La historia no me pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.

CAPÍTULO 12

Nik se sentó en su estudio rodeado de lienzos y de bocetos. Tenía el rostro enterrado en las manos. Aun estaba procesando lo que había leído. Una parte de él quería saber la verdad, pero otra parte de él no quería saberlo. Y ahora lo sabía.

Fuera estaban sus hermanos discutiendo los unos con los otros. Kol le quitó el papel a Elijah y lo leyó. Miró a Elijah. Rebekah le arrebató el papel y lo leyó.

-Nuestro hermano nos necesita más que nunca –dijo Elijah.

Caroline no sabía que estaba sucediendo, solo que llevaba puesta la camiseta de Nik y su ropa estaba fuera. Suspiró y tiró de la camiseta de Nik hacia abajo mientras caminaba por el pasillo.

-¡Caroline! Veo que llevas la camiseta de Nik –dijo Kol.

-¡Cállate Kol! –dijo Rebekah.

-Oh, hola –dijo Caroline mientras recogía rápidamente su ropa del suelo.

-¿Qué demonios te ha pasado en la pierna –preguntó Rebekah.

Caroline y todos miraron su pierna. Los hematomas estaban empezando a formarse en su muslo. Caroline lo cubrió rápidamente con su ropa.

-¡Nada! –dijo Caroline mientras salía corriendo hacia la habitación de Nik.

-¿Qué demonios? –dijo Kol.

-Nik es un pervertido. Me quedé trastornada cuando lo descubrí –dijo Rebekah.

-Voy a preparar algo de té –dijo Elijah saliendo del cuarto.

Caroline lanzó la ropa en la cama de Nik y buscó su ropa interior. No podía encontrarla. Suspiró, tenía que salir otra vez para encontrarla. Volvió al pasillo y se detuvo delante del estudio de Nik.

-¿Nik? ¿Estás ahí? –dijo Caroline al abrir la puerta.

Lo vio ahí sentado, encogido con la cabeza en sus manos. Ella se dirigió lentamente hacia él.

-¿Nik? ¿Te encuentras bien? –Caroline le tocó el hombro.

-¿Nik? ¿Estás vivo? –preguntó Caroline.

Nik le cogió la mano y la acercó mientras escondía el rostro en su pecho. La sostuvo fuertemente. Ella respondió pasando los dedos por su pelo y acunando su cabeza entre sus manos. No supo cuanto tiempo estuvo ahí. No sabía que sucedía. En realidad no sabía que hacer, pero lo sostuvo cerca de ella. Empezó a tararear una canción. Acariciando su pelo empezó a cantar.

-Even when I'm walking on a wire, even when I set myself on fire, why do I always feel invisible, invisible? Every day I try to look my best, even though inside I'm such a mess, why do I always feel invisible, invisible? Sometimes, when I'm alone I pretend that I'm a queen, it's almost believable…

Nik la miró.

-No sabía que podías cantar –dijo Nik.

-Nunca preguntaste –sonrió Caroline.

-Esa canción que estabas cantando era muy deprimente.

-Lo sé, fue la primera cosa que me vino a la mente. Esa o la canción de Oscar Myer.

Nik se echó a reír y se levantó. Mantuvo los brazos alrededor de Caroline y la besó en la frente.

-Gracias –dijo mientras sostenía su rostro en las manos.

-¿Por qué? ¿Por cantar?

Nik no le respondió, en su lugar la abrazó otra vez.

-¿Vas a darme una pista de lo que está sucediendo? –preguntó Caroline.

-Elijah trajo los resultados –Nik se apartó.

-¿Y?

-Y soy un bastardo.

-¿Qué?

-Mikael no es mi padre. Es el Duque.

-No eres un bastardo. Tienes un padre.

-La persona que pensaba que era mi padre durante toda mi vida no lo es. Me odiaba tanto. Y ahora sé porque. Ni siquiera sé quien es esa persona que afirma ser mi padre.

-No pienses así.

-Entiendo porque me odiaba tanto. Porque me envió lejos. Porque nunca me quiso cerca. Nunca quiso que estuviera cerca de ellos. Ellos eran su familia de verdad. No la mía.

-¡No digas eso!

-¡Es cierto!

-Ellos te aman, ¡vinieron hasta aquí para encontrarte! No importa lo que te hizo Mikael.

-¿¡Sabes lo que me hizo!? ¿¡Lo sabes!?

-No.

-¡Siempre era mi culpa! ¡Todo era mi culpa! ¡Era un niño y siempre era mi culpa! ¡Me hizo creer que me lo merecía!

-No es tu culpa, nada de esto lo es.

-Me envió lejos y pensé que me lo merecía. Que yo hice que me alejara de todos. Que hice me odiara.

-Nadie te odia, tu familia te ama.

-Todo ha sido una mentira.

-¡Para! –gritó Caroline.- ¡Para esto ahora mismo!

Caroline lo abrazó fuertemente.

-No es una mentira –dijo Caroline.

Nik se quedó ahí parado abrazado a ella. Se relajó contra su cuerpo.

-Nunca te dejaré –dijo Caroline.

La puerta de su estudio se abrió lentamente. Sus tres hermanos estaban ahí. Rebekah le tapó los ojos a Kol. Elijah observó el cuarto.

-Caroline, tu camiseta –dijo Rebekah.

Caroline movió la cabeza para verlos a los tres ahí parados. Se dio cuenta de que su camiseta se había levantado cuando abrazó a Nik y se le veía el trasero. Movió el brazo para bajar la camiseta. Sintió como Nik la acercaba a su cuerpo cuando ella se movió. Nik estiró el brazo para bajarle la camiseta y cubrirla. Caroline miró a Rebekah, sin estar segura de lo que hacer. Rebekah se acercó a los dos y los abrazó.

-Siempre y para siempre –dijo Rebekah.

Elijah y Kol la siguieron, uniéndose al abrazo en grupo.

-Estamos aquí para ti hermano –dijo Kol.

-Siempre vas a ser nuestro hermano –dijo Elijah.

WHYB

Caroline estaba caminado deprisa por la calle, mientras hablaba por teléfono con Elena.

-He estado ocupada estos últimos días Elena, ¿lo olvidaste? –dijo Caroline.

-Lo sé, pero yo también he estado ocupada, y no he visto a Bonnie. Estoy preocupada por ella.

-¿Por qué estás preocupada? Ya es una chica mayor.

-No la he visto en una semana.

-¿Y? ¿No tiene exámenes finales cerca o algo así?

-Hace poco tuvo los exámenes semestrales.

-Se llaman semestrales por una razón. ¿Por qué no puedes ver que está bien?

-¿Le has enviado un mensaje?

-Sí, y no me responde. Creo que tiene que ver con la boda de Jeremy.

-Eo fue hace millones de años.

-Cambiando de tema, ¿cómo va el triángulo amoroso?

-¡Care!

-¿Qué? Oh, y dale las gracias a Damon por el gel de baño.

-¿Qué gel de baño?

-Oh, solo dale las gracias. Y, ¡oh estoy viendo a Bonnie! ¡Luego te llamaré!

Caroline colgó y vio a Bonnie cruzar la calle. Vio como se dirigía hacia un local que estaba cerrado. Caroline la siguió. Miró a su alrededor y vio que había gente, mucha gente. Estaba oscuro y parecía que había alguien actuando en el escenario. Caroline miró a su alrededor buscando a Bonnie pero no pudo encontrarla. Se preguntó porque había tanta gente dentro de ese local justo después del trabajo. ¿Eran todos unos borrachos? Miró a su alrededor y se dio cuenta de que nadie estaba bebiendo nada. Escuchó una voz familiar y su vista se dirigió hacia el escenario.

-Hola, soy Bonnie. Algunos de vosotros me conocéis, otros no. Pero estoy aquí para cerrar un capítulo de mi vida. Aprendí esta canción no hace mucho. Estoy preparada para dejarlo ir y no mirar atrás. Gracias por escuchar –dijo Bonnie sentándose en el piano que había en el escenario.

Hubo un ligero aplauso del público. Caroline miró el escenario y vio varios instrumentos. Había un ligera luz que brillaba encima de Bonnie, quien empezó a tocar. Caroline se sorprendió, no sabía que Bonnie podía tocar el piano. Se sentó en una de las mesas y escuchó como Bonnie empezaba a cantar.

-I heard that you're settled down, that you found a girl and you're married now, I heard that your dreams came true. Guess she gave you things I didn't give to you… Old friend, why are you so shy? Ain't like you to hold back or hide from the light. I hate to turn up out of the blue, uninvited but I couldn't stay away, I couldn't fight it…

Caroline pudo sentir como cambiaba el ambiente del ambiente. Había tensión en él, que se estaba disolviendo, una energia que necesitaba ser liberada. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que todo el mundo lo sentía igual. Todos escuchaban a Bonnie tocar y cantar. Caroline podía sentir el dolor en la voz de Bonnie y era casi como si se estuviera quebrando.

-Nothing compares no worries or cares. Regrets and mistakes, they are memories madre. Who would have known how bittersweet this would taste?

La gente casi aguantó la respiración cuando Bonnie tocó las ultimas notas de la canción y acabó. Levantó la mirada y se puso en pie. Caroline se preguntó porque nadie aplaudía. Bonnie cogió el micrófono.

-Gracias –dijo Bonnie.

Caroline se puso en pie y aplaudió. El resto de la gente la siguió. Bonnie se bajó del escenario, no estaba ahí para recibir aplausos. Recogió sus cosas de la barra y bajó del escenario. Alguien se subió al escenario. Caroline se dirigió hacia Bonnie.

-Bonnie, estuviste impresionante –dijo Caroline.

-Care, ¿qué estás haciendo aquí? ¡No puedes estar aquí!

-¿Por qué?

-Tienes que irte, AHORA.

-Pero, quiero quedarme, ¿es algo así como noche de micrófono abierto o algo así?

-No, tenemos que irnos.

Bonnie cogió a Caroline del brazo y la llevó hasta la puerta, sin mirar atrás.

-¿Qué era ese sitio? –preguntó Caroline.

-Es una cosa personal que hago.

-Bonnie, ¿desde cuando tienes secretos conmigo?

-Desde ahora. Nunca más voy a volver ahí dentro y tú tampoco. Prometelo.

-¿Por qué?

-Y no puedes contarle nada a Elena ni a nadie de esto.

-¿Por qué?

-¡Solo prometelo!

-No hasta que no me cuentes que está pasando.

-Te lo diré después de que me lo prometas.

-Está bien, no se lo contaré a nadie.

-Ese lugar, es un lugar especial para mí. Fui ahí después de romper con Jeremy. Todos vamos para desahogarnos, porque no hay ningún otro lugar para hacerlo.

-Bonnie, siempre estamos aquí para ti.

-Elena es la hermana de Jeremy. Estoy segura de que no quiere escucharlo. Sería extraño. Además, conocí a gente bastante interesante ahí.

-No sabía que tocabas.

-No puedo. Solo aprendí esa canción. No puedo leer la música.

-¿Entonces cómo lo hiciste?

-Tuve algo así como una profesora. Me enseñó a tocar esa canción. Es la propietaria del lugar. Lo descubrí gracias a un amigo.

-¿En serio? Quizás pueda enseñarme.

-Solo trata con gente emocionalmente dañada.

-No estás dañada.

-No, no lo estoy. Ahora estoy mejor. Solo tenía que desahogarme. Y lo hice, y ahora estoy mejor. Y no tengo que volver ahí nunca más porque ya lo he superado. ¿Así que podemos dejar de hablar sobre ello?

-Claro Bonnie. Elena estaba muy preocupada por ti.

-Bueno, no tiene porque. Además, cuando tiene tiempo, está en mitad de un triángulo.

-Dímelo a mí. Me alegro de que ya no discutan en el apartamento.

-¿Y a tú como estás Care? Hace mucho que no te he visto.

-Estoy bien. Aun estoy con Nik.

-¿El bombero? Ya lleváis un tiempo conociéndoos.

-Algo más que un tiempo. Conocí a casi toda su familia. Tiene tres hermanos y una hermana.

-¡Vaya! ¿Alguno es mono?

-No Bonnie, no quieres ser arrastrada al drama de esa familia.

-Solo pregunté si alguno de ellos era mono.

-Bueno, hay uno…

WHYB

Elena entró en la oficina de Damon. Damon estaba utilizando dos lápices como si estuviera tocando la batería. Carraspeó para llamar su atención. Damon la ignoró y siguió tocando la batería en su mesa. Elena se acercó y le quitó los lápices de las manos.

-Hola preciosa –dijo Damon-. ¿Debería limpiar mi mesa para ti?

-¡Damon! ¿Por qué le das a Caroline gel de baño?

-Oh, es una ofrenda de paz.

-¿No eran los donuts una ofrenda de paz?

-¿Alguien está celosa?

-No, Damon. ¿Por qué te metes en la vida de Caroline? Nik le gusta de verdad y tú lo jodiste.

-¿Aun seguimos con eso? ¿No sigue aun no con él? Ya arreglaron las cosas aunque él se sienta inseguro respecto a mí. Quiero decir, ¿me has visto?

-Damon, no. Caroline no necesita que le jodas la vida.

-¿Querrías que te jodiera a ti en mi mesa?

-¿Por qué tienes que ser así?

-Deja de intentar cambiarme. El mundo no necesita dos Stefans.

-¿No quieres estar conmigo?

-¿Em, hola? Aun sigo aquí, aunque parece que no puedas decidir entre mi hermano y yo. Si eso no dice que quiero estar contigo entonces no sé que lo hace, ¿necesito cartel que lo diga? Ya sabes, me gustaría cambiar mi estado de facebook de complicado a estoy en una relación de verdad con alguien, ¡no con dos personas más!

-¡Ni siquiera tienes facebook!

WHYB

Caroline tocó a la puerta de la casa de Nik. Nik respondió y la metió dentro.

-¡Nik!

Nik la besó mientras cerraba la puerta. Caroline lo besó mientras intentaba sujetar la caja con sus últimas creaciones culinarias.

-¿Dónde están todos? –preguntó Caroline.

-Fuera. Les dije que tenía que trabajar esta noche así que no están.

-Pero pensaba que íbamos a cenar.

-Y lo vamos a hacer, mi familia no está invitada.

-Oh, os preparé algo.

-Podemos comerlo después, aun no he tenido tiempo para estar a solas contigo.

Nik la cogió y se la cargó al hombre mientras se dirigía hacia su habitación.

-Pensaba que los bomberos no sacábais así a la gente –dijo Caroline.

-No te estoy sacando. Te estoy metiendo.

WHYB

Nik se sentó en la cama comiendo los pasteles galeses que Caroline había horneado. Caroline estaba acostada de lado observándolo. Sonrió y él levantó la miró.

-¿Quieres uno? –preguntó Nik.

-No, no quiero que caigan migas en tu cama –respondió Caroline.

-Es mi cama.

-Pensaba que la había hecho IKEA

-Tuve que juntar las piezas.

-¿Vinieron a ayudarte todos tus amigos bomberos?

-¿Tienes algo por los bomberos?

-¿Tienes algo por las animadoras?

Nik dejó la caja en la mesita de noche e hizo que Caroline se acostará sobre su espalda. Colocó la mano en su hombro desnudo. Se inclinó para besarla. Los dedos de Caroliine trazaban líneas por su espalda.

-¿Quieres que me ponga mi uniforme de bombero?

-¿Cuál de ellos?

-¿Cuál quieres?

Caroline se sonrojó y se mordió el labio.

-Tienes algo por los bomberos. Quizás solo traeré mi casco.

-Hey, yo me puse mi uniforme de animadora para ti ¡y tenía pompones!

-Está bien, traeré los pantalones.

-¿Los que llevan los tirantes de colores?

-Haces que parezca un payaso.

-A veces lo eres.

-¿Lo soy? ¿Te hago gracia? –dijo Nik mientras le besaba el cuello.

-A veces.

-¿Te hago reír muy alto

-No demasiado.

Nik la miró a los ojos y vio un reto en ellos. Sonrió y le atacó el cuello con los labios. La respiración de Caroline se atascó y deslizó las uñas por su espalda. Los labios de Nik volvieron a los de ella y Caroline le rodeó la cintura con las piernas.

-Nik –gimió Caroline.

-¡Nik! –gritó Kol mientras abría la puerta-. Oh, hola Caroline. Espero que seas Caroline.

Caroline gritó al darse cuenta de que Kol los estaba mirando. Nik cogió la sábana para cubrirlos a los dos.

-¡Kol, lárgate! –gritó Nik.

-¿No puedo mirar? Estaré callado y no haré ningún ruido –dijo Kol.

-¡LÁRGATE! –gritó Nik.

-Está bien, os estamos esperando en el salón. ¡No me obliguéis a enviar a Elijah! –dijo Kol mientras se iba del cuarto.

Caroline se tapó la cara con las manos.

-¿Por qué sigue ocurriendo esto? –preguntó Caroline.

-Quizás porqué tardé demasiado.

Caroline apartó las manos de su cara y miró a Nik.

-Eso nunca es malo –dijo Caroline.

-Debería quitarles la llave que les di.

-Estoy demasiado avergonzada como para verlos ahora.

-¿Por qué? Solo es Kol.

-Es la segunda vez que Kol nos pilla.

-Kol solo quiere verte desnuda.

-¡Ew!

-¿Qué quieres decir con ew? Yo siempre quiero verte desnuda. Deberías estar desnuda todo el tiempo.

-¿Y qué Kol me vea desnuda? ¡De ninguna manera! Temo que alguien más nos vea.

-No tienes nada que temer amor. Siempre te protegeré.

-¿No le tienes miedo a nada? Quiero decir, pones en peligro tu vida cada vez que vas a trabajar. ¿No tienes miedo?

-No, solo es un trabajo, y se que puede que salga herido o algo peor cuando me meto en el camión, pero saber que alguien necesita mi ayuda… no puedo pensar en tener miedo.

-¿Entonces no le tienes miedo a nada?

-No he dicho eso, tengo un poco de miedo a las alturas. Me di cuenta cuando estaba subido a un techo corriendo y miré por el borde del edificio y decidí que era suficiente para mí.

-¿Temes a las alturas?

-Cuándo llevas 20 kg de peso encima, caer es algo que no quieres hacer.

-¿20 kg, en serio?

-A veces más.

-¿Es por eso que estás en tan buena forma?

-Sabía que solo me querías por mi cuerpo.

-Y tú solo me quieres por mis cupcakes.

-Pero están tan deliciosos –dijo Nik bajando la cabeza para besarle el cuello otra vez.

-¿Entonces vas a traer tu casco?

Nik se detuvo levantando a cabeza para mirarla. Podía ver que estaba ligeramente avergonzada por la petición.

-Lo quieras amor.

-¿Quieres que traiga mi uniforme de animadora?

-¿Tienes los pompones?

-Quizás.

Nik sonrió y la besó otra vez.

-Espero que no esperes que te llame papi.

-Ugh, no. Eso arruinaría el momento.

-Niklaus, ¿Qué estáis haciendo ahí? –preguntó Elijah a través de la puerta.

-¿Tú que crees Elijah? –gritó Nik.

-¿Podrías honrarnos con tu presencia? –dijo Elijah.

-Salimos en un minuto –gritó Nik.

WHYB

Caroline y Nik entraron en salón y vieron a los tres hermanos sentados.

-Caroline, no sabía que estabas aquí –dijo Elijah.

-Hola, hice pasteles galeses –dijo Caroline sujetando la caja.

-Irán bien con el té. Que prepararé ahora –dijo Elijah cogiendole la caja.

-¡Nik, fuimos a un partido de béisbol! Fue divertido verlo. Aunque Kol pensaba que era como el cricket, pero no se parece en nada –dijo Rebekah.

-¡No tenía sentido! ¡Y estabn golpeando una pelota fuera del estadio! ¡Y la gente lo celebraba! –dijo Kol.

-Deberías explicarles en que consiste el béisbol –dijo Caroline.

-Pero tú eres la americana –dijo Nik.

-Tú eres su hermano mayor.

-¡Podemos escucharos! –dijo Kol.

-¡Y tenían esos cacahuetes garrapiñados y decía que tenían un premio dentro y todo lo que conseguí fue una pegatina! –dijo Rebekah.

-SI los premios son bastante decepcionantes. Solían ser mejores antes, como teléfonos móviles o tecnologia –dijo Caaroline.

Nik la miró confundida.

-Mi padre decía que había jueguetes increíbles. Un anillo secreto, o un silbato o un coche de cuera. A veces un anillo de diamantes –dijo Caroline.

-¿De verdad? –preguntó Rebekah.

-No creo, eso es lo que decían, normalmente es para los chicos que quieren proponérselo a sus novias en los partidos de béisbol, lo que es muy poco romántico –dijo Caroline.

-Toma nota Nik –dijo Kol.

Nik fulminó fijamente a Kol.

-Oh y conocí a una chica ahí –dijo Kol.

-Por supuesto -dijo Nik.

-Estaba trabajando ahí, vendiendo perritos calientes. Lo que por cierto aun no sé como Rebekah se comió dos –dijo Kol.

-¡Estaban muy buenos! No tan buenos como los de la calle –dijo Rebekah.

-Coney Island –añadió Caroline.

-Si ahí. Deberíamos ir –dijo Rebekah.

-No, no deberíamos. No deberiamos volver al lugar donde vimos a Mikael –dijo Nik.

El ambiente se puso tenso de repente. Kol saltó de su lugar donde estaba sentado.

-Iré a buscar el té –Kol salió del cuarto.

WHYB

Rebekah y Caroline estaban saliendo de la sesión de fotografías y dirigiéndose a la siguiente. Rebekah se quitó el maquillaje y se colgó el bolso del hombro. Caroline estaba al teléfono, tomando las órdenes de Blair. Caroline paró un taxi. El taxi se detuvo y Rebekah abrió la puerta. De repente alguien las empujó entró en el taxi y cerró la puerta

-¡Hey! –gritó Rebekah.

El taxi se quedó ahí unos minutos antes de irse. Caroline paró otro taxi. Éste se detuvo. Rebekah abrió la puerta y sintió que alguien le cogía del brazo. Se dio la vuelta para ver quien era. Abrió los ojos y estuvo a punto de gritar pero una mano le tapó la boca. Caroline levantó la vista y vio a un hombre sostener a Rebekah.

-¡Hey! ¡Pervertido! ¡Suéltala! –Caroline empezó a golpearlo.

Rebekah se revolvió, y la metieron en el taxi. El hombre se dio la vuelta y golpeó la cabeza de Caroline contra la ventana del taxi. Cayó al suelo con la cabeza sangrando. El hombre suspiró y la levantó. Rebekah estaba intentando salir del taxi.

-¡Caroline! –gritó Rebekah.

-¡Vuelve al taxi!

-¡NO!

-¡Soy tu padre! ¡Haz lo que te digo!

-¡NO!

Mikael volvió a meter a Rebekah dentro del taxi y después metió a Caroline. Cerró la puerta y se metió en el asiento del copiloto. Miró al conductor que apagó el taximetro y se fue.

Rebekah sostuvo la cabeza de Caroline en su regazo. Vio que estaba sangrando.

-¿Qué le hiciste? ¡Está sangrando! ¡Tenemos que llevarla a un hospital! –gritó Rebekah.

-Oh, no, no podemos hacer eso –dijo Mikael con frialdad.

-¡Morirá!

-No morirá. No seas tan dramática.

-Suéltala. Por favor.

-No puedo hacer eso, no cuando sé lo mucho que le importa a Niklaus.

-Has estado vigilándonos.

-Sí, todos vosotros jugando a las casitas.

Rebekah extendió el brazo para coger su bolso y encontrar su móvil.

-No te molestes, tu móvil no funcionará aquí. Esto no es un taxi, y él no es un taxista, pero aun sigo siendo tu padre.

Rebekah tragó saliva e intentó mantenerse calmada. Miró al suelo. Intentó abrir la puerta pero estaba bloqueada. Intentó golpear la ventana, pero no importaba. La gente la ignoraba.

-Es una ciudad encantadora, ¿no es cierto? Todo el mundo está tan metido en su propia burbuja. Ignorando a los demás, que ciudad tan fría y cruel. Me encanta –dijo Mikael.

-Solo déjala marchar. Ella no sabe nada. Iré contigo, no discutiré contigo, por favor padre –suplicó Rebekah.

-Oh no, ahora vamos a tener una reunión familiar. Va a ser muy bonito.