Capitulo 12

"Estas loco, ¿lo sabías?"

Me encontraba acostada en la cama, pensando en cosas- la vida, y eso no es una buena cosa. Ya ves, tengo una tendencia a pensar sobre muchas cosas. Es por eso por lo que odio estar despierta cuando trato de dormir. Preferiría golpear mi cabeza contra un ladrillo en vez de pensar.

Llámame loca, pero eso haría que dejara de pensar.

Suspirando, me senté en la cama, frotándome con brusquedad las sienes, tratando de calmarme antes de volverme loca.

Son casi las dos de la tarde y estoy agotada, pero el sueño aun no me ha vencido y no tengo ni idea porque.

Mis padres están en el trabajo y no volverán hasta más tarde. Estoy atrapada aquí flotando entre mis pensamientos. Eso no es una buena combinación.

Si yo no estuviera encerrada. Me hubieran dejado ir a casa de Stormfly o algo así.

Al tirar de la manta destapando todo mi cuerpo, me cambié de lugar para que mis pies salieran por un lado de la cama. Mirando a mí alrededor, traté de encontrar algo que pudiera quitar de mi mente las cosas… Pero no hubo suerte.

Mis padres se llevaron todo. Mi TV, ordenador, iPod, portátil, mp3 (no preguntes porque todavía tengo uno, porque no tengo ni idea), y mi teléfono.

Si, me quitaron el teléfono apenas una hora después de que llegue de nuevo a casa. Que por cierto, terminé entrando en casa de manera que ellos no me encontraran. No me descubrieron esta vez. Si hubiera tenido esta suerte la última vez.

Así que, ahora, estoy atrapada aquí, en casa, aburrida con mis pensamientos, sin hacer absolutamente nada y pensando en todo.

Me arrastre a mi misma de mi cama, me dirigí al cuarto de baño donde me despojé de mi ropa, la tiré al cesto antes de entrar a la ducha donde abrí el grifo y deje que el chorro de agua caliente cayera en mi contra.

Esto se sentía como el sexo- disculpa el juego de palabras.

Vertiendo el champú en mi cabeza empecé a frotar el cuero cabelludo. Cerré los ojos, sintiendo en todo el momento lo que estaba haciendo. El mejor momento del día es cuando me doy una ducha, porque estoy sola, sin interrupciones y puedo permanecer tanto tiempo como quiera- siempre y cuando el agua pueda estar caliente, antes de pasar a fría.

Froté la barra de jabón a lo largo de mis brazos y piernas, tarareaba el ritmo de mi propia melodía, moviendo la cabeza sin pensar en la canción que estaba componiendo. Cerré los ojos una vez más, el agua cayó por mi cuerpo, dejando caer el jabón de mi cuerpo y del cabello.

Moví los brazos arriba y debajo de mi piel, sentí mis mejillas rojas cuando los pensamientos de Hiccup recorriendo con sus manos todo mi cuerpo, vinieron a mi mente. Era como si él estuviera con sus manos sobre mí. Mordiéndome el labio, me froté el cuello, donde me imaginaba como Hiccup colocaba besos suaves sobre él.

Me quejé en voz baja, la imagen en mi cabeza era tan viva como si estuviera sucediendo… como si fuera real.

Mis ojos se abrieron de golpe, mi boca estaba abierta, mis manos se congelaron. Miré alrededor, dándome cuenta de que estaba en la ducha yo sola, e Hiccup no estaba allí.

¿Qué demonios acababa de suceder?

Estaba teniendo pensamientos sexuales con Hiccup. La parte de atrás de mi cabeza rompió mi tranquilidad, hice una mueca de dolor.

Maldiciéndome a mi misma mentalmente, rápidamente me aclaré, lavé mi cabello con acondicionador antes de que fuera demasiado tarde y saliera agua fría de mi ducha. Al salir de la ducha, agarré una toalla y envolví mi cuerpo.

Al entrar en mi habitación, me cambié rápidamente a un par de pantalones de chándal y una camiseta antes de secar mi pelo con la toalla y tirarla a un lado.

Sentada en el borde de mi cama, me pasé mis dedos por el pelo, cerrando los ojos con fuerza.

¿De verdad que acabo de hacer lo que creo que hice en la ducha? No quería creerlo. No pude. Quiero decir…yo? Pensando en Hiccup…de esa manera? No me lo podía imaginar.

Pero lo hiciste antes. La parte posterior de la cabeza me golpeo una vez más, me volvía loca.

Me tiré hacía atrás sobre mi espalada, mis rodillas dobladas en el borde de la cama. Me estaba volviendo loca, no había otra explicación.

Quiero decir, ¿Cómo podría yo, Astrid Hofferson, hacer esto? ¿Pensar de esa manera?

Es posible, lo sé.

¿Pero con Hiccup?

Mátame ahora.

"Es hot y lo sabes". La voz volvió a hablar.

Se que es hot. Lo es cuando fuma, pero es un criminal. Un criminal muy hot, atrevido y misterioso…

"Para Astrid!, para de pensar de esa manera. Sigue siendo un asesino bipolar". Mentalmente me dictaba.

Gemí.

¿Por qué la vida tiene que ser tan confusa?

-Astrid!-, Gritó la voz molesta que pertenecía a Gustav, mi hermano.

-¿Qué?- Dije en voz alta. No estaba de humor para sus tonterias.

-Stormfly está aquí!-, grito de nuevo.

Inmediatamente me puse de pie, corriendo hacia la puerta para bajar las escaleras, donde estaba Stormfly de pie.

-Stormfly!- Grité corriendo hacia ella y tirando de ella para darle un fuerte abrazo.

Storm fue la distracción perfecta para alejarme de los pensamientos de Hiccup.

Ella se rió, me abrazo de nuevo. –Hola Astrid.- Se alejo.

-¿Qué estás haciendo aquí?-, Cuestioné entonces me acordé que ella no sabía que estaba castigada.

-¿Qué? ¿No puedo visitar a mi mejor amiga?- Ella me dio una mirada de sorpresa, mientras jugaba sonriendo, mostrándome que estaba bromeando.

Me eché a reír. -No, por supuesto que puedes. Es que…. No importa.- Sacudí la cabeza.

Ella me dio una mirada extraña. –Okay-, se rió antes de entrar a la sala donde Gustav estaba jugando a los videojuegos.

-Lárgate perdedor, Stormfly y yo tenemos que hablar.- Le eche un vistazo detrás de mí, haciendo un gesto hacia las escaleras.

-No-, continuó jugando.

Arqueé una ceja. -¿Estás seguro de eso?- Caminé hacia su Xbox, inclinándome hacia el botón de encendido. -Di no lo haré-. Le advertí.

-Esta bien!- El saltó sobre sus pies, puso los brazos delante de él, agitándolos fuertemente para que no lo hiciera.

El sabía que no debía meterse conmigo.

Sonreí –Vete-.

Rodó los ojos antes de poner en pausa el juego y subió las escaleras hasta su cuarto.

Me volví hacia Stormfly, con una sonrisa de satisfacción. -Eso siempre funciona.-

Ella sacudió su cabeza -Eres tan mala con el-.

-No, no lo soy.- Declaré a la defensiva. -Se iba o nos escuchaba a nosotras hablar.- Me encogí de hombros, tomando asiento a su lado en el sofá.

-Como sea,- Ella juguetonamente rodó los ojos hacia mí.

Jugué con mis uñas, esperando a que ella iniciara la conversación. Ella, obviamente, vino por una razón, a pesar de que ella me quisiera ver.

Como era de esperar, ella empezó a hablar. -¿Dónde te fuiste después de la fiesta de anoche? Tu, desapareciste!-.

-¿Qué? Yo te estaba buscando! No te podía encontrar en ningún lugar.- Le di una mirada incrédula. Juré que mis ojos estaban a punto de fulminarla.

-¿Cuándo?-

-Exactamente!- Le dije alzando mis manos al aire. -Ni siquiera sabes cuándo. ¿Dónde te metiste? Estaba tratando de buscarte pero tú me dejaste.-

-No te abandoné! Fui al baño.-

Arrugué la cara. -¿Cómo que fuiste al baño? No estábamos en una fiesta en una casa!-

Se quedó inmóvil, cerrando la boca antes de sonrojarse y mirando hacia abajo, avergonzada. -Bueno, verás….Yo…-

-Oh Dios, Stormfly…. ¿Qué hiciste?- Me podía imaginar todos los lugares posibles. -No te fuiste a una casa de chicos, ¿verdad?-

-¿Qué? Oh, no!- Ella sacudió la cabeza enérgicamente.

-Entonces, ¿dónde fuiste?- Fruncí las cejas juntas.

-Yo, bueno….Verás, Realmente tenía que ir al baño, y como dijiste no había un sitio para ir, así que… tuve que ir al bosque y bueno, hacer pis.- Miró a lo lejos.

Mi boca se abrió en shock.

-Stormfly!- Grité.

-¿Qué?- Ella tímidamente evitaba mi mirada.

-Eso es asqueroso!- , Grite. -Eso es peor que ir a una casa de chicos! Hubiera preferido que fueras a una casa de extraños que al maldito bosque!-

-Sh! Puedes dejar de gritar? Tu hermano está arriba!- Ella me dijo.

-No me importa! No sabes quién pudo haberte visto o qué tipo de criatura podría haber estado allí.- Negué con la cabeza por su estupidez.

Quiero decir, Stormfly no siempre fue la más brillante de todas, pero, maldita sea, no creía que fuera tan estú*pida.

-Lo sé, pero, bebí mucho y realmente tenía que hacer pis…- Ella apartó la mirada de mi.

Suspiré. -Estás loca, ¿lo sabías?-

-Pero me quieres, ¿verdad?- Ella pestañeó, y me dio una –linda- mirada.

Me eché a reír. -Estoy contenta de que nada te haya pasado.-, Pensé de nuevo cuando me encontré con Hiccup y su grupo en el bosque, mi estomago se revolvió.

-¿Y tú?- Stormfly cruzo las piernas, volviéndose para mirarme mejor.

-¿Yo qué?-

-¿A dónde fuiste? Te estaba buscando por todas partes después y no te pude encontrar.-

-Yo-. Me detuve. No podía decirle con exactitud acerca de Hiccup y lo que vi. Le prometí que no diría nada y bueno, no quería morir. -Me fui a casa. Es decir, se estaba haciendo tarde y pensé que te habías ido y eso fue lo que hice.- Sin pensar me encogí de hombros.

Odiaba mentirle a ella (o a cualquier persona), para el caso. Pero esto tenía una buena razón y era totalmente correcto mentirle.

-Lo siento.- Ella me dio una mirada con significado.

Yo sonreí. Stormfly siempre es tan blandengue. A pesar de que parece dura, odiaba a la gente molesta. No es que ella realmente me ponga de mal humor o cualquier cosa.

-Esta bien.- Levanté mi mano con desdén.

Astrid estaba a punto de decir algo mas cuando alguien empezó a hablar en primer lugar, interrumpiéndola.

-¿Astrid?- Volví la cabeza para ver que mi madre estaba de pie en la puerta de la entrada principal.

-Ah, hola señora Hofferson.- Stormfly sonrió cortésmente, saludándole.

-Hola cariño,- Mi mama le devolvió la sonrisa. -¿Cómo estás?-

-Estoy bien. ¿Y tú?-

-Bien-.

Eso es raro… Mi mama ni siquiera dijo nada de porque Stormfly estaba aquí.

-Esta bien, amor.- Mi mama sonrió de nuevo. -No te lo tomes mal, pero ¿qué estás haciendo aquí?- Ella juntó las cejas, mientras ponía la correa de su bolso sobre su hombro.

Hablé demasiado pronto.

-Solo pensé en pasar para hablar con Astrid.- Stormfly hizo un gesto hacia mí con la mano.

-Oh, lo siento cariño, pero, Astrid está castigada.-

Stormfly giró la cabeza para mirarme a la cara.

Yo inocentemente mordí el labio.

-¿No te dijo eso?-, Cuestionó mi mama.

-Te llevaste el teléfono lejos, ¿recuerdas?- Le dije con una voz dulce a mi mama.

Ella simplemente me ignoró.

-No, no lo hizo…- Stormfly me lanzó una mirada.

Me encogí de hombros.

Stormfly miró por encima a mi mama. -Lo siento señora Hofferson. No lo sabía.- Se puso de pie.

-Esta bien, no te preocupes por eso.-

Stormfly me miró. -Te veré…-

-En el colegio-. Terminando mi madre por ella.

Le señalé a mi mama. -Lo que dijo.-

Ella asintió con la cabeza antes de dar la vuelta hacia mi madre. -Está bien, lo siento por la intrusión.-

-No molestas cariño. Te veré pronto, ¿de acuerdo? Dile a tu madre hola de mi parte!- Ella hizo señas a Stormfly que acaba de salir de la casa.

Al oír la voz de Stormfly contestar a mi madre, cerró la puerta.

-¿No te dije que te quedaras castigada?- Mi mama me dio una mirada amenazadora.

-¿No dijiste que te ibas a trabajar?- Le espeté a su vez.

-No uses ese tono conmigo.- Advirtió con los ojos entrecerrados.

Aparté mi vista. "Bi*tch", dije para mí misma, lo suficiente bajo para que solo lo escuchara yo.

Pero es que tenía los oídos de un halcón, había oído todo. Acercándose a mí, estaba al pie del sofá. -¿Qué acabas de decir?-

-Dije que estás haciendo en casa?- Ignoré su mirada furiosa.

Ella dejo caer el tema, no quería iniciar una discusión.

Gracias a Jesucristo.

-Me dejaron salir antes de tiempo porque terminamos con los pacientes que estaban programados para hoy y no quedaba nada que hacer en la oficina.- Ella comenzó a caminar hacia la cocina.

-Oh, bien,- Me levanté del sofá, dirigiéndome a pie cuando su voz me detuvo antes de continuar caminando.

-No quiero más invitados sorpresa, Astrid. Recuerda, estas castigada.-

-¿Cómo podría olvidarlo?-, dije antes de mostrarle mi pulgar hacia arriba y una sonrisa falsa. Ella se limito a mover la cabeza, alejándose de mí.

Me alejé.

Haciendo mi camino por las escaleras, abrí la puerta de la habitación de mi hermano, metiendo la cabeza en el interior para verlo lanzar una pelota de baloncesto en el aire antes de que la capturara y repitiera lo mismo. -Puedes volver a bajar. Stormfly se ha ido y mama llegó a casa.-

-Okay-, disparado se levanto de su cama, dejando caer la pelota en un montón de ropa antes de salir corriendo y bajar las escaleras.

Negué con la cabeza antes de entrar en mi habitación y cerrar la puerta detrás de mí.

Caminando a mi cama, me dejé caer encima de ella, con mi cabeza en las almohadas. Antes de darme cuenta, el sueño finalmente se hizo cargo de mí, y mis ojos se cerraron completamente.

-

Golpe.

Gimiendo, traté de que el ruido se parara.

Golpe.

Que demonios….?

Dándome la vuelta, mire el gallo que colgaba sobre mi cama que decía 20:45.

Choque, golpe, golpe.

-Mier*da-, escuche a alguien que murmuró aireadamente hacia sí mismo.

Me senté en la cama una vez que me di cuenta de que el sonido venia de dentro de mi habitación. -Gustav?- Grité en voz baja.

No hay respuesta.

-Mama?-

Nadie respondió.

-Papa?- Ahora poco a poco me desplacé hacia arriba, dejando caer mis pies sobre el piso de madera, mi corazón se aceleraba con cada paso que daba. -Hay alguien ahí?-

Dándome la vuelta, me choqué contra algo, o mejor dicho, alguien.

Abrí la boca, a punto de gritar con todas mis fuerzas, cuando una mano agarró mi boca. Empecé a flipar, tratando de quitarle la mano de mi boca.

-¿Te calmarás? Soy yo!- Oí el susurró de alguien.

Alguien que me sonaba bastante familiar. Me calmé lo suficiente como para que la persona quitara la mano de mi boca, me di la vuelta para ver a Hiccup de pie delante de mí.

-¿Qué demonios?- Susurré en silencio, recordando que mi madre estaba en la planta baja.

-¿Vas a dejar de hablar tan alto? Me estás dando migraña.-

Estaba a punto de tomar represalias a su pregunta ton*ta y decir algo cuando las luces de fuera iluminaron su cuerpo, arrojando un resplandor suave que contrastaba con el color de su piel – pero no se trataba de cualquier color.

Era sangre.

Ya que todos escriben cosas de Halloween ¿por qué yo no?

-Gracias por su paciencia, por fin estoy de vuelta.