Capítulo 12: Una estrella que comienza a brillar


Sakura dedicó una mirada al escenario, había una gran audiencia, muchas personas que deseaban verlos a ellos cantar. Llevó una mano hasta su pecho tratando de contener la emoción, nunca habían tocado para un público tan grande. Dirigió su mirada a sus compañeros encontrando que ellos se encontraban en el mismo estado. En ese momento una banda estaba tocando y era buena, realmente buena pero no era eso lo que le preocupaba, confiaba totalmente en sus habilidades. Faltaba poco para que terminaran y serían ellos los que deberían mostrar sus habilidades ante la gente que había asistido.

La banda terminó de tocar y los aplausos no se hicieron esperar. Ella práctico sus ejercicios de respiración y esperó el momento en que el presentador anunciara su turno. Pasaron al telón y tomó el micrófono. En cuanto lo hizo sintió que todo desaparecía a su alrededor y comenzó a cantar, a expresar todo lo que se había guardado.

Ella eligió la primera canción que tocaron. Los últimos días habían sido especialmente estresantes y necesitaba expulsarlos por lo que el ritmo era algo agresivo, algo no muy común en el Equipo Siete. Con cada palabra, con cada nota se sentía más libre. Inicialmente había planeado interpretar una canción que hablara del amor que sentía por Sasuke pero el convivir con Sai, Naruto y Konohamaru hicieron que los niveles de enojo y estrés fueran mayores.

Los rostros del público perdieron forma hasta que solo fueron manchas borrosas y de repente solo era ella y el escenario. Dejó que la música invadiera sus sentidos y cantó con más fuerza, cantó sobre lo hermoso que era estar enamorada y lo dolorosa que podía ser la distancia, física y emocional.

Cuando la canción llegó al final los aplausos iniciaron. Dejó su micrófono a un lado y pasó al frente del escenario junto a sus compañeros de banda. Se tomaron de las manos y se inclinaron como signo de agradecimiento y gratitud ante el público que había presenciado su debut. Cuando salieron del escenario otra banda tomó su lugar y ellos se sentaron en el público.


—Lo han hecho muy buen —les dijo Yamato en la salida —, estoy feliz por la manera en que hicieron sus diferencias de lado en el escenario. Estuve observando su desempeño y tomé varias notas, Naruto y Konohamaru, bajen un poco la energía, sé que es un ritmo energético pero se aceleraron en varias ocasiones, Sai, en tu caso es lo contrario, en ocasiones te noté un poco apagado, debes sentir más la música, Sakura, controla la respiración, fueron pocas veces pero noté como jadeabas. En el próximo ensayo lo corregiremos.

—No fue suficiente —se quejó Sakura —, solo al primer lugar le dan entradas para el próximo concierto de Hebi.

—Hebi está sobrevalorado, la mayoría de sus fans lo son por la apariencia de sus integrantes.

Naruto y Konohamaru intentaron detener a Sakura pero sus intentos fueron en vano. No era solo el hecho de que la vocalista del grupo estaba molesta sino el hecho de que había hablado mal de Sasuke y eso, sumado a su mal humor, era algo que no podía dejar pasar. Para sorpresa de la de cabellos rosados, el bajista no solo esquivó el golpe sino que no parecía intimidado por la agresividad de su compañera.

—Puedes hablar mal de mí —le dijo Sakura fulminándolo con la mirada —, y te lo perdono pero Sasuke es otro tema ¿sabes? Si él siguiera con nosotros el primer lugar habría sido nuestro.

—Calmados —les dijo Yamato, su voz era calmada pero la expresión de su rostro era inquietante. Cuando notó que Sakura parecía haber dejado sus deseos por pulverizar a Sai continuó hablando —. Recuerden que tenemos una reunión en el departamento de Sakura y es de mala educación hacerse esperar.

El equipo Siete tomó un taxi que los llevó hasta el departamento de Sakura. Meiko les había dicho que quería felicitarlos después de que debutaran pero no les había dado muchas pistas acerca de lo que planeaba. Naruto le había pedido que los recibiera con ramen y la compañera de departamento de Sakura lejos de enojarse había asentido.

En cuanto abrieron la puerta vieron a Kushina del otro lado. Ella los abrazó uno a uno de manera bastante efusiva, incluyendo a los integrantes más recientes del grupo.

—Han estada asombrosos. Ustedes se merecían el primer lugar.

—Gracias, mamá.

—Estoy muy orgulloso de ustedes —agregó Minato.

—Felicidades por su debut —les dijo Kakashi, el tono de su voz denotaba aburrimiento y el hecho de que no apartó la mirada de su libro reforzaba esa teoría —. ¿Podrían darse prisa? La comida se enfría.

—Gracias —respondieron los integrantes del Equipo Siete al unísono.

En el interior del departamento se encontraban Meiko, Minato, Asuma, Kurenai y Mirai esperándolos. La reacción de Konohamaru no se tardó en aparecer. Aunque no estaba tan molesto como el día en que escapó de su casa su rostro mostraba enojo.

—¿Qué hace aquí? —murmuró Konohamaru mientras señalaba a Asuma, su voz denotaba rencor.

—Vine a verte —respondió Asuma, con su mano encendía y apagaba el encendedor.

—¿Por qué? —volvió a preguntar Konohamaru, no parecía dispuesto a ceder —. Durante muchos años no te importó lo que le pasara al abuelo.

—Era lo menos que podía hacer —Asuma quiso agregar que era lo que Hiruzen lo hubiera querido de ese modo pero prefirió callar. Konohamaru había crecido con su abuelo y debió notar la forma en que le afectó su distanciamiento —, es el debut del nuevo Equipo Siete, lo han hecho muy bien, estoy seguro de que es solo cuestión de tiempo para que lleguen lejos.

Yamato negó con la cabeza presintiendo que una nueva pelea estaba por comenzar. Kakashi le había dicho que se trataba de un grupo especialmente complicado pero no creyó que llegara a tener tantos problemas. Pensó en intervenir pero Kakashi lo detuvo y entendió sus motivos, no debía intervenir porque se trataba de un asunto familiar.

—Nos volveremos a reunir —fue la respuesta de Konohamaru, la forma en que hablaba era brusca pero su mirada poseía algunos matices de duda.

Sakura sospechó que esa reacción se debía al apoyo mostrado. Naruto le había dicho que uno de los mayores temores de Konohamaru era que Asuma no le permitiera seguir en el grupo ni poder cumplir con la promesa que le había hecho a su abuelo. A pesar de la ocupada agenda de Hiruzen Sarutobi este procuraba no faltar a ninguno de los conciertos de su nieto e incluso se había declarado como un admirador de su trabajo.

—Y Mirai extrañaba a su primo favorito —agregó Kurenai.

—Soy el único primo que tiene —comentó Konohamaru mientras que cargaba a su prima —. Ya es toda una niña grande.

—La comida se está enfriando y me muero de hambre—se quejó Naruto.

De haber ocurrido en otra circunstancia Sakura se habría enojado e incluso lo había golpeado por interrumpir de esa manera pero en esa ocasión incluso se alegró de que lo hiciera. Ella tenía hambre pero no era eso por lo que estaba de acuerdo con el baterista del grupo sino lo tenso de aquella situación.

—Son demasiado serios —se quejó Kushina —, y se supone que vinimos a celebrar.

Aunque el departamento era pequeño el problema fue resuelto en poco tiempo. Minato y Asuma habían movido algunos muebles antes de que los miembros de la banda llegaran. Las sillas tuvieron que colocarse con una distancia bastante estrecha y el moverse resultaba algo incómodo.

Konohamaru se sentó al lado de Kurenai y Sakura supo que eso era un avance. Desde que había llegado a Tokio se había mostrado molesto con Asuma, Naruto le había contado que rechazó todas las llamadas de Asuma y que cuando hablaba con Kurenai era solo para saber de la pequeña Mirai.

—Propongo un brindis —Kushina levantó una copa —, por el Equipo Siete y el primero de muchos conciertos.

—¡Salud!

El ambiente en ese momento se sentía más ameno. Sakura sospechó que debía deberse al hecho de que estaban hambrientos y la apariencia de la comida en la mesa. Pero también sabía que se debía a la ocasión, ellos habían hecho un sacrificio para poder estar presentes en un momento tan importante. Intentó respirar y tranquilizarse, le molestaba el no haber conseguido ganar pero se dijo que habría otras oportunidades.

—¡Buen provecho! —dijeron todos al unísono antes de comenzar a comer.