Capítulo 12: Un espíritu, luego dos y de ahí fueron multiplicándose como mosquitos hambrientos, dieron la bienvenida para Don Ávido, el cual había regresado de su viaje al Santuario, dejando aquella advertencia para su antiguo Maestro Hakurei del Altar y a Athena. En los balcones de la Mansión, allí se hallaban Laimargos junto al joven moreno y vestido de negro, elegante junto con una copa de vino, acompañados por dos Sirvientes.

- Ah, ya regresó de su viaje, ¿cómo ha estado el viejo Santuario, Don Ávido?.- Preguntó el muchacho de cabellos negros y sin dejar su copa de vino.

- Jejejeje, ¡sigue siendo un montón de rocas, bien podrían apoderarse del Mundo esos perdedores sin ambición!.- Respondió el hombre, quien sostenía una moneda en sus manos, burlándose de aquellas personas que fueron sus Maestros, sus Instructores y que ahora era un traidor, un desertor junto a sus seguidores.

- Parece que el estúpido Asesino del Santuario ya olfateó la Iglesia.- Informó el peli negro con risa en su voz.

- Jejeje, ¡ya era hora!.- Festejó Ávido, tomando un cigarrillo y listo para encenderlo.

- ¡Allegre está ahí, ese pequeño polluelo no tendrá oportunidad!.- Exclamó Laimargos con seriedad en su voz y sin dejar de comer.

- ¿En serio, Allegre?. Mala suerte para el nuevo Usuario de la "Energía de la Muerte", de todos tenían que caer en manos de Allegre, ¡espero que se diviertan!.- Dijo Ávido su "lamento" por aquel Guerrero, sin importarle demasiado, al ser nuevo, mientras que se dirigían todas las miradas hacia la Iglesia.


- Bueno, hemos llegado, la Iglesia.- Dijo Perla, admirando aquella magnífica estructura y su arte.- Oigan, esperen.- Les detuvo ella.

- ¿Qué pasa?.- Preguntó Albafica.

- No está mintiendo, ella tiene razón, al acercarnos, se siente un Cosmos terrible.- Advirtió Gioca a todos los presentes.

- ¡Parece que ahora sí estás asustado, mocoso!.- Se giró Manigoldo hacia el chico, quien respondió que no temía en lo absoluto.- Je, como sea, ¡entremos, Albafica, Señorita Perla!. Damas primero.-

- Hay que someter a esos Caballeros.- Finalizó Albafica, sin embargo, desde el interior de la Iglesia un grito aterrador se sintió en todo el lugar, provocando que Perla pegara un salto y cayera en los brazos de Manigoldo, quien sonrió ante aquel "reto" que les deparaba en aquel edificio.

- ¡¿Qué fue ese grito?! ¡¿Vino de adentro?!.- Preguntó Gioca, aterrado.

- Je, ¡esto se pone interesante! ¡Jajajajaja!.- Exclamó el peli azul, mientras que se reía y derribaba las puertas de la Iglesia, provocando un gran estruendo con su caída.

- Oye, entrar a una Iglesia derribando sus puertas de una patada, es de muy mal gusto.- Le cuestionó Albafica a su amigo aquella actitud.

Delante de ellos, en las escalinatas que daban al Altar, allí se hallaba aquel sujeto sonriendo de forma malvada, sosteniendo al Padre de la Iglesia como su rehén y a su alrededor yacían muertos los fieles y demás miembros de la Iglesia, asesinados a sangre fría, rodeados de botellas de alcohol y demás.

- ¡¿Qué no ven que estamos ocupados en la Confesión, Pecadores?! ¡Digan la verdad ante Dios!.- Les advirtió el sujeto, burlonamente, mientras que le daba un trago hondo a su bebida, a su vino tan apreciado.

- ¡¿Qué haces, remedo de Sacerdote?! ¡Matar a tus Compañeros mientras bebes ya es demasiado!.- Se burló Manigoldo, quien no soltaba a Perla y ésta se quedaba sonrojada por aquella protección que aquel hombre, aquel que consideraba un "Payaso", le estaba dando.

- Je.- Río el "Sacerdote", limpiándose con la manga derecha de su Hábito, el vino que había quedado en sus labios y de ahí, volvía a beber.- ¡Es Castigo Divino, estos Hombres estuvieron guiando a la gente por el camino incorrecto!.- "Respondió" de aquella manera.

- ¿Castigo Divino? ¿Esto?. No, es muy cruel.- Le cuestionó Manigoldo aquella masacre al rival.

- Es...¡Es verdad! ¡Dices ser un Sacerdote, pero yo aprendí que no pueden matar, porque es un Pecado Mortal y sumado ello, está en lo que les llaman ustedes, "Los 12 Mandamientos"!.- Exclamó Perla con furia hacia aquel hombre.- ¡Además de ello, mira, eres un enfermo, un desquiciado, psicópata, les rompiste todos los huesos de sus cuerpos!.- Mostró la evidencia de los fallecidos.

- ¡Jajajaja!. Un niño no entendería, ni siquiera una forma de vida avanzada desde lo más remoto de la Galaxia misma, ¡la verdad del Hombre son su instinto y sus deseos más sinceros, ese es el único camino que lleva a Dios!.- Se burló el rival, mientras que alzaba sus brazos hacia ambos lados.- ¡Yo soy Allegre, el Misionero que predica esta Enseñanza en persona, así que si me van a dar un Sermón, mejor que lo hagan físicamente!.- Se presentó el oponente con orgullo y una mirada de superioridad.- Me pregunto si ustedes son capaces, Miserables Caballeros y Alienígena.

- ¡¿Qué?! ¡Para tu información no soy un ser bruto y sin sentimientos, tú eres el monstruo! ¡Te voy a dar una lección que nunca olvidarás, cobarde, no tienes remordimientos por nada, estas muertes que has hecho, las pagarás, una por una!.- Le advirtió Perla con rabia, quien iba a enfrentarlo, pero Manigoldo la detuvo.

- Je, ¡averigüemoslo, alcohólico! ¡Empieza a rezar a los Sacerdotes que se encuentran aquí, para que te lleven al Paraíso!.- Respondió el peli azul, aceptando el duelo y de ahí, encendiendo su Cosmos, extrajo las almas de los fallecidos, eso le dio la oportunidad al joven Padre de la Iglesia para salir de allí, siendo protegido por Perla, quien desenfundó su Lanza de Combate.

Aquellas Almas se dirigían hacia Allegre, estaban listos para el gran momento.

- ¡¿Acaso esos Fantasmas le sacará el Alma?!.- Se preguntó Gioca con asombro.

- Jajajajaja, ¡iluso! ¡"ESPIRÁCULO SANTO"!.- Respondió Allegre y de ahí lanzó su defensa, la cual evitó ser atrapado por los Espíritus, alejándolos a todos, como si se tratara de algún Sacramento.

- ¡¿Qué?! ¡¿Las Almas fueron purificadas?!.- Quedó Manigoldo asombrado por aquella defensa.-

- ¡Mira, Manigoldo!.- Señaló Perla.

- Las técnicas con la "Energía de la Muerte" utilizan el poder espiritual como medio de ataque, ¿cierto?. Pero, ¡la combinación de este vino con mi "Aliento Purificador" contra cualquier Espíritu Maligno!. En otras palabras, ¡tus técnicas con la "Energía de la Muerte" no me harán nada a mí, Ballena Negra!.- Se presentó, tras haber explicado aquello, portando la Armadura de Ballena.

- ¡Una Armadura Negra!.- Exclamó Gioca con asombro.

- Por fin se muestra cómo es.- Quedó Albafica sorprendido de aquel "cambio".

- ¡Ja!. Qué buen truco.- Le "felicitó" Manigoldo.

- ¿Truco? ¿Dime que tienes un plan?.- Preguntó ella, viendo que aquel sujeto era un gran problema para ellos.

- ¿Qué pasa, Gemita? ¿Asustada?.- Quiso saber Allegre de Ballena Negra con burla.- Bien, ¡ahora es mi turno!.- Advirtió con superioridad, listo para contra-atacar.

- ¡¿Qué?!. ¡Esa postura!.- Quiso saber Manigoldo, pero fue tarde, ya que el rival se adelantó y lanzó un potente ataque.

- ¡"BARITSU DE BALLENA"!.- Lanzó su ofensiva contra Manigoldo y Perla, provocando la destrucción del suelo, el púlpito y el Altar, como si fuera un terremoto. El peli azul tomó a la Gema y la protegió con su cuerpo, recibiendo muchas heridas.

- ¡MANIGOLDO, PERLA!.- Gritó Gioca con Albafica.

- Je, qué Caballero tan frágil, tu columna vertebral podría estar hecha polvo. Ahora.- Se burló Allegre, mientras que hundía la cabeza del peli azul en el suelo destruido y de ahí se giró hacia Gioca.- Ahora, hmmm, no solo vino Cáncer y la Gema, sino también Piscis y además un niño, jejeje.- Dijo con burla y comenzó a avanzar hacia el chico.

Sin embargo, no sabía que Perla se levantó del piso y tomó su Lanza de Combate, mientras que Gioca se preocupaba por lo que le fuera a pasar en aquellos momentos.

- Este niño, ¡sigues vivo!.- Quedó el hombre asombrado.

- ¿Eh?.- Se preguntó Gioca, confundido y de ahí, Allegre cerró los ojos con una sonrisa burlona.

- Ya veo, entonces, entonces era así cómo debía terminar esto.- Sostuvo el hombre.

- "¿De qué está hablando? ¿Me conoce?".- Se preguntó Gioca para sus adentros.

- ¡NO PUEDO DEJARTE IR CON VIDA!.- Bramó Allegre, listo para matarlo, pero Albafica se interpuso.

- Primero deberías acabar con tu enemigo, Ballena Negra.- Le advirtió el peli agua-marina oriental.- No subestimes a Cáncer ni a una Cristal Gem.- Advirtió con seriedad.

- ¡¿Qué?! ¡Agh!.- Se preguntó el rival y de ahí sintió el frío metal de la Lanza de Perla, la cual había atravesado su estómago.

- ¡Te lo advertí, jamás tocarás a este niño ni mucho menos a mis amigos! ¡Para que lo sepas, nosotras, las Gemas, no somos basura ni nada por el estilo, tú eres el cobarde aquí!.- Exclamó la muchacha y desde el suelo, una risa comenzó a sentirse.

- Jajajajaja, vaya, parece que la Señorita Perla te ha mostrado lo que una Gema del "Planeta Madre" puede hacer y tú, ¡el Cangrejo no solo cuenta con la "Energía de la Muerte"! ¡"ACUBENS"!.- Se río Manigoldo y mostrando aquella sonrisa, un tanto malvada, lanzó un feroz golpe contra Allegre, a quien mandó a volar.- ¡Tú ni siquiera tendrás oportunidad de arrepentirte, estúpido Sacerdote!.- Exclamó el muchacho y de ahí, el cuerpo del rival cayó al piso, herido.

- Gh...Ggh...no puede ser...vencido por un Cangrejo tan joven y una Piedra Preciosa y justo...cuando había encontrado al niño de aquella Isla...- Dijo Allegre con bronca, mirando hacia Gioca.

- ¿Isla? ¿Qué Isla? ¡Oye!.- Quiso saber el chico sobre su historia.

- Te vi de inmediato y lo supe...se ve en tu rostro...en esa Isla...justo bajo el Ecuador...tú...¡agh!.- Iba a revelar el oponente la información vital para aquella búsqueda, hasta que de golpe, una feroz lluvia de Plumas Negras bombardeó al Caballero Negro, Allegre de Ballena Negra, matándolo en el acto.

- ¿Eh? ¿Plumas de Cuervo? ¿Quién, por qué?.- Se preguntó Gioca ante aquel nuevo enemigo, quien hacía su entrada en la Iglesia.

- Hablar demasiado le quita la Belleza a todo, Allegre. Lo que no entiendo es cómo esa técnica de Cáncer terminó contigo, es el colmo de la Torpeza.- Habló una voz cercana, sintiendo decepción de su Camarada de Armas.

- ¿De dónde viene esa voz?.- Quiso saber Manigoldo y de ahí; Albafica se interpuso.

- ¡Retrocedan, Manigoldo y Perla!.- Ordenó el peli agua-marina oriental, mientras que disparaba sus "Rosas Negras" y los cristales del Vitroux estallaban y sentado sobre los soportes finos, allí se hallaba el misterioso oponente que venía a dar pelea, sosteniendo una de las Rosas del rival en sus manos y sin olvidarse de las Plumas que continuaban allí.

- ¡¿Quién eres?!.- Preguntó Perla hacia el rival.

- No puedo tolerar una imagen tan horrible. Yo, Rusé de Cuervo Negro, hm.- Respondió aquel peli rosa a la pregunta de la Gem, hallándose éste sentado en los soportes finos y rodeado de los Cuervos.

- ¡Ese Cuervo detuvo tus "Rosas Negras" sin problemas, las "Rosas Pirañas" que destruyen todo a su paso!.- Exclamó Manigoldo con asombro y luego se dirigió hacia su amigo.- Oye, no sabía que hubiera alguien con ese aspecto entre los Caballeros, parece que será un buen combate, ¿no, Albafica?.- Sostuvo el peli azulado con risa, pero su amigo permaneció callado y serio.

- Jejeje, tu Belleza es mucho más grande de lo que cuentan los rumores, Albafica. Desde hace tiempo que quería conocer a Piscis, porque todas las cosas bellas de este Mundo, están ahí para hacerme brilla y no hay nadie más adecuado que tú para cumplir ese papel. Tu Belleza quebrada me elevará aún más.- Dijo Rusé, hablando con tranquilidad hacia el rival suyo, mientras que sostenía una de las Plumas.

- Manigoldo, Perla, protejan a Gioca. Yo me encargaré de cerrarle el pico a este Cuervo.- Les encargó Albafica aquella tarea y avanzó hacia el encuentro.

- Como quieras.- Aceptó Manigoldo aquel deber.

- Y de paso, Gioca, haré que este Cuervo Psicópata me diga ¡TODO LO QUE QUIERES SABER! ¡"ROSAS DEMONÍACAS REALES"!.- Prometió el peli agua-marina oriental y lanzó su ofensiva contra Rusé.- ¡PRUEBA EL AROMA DEL VENENO DE LAS "ROSAS DEMONÍACAS", CUERVO NEGRO!

- Jejejeje.- Río el rival, quien estaba en la Cruz, sentado en uno de los costados, burlándose del ataque.- ¡PERO QUÉ TIERNO ERES, ALBAFICA! ¡"DEFENSA DE PLUMAS NEGRAS"!.- Mostró Rusé su verdadera cara y de ahí repelió el golpe.

- ¡¿QUÉ?! ¡EL AROMA SE DISIPÓ!.- Gritó Albafica, asombrado y de ahí era el turno del peli rosa de atacar.

- Creo que fuiste un poco ingenuo.- Advirtió y apareció junto a aquella "Barrera" de Plumas, las cuales lo protegieron del ataque de Albafica y de ahí lo atrapó.- Si estas Plumas se usan para atacar, pueden hacer trizas al enemigo como si fueran cuchillas y si se usan como defensa, bloquean cualquier sustancia nociva con una Corriente de Aire: Lo cual significa que tus "Rosas Venenosas" no tendrán ningún efecto contra mí.

- ¡ALBAFICA!.- Gritó Gioca e intentó ayudarlo.

- ¡NO TE ACERQUES A ÉL!.- Le pidió Manigoldo, quien lo detuvo.

- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¡Es tu amigo, hay que ayudarlo!.- Ordenó Perla, viendo la problemática en sus manos.

- ¡NO, LA SANGRE QUE CORRE POR SUS VENAS, ES UN VENENO LETAL!. Por eso es que él se aísla, pues tiene miedo de llegar de que dañe a personas inocentes. ¡SI UN CHIQUILLO COMO TÚ TOCA SU SANGRE, MORIRÁ AL INSTANTE!.- Advirtió el peli azulado, contándole esos datos a Perla y a Gioca.

- ¡¿Cómo?!.- Quedaron ambos helados.-

- No puede ser, Albafica.- Dijo Gioca con preocupación por el Caballero de Piscis.

- Sí, he oído que la sangre tóxica de Piscis es muy poderosa. Ahora que tus Rosas quedaron fuera del juego, solo te queda como Arma tu Sangre. Oh, pero pronto eso tampoco será un problema, te llevaré ¡A LA COLINA DEL YOMOTSU!.- Sentenció Rusé con tranquilidad y de ahí, sus Cuervos los transportaron hasta aquel sitio del Inframundo.

Manigoldo les contó de aquel sitio, Perla estaba helada del terror al ver a todas aquellas almas de los fallecidos ir en una extensa fila hacia el Abismo de aquella "Montaña".

- Fuimos traídos hasta aquí por una fuerza de extracción en nuestras almas: ¡"Ondas Infernales" ejecutadas con una fuerza increíble!.- Contó el Santo de Oro del Gran Cangrejo.

Ahora Rusé tenía el control y se dirigió hacia su rival.

- Este es el poder de nuestro Don, ahora son Espíritus sin Cuerpos Físicos, es decir que en este lugar, la Sangre Tóxica de Piscis no sirve nada. ¡AHORA SON COMO BEBES SIN BRAZOS NI PIERNAS!. Así que ¡ES HORA DE HACER PEDAZOS ESE ROSTRO!.- Exclamó Rusé, listo para dar el golpe final.

Sin embargo, en ese momento, a pocos centímetros de llegar al objetivo,el Puño de Albafica dio contra el oponente, el cual sintió el calor de aquel golpe y de ahí, terminó por escupir sangre.

- ¡¿Qué?!.- Preguntó sorprendido el peli rosa y sin poder decir más.

- No tengo Sangre ni Rosas, pero tengo mis Puños.- Respondió Albafica a su pregunta.

- Eh, ¿cómo?.- Volvió a preguntar Rusé.

- Te lo agradezco, me preocupaba manchar con mi sangre a Gioca durante la batalla. Ahora podemos pelear sin preocuparnos por Sangre ni Fragancias.- Sostuvo Albafica, listo para terminar con la pelea.

- Siempre se preocupa por los demás.- Reconoció Manigoldo aquel lado del joven de Piscis.- Pero ahora que no tiene el obstáculo de la Sangre Tóxica ni de ese Aroma, podrá concentrarse en ser un Guerrero.

- Je, estás frito, Cuervo.- Sentenció Albafica a su rival, mientras que se veía a una bandada de aquellas aves dirigirse hacia él.

- ¡CANALLA!.- Gritó Rusé con furia, pero el muchacho se defendió.- ¡¿Lo detuvo...con la cara?!

- Antes de ponerte la Armadura, Rusé, debes vestir tu Espíritu de Lucha y tu Dignidad.- Finalizó el joven de cabellos agua-marina oriental, respondiendo al ataque del peli rosa.

De ahí, una explosión mandó a volar a Manigoldo, Gioca y Perla de aquel sitio, terminando en otro distinto, quedando solo Albafica para la lucha y sumado a ello, el ataque que el Caballero de Piscis dio contra su rival, comenzó a surtir efecto.

- ¡Miren!.- Señaló Perla.

- Ha comenzado a recuperar la consciencia.- Dijo Gioca con asombro.

- Ah...- Rusé no podía dar crédito a lo que acababa de sufrir.- ¡AMO ÁVIDO...PERDÓNEME!.- Pidió clemencia el Caballero Negro Rusé de Cuervo Negro, mientras que otra vez aquellas Llamas Azules lo consumían por completo, haciendo desaparecer su cuerpo y alma.

- ¡Tenemos que irnos de aquí, las Llamas se intensifican!.- Ordenó Perla de salir de aquel peligro.

- Jajajaja, tranquila, es increíble, ese "Don" tiende a subestimar a sus Subordinados, ¡vamos a cruzar, Alba, Gioca, Perla! ¡No se separen de mí!.- Les llamó el peli azul, listo para pegar aquel asalto contra la Mansión del rival.


- Allegre y Rusé fueron derrotado muy rápido.- Dijo para sí mismo, Don Ávido, mientras que fumaba un cigarrillo con tranquilidad y tenía sus piernas apoyadas contra la mesa.- Jeje, eran más débiles de lo que creí o tal vez el Usuario de la "Energía de la Muerte" es muy bueno, hm, pero y ese niño, no pensé que hubiera sobrevivientes de aquella Isla.- Se detuvo y adquirió una postura seria al respecto.- ¡LA FAMILIA DE LA "ISLA REINA MUERTE", ESE HORRIBLE LUGAR AL QUE FUIMOS CONFINADOS LOS CABALLEROS NEGROS!.- Recordó el sitio en donde fueron arrojados él y sus Camaradas, hasta que un misterioso Portal apareció en aquel Salón, llamando su atención.- Pensé que los había matado a todos. Como sea, pronto se irán también.- Dirigió su mirada hacia aquellas personas.

- ¡¿Qué tal, Compañero?! ¡Veo que te has estado divirtiendo!.- Ingresó Manigoldo junto a Perla, la cual venía tomada de sus manos, dirigiéndose el primero con una sonrisa burlona.

- ¡Oh, lo lograste sin morir quemado! Y veo que trajiste a tu amiga para morir aquí.- Le felicitó Don Ávido, mientras que se levantaba de la silla.

- ¡Claro, aunque no me lo has hecho nada fácil! ¡Jajajajaja, amigo, has roto las "Reglas del Fuego Fatuo"!.- Río Manigoldo y aterrizó junto con Perla sobre la mesa.- Pero fue gracias a ese "Agujero" de "Energía de la Muerte" que pude volver con Perla, aunque fue una técnica sorprendente.- Sostuvo el peli azul.

- "No debemos fiarnos de este tipo, siento que nos tiene preparada una sorpresa".- Pensó Perla, mientras que tomaba su Lanza de Combate y Ávido llevaba su mano izquierda hasta su rostro.- Manigoldo...te...tenemos un problema.

- ¿Qué? ¡¿No están Albafica y Gioca?!.- Se preguntó el joven, mirando hacia todas partes.

- Eres muy despistado y tu amiga que tuvo que señalarte aquel problema de aquella falta, para ser Discípulo de Sage.- Alegó con una sonrisa burlona, el peli blanco.

- ¿Qué dijiste?.- Quiso saber Manigoldo con seriedad.

- ¿No lo entienden. Parece que crees que viniste aquí por tus propios medios, pero fui yo quien los trajo.- Mostró aquella sonrisa llena de burla y con un cigarrillo en su boca, listo para encenderlo.- Envíe a sus amigos a otro lugar, ya los deben de estar recibiendo.

- ¿Cómo?.- Interrogó Manigoldo y de ahí, Ávido se levantó de su asiento, enciendo el cigarrillo y lanzando un hilo de humo.

- Yo pelearé contigo, como un Caballero Negro.- Finalizó el peli blanco, dando por comenzada la siguiente ronda de batallas en la Mansión.


Ávido está listo para pelear, Manigoldo y Perla darán su parte para derrotarlo, sin embargo, no será tarea fácil y por otra parte, Gioca y Albafica están en otra parte de la Mansión y con ello se revelará un secreto en la historia de aquel muchacho, ¿cuál será?. Eso lo veremos en el capítulo que viene, no se lo vayan a perder.

Por cierto, les vengo a anunciar que, de lo que queda de este año, no sacaré ningún One-Shot de Loudcest de "The Loud House", el año que viene sí, esto es debido a que no tengo ideas, por el momento, además de que el año que viene estrenaré la secuela de "Te amo", fic de Lincoln-Luna y con sus hijos como protagonistas junto a los otros. También iré finalizando el "Saint Simpsons-Louds: Saga de Omnitrón", actualizaré "Herederas Senshi" (estas dos en Wattpad) y hacia Julio del 2019 re-escribiré el "Saint Simpsons-Louds: Episodio G: Asesinos", al final, el "Vento Loud" se queda como estaba.

Eso es todo, nos estamos viendo en los últimos capítulos de este Gaiden y de ahí seguiremos con el resto (Virgo, Libra, Capricornio, Tauro, Altar (Por Hakurei), Cáncer (Por Sage), Géminis y Aries), así que no se los vayan a perder, cuídense y les deseo a todos un buen Jueves de mi parte, en especial para lady-saintiasailor y FreedomGundam96 junto a Profesor Franco M. Romano.