Piscis
Undécima hora de las Doce
Atenas, Grecia
"Blue velvet", Lana del Rey.
Original de Tony Bennett, aunque la más famosa es de Bobby Vinton.

La fría brisa nocturna removía las hojas de los árboles del parque por donde la diosa se adentraba con suavidad, sin emitir ningún sonido. Las suaves pisadas se amortiguaban sobre el suelo terroso.

Alrededor, una atmósfera de serenidad y silencio al amparo de la noche y con beneplácito de todas las criaturas.

She wore blue velvet…

Un silencio sólo resquebrajado por el sonido del agua fluyendo de una fuente, y hacia el origen de aquel cristalino rumor se dirigió casi flotando, con el vuelo de su vestido.

Sabía que encontraría allí al excaballero de Piscis.

Afrodita era incapaz de vivir sin estar rodeado de una naturaleza frágil, bella y a la vez peligrosa. Sobre todo por el inmenso jardín de rosas que aquel parque contenía, donde anualmente se celebraban competiciones para escoger la más hermosa de ellas.

Softer than satin was the light from the stars…

La silueta del sueco se recortaba en la oscuridad, iluminada gracias a la aterciopelada luz de una pequeña farola.

—Dime que ninguna de estas rosas es tan bella como las que podía hacer crecer en el Santuario.

Atenea detuvo sus pasos y miró en derredor, observando bajo aquella débil luz el resto de las flores allí plantadas.

Afrodita giró la cabeza hacia su diosa, con una expresión en principio desafiante, pero en el fondo con cierto grado de desesperación. Ansiaba la respuesta.

Like a flame burning brightly…

Con un leve cabeceo y una sonrisa, la diosa se acercó al caballero de Piscis, acariciándole el brazo.

—Desde luego que no, Afrodita. Pero aún cuando las tuyas son las más bellas y perfumadas que crecen sobre la Tierra, no debes desmerecer a las demás. Éstas son flores ornamentales, hechas expresamente para deleitar los sentidos básicos de los humanos. Las tuyas tienen otra función.

Él hizo caer sus párpados delicadamente, mirando las flores con detenimiento. Señaló entonces un pequeño rosal. Los capullos se hallaban cerrados, pero podían adivinarse los pétalos.

—¿Habías visto alguna vez rosas azules?

Atenea negó con la cabeza. Miró al hombre que tenía a su lado. Se percató de que abría la mano y la extendía hacia el peculiar rosal, emanando una luz dorada.

Ours a love I held tightly, feeling the rapture grow…

Rápidamente, los pequeños capullos comenzaron a abrirse delicadamente, como si repentinamente hubiera llegado la primavera.

Revelaron entonces su color azul. Sutil.

—Son mucho más bellas que las mías— susurró suavemente.

Preocupada, Atenea le preguntó si aquello le molestaba.

—No— contestó él, esbozando una sonrisa—. Es más, me maravilla saber que hay flores mucho más bellas que las que podía hacer brotar en mi jardín.

—La belleza es un concepto muy subjetivo— apuntó la diosa—, lo que es bello para unos, es horrible para otros. Y por muy seguro que estés que tus rosas son las más hermosas, siempre va a haber alguien que te supere.

Warmer than May her tender sighs…

—Como me superó el caballero de Andrómeda…

Aquella declaración provocó un estremecimiento de ternura en la diosa, quien acarició las manos de Afrodita.

—Así es la vida— musitó—. El orgullo y la soberbia nos ciegan, impidiéndonos ver que hay personas con más talento. Pero ello no significa que tú carezcas de él. Y yo quiero seguir gozando con tu presencia.

But in my heart there'll always be, precious and warm a memory through the years…

El sueco inspiró y espiró profundamente, permitiendo que sus ojos azules derramaran lágrimas, que se deslizaban por sus mejillas.

Ella alargó la mano para retirárselas, pero Afrodita se lo impidió. Prefirió deslizar la palma de su mano y recoger aquel fruto húmedo de su orgullo herido.

Después, alzando esa misma mano con suavidad y un delicado gesto, hizo brotar un capullo, que se abrió por completo al instante. Una hermosa rosa azul. Sin espinas.

Abrió con delicadeza la mano libre de Atenea y depositó la flor en la palma, haciéndole cerrar la mano.

—Iré.

And I still can see Blue Velvet through my tears.


NOTAS:
Luna: Muchas gracias por leer el fic, me alegra que te guste la historia. Espero que te agrade el capítulo dedicado a Piscis. Es corto, pero era una escena que tenía muy ligada a la canción cantada por Lana del Rey.