No hay excusas ni mil disculpas que pueda ofrecerles por tardar una eternidad en subir este ultimo capitulo. Como algunas sabrán soy mamá y psicóloga y cuando tengo tiempo escritora de ff, así que me es un poco complicado tener tiempo para mi, con decirles que llevo meses queriéndome hacer un cambio de look y no he tenido tiempo *llora en un rincón* en fin. Aquí tienen el ultimo capitulo, tengo pensado en un posible epilogo pero mejor que sea sorpresa, odio prometerles cosas y no hacerlas a tiempo.
Capítulo dedicado con mucho amor a todas aquellas estrellitas que estuvieron estos meses a mi lado en cada actualización:
solecitopucheta, Bliu Liz, SALESIA, SallyElizabethHR, Pauli Jean Malfoy, Candice Saint-Just, Hina Uchiha Granfoy, adrmil, Solchu02, xXm3ch3Xx y una pequeña Guest.
Aquellas que me leyeron en las sombras, mil gracias, ojala se animaran a comentar!
Ya saben: personajes del mundo de HPson de JKR. El resto de la historia es MIA, MIA, MIA.
¡Disfrutenla!
Xxxx
-Draco, ¿por qué no nos cuentas tu experiencia con la familia muggle de la señorita Granger? – Callaham Greengass preguntó maliciosamente mientras degustaba la crema que habían preparado como primer platillo- creo que todos los de la mesa estamos impacientes por escucharte.
-Cabrón- susurró el chico Malfoy, Hermione bajó la mesa le sujetó la mano en señal de apoyo- por supuesto Callaham, pero no sé si sea un tema apropiado para la degustación de nuestros alimentos.
-Para nada chico, algunos estamos deseosos de poder escucharte ¿no es así querida? –Preguntó a su esposa quien asintió un poco avergonzada- ¿lo ves? Emeline también quiere escucharte.
-De acuerdo… -Draco se aclaró la garganta- los Granger fueron muy amables conmigo. Me llevaron a varios lugares de Londres muggles, bastante fascinantes, museos, galerías de arte, centros comerciales, entre otras cosas. Casi no fuimos a restaurantes porque la madre de Hermione cocina maravilloso, incluso ella preparó casi toda la cena de navidad.
-¿Los muggles celebran navidad? –Isabella Zabini, la madre de Blaise estaba bastante impresionada- jamás lo hubiera imaginado. Pensé que esas festividades solo eran propias del mundo mágico –dijo con desdén. Ginny quien se encontraba frente a Hermione apretó su cuchillo fuertemente, la castaña estaba advertida por la pelirroja, que la señora Zabini era eso que se le denomina "un dolor de culo". Hermione respiró profundamente y le sonrío a la mujer.
-Tenemos bastantes celebraciones en común señora Zabini, la navidad es una de las más importantes. Mi familia la toma muy en serio, Draco no me dejará mentirles, pero lo hicieron sentir parte de ellos aun cuando él no sea un muggle más. ¿No es así cariño?
-Definitivamente –le sonrió en complicidad a su novia- como mencioné, la madre de Hermione cocina estupendamente. Incluso la ayudé en una salsa de arándanos que me quedó perfecta. Muchos la alagaron toda la noche.
-No sabía que los Malfoy cocinaban –al señor Greengass casi se le salen los ojos.
-No lo hacemos –Lucius gruñó- ningún hombre en mi familia ha cocinado por siglos… y ahora mi hijo…
-Me parece muy bien que Draco cocine –Astoria Greengass habló por primera vez desde que había llegado a la mansión- me parece una aberración que en pleno siglo XX la mujer sea quien deba hacerse cargo de la cocina, cuando el hombre es un ser completamente capaz de cubrir por lo tanto propias necesidades. Felicidades Granger, jamás tendrás un novio mantenido y patético como la mayoría de los magos sangre pura.
-¡Astoria!
-¿Dije algo malo amadísimo padre? –preguntó con inocencia la joven, mientras seguía disfrutando su cena. Callaham traía una cara de troll enojado, mientras su mujer no sabía ni donde esconderse.
-Quien lo diría, Draco es todo un as de la cocina… -el chico Zabini intentó burlarse- me imagino que son unas maravillosas historias las que Draco debe tener, pero yo en lo personal quisiera saber como la pasó nuestro buen amigo Theodore con los Lovegood –el moreno le lanzó una mirada maliciosa a su castaño amigo, todos en la mesa callaron. Si había jugo de donde sacar con el chico Malfoy y la familia muggle de Granger, lo había aun más con el taciturno y apático chico Nott y la peculiar chica Lovegood.
- Maravillosamente bien –le contestó con acidez Nott hijo- la gran mayoría de los Lovegood viven en el norte de Escocia, fuimos a casa de uno de sus tíos y cenamos pato asado, que la tía de Luna, Cecily, preparó.
-¿No hubo…?
-No Blaise, -gruñó el castaño- ¿por qué no nos cuentas de tus vacaciones con los Weasley mejor? Se ve que te fue maravilloso porque hay una enorme papada debajo de tu cuello.
-¡Retráctate de eso Nott! –Blaise le amenazó con el tenedor.
-Blaise basta ya y compórtate –Isabella carraspeó y se limpió la boca con total elegancia- no es culpa del chico Nott que esa mujercilla te haya engordado tanto como lo hace con sus hijos.
-¿Disculpe? –Ginny comenzó a ponerse de un color parecido al de su cabello- esa "mujercilla" es mi madre y tampoco tiene la culpa de que usted no esté al tanto de su único hijo que por cierto está pesimamente alimentado.
-¿Cómo te atreves mocosa insolente…?
-¿Todas las cenas de los sangrepura son así? –Hermione preguntó en susurro a su novio.
-¿Cómo te lo imaginabas?
-Cenando en total silencio, espalda recta, sin hacer ningún ruido con los tenedores. Las mujeres beberían una copa de bourbon rosa y los hombres whisky de fuego mientras hablaban de política, cosas de sangre puras y banalidades.
-Todo eso hacen… después de la cena. Es gracioso hasta cierto punto, se pavonean por las calles como toda aristocracia pero durante la cena aprovechan a gritarse todas las cosas que no pueden decirse allá afuera.
-Muy terapéutico –frunció el ceño la castaña- incluso para la alta sociedad que tanto presumen.
-El dinero no siempre es sinónimo de clase Hermione. Por más galeones que tengan algunos en Gringotts… eso no les asegura un buen estatus, al menos no intelectualmente.
-Disculpen la tardanza- Los Parkinson se acomodaron en sus asientos reservados.
-Me parece una total falta de respeto que lleguen a esta hora querida…
-Bueno Isabella cuando la cena sea en tu mansión podrás decirme algo –Clementine Parkinson le contestó con acidez - si Narcissa quien es la anfitriona este año no se ha quejado, entonces no deberías opinar querida.
-Para nada Clementine –intentó aligerar el ambiente la señora Malfoy.
-No es de mi incumbencia –Greengass padre habló- pero ¿por qué han llegado tan tarde? La cena comenzó hace veinte minutos. ¿No lo crees Lucius?
-Sabes lo que opino de la impuntualidad Everett.
-Bueno Lucius, si tu querido hijo no hubiera terminado con mi hija, para andar con la perfecta señorita Granger, mi Pansy no estaría en depresión y por lo tanto no hubiéramos llegado tarde.
-¿Por qué siempre tienes que hablar de mí como si no estuviera presente? –Pansy interrumpió a su padre- además no sé cuentas veces debo decirles a ti y a mi madre, que jamás he estado interesada por el estúpido de Draco.
-Gracias Pansy.
-Sabes a lo que me refiero Draco –farfulló la chica- así que déjenlo pasar ya.
-¿Qué les parece si continuamos con la cena? –Narcissa los interrumpió, aplaudió y en unos segundos los elfos domésticos cambiaron los platillos de todos por el menú principal.
-Los elf…
-Ni siquiera te atrevas a seguir con eso Granger – Draco la apretó de la mano- no ahora por favor.
-¿Estás consciente de que…?
-Si –le dijo en un susurro intentando aparentar que nada pasaba entre su novia y él- mi madre les da un sueldo digno y vacaciones. Por favor no hagas una tormenta con eso, por favor.
-De acuerdo.
-Gracias Hermione.
-Gracias Hermione – farfulló la castaña mientras continuaba con su cena, ya se vengaría de su novio por dejar pasar este momento, había mucho estambre y agujas para tejer en su maleta de viaje.
….
-No la soporto – Ginny se apachurraba en uno de los sillones de la enorme sala de estar de los Malfoy- de verdad que quiero arrancarle cada cabello, uno por uno a esa maldita bruja. ¡Me desquicia!
-Pensé que Blaise mentía cuando mencionaba a lo insoportable que era su madre –Luna le dio un enorme abrazo a su amiga- pero tú eres más fuerte que ella Ginny. Ánimo.
-En verdad lo necesito Lu… me va a volver loca esa mujer.
-De verdad agradezco que Narcissa sea todo lo contrario a ella y a la señora Parkinson –Hermione se sentó junto a sus amigas- no sé que hubiera sido de mí con una suegra como Isabella.
-¿Creen que lo logremos? Encajar en este mundo tan diferente… –Luna preguntó mirando a la nada.
-Eso espero… hemos batallado bastante para estar con quienes estamos –Hermione suspiró- somos todas unas guerreras, podemos con esto y con más.
-Además siempre puedo hacerlo con Blaise en el preciado salón de té de su madre como venganza- Ginny sonrió maliciosamente- ustedes también harían lo mismo. Por cierto Herms estoy con una gran duda desde que llegamos, ¿ya bautizaste algunas de estas recamaras?
-¡Ginny!
-¿Qué? Tienes de donde escoger –sonrió con malicia la pelirroja- no te hagas y cuéntanos.
-El estudio de Lucius –susurró la chica Granger mientras intentaba aguantarse la risa- creo que sospecha que hicimos algo ahí y está esperando el momento en que Draco o yo resbalemos para poder hacer su rabieta.
-Esa serpiente ha influido totalmente en ti Hermione… bien hecho.
-Mmmm –un carraspeo las interrumpió- Pansy y yo nos preguntábamos si podíamos sentarnos con ustedes –la menor de las Greengass habló con algo de vergüenza- ya saben, ahora que salen con Draco y compañía nos veremos con más frecuencia.
-Y creemos que es tiempo de conocernos –completó Parkinson- además estoy a punto de lanzarle un avada a la señora Zabini y a la hermana de Tory, no quiero ir a Azkaban por ahora.
-Por supuesto –le sonrió Hermione. Las chicas de Slytherin se sentaron en uno de los sillones frente a ellas- y… ¿Qué se supone que se hace cuando las mujeres se separan en otra sala a la de los hombres?
-Beber y charlar.
-Cotillean libremente sobre alguna de las mujeres de la "alta sociedad "mientras beben bourbon rosa –Astoria jugueteó como si vomitara- es en verdad patético todo esto. En lo personal odio el bourbon rosa y tener que vestir como princesa.
-Eres muy diferente de tu hermana -Luna la miró con detenimiento- traes un enorme peso sobre tus hombros Astoria Greengass.
-Lo sé –susurró la delgada chica.
-Tranquila Tory –Pansy intentó darle fuerzas- solo te faltan unos años más en Hogwarts y después de eso, ¡libertad total! Solo asegúrate de huir antes de que te busquen un marido.
-Draco me comentó sobre la anulación del contrato matrimonial que tenia contigo Parkinson –Hermione la miró un poco avergonzada- lo lamento.
-Oh no, no te preocupes Granger, en verdad jamás he estado interesada en Draco, por Merlín hemos convivido desde los 2 años, es casi como un hermano, es incestuoso pensar en él como un futuro esposo, no gracias. De hecho yo había hablado con él hace bastantes años sobre ese contrato, yo lo iba a romper al salir del colegio, aun si Draco fuera soltero. Entonces la siguiente en la lista pasaría a ocupar mi lugar como futura señora Malfoy, pero digamos que Draco no es de las preferencias de Tory.
-No, no lo es –la chica Greengass secundó a Pansy.
-No sé porque me alegra que seas tú la chica ideal de Draco, sí, son completamente diferentes, pero hay algo en ustedes… no sé… al verlos uno sabe que están destinados a ser uno para el otro. Por otro lado, estaba un poco escéptica con la relación de Blaise y tuya Weasley, Zabini se ha caracterizado por ser un real cabrón con las chicas, lo digo por propia experiencia, pero quédate tranquila, mis sentimientos por el estúpido son completamente de amistad, sé paciente con él, tiende a cagarla muy seguido. Y contigo Lovegood… eres lo que Theo necesita en su vida.
-Gracias Parkinson –le sonrió la rubia- las cosas están tomando su lugar poco a poco. Me gusta.
-Es el principio de una interesante amistad –les sonrió Astoria- ¿les parece si vamos a las cocinas? Necesitamos algo más fuerte que bourbon rosa para festejar.
….
-Draco ¿Dónde demonios está tú maravillosa y perfecta noviecita y el resto de las señoritas que la acompañaban? –Lucius traia una cara de pocos amigos, el reloj estaba por dar las 12 para finalizar el año y ninguna de las adolescentes aparecía- tu madre organizó una perfecta cena como para que…
-Padre no tengo la menor idea de donde estén Hermione y el resto, pero no pienso permitir que le eches la culpa a mi novia por el desastre que está haciendo Callaham y Everett con la cena de madre.
-¿Cómo te atreves…?
-No padre, como te atreves tú. Te lo dije, estoy con Granger quieras o no, he dejado de vivir bajo tu sombra y hacer lo que me dices, quiero estar con ella, me importa un bledo si lo aceptas o no.
-El linaje Malfoy…
-El linaje Malfoy puede irse a la mierda –se burló el chico- prefiero mil veces terminarlo conmigo y no emparentarme con algún familiar y tener hijos lelos como los Crabbe o los Greengass, exceptuando a Astoria por supuesto.
-Astoria Greengass pudo haber sido una mejor opción…
-Señor Malfoy –Blaise interrumpió- de verdad le aseguro que Tory Greengass jamás hubiese sido una perfecta nuera para procrear niños Malfoy, créame.
-Tú eres el menos indicado para hablar Zabini… terminando con una traidora a la sangre.
-Quizás lo sea, pero esa chica pateó muchos culos en la guerra y tiene el titulo de heroína, jamás voy a conseguir mejor partido que esa belleza de fuego… además es toda una fiera en la cam…
-Draco –Lucius interrumpió el discurso del moreno mientras se agarraba la sien- tu madre está al borde de un colapso si esas niñas no aparecen antes de las campanadas, te sugiero que las busques ya – el patriarca de los Malfoy se retiró en busca de su whisky de fuego.
-No sé como logras que el padre de Draco logre irse sin pronunciar una palabra más –Theo tenía una enorme sonrisa en el rostro.
-Encanto Zabini –le sonrió el moreno.
-Odio admitirlo pero el cabrón tiene razón –suspiró Draco- a mi madre le dará un ataque si Hermione y las chicas no aparecen antes que termine el año…
…
-¿Y adonde piensas ir?
-No lo sé aun –Astoria bebía de su copa- quizás a un lugar muy lejano y cálido las Bahamas por ejemplo, me gusta el sol.
-¿Sabes las repercusiones que tendrá tu huida verdad? –Hermione miraba preocupada a la chica Greengass.
-Por supuesto, he estado en contacto con mis abogados desde hace muchos meses y el día que cumpla los 17 dispondré de todo lo que me corresponde del dinero de mi abuelo; cambiaré mi nombre y comenzaré una nueva vida, lejos de toda esta podredumbre que nos rodea.
-¿No te asusta un poco? –Ginny le preguntó bastante curiosa.
-Me asusta más esta vida, no ha sido nada fácil vivir bajo el apellido de mi padre, pensé que al acabar la guerra todo cambiaría pero eso solo fue el principio. Si me voy seré la mejor carga de la que pudieron librarse, si me quedo viviré una vida terrible y cruel, posiblemente me casen con algún viejo enfermo o un psicópata como Marcus Flint, no gracias. ¿Ustedes que piensan hacer cuando acaben el colegio?
-Hice una audición para el equipo de las Arpias de Holyhead, me aceptaron pero no estaba segura de si aceptar o no, les escribí mi respuesta…-Ginny suspiró- hice la carta pero jamás la mandé porque Harry lo descubrió, él no entendía mucho que yo quisiera dedicarme al Quiddicht y no a formar ya una familia, discutimos mucho por ese asunto y fue que nos dimos un tiempo, luego pasó lo de Blaise y no sé… no sé como él vaya a tomar esta decisión.
-Si el te ama cómo dice –Hermione le dio un abrazo a la pelirroja- va a apoyarte en todas las decisiones que tomes.
-¿Pero y si no? No quiero terminar con él, pensé que lo mío con Harry era lo que yo siempre había querido, pero ahora que estoy con Zabini me doy cuenta que encontré lo que no buscaba pero necesitaba. No quiero perderlo a él también.
-No lo harás –Pansy interrumpió- ¿de verdad todavía no te das cuenta pelirroja? Blaise te seguiría, ¡hasta el fin del mundo! Si tú le dices que quieres ser jugadora profesional de pelota sobre dragones escupe fuego, él va a comprarte tu propio estadio. Lo que sea por hacerte feliz. Así somos los Slytherin damos todo por la persona que amamos. No le hagas perder el tiempo y su corazón a Blaise si no estás dispuesta a entregarle tu 100%. ¿Comprendes?
-Sí.
-Y eso va también para ti Granger, si amas a Draco lucha por él, confía en él y no sueltes su mano, se acercan tiempos difíciles, muchos no van a comprender su relación, los apuntarán en la calle y van a hablar de ustedes hasta que la lengua se les caiga. Si tú caes, él te recogerá, pero si él cae, jamás titubees y levántalo. Es demasiado orgulloso para decirte gracias, pero sabrás cuando él lo haga con acciones.
-Gracias Parkinson.
-De nada.
-Una pregunta –Ginny cuestionó a la morena- ¿por qué no le advertiste nada a Luna?
-Ella es perfecta para Theo, así que la advertencia ya se la di a él.
-Chicas se que nos hemos llevado muy bien en estos minutos pero la hora de las campanadas se acerca y Draco, principalmente, va a matarme si no llegamos.
…
-Voy a matar a Hermione –el chico Malfoy caminaba por el salón pensando mil y un formas de torturar a su novia – le dije que se quedara con sus locuaces amigas sentaditas en el salón de té y que nos reuniríamos en una hora. ¿Es tan difícil de seguir esa instrucción?
-Vamos Draco tranquilízate ¿sí? Deben haberse perdido en algún lugar, además si encontraron a Pansy y a Astoria lo más probable es que estén ya por regresar.
-¿Cómo quieres que me calme si el cabrón de mi padre no deja de lanzarme dagas con la mirada?
-Sabes que no resuelves nada así.
-Voy a buscarlas.
-Ya no será necesario –suspiró tranquilamente Theodore- ahí vienen…
-Con Pansy –Draco gruñó- ¿por qué no lo imaginé si quiera?
Las chicas entraron al salón, Hermione tomó de la mano a su novio y se dirigió a la mesa donde se encontraban el resto de los invitados. Draco no dejaba de gruñir, pero la castaña ni se inmutó.
-¿Me puedes decir donde jodidos estabas Granger? –intentó susurrar el chico Malfoy.
-Me perdí.
-¿En serio?
-Sí y casualmente fuimos a dar a las cocinas ¿puedes creerlo? ¡Qué torpes somos!
-Hermione…
-Ya estamos aquí ¿o no? Entonces deja de comportarte como un troll que todos nos están viendo cariño.
-No vas a librarte tan fácilmente…
-Queridos invitados –la voz de la matriarca de los Malfoy resonó en el comedor interrumpiendo la posible discusión de los chicos- me alegra que estemos todos justo a tiempo para escuchar las campanadas que dan por finalizado otro año más. Como saben este año fue bastante difícil para todos, como humanos no perfectos, tomamos decisiones que muchas veces no son las correctas. Muchos perdieron la vida en esta despiadada guerra, pero quienes estamos aquí debemos aprender a vivir cada día como si fuera el ultimo… además, estoy muy feliz de estar rodeada de mis seres queridos, especialmente de mi amado hijo Draco, y me llena de orgullo decir también que me siento maravillosamente al ver que ha encontrado una perfecta compañera que lo ama pese a todo, como lo es la señorita Granger. Bienvenida a la familia Malfoy, Hermione.
-Gracias –se sonrojo la castaña.
-Yo también quisiera hacer un brindis si me lo permites tía Cissa –Blaise se levantó- brindo por los caídos, por quienes estamos con vida y por un nuevo futuro, a lado de maravillosas personas como lo son, bueno solo algunos de ustedes, no todos pueden ser tan maravillosos como yo. ¿No lo crees Callaham? – el moreno le guiñó un ojo al patriarca de las Greengass quien parecía escupir fuego desde su asiento- además de informarles que terminando el colegio mi preciosa pelirroja y yo nos mudaremos a Gales.
-¿Qué?
-¿Blaise de que rayos estás hablando? – Ginny lo cuestionó frente a todos.
-¿No te dije muñequita? Encontré un sobre que pensé que habías olvidado y lo mandé con nuestra lechuza, me llegó la respuesta y resulta que te aceptaron en el equipo de las Arpías así que terminando el colegio nos mudamos, ¿no es maravilloso? ¡salud por eso!
-No puedes estar hablando en serio jovencito –Isabella Zabini se levantó de la mesa y la discusión comenzó por todo el comedor. Las campanadas anunciaron las 12 de un nuevo año, nadie lo escuchó por que algunos platillos comenzaron a volar por el hermoso comedor de los Malfoy.
-¿Tu no vas a salir con que ahora serás empleado del Ministerio y ya compraste una casa para toda nuestra descendencia o sí? –Hermione levantó la ceja y sonrió burlonamente a su novio.
-¡Por Salazar no!
-Gracias a Merlín.
-Quiero viajar por el mundo… contigo. Algo así como un año sabático ¿Qué te parece? Retozando desnudos por París, Nueva Zelanda, Venecia, Hawai… -el rubio besó su mejilla- sexo a cualquier hora del día donde tú quieras, ¿Qué me dices?
-Veamos –murmuró Hermione- un puesto en el Ministerio de Magia con mi propio escritorio y miles de leyes que leer y firmar o despertar a tu lado desnuda frente al hermoso mar de alguna de las islas Malvinas… ¡qué difícil decisión! –La castaña besó en los labios dulcemente a su novio- quiero despertar a tu lado cada día de mi vida Draco Malfoy.
-¡Excelente decisión señorita Granger!
-¿Crees que podemos escaparnos antes de que los hechizos comiencen a saltar?
-¡Quizás usted es quien debería cerrar la boca señora Greengass!
-A mí nadie me calla mocosa.
-Mi madre dijo que teníamos que comportarnos hasta las 12 y ya son… ¡oh mira! mas de las 12.
-¿Seguro que no dirá nada? –la leona intentó ocultar la risa.
-¡Clementine Parkinson por Merlín compórtate!
-Naaah, esta demasiada ocupada como para prestarnos atención. –Draco tomo la mano de Hermione y se arrojaron al piso, no importaba si se les arruga sus trajes, tenían que salir inmediatamente de ese horrible campo de batalla.
-¿A dónde me llevaras esta vez?
-Mi padre tiene una bodega donde guarda su preciado licor, siempre quise llevar a una chica ahí desde que cumplí los 13.
-Promiscuo.
-Te va a encantar, así que apresúrate, verte gateando me pone un tanto cachondo.
-¡Draco!
-¡Si, me gustan las chicas padre! -Hermione y Draco voltearon los rostros solo para ver a la matriarca de los Greengass desmayarse ante el discurso de su hija.
-Bueno, en hora buena por Tory, ya era hora.
-¿Tú crees que…?
-No cariño, ya nada podría ser peor que eso –suspiró Draco- apresúrate, mi madre ya se dio cuenta que no estamos.
-¡Y yo estoy embarazada!
Un silencioso mortal se hizo presente en el comedor, Pansy Parkinson se había subido a la elegante y muy antigua mesa de los Malfoy y había gritado lo que tanto había guardado por semanas. No estaba segura de que pasaría de ahora en adelante, pero lo hecho, hecho estaba, sus amigos matarían al pobre bastardo que se había atrevido a tocarla. La morena suspiró, deseaba con todo su corazón que este fuera un mejor año para ella y para el pequeño ser que crecía en su vientre.
.
El tren se movía lentamente hasta el colegio las vacaciones habían terminado; en el interior de uno de los vagones, Draco Malfoy acariciaba delicadamente la mano de su novia mientras ella dormitaba en su hombro. Había recibido buenos deseos de año de algunos compañeros y maestros del colegio. Draco no creía en esas cosas, para él haber sobrevivido un año más era un logro pero no un motivo para andarlo gritando a los cuatro vientos. Aunque, pensándolo bien, 1998 no era un año tan jodido como muchos opinaban por los pasillos del tren, se sentía afortunado de haber encontrado a la persona que lo complementaba, jamás pensó que Hermione Granger bajo toneladas de ropa y libros escondía maravillosos atributos, refiriéndonos a sus sentimientos y porque no, al par de piernas que enloquecía al rubio. Una peculiar voz lo sacó de sus pensamientos, observó a su dormida novia y besó su frente.
-Theo, cuídala, necesito arreglar unos asuntos con urgencia.
-De acuerdo –el chico Nott bajó su libro- Y por favor rómpele la nariz a ese idiota de mi parte.
-Será todo un placer. ¿Algo más?
-Si ves a Luna dile que no tarde, fue a saludar al imbécil de Longbottom.
-¿Temes que quiera robarse a tu novia?
-Lo pregunta el mismo tipo que tiene secuestrada a su novia en este compartimiento debido a su corte de cabello y su falda milimétricamente más corta –le sonrió con socarronería el chico Nott.
-Si te atreves a mirarle nuevamente las piernas te sacaré los ojos Nott.
-Sí, si lo que tu digas Malfoy. Vete ya antes de que despierte y se entere que golpeaste a cierto personaje.
Draco salió gruñendo del compartimiento, Hermione siempre tenía que hacerlo rabiar por cualquier cosa, ya se las iba a cobrar en el colegio si la veía con el uniforme corto que Astoria le había adecuado. Camino furiosamente por los demás vagones hasta encontrar a su objetivo: un chico de lentes redondos y cabello azabache caminaba despreocupadamente hacia donde él estaba, por supuesto él no lo había notado, si así fuera se aterraría por la mirada asesina que Draco le estaba dando. El rubio lo empujó hacia la pared y sostuvo fuertemente su varita contra el cuello.
-Muy bien Potter ahora tú y yo vamos a hablar de la jodida noche de brujas cuando embarazaste a Pansy.
FIN.
Xxxx
¿A que no se esperaban ese final verdad? Muajajaja recuerdan que Pansy no tenía pareja porque era Draco y que Harry no tenia porque Ginny ya salía con Blaise? Pues al final tuvo que ir con él y pues algo pasó… para las amantes de los Harry/Pansy ¿cómo les dicen? ¿Hansy? Les regalo este pequeño detalle.
Bueno eso es todo, por ahora, si me sale pronto el epilogo, lo colgaré.
En una semanita (espero yo) podré subir el primer capítulo de otra historia, tranquilas chicas ya llevo algunos capis hechos pero los subí en wattpad para ver qué onda, espero que les guste tanto como a las chicas de watt. Ahí está mas adelantado, pero aun no actualizo.
Se llama Praeteritum.
-¿Ese cabrón de Malfoy es el padre de tu hija? ¡Cuando pensabas decírnoslo!
Y es ahí mis queridos lectores cuando Maia Granger al escuchar esa frase, decide cambiar el pasado... De sus padres.
Besos por siempre MeL.
