Italia.

Nuevamente todos iban en el avión charlando, bromeando, jugando, dormiendo, pero la señora Agreste no. Ella miraba a su marido que estaba sentado junto a ella, veía ese cabello rubio moverse y de vez en cuando chocaba con su rostro.

¿Cómo es que aún tenía tanto cabello? No lo sabía.

Volteó hacia atrás para ver con una sonrisa como su hijo y Marinette iban dormidos, ambos tapados con una sábana, ella apollaba su cabeza sobre el hombre de Adrien y el tenía apollada su cabeza sobre la de ella. Corrió un poco más la mirada y vio como Alya tomaba fotos del momento, luego le pediría copias.

Bueno, volvamos al inició, ella sentía esos pelos rubios chocar contra ella de vez en cuando.

Suspiró molesta y empujó a su marido haciendo que este la miré de costado.

-¿Ahora qué te pasa?

El hombre sonrió con clara burla ya que sabía que pasaba.

-Sigues envidiando mí hermoso cabello lo se.

La mujer lo agarró del brazo molesta.

-¿Por qué rayos estaría envidiando el bello de tus accilas?

Ya se descubrió, el hombre llevaba una musculosa e iba con los brazos levantados.

-Hazme el favor de afeitarte o no usar musculosa cuando estoy cerca de ti.

Gabriel volteó la cabeza ofendido y la mujer suspiro con alivio por ganarle esta vez.

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Luego de dos horas más de viajé llegaron a su destinó y ahora estaban mirando como Gabriel Agreste miraba con enojó a una anciana y viceversa.

-Gabriel.

La mujer le saludó.

-Arpía.

Gabriel se ganó un golpe en la cabeza por parte de su mujer.

-Ya comportate, recuerda que esta arpía es mí madre y nos quedaremos aquí mientras estamos en Italia.

-¡Abuelita, te extrañe mucho!

Nino se acercó y abrazó a la señora que correspondió alegré.

-Yo también te extrañe, me alegra que te hayas cortado el pelo, ya parecias una niña.

Mientras tanto Adrien estaba en un rincón deprimido por ser confundido por Nino y por ser llamado niña.

-Él no es nuestro nieto, es este.

Un hombre veterano se acercó y señaló a Adrien el cual sonrió alegré.

-Lamentablemente es este hippie de cabellos largós.

Nuevamente se deprimio mientras Marinette se acercó a consolarlo y los dos mayores se miraron con alegría.

-No te preocupes, ellos te quieren y yo también.

El rubio y la chica se miraron envueltos en su propio mundo hasta que...

-¡Que alegría, tengo una nieta muy linda!

Los abuelos de Adrien agarraron a Marinette y la abrazaron.

-¡No la toquen, ella es mía!

Adrien tomó a Marinette del brazo derecho y los abuelos del izquierdo, mientras ella estaba sonrojada y alegré por lo que dijo el chico.

-Con que tuya.

Una mano se posó sobre el hombro de Adrien y este palidecio al ver a su madre y a la de Marinette con una sonrisa aterradora.

-Debemos tener una muy larga charla.

Y fue arrastrado a una habitación oscura mientras pedía clemencia.

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Dos horas más tardé.

Gabriel invitó a todos a almorzar a un restaurante y ahora todos los chicos esperaban a sus enamoradas.

-¿Así que tu y Alya son novios?

Nino escupió el jugó y miró a la madre de Alya.

-Así es, cuando estuvimos en México ella casi abusa de mi.

La señora Marlena quedo estática al oír eso y el chico miró hacia las escaleras junto a los demás al ver como sus chicas se acercaban.

-¡Wow!

Ahora todos miraron como los demás hombres miraban a SUS chicas en sus vestidos.

-¿Qué dicen si vamos a comer a casa?

Gabriel miró a los adolescentes y todos asintieron.

-¡Adrien!

El chico volteó para ver quien era y vio...

-Que gusto volver a verte.

Adrien sintió como alguien lo asesinaba con la mirada y vio a Marinette con un rostro que jamas vio en ella, enojó.

-Hola Lila, que gustó verte de nuevo.

Nino saludo a la chica sin darse cuenta que se avecinaba una tormenta y Nathaniel agradecía que esta vez no era él el metido en problemas.

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Tras almorzar Marinette no le dirigió una sola palabra a el chico que no se esforzó en apartar a Lila cuando lo abrazó.

Ahora todos estaban caminando un poco para conocer el país.

-Amigo, no se que pasa pero metiste la pata.

Adrien miró a Nino con enojó pero decidió ignorarlo.

-Así que mí hija se a vuelto una pervertida hormonal.

Alya miró a su madre con espanto.

-Tu novio ya me dijo que tu lo llevaste a un callejón y casi abusas de él.

-¡Fue solo un beso y era el callejón del besó de México!

-Ajam.

Su madre no le creyó y ella miró a su futura víctima con enojó pero este le tiró un besito al aire.

Kim se acercó a los otros tres chicos con una sonrisa.

-No se ustedes pero a mí Lila me parece bastante sexy para Agreste.

-Lo mismo digo.

Nathaniel habló por error y sintió un aura oscura detrás de él.

-Ya metí la pata.

Nuevamente los que más sufrían eran Adrien y Nathaniel aún que a Nino le tocaría sufrir física y verbalmente después.

-Oigan, miren esa torre esta por caerse.

Todos se asustaron por lo que dijo Nino pero lo miraron con enojó al ver que era la Torre de Pisa.

-Recuerdenme darle un libró de geografía e historia cuando volvamos.

Asintieron a lo dicho por Gabriel Agreste.

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Ya siendo de noche cada cual se iba a su habitación a dormir.

-¡No voy a dormir con Adrien, yo dormiré con mí esposa y punto!

Su suegra lo agarró de la oreja y su suegra lo apuntó con una pistola de caseria.

-Por éso digo que voy con Adrien.

Padre e hijo se fueron a dormir a la misma habitación y los veteranos sonrieron.

-¿Lo encontraste?

La mujer miró a su marido el cual amplió su sonrisa.

-Si.

Y colocaron una trampa de oso en la habitación de cada hormonal adolescente y le dieron a Nino un chaleco antibalas al ver que Alya lo miraba con sed de sangre.

Y así llegaron a Italia, tres de cuatro estan en problemas (que suerte que Alix aún no le da atención a Kim), tres de cuatro chicas planean algo y la señora Agreste compró cera para que su marido se afeite.

Continuará...
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Hola!

Gracias a todos aquellos que siguen leyendo esta historia y a los que comentan muchísimas gracias.

Hasta la próxima...