Compañías Especiales
Todo iba bien. Quien pensaría que Mu, el amigo del lindo peli aguamarina le apoyaría. Sin lugar a dudas el asistente de cabello lila había resultado un buen hallado y más en momentos como ese.
El mozo los condujo a una de las mesas, que se encontraban cerca al ventanal que daba a uno de los jardines del restaurant. Era una gran vista, claro si te gusta ver la vegetación y olvidarte de que vives en un miserable agujero lleno de edificios.
El día no se había podido tornar mejor. Camus estaba junto a Mí!, si! Tranquilo Milo, tranquilo que no huela tu emoción – pensó mientras trataba de ocultar su sonrisa –
Sueles venir muy a menudo? – pegunto después de un rato el de cabello aguamarina -
Sí, es un lugar que solemos visitar – (hablo en plural a recordar las veces que había ido con sus amigos) Respondió con algo de indiferencia, como si le importara demasiado el menú –
Ya veo – Camus, se sintió un tanto incomodo al ver la indiferencia del peli azul – y como te va con Antares? – recordó al cachorro juguetón –
Bien, Aioria ya se lo quiere llevar – levanto la mirada, dejando a un lado la carta – aunque no estoy muy seguro – concluyo –
Y por qué?, cuando me lo dijiste estabas muy decidido – inclino levemente la cabeza dándole fuerza a su duda –
No sé, veo a Antares muy mimado y me da algo de pena el solo pensar que el entrenamiento lo dañe – sus ojos muy expresivos en sí, demostraban que lo que decía era verdad –
Enserio?, eso es bueno – Camus le sonrió levemente – creí que eras de esas personas que les importaba poco el sentir de sus mascotas – expreso – pero me equivoque, eso cambia un poco la manera en que te veía – concluyo antes de concentrar toda su atención en el menú - eso estaba fuera de lugar - se dijo así mismo, un tanto avergonzado por sus palabras -
En cambio el peli azul, no pudo ocultar la sonrisa que se le había formado después de escuchar esas palabras y ver el actuar del francés.
***M***
Como todo buen dueño de restaurant, él debía supervisar a los trabajadores al momento de tratar a sus clientes. Una vuelta por todo el local, no estaba mal a final, sus trabajadores solo debían saber que estaban siendo vigilados.
Y que hace él aquí? - sus ojos negro verdosos se concentraron en la mesa, donde Milo y Camus platicaban - ... - una sonrisa burlona se dibujó en su rostro. Se vengaría todas las que ese bicho le había hecho. Con ese pensamiento se dirigió a esa mesa.- Así te quería encontrar! - Shura golpeo la mesa con una mano, asustando un poco a los ocupantes por tan repentino acto. Por suerte la mesa estaba un poco lejos de las demás y daba un poco de privacidad a los que en ella estaban - bichejo asqueroso, así te quería encontrar con las manos en la masa - siguió con su actuación el español, mientras disfrutaba del cambio en el semblante del peli azul. Camus no entendía que pasaba y Milo quería matar a Shura por andar haciendo estupideces - claro, mientras uno se mata trabajando, tú aquí comiendo la mejor comida de la ciudad, que digo de la ciudad, del país – no estaba de más alagar un poco su negocio –
Este...yo, disculpe pero creo que yo mejor me voy - atino a decir el peli aguamarina, después de todo no entendía ni J de lo que allí pasaba -
No, tú te quedas - demando el español con seriedad y dando un fuerte golpe con la palma de su mano en la mesa, a lo que el francés levanto un ceja -
Ya Shura, esto no es gracioso - corto Milo, ya su amigo se había pasado - o le diré a Aioros que me estas acosando - expreso con una sonrisa de lado -
A él ni lo metas – le miro con ojos entrecerrados –
No me obligues – amenazo con una sonrisa burlona el peli azul, sabía cuál era la debilidad del español -
Va, ya solo era broma - sonrió - y quien es él? - pregunto y dirigiendo su mirada al ahora si confundido Camus. Que ya de por sí creía que ese par estaba loco -
Es un amigo de Mu, su nombre es Camus - presento y pidió a los dioses que el español no saliera con sus comentarios desubicados -
Y ya lo estás asechando - sí, ese era uno de los comentarios menos deseados y de los cuales no quería oír -
Creo que te confundes - el francés miro con frialdad al dueño de restaurant y con una leve molestia había surgido hacia Milo, pues ese comentario le hacía suponer que este hacia eso seguido y lo quiso tomar de tonto haciéndole creer que el encuentro que habían tenido era casualidad -
Si, bueno, soy Shura el humilde dueño de este lugar - le tendió la mano, que el francés dudo por un momento en aceptar - los amigos del borrego son bienvenidos – le sonrió con simpatía -
Borrego? - se preguntó en voz alta confundido Camus -
Mu - aclaro el peli azul -
Milo! - la mirada de los tres se concentró en quien había gritado - se supone que ibas a buscarme? - un molesto Kanon hacía su aparición - me tuviste esperando, bestia rastrera – reclamo, mientras le dirigía una mirada de te vas a morir-
Iba de camino, te lo juro! - dijo a modo de defensa - solo que medio hambre y pues... - inconscientemente la mirada turquesa se desvió al galo -
Si claro - para Kanon y Shura eso no pasó desapercibido y no desperdiciaron la oportunidad de expresarlo con sarcasmo -
Porque no invitas a tu amigo a pasar un rato en grupo, así lo conocemos mejor - Kanon, cupido una vez más salía a relucir - nos reuniremos al rato todos, en los privados de Amaltea - Shura miro mal al peli azul mayor, pero al ver su sonrisa supo a qué venia ello -
Que te parece Cam? – pregunto con una sonrisa triste al francés, sus planes se habían ido al demonio con la llegada de ese par –
Cam? - en que momento le había dado tanta confianza como para que le llamara así - no puedo - rechazo -
Mu vendrá - Milo era insistente cuando quería algo -
Bien, pero con una condición - Milo asintió de inmediato, su indiferencia se había ido a visitar a Hades - Sorrento también debe venir - patada al hígado para el griego menor y curiosidad del griego mayor, pues le sonaba ese nombre -
***M***
Ya te eh dicho que esto es una oficina, no un cuarto de rapto o salón de reuniones - reclamo el español - Kanon! - llamo con enfado al mayor que estaba más concentrado en llamar a sus amigos que en ponerle atención -
Es para una buena causa - se defendió después de concluir su llamada -
Ay si y desde cuando tú eres un alma piadosa - entrecerró lo ojos con molestia -
Desde siempre, si no dime quien te ayudo… - sonrió de manera burlona al ver el sonrojo del español - además, el bicho necesita una mano con este asunto – le regalo la mejor de sus sonrisas –
Claro y tú la celestina Kanon, lo piensa ayudar – bufo y se cruzó de brazos incapaz de negarle ya las cosas al peli azul -
Prefiero el termino cupido - se encogió de hombros - odio el termino celestina - hizo una mueca antes de llamar nuevamente -
Y bien CUPIDO que deseas que haga? - suspiro con resignación -
Ayúdame a ubicar a los chicos - le paso un móvil –
Ya que…- acepto con un suspiro –
