Pareja: SasuHina [NaruSaku]
Autora: DarkAmy-chan
Género: Romance/Humor

- pensamientos
- Hablan
- "Recuerdos"

oOoOoOoOo

Los Personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto

oOoOoOoOoOo

White Wishes

Chapter 11

En esos formularios quiero que pongan sus metas a futuro, que tienen pensado hacer luego de terminar el instituto. ─ Le escuchaba decir a lo lejos a mi maestro, con mis memorias extraviadas en lo que vendría. Con detenimiento observo el papel que yace entre mis dedos. Sabía que en un momento nos tocaría pensar en nuestros futuros, en lo que desearíamos hacer tras salir de aquí.

Mis pensamientos fueron invadidos con los recuerdos de mi fallecida madre, con el futuro de mi pequeña hermana, con la promesa que hice de protegerla a ella y a mi padre.

Lo sabía, siempre lo supe.

No iba a poder seguir estudiando. En mi futuro solo está la opción de trabajar por ella, por ellos. Se lo había prometido a mi madre, y no podía fallarle.

Un suspiro escapa de mis labios ante lo que se venía. Y es que hubiese querido algo más. No sé. Poder tener una carrera de algo que me guste, ¿quizás?

¿Qué escribiste Hinata? ─ Una voz conocida provoco que me tensase, que levemente sonrojado voltease a ver esa sonrisa que tantas veces anhele tener solo para mí. ¿Acaso se preocupó por mí, por lo angustiado que lucía segundos antes?

Inconscientemente mi blanca mirada paso rápidamente por la persona que estaba sentada a mi lado, apreciando en sus ojos negros su molestia. ¿Aun tenia celos de Naruko-chan? ─ Yo aún no sé qué escribir ─ Me respondió esta al no obtener palabra alguna de mi persona. No sé por qué al escucharle decirme eso, algo en mi interior se sintió reconfortado. Tal vez era porque no era el único con el problema de no saber realmente que hacer.

Yo…seguramente buscare un trabajo… ─ Logre articular con timidez, para segundos después volver a sentir esa amargura por mi destino. Uno que había sido trazado para mí desde hace un tiempo. Pero no era tampoco tan terrible, lo sabía. Quería lo mejor para los míos, hacer mi mejor esfuerzo para protegerles. ─…Aun así, daré mi mejor esfuerzo Naruko-chan.

Sonriendo ella me respondió que ese era el espíritu, que su persona también daría lo mejor.

Mas te vale Naruko, si aún planeas que vivamos juntas, debes pagar la mitad de los gastos. ─ Sorprendido pongo mi atención en Haruno-san, quien finge molestia ante su pareja, quien avergonzada le decía que era malvada por cortarle el espíritu. Ante sus vocablos las expresiones de Sakura-san se volvieron serias, pero en sus pómulos lograba apreciarse algo de timidez. ─ Sabes que también quiero que vivamos juntas, pero con tus actuales notas…

Al escucharles, al apreciar su cercanía no pude evitar sonreír con ternura. Estaba tan feliz por esa persona, por aquella que estuvo en mi mente y corazón por tanto tiempo. Ellas en verdad se complementaban muy bien, eran muy divertidas juntas. Sus sonrisas son las mejores cuando son para la contraria. Puedo verlas brillar unidas.

En verdad se querían, y estaban luchando por un futuro unidas.

Eso me llevo a lo pasado hace unos días, a las palabras de Karin-san mejor dicho. No podía negar el miedo que expresaba, a que fuese como creía. Estaba huyendo nuevamente, por temor a ser lastimado.

Era un cobarde sin remedio.

Ni siquiera he querido estar a solas con Sasuke-kun. No he podido enfrentarle, mirarle a los ojos y consultarle por los vocablos de esa chica.

¿Por qué ella sabía eso? ¿Qué tan cercana era a su familia? ¿Por qué me seguía sintiendo un intruso?

Odiaba sentirme de esta manera tan egoísta. Sin pensar en el dolor que aquellos recuerdos podían causarle, deseaba que me contase. Aun así quería que me dijera, que me dejase ser su fuerza, su apoyo.

¿Estaba mal anhelar eso?

Era un egoísta. No merecía estar con él con tales pensamientos, con este anhelo de no pensar nada más que en mis deseos, por no pensar en sus sentimientos.

¿En qué momento me había convertido en ese tipo de persona? ¿O era que siempre lo había sido, y no me había dado cuenta?

Sin darme me había vuelto a sumir en mis pesares, en todas estas contradicciones, sin percatarme incluso de que otra hora de estudio había pasado, que las clases habían llegado a su fin, que debía partir a mi casa a ayudarle a mi pequeña hermana con sus estudios.

Sin ánimo alguno guardo mis útiles. Puedo sentir en mi nuca la mirada penetrante de mi novio. Sabía que estaba irritado, molesto porque estaba evitándolo una vez más, pero aquello era más fácil que afrontar la verdad.

No era más que una gallina. A ver si un día de estos me disponía a poner huevos.

Tras un suspiro tomo mi bolso para emprender camino hacia la salida del salón, pero mis pies se detuvieron al escucharle nombrarme. Sabía que debía voltear, decirle quizás que todo estaba bien, más mi cuerpo se quedó estático en ese sitio, hasta que la voz de esa chica llegaba a mis oídos, al notar como se colgaba del cuello de Sasuke-kun.

Su rojiza mirada me lo decía, me veía con superioridad. Si, podía hacerlo, porque lo conocía más que yo, porque conocía la oscuridad de su corazón, aquella que él no deseaba contarme.

…Hanabi me espera… ─ Logre articular con suavidad, tratando por todos los medios de ocultar este pesar, inclusive cuando sé que es imposible.

Tu nariz se puso roja Hyuga. ─ Escuche decir de sus labios, causando que mi corazón latiese con fuerza, que por unos instantes dudase en marcharme. Sabía que estaba mintiendo. Sabía que lo estaba evitando, y me estaba dando quizás la oportunidad de excusarme. Pero no pude hacer nada más que apretar mis puños al lado de mi cuerpo, morder mi labio inferior con fuerza por mi debilidad, por mi cobardía, para luego seguir mi camino ya trazado.

Necesitaba tiempo para pensar, para meditar mis pasos. Tenía que serenarme, decirme una y mil veces que dejase de ser tan insensible, que le diera el espacio necesario para cuando quisiese abrirse.

No me había dado cuenta en que momento había comenzado a correr, solo me percate de ello cuando estos se detuvieron por el peso de mis inseguridades, cuando de pronto mis ojos comenzaban a ver todo borroso debido a la humedad que se había juntado en ellos.

Una vez más estaba llorando por ti, por mí, por los dos.

¿Te sucede algo niisan? ─ Salí de la ensoñación de mis recuerdos al sentir la voz de mi pequeña hermana, como sus manos jalaban suavemente de mi pantalón tratando de llamar mi atención. Nuevamente había estado pensando en ti, en las palabras de esa chica. ─ Dejaste de cortar la verdura…

Mi blanca mirada se dirige al mueble de la cocina, aquel en que tenía la tabla de cortar, en la cual yacía alguna que otra verdura para el guiso que pensaba hacer.

…Lo siento Hanabi-chan. ─ Le sonreí lo que mejor que pude mientras revolvía su cabello. No sabía si me creería, si ese gesto cubriría esta incertidumbre, pero ya era algo natural aparentar que estaba bien.

¿…Niisan se peleó con Sasuke-kun? ─ La sorpresa se instalaba en mis facciones ante su interrogante. ¿Acaso ella sabía…? ¿Qué tan evidente estaba siendo? ─…Él siempre come con nosotros, y ahora…solo fue niisan a buscarme.

Un suspiro cansado escapo de mis labios tras unos segundos de silencio, de apreciar la amargura en sus blancas orbes, al darme cuenta lo mucho que había ingresado esa persona en nuestras vidas, lo mucho que hacía falta a pesar de que lo veía todos los días en clases. Pero en el momento en que me disponía a responder, el sonido de mi celular provoco que nuestra atención volviese a ese aparato.

¿Ino-chan? ─ Sin comprender porqué de su llamada, me dispuse a contestarle. Mis oídos a los segundos fueron asaltados por su alto pero amigable tono de voz. Se escuchaba algo contrariada si no me equivocaba, ya que se trababa ella misma al hablar. No pude evitar sonreír por bajo ante aquello. ─ Cálmate Ino-chan. No logro entender nada de lo que me dices.

Necesito que me reemplaces en un trabajo de medio tiempo, por favor. ─ Estupefacto quedo ante sus palabras. No sabía que tenía otro trabajo aparte del de mesera los fines de semana. Me he quedado sorprendido. ─ Por favor Hina-kun. Eres mi última esperanza.

...Si es mañana no tengo problemas. Es viernes, y mi vecina cuidaría a Hanabi-chan─ Después de unos minutos de alabanzas por parte de mi amiga, me dijo que si, que era ese mismo día el que había dicho, que avisaría que mandaría a un amigo en su reemplazo.

...

"No es muy difícil. Ahí veras de que va todo. No te diré más, para que te sorprendas por ti mismo"

Un suspiro escapaba de mis labios al recordar sus vocablos. No podía evitar estar nervioso, puesto que no sabía que me esperaba en ese lugar. Mi blanca mirada va a parar nuevamente al papel donde había anotado la dirección que me había dictado.

Al parecer está cerca del centro de la ciudad, a unas cuantas cuadras de donde estoy. Ya estaba por llegar, y estaba nervioso porque no sabía que esperar de esto. Si no fuera porque le tengo mucho cariño a Ino-chan, no habría aceptado esto, no cuando mi timidez esta por medio.

Otro suspiro escapa de mi boca al recordar que ese día no había asistido a clases, que aún no me reponía de todo lo que estaba pasando. No sabía cómo actuar cuando me topase con Sasuke-kun, que decirle, como responder a sus interrogantes. Porque es obvio que las tendría, que mi actuar se debía a alguna situación relacionada con su persona.

No por nada me ha estado llamando desde ayer... ─ Mis pies se detuvieron al estar frente a un portón de color negro, donde en este yacía un cartel que decía "Estudio Fotográfico". ¿Este es el lugar...? Debía ser, después de todo tenía el número de la dirección "1210"

Sin poder entender lo que estaba ocurriendo, como podía reemplazar a mi amiga en este lugar, me adentro por dicho portón con suma discreción. Temía estar equivocado, que hubiese anotado mal la dirección que me dicto mi compañera.

Al ingresar, me percato enseguida de la claridad de todo, de las personas que había en ese sitio. Todas de un lado para el otro. Algunas llevando prendas colgadas en unos estantes movibles, y otras a unos chicos realmente hermosos. Parecían modelos, de esos clásicos que salen en revistas. Estaba impresionado.

Inconscientemente mis ojos blancos fueron a parar a mis prendas, a estas que llevo puestas. Unos blue jeans algo gastados, unas zapatillas color blanco con azul muy bien cuidadas, pero con bastante uso. De esas que se sabe a mil leguas que no son de acuerdo a la moda de temporada. Subiendo un poco más estaba mi remera de color blanco invierno, la cual tenía en el centro el signo del ying/yang. Una gota comenzó a rodar por mi frente ante mi vestimenta. Sin duda estaba fuera de lugar.

Tú debes ser el reemplazo de Ino-chan. ¿O me equivoco? ─ Algo sorprendido volteo ante la voz escuchada, siendo recibido por una sonriente mujer de cabello rubio y ojos almendrados. Sus ropas eran igual a todos, completamente a la moda. ─ Ya veo porque Ino-chan te tiene mucho cariño. Eres alguien muy guapo.

Los colores subieron inmediatamente a mi rostro por sus vocablos, mucho más al notar su cercanía, su brazo sobre mis hombros. Su gran busto estaba muy cerca, al punto de ponerme mucho más nervioso de lo que ya me encontraba.

¿Cómo te llamas? ─Me consulto con esa mueca llena de alegría, aquella que me hacía encoger cada vez más en mi timidez, logrando pronunciar en un hilo de voz mi nombre completo. ─ Bueno Hyuga Hinata. Mi nombre es Tsunade, y seré quien te llevara donde tu jefe por el día de hoy.

El trayecto fue en completo mutismo por mi parte, mirando a los alrededores con atención, viendo incluso algunas caras conocidas de modelos. No podía creer que Ino-chan trabajase también en este sitio, aunque pensándolo bien ella siempre ha sido un amante del buen vestir.

Bueno. Aquí te dejo chico. ─ Aun con mis pómulos encendidos le veo detenerse, señalar a un chico que estaba frente a mí sosteniendo una cámara. No lograba visualizar su aspecto porque estaba de espaldas, pero por su voz parecía ser alguien joven. ─ Él es el fotógrafo que tendrás que ayudar. Su nombre es Sai. Mucha suerte.

Respirando profundamente, me alenté internamente a ser fuerte, que podía hacer algo que desconocía. Mi personalidad muchas veces afectaba mi vivir, el tener que compartir con nuevas personas, pero si deseaba en un futuro ser el soporte de mi familia, todo eso tenía que ir cambiando desde ya.

D-Disculpe… ─ Murmure con suavidad mientras me acercaba a ese chico, aquel que sería mi jefe por un día. Con suavidad toque su hombro para llamar su atención, para que dejase de sacarle las fotos a su modelo y notase de mi existencia. ─ V-Vengo en reempla…

No pude terminar de presentarme. Estaba estupefacto al verlo, al visualizar su rostro cuando volteo a verme. Nada salía de mis labios al ver sus ojos, sus facciones. No podía ser verdad lo que mis ojos veían.

S-Sasuke... ─ Su mano extendida, la sonrisa en sus labios me saco de mis pensares, de pensar en quien era mi novio. Pero aun cuando correspondía su saludo, este sentimiento que se había apoderado de mí ser, no se marchaba. Eran, se parecían demasiado si no fuera porque su corte de pelo era más formal, no tan rebelde como el de esa persona que tanto he evitado. ─…D-Disculpe. Mi nombre es Hyuga Hinata.

Ahí estaba nuevamente este sonrojo en mis mejillas. Estaba nervioso, y no solo por esa sonrisa que me regalaba. ¿Es que se había dado cuenta de lo que estaba provocando en mí?

Debes ser el reemplazo de Ino-chan. ─ Logre asentir quedadamente mientras bajaba mi rostro. Debería dejar de comportarme de esta manera. Era cierto que se parecía mucho, pero no era el, no era quien quería. ─ Pareces alguien con quien pueda divertirme un poco.

El rojo tomo posesión de todo mi rostro al oírle. Al levantar la mirada para toparme con la suya, pude notar en sus ojos esa expresión, aquella que era muy similar a ese otro chico, ese que logra robarme el aliento. Mi corazón comenzó a latir intensamente mientras no podía despegar nuestras miradas.

…N-No sé a qué se refiere. ─ Logre pronunciar completamente nervioso mientras comenzaba a jugar con mis dedos. Siempre me pasaba cuando me sentía de esta manera. Era una manera de concentrarme en otra cosa, aunque no funcionaba del todo. ─…Y-Yo solo vine para…

Creo que entendiste perfectamente. ─ Nuevamente estaba sin palabras, intentando por todos los medios no verle a los ojos, que no notase lo que estaba causando en mí, que había acertado completamente. ¿Tan fácil era de leer?.

Creo que la respuesta en muy clara, no por nada Sasuke-kun había notado mi mentira completamente.

Al recordar mi semblante cambio completamente. Había sido invadido por mi tristeza, por el deseo de ser más para él, pero que no me dejaba llegar a entenderle completamente. Sacudiendo levemente mi cabeza me dije internamente que dejara de pensar en eso, que debía distraerme. Fue por eso que con determinación levante el rostro, que dije que había venido solo para trabajar por mi amiga.

Pero aún ante mis vocablos, esa persona seguía con aquella incomoda mueca llena de diversión. Al parecer era tan exasperante como mi novio. Iban a ser unas largas horas de trabajo.

Con un largo suspiro reflejo mi cansancio. No podía creer que mi compañera le ayudase a vestir a los modelos, a escoger las prendas que usarían para las fotos. Mucho menos podía creer que me confiasen eso a mí con estas pintas que llevo. Al menos puedo decir que no lo hice tan mal, ya que no recibí ningún regaño. Eso fue una buena señal, ¿no?

No quisiera que por mi culpa Ino-chan se llevase un regaño. ─ Otro suspiro escapo de mi al sentirme completamente agotado. Más que nada mentalmente por la presión que físicamente, puesto que no era un gran esfuerzo tomar prendas. ─ Bueno. Es hora de ir a casa.

Cuando por fin estaba en la salida de aquel estudio, me fije en cómo había pasado el tiempo, que la tarde estaba cayendo. Debía darme prisa en volver a casa, en ir a buscar a mi hermanita. No me gustaba molestar mucho más a mi vecina, ya que no era bueno abusar de las personas aun cuando ella diga que no importaba. Volviendo mi atención al camino, mis pies iban a comenzar a andar, pero una voz conocida me detuvo.

¿Te vas sin despedirte chico? ─ Avergonzado volteo para toparme con esos ojos negros que he estado evitando durante todo este reemplazo. Me recordaba tanto a esa otra persona que no deseaba ver. ¿Cuántos años dijo que tenía? Oh, sí. Él era menor que Sasuke, y aun así es un profesional de la fotografía. Debía ser un prodigio.

…Solo soy unos meses menor que usted, no tiene por qué decirme así. ─ Logre decir entre una mezcla de vergüenza y molestia. Quizás era superior a mí claramente, pero ambos estábamos aún en el instituto. Cabreado lo veía sonreír nuevamente, provocando que mis pómulos se encendiesen aún más. Tuve que voltear para que no viese lo que causaba en mí, estos nervios que me provocaba. Maldita personalidad la mía. ─ Si me disculpa, debo marcharme ahora.

Pero en el momento en que me disponía a retomar mi camino, su mano sujeto mi brazo, causando que voltease a verle una vez más. Estaba sorprendido, sin poder comprender que quería, que estaba ocurriendo.

¿No te dijo que tenía que marcharse? ─ Mis blancas orbes reflejaron el asombro que sentía al escuchar una tercera voz, ese tono que yo tanto conocía. ¿Qué hacia él en ese lugar? ¿Por qué los segundos parecían minutos? ¿Por qué se observaban sin decir nada, sin hacer movimiento alguno? ¡¿Y porque me hago todas estas preguntas, en vez de hacer algo, de decir lo que sea?!

… ¿Quién eres tú? ─

Rápidamente me solté del agarre de ese moreno, para tratar de detener lo que fuese a decir mi pareja, porque estaba seguro que él diría la verdad, lo que éramos sin siquiera inmutarse. Si hasta podía imaginarlo, incluso plantándome un beso delante de este chico. Y logre hacerlo al llamarle, al acercarme a su persona. Sus ojos negros se posaron en los míos, y podía apreciar en ellos su molestia.

¿Q-Que hace Sasuke-kun aquí…? ¿Cómo supo…? ─ El nombre de mi compañera de trabajo salió de sus labios, causando que sintiese unos enormes deseos de llamarle para agradecer esta incómoda situación. Era una traidora.

Has estado evitándome todos estos días. ─ Él se había dado cuenta. Estaba jodido ─ Debemos hablar, y esta vez no te escaparas hasta que lo hallamos arreglado.

Era el momento. Sabía que no habría vuelta atrás, que se habían acabado mis vías de escape. Solo pude asentir suavemente mientras bajaba la mirada.

Parece que ustedes son muy cercanos. ─ Aquellas palabras escuchadas de pronto me recordaron que no estábamos solos, que aquel moreno que me había detenido a la salida seguía de pie en este sitio, escuchándonos. Nuevamente la vergüenza llegaba a mí de solo pensar que se hubiera dado cuenta. ─ Me pregunto qué tanto lo son…

Muy cercanos, tal como te lo imaginas ─ No podía ser, él no podía estar diciendo eso. Me iba a desmayar de la pena. Nuevamente lo estaba haciendo, y delante de un extraño. ─ Así que…

No lo deje terminar. No podía más con todo esto. Tuve que sacarlo de ahí rápidamente, marcharme sin siquiera despedirme. No pude siquiera volver a ver la expresión de esa persona de la vergüenza. En mi mente solo estaba la palabra "salir rápido", aun cuando mi novio chasqueaba los labios irritado por haber cortado lo que iba a decir.

Ya estamos en la puerta de tu vecina. No tienes por qué seguir escapando Hinata. ─ En ese instante salgo de mi "modo escape", notando que sus vocablos eran ciertos, que ya estábamos frente a la puerta color café de la nombrada. Pero aun cuando ya estábamos en este sitio, mi corazón seguía latiendo con intensidad. ─ ¿Me dirás primero que hacías con ese sujeto?

Tras unos segundos de silencio, me anime a voltear a verle, a buscar su mirada.

…N-No hacía nada. Él…solo era mi jefe por ese día. ─ Sus manos sobre mis hombros me sorprendieron, mucho más al notar la irritabilidad impresa en sus ojos negros. ─ ¿Q-Que…?

¿Qué tan idiota puedes ser? ─ Mi seño se frunció ante lo escuchado. ¿Por qué me estaba diciendo así? ─ ¿Es que no te diste cuenta de cómo te miraba ese tipo? ─ Ahí estaba nuevamente el calor en mis mejillas, al recordar su penetrante mirada durante todas las horas de trabajo, al recordar sus palabras al comienzo. ¿Podría ser que…? ─ Espero que no te estés sonrojando por otro, Hinata.

Sin saber que decir, desvié la mirada. Él sabía que no era bueno mintiendo. Y es que en parte tenía razón, pero no pensaba que era…por eso. Incluso ahora mismo se me hacía tan difícil creerlo.

Al percibir como de pronto me soltaba, mis ojos blanquecinos se volvieron para verle, notando como esta vez era su persona quien desviaba la mirada. Eso sí, había logrado apreciar su ceño fruncido, su clara molestia.

…Sé que fuiste ahí para reemplazar a esa mujer, ─ Le escuche decirme en voz baja. Mi atención se fue a sus manos, notando como sus manos se empuñaban a cada lado de su cuerpo. Realmente parecía afectado, y algo dentro de mí se llenaba de calor. ─ Pero no quiero que vayas más, que ese sujeto se te acerque.

El ambiente parecía cambiar entre nosotros. Ya no era tenso como al comienzo, y aquello en verdad lograba reconfortarme. Sus palabras, su reaccionar, todo ello me hacía sentir especial para él, que todas las cosas dichas por esa mujer no eran ciertas.

Pero en el instante en que había encontrado la voz para decirle mi sentir, la puerta de mi vecina se abrió siendo sorprendido por los pequeños brazos de mi familiar dándome la bienvenida.

Te tardaste onii-chan ─ Me dijo mientras se separaba de mí, observándome con esos ojos llenos de dicha, hasta que noto la presencia de quien me acompañaba ─ ¡Sasuke-niisan!

Asintiendo el nombrado revolvió sus cabellos, sacándole un sonrojo mientras seguía sonriendo. Sí. En esta casa todos nos habíamos encariñado con él. No era solo yo quien le extrañaba.

¿Ya no están peleados? ─ Podía sentir la mirada de mi novio ante lo escuchado, provocando que mis pómulos se llenasen de calor. ─ Onii-chan lucia muy triste estos días que no viniste

No podía ser más incómodo todo esto, esa completa atención de quien quería sobre mí, en el hecho de que no lograba ocultar nada de lo que sentía. Quería enterrarme vivo por mi cortedad, y no salir de ese agujero hasta saber que estaba a salvo de esos ojos negros que me veían con intensidad.

Como era de esperarse, el resto de la tarde concurrió con muchos sucesos vergonzosos para mí debido a la boquita de mi hermanita. ¿Por qué los niños debían ser tan sinceros?. Ahora no sabía cómo enfrentar a esta persona que se encontraba parada en mi habitación.

Sabía que había llegado el momento de aclarar todo, de que nos pusiéramos en la buena si se podía decir de alguna forma.

Fue Karin quien te dijo algo. ─ Rompió el silencio que se había creado tras cerrar la puerta. Había acostado ya a Hanabi-chan, y por fin podíamos hablar tranquilamente. Pero aun cuando le escuche decir esa verdad, no pude decir nada. ─…Mi madre nos abandonó cuando yo aún era muy pequeño.

Al escucharle lo primero que salió de mis labios fue que no quería saber, que no tenía por qué contarme si no quería, que no se sintiera presionado ya. Yo me había dado cuenta de mi error después de todo. Pero al parecer él tenía otra idea, puesto que ignoro mis vocablos y prosiguió con su monologo.

Lo único que sé, lo sé por Itachi. ─ Desviando su rostro trataba de ocultar su dolor, lo que aquello le generaba. No me gustaba verlo de esa manera, tan vulnerable, tan poco habitual en su ser. ─…Fugaku y ella se la pasaban peleando, y ella no encontró nada mejor que abandonarnos a mi hermano y a mí.

Me sentía tan mal por lo escuchado, que inconscientemente me acerque para abrazarlo, tratando de alguna manera de mostrarle que ya no estaba solo, que aunque fuera tarde, yo estaba ahí para él.

…Yo lo siento. ─ Logre pronunciar suavemente. Me sentía mal por no creer en sus sentimientos, por no confiar en quien amaba, por cegarme debido a los celos hacia esa chica. ─ Y-Yo debí…

…Karin sabe de mi desprecio a las mujeres, pero no quiero que creas que estoy contigo por eso. ─ Sorprendido le veo separarse de mí lo suficiente para mirarnos a los ojos. Me había logrado leer completamente una vez más. ─ Si hubieses sido chica, no me hubiese importado ir por ti. ─ Así que ese era el significado de esas palabras. El realmente… ─ Eres tú, no quiero a nadie más que a ti. ¿Lo entiendes? ─ Asintiendo quedadamente bajo mi rostro en un intento de ocultar mi timidez, el palpitar de mi corazón. ─ Sabía que esto pasaría si te enterabas de mi pasado. Además que no es algo agradable de recordar.

C-Creo que retiro lo antes dicho ─ Mordiendo mi labio inferior dude en decir estas vergonzosas palabras que en verdad las creía. No podía negarlo ya, por lo que me anime a buscar sus ojos, aquellos que me veían en silencio esperando una explicación. ─ M-Me gusta más como es Sasuke-kun, que Naruko-chan…

Ante la incomodidad de mis vocablos, trate de escapar de la situación volteando, diciendo que iría a darme un baño porque estaba cansado. Pero en el instante en que iba a dar un paso, una mano agarrando mi brazo me hizo voltear, quedar atrapado entre esos brazos que tanto conocía.

¿Crees que después de eso, te dejare ir así sin más? ─ Sin comprender y lleno de vergüenza levanto la mirada solo para toparme en su clásica sonrisa. ─ Yo también necesito un baño, Hyuga.

No podía creer que estaba sugiriendo que…

Estaría mintiendo si dijera que no quería, pero no puedo quitar esta personalidad mía, que esas cosas sigan causando que mi timidez salga a flote.

No podía quitar esta sonrisa de mi rostro. Aun cuando el fin de semana ya había pasado, todas esas reconciliaciones seguían viviéndose en mi mente, en mi cuerpo. Creo que todo mi ser sigue estremeciéndose de solo recordar sus manos, su lengua, sus besos. Quería gritar como una chica al recordarlo, al visualizar todos esos momentos.

Estaba enamorado, imposible negarlo.

Quita esa cara, que me enfermas Hyuga. ─ Mis pasos se vieron detenidos al escuchar ese tono despectivo tan conocido, aquel que lograba hacer hervir mi sangre de mala manera. ¿Es que me había estado esperando? No encontraba otra explicación al verla ahí parada en la puerta del Instituto. A no ser qué estuviese esperando a alguien más, a uno que ambos conocíamos bien. ─ Fukagu-san me contó que Sasuke-kun no llego a dormir este fin de semana. Supongo que te gusta ser usado…

Creo que la plática con Sasuke-kun nos hizo bien. Aunque le escuchaba decir esas cosas, ya no me afectaba en lo más mínimo. Ya no me sentía inferior, porque estaba seguro de lo que yo sentía.

Sasuke-kun me conto de su pasado. ─ No sé porque por unos segundos vi sorpresa en sus ojos almendrados, pero no le di mayor importancia. Era hora de aclarar esto que se manifestaba en mi interior. ─…Puede que inconscientemente busque desahogarse en mí, pero no me importa en lo más mínimo, porque me di cuenta que le quiero más de lo que creía. ─ Apretando los puños a cada lado de mi cuerpo me anime a proseguir con mis palabras, a pesar de que la vergüenza volvía a posarse en mi ser, en mis pómulos. ─ Y mientras él me quiera a su lado, ahí estaré.

El silencio que se había creado tras lo dicho, fue roto por la furia de esta persona gritándome que era un idiota. Pero su desenfrenado reaccionar no me impresiono tanto como la aparición de quien hablábamos. De pronto podía sentir como el calor se propagaba a todo mi rostro. Él había escuchado, lo sabía, podía verlo en su cara.

No pierdas tu tiempo Karin. No pienso dejar a esta persona, aun cuando mi padre mande mil prometidas ─ No pude enfrentar más esos ojos negros. Estaba demasiado avergonzado al verme sorprendido diciendo que le quería, que ni siquiera me percate del momento en que esa chica se marchaba en silencio. ¿Por qué estas cosas solo me pasaban a mí? ─ ¿Así que te gusto mucho, Hinata?

Quiero que me trague la tierra ahora mismo. ¿Es mucho pedir?

.

.

.

.

.

.

.

.

Fin Chapter 11:-

Notas Dark: Hola queridos lectores. Creo que tarde un poco menos, ¿o no?. Bueno. Lo importante es que hayan disfrutado de este capítulo. Y sí. Ha Aparecido el cuarto miembro, el amigo pagafantas, pero que tendrá más participación en la segunda temporada. Em…pues sí, decidí cambiarle un poco la personalidad a Sai, para que así sea más emocionante. Este se parecerá un poco a Sasuke en su manera de ser, pero no tanto tampoco. Ahí verán más adelante a que me refiero. Ah. También quizás noten un leve cambio al Uchiha también, pero no olvidemos que aquí este no sufrió el trauma del manga, y que es un Universo Alterno. Sin contar también que este será así solamente con Hinata.

Quiero agradecer los comentarios de: Guest, Sasuhinaforever , Aika Yami , Tatihina , holis , Kuro Jackeline , hakiri – chan, Daisuke-37, Vernacci, fadebila, ZaRiiTa-chan, MichiShisui, Amy Hyuga-Uchiha-san, uchihinata-20, Itachi Akihiko.

Este capítulo va dedicado a ustedes con todo mi cariño. Muchas gracias por el apoyo, por darse el tiempo de comentar.

Kisses

DarkAmychan