Este capítulo me salió tal y como esperaba, y en esto pensé cuando arranque esta historia
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Bastante tiempo había pasado desde la última vez que había visto a Kaede Rukawa.
Hanamichi Sakuragui, se atrevió a pensar en él.
Estaba brindando por el nuevo año...
En el mundo el 1 de enero era el día que se celebraba el primero de año.
Y en el suyo era el cumpleaños del kitzune.
Era gracioso que todavía se acuerde de él.
Al aparecer rukawa no lo hacia.
Hacia siete años se había marchado a estudiar, y nada se sabía de él.
Sus padres no parecían nerviosos por la falta de noticias del moreno, ya que estos sabían que al menos se encontraba alli!
Cansados del asedio por noticias de su hijos estos se mudaron de Kanagawa y no se supo más de los Rukawa.
A hanamichi siempre le pareció extraño todo eso y jamás supo el por qué jamás este fue visto en ningún partido Universitario de aquella nación.
Nadie ya se acordaba de él.
Al menos no en el hambito en el que se manejaba
Sabía que la mayoría de sus anécdotas donde se lo nombraba a él solo pocos lo recordaban.
Hanamichi Sakuragui con ya 25 años de edad, sabía que ambos en su momento fueron los idiotas más grandes del mundo.
Se notaba a leguas que estaban enamorados el uno del otro y ninguno nunca, se animó a hablar del tema, por haber pensado que no sentían lo mismo.
Eran unos idiotas de primera, y al pelirrojo la resolución de hablar del tema en cuanto vuelva o pueda verlo se le esfumó con el tiempo.
Ahora era locutor nacional, tenía un programa de radio, participaba en un programa de televisión y relataba los partidos importantes que se transmitían en el estadio más importante de Kanagawa.
Por que una vez que terminó la Universidad, en tokio.
Volvió sin dudar a su ciudad.
Y esta tenía mucho trabajo que ofrecerle.
Su madre era una mujer muy afortunada ( al menos ella se sentía así) ya que, su hijo había sabido salir adelante, a pesar de las trabas qué tuvo en su juventud.
Y eso había que agradecerlo, por lo que jamás faltaba a la iglesia para orar por él... Aunque el no quisiera que lo haga!
Desde que ella entró a ese lugar donde le hablaban de la Biblia, sólo sabía escuchar que su condicion sexual estaba mal!
A hanamichi no le agradaba, que le recordará que eso estaba mal... Después de todo si lo veía por el lado religioso, si estaba mal.
Pero su cuerpo no le exigía las curvas y encantadoras siluetas femeninas.
Su gusto siempre fue de hombres estilizados y en lo preferible altos.
Por lo que, jamás cambiaría a menos que el mismísimo Dios se le aparezca y se lo diga, y como hasta ahora no había aparecido, pues... Seguía igual.
La vida de hanamichi era muy sencilla.
Se había comprado un departamento propio muy cerca de su lugar de trabajo y se sentía cómodo ahí.
En el centro de Kanagawa, podía encontrar siempre todo lo que lo hacia feliz.
A dos calles de su casa; un taller mecánico siempre lleno de clientes, albergaba a su más fiel amigo.
Yohei Mito, era el dueño y administrador del lugar, luego de haber pasado por empleado y administrador y gracias a una mano de pocker donde ganó lo suficiente para comprar el lugar, y una casa donde vivía con su pareja.
El taller era conocido por hacer trabajos especializados en el silenciador y trabajaba generalmente instalando aire acondicionado en los vehículos.
Cosa que jamás fallaba, además que también se dedicaban a restaurar viejas carcachas ( a opinión de Sakuragui) que los dueños no querían vender, pero si comenzar a utilizar.
A yohei le iba bien con aquello y estaba feliz de haber llegado a esa edad a ser dueño de un local así.
Por la mañana, hanamichi transmitía en vivo su programa, y este siempre lo escuchaba, luego del programa de la mañana que siempre era d de la mañana, hanamichi se pasaba por el taller y conversaba con su amigo por un buen rato, mientras este hacia su trabajo ( cono jefe le gustaba poner el ejemplo).
Luego de eso; su siguiente parada era el pequeño restaurante que tenía la familia Uozumi, donde el jefe gorila, hacia un excelente ramen y le servía los mejores gioza de la región.
Después de eso tenía su participación en el programa de las noticias de la tarde ( de 14 a 17 hs) y una vez terminada la emisión, su siguiente parada era el club donde practicaba natación.
Ese deporte era su vida, y aunque su recuperación terminó exitosa hacia ya tres años, aún seguía practicándolo.
Por la noche solía comer en casa o en lo de su madre, y luego a dormir para repetir su tediosa rutina.
No iba a mentir, amaba su vida tal y como estaba, pero sentía que su rutina era demasiado conformista.
Le faltaba algo ( o más bien alguien).
Los fines de semanas soberan variados, a veces se reunía con sus amigos de toda la vida ( el gumdan más alguno que otro de la secundaria) y aveces con sus compañeros de trabajo.
Algunas veces tenía la costbre se dejarse una noche de conquista.
Casi siempre acababa con algún admirador, o alguien que en apariencia parecía interesante.
Y esa en definitiva era si actual vida.
El que alguna vez fue su amor, se fue de su vida para literalmente jamás volver.
Y ahora tenía todo lo que uno sueña de adolescente.
No de niño, si tuviera lo que soñaba de niño, estaría casado con alguna niña muy bonita y con cinco hijos, sería un bombero o policía y seguramente tendría la fuerza para poder volar!
Era gracioso recordar los sueños de niños, y era interesante pensar que tendría esa estabilidad económica, con la que sólo en su adolescencia.
Ahora le tocaba seguir soñando, un nuevo sueño que en lo posible sea fácil de cumplir.
Y claro que ya descartaba ese deseo de año nuevo, donde pedía volver a ver al zorro dormilón.
Este año pediría algo nuevo.
Al final cuando levanto su copa para su deseo de año nuevo, en mente la idea de que " la vida lo sorprenda" le llegó y le pareció perfecto.
Como nunca ese fin de año, no estaba con su madre, que junto a varios hermanos de la iglesia se habian marchado al sur de Corea a hacer trabajo comunitario...
Bien por ella, si creía que su espíritu se mejoraba con aquello.
Por lo que la casa del gorilla había sido su opción ( casi por obligación )
Luego de eso al día siguiente le tocaba cubrir un reportaje a varios científicos japoneses que se presentarían en New York.
Ese era un agradable cambio a su rutina y además una buena oportunidad para seguir conociendo el mundo.
Por su talento y carisma, hanamichi había tenido la oportunidad de entrevistar en varias partes del mundo a celebridades y grandes científicos o médicos japoneses que se destacaban en sus rubros, logrando no sólo sacar una buena entrevista; si no que también, una buena amistad.
La mayoría lo tenía en cuenta y por ese tipo de cosas era siempre el elegido para hacerlo ( además de que no tenía esposa e hijos que quieran ir con él) por lo que está vez conocería los estados unidos.
Una buena fiesta de despedida ( como casi siempre que se iba) le habían organizado sus amigos
En su propio departamento, usando y gastando la despensa del propio pelirrojo, alegando que sus productos perecederos, perecerían.
Claro que hana, se recordaba luego que además de productos perecederos, debía reponer los no perecederos, el alcohol y de seguro algún accesorio de decoración o vasos de su casa.
No le molestaba, por que siempre la pasaba bien con ellos.
Tres de los que estuvieron esa vez tenían hijos, por lo que hana sabía que poco era su tiempo permitido para ellos mismos.
Hikoichi pudo presentarse en esa ocasión, ya que el día anterior habia llegado a pasarla con sus padres.
Y al día siguiente se marcharía a tokio, ya que ese era el lugar donde esté trabajaba en un canal deportiva, también hacia columnas para un prestigioso diario Nacional.
Hanamichi estaba feliz de que su amigo y primer compañero de trabajo, halla llegado a esa instancia y valla por más.
Durante el vuelo el pelirrojo, se dedicaba a dormir.
Durante su viaje sólo pensaba profesionalmente.
Ya en la famosa cuidad, hanamichi realizo con éxito el trabajo para el que fue y se ganó una nueva amistad.
Pero un problema con el tiempo y los aviones le dificultaron su retorno a su patria, por lo que se vio afectado por el clima y tuvo que resignarse a viajar en otra fecha, y como era época alta, donde miles de personas viajan por vacaciones, hanamichi muy molesto tuvo que resignarse a volver a Japón hasta dentro de tres semanas.
Su jefe, en la línea, le aseguro que no iban a poder mantener su estadía durante tanto tiempo, ya que los hoteles en New York eran bastante caros, y por eso le aseguro que debía estar atento, ya que en cualquier momento, podría volver en algún vuelo de cabotaje o donde le consigan al menos un asiento.
Al pelirrojo no le pareció mala la idea, y se hospedo en un modesto hotel, donde le recomendaron la comida del restaurante de la esquina de esa misma calle.
A hana, le estaba gustando New York, pero el clima no ayudaba a que se termine de convencer
Pero a pesar de la increíble cantidad de nieve que había en la calle, se dedicó a ir al recomendado lugar.
Al llegar no prestó mucha atención al lugar o a los empleados, más bien prefirió comenzar su orden inmediata, con un café.
Le agrado el lugar, y pese al frío del hambiente, la comida le sabía deliciosa.
Era un típico café americano.
Lugar que sólo se ve en las películas.
Por lo que cuando le dieron un abundante plato de una sopa de cebollas bien humeante, se dedicó a comerlo muy feliz.
A la camarera, le agrado de inmediato, aquel extranjero que comía feliz su comida.
Por la estatura del muchacho, supuso que pediría más, por lo que, le recomendo el especial.
Y a hana le pareció maravilloso.
Dentro del especial se incluia un plato de patatas fritas ( papas fritas) y hana distraído escuchó como la camarera le pedía al freidor una orden de estas
_ kaede, cariño puedes hacer una orden de patatas!
_ claro...
Tanto el nombre como el tono y la voz del que le respondía asombraron a hanamichi.
Y con cierto interés fijo su vista al freidor que, estaba frente a la freidora vigilando las patatas.
Vestía con un delantal blanco ( su indumentaria también lo estaba) y una bolsa de red en la cabeza.
Su figura alta y esbelta, era la misma.
Su cabello negro, mantenía el mismo corte que antaño.
Y su voz era sin duda la misma.
Frente a él estaba nada más y nada menos, que el zorro apestoso del que nada supo durante todo ese tiempo.
Hanamichi quedó tan anodado que no respondió al " buen provecho" amable que le dedicó la camarera.
Cansado de la mirada asombrada del pelirrojo, rukawa optó por hablarle.
Mentiria si dijera que en el momento en el que lo vio entrar, fue eso lo que deseaba.
Sólo hablarle...
_ que miras doha'o?
_ kaede Rukawa?
Preguntó, asombrado aún
Y con algo de fastidio, por la cara de idiota que le mostraba el pelirrojo, kaede le contestó enojado
_ si hanamichi Sakuragui, soy kaede Rukawa... Acaso ya te olvidaste de mí?
Hana se llamó a autocontrol.
Tal vez, debía cambiar su cara, por que sabía que eso le estaba molestando al azabache.
_ lo siento, si !
_ si te olvidaste de mi?
_ no! No quise decir eso, quise decir que si! Que si te recuerdo!
_ ah que bien...
Le dijo mientras por orden de la camarera, ponía a freír más patatas.
_ y como está Kanagawa?
Le pregunto al aire.
Hana no creía aún que estuviera frente a él, así era en verdad.
Pero parecía otra persona, incluso lo estaba viendo sonreír
_ pues, esta bien... Supongo!
Le contestó, mientras comenzaba a comer.
Eso era demasiado para él, el haber encontrado en ese lugar y en ese puesto de trabajo al azabache.
Rukawa por su lado, veía en el pelirrojo la salvación que estaba esperando.
Necesitaba preguntarle algo específico, pero no sabía exactamente como hacerlo.
Por lo que, había decidido llevarlo por el lado amable, después de todo.
Sabía que aunque no le de una salida inmediata, de seguro le ayudaría de alguna manera.
_ en una hora es mi salida, te gustaría charlar?
_ claro!
_ bien... Como esta tu madre?
_ ella está bien, ahora está en Corea con algunas personas de su congregación haciendo ayuda humanitaria...
_ congregación?
_ si, es que se unió a la iglesia evangélica apostólica!
_ ya veo!
Kaede le sonrió nuevamente, le agrado ver a ese atolondrado rascándose la nuca nervioso al dar su respuesta.
_ y el profesor ansai?
_ él!... Falleció hace un año.
Le dijo ya con algo de tristeza, kaede se contagió de eso, ya que a pesar de que nunca lo demostró.
Él siempre aprecio a su director.
_ y su esposa?
_ ella está bien, no lo ah superado, pero se la ve siempre muy agradecida con la vida; siempre dice que ella pudo disfrutar mas años con su esposo...
_ gracias a la ayuda que le diste cuando le dio un infarto!
Hana se sonrojo ante esa mención, realmente eso le decía ella siempre.
Pero no era algo que en verdad le gustara alardear, ya que aquello lo había hecho de corazón
_ cualquiera en mi lugar... Hubiera hecho lo mismo
_ eso no lo sabemos...
Al ver que hana quedó algo deprimido por esa mención.
Kaede prefirió cambiar el tono
_ y... Los ex miembros del equipo?
Hana lo miró y decidio seguir comiendo.
_ mmm el gorila es abogado, y a esta altura ya hasta tiene cierta fama, por que sus casos casi siempre son ejecutados con precisión y sus clientes siempre quedan satisfechos.
Es muy justo cuando se trata de eso, mantiene a sus padres que se quedaron en la ruina luego de u a estafa inmobiliaria que les hicieron.
Miyagui, es el nuevo director técnico del equipo de baloncesto de shohoku y se ha casado y tuvo dos hijos...
_ se... Se casó con ayako?
Le preguntó algo tembloroso y hana le pareció que hasta con miedo.
_ no!
_ no?... Pero si eran muy unidos?
Hanamichi se rasco la barbilla mientras pensaba en la respuesta.
La camera los interrumpio y le ofreció una tarta de fresas con crema de postre, cosa que el pelirrojo acepto gustoso.
Luego ella en inglés ( ya que ellos mantenían su conversación en japonés) le preguntó de manera muy cariñosa al azabache si deseba retirarse a una mesa a hablar con su amigo, ya que no había más clientes que el pelirrojo, y dos más que esperaban sólo café.
A Rukawa le pareció bien y se fue con hanamichi a una mesa para poder seguir hablando.
_ ayako y el terminaron su relación hace cinco años, luego de eso ella está con otro hombre y ya tienen tres hijos... Creo que si no se cuidan más llegarán a tener seis más!
Le dijo bromeando.
Rukawa quedó atónito, en su mente la palabra desconsiderado le llegó de pronto.
A hanamichi le pareció rara su expresión, pero aún así continuo contándole más cosas
_ kakuta es policía, y le gusta serlo, sigue soltero y no parece apurado en buscar pareja.
Yasuda es vendedor de seguros y se casó hace poco, pero aún no tiene hijos.
Zhiosaki, es médico, aún está como residente pero creo que le irá bien... No tiene pareja o novia, pero no lo veo preocupado por eso
Ishii es maestro de matemáticas, y ha conseguido un buen empleo en la preparatoria de soyo...
Se ha casado y tiene una niña muy bonita
Sasaoka esta en España, el consiguió trabajo como traductor para una empresa multinacional
Kuwata es conductor en una empresa de transportes...
Mitsui... Él... Es mánager en el equipo nacional de baloncesto de Japón...
Y kogure... Él también es abogado...
Le mencionó ya terminando de comer su tarta...
Rukawa notó el triste tono con el que mencionó a los últimos dos.
Iba a hacerle más preguntas, pero el pelirrojo se le adelanto
_ y tu? Que cuentas de tu vida?
_ yo!... Bueno, es una larga historia...
_ cuéntamela...
Prácticamente le pidió como si fuera una orden ( al menos eso le pareció a Rukawa) pero si iba a pedirle ayuda, debía contarle...
_ estoy casado...
Le dijo primero y vio como el semblante del pelirrojo palideció.
_ en serio?
_ si... En serio
Le sonrió. Más que nada para no ponerse triste.
_ la conoces, es la camarera del lugar
Le señaló a la castaña que estaba detrás de la barra.
A hanamichi le pareció encantadora desde que la vio, y ahora le parecía afortunada.
_ que bueno, los felicitó...
_ mmm gracias.
_ y como fue?
_ que cosa?
_ la boda?
_ ah... Fue sencilla, en el registro civil, con algunos parientes de ella y unos amigos ...
_ y hace cuanto fue?
_ hace seis años!
_ seis!
_ si, seis años...
_ guau... Y... Tienen hijos?
Kaede ensanchó más su sonrisa, y se dio el lujo de fanfarronearle al eterno fanfarrón
_ tenemos tres hijos...
Le dijo y hanamichi quedó de piedra...
_ tu... Tienes tres hijos?
_ bueno en realidad son de sandra... Yo me casé con ella cuando el pequeño ya tenía tres años...
_ en serio?
El pelirrojo seguía anonadado por la noticia, y aunque el azabache le afirmó que eran de ella, su actitud le demostró que el los consideraba suyos.
_ si, son dos niñas y un niño ; la mayor tiene 12 años, su nombre es sofy. Tania tiene ahora 11 y philip tiene nueve años...
Le dijo sonriente y sacó de su billetera una fotografía con sus fotos
Hana la tomo sonriente, y vio en ella, a la camarera sandra abrasada de Rukawa, ambos se mostraban felices en esa imagen. Junto a ellos tres niños con distintos tonos de castaños, las niñas eran bastantes altas y con miradas un poco serias, pero sonrientes también.
Mientras que el niño tenía una sonrisa de oreja a oreja mostrando una medalla en sus manos
_ esa la tomamos cuando philip ganó el segundo lugar en la competencia de natación de la escuela... ( le contó)
_ se ven hermosos, y muy felices...
Kaede escuchó el tono triste con que lo dijo el pelirrojo...
En su vida había aprendido, que muchas veces las metas personales eran un fastidio que no valía la pena intentar si tu vida personal es una mierda.
Lo aprendió en el momento en el que salió de Japón, y perdió un año de su vida sabiendo que todo me iría mal.
Ya que había dejado ir lo que valía la pena, decidió dejar ir también lo que no lo valía.
_ cuando llegue a América, lo primero que no te es el rasismo en las escuelas, tal vez en el día a día las personas son más tolerantes y menos rasistas. Pero te aseguro que en las universidades son snobs de primera
_ no te aceptaron en el equipo?.
_ si lo hicieron, aunque era más bien el ayudante, y aunque al principio pensaba en esperar mi momento, tarde me di cuenta de que jamás me llegaría.
Cuando jugue, contra ellos, fui derrotado por mis propios compañeros, que jamás me dieron la oportunidad de participar.
Por lo que cuando debían renovarme la media beca que tenía dudaron demasiado y mis padres me mandaron más dinero.
Esperanzados a que en segundo año me valla mejor
_ y como te fue?
_ terrible, tanto en lo deportivo como en lo académico...
_ guau, que mal...
_ si, tuve que buscar trabajo y como ayudante de cocina, el padre de sandra me contrato. Tarde menos de seis meses en decidir casarme con ella y cuando me dijo que su padre cerrarías las puertas de su café en washington y vendrian aquí, deje de malgastar el dinero en la Universidad y lo apoye con una suma que lo ayudaría a estar en esta zona, y aquí estamos desde entonces
Hana quedó sorprendió, la historia no parecía tan larga como la contaba, y en ella le daba a hana prácticamente la idea de asumir ciertas cosas que el mismo no le dijo; no escucho que se hallan enamorado, o si en sus estudios realmente le iba tan mal que valiera la pena dejarlo.
Algo no le cuadraba.
_ que dijeron tus padres?
_ me odiaron, y corte comunicación con mi familia luego de que les dijera que me casaría y dejaría la Universidad
_ y les explicaste un poco los motivos?
_ si, les dije todo, y aún así pareció que no les agradó, menos por que ella era madre soltera, me dijeron que era una oportunista y Dios sabe cuantas cosas más...
_ no creo que lo sea, menos si tu te enamoraste de ella...
Kaede sonrió, y con decisión le contestó aquello que tal vez le caería mal al pelirrojo
_ me enamoré de la paz que ella representaba en mi vida, y no cambiaría mi vida con ella por nada.
Vio la desason en hanamichi, y aunque le dolió en parte, también sabía que debía decírselo.
Hablaron un rato de sus trabajos, el de hanamichi era muy interesante y completamente exitoso, mientras el de Rukawa, conllevaba una rutina familiar que se mostraba sumamente importante para él.
Luego le presentó a sandra, y ella se vio muy emocionada de conocerlo, al parecer Rukawa le había hablado de él.
Luego ella se marchó para que sigan hablando y a hana le pareció encantadora y perfecta para Rukawa, parecía tan llena de vida que se seguro le hacia feliz con todo lo que tenía
Eso hizo que el pelirrojo deje de pensar en el hubiera y se alegraba de corazón por la vida que tenía su amigo.
_ necesito pedirte un favor...
Le soltó de pronto el azabache.
Hanamichi quedó expectante
_ recuerdas que me dijiste que si veía que mis metas no se cumplan, que no me olvidará de ti?
_ si, recuerdo haberte lo dicho.
_ bien, quiero que sepas que necesito de tu ayuda...
_ si claro, dime...
_ necesito 850 mil dólares...
Le soltó sin más.
Hanamichi lo miró, pensando que le estaba gastando una broma...
_ es enserio?
_ si... Es que, hay un tratamiento que sandra debe llevar, y para eso necesito esa cantidad, ya que es muy caro hacerlo...
Teníamos 200 mil dólares, pero tuvimos que pagar los gastos médicos que se debían de antaño...
La seriedad y el sentimentalismo con el que se expresaba rukawa le marcaba a hanamichi el deseo real por conseguir ese dinero, y aunque no sabía para qué, ya estaba pensando en cómo conseguirlo.
_ no tengo esa cantidad... De hecho, hace poco gaste menos de la mitad de eso para comprar mi departamento, si hubiera sabido que lo necesitabas de seguro me quedaba en casa de mi madre más tiempo y te lo daba...
La manera tan sincera en que se lo dijo casi hace llorar a Rukawa.
Siempre se jacto de que no tenía amigos a quienes pedir ayuda, y ahí estaba hanamichi diciéndole que le hubiera dado todo...
_ que tiene?
_ cáncer de útero...
_ y es tan costoso el tratamiento?
_ si, aquí cuesta dinero y mucho, desde un tratamiento pequeño hasta uno grande, más la medicación, la internación y sin contar que hay que depositar un seguro y muchas otras cosas...
_ guau, Rukawa... Lo siento
Hana la observo y se sintió mal por ella, y le parecía injusto.
Estando tan llena de vida... Y con ese problema tan grave.
Kaede debía volver a trabajar, pero lo invitó a cenar esa noche, por las dudas de que se fuera al día siguiente, no quería que se vella son presentarle a esos hijos del corazón que lo tenían enamorado de la vida.
Cuando hanamichi volvió al hotel, lo primero que hizo fue llamar a sus igos, esos médicos con prestigio que le podrían informar sobre tratamientos y demás.
En todos los casos me informaron que era costoso, más so vivía en ese país donde la medicina no era gratis ni barata.
Y luego se dedicó a pedirles dinero, y aunque le pareció muy descarado. Luego de contarles un poco su problema la mayoría le indicó que aunque sea una pequeña suma le darían por la ayuda que necesitaba.
Unas dos horas después ya tenía reunidos unos 250 mil dólares, y la opinion de que debía hablar con un médico que cada vez que dicaba el número no atendía.
Hanamichi había ayudado a varios hospitales y organizaciones a juntar dinero para sus respectivos edificios y las diferentes causas, incluso gracias a la idea de una ciudadana que juntaba tapitas de botella y las vendía ayudó a un hospital de niños a juntar dinero con ayuda de la población.
El plástico de las tapitas se transformaba en materia prima para fabricar nuevas cosas de ese material y era un ingreso muy bien pagado.
Más que nada por que ahora muchos negocios recibían las tapitas de las personas que estaban ya habituadas a donar ese elemento para el bien del hospital de niños.
Por eso y por más cosas era hanamichi muy querido por la comunidad médica en Japón.
Y jamás había intentado buscar ayuda de esa forma, por lo que esto era algo que podía llegar a perjudicarlo en el futuro.
Al menos eso pensó cuando llamaba a cada médico que había conocido y entrevistado.
Luego de tanta insistencia, el médico recomendado por la mayoría lo atendió, y le dio una opción, que no sabía si Rukawa había considerado o siquiera conocía.
Por lo que se dirigió a la residencia Rukawa para darle dos noticias muy importantes.
En el camino no podía dejar de pensar en lo mucho que sus vidas habían cambiado.
Era raro, y aunque se sentía adolorido por saber que jamás volvería a estar con Rukawa, sentía la inmensa alegría de saber que al menos contribuiría a la felicidad de este.
Me quedo corto, pero si lo alargó no será igual
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