Desde la Penumbra
Por Lizzig
Capitulo XII
El fuerte portón de la entrada a la mansión se abrió pesadamente provocando un tronido en la madera. La mansión estaba en silencio, en el aire se sentía un ambiente sepulcral, casi perturbador.
El frio espectral le calo hasta los huesos, afuera no estaba tan frio, como lo estaba en la mansión, todos los sentidos del actor encendían luces rojas de alarma, su corazón le gritaba que su pecosa, estaba alejándose peligrosamente de él.
Dio unos pasos adentrándose al el recibidor e inmediatamente escucho unas suaves pisadas que venían del segundo piso.
-señor Granchester?... es usted? – la voz de Dorothy se escuchaba tímida y algo temblorosa.
-Dorothy! Donde esta mi esposa? – pregunto al instante, sabiendo que tenia que encontrarla pronto.
-en su habitación descansando…. Me alegra verlo de vuelta – el serio rostro de la mucama, junto a su palidez, le dieron la respuesta a Terry de lo que sucedía.
-como esta?
-….- Dorothy bajo la mirada, no sabía como explicarle lo que sucedía. El jamás le creería …..
-que sucede con mi esposa Dorothy, habla! – la voz de Terry era casi un grito, sus nervios comenzaban a escalar rápidamente.
- La señora ha estado un poco indispuesta últimamente …
-a que te refieres con indispuesta. – los ojos inquisidores de Terry, hicieron temblar a la castaña que no sabia ni como comenzar a explicarse.
-lo que sucede es que la señora ha estado actuando un poco extraña, duerme demasiado, en ocasiones es difícil despertarla y últimamente se ha aislado en su recamara.
-por eso no contesto ninguna de mis cartas?
-cartas?... no recibimos ninguna.
-envía una gran cantidad de cartas, incluso un par de telegramas.
-no señor, no recibimos ninguna.
-quiero ver a Candy, llévame a su habitación.
-si señor Granchester, venga conmigo lo llevare con ella
Pensativo, Terry siguió a la castaña hasta el piso de arriba, no entendía por que sus cartas no habían llegado y menos aun por que Candy no había tratado de comunicarse con el.
Dorothy llego ante la puerta de Candy, giro la perilla e intento entrar, encontrándose con la negativa de la puerta, con desespero Dorothy trato de forzarla sin éxito.
-que sucede? Pregunto Terry.
-la puerta esta cerrada con llave, pero ….. Yo la deje abierta hace un momento. – Dorothy recordó el mismo episodio que había ocurrido unos días atrás, cuando el doctor Smith trataba de llevársela de Lakewood.
-Candy abre la puerta soy yo Terry – con suaves toquidos, el ingles trataba de que del otro lado su esposa saliera a su encuentro, pero el silencio fue el único que le contesto.
-ella estaba dormida cuando la deje…...
-Candy….Candy, abre la puerta – la voz de Terry había dejado de ser por de mas sutil.
Los maullidos de un gato se dejaban escuchar detrás de la puerta. Amenazantes y lastimeros a la vez.
-que diablos es eso?
-el gato de la señora.
-Candy tiene un gato ? – Dorothy solo asintió con la cabeza. – tienes la llave de esta habitación ?
-…..- la mucama no supo que contestar, en teoría ellas tenían las llaves de cada puerta de la mansión, pero la realidad es que no habían encontrado ninguna llave que habían necesitado, incluyendo esa. -…Creo que si señor.
-ve a buscarla y que alguien prenda la chimenea en el recibidor, esta casa esta muy fría.
-si señor - Dorothy bajo tan rápido como pudo y le pidió a Ethel que le ayudara a buscar la llave de la habitación de Candy nuevamente
Las dos mujeres con las manos temblorosas abrían cajones en busca de la llave que les abriera el paso hasta Candy una vez mas Anthony ponía barreras para apartar a su chica del mundo.
Ethel encontró la llave que aseguraba era de esa habitación, las dos mujeres corrieron escalera arriba, recordando que esa puerta había sido forzada unos días atrás, como era que se había cerrado nuevamente, si la chapa no serbia.
Apenas llegaron al segundo piso, vieron a Terry golpear la puerta, llamando con desespero a su esposa.
-aquí esta la llave
Terry prácticamente arrebato la llave de las manos de Ethel e intento abrir la puerta, sin éxito alguno.
-esta cerradura no sirve ! , aventó la llave al suelo y con desespero toco la puerta nuevamente. – Candy abre la puerta o la echare abajo.
Pateo la puerta un par de veces con frustración y ante la incertidumbre de las dos mucamas, camino hasta la habitación contigua, para abrir la puerta del pequeño balcón, midió la distancia hasta el de Candy y sin pensarlo mucho, salto el barandal y camino unos pasos por la cornisa hasta encontrar el barandal de la habitación de Candy, forcejeando un poco con la puerta de cristal y madera miro a través de la ventana para distinguir la silueta de alguien al lado de la cama de Candy, con desespero empujo la débil cerradura que cedió ante su fuerza.
La habitación estaba congelante, inmediatamente sintió la densidad en el aire dificultándole la respiración, sin embargo no pensó en eso, solo corrió hasta su pecosa, que reposaba en la cama. Pálida e inmóvil, acaricio su rostro que asemejaba una muñeca de porcelana, el frio en la piel de su esposa erizó su cuerpo, parecía un cuerpo inerte sin vida.
-Candy, Candy pecosa despierta.
-escuchaste eso? …me llaman.
-vamos Candy estamos cerca no podemos detenernos
-….es Terry!, Terry me llama!
-no puedes volver Candy, pensé que habías decidido quedarte conmigo.
-pero …. Podría despedirme de .. El
-no no puedes, - la mirada de la rubia se volvió indescifrable, su mirada se cristalizo por las lagrimas contenidas. – … él no te dejara volver.
-Anthony él es mi esposo…..
-te estas arrepintiendo!, es eso?
-no claro que no, pero entiende que lo voy a dejar ….. No volveré a verlo al menos podría despedirme…
-entiende Candy que yo no puedo esperar mas, el tiempo se agota y … no puedo arriesgarme.
-arriesgarte a que? Anthony tu no has sido del todo sincero conmigo y yo te he seguido fielmente, pero creo que deberías de explicarme que pasa.
-explicarte que?...
-por que la prisa y que pasaría si decidiera no ir contigo.?
-te estas arrepintiendo? - la decepción cubrió el rostro de Anthony Con un velo de amargura.
-no, pero necesito entender como es que regresaste por mi regresaste…
-yo … no regrese de ningún sitio, Candy yo no pude irme a ningún lado…. Yo no podía irme, me negué a no seguir junto a mi familia, mis amigos … junto a ti, yo no quería morir, tenia tantas ilusiones que no pude moverme de este lugar, todo este tiempo he estado atrapado en estos linderos, tu eres la única que regreso a mi y supe que era por una razón…. – la angustia y tristeza reflejada en los ojos de Anthony, llenaron a Candy de emoción y ternura por ese rubio que no debió perder la vida, no tan prematuramente - …..Es el destino quien nos volvió a juntar, no debemos desperdigar esta oportunidad de oro….- su voz suplicaba al unísono de su implorante mirada – la verdad es que….no se ha donde nos iremos, pero mientras estemos juntos…..
-pero tu dijiste que en la cima de la montaña nos esperaba la felicidad….
-…cuando mi vida se apagó, vi una brillante luz bajar del cielo hasta la cima de esta montaña y conforme me acercaba a ella, la paz me invadía, pero mi deseo por seguir viviendo fue mayor y simplemente renuncie a llegar hasta ella. Por eso vamos hasta ahí….
-pero que te hace pensar que esa luz bajara nuevamente?
-tu me haces pensar eso pequeña, tu lograras abrir esa luz en muy poco tiempo … cuando lleguemos a la cima, la luz brillara para ti y nos iremos, te das cuenta Candy estaremos juntos para siempre…. Ya no volveremos a estar solos y por fin nuestro amor será realidad y eterno.
La voz que llamaba a Candy se hizo mas presente, llamando su atención, trato de disimular su ansiedad, pero su corazón comenzó a latir mas fuerte llenándose de una calidez muy conocida por ella y que solo era provocado por una sola persona.
Sus pasos al lado del rubio que ya se notaba ansioso fueron disminuyendo de velocidad, un pinchazo abdominal la detuvo de repente para segundos después enviarla al suelo.
-que te sucede?
-no lo se pero me duele – las manos de la rubia fueron hasta su bajo abdomen envolviendo su cuerpo, con sus brazos, para tratar de aprisionar el dolor, mientras la voz de Terry entraba fuertemente por sus oídos, cada palabra pronunciada taladraba su cerebro y removía su corazón.
-Candy despierta por favor…..- Terry acariciaba los cabellos dorados de su esposa, la puerta finalmente había cedido y Dorothy había lograd entrar.
-aun no despierta? – pregunto sabiendo la respuesta.
-será mejor que llames al medico o quizá yo mismo deba llevarla al hospital.
-pediré que vallan por el medico, pero antes tengo que contarle algo muy importante que ha estado sucediendo con Candy….
Los ojos de Terry se fueron llenando de rabia y angustia al ir escuchando el relato de la castaña, no la había interrumpido ni una sola vez , escucho con atención cada palabra, le dio sentido a cada detalle, cuando al final Dorothy termino de hablar , el ingles la miro fijamente y con total seriedad en el rostro.
-lo haz visto?
-como?... – Dorothy no esperaba esa pregunta, ni siquiera esperaba que él le creyera.
-haz visto a …. Anthony?
-señor …..- Dorothy desvió la mirada, estaba incrédula de la reacción de Terry, al parecer le había creído cada palabra y había llegado a la misma conclusión que ella - … si, lo he visto en dos o tres ocasiones.
-tienen alguna fotografía de el ? – sin pronunciar palabra, Dorothy fue hasta la cajonera la lado de la cama de Candy y saco una foto del rubio, con manos visiblemente temblorosas, extendió la fotografía hasta el ingles.
-….- no le tomo mas que un par de segundos ver esa imagen, para confirmar todas sus sospechas – lo vi junto a Candy el día que Salí con rumbo a Londres y también me ha recibido esta mañana y hace unos minutos estaba junto a la cama de Candy cuando intentaba entrara por el balcón.
-yo siempre lo he visto junto a la señora, aquí en su cama… - contesto Dorothy, presa del nerviosismo.
-así que aquí estas!…. Que es lo que quieres? A mi esposa? - hablo Terry al vacío, en otras circunstancias se hubiera sentido como un bobo hablando a la nada, pero en esos momentos, solo sentía la ira de enfrentarse a quien amenazaba con arrebatarle a su esposa. - ella me ama y eso es algo que jamás podrás evitar.
La habitación se oscureció visiblemente y la temperatura bajo aun mas, las paredes tronaron, estremeciendo a Dorothy y Terry.
Terry dio dos pasos hacia atas y volvió al lado de Candy, para tomar su mano y comenzara a hablarle nuevamente.
-Candy, pecosa…escúchame, tienes que despertar, tienes que volver… he venido por ti.
Dorothy dio la vuelta y con discreción salió de la habitación, bajo a la cocina a preparar café y para prender algunas velas que ayudaran a aminorar el ambiente pesado de la mansión, no había nada mas que ella pudiera hacer, esa pelea era entre Terry y Anthony y nadie mas.
Candy por su lado tenia una fuerte lucha contra ella misma, Terry había aparecido y el simple hecho de escuchar su voz la había desequilibrado, ella mejor que nadie sabia como la amaba ese arrogante ingles, junto a ella había aprendido abrirse a sus sentimientos y no soportaba imaginar la tristeza en la que se hundiría si ella desaparecía, además que no lograba explicarse el fuerte dolor abdominal que la mantenía en el suelo sin poder levantarse.
-tienes que hacer un esfuerzo Candy, si no te levantas nunca llegaremos y …..
-lo se, no lo repitas…..- tras un fuerte suspiro, hizo el esfuerzo por ponerse de pie. Anthony la tomo de la cintura para ayudarle a caminar, pero un par de pasos mas, el rubio se doblo nuevamente, llevando sus manos al abdomen, para solamente caer nuevamente al suelo, mientras la voz de Terry resonaba con eco.
-Candy, pecosa abre los ojos…despierta mi amor !
Visiblemente alterado, Anthony trataba de animar a Candy.
-no te quiero perder Candy… tenemos que apurarnos.
-no puedo…. No puedo ponerme de pie – entre espasmos de dolor la rubia apenas si podía hablar, un fino velo de sudor comenzaba a cubrir su rostro.
En la habitación Terry comenzaba a ver una fina capa de sudor en el cuerpo de su esposa, el frio del terror invadió su cuerpo, se puso de pie y salió de la habitación para buscar a Dorothy, iba a necesitar ayuda y al medico.
Apenas había llegado a la baranda de las escaleras, desde donde llamo a agritos a la mucama, cuando la habitación de Candy se cerró , la neblina fuera de la casa comenzó a espesarse y la temperatura en la mansión Andley y sus alrededores bajo drásticamente.
Terry desesperado llamaba a Dorothy sin que ella o Ethel aparecieran, bajo las escaleras rápidamente, saltándose una de vez en vez, al llegar a la cocina, vio a las dos mucamas hablando normalmente.
-sucede algo señor Granchester? – pregunto Dorothy al acto
-les he llamado innumerable veces, necesito una bandeja con agua tibia y .. Donde esta el medico?
-disculpe señor no escuchamos nada, llevaremos la bandeja en un minuto y el medico esta en camino a la mansión debe de llegar en cualquier momento.
-también mandamos a traer su auto y el hombre que fue a recogerlo, nos dijo que no hubo necesidad de arrastrarlo, prendió enseguida y esta afuera.
Un murmullo comenzó a inundar la casa, apenas si perciban el susurro de una voz femenina que llenaba cada espacio en la mansión.
-que diablos es eso? – pregunto Terry mirando el techo y las paredes.
-no lo se es la primera vez que lo escucho y ese…tronido viene de las paredes…
Por unos minutos se quedaron atentos a los ruidos que despertaban en la mansión, hasta que Terry comprendió que eso no era más que una forma de llamar su atención.
Con premura dio la vuelta y salió de la cocina.
-Candy!...
Las dos mucamas salieron detrás de él, hasta el recibidor donde Terry se había detenido una vez mas. Frente a ellos tenían una gruesa masa espectral bajando por las escaleras, la puerta principal ya estaba abierta y una parte del humo espectral ya salía al jardín.
Detrás de la puerta principal el doctor Smith veía estático y azorado el humo salir de la mansión para introducirse finalmente a las rosas dulce Candy.
-que esta sucediendo? –pregunto Dororthy de la mano de Ethel, con el terror reflejado en su rostro.
-pasa que ese infeliz quiere arrebatarme a mi pecosa ….. – a paso firme Terry intento seguir su camino hacia arriba por las escaleras, encontrándose con una energía tan fuerte que le impedía el paso, lucho contra ello con toda su entrega, hasta que sin mas salió volando por el aire, para caer de espalda a un lado de la escalera.
Furioso se puso de pie e intento subir nuevamente, chocando nuevamente contra la misma energía que le impedía el paso, una vez mas en el suelo, miro el final del humo espectral bajar por la escalera, con furia grito el nombre de su esposa a todo pulmón…
-Candyyyyyyyy!
Cuando finalmente el espectro termino de salir de la mansión cerró la puerta de un solo golpe. Terry tomo rumbo a la escalera nuevamente subiendo a toda velocidad, al llegar a la parte de arriba corrió tan rápido como pudo hasta la habitación de Candy.
Forcejeo con la puerta que estaba cerrada, cuando finalmente pudo abrirla se encontró con la espeluznante visión de una habitación bacía.
Continuara
Hola a todas chicas, gracias por llegar hasta este capitulo, inicio del desenlace 2 más…solo dos capítulos más.
Lisa Ganchester, luna, dajannae8, Val rod, alezza, reyra elienahi, un abrazo y un beso enorme, gracias chicas por no abandonarme y sobre todo por dejarme sus hermosos mensajes….las espero por aquí la próxima semana con el final.
Pasen un lindo fin de semana y cuídense mucho….Liz
