Hola a todos, les agradezco por los comentarios que me dejaron pero nadie dijo nada de buscarle una nueva pareja a Draco...

DaniiBlack:Claro chica, sé que me entiendes por los reviews y espero que te siga gustando mi historia.

karyta34: Hola, sé que dejo de pronto cosas volando y pongo bastante intriga pero es parte de lo que me voy a apoyar en un futuro para continuar, gracias por leer y espero verte de nuevo por acá.

Kerly Krum: Tienes razón no soy Dios pero si la escritora, aunque una escritora bastante loca, pero ya verás lo que pasa en capítulos posteriores, creeme que te va a gustar. Si te quedaste con alguna duda dímelo para aclarartela, porque me dijiste que se te hizo un poco enredado.

oromalfoy: que milagro que te veo por acá, tu me dices que Hermione regrese, pero eso está por verse, recuerda que no hay encantamiento que devuelva a los muertos la vida, así que me metí yo solita en camisa de once varas para solucionar el conflicto. Espero volverte a ver por aquí.

GFMalfoy: pues sí está bajo tierra, así que ya veremos si la dajemos ahí o qué le hacemos.

pekelittrell: Que bueno que hayas podido terminar de leer el fic a pesar de las interrupciones que se te presentaron, espero seguir en contacto contigo hasta que el fic termine y me digas qué te pareció. Saluditos.

Bueno ahora si los dejo para que disfruten del capítulo...


Capítulo 11 De cual chica estamos hablando?

Después de aquél día en el cementerio, todo había vuelto a la normalidad o, por lo menos, a lo más normal que podía ser.

Harry y Ron continuaban con su trabajo indagando pistas del libro que había desaparecido y de otras cosas que habían sido robadas dentro de la misma colección. Lisle continuaba con todo tipo de asuntos nacionales y uno que otro exterior, como lo relacionado con la apertura de la dichosa compañía Yari ahí en Londres, sobre todo lo que implicaba la parte muggle ya que iba a ser una sucursal dirigida tanto a muggles como a magos y brujas.

Draco seguía con sus experimentos e investigaciones, y como buen Malfoy que era, no había quitado el dedo del renglón con respecto a su compañero Shane D. Noxon ¡Y lo había logrado!

Ese primer fin de semana de junio viajaría a París a las oficinas principales de la empresa, donde según le habían dicho se encontraba Shane.

El viernes después del trabajo, el chico ya estaba listo para partir.

–¿Vas a salir, Draco? –preguntó Narcisa.

–Sí, mamá, voy a visitar a un amigo en Francia, pero no te preocupes le pedí a una amiga que viniera a quedarse este fin de semana contigo.

–Que bueno, no me gusta quedarme sola en esta casa tan grande –dijo mirando a su alrededor– Sobre todo ahora que Deirdre se fue.

–Lisle va a llegar en un par de horas, ya di órdenes para que le alisten una de las habitaciones. Vuelvo el domingo por la tarde. Nos vemos –besó a su madre en la mejilla y después desapareció.

Llegó al Atrio y se encontró con Ginny Weasley.

–Malfoy ¿qué haces a estas horas por aquí?

–Vengo a que me den un traslador que voy a utilizar para ir a Francia.

–¿Y a qué vas a Francia? Digo, si se puede saber.

–Voy por la entrevista que te debo.

–¿Vas a ir a ver a Derek Noxon?

–Sí, sólo espero poder verlo.

–Ginny –llamó Lisle que venía del ascensor– Draco, aquí está el traslador, se activa en cinco minutos y a las 6:30 del domingo para que vuelvas. Por cierto, se queda en el ministerio francés.

–Gracias, te debo...

–Me debes muchas –interrumpió la trigueña–, sólo ruega por que no te las cobre todas juntas.

–De acuerdo, nos vemos –se despidió– Ah, mi madre te espera –Lisle asintió. Draco se colocó en el área correspondiente y con el traslador en la mano desapareció.

–¿Su madre te espera? –cuestionó Ginny.

–Eh sí, le prometí que estando él fuera yo me quedaría en su casa a cuidar a Narcisa.

–Ah. OK ¿nos vamos?

La chica asintió y ambas salieron del Ministerio rumbo al callejón Diagon a comprar algo que la pequeña Weasley necesitaba.

Mientras tanto en Francia, Draco había llegado al Ministerio de Magia donde ya aguardaban por él.

–Bonsoir, monsieur –saludó un mago al momento en que llegó.

–Bonsoir. –contestó mirando a su alrededor.

–Comment vous s'appelez?

–Draco Malfoy.

–Oui, soyez le bienvenu, monsieur Malfoy, à le Ministère de Magique Français.

–Merci.

Salió del edificio aprovechando que estaba a buen tiempo. Decidió jugar con la suerte y dirigirse al edificio de Yari, pero al llegar ahí no le permitieron el acceso más allá de la recepción, por lo que valiéndose de métodos poco ortodoxos para los muggles, logró llegar hasta las oficinas principales donde preguntó por Derek.

–Nombre –solicitó la secretaria.

–Draco Malfoy, pero...

–Lo siento, pero no está en la lista ¿cómo lo dejaron pasar allá abajo? –preguntó la mujer.

El chico no supo qué contestar puesto que no podía decir que lo había hecho mágicamente. La mujer presionó un botón del teléfono y al instante, de una puerta contigua, aparecieron dos hombres vestidos de traje color negro, con lentes oscuros y un audífono en el oído, que iban directo a detenerlo.

–¿Cómo puedo hacer para ver al señor Noxon? –preguntó.

Los hombres lo tomaron por los brazos para sacarlo de ahí.

–El señor Noxon está muy ocupado y no puede atenderlo. Llévenselo.

–¡No¡No¡Esperen!

Estaban a punto de abordar el ascensor cuando un tercer hombre vestido igualmente de traje pero en color gris perla, cabello ondulado y negro, hizo su aparición, sus profundos ojos azules miraron con intensidad lo que ocurría.

–¿Qué sucede? –preguntó con voz fuerte y clara– ¿Por qué tanto escándalo?

–Lo sentimos, señor –se disculpó la secretaria– es que no sabemos cómo es que este hombre logró llegar hasta aquí, pero no se preocupe, los custodios se lo llevan ya.

El hombre miró hacia los de seguridad que aún sostenían a Draco.

–¿Draco Malfoy¿qué haces aquí?

–Venía a verte pero no me dejaron pasar –contestó señalando a sus dos captores con la cabeza.

–Suéltenlo, –ordenó– él es un amigo mío.

Los guardaespaldas lo soltaron y se retiraron.

–Ven, pasa –invitó.

–Veo que ahora eres todo un ejecutivo, con todo y seguridad privada –se burló.

–Sí, quien lo hubiera dicho ¿no? De saber que iba a terminar trabajando en la empresa de modas, nunca hubiera ido al internado y habría disfrutado todo ese tiempo con mi familia.

–Me imagino... ¿y qué, voy a poder conocer por fin a Sarah y a tu hijo?

–Hija. Y es preciosa, se parece a su madre... –sonrió, le pasó un portarretrato que tenía en su escritorio– Pero no está, salió de viaje, precisamente fue a Londres con su mamá están buscando escuela allá; y pues a Sarah sólo la vas a conocer en fotos.

–Claro, se fue con tu hija, a menos que me digas que a los ¿cuatro, cinco? –Derek mostró cuatro dedos– cuatro años viaja sola –dijo sonriendo.

–No, lo que pasa es que ella murió hace poco más de un año –Draco borró su sonrisa–. No te preocupes, no lo sabías –dijo aliviando la metida de pata del rubio– ¿qué te parece si cenamos en mi casa? Todavía tengo varias cosas por ver ¿Dónde te estás hospedando?

–No busqué hotel pero...

–Ni te molestes en buscar uno, te quedas en mi casa, hay suficiente espacio y se siente muy sola sin la niña corriendo por todos lados.

De pronto alguien tocó a la puerta, sin esperar respuesta entró.

–Monsieur Noxon, monsieur Giorgio Monicelli est arrivé.

–Oui, merci, Nicole, un minute.

La mujer salió y Derek miró a Draco.

–Toma esto –dijo escribiendo algo en un papel–, dáselo a Nicole y te llevará a un lugar donde te puedas transportar.

–¿Todos aquí son magos y brujas?

–No pero ya hablaremos de eso en la cena.

Draco se levantó y, al abrir la puerta, salió al mismo tiempo que entraba alguien demasiado... extraño, principalmente por su atuendo y su forma extravagante de caminar. Antes que la puerta se cerrara alcanzó a escuchar a su amigo saludar al hombre que había entrado llamándolo Giorgio. Al instante, le entregó a Nicole la nota que Shane de había dado.

–Ahora entiendo cómo fue que logró pasar –observó Nicole– Venga, acompáñeme.

Llamó a uno de los guardaespaldas para darle instrucciones y después caminó hasta una habitación.

–Tiene que llegar por red flu diciendo «Casa Gallin».

–De acuerdo –accedió el chico. Tomando un puñado de polvos ingresó a la chimenea y pronunció lo que Nicole le había indicado, en seguida sintió la succión y que todo daba vueltas.

Después de unos instantes aterrizó en la chimenea de lo que parecía ser la casa Gallin. Paseó su mirada por lo que le rodeaba. Frente a la chimenea estaba la sala, iluminada por los últimos rayos de sol que se colaban por las ventanas. A su izquierda se hallaba un hall donde estaba parado uno de los custodios que lo había detenido momentos antes.

–Señor Malfoy, necesito que me acompañe, el señor Noxon se lo explicará más tarde, la camioneta va llegando y la gente lo tiene que ver salir como si se hubiera trasladado en ella.

Draco miró hacia la ventana y notó un automóvil grande de color negro estacionándose frente a la casa. El muchacho no tuvo más remedio que obedecer, ya después Shane le explicaría con calma. En un segundo se encontraba dentro de la limosina con el custodio frente a él.

Ya como gente "normal" salieron del auto, no sin antes transportar y agrandar la única maleta que llevaba Draco consigo al portaequipajes del auto.

Llegaron como si nada a la puerta escoltando al invitado hasta la habitación de huéspedes para que se pusiera cómodo. El elfo no tardó en aparecer para atender a Draco y proporcionarle lo que necesitara.

–Lo que se le ofrezca, señor, llame a Doni. Con permiso del señor, Doni acomodará sus cosas.

–No, sólo dime dónde las acomodo y yo lo hago –pidió Draco.

–En la cómoda, señor, y en el ropero hay suficiente espacio, pero...

–En lo que acomodo, tráeme algo de beber.

El elfo desapareció haciendo su típica reverencia. Draco abrió su maleta y con calma sacó la poca ropa que llevaba y la colocó en el closet lo que iba colgado y el resto en la cómoda. Cuando terminó, el elfo volvió a aparecer con algo de beber y le dijo que el señor iba a llegar en al menos hora y media.

Aprovechando el tiempo que tenía que esperar, decidió tomar una ducha y cambiarse de ropa, lo cual no le llevó más de media hora. Bajó las escaleras y llegó a la sala donde notó las fotos que había en la repisa sobre la chimenea y algunas en las paredes, eran fotos de una pequeña niña de cabello castaño claro, casi rubio, debía tener tan sólo unos cuantos meses y de ahí algunas más de la misma niña pero según iba creciendo.

–En verdad es muy bonita tu hija, Shane.

Al lado de la chimenea había un hermoso cuadro, un Monet. Más allá había una planta y en un rincón, un librero donde había varios libros infantiles, estaba un estéreo, discos y algunas figuras decorativas que incluían un huevo de Fabergé.

Entre los libros había un álbum fotográfico, el cual sacó para entretenerse un rato. Las fotos eran de ahí, de París. Varias eran únicamente paisajes, pero en otras estaba una mujer sin embargo estaban recortadas. Al dar la vuelta a la hoja, estaba ahí otra vez acompañada por alguien más. Ahora la pudo apreciar mejor: el paisaje no era de París, parecía Venecia con algo diferente... las muchachas estaban de pie, ambas de cabello largo y rizado, una tenía el cabello recogido en una coleta mientras que la otra lo traía suelto llegándole casi a la cintura y sus ojos ¿qué hacía Shane con una foto de ella? La mirada la conocía bien, era inconfundible, nunca había visto una mirada como aquella, pero no... No podía ser la misma... no podía ser que él tuviera una foto de ella... qué... Brujas¡claro! Era ahí donde Hermione había ido a estudiar dos años y medio... de pronto reparó en algo de una de las mujeres, ella apoyaba una de sus manos sobre su vientre, justo donde su blusa se levanta de la parte frontal, ella estaba... estaba embarazada...


Ojalá y se puedan dar una vuelta por el botoncito de aquí abajo a la izquierda y me dejen sus opiniones, comentarios o calquier otra cosa que quieran preguntar o decir. Y como se me ha hecho costumbre le dejo unos adelantos del siguiente capítulo.


Capítulo 12 Pecados de familia

–¿Dónde la conociste? –preguntó interesado el chico.

–A Hermione la atacó la asesina de brujas

Espera un momento, acabo de ver a una amiga de Bélgica.

–Entonces es matrimonio por conveniencia¿no la quieres ni nada por el estilo?

–Sí, pero más sus ojos, tan misteriosos y cautivadores...

febrero 15, 2008