CHICAS LEAN ACÁ!
Antes que nada, buenas noches. Quiero decirles unas palabras a todas ustedes, mis queridas lectoras. Lo primero y principal es agradecerles infinitamente por todo lo que me dieron a lo largo de esta historia. Realmente les agradezco su apoyo y sus comentarios, los nervios, las tristezas. Se que la historia no es color de rosas, pero era un drama desde el principio (esta catalogada como tragedia) así que me pareció injusto que dijeran "Es demasiado triste al pedo".
La historia pretendía ser lo que es, una situación que pudo haber ocurrido en la realidad. Chicas, son un grupo de alpinistas que sufren un accidente, está de más decir que sería muy irreal si todos salieran con vida. El propósito era justamente ese, asemejarlo lo más posible a algo que podría suceder, algo verosímil. Lamento si decepcione a alguna de ustedes con eso.
Y otra cosa que quiero aclarar, es que si bien hice el chiste de "Si no me dejan RR mato a los personajes" era justamente eso, un chiste. En ningún momento BAJO NINGÚN PUNTO DE VISTA cambie NI UNA SOLA PALABRA desde que empece a publicarla hasta que termine. No se tomen eso tan literal.
Por la verdad es que recibí dos comentarios muy desubicados diciendo "AMO LA HISTORIA ODIO A LA ESCRITORA. NO VALE LA PENA SI PIDES COMENTARIOS Y AMENAZAS CON MATAR PERSONAJES" lo cual es bastante estúpido teniendo en cuenta que una cosa viene con la otra. Me parece que la que no vale la pena es esa persona. Yo escribí la historia como a mi se me canto el trasero (perdón el vocabulario) pero por algo soy la escritora.
A LA QUE LE GUSTÓ LA HISTORIA, MUCHAS GRACIAS, REALMENTE. A LA QUE NO LE GUSTO ES LIBRE DE ESO, NO HACE FALTA INSULTAR.
Habiendo aclarado esto, quiero agradecer a mi adorada Betta Angelica, por ayudarme con mis historias. Estoy reeditando Black Velvet, para la que lo lee/leyo y quiere saber sobre eso. Estoy volviendo a escribir! Desde ya las invito a pasar por mis otras historias y dejar sus comentarios sobre que les parece...
PD: Estoy planeando una precuela de esta historia que cuente todas esas cositas que me dejaron preguntando, como por ejemplo que paso para que se separaran, porque Edward se acostó con Jessica, etc, etc... Espero poder terminarla pronto. Va a tener una particularidad y es que ustedes van a poder leer cualquiera de las dos historias primero, porque ambas arrancan igual.
En fin, no las voy a entretener más. Espero que leyeran esto.
Muchas gracias a todas, enserio.
GRACIAS INFINITAS. Ahora sí, les dejo una RECOMENDACION MUSICAL MUY ESPECIAL! Y el PlayList!
Como siempre la historia es original mia y no se permite su copia total o parcial sin permiso. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. NO LA HISTORIA!
Enjoy!
GRACIAS!
RECOMENDACIÓN MUSICAL: Wait - de M83 - watch?v=lAwYodrBr2Q
Professor Green, Tori Kelly - Lullaby ft. Tori Kelly - watch?v=9rHiLAdMmss
ESCENAS DE CAPITULOS ANTERIORES:
—Lo siento —susurró con lágrimas resbalando por su rostro, mientras besaba los fríos labios de Bella—. Te amo… Te amo tantísimo.
Un sollozo lastimero, más animal que humano escapó de su dolorida garganta y tomo todo de él para obligarse a dejar el cuerpo de su mujer allí, tendido sin protección. Lo único de lo que estaba seguro, era de que bajaría por Bella a como diera lugar. Él la llevaría a casa, donde podría descansar en paz.
— ¿Edward? – preguntó.
— ¡Jacob, gracias a Dios! —gritó, lágrimas de felicidad, mezcladas con el hielo derretido y tierra bajaban por sus mejillas.
— Ya estamos aquí, amigo. Vamos a sacarlos. ¿Bella está bien? —Edward no supo que responder. — Contesta, Edward. ¿Cómo está ella? ¿Por qué no puedo verla?
—. Tenemos que llevarla a casa —susurró. En el silenció que siguió a su declaración, él pudo oír como su corazón se rompía en mil pedazos muy pequeños. — Tiene que descansar en paz.
EPILOGO:
Edward soltó un pesado suspiro, mientras cargaba la siguiente caja en la camioneta. Tenía que terminar de desalojar la caravana de Bella. Habían pasado diez días luego del funeral en honor a todos los alpinistas que habían perecido en el ascenso al K2, tanto el equipo original, como el de rescate. Diez días en los que él había estado tan deprimido y consumido por la pérdida, que no hubo forma que saliera de su apartamento.
Resultó que aquellas explosiones que habían sacudido la caverna mientras ellos estaban atrapados, habían sido dos de los grupos de rescate volando por los aires. La nitroglicerina que cargaban para hacer volar la nieve que los mantenía aislados, había reaccionado al sol, la temperatura y la presión; llevando a los dos equipos a una muerte rápida y segura.
Solo tres personas habían sobrevivido al ascenso de rescate: Jacob, un amigo que habían compartido en común tanto con Bella, como con Emmett. Leah, la hermana de Seth, quien aún había guardado las esperanzas en encontrarlo con vida; y por último Quill, uno de los médicos alpinistas de la base.
Quill se encargó de mantener estables a los sobrevivientes, hasta que lograran llegar a salvo al campamento, por lo que fue una suerte que hubiera sobrevivido a las explosiones. Así y todo, por más de que estuviera vivo, no podía celebrarlo todavía.
Entró en la casa nuevamente, esta vez dirigiéndose hasta el armario. Tomó otra caja y comenzó a llenarla con las cosas de Bella, cuando su cámara filmadora le cayó directo en las manos. Ella siempre viajaba con la cámara y la curiosidad pudo más que todo. Rebobinando el video que todavía estaba puesto, pulso el botón de "play". El techo de una caverna fue lo primero que se enfocó. Un jadeo se escapó de su garganta al darse cuenta de lo que estaba viendo.
Con la imagen en pausa, caminó lentamente hasta la orilla del lago. Podía ver claramente, por que le había gustado tanto aquel lugar a su mujer. Edward se sentó en la mesa de picnic, el gran lobo había aparecido ni bien había llegado, y al notar que algo sucedía no se había despegado de sus pies, por lo que ahora se encontraba echado a su lado. Tomando una respiración profunda, Edward volvió a poner las escenas en movimiento.
—Mi nombre es Isabella Marie Swan Cullen. Estoy atrapada en alguna parte de las montañas de Nepal, perdí mi curso, el mapa y a mi… —Él supuso que estaba intentando mirar el reloj—. No sé qué día es, mi brújula no funciona, se averió con la caída. Mi compañero Riley Bairs fue… arrastrado. Riley intentó cubrirnos a ambos con su cuerpo, pero la avalancha que nos cayó encima lo separó de mí.
La pantalla se congeló por unos segundos. El visor estaba roto, así que no sabía si era porque había dejado de funcionar o simplemente un corte en el tiempo. Las lágrimas se acumularon en sus ojos rápidamente resbalando por su rostro con el siguiente fragmento:
—Si alguien está viendo esto, es porque estoy muerta. Siendo sinceros, no creo poder sobrevivir mucho más tiempo. Mi pierna está gravemente herida —La cámara se enfocó en su pierna destrozada, provocando escalofríos por todo su cuerpo—. Está abierta en canal desde el muslo hasta la rodilla, próxima a infectarse. Tengo tantos moretones que perdí la cuenta, casi no tengo más alimento y ahora la nieve me quedo a unos ocho metros de distancia en una caída vertical, como para ir a por agua. Mis energías se están agotando… junto con las baterías.
Los cortos continuaron uno tras otro arrancando pedazos de su alma. Su mujer había sufrido tantísimo.
—Día dos de grabación —dijo haciendo una breve pausa—. Estoy cada vez más cansada. Hoy en la mañana un animal herido entró en la cueva; no me quedo más remedio que utilizar sus plumas para rellenar la bolsa de dormir contra el frio, y su sangre para crear una señal de ayuda. Solo espero que alguien pueda verla antes de que sea demasiado tarde.
Ella secó con su manga el sudor que empezaba a caer por su frente.
—La infección cada vez es peor; tengo fiebre muy alta y los antibióticos no parecen estar haciendo mucho efecto. Me cuesta horrores respirar bien, posiblemente esté desarrollando un edema ahora. Tengo frío y me siento sola… tan sola… yo… —las lágrimas volvieron a llenar sus ojos, a medida que la veía llorar en la pequeña y rota pantalla. Ella secó otra nueva oleada de sudor en su frente, antes de continuar…
—No sé qué hora es, o que día. Perdí completamente la noción del tiempo. Yo… yo solo quiero volver a casa…
¡Dios!, como le hubiera gustado haber podido estar ahí, para abrazarla fuerte y consolarla.
—Ya casi no queda batería. Tiré la última bolsa de sangre, ya que ayer nevó todo el día y la huella fue cubierta. Queda poca comida y no tengo más agua; casi no tengo ramas tampoco para mantener vivo el fuego. —Ella suspiró, acomodando su cuerpo recostado lo mejor posible. Edward podía ver claramente las líneas de dolor, dibujándose en su rostro. Podía ver en la pequeña pantalla que estaba pálida, con sus labios azules—. No tengo más fuerzas, no puedo sentarme o… levantar la cámara. Me cuesta respirar, y sé que no es solo la presión por la altura. Sé que estoy muriendo... sé que estoy muriendo – repitió en un susurró.
Edward quedo expectante unos momentos ante un breve apagón de la cámara.
—Solo… hay algo más que necesito, antes de despedirme por fin. Edward… si estás viendo esto, yo… lo siento. Siento no haber arreglado las cosas, bebé. —Las lágrimas cayeron por sus mejillas, igualando las de ella—. Sé que me odiarías en este momento por estar rindiéndome, pero… ojalá lo nuestro hubiera funcionado. Después de lo que paso siempre soñaba sobre cómo serían nuestros hijos; me hubiera gustado que fueran como tú. Lo lamento... lo lamento tanto.
Un pequeño "aún te amo" se escuchó en un susurro, ya con la pantalla en negro antes de que la cámara se apagara del todo. Edward sollozó con fuerza, rastrillando sus dedos por sobre su cabeza rapada con frustración. El lobo a sus pies, se levantó empujando su pierna con el hocico.
—Lo siento, amigo —él rascó tras sus orejas durante un rato, antes de recomponerse del todo—. Gracias por cuidar de ella cuando yo no pude.
Cuando la caravana estuvo vacía y bien cerrada, Edward se volvió para admirar el viejo cacharro. Quizás pudiera volver, en algún momento en el futuro. Suspirando, cargó las últimas cosas en la camioneta y salió despacio por el camino de grava.
El gran lobo lo siguió con la mirada, siempre parado en su lugar junto al lago, sin moverse… solo observándolo.
—Llegaste —susurró una suave voz desde su costado.
—Lo siento, no quise despertarte.
— ¿Por eso te acostaste en el sillón, en lugar de en la cama conmigo? —preguntó juguetonamente.
Edward miro aquellos hipnotizántes ojos color dorado, que tanto lo habían atormentado.
—Te amo —susurró.
— También te amo, Edward.
— ¿Prometes que siempre te quedaras conmigo?
— ¿A qué viene eso? —preguntó dudosa.
—Hoy fui a traer más cosas de tu caravana y encontré algunas de tus viejas cámaras…
— ¿La del accidente?
—Sí… solo me hizo pensar en todo… en todos.
—Tú no tuviste la culpa, Edward —Ella tomó su rostro entre sus tiernas manos, antes de besarlo—. Te amo, cariño; y si te hace sentir mejor, prometo ya no dejarte nunca. No más excursiones de escalada.
—También te amo. ¡Dios!, te amo tanto, Bella.
[***]
TIEMPO DESPUÉS
"BIOGRAFIA DE EDWARD CULLEN: HISTORIAS DE ALPINISTAS – CAPÍTULOS DE MI VIDA"
¿Alguna vez te has preguntado si eres realmente feliz? ¿Te gusta lo que haces? ¿Aun sigues amando despertar con esa persona a tu lado? A lo mejor no lo sabes. O un día te despertaste y te diste cuenta que te sentías incompleto. ¿Cuándo dejaste de soñar, lo recuerdas? ¿Cuándo permitiste que cortaran tus alas o las arrancaste para no volar alto? No debería importarte lo que digan los demás, los comentarios negativos y malas energías; porque no valen la pena. Es aquí y ahora. Es el momento de dar un cambio radical.
El ascenso, que se suponía era por fines científicos y en el cual participamos diez personas, fue una de las tragedias más grandes que tuvo China ese año.
Solo sobrevivimos tres personas, llevando nuestras vidas al máximo sobre el límite vertical. Fue injusto que Emmett, Sam y Seth tuvieran que morir por la avaricia de un magnate en conseguir un par de piedras; no importa lo multimillonario que éstas pudieran volverlo.
Sentir que perdía a mi mujer en aquella congelada montaña, fue de lo peor que pudo pasarme en la vida. Realmente ella estuvo con sus pies en el más allá, lo que tardamos con Jacob y Quill en subirla; gracias al cielo fue un milagro que Quill estuviera allí para salvarla.
Fuimos estúpidos al dejar que nos manipularan para no dar la vuelta, cuando tuvimos la oportunidad de que todos saliéramos ilesos. Quizás todos fuimos un poco egoístas y avariciosos en ese punto. Pero lo que se desarrolló como una desgracia, acabó con algo bueno: Bella y yo estamos juntos otra vez.
Resultó que al final, Demetri cumplió su parte del trato, junto con un agregado sustancioso a nuestras cuentas bancarias para mantener el silencio; la realidad es que no había nada que contar, no había pruebas de nada. Con Bella, decidimos comprarnos una casa en la playa, un lugar tranquilo en el que pasar el resto de nuestros días.
Renovamos nuestros votos matrimoniales, adoptamos un par de perros Siberianos, abandonados por que ya no servían para tirar de un trineo, y ahora somos una gran familia feliz.
Nuestros problemas habían empezado con Bella perdiendo nuestro primer hijo. Eso nos volvió un poco locos a ambos; ella me necesitaba y yo no supe que hacer para mantenerla conmigo. Ahora, después de un año del intento de subida al K2, fuimos bendecidos con la espera de nuestro segundo hijo. Todavía no sabemos que es; si niño o niña, lo que sí sabemos, es que tiene un hermoso y acelerado latido del corazón que nos tuvo a ambos de rodillas en solo segundos.
La vida no podría ser mejor. Si tuviera que repetir las cosas, quizás cambiaría algunas formas o quizás no, lo único que sí sé con certeza, es que aquel lugar, aquella montaña azul extrema siempre estará en mi memoria.
Quizás esta sea una buena historia para contarles a mis nietos en algún futuro.
FIN
No fui tan mala al final. No me dio el corazón.
GRACIAS!
