Cielo Estrellado:
Una Noche Juntos, Solo Tú y Yo
Viorel Pov
Sobraba decir que casi me daba un ataque al llegar y verla ahí trepada en la barda haciendo equilibrio, ¿Qué pretendía con eso? La peor parte fue sin duda verla resbalar, no sé exactamente el modo en que lo hice pero, al siguiente momento ella estaba en mis brazos con las manos en el rostro, luego se me quedó mirando y finalmente masculló un "Tú" me atrevo a decir que, algo cargado de odio.
La dejé en el suelo y luego de eso, de repente comenzó a golpearme, natural, estaba bastante enojada con todo lo que había pasado, y de hecho, yo no estaba haciendo ni amago por pararla, solo podía pensar en la posibilidad de haberla podido perder una vez más.
Creo que nunca soportaría tal idea, la detuve y ella me miró con odio de nuevo y no me pude resistir, por más estúpido que sonara, me había vuelto adicto a ella, así que la atraje hacia mí y junté nuestros labios una vez más.
Ella me correspondió el beso y a cada instante que pasaba este se tornaba más apasionado o más bien, desesperado, como si cada uno estuviese ocupado en exigir más del otro y justamente cuando creí que podría volverse aun más intenso, ella me apartó de un empujón. Entonces nos quedamos mirándonos, frente a frente, con la respiración agitada y entre cortada y la confusión haciendo mella en el ambiente.
-"Ya no hagas eso, me confundes"-exclamó mientras retrocedía un par de pasos más.
-Tu igual me confundes, primero te comportas bien y luego me golpeas"- chisté yo, acortando la distancia.
-"¡Porque tú haces cosas estúpidas! ¡Por tu culpa casi me matan!"- reprochó entonces, ¿Qué siempre me iba a recordar eso?
-"¡Ya me disculpé por eso!"-repliqué comenzando a exasperarme.
-"Pero que te disculpes no cambia las cosas"- me contradijo, vaya, en eso tenía razón, suspiré un tanto desanimado, así no íbamos a llegar a ningún sitio.
-"Como sea, eso no es a lo que vine"- corté de una vez –"Quería que habláramos sobre todo este lío que se ha armado"- ella me miró aparentemente desconcertada, como si pensase que no teníamos nada más de qué hablar.
Estaba un tanto irritado por aquello, no se suponía que las cosas salieran así, se suponía que íbamos a arreglar todo, en lugar de eso, ella aparentemente estaba odiándome hasta nomás mientras que yo comenzaba a perder la paciencia y a exasperarme…
Entonces me pareció ver que una luz se encendía dentro del convento, no podía permitir que alguien nos descubriera, menos sino habíamos aclarado nada, jalé a Araziel del brazo y eché a correr con ella.
Araziel Pov
Otra vez corriendo, ¿Es qué eso era lo único que hacíamos cada que nos encontrábamos? ¿Correr? Era absurdo, traté de soltarme de su agarre pero me tenía firmemente sujeta y no tuve más opción que correr tratando de no tropezar y caerme. Pronto atravesamos la ya dormida Neo Verona, aunque mientras más avanzábamos más me iba dando cuenta del lugar al que quería llevarme: El Prado.
Corrimos por unos minutos más y cuando por fin llegamos, Viorel me soltó, más aun así yo arrebaté mi mano bruscamente y le miré frunciendo el ceño, demostrando claramente mi molestia.
-"Iban a descubrirnos"-se excusó Viorel, desviando la mirada ¿Y eso qué? De todas formas ya teníamos demasiados problemas.
-"Como sea, habla ya, no quiero que nos vean aquí y piensen que quiero matarte"- dije en tono enfadado, por unos momentos sus ojos azules estuvieron fijos en mí aunque luego simplemente suspiró y se sentó en el pasto como si nada.
-"Supongo que ya lo esperabas… yo… accedí a ser duque de Neo Verona"- musitó en un tono un tanto vacío, de todos modos, en algo tenía razón, aquello era algo que yo ya esperaba que hiciera.
Suspiré ciertamente fastidiada por tal cosa, ahora se quedaría en Neo Verona, haciendo mi vida un desastre, confundiéndome más, porque quería que se quedara pero, al mismo tiempo, quería que se fuera muy lejos, o sea, ni siquiera yo lograba comprenderme del todo.
-"Si, me lo suponía"- contesté mientras me sentaba a su lado ¿Eso era de lo que quería que habláramos? No podía ser solo eso –"Pero eso no es todo ¿verdad?"- dije, instándolo a continuar.
-"Acepté a cambio de que las cosas se hagan a mi modo"- murmuró, ¿A su modo? ¿A qué se refería con eso? Tal vez a que incluso alguien como él podría tener algún tipo de raro capricho.
-"No sabía que fueras un principito caprichoso"- argumenté mirándolo de reojo.
-"No se trata de ningún capricho"- replicó en tono serio –"Acepté ser duque a cambio de que dejen de perseguirte"- ¿Qué? Ahora sí que lo miré totalmente sorprendida, no podía creer que hubiera hecho eso por mí, no era como si con que solo lo dijera me dejaran en paz pero, incluso si no lo hacían, saber que había hecho eso por mí, significaba mucho.
-"No es como que te vayan a obedecer así nada más"- dije, fingiendo que no le tomaba mucha importancia aunque el que hubiera hecho aquello en cierto modo me hacía muy feliz.
-"Hay otra cosa"- murmuró, desviando la mirada y mordiéndose su labio –"Prohibí que cualquier persona de Neo Verona se acerque a Escalus"-
-"¡¿Qué hiciste qué?!"- exclamé –"¡Estás loco!"- le gruñí, porque sí, debía de haberse vuelto muy loco al prohibir eso, sobre todo sabiendo lo que Escalus representaba para Neo Verona y… oh, de nuevo, quería darle un buen golpe.
-"No estoy loco, sé muy bien lo que estas pensando"- aja, claro, lo miré fijamente, con los ojos entrecerrados esperando a una buena explicación de su parte –"Se lo que Escalus significa para Neo Verona, para ti y para mí pero… Ophelia está ahí, aun si yo me mantengo apartado, ella se las arreglará para encontrar algún modo de hacerme ir, no quiero que haga daño a nadie solo para atraparme, sobre todo, no quiero que te haga daño"-
Entonces se volvió para mirarme y una vez más me vi reflejada en sus ojos color cielo, todo… todo lo que estaba haciendo, era… era principalmente por mí, sabiendo eso, ya no podía sentirme enojada con él, ya no más.
-"Tienes razón"- accedí al fin, apartando la mirada de la suya porque tenía ese raro efecto de dejar mi mente en blanco y al menos por ahora no quería que eso pasara.
-"La mañana del día de mi "coronación" será la última vez que me acerqué a Escalus, después de eso, nadie podrá acercarse y pues yo… me preguntaba si querrías ir conmigo…"- al principio pensé en reírme por lo de la "coronación" pero, después, no pude evitar mirarlo perpleja de nuevo.
-"¿Seguro que no me matan si voy contigo?"- pregunté, aun no del todo segura por la idea.
-"No si estás conmigo"- contestó sonriéndome levemente, haciéndome sonrojar.
-"Tonto, no digas cosas como esas"- murmuré apenada, apartando de nuevo la mirada.
-"Vale, ya no digo nada"- su voz ahora se oía relajada, parecía que después de eso, la tensión había desaparecido al igual que mi enojo y… -"¿Araziel?"- me llamó, casi me obligué a tomar valor para mirarlo.
-"¿Dime?"- lo miré apenitas, ahí sentado a mi lado, con sus mejillas comenzando a tornarse rojas ¿Y ahora qué le pasaba?
-"¿Te gustaría ir al baile de "coronación"?"- preguntó en un murmullo poniéndose aun más sonrojado.
-"Yo… no lo sé"- contesté un tanto insegura, una cosa era ir a lo de Escalus pero… ¿Un Baile? Y sobre todo ¿Al baile en celebración del retorno de los Capuleto?
-"Por favor… de ese modo… todos verán que entre los Montesco y Capuleto ya no hay ningún tipo de enemistad"- insistió, incluso en eso tenía razón.
-"Lo… lo voy a pensar"- dije, porque si bien era buena idea, aun no sabía cómo iban a salir las cosas con lo de Escalus, tal vez lo mejor era pasar primero por eso y, luego, si todo salía bien, entonces iría a lo del baile, sí, eso haría.
Viorel sonrió de medio lado, aun sin quitarse de encima ese tinte de apenado que traía antes, mientras tanto, le vi rebuscar por algo entre sus ropas, hasta que finalmente sacó un rollo de pergamino con un listón dorado y se volvió de nuevo para mirarme.
-"Es… una invitación para el baile, es tuya"-murmuró sonrojándose más y extendiendo hacia mí el pergamino.
Aun dudando recibí la invitación, tratando de evitar mirarlo, pero por ello, mis manos se rozaron con las suyas y ambos nos miramos en silencio, fui capaz de sentir el momento en el que me sonrojaba pero no hice nada, me quede quieta ahí tan solo perdiéndome una vez más en sus orbes color cielo.
-"Araziel…"-musitó en tono quedo.
-"¿Si?"-murmuré, aun presa del hechizo que obraba en mí su mirada.
Pero ninguno de los dos dijo nada más, tan solo continuamos mirándonos, notando como cada vez estábamos más cerca el uno del otro; como nuestras respiraciones se volvían lentas y acompasadas, en esos momentos, me pareció que el tiempo se detuvo y, ante el primer roce, cerré los ojos, las sensaciones se multiplicaron, los labios de Viorel se movían con delicadeza sobre los míos, me sentí derretir una vez más, pero aun así correspondí.
Sus brazos rodearon mi cintura, acercándome más a él, yo por mi parte le abracé por el cuello negándome a perder el contacto y conforme el beso se hacía más intenso, más sentía que las fuerzas se me iban, y con cada roce, las dudas y mis miedos se iban, pensé que si tan solo pudiera permanecer de este modo con él, tan cercanos, entonces no necesitaría nada más, solo a Viorel.
Un sentimiento que deseaba que él compartiera conmigo, esa creciente necesidad de estar juntos sin que nada más importara, y con cada suspiro que escapaba de entre mis labios, la inseguridad se marchaba; mareada y fuera de control me pegué más a él, sus brazos apretaron su agarre, me sonreí, tal vez el tampoco deseaba dejarme ir.
-"Esta no es hora para que un príncipe vague"-
Me aparté de Viorel sobresaltada por la intervención de una voz que no reconocía, con la respiración agitada y sintiendo mis mejillas cálidas, me volví lentamente en dirección a esa voz.
Mi mirada chocó contra otra de un color ámbar rojizo, penetrante, helada, brillante, seria, y extrañamente, con un deje de oscuridad oculto tras ella, su dueño poseía unos cabellos rojizos y tozudos mientras que su piel nívea hacia un juego perfecto con su joven rostro…
-"¿Quién eres?"-la voz de Viorel se dejó escuchar, haciendo que volviera hacia él mi atención, tenía el ceño fruncido y aparentemente miraba fijamente al extraño.
-"Tu nuevo guardián, principito"- contestó el extraño, me permití entonces analizar su voz, era aterciopelada, tranquila, hasta el punto de rayar en la total indiferencia, era una voz bastante inusual.
-"Mi ¿Qué?"-exclamó Viorel, entonces me soltó y se apartó de mi para encarar de frente al extraño.
-"Vaya, no creí que fueras retrasado además de imprudente"-musitó el chico pelirrojo, burlándose de Viorel a quien sentí tensarse a mi lado.
-"Cállate y dime de una buena vez ¿Quién eres? Y ¿Qué demonios quieres conmigo?"-exigió Viorel, me volví para mirarlo, sus ojos azules denotaban una clara chispa de ira que el chico de cabellos rojizos no hacía más que avivar.
-"Ya te lo he dicho, tu nuevo guardián, Elliot"-contestó él, su nombre apenas fue un susurro, un nombre que extrañamente se me hacía conocido pero no sabía de dónde.
Me puse de pie y miré a Viorel con ojos ansiosos queriendo hacerle saber que lo mejor era que nos marcháramos de ahí; él asintió con la cabeza y se levantó sacudiéndose un poco el polvo de la ropa, sorprendiéndome después al tomar mi mano y jalarme para alejarnos de aquel lugar, dejando al extraño atrás.
Viorel Pov
Íbamos en silencio por las tranquilas calles de Neo Verona, de regreso al convento, de vez en cuando apretaba mi agarre sobre la mano de Araziel sin poder evitarlo, porque notaba como aquel sujeto de nombre Elliot aun iba tras nosotros, igual en silencio, mirándome fijamente como si tratara de evitar perderme de vista; Y fue del mismo modo hasta llegar al hogar de Araziel, donde, para empeorar las cosas, su madre ya nos esperaba en la puerta, sosteniendo una vela y mirándonos con cierto reproche.
Ninguno de los dos dijo nada, tan solo bajamos las cabezas como pidiendo disculpas, solté la mano de Araziel y la miré de reojo, ella me devolvió la mirada, fue como una especie de acuerdo silencioso, nos veríamos de nuevo pronto.
Después ella se apartó de mi lado y entró al convento seguida por su madre, Portia Montesco me miró una última vez antes de cerrar la puerta tras de sí, claramente como una advertencia.
-"¿Vas a continuar yendo tras de mí como un perro tras su hueso?"-pregunté con cierto fastidio una vez que solo quedábamos Elliot y yo, pude escucharlo reír suavemente, con arrogancia y burla.
-"Para eso me pagan principito"-contestó él, igual que si aquello no significara absolutamente nada.
-"Pues que mala forma de conseguir dinero"-repliqué pasando por su lado ahora dirigiéndome de regreso a donde la pilla de locos me hacían quedarme, el Palacio de Neo Verona, aquel que cuando niño fue mi hogar y que ahora no era para mí más que un brumoso recuerdo de una vida que ya jamás tendría.
-"No lo hago por el dinero"-escuché luego de unos instantes de silencio, Elliot de nuevo iba tras de mí pero al volverme para mirarlo pude notar por unos momentos, la tristeza impresa en sus ojos, luego simplemente me apartó la mirada como si no quisiera que yo viera aquello.
-"¿Y por qué entonces?"-pregunté, hallándome repentinamente interesado en saber los motivos por los cuales alguien como Elliot, que incluso parecía menor que yo haría algo como aquello.
-"Averígualo"-murmuró adelantándose a mí, era un gesto que interprete igual que si él se negara a permitirme mirarle el rostro –"Date prisa, se hará más tarde principito"-agregó, se pasó una mano por el cabello rojo, revolviéndoselo un poco y continuó caminando en silencio apenas a unos pasos por delante de mí.
Seguí con mi camino entonces, mirándolo cada vez más fijamente, nuevamente analizándolo, más a fondo después de la primera mirada; a simple vista lucía no solo menor que yo sino también más bajo y delgado, su piel era incluso más clara, de hecho, parecía bastante más frágil que yo pero al mismo tiempo tenía un aura oscura e imponente, un aura plasmada de sentimientos y señales confusas, en pocas palabras, Elliot se acababa de convertir en un misterio, o más bien, en un reto porque a cada segundo que trascurría, mi deseo por saber de él crecía, pero, más que nada, anhelaba saber la razón por la cual Conrad y los demás le habían elegido precisamente a él para cuidar de mi, precisamente a Elliot… Elliot ¿Qué?
Fin del capítulo XII
Kami-sama, después de meses de tener abandonado el fic por fin he conseguido terminar este capítulo, confieso que hubieron partes que no me tenían convencida del todo, notaran que incluso hasta puede que les den tedio, pero he puesto empeño y esfuerzo en ello, no tienen ni idea de la travesía que han sido para mí estos meses: tuve complicaciones en la universidad, un bajón de inspiración debido a mis padres y a cosas del corazón y finalmente lo que vino a quebrar el equilibrio en su totalidad fue que hace unos meses perdí a la persona que consideraba mi mejor amiga y que ahora lastimosamente sé que durante 5 años solo me anduvo odiando y buscando hacerme daño; como verán, la he pasado bastante mal pero, ahora, estando a una semana de empezar los exámenes en la universidad, he puesto todo de mi parte para regalarles un capítulo más, espero lo disfruten.
Bueno, tenemos un nuevo personaje, solo estará en estos últimos capis, es más, es bastante probable que salga del fic antes del final, ya verán, e igual, van a ver que pese a su apariencia, Elliot no es ningún fragilito, gracias a quienes esperaron tanto, pronto sabrán más de Viorel, Araziel, Louise y Elliot es una promesa n.n
Agradecimientos a:
Danibilbocas: Gracias por el apoyo, y la historia por fin sigue nOn; Neko-chan: Muchas gracias por tus consejos y tus lindas palabras, igual por ser fiel al fic y dejar tus reviews con tu apoyo, espero sigas leyendo con el mismo entusiasmo de siempre, suerte con tu fic n.n; Umizu: Nueva lector nOn bienvenida a mi mundo loco XD y gracias por decir tantas veces que te encanta el fic nOn me dio mucho gusto y ánimos, ya ves, es regalo de navidad, año nuevo, reyes magos, la candelaria, San Valentín, y Primavera XD sigue leyendo y dejando reviews nwn; Jane Capuleto: Nueva lector gracias por todo eh, por las palabras, me he reído mucho de lo de "perras falderas" gracias por leer y por el apoyo, también por el review, espero que dejes más, y bueno, como verás, yo voy de un problema a otro pero los soluciono sobre la marcha n.n;
Gracias por leer, espero ansiosamente sus reviews para tener muchos más ánimos para escribir n.n
AVISO, VAYAN A MI PERFIL Y SIGAN EL LINK PARA MI BLOG, AHÍ ENCONTRARÁN LAS FICHAS DE MIS PERSONAJES ORIGINALES JUNTO CON SUS RESPECTIVAS IMÁGENES.
Hasta la próxima, y como siempre digo, nos vemos en Neo Verona para dar un paseo en Ryuuga y tal vez fastidiar un poco a Viorel XD
