Epílogo.

Cabellos rubios bailaban al ritmo de los pasos de una joven dueña de estos. Su ropa consistía de una falda negra con blanco, sus calcetines y su blusa consistían del mismo color. Se dirigía hacia la terminal, estaba decidida….lo vería de nuevo, lo que le hizo no tiene perdón pero no tenía opción, su padre la obligo hacerlo, se casó con un hombre que ni conocía y para terminar está embarazada de ese hombre… ¡Rayos! Su vida se fue a la mierda desde ese momento sin embargo siguió adelante por el bebé y por ella, se divorció de él a la primera oportunidad que tuvo para ser libre, tenía que admitirlo su exesposo fue un caballero con ella cuando Lucy le pidió el divorcio a él. Luego conoció a alguien por internet y lo vería por la terminal para irse juntos ya que no tenían suficiente dinero para pagar, así que ella y la persona misteriosa juntaron lo necesario.

Unos ojos zafiro recorrían el lugar, lo vería en cualquier momento, estaba nerviosa… ¿Cómo debería de presentarse? ¿Con una reverencia? No demasiado formal…Pero ¿Si es necesario? ¿Qué debería hacer? Una de las piernas de la peli blanca se movían de arriba a abajo haciendo que su nerviosismo aumentara aún más hasta cierto punto que se paró de su lugar y comenzó a caminar por ahí, ¿Cómo la reconocería? Esa pregunta la carcomía por dentro… ¿Puede llegar a pasar? No, ellas se saben el nombre del usuario a ver: 12 y el de ella es: , ahora que lo piensa se escucha un nombre de chico, se sonrojó, ¿Qué tal si se confunde? Su cara se tornó azul, en eso una mano tocó su hombro llamando su atención.

—¿ ?-Pregunto una voz femenina a lo que ella asiente con rapidez.

—Soy yo, LuH.

—¿LuH?- Lisanna no lo podía creer.

—Sí.- Respondió ella con una sonrisa.- Mucho gusto.

—¡El placer es todo mío!

—¿Lista?

—Por su puesto.- Alzo el puño al techo emocionada.

—Muy bien.

Las jóvenes se dirigían para comprar los boletos y por suerte le sobraron y pudieron comprar algo de comida para las dos, el silencio reinaba entre ellas por un buen rato hasta que Lisanna lo rompió.

—LuH…

—Puedes llamarme Lucy.

—E-Entonces, Lucy. ¿Cómo me reconociste?

—Bueno… tuve suerte no había mucha gente además recuerdo que me dijiste que siempre se burlaban de ti por tu cabello.

Lisanna se sonrojó, ella y Lucy se habían conocido en una red social. Después de haber salido del hospital psiquiátrico, ella quería hablar con alguien para expresar lo que sintió y ¡Bam!, ambas sufrieron en su pasado pero siguieron adelante aunque no estuvieron en los mismos escenarios, de alguna manera pudieron entenderse y consolarse una a la otra por medio de un chat.

—¿Por qué vas a Magnolia?- La pregunta desconcertó un poco a la rubia.

—Voy a ver a alguien.- Dijo con suavidad.

—Vaya que coincidencia, yo también veré a alguien.- Suena tonto pero no sabía qué hacer en ese momento, solamente se dejó llevar por la emoción y su estupidez.

—¿En serio? ¿Quién?-Preguntó con un brillo de interés.

—Es un amigo de la infancia…la verdad es más que un amigo…fue mi novio.

—Y lo verás…me alegro de que van a encontrarse después de tanto tiempo.

—Sí, ¿Y qué me dices de ti?

—Bueno, estoy buscando a alguien, he investigado acerca de la localización de esa persona… es que se mudó de la ciudad y perdí su número.

—Oh, ya veo…

—Entonces…supongo que nos separaremos después del viaje, ¿eh?

—Si…

—Me da mucho gusto de que seas normal, tenía mucho miedo de que fuera un secuestrador o algo así.

—¿En serio? Yo también tenía ese temor, ya sabes por la inseguridad y todo eso.

—Lo sé.- Lisanna se echó a reír seguida por Lucy.- Me alegro que podamos llevarnos bien.

Lucy asiente para luego fijar su atención en el paisaje que les proporcionaba la ventana del vehículo, le encantaba ese tipos de paisaje se sentía tan…libre, protegida. Lisanna también admiraba el hermoso panorama, la nostalgia la invadió de repente y empezó a recordar los días de picnic que solía hacer con Natsu y sus hermanos, una parvada de pájaros sobrevolaron los árboles formando figuras singulares ellas sonrieron, ambas amaban tanto la naturaleza. No dijeron nada, todo este tiempo miraron la ventana hipnotizadas, el tiempo transcurrió muy rápido al darse cuenta llegaron a su destino. Bajaron con algo de dificultad por estar tanto tiempo sentadas. Cuando estaban a punto de despedirse una melena rosada apareció en su campo de visión, en eso…lo vieron, a la persona que estaban buscando. El chico sintió sus miradas clavadas en él, por curiosidad volteó, su expresión cambió de inmediato y sus ojos mostraron un brillo especial que aceleró los corazones de las jóvenes.

—¡Natsu!- Gritaron y no dudaron en correr para abrazarlo, en ese momento las dos se dieron cuenta que el destino las unió para verlo de nuevo.