Capítulo 12

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Abel se encuentra solo en un paisaje totalmente distinto al de la batalla, siente que lo observan por todas partes, de la nada sale una mano que intenta sujetarlo, pero él se da cuenta y la esquiva a tiempo, pero unos látigos lo rodean y lo aprietan muy fuerte, él se deshace de esos látigos pero un lazo salido desde abajo lo toma de un pie y lo arroja contra el suelo fuertemente, Abel se rompe la cabeza con una piedra.

Da la cara bastardo – grita muy molesto Abel, ya se ha levantado del suelo.

Si así lo quieres – dice la voz de Ashura, quien aparece por atrás y lo atraviesa con sus garras, las saca y desaparece.

¿Qué demonios…? – Abel se agarra el estómago, ha perdido mucha sangre.

No eres rival para mí aquí – dice desde las sombras Ashura – estas en mi dimensión – y de la nada unos rayos salen y electrocutan a Abel, él logra zafarse pero está agotado.

Qué esperas de mí – dice Abel.

Hacerte todo el daño posible, para que así no puedas ayudar a los otros – dice calmadamente Ashura, sale a la vista de Abel, en sus manos hay unos extraños cristales, los cuales lanza hacia él, Abel logra esquivarlos pero él no contaba con que Ashura lanzara más, y esos cristales atraviesan su hombro derecho, haciendo que pierda más sangre.

¡Hijo &%$#%&#&%! – dice Abel y empuña su arma para atacarlo, pero un dolor en su brazo lo detiene, tiene más cristales incrustados en su brazo, lo que hace que suelte el arma, un viento aparece de la nada y lo azota otra vez con el suelo – enfréntame cara a cara bastardo – dice Abel y de la nada aparece Ashura frente a él.

Si así lo quieres… - dice Ashura y de la nada saca una espada con la que le hace múltiples heridas y desaparece – de nada te servirá enfrentarme cara a cara, aquí yo soy más poderoso que tú "sacerdote" ya que son dominios del mundo demoniaco – termina diciendo oculto.

Abel testarudo, se levanta otra vez y busca su arma, está perdiendo sangre por muchas partes, está muy debilitado y la vista se le nubla.

Hasta aquí llegaste Cruznik – dice la voz de Ashura y de la nada un sin número de lanzas a traviesan a Abel, este debilitado por las heridas, pierde la trasformación.

¡Mal…di…ción! – dice Abel entrecortadamente – Esther – susurra y cae al suelo.

Veo que no soportaste tanto… entonces no prolongaré más tu sufrimiento – dice Ashura, Abel lo mira impotente ya que no puede moverse – adiós Abel Nightroad – Ashura le va a enterrar la espada, pero una luz intensa lo ciega y cuando puede ver otra vez, ve a una mujer con hermosos cabellos plateados y unos ojos celestes intensos, que lo miran desafiante

Pero que… - dice Ashura, pero lo interrumpen.

No dejaré que le hagas daño a mi príncipe – dice desafiante la muchacha, lleva puesto un hermoso vestido blanco – hoy no lo mataras – toma a Abel y desaparece dejando un reguero de plumas blancas.

Maldita… ya me las pagaras – dice Ashura saliendo del lugar.

Por otra parte, Abel se encuentra en brazos de la mujer que lo salvó, todavía esta consiente y no entiende donde está, la mujer llega a la casa y se dirige a la habitación de él y lo recuenta en la cama.

¿Quién… eres? – pregunta con dificultad Abel.

Ssssshhh… no te esfuerces – responde la mujer – estas muy herido y haz perdido mucha sangre – de la nada saca unas vendas y comienza a vendar sus heridas, por cada herida vendada coloca una pluma.

¿Por… qué… me… sal…vas…te? – pregunta Abel, la mujer se sonroja.

No podía dejas morir a mi príncipe – responde apenada

¿Príncipe? – dice Abel sin comprender.

Mientas tanto 8 personas se encuentran caminando hacia el cuarto de Abel, escucharon ruidos y se encuentran una escena que los deja a todos petrificados en la entrada.

Si… príncipe… te amo… eso me hizo salvarte – la misteriosa mujer se acerca a los labios de Abel y lo besa, este abre los ojos sorprendido y de inmediato siente sueño, la mujer escucha que algo se abre y ve a los otros, con un destello de luz desaparece dejando plumas en la habitación y a todos más confundidos que nunca.

Los chicos se acercan a preguntarle a Abel, pero lo encuentran profundamente dormido.

¿Qué habrá pasado? – pregunta Akuto.

Yoru se acerca a Abel y lo observa.

Es sangre, nya – dice alarmado.

Rayo, si… y es mucha – corrobora Ichigo.

Qué diablos… primero desaparece y ahora esto – dice molesto Dante – ahora si tendremos que hacer de niñeras.

No se podrá mover por muchos días – dice preocupado Usui.

¿Quién será esa mujer? – pregunta Ikuto.

Como sea… se les veía muy acaramelados – cometa riendo Staz

Será mejor que lo dejemos descansar, ya mañana le preguntaremos por sus heridas – dice Kei, todos asienten y se retiran del lugar.

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Al día siguiente de la pelea con Ashura, todos se levantan cansados y desanimados, ninguno pudo dormir bien, ya que habían perdido la oportunidad de rescatar a sus amadas otra vez.

El único que durmió sin preocupaciones fue Abel, ya que estaba realmente exhausto con toda la sangre que perdió.

En la mañana, Usui preparó el desayuno y le lleva una porción a Abel para que coma.

Abel – le dice Usui –Abel… despierta – pero sigue dormido, lo mueve un poco y él se queja en sueños, así que Usui decide dejarle el desayuno en su mesa de noche para que no tenga problemas en agarrarlo – Come cuando despiertes – dice y se retira del lugar.

Usui baja las escaleras y se dirige al comedor, todos le preguntan cómo está Abel.

No lo sé… no se ha despertado aún – dice preocupado.

Deberíamos llevarlo a un hospital – dice Ichigo.

¿Y cómo justificaremos sus heridas? – pregunta Dante aburrido.

Todos se miran y se sientan a comer, el silencio invade el comedor completamente, nadie tiene ganas de entablar conversación.

En el trascurso del día, todos salen pos su cuenta a buscar pistas, a Kei y Akuto les toco hacerse cargo de Abel.

A la hora del almuerzo Kei y Akuto, suben al cuarto de Abel y ven que no ha tocado el desayuno, lo retiran del velador y colocan su almuerzo, destapan a Abel y ven que lleva varios vendajes puestos y estos tiene manchas de sangre por todos lados.

Debemos cambiarlo – dice Akuto, Kei lo mira raro.

¿Cambiarlo? – pregunta confundido Kei.

Los vendajes – dice Akuto – están con sangre.

Ah… si… los vendajes – responde Kei aliviado, por un momento pensó que lo iban a cambiar de ropa, y eso era algo que no estaba dispuesto a hacer.

Voy por el botiquín, tu por mientras quítale esos – dijo Akuto y sale del cuarto, Kei comienza a quitarle los vendajes del brazo y se sorprende.

Pero que… -dice Kei y entra Akuto con el botiquín - Mira… las heridas no están como ayer, hoy se ven casi cerradas.

¿Qué raro?... a lo mejor es por su sangre Cruznik – dice pensativo Akuto.

Puede ser… - dice Kei. Akuto le pasa unas vendas y se las colocan sin sospechar que plumas de las alas de cierta mujer son las causantes de la recuperación casi inmediata de Abel.

Para vendarle el brazo no tiene problemas, con el torso de Abel, este se queja mientras duerme y con su hombro el quejido es más fuerte, pero aun así no despierta, Akuto y Kei terminan de vendarlo y se retiran, no deja de sorprenderlo que aunque lo movieron no despertó en ningún momento.

A la hora de la cena, le toca a Dante ir a dejársela, Ichigo fue al que le toco quedarse acompañando a Abel por si despertaba, ya que había que evitar que se moviera. Dante entra y ve a Ichigo viendo televisión y a Abel dormido, Ichigo lo ve y se para.

Quédate un momento con él, necesito ir al baño – dice y sale de la habitación.

Vaya niño idiota…. Ni siquiera espera la respuesta – va hacia la mesita de noche ve el plato del almuerzo intacto - si este otro idiota no despierta y come, jamás se repondrá – deja la bandeja en el escritorio que tiene Abel, se acerca a la cama y lo zarandea – Oye tú... despierta, debes comer – Abel se queja en sueños y Dante se exaspera – Oye idiota ¡que te despiertes! – grita Dante, sin darse cuenta que aprieta más de lo debido el hombro de Abel y este despierta gritando.

¡AAAHHH! ¡Me duele! – dice con los ojos vidriosos, todos al escuchar le grito, van corriendo al cuarto a su cuarto y encuentra a Abel sentado en la cama y Dante con una mano en su hombro.

¿Qué crees que estás haciendo? – pregunta Alucard.

¿Yo?... nada – y Dante levanta las manos y todos ven que su mano derecha tiene manchas de sangre, lo miran acusatoriamente.

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! – se queja Abel, no se puede mover mucho ya que siente su cuerpo todo adolorido.

¿Tú lo despertarte? – pregunta Ichigo enojado, entrando al cuarto.

Fue sin intención, solo quería que comiera algo, lleva todo el día durmiendo y necesita reponer fuerzas, pero apreté de mas – confiesa molesto Dante.

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! – se sigue quejando Abel - ¿Qué me paso? – pregunta y todos lo miran.

Eso deberíamos preguntarlo nosotros… ayer llegamos a la casa y tu no estabas con nosotros – dice Ikuto.

Salimos a buscarte y no te encontramos y de la nada apareciste en tu cuarto – continua diciendo Kei.

Vinimos a ver que te pasaba y estabas con una mujer con alas – termina la explicación Staz.

¿Mujer? ¿Desaparecido? - comienza Abel confundido, de pronto un sin find e imágenes se le viene a la cabeza, la cual se toma adolorido, nota que también lleva un vendaje en la cabeza – Si… ya… ya lo recuerdo.

¿Qué fue lo que ocurrió? – pregunta Ichigo.

Ashura me llevo a otra dimensión y me ataco… me dijo que mis habilidades le causaban problemas y que iba a eliminarme – Abel se agarra la cabeza otra vez – cuando trato de hacerlo, apareció una luz y vimos a una mujer de cabellos plateados y vestido blanco… ella fue la que me saco de ahí y me trajo acá… más allá de eso no recuerdo.

¿Y el beso de la mujer con alas tampoco, nya? – irrumpe de pronto Yoru.

Abel se ruboriza, no quería contar eso, pero al parecer los chicos vieron todo, y ellos a su vez, al ver la expresión de Abel, se dieron cuenta que quería omitir ese detalle.

No se lo cuenten a nadie… ni siquiera a Esther – si lo sabe es capaz de no hablarme más

Si, si… ahora cálmate – le pide Usui, toma la bandeja del escritorio y se la entrega a Dante.

¿Qué carajo quieres que haga con ella? – pregunta Dante.

Muy sencillo, darle de comer – contesta simplemente Usui.

¡Qué quiere que haga QUE…! – grita Dante – estás loco niñito.

Es justo, tú lo despertaste, tú lo alimentas – dice Ichigo.

Tú tienes la culpa, así que no regañes – dice Staz.

Me las pagaran todos ustedes – dice Dante con el ceño fruncido, toma la silla y se sienta al lado de la cama de Abel.

Lo siento, les he causado muchas molestias – dice apenado Abel.

Tu cállate y come – dice Dante enojado – recupérate para dejar de ser tu niñera – todos lo miran y se ríen, salen de la habitación dejando que Abel coma tranquilo.

Nuestros protagonistas echan a la suerte quien se quedara haciendo guardia afuera del cuarto de Abel, ya que sospechan y piensan que la misteriosa mujer aparecerá otra vez, en el sorteo la persona que salió fue Ichigo, quien asu vez, maldice su mala suerte.

Ya en la noche Ichigo monta guardia fuera del cuarto de Abel, está muy aburrido… no hay nada que ver ni hacer, a eso de las 200 am, siente ruidos en el pasillo, sale a ver… y de pronto todo se vuelve negro.

Perdón… pero mi príncipe necesita que lo cure – dice una voz de mujer, es ella quien duerme a Ichigo, entra en la habitación de Abel y sonríe, también se da cuenta que le cambiaron el vendaje – Tontos, la única manera de curar esas heridas es colocarle una de mis plumas – se acerca a su cama y comienza a quitar los vendajes – Ya verás mi príncipe que con esto te repondrás – reemplaza los vendajes y coloca sus plumas, en un movimiento inesperado de Abel quien vuelve su cabeza hacia donde está la mujer y quedan a escasos centímetros, ella se ruboriza y se aleja – si solo estuvieras despierto – dice suspirando, terminando su trabajo, se acerca y besa la mejilla de Abel, dejando sus labios marcados y escucha que alguien viene – Es hora de despedirse, mañana vendré otra vez – siente que abren la puerta y desaparece dejando un reguero de plumas blancas.

Por otra parte, todos los chicos fueron al cuarto de Abel ya que escucharon ruidos y para su sorpresa encontraron a Ichigo tirado en el suelo, se apresuran a verlo y cuando lo levantan escuchan ronquidos, los otros enojados lo dejan caer de nuevo y despierta.

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! – ve a todos mirándolo enojado - ¿Qué pasa idiotas?, eso dolió – les recrimina.

Te mandamos aquí para que vigilaras, no para que durmieras – le dice Dante.

Pero si yo… - Ichigo se acuerda de algo - ¡Un ruido!... escuche un ruido, en el pasillo y después me dormí.

¡QUEEEE! – gritaron todos.

Si, así es – dice Ichigo, se levanta y abre la puerta de Abel, encuentra su cama cubierta de plumas – Lo que me imagine – dice Ichigo.

Todos se acercan a la cama de Abel y notan la marca de un beso en su mejilla. Salen de la habitación y se van a dormir, incluido Ichigo.

Al otro día repiten el mismo procedimiento de ayer, Abel solo despierta para el almuerzo, el resto del día solo duerme, esta vez lo cuidan Ikuto y Staz, mientras que los demás, salen a investigar.

En la noche se queda Dante, ya que dice que no se puede confiar en enanos, así que lo dejan.

A las 200 am Dante escucha ruidos en el pasillo, se levanta del asiento que está al lado de la habitación de Abel y desenfunda su pistola, mira hacia un lado y no ve nada, de pronto escucha que alguien esta atrás suyo, se da vuelta rápidamente.

¿Pero qué demonios? – Dante cae al suelo, solo alcanza a ver unos hermosos cabellos plateados.

Lo siento, solo falta una noche más – dice triste la mujer – Ya mañana mi príncipe podrá levantarse y comer más –entra en la habitación de Abel y se acerca a su cama, le retira los vendajes, ya no se le notan las heridas muy abiertas, y otras comienzan a cicatrizar – con esto ya no sentirás más dolor, querido mío – coloca las plumas en cada herida que tiene y las venda – Adiós mi príncipe, espero que la próxima vez que nos veamos me recuerdes – y le besa la mejilla dejándole marcado el beso.

Con el ruido que hace la mujer con alas Dante despierta, y entra cuando ella desaparece dejando un reguero de plumas alrededor de Abel.

Demonios, otra vez entró – dice Dante bostezando - ¡me voy a dormir! – replica molesto mirando a Abel.