.- Without a Limit-.
"Para: Vegen Isennawa, kaoryciel94, Cecy-Lawliet, adrifernan19, xilema95, Theo Goldsmith, Betsy17, Diana Albatou, ilovetwilightboys. Do not panic, beloved readers…"
Capítulo XI: "Zero"
Matt despertó aturdido, con una herida sangrante en la cabeza. No tardó mucho en darse cuenta de que se encontraba en un avión. Tenía las extremidades atadas, y no podía articular nada por la mordaza que le apretaba en la boca. Veía a la modelo sentada en uno de los asientos por primera fila, observando emocionada por la ventana, mientras que el hombre pelinegro que lo había golpeado se hallaba tecleando relajadamente en una computadora portátil. Al parecer se había cambiado, y tenía esa pinta impecable, como si se tratara de un político, o un abogado. Giró a duras penas la cabeza para observar por la ventana junto a él, y contempló las nubes flotantes alrededor del avión.
Se sintió tan impotente que perdió toda esperanza de volver a ver su rubio alguna vez.
Near, entretanto, había despertado nuevamente con Mello a su lado. Él y los doctores lo habían rodeado de inmediato para ver qué tenía, y al comprobarlo Mello sintió algo extraño. El fantasmita se mantenía en silencio, mirando todo con gesto ausente. Según el doctor, Nate podía recordar todo, pero no sabía cómo expresarlo. Los códigos se le habían olvidado, y era como si no hablara aquel idioma. De hecho, dependía de él totalmente si traducía el lenguaje corporal como nosotros. Near estaba como en otro mundo, pese a recordar todo.
Al quedar solos, Mello se sentó a su lado. Near lo observó largo rato, sin hacer nada.
- Me reconoces, ¿no es así? Sabes que son alguien de confianza – señaló el rubio inútilmente. Near no reaccionó ante su comentario.
El rubio se levantó entonces, y comenzó a andar por la habitación.
- Maldición, debes querer decirme muchas cosas…Yo mismo quiero hacerlo – pensó al observar el reflejo de su mejor amigo en la ventana.
Near tenía esa apariencia de inocencia, de una pureza que él no veía desde que tuvo el fuerte ataque por la falsa muerte de su ídolo. La frialdad se había ido, y era como si Nate fuera niño otra vez.
"Eso extraño que siento, es lo que sentía por él antes de que me fuera". Mello recordó todos los incidentes, grandes y pequeños, las bombillas de disculpas, y los chocolates obsequiados… Todo eso lo envolvió atravesándole como un rayo de iluminación.
- Si te hubiera dicho… - Mello escondió el rostro con su cabello -. Si hubiera dicho todo lo que sentía en verdad… No te habrías llevado semejante ataque, ni habrías cambiado tanto…
Near abrió levemente la boca, y se acercó a ver qué pasaba con su compañero. Se levantó de la cama con lentitud, y caminó hasta estar detrás de él, sin ser advertido, ni saber que más hacer.
Mello se sintió ridículo cuando se dio cuenta de que estaba llorando. Se limpió las lágrimas con rudeza, y volteó para volver con su fantasmita. Se llevó una sorpresa al encontrarse cara a cara con Near, quien lo miraba como si fuera incapaz de cambiar de expresión inocente y confundida.
El rubio no resistió más, luego de estar tanto tiempo intercambiando miradas fijas, y lo besó. Tomó con delicadeza las mejillas del menor para acercarlo, y así comenzó un silencioso y tierno beso que terminó quitándole el aliento en medio de más lágrimas. Cuando lo separó de él, Near todavía mostraba esa carita infantil, como si nada hubiera sucedido.
- Te quiero, Nate. No me importa si no lo comprendes ahora, quería decírtelo de una maldita vez.
L subía los escalones de uno en uno, tenía una cara neutra, y las manos en los bolsillos. ¿Hace cuánto que no volvía al lugar donde Watari había muerto? Ni de otra. Tenía que hacerlo, la nota de Light le indica regresar a aquel lugar. Donde todo había comenzado realmente para ellos, su viejo departamento. Había intercambiado ya varias palabras con el resto del escuadrón, y ahora le tocaba terminar con todo.
Ingresó a la sala lleno de nostalgia, observando el sillón donde él y Light alguna vez había notado la ausencia de su figura paterna. Watari. Su puerta se mantenía cerrada, tal como la había dejado.
"Finalmente…"
En un cuarto oscuro, cerrado, con dos puertas a ambos extremos, se encontraba Beyond Birthday disfrutando de su actividad actual. El cuerpo humano era algo que siempre le había interesado, y ahora por fin podría llevar a cabo algunos de sus experimentos soñados. Takada estaba a punto de perder el sentido, luego de haber sido golpeada varias veces por el criminal. Estaba atada a una cama, con dos de sus extremidades fracturadas. BB le quitó la mordaza que le había puesto, y revisó su pulso con fruición.
- Y tú que creías que le haría algo a Yagami Light…
Takada perdió el conocimiento justo en el momento en que una de las puertas se abría. Mikami ingresó conteniendo su horror ante la escena.
- Hice lo que me pediste. Dejé a la modelo en la dirección que señalaste, y te traje algo más que planeo entregar a Kira-sama.
- Excelente Mikami, te lo agradezco. A ver… ¿quién eres?
Beyond se acercó al hombre que arrastraba el abogado. Al elevarle el rostro reconoció de inmediato al pelirrojo genio de la Wammy's House.
- Oh… Pero qué sorpresa… Hiciste bien al no dejarle solo con la modelo. Kira te recompensará por esto. Ve con él ahora, Mikami.
- De acuerdo – El abogado hizo ademanes de retirarse cuanto antes, pero apenas cruzar la puerta retrocedió - ¿Qué hago si Kira-sama me pide traerlo acá?
- Ah, no tendría por qué hacerlo, ¿no? Pero comprendo tu preocupación. Si es lo que quiere, tráelo por favor. Igual, iré a verlo dentro poco yo mismo.
- Bien.
Mikami desapareció entonces apurado. Beyond llevó a Matt hasta un rincón del cuarto, y se aseguró de que sus amarras estuvieran fijas.
- Espérame unas horas, ¿quieres? Traeré una camilla para ti, no quiero hacerte sufrir en el suelo. Sería toda una molestia, ¿no crees? Ah, y no te preocupes por la otra. Está viva, pero no despertará en buen tiempo… Si es que lo hace.
Matt estaba ya de por sí horrorizado al observar el ambiente de la habitación, pero cuando llevó su vista hasta el cuerpo inerte en la única cama presente, se le resolvió el estómago. Beyond lo notó, y se rió muy divertido. Sin decir más, retornó donde estaba Takada…
Mello se encontraba todavía con Near en el mismo sitio aún después de varias horas. Near estaba sentado, apoyado contra la pared, con el mismo gesto de cuando había despertado. El rubio se había internado en sus brazos, y ahora descansaba apoyado en el pecho del fantasmita, sin decir nada.
"Quiero que vuelva todo a ti, pronto…" pensaba el mayor.
De pronto, uno de los hombres de seguridad se aproximó a ellos con algo de timidez.
- Em… joven Mello, existe la necesidad de reportarle una noticia.
El aludido no se movió de donde estaba, y con la voz amortiguada por unos de los brazos de Nate respondió que le informara con impaciencia.
- No localizamos al joven Matt por ninguna parte – anunció el guardia.
"¿Qué?"
- Sospechamos que se trata de otra conspiración, ya que la joven Amane tampoco se encuentra en las instalaciones, y además…
Mello se había levantado lentamente, y ahora se acercaba al guardia con gesto amenezador.
- ¿Y además qué?
- Encontramos las muletas del joven Matt en el elevador del bloque secundario… con un poco de sangre…
Mikami esperaba pacientemente el regreso de Kira en un cuarto de un lujoso hotel. Se sentía emocionado por conocer finalmente a su dios.
"Kami, kami, kami…"
Entonces Kira ingresó calmadamente, y se dirigió hasta la chimenea de la habitación.
- ¿Tú eres Mikami? – preguntó impertérrito sin desviar la vista del fuego.
- S-sí, Kami.
- Bien, no digas nada por ahora. Quédate callado, por favor.
Mikami no dijo más nada, aunque por dentro estallaba en éxtasis por estar en la presencia de su salvador. Jamás había sido tan feliz.
Entonces la puerta volvió a abrirse, y entró Beyond aún divertido.
- Ah, ¿qué es esto? ¿Celebramos algún funeral?
Se acercó hasta Kira, quien tampoco había reaccionado ante su entrada.
- ¿Qué? Ah, ya entiendo. Contemplas a Light quemándose lentamente en el fuego, ¿es eso? ¿te duele perder esa parte de ti?
- …Lo hice – comenzó Kira en voz contenida -. Observa tu prueba si así lo quieres. No me siento como dijiste que lo haría.
Kira levantó la mano y le enseñó un pedazo de papel al asesino. Beyond lo tomó emocionado, y sacó un bolígrafo.
- En unos instantes vendrá alguien del servicio a habitación con mi pedido de mermelada. Cuando llegue y lo pruebe, te creeré.
Momentos después, tal como BB lo había explicado, un hombre tocó trayendo un par de frascos de mermelada. Apenas cerró la habitación tras de sí, se desplomó en medio del pasillo al sufrir un ataque cardíaco. Beyond lo había visto desde la puerta.
- Así que es cierto… Lo hiciste…
Beyond no pareció creerlo. Volvió hasta Kira con el papel en mano, y lo observó. Kira le arrebató el papel, y lo arrojó al fuego. En sus ojos se reflejaba un vacío extraño, ausentes a pesar de que en ellos se reflejara el papel ardiendo en el fuego, con las palabras L Lawliet convirtiéndose en ceniza…
Notas de Sume-chan: Sin palabras…
Es un placer entrenerlos!
