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Disclaimer: Vocaloid no me pertenece
La reina Luka apareció en la amplia y grande habitación, ella llevaba un abultado vestido blanco de escote corazón, con lazos rosas por todas partes y su cabello estaba adornado con una tiara, por lo demás estaba muy sonriente. Llevaba una caja de terciopelo roja en la mano adornada con un pequeño lazo color naranja, y se acercó a su hija con una sonrisa.
-Veo que ya estas preparada, -la reina echó un vistazo a la rubia a la vez que esta retiraba la mirada mientras afirmaba con la cabeza.-Te falta un pequeño detalle...
La rubia curiosa frunció el ceño mientras la pelirroja también presente hacía una reverencia a su reina. Esta última se había acercado a la chica y había destapado la caja dejando ver una tiara de plata con joyas amarillas incrustadas.
-Se que es tu color favorito...es mi regalo de cumpleaños, toda princesa tiene una.
La chica abrazó a su madre con cariño mientras la besaba en la mejilla.
-Mama, sabes que no hacía falta...-empezó a decir la chica pero la mujer mayor ya se la había colocado.
-Te queda realmente bien pero recuerda que ser princesa nunca esta en lo material, ser princesa es algo que fuera de vestidos y diademas se debe notar, una princesa debe ser bondadosa, cariñosa, justa y objetiva, y tu lo eres mi niña, así que pásatelo genial esta noche y disfruta, que es tu cumpleaños.
-Gracias mama, esto...yo...en serio de verdad gracias -dijo la rubia sonriente a la que se le había escapado una pequeña lágrima que se limpió rápidamente.
-Ven conmigo, ya esta el salón lleno majestad, debe darles la bienvenida -dijo Miki que había contemplado aquella escena con gran admiración mientras se tocaba su vientre pensando si alguna vez ella tendría escenas así con su hijo o hija.
-Si Miki, Rin sales en diez minutos. -Y con esto las dos mujeres se fueron, dejando a la rubia sola en su cuarto esperando tumbada en la cama...la cabeza le daba vueltas, estaba preparada para aparcar el cargo de reina en cualquier momento puff, que trabajo habría ahora en clases, pensaba la princesa sin evitar un suspiro.
Se escuchó llamar a la puerta.
-Adelante. -dijo Rin levantándose. Una joven se le plantó en la puerta. Era una muchacha de la edad de la princesa anteriormente nombrada, su cabello era largo de color agua y estaba recogido en dos grandes y largas coletas que adornaban su cabeza junto a una bonita diadema turquesa. Sus ojos eran del mismo tono de color agua, y era de tez pálida. Era algo mas alta que Rin y llevaba un largo vestido turquesa con adornos blancos y azules. Tenía una mirada brillante.
-Disculpe...¿podría indicarme donde se encuentran los aposentos de la reina Luka? Creo que me perdí y debo buscarla. -dijo la chica educadamente.
-Eh...claro pero no hace falta de que me hables tan cordialmente, tranquila. -dijo la rubia que notaba la timidez de la muchacha. -me encantaría enseñarte donde pero...dime...¿Quién eres tu?
La chica peliagua se ruborizó ante la expresión de la muchacha y avergonzada agachó la cabeza.
-¡Disculpe mis modales! Mi nombre es Hatsune Miku, princesa de la tierra Turquesa, fui invitada al baile de la princesa Rin, pero nunca visité este reino por lo que...¡Me perdí! -exclamo la princesa Hatsune, al terminar, la chica respiró hondo.
Ante lo que acababa de decir la aguamarina, la rubia soltó una risita y sonrió a la recién llegada.
-Encantada de conocerla princesa Hatsune, yo soy la princesa Rin, me encantaría llevarte con mi madre, la reina Luka.
Los ojos de la aguamarina se abrieron rápidamente y algo más ruborizada se acercó más a la princesa rubia y le hizo una reverencia que la otra chica le correspondió.
-Disculpe mi ignorancia...-dijo la muchacha de cabello largo con una sonrisa tímida.
-¡Ningún problema! -exclamó la rubia sonriendo a la vez que tomándola de la mano. -Yo me conozco esto muy bien, ¡no he salido de estas cuatro paredes! pero se que es difícil orientarse.
- Sí, venía para acá con mi hermano y mis padres pero cuando entramos me perdí entre la multitud...-dijo Miku siguiendo a la joven anfitriona que había comenzado a caminar. Las dos iban cogidas de la mano y pasaban entre la multitud de salas y pasillos.
-¿A sí? ¿Hay mucha gente? -preguntó la princesa de cabellera rubia mientras notaba que la ilusión contenida se cambiaba repentinamente por un ataque de pánico escénico y comenzaban a flaquearle las piernas. Hatsune, que lo había notado, soltó una pequeña risa mientras acariciaba la mejilla de la anfitriona.
-No te preocupes...la gente se acerca por curiosidad, ¡Tienen ganas de conocerte princesa! Y además estoy segura de que lo hará muy bien. -le tranquilizó la chica de mayor altura y de cabello agua a la nerviosa rubia. Esta última agradeció los intentos de ayudarla de la joven, aun así notaba un poco de desconfianza en si misma. Las chicas fueron conversando mientras recorrían los pasillos y las largas escaleras. Intercambiaron pensamientos, risas, charlas y sonrisas que fueron bien acogidas por parte de las dos princesas.
-"La princesa Hatsune es verdaderamente una princesa, no tiene nada de ego, es cariñosa, dulce y sincera, parece buena persona" -pensaba la rubia mientras subía el último tramo de escaleras.
-Y...una cosa más...¿Te importaría mucho si te llamo solo "Rin", es que me siento más cómoda. -dijo la peliagua con los ojos abiertos preparándose para recibir la respuesta de la otra joven, esta sonrió y asintió con la cabeza. - ¡Qué bien! Tu llámame solo Miku, ¿De acuerdo?
-¡De acuerdo Miku! -exclamó Rin mientras sonreía a su nueva amiga. - Es que nunca había tratado con otras princesas...
-¿Nunca? -preguntó con curiosidad Miku mientras lla otra muchacha negaba con la cabeza. - Yo únicamente con mis primas.
-¿Tienes primas? ¡Qué divertido! Ojalá yo tuviera una familia grande como la tuya -ante lo que acababa de decir la joven de cabello corto, Miku no pudo evitar reirse. - ¿Qué?
-...Disculpa, es que me resulta extraño oir ese comentario, si mi hermano te hubiese escuchado...-la aguamarina no pudo terminar la frase porque la rubia abrió una gran puerta que conducía al vestíbulo principal.
-¡Oh no! -exclamó la chica más bajita de las dos.
-¿Qué ocurre Rin?
-¡Salgo dentro de un minuto! -gritó Rin asomándose al reloj.
-¡Entonces démonos prisa! -le dijo Miku
-Cierto...¡Vamos!
Las chicas atravesaron el vestíbulo hasta llegar a una gran sala de la que salía música. Gran variedad de personas se encontraban en aquella sala donde ya algunas saludaban a los reyes.
-¡Se me agota el tiempo Miku! Mi madre estará al final del salón, terminando de organizar todo, ¿Te importa seguir sola desde aquí? -preguntó la chica algo precipitada.
-¡Claro que sí que puedo! ¡Suerte Rin! -exclamó la peliagua mientras Rin salia corriendo hacia el pasillo lateral a la gran sala.
Todos los ciudadanos se dirigían al castillo con sus mejores galas para conocer a su futura reina. Iban siguiendo un sendero inclinado hasta la plaza mayor desde donde partían en carruajes hasta la puerta principal. Uno de los carruajes era especial, era totalmente de color azul en distintas tonalidades y era el único arrastrado por corceles blancos, ya que los otros eran tirados por mulas o demás animales.
En dicho carruaje viajaban los hermanos del reino a las orillas del mar, Kaito y Kaiko. Esta última conversaba alegremente con su hermano.
-¿No te parece hermoso este vestido Kaito? ¡Me lo ha traído mamá del viaje! -exclamaba Kaiko con los ojos brillantes. - Con el cualquier chico se quedará prendado de mi ¿No crees Kaito?
-"Kaiko siempre fue muy presumida y presentuosa, aun así, creo que lo hace adrede" -pensaba Kaito mientras suspiraba.
-Kaito,...Kaito...¿Kaito? -no había respuesta para la peliazul - ¡Kaito!
-¿Eh? - se limitó a decir el joven temerario por el ceño fruncido de su hermana pequeña.
-¡¿Me estas escuchando?! -exclamó esta última.
-Eh...si -respondió Kaito cortamente mientras su hermana hacía un infantil puchero.
-Kaito...-decía Kaiko. Durante muchos años Kaiko y su hermano habían estado muy unidos pero desde hace un tiempo, el chico se distanciaba de su hermana, y para esta, que pensaba que lo iba a perder, le ponía triste.
-Sus majestades, hemos llegado. -dijo una joven criada mientras le abría la puerta a los dos príncipes.
-¿No me digas? Créeme, era evidente. -dijo Kaiko con aires de superioridad pasando por encima de esta. La pobre muchacha era de cabello color rubio y de ojos azules . Llevaba un ligero vestido naranja claro, corto, con un pequeño lazo en la cintura. Su cara era de facciones finas, su sonrisa hacía tiempo que nadie la había visto y su mirada desprendía dolor, un dolor de como si le faltara algo que no llegaba a recordar.
-Discúlpala, sabes que solo lo hace por celos. -dijo el joven peliazul al bajar del carruaje dando una leve caricia a el cabello de la joven. Esta la miraba con ojos muy abiertos y recobrando la compostura recogió su cabello en una coleta y siguió a los peliazules.
Narra Kaito
Cuan me da lástima esa joven, mi hermana la trata demasiado mal...
-¡Kaito no te retrases! -exclamó la joven que ya iba por delante.
-Si Kaiko...-respondió Kaito apresurándose.
Recorrimos el palacio hasta llegar a un gran salón. Era precioso, tapices decoraban las paredes y una bella alfombra cubría todo el salón. Había muchos ciudadanos en ese lugar y comencé rápidamente mi búsqueda con la mirada.
-¡Bienvenidos sean! -exclamó el rey Gakupo, se encontraba delante mía y me tendía la mano amablemente. Agradecí el gesto y pasé a saludar a la reina, de la que me agaché para depositar un suave beso en su delicada mano.
-Gracias príncipe de tierras azules. -dijo esta acompañada de una sonrisa en su rostro.
-Para mí es un honor reina de estas bellas y preciosas tierras. -le dije sacando una sonrisa.
Una vez nos acompañaron a nuestros lugares para presentarnos a otros príncipes me escabullí entre la multitud y dirigí mi mirada a un grupo de jóvenes mujeres que cuchicheaban entre ellas.
-Buenas tardes señoritas. -me dediqué a decirles aprovechando para poder buscar a la chica. Ni rastro de ella. La funda de mi daga me pesaba en el bolsillo mientras yo andaba para poder mirar bien a todas las chicas allí reunidas.
-¡Oh lo siento de veras no era mi intención señor...! -exclamó una joven que había chocado contra a mí. Me fijé bien en ella y sus largos cabellos color agua.
-No importa pero ten más cuidado la próxima vez, ¿De acuerdo? -le dije con una sonrisa que hizo que las mejillas de la mujer que tenía enfrente se volvieran de un color rojizo, aunque no las pude distinguir bien pues no sabía si era natural o maquillaje. Yo también sentí una fuerte punzada en el pecho y al agacharme para acariciar su cabello, y al notarlo tan sedoso, un suave perfume llegó a todos mis sentidos.
-¿Cómo es que un joven como tu no va con su dama? -me preguntó ella algo descarada. ¿Y qué pasa si no voy con nadie? Ni que me fuese a morir por eso...aun así no me podía enfadar con aquella hermosa mujer.
-¿Y como es que una bella dama como vos no se encuentra practicando en la pista de baile para la danza ceremonial? -pregunté cortésmente a la chica. Ella me había retirado la mirada, y algo en mí quería poder seguir contemplando aquellos ojos agua tan hermosos.
-Yo buscaba a la reina Luka. -se limitó a decir ella mientras agachaba la que la hice sentir mal y algo en mí gritaba disculparse pero mi fuerte orgullo hizo caso omiso a la proposición de mi corazón. Aunque no completamente.
-¿Y tendría antes tiempo como para bailar conmigo una pieza de práctica? -pregunté esperanzado de que diría que sí.
La joven sorprendida retrocedió un paso y me dio la mano mientras la llevaba a la pista de baile. Colocó la mano en mi hombro y yo en su cintura unimos nuestras manos y comenzamos a movernos al son de la música. Yo era un gran bailarín pero no se porque con aquella dama solo podía demostrar torpeza. Su voz era suave y melodiosa, resonaba en mis oídos como si no quisiera salir de ellos y querer seguirla escuchando por siempre. Sus labios rosados mostraban una gran sonrisa y su perfume inundaba mis sentidos con gran sensación de bienestar...no puede ser...no me digas que...¿Estoy enamorado?
-Y dime...¿Quien sos vos y por qué se encuentra en este lugar? -preguntó la muchacha con su vos melodiosa.
-Eh...yo...-mi corazón latía fuertemente- Soy príncipe de una tierra lejana a esta.
-¿De verdad? -dijo ella extrañada, incluso cuando frunce el ceño es hermosa.- ¿De que tierra exactamente?
-Qué mas dará eso ahora...¿o te interesas por mi preciosa? -ahí me pase demasiado, la joven retiró la mirada avergonzada pero yo no podía contenerme. -Disculpa mi atrevimiento pero cuéntame algo de ti, ¿Qué hace una dama cuyo cabello es color agua en este reino? No creo que venga de aquí y por la tiara que contemplo supongo que es de familia noble ¿no?
-Realmente no vengo de aquí, y sí, soy princesa de una tierra. -dijo ella al ritmo de mi corazón.
-¿Qué tierra? -pregunté curioso.
-Qué mas dará eso ahora ¿no crees? -me repitió con una sonrisa pícara con lo que no pude evitar reirme mientras le daba una vuelta.
-¿ Y como se llama la princesa de tierra cuyo nombre no quiere decirme? -pregunté intrigado.
-Um... ¿y usted? -preguntó ella astuta pero encantadora.
-Yo pregunté primero...
-¿No escuchó el dicho nunca de las damas primero? -me dijo ella con una sonrisa.
-Kaito Shion, ese es mi nombre...¿y vos? -dije cada vez mas seguro de que aquella joven me había robado el corazón.
-Hatsune, Hatsune Miku.
¡No puede ser! Aquella joven...con aquella hermosa joven de la que yo me había quedado enamorado...yo...no me digas que...¿Ella es la princesa a la que debo...matar?
Hola a todos! Si volví ^^ gracias a todos por el seguimiento de la historia me ayuda mucho a seguir escribiendo cosas así y sé que os debo una disculpa.
¡Lo siento! Época de exámenes es época de trabajo y no he tenido mucho tiempo para continuar escribiendo el fic ¡Disculpen las molestias y la tardanza! Para compensarlo esta parte es larguita eh? jejejeje
Tarararararara! Hatsune Miku en escena! Rin y Miku se hacen amigas Awwww! ^^ Ow y el primer romance de la peliagua, esa parte la escribí como unas veinte veces. ^^;; y tampoco se olviden de la criada de los Shion, creeanme que no deben olvidarse de ella...jajajaja
Esta parte es KaitoxMiku pero recuerden lo que les digo que lo que se avecina es muchisiisisisma historia entre los rubiosss.
En la proxima parte os adelanto que veremos a Gumi, Gumo y Len ¡Los tengo abandonados jajaja XD!
les tengo reservada una buena jajaja por eso continuen y dejen reviews que me ayuden a mejorar el fanfic, consulten sus dudas o simplemente opinen! pero por favor solo criticas constructivas sean compasivos!
Xao ya nos veremos!
