra sintió como su energía comenzaba a recorrerlo de nuevo, el cansancio comenzó a desaparecer al igual que la sensación de fragilidad en su piel. Miró sus manos y después miró a los que tenía delante «Podría matarlos, a todos, en este instante… vengarme de lo que me hicieron, vengar a Aizen-sama y borrar su existencia» Inconscientemente, levantó una mano con dirección a donde ellos se encontraban «Un simple cero»
—Ulquiorra-kun, ¿Te sientes mejor? — Se encontró desviando la mirada de los otros y depositándola en Orihime, esos grandes ojos marrones mirándolo profundamente, como si quisieran ver todo lo de su interior — Deberíamos empezar a movernos — Sonrió levemente, esa estúpida sonrisa que lo hacía pensar en montones de tonterías de lo que había hecho con ella en esos días que estuvieron en el mundo humano.
—Puedo usar sonido en cualquier momento — Las palabras salieron solas de su boca, en lugar de decir cero dijo aquello.
— ¡Perfecto! — Orihime sonrió y se giró para ver a Ichigo quien permanecía mirando con seriedad, al igual que Ishida — Todo listo, Kurosaki-kun.
—Sólo porque debemos movernos, estás advertido Ulquiorra — Ichigo dijo mientras tomaba de la mano a Rukia y echaban a correr nuevamente.
— ¡Alto ahí! — Se detuvieron frente a un grupo de Shinigamis que aparecieron dando vuelta a una salida.
—Maldición… — Ichigo murmuró, no tenía ganas de pelear contra ellos, no por algo que era totalmente injustificado.
—Ja, Kurosaki, al fin — Poco le falto a todos salir corriendo de ahí en el momento en que la voz de ese capitán se escuchó.
—Kenpachi… ¡Pelar por algo como esto es ilógico! — Ichigo gritó, alcanzando a penas empuñar su zampakuto antes de que la de él lo hiriera.
—Lo que sea por lo que te están persiguiendo, no es mi problema, a mí sólo me interesa acabar contigo — Kenpachi sonrió a la par que se lanzaba contra Ichigo.
— ¡Ichigo! — Rukia gritó, siempre le había preocupado que Zaraki tuviera fijación por pelear contra él.
—A este paso… Debemos de abrirnos camino — Ishida apretó su cruz e hizo aparecer de nuevo el arco — Nemu, mantente cerca de mí.
—Ayudaré — Con una mano temblorosa, Nemu sacó de sus ropas una pequeña tantō* de funda y empuñadura negra. Ishida notó que era la primera vez que veía su zampakuto.
—Yo también ayudaré — Rukia dio un paso al frente — Debemos de abrir un espacio para salir de aquí, no podemos enfrentarnos a todos.
—Ulquiorra-kun… ¿Podrías abrir una garganta? — Orihime lo miró con esperanza.
Ulquiorra simplemente miró y después a la gran cantidad de shinigami que se empezaban a abalanzar sobre ellos y a Ichigo peleando contra la bestia que tenían por capitán de la onceava división.
—Sí — Finalmente contestó.
—Suena como un plan — Rukia asintió al ver que no diría nada más — Abramos espacio para huir rápidamente, Ichigo tampoco podrá contener demasiado al capitán.
Los cinco asintieron y se colocaron en posición de defensa — Ulquiorra, ¡No los mates! — Ichigo gritó desde su lugar.
—Basura… — Murmuró el otro mientras propinaba un golpe medianamente letal a un grupo de shinigami.
— ¡Lo siento, lo siento! — Orihime reía nerviosamente con cada golpe que evitaba o trancazo que la gente se daba en contra de su escudo.
— ¡Mae, Sode No Shirayuki!** — La liberación fue escuchada por todos, Ichigo se distrajo levemente, ganando un golpe en el hombro por parte de Zaraki mientras que algunos de los shinigami retrocedían — ¡Tsugi no mai, hakuren!*** — El haz de color blanco se disparó, haciendo que comenzaran a dispersarse.
—Cero — Ulquiorra lanzó el poderoso ataque, haciendo que se separaran más. Poco cuidado puso en no dañar a alguien.
Finalmente una lluvia de flechas cayó, haciendo que los pocos que quedaban, se dispersaran más.
— ¡Kurosaki, vamos! — Ishida gritó, haciendo que el otro volteara a velos.
— ¡Adelántense, los alcanzaré en un segundo! — Ichigo veía difícil que Kenpachi se quedara en su lugar sin hacer nada mientras el corría por lo que optó esperar a una oportunidad.
—Claro que no te dejaré — Rukia alegó.
—Entiende enana, estaré bien… — Ichigo siguió con lo suyo, siendo la única compañía la desquiciada risa del capitán.
Rukia paseó rápidamente la mirada por todo su alrededor, Ishida, Nemu y Orihime tenían algunas heridas sangrantes que, a pesar de no ser demasiado graves, no eran algo con lo que se pudiera andar normalmente, por otro lado, Ulquiorra parecía estar bastante desgastado, el collar en su cuello brillaba con fuerza mientras él intentaba mantener el ritmo. Finalmente, los shinigami que no habían quedado demasiado heridos o inconscientes estaban volviéndose a agrupar.
— ¡Más te vale hacerlo rápido, idiota! — Gritó, haciendo una seña con la cabeza, indicando que estaba lista para correr.
Los otros lo entendieron y echaron a correr entre los ya repuestos shinigami, Ulquiorra se adelantó, volteando ver a los demás — Vamos, Ulquiorra-kun — Orihime le sonrió, como queriendo transmitir apoyo.
«Que basura soy» Murmuró antes de "rasgar el cielo" A los pocos minutos, una garganta apareció y entraron en ella. Rukia permaneció justo antes de entrar y miró hacia atrás, podía escuchar los pasos apresurados de quienes los perseguían, haciendo que su corazón comenzara a palpitar más rápidamente. Estaba por correr de nuevo hacia el campo cuando una mano la sujetó.
—Corre, enana, corre — Ichigo le sonrió, traía una herida sangrante y profunda en su brazo izquierdo, la tela de su hakama colgaba de ella.
Rukia suspiró levemente a la par que entraba junto con él, los otros cuatro ya estaban un poco más adelante — Nada de juegos, Ulquiorra— Ichigo repitió mientras avanzaban por el luminoso camino.
« Tan fácil sería dejarlos encerrados aquí, tan fácil sería matarlos… Volver a mi anterior vida y vengar a Aizen-sama, es tan fácil como levantar la mano… ¿Por qué no lo hago? Ella influye en mi pero, bien podría llevarla conmigo y acabar con los otros, sin embargo, ella, ella colapsaría ante algo así… ¿Por qué siento que debo de hacerlo por ella? »
La cabeza de Ulquiorra seguía siendo un lío, maldecía por no poder entenderlo y sentirse tan patéticamente débil. Finalmente, estiró su mano de nuevo y otra garganta se abrió.
Ichigo, Ishida, Nemu y Rukia sentían una sensación de temor en el estómago, sentían que no volverían a Karakura, si no que aparecerían en Hueco Mundo, listos para ser asesinados por el ex espada, a diferencia de Orihime, no confiaban ciegamente en él, por eso, cuando el otro lado se abrió, contuvieron el aliento hasta salir.
— ¡Ulquiorra-kun! — Orihime gritó — ¡Incluso aparecimos cerca de mi casa!
Estaban de vuelta en Karakura.
Continuará…
(Esa sociedad nunca se está en paz e.e) Pues no, he de ahí la frase del inicio. [El engañarnos unos a los otros es una regla… tú que ayer fuiste mi aliado, ahora eres mi enemigo.]
Pues bien, parece que Ulquiorra está batallando internamente pero al final, acaba haciendo las cosas "bien" Ken-chan apareció pero solo para partirle todo a Ichigo D: xD No se preocupen, en el siguiente se sabrá que pasa allá con Yama-jii y demás capitanes.
Las palabras de Byakuya, muy bien camuflajeado, son: si sigues así, no eres digno de Rukia, cambia y ya veremos.
¿Qué más, qué más? Oh sí, como no sabemos nada de la zampakuto de Nemu, decidí hacerle un arma modesta pero que supongo yo, es bastante poderosa…
Espero les haya gustado y me disculpen de nuevo por la espera. Ojalá me puedan dejar un comentario con su valiosa opinión n.n
¡Nos leemos pronto!
Sayone!
*Arma corta parecida a una katana.
**Baila, Sode No Shirayuki
***Segunda danza, Onda blanca.
20 de Agosto del 2014
