Tenía esta idea hace poco, la idea de una especie de "tercera generación" en Gravity falls, ya que aun no veo algun fic sobre esta tematica, supongo que sera la pionera en este fandom.
Gravity falls no me pertenece.
Gravity falls tercera generación
Capítulo 11: Nuevo amigo.
Ese día en Gravity falls era diferente, su querido hermano mayor había caído enfermo por algún extraño motivo, aunque estaba comenzando a creer que fue por causa de Lucy que sin descaro lo había lanzado por el lago el día anterior con una risa malvada. Raven quien curiosamente accedió a su madre para acompañarlos, había usado sus poderes para que su hermano no saliera. Raven y Lucy estaban comenzando a llevarse mejor por algún misterioso motivo.
Pensaba que su hermano tenía algo que ver.
Su madre había decidido cuidar a su hermano, además de Lucy quien parecía haber caído enferma del estómago por el taco en mal estado que le dio Leo en venganza.
Raven había salido de la casa a comprar algunas cosas.
Dejándola a ella sola.
Si bien su madre se mostró reticente, al final acepto que ella saliera para no contagiarse de ninguna gripe. Pensó en ir al centro de video juegos, con la esperanza de encontrarse con Nicolás, pero cuando estaba por llegar al pueblo, su rostro decayó un poco al verlo hablar animadamente con Sandra. Había notado gracias a un comentario inocente de Lucy, que ambos parecían ser una pareja hace algún tiempo.
Raven había hecho real esa teoría, diciendo que hace algunos días parecían ser una pareja.
Eso la desanimo un poco, pero no podía hacer mucho. Ella no lo conocía mucho, en cambio Sandra probablemente tendría la delantera en esa área.
Suspiro antes de comenzar a caminar en dirección a su hogar, pero se detuvo unos momentos viendo el bosque a lo lejos. Fue extraño, casi como algo sobrenatural, pero sentía como si el viento en su espalda la impulsara a investigar.
Dio un paso indecisa, sin notar como un chico a lo lejos, veía todo con diversión y ojos brillantes.
Darian sonrió algo divertido al ver a la chica ir directo al inicio de su ruina.
…
El opening de Gravity falls tercera generación (con la música original de la serie):
Se puede ver la montaña con cascada y el enorme hombre leñador que siempre estaban en el pueblo, la vista era como si fuera desde alguien que va en un vehículo. El viaje avanzaba para poder ver el enorme tanque de agua con el nombre del pueblo.
Luego la vista deja ver como un automóvil desaparece, para ver como Elizabeth y Leonardo están con un montón de maletas, junto expresión confundida. Mientras su madre aparece frente a ellos con una cámara para tomarles una fotografía. De fondo se ve su nuevo hogar totalmente restaurado.
La imagen cambia para ellos entrando por el lugar y todo está limpio, pero con muchas cosas misteriosas por el lugar. El plano cambia cuando pasan por la máquina expendedora de dulces, pues parece que todo se vuelve borroso durante un segundo, demostrando levemente una sombra de triangulo.
Se puede ver una toma del bosque, donde están en medio de un prado comiendo, Elizabeth intenta demostrarla a su madre la fotografía de una huella gigante, mientras de fondo Leonardo corre asustado por un extraño ser enorme delgado y negro.
La imagen cambia rápidamente dejando ver una enorme cabaña con el nombre de "Cabaña del misterio 2".
Se ve como en la montaña un viejo mollino de viento tiene las letras "W" "H" "A" "T" que se mueven muy levemente para formar la palabra "What". Con un signo de interrogación sobre ella.
Todo vuelve a cambiar, ahora se puede ver a Elizabeth en el fondo de una cueva con una lámpara, mientras su nombre aparece a su derecha. Al voltear tira la lámpara al ver un dinosaurio que aparentemente está metido en una especie de ámbar.
La imagen cambia para ver a Leonardo tocar la guitarra con un gato montés de color blanco sobre su cabeza.
Después Leonardo aparece frente a un espejo vistiendo un sombrero a la moda color gris, con una silueta de estrella en este. El chico parece feliz mientras hace poses, sonriéndole a alguien imaginario y su nombre aparece a su lado.
De pronto la imagen cambia para ver a Pacifica sentada en un sofá leyendo un libro que ella había escrito, luego la imagen cambia a ella en medio de un desfile de modas alistando todos los detalles. Con su nombre en letras bajas.
La imagen cambia a los tres frente a la casa, en una especie de fogatas mientras Pacifica cuenta historias. Todo esto mientras a su espalda se ve la luna llena y la silueta de un lobo aullando. El sonido del lobo provoca que Leonardo tenga escalofríos junto a su hermana gemela.
La imagen cambia rápidamente a la cabaña del misterio 2, donde se ve a Soos con su esposa, y un niño sentado en las escaleras como de la edad de Elizabeth y Leonardo, jugando con una pistola de dardos.
Ahora se puede observar varias siluetas del libro de Elizabeth, los mensajes encriptados y la parte de una especie de rueda, manchada con sangre.
Se vuelve a ver al ático, como Elizabeth está emocionada leyendo mientras Leonardo lee una revista de música. Ambos comienzan a flotar con todo a su alrededor, pero la única que parece ver algo extraño es Elizabeth quien ladea la cabeza antes de pasar la hoja del libro. Este libro parece ser la biografía de su héroe, Dipper Pines.
Todo desaparece y comienzan a caer fotografías a un libro. Un hombre lobo, unos Gnomos, un ovni que parece no ser visto, un unicornio que parece a punto de atacar, unas hadas negras con colmillos, un dinosaurio carnívoro, una niña de cabello azulado con mirada sonriente, unos monos con alas de pájaro, una especie de hombre con gafas. Por ultimo aparecen dos fotografías, la de Pacifica cuando era joven con los hermanos Dipper y la ultima de Dipper Pines en la edad actual junto a su hermana.
Pero la primera parecía querer quemarse lentamente.
Una nueva fotografía cae ahora.
Una donde se puede ver a Elizabeth sonreír con una camisa con un pino en ella, Leonardo sale con un sombrero diferente color azulado, atrás de ellos esta Pacifica sonriendo abrazándolos a ambos. Al lado de ellos está un joven que aparentaba quince años, de cabello rubio y ojos verdes con ropas sencillas. Al otro lado estaba Lucy la licántropo sonriendo amablemente a la cámara con sus orejas de perro.
Después sale una postal con el nombre de Gravity falls, que se quema lentamente dejando ver la silueta de un triángulo y una rueda. Tan rápido que no se puede ver con facilidad.
…
Cuando había recibido una llamada urgente de Mabel, para poder decirle algo de total importancia en medio de un bosque, debió haber supuesto que algo estaba mal. Pero igualmente como siempre, ella era su completa debilidad y quien la colocaba en situaciones sumamente estúpidas para ella. Por eso cuando llego y noto como Matt estaba a su lado, donde segundos después llego Dipper totalmente confundido.
Supo que algo malo tramaban.
Se lamentó haber llamado a Lyanna y Luka para cuidaran de Leonardo junto con Lucy, debió haberse quedado en su hogar.
No debió confiar en Mabel.
-¡Pacifica!-grito está abrazándola con fuerza, como si intuyera que pensaba salir corriendo a la primera oportunidad.
Algo no muy lejos de la realidad.
Sonrió algo forzada al ver como Matt tenía una canasta de picnic entre sus manos, con una cara de disculpas. Luego giro a ver furiosa a Dipper, quien alzo las manos quitándose la importancia del asunto, pues claramente se notaba que no era su idea.
Como siempre, Mabel estaba un paso más delante de ambos.
Que complicado y problemático se estaba volviendo el asunto.
…
Lyra no comprendía bien que pasaba, todo a su alrededor parecía diferente a lo que recordaba del bosque. Las criaturas que generalmente solía ver, no aparecían en ningún lado. Había buscado en el diario algún indicio de algo que explicara ese comportamiento, pero al final, solamente había quedado igual que antes. También era curioso, como parecía que el camino a sus pies, la llevaba en una dirección en específico. Una parte del bosque comenzó asomarse frente a sus ojos.
Pero eso…era extraño.
Todo a su alrededor parecía muerto, las plantas estaban marchitas y noto como no parecía haber ningún animal cerca de ese lugar en específico.
Camino unos segundos con ese deseo de investigar, de encontrar un porqué del asunto, cuando sus pasos volvieron a detenerse.
Frente a ella había una extraña estatua de piedra, con forma de triángulo con un solo ojo y un extraño sombrero sobre la parte superior.
Un mal presentimiento se instaló en su pecho, recordando como al haber leído en su diario, este advertía en varias ocasiones sobre un ser con esas características. No recordaba el nombre de esa entidad, pero si sobre lo peligroso que era.
Tomo el libro entre sus manos, sorprendiéndose de una extraña pero débil luz que le hizo desviar la vista.
Con el cuerpo en malas condiciones, su sombrero algo destruido y su ojo algo perezoso. Pudo ver la apariencia de un triángulo amarillo aparecer frente a ella, de forma algo borrosa y casi viendo a través de este. Se congelo al no sentir aquella aura maligna de la que hablaba el libro o su apariencia aterradora.
El ojo volteo a verla.
Ella se congelo, pero curiosamente, no sintió miedo.
-Vaya…hace mucho no tenía visitas-explico el triángulo posándose sobre la estatua de piedra.
Su voz había sonado muy amable, algo que la había descolocado un poco. Bajo su vista al libro, donde estaba segura que este le advertiría que saliera corriendo. Pero al ver la mirada brillante y esperanzada del triángulo.
Por primera vez ignoro las recomendaciones de su libro, para poder sonreír algo nerviosa y tímida.
…
Pacifica miro algo aburrida el pasto crecer, haber creído a Mabel fue demasiado inocente y estúpido, casi podía golpearse contra uno de esos árboles. El pensar que iba a ir un momento "al baño" era la excusa perfecta para irse y dejarlos solos, había caído demasiado torpe en aquella trampa. Por supuesto que Dipper como su hermano gemelo, tenía ese séptimo sentido que comprendía lo que pasaba por la mente de su hermana, aunque ya estuviera casada y con su vida propia.
Bufo furiosa antes de ponerse de pie y ver a todos lados en busca de una salida.
Estar en medio del bosque, con la idea de ir a explorar como en los viejos tiempos.
Había sido tan estúpida en creer en Mabel, donde había quedado la astuta y estafadora Pacifica Northwest, su orgullo estaba por los suelos.
-Estúpida le hare pagar-gruño refiriéndose a Mabel.
A su lado Dipper solo suspiro sentado con tranquilidad, esperando que la ira se le pasara para poder charlar como personas pacificas…a quien engañaba…era probable que se mataran de poder hacerlo. Pero confiaba en su hermana y su idea de tiempo a solas todo lo soluciona.
-La última vez que paso algo así, fue cuando Matt intento vengarte de ti-murmuro Dipper con una mano en el mentón.
La rubia giro a verlo, notándolo divertido, como si fuera un buen recuerdo.
Ella se sonrojo levemente y giro el rostro algo molesto.
Ella había conocido a Matthew en ese bosque, ayudándolo a escapar de su familia lobuna que deseaba convertirlo en el próximo líder del clan. Este claramente en contra, había suplicado por su ayuda en medio del escape y ella por algún extraño motivo termino aceptando. Ayudarlo adaptarse a la civilización, fue el pago con que este le enseñara los secretos del boque. Miles de cosas que los Pines aun no conocían, ella lo pudo vivir antes. Se había convertido en su mejor amigo, aunque ella fue su crush un tiempo, pudo abrir los ojos y comprender que Mabel era la mujer de sus sueños.
Pero en uno de aquellos veranos, donde los Pines estaban en la cabaña del misterio y ella aun no era tan estúpida para hacer tratos con triángulos amarillos.
Había jugado una broma de encerrar a Matt y Mabel en medio de un armario durante algunas horas. Estos habían salido muy rojos y con el pelo algo desordenado.
La venganza no llego ni una semana después, dejándola en medio de una parte desconocida en el bosque con Dipper.
No había sido tan malo, después de todo habían pasado un tiempo ameno juntos y…
Trago pesado con un sonrojo molesto en sus mejillas.
De reojo noto al chico sonreír más grande, al parecer recordando aquella misma experiencia. Inconscientemente comenzó a retroceder al verlo levantarse, pero este rápidamente camino hasta ella con una sonrisa felina que le dio un mal presentimiento.
Gruño frustrada cuando su espalda choco contra un árbol, mientras este limitaba su movimiento con una mano a la altura de su cara, cerrando su escapatoria, mientras la otra levantaba su mentón que se erguía con orgullo.
Su cuerpo rápidamente se tensó, mientras por dentro todo parecía un revoltijo de emociones, donde la felicidad y el enojo parecían batallar por quien ganaba el mando de su cerebro.
-Recuerdo que en ese entonces paso algo similar, pero estábamos en una situación totalmente invertida-musito con su aliento cerca de su rostro.
Bufo por bajo.
Un destello de ella divertida, obligando al chico a encogerse nervioso contra un árbol mientras actuaba coqueta, ya no parecía tan genial como entonces. Todo había sido una broma para bajarle el ego masculino que había tenido, pero si era sincera consigo misma, solo quería estar cerca en ese entonces.
Muy al contrario ahora que deseaba estar lejos.
-Es gracioso como a pesar que estas empeñada en hacer que nada paso entre nosotros, sigues nerviosa al estar cerca de mí-murmuro el hombre con diversión.
De cerca pudo admirar mejor su rostro. Sus facciones bastante rectas, su cabello algo corto y desordenado como siempre. Pero sus ojos parecían brillar, como si nunca hubiera pasado el tiempo que estuvieron separados, aún tenían ese toque de picardía y orgullo que le habían atraído de joven. Tenía un indicio de barba alrededor de la mandíbula y sus labios parecían algo secos.
Ella podría humedecerlos.
Joder.
Apretó los dientes e hizo una mueca de desagrado.
-Deberías alejarte de mí Pines…no responderé si intentas algo estúpido-le advirtió intentando hacerlo cambiar de opinión.
Noto una chispa de temor en sus ojos, recordando como de jóvenes Matt le había enseñado defensa personal. En ocasiones había entrenado con él, dejándole claro que en una lucha cuerpo a cuerpo, ella no ocupaba de encantos femeninos para hacerlo besar el polvo.
Pero parecía que ese día estaba algo estúpido.
Su rostro se acercó aún más, logrando que sus narices se rozaran y su respiración se cortara. Sus ojos brillaron por temor, pensando que solo un hombre tan idiota como este, podría sentir algo aun por ella. Este siguió su camino hasta estar cerca de su oreja, donde soltó un poco de aire que la hizo estremecer. Sus manos se apretaron con fuerza al tronco del árbol, viendo a otro lado inconscientemente, dándole chance para que posara sus labios sobre su cuello.
Un chillido femenino de indignación salió de su boca, este pareció sonreír antes de comenzar a succionar esa parte de su cuello con una clara intención, dejarle una marca. Sabía que la opción más lógica era apartarlo de golpe, pero una parte aún mayor en su cerebro, quería dejarse llevar unos momentos solamente.
Dejo de estar tensa unos instantes, disfrutando de la sensación de los labios del hombre, sintiendo el calor del cuerpo de este tan cerca del suyo, dejando que su interior disfrutara del toque de aquel hombre. Ya no era aquel chico sin experiencia que había conocido tiernamente de joven, ahora era todo un hombre que recordaba bien su cuerpo y donde tocar.
No dijo nada cuando este la tomo de la cintura pegándola más contra sí mismo. Un suspiro involuntario salió de sus labios al verlo subir con sus besos. Dejando su clavícula una sensación de hormigueo y quemazón a su paso.
Aparto un poco el rostro, causando que ella se quejara por bajo por la falta de atención.
Sus ojos conectaron los de él un momento, solo separados por unos milímetros por sus labios. Noto el deseo en sus ojos, quería tener ese contacto, ella pudo jurar ver un deseo igual o más intenso en el reflejo de sus ojos.
Iba hacerlo.
Mandar todo a la mierda y apoderarse de esos labios como antes.
"Vamos Pacifica, eso es lo que deseas"
Sus ojos se abrieron con terror, al haber escuchado la voz tan clara dentro de su cabeza. Era una burla, la voz de Bill había sido una clara burla. Ese desgraciado triangulo lo sabía, que tarde o temprano cedería y él habría ganado el juego.
Con una fuerza que no conocía de ella, aparto a Dipper que termino sentado en el suelo viéndola confundido.
Llevo una mano en su cabeza, sintiendo la risa de Bill claramente en burla a su anterior acción. No era de esperar menos, ese desgraciado debía haber predicho aquello desde que hizo aquel trato hace tantos años atrás. Lo peor es que ella ahora comprendía la gravedad del asunto, lo crédulo que había caído y como ahora años después aún seguía afectándola.
-Pacif…-
-No te atrevas a tocarme nuevamente, o te juro que te golpeare hasta dejarte en un hospital-le indico con un grado de furia, que lo paralizo en el suelo.
Verlo con ojos algo heridos por sus acciones, pero sobre todo confundidos, la hicieron gemir frustrada. Ignorante de si Mabel volvería o estaría en algún lugar observando con Matt, dio media vuelta dispuesta a largarse de ese lugar y regresar a su casa.
Estaba tan desesperada que no se dio cuenta como Dipper se ponía de pie y la seguía, claramente frustrado y con la cara en busca de respuestas.
-¿Qué no te toque?-pregunto incrédulo, intentando seguir sus rápidas pisadas-no soy estúpido y lo sabes, claramente tu querías besarme como yo hace unos instantes-añadió señalando ese hecho como si fuera lo último que ocupaba para resolver un rompecabezas.
Pero eso estaba muy lejos de ser verdad.
A Dipper aún le faltaba mucho para conocer la verdad de todo, ella no pensaba revelarle nada, porque seguramente haría una tontería al pensar que podría solucionarlo.
"Dile querída llama, ayuda a Pino a salir de su ignorancia"
La voz de Bill en su cabeza solo le dejaba claro lo estúpida que estaba siendo, pensar que podría estar al lado de Dipper sin que nada malo pasara, ella misma lo había jodido hace años atrás. La voz de Bill era lo que le dejaba todo claro.
-¡ESO FUE UN ERROR!-grito intentando convencerlo a él y de paso a ella.
Pero no funciono, pudo verlo de reojo con cara roja del enojo.
-No es verdad…tu aun sientes algo por mí-
-Claro que no-
-Por favor tu cuerpo claramente me recuerda-
-Deja de lado tu estúpido ego masculino-
-No se trata de eso, tú aún me quieres-
Detuvo sus pasos incrédula ante la afirmación del joven, sin ver donde estaba y sin poder importarle menos. Sus ojos abiertos incrédulos, intentaban negar aquella afirmación en su cabeza, para luego poder expresarla en palabras. Ella no lo quería, había pasado más de doce años intentando convencerse de lo contrario.
Cuando ella quedo embarazada, había descubierto que era tarde para todo. Al lado de Dipper solo le causaría desgracias, pues ella misma lo había dicho.
"Si me permites alejarme de todos…no lastimar a nadie más…hare lo que me pides"
"Puedo hacer todo lo que quieras, te prometo no lastimar a nadie…solo hay una pequeña cláusula para que este contrato no falle como los anteriores"
"¿Cuál?"
"No debes volver a sentir nada por Dipper Pines o tener alguna relación de ese tipo con el chico, no te atrevas acercarte a él o tener alguna especie de cariño por él…por qué en el momento que eso pase, me dejaras total control de tu cuerpo"
La escena había pasado en su cabeza como si de una película retrocediendo se tratara. Recordaba la soledad que sus padres le habían provocado aquel verano, la soledad que había sentido al ser odiada por todos, o al menos eso había creído. Sentido como todo su pequeño mundo se desboronaba sobre sus ojos. Como el trato de Bill había parecido solucionar cualquier problema.
Pero después de derrotarlo, ella se negó a decir algo. No quería asustar a nadie, ser una carga para otros. Pero al estar embarazada, solamente retrasaría a Dipper en cumplir sus sueños, ahuyentando ese hermoso y brillante futuro.
Aun así…a pesar de todos sus intentos…ese mismo chico ahora convertido en hombre estaba frente a ella. Con una hermosa sonrisa y tocando su mejilla cálidamente.
Ella aun lo quería.
Mierda.
¿Alguna vez había dejado de amarlo?
-Pacifica yo aún te qui…-las palabras de Dipper murieron tan rápido como ella comprendió que estaba por decir.
Su mano había reaccionado por instinto, dándole una fuerte y potente cachetada que lo dejo inmóvil en su posición. Este puso una mano sobre el cachete rojo, como si no creyera lo que ella había hecho. Giro a verlo con una expresión de dolor e incredulidad, que ella sintió que le partió el alma.
Negó con la cabeza.
Negando sus sentimientos.
Eliminando la emoción en su interior ante lo que estuvo a punto de escuchar.
-No te atrevas a decir algo así-murmuro dando pasos para atrás.
De pronto, algo hizo que su pie resbalara y que la cara de Dipper fuera de horror. Ella resbalo por completo por una ladera.
…
Elizabeth no comprendía porque ese triángulo amarillo desaparecía en ocasiones, había pasado toda la tarde a su lado, hablando sobre todo y nada en realidad. Ahora conocía su nombre, era Bill Cipher, una extraña entidad que parecía pertenecer a otro plano del universo. Parecía tan lleno de conocimiento, con una respuesta inteligente para todo y con voz carismática.
Una parte de ella parecía escéptica por él, más que todo por el libro…pero tal vez este solo se equivocaba.
Bill parecía una buena persona…o triangulo amarillo.
-Entonces estas atrapado en esta piedra, debe ser duro estar solo todo el tiempo-musito Lyra con voz penosa.
El triángulo pareció suspirar.
-No te preocupes, no estoy tan solo, una vieja conocida está cerca y me divierto mucho con esta-hablo con voz monocorde a la situación.
Como si fuera un pequeño gatito perdido del que hablaba, no de la manera en que estaba aprovechando para torturar psicológicamente a su madre. Pero claro, todo a su tiempo, ahora solo ocupaba que esa niña fuera lo suficientemente estúpida para caer poco a poco en sus redes.
Llevaría tiempo.
Pero estaba dispuesto a esperar, para que su venganza fuera más dulce.
-Eso me alegra, pero igualmente me asegurare de venir más seguido-expuso la niña con mirada decidida.
El ojo de Bill brillo con diversión.
Como si solo moviera los hilos de una marioneta, para que hiciera lo que él deseaba.
-Estaré esperando con ansias pequeña-susurro divertido.
Sintiendo la propia desesperación de Pacifica al otro lado del bosque…además de la caída de esta. Cuando Lyra se marchó animadamente, sus ojos brillaron, ahora que Pacifica había estado tan cerca de Dipper, podría hacerle una visita a la mujer. Además la sangre en el cuerpo de Lyra, era todo lo que ocupaba para que su plan estuviera perfecto.
…
Rodar entre ramas y pasto fue doloroso, todo daba vueltas a su alrededor y sentía que una piedra había raspado su pierna derecha. Cuando todo por fin dejo de dar vueltas, se puso de espaldas viendo al cielo con ganas de llorar. Pero cuando el cielo azul pronto comenzó a verse gris, sus más grandes temores se hicieron realidad.
Se incorporó sobre sus piernas tan rápido como pudo, para ver con ojos horrorizados una figura de triangulo amarilla, algo mal herida viéndola con diversión.
-Pacifica Northwest, siempre supe que de todos mis peones, tu serias de gran utilidad en más de una ocasión-hablo con su típica voz distorsionada.
Sin poder evitarlo cayó de rodillas, sin poder creer lo que estaba viendo sus ojos.
No.
No de nuevo.
-No pongas esa expresión, después de todo aun no sucede nada entre tú y Pino, por lo cual técnicamente no puedo hacer nada-
-Técnicamente-obligo a su voz a salir, lleno de miedo y desesperación.
Esa desesperación que hizo que el ojo de Bill brillara emocionado.
Desapareció y reapareció frente a ella, levantando su barbilla con un bastan algo roído.
-Ahora que estuviste cerca de Pino como me prometiste no hacer, tengo suficiente poder para poder hacer esto de nuevo, mi pequeño mundo apartado del tuyo…pero aun así no tengo poder para cambiar la materia, al menos que alguien haga un trato conmigo no tendré nuevamente mis poderes-
-¿No has podido engañar a nadie?-
-Vaya pensé que me tenías suficiente miedo, pero me gustas más así Northwest, tu orgullo es el que me atrajo en primer lugar-
Los ojos asustados ahora mostraban algo de enojo.
-Pero no es tan fácil como quisiera, ocupo una sangre en específico para poder formar el trato…de no serlo ya hubiera liberado todo mi poder-
-¿Sangre?-
-Nada importante, ya tengo un conejillo de indias…aunque siempre puedes dejarte llevar con ese estúpido Pino y darme tu cuerpo para que pueda usarlo-
Apretó con fuerza el pasto congelado bajo sus manos, antes de notar como el único ojo del triángulo le guiñaba para desaparecer.
Se quedó inmóvil en el suelo, con lágrimas saliendo de sus ojos sin poder evitarlo. Apretó con fuerza ambas manos intentando controlarse, ya no era niña, era madre de dos preciosos hijos, debía ser fuertes por ellos. No sabía que llegaría a pasar si Bill se adueñaba de su mente. Estaba ahora en un estado en que solo ella podía interactuar con él, al menos fuera de las vagas ilusiones esporádicas que parecía crear en el mundo real.
Estaba tan desesperada.
Escucho como algo se deslizaba por la ladera, antes que un par de fuertes manos le sacudieran los hombros.
Nuevamente los ojos de Dipper estaban frente los suyos, como si no importara cuantos desplantes le hiciera, siempre estaba ahí para ella.
-¿Estas bien Pacifica?-pregunto preocupado de ver su pierna sangrar y los raspones en su cuerpo.
Ella en camino negó con la cabeza, apretando con fuerza las manos sobre su rostro.
No ahora con Bill cerca.
Nadie estaba seguro ahora.
Dipper se limitó a acercarla a su cuerpo, suspirando tranquilo de que ella al menos aceptara un abrazo de su parte. Ahora lo importante era llevarla pronto a un centro médico, ya después se encargarían de lo demás. Sintió una extraña mirada sobre él, pero al girar para ver el bosque, no encontró nada.
Extraño.
Continuara…
Me pregunto si este capitulo logro eliminar algunas dudas de sus pequeñas mentes que buscan solución a los misterios detras de mi Fic. Sin duda ahora con Bill en acción, todo sera más interesante. Además que no odien tanto a Pacifica por no aceptar las emociones de Dipper, entre el castaño y sus hijos, supongo que toda madre me daria la razón de a quien elegirian proteger.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
