Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD


AL fin después de tanto XD, lo siento demasiado de todo jejejejeje lean el capi, felices vacaciones jajajajajaja



"Cuando digo que sería una excelente madre hablo muy en serio y lo peor de todo, es que tú lo sabes… tú lo sabes… date una oportunidad, quiero que seas feliz"

Seguía escuchando esa frase a pesar de que su padre ya lo había mirado, Sirius e Issa también, los chicos lo habían visitado, ahora se suponía que dormía pero simplemente no podía, sentía el perfume de Tonks, sabía que la metamorfomaga continuaba ahí, su padre acababa de salir, abrió un ojo y lo comprobó, ella seguía en el mismo sillón, abrió el otro ojo y se sentó, Tonks lo miró sobre la revista que leía.

--No entiendo --murmuró Remmy mirando por la ventana, Tonks dejó la revista y lo miró en espera de que continuara, pero el chico siguió en silencio --se supone que preguntarías que es lo que no entiendo --dijo mirándola, Tonks le sonrió -- ¿Por qué a pesar de que te he tratado tan mal, sigues aquí?

--Porque amo a tu padre --contestó tranquilamente, Remmy miró su pie que salía de la sábana --y aunque no lo creas Remmy, también a ti, te comprendo, sé que la muerte de tu madre aún está fresca en tu mente, que te culpas, en realidad no sé que fue lo que pasó porque tu padre no me lo ha dicho, pero tu mirada lo dice

--Casi te creí --dijo volviendo a acostarse

--Rem, cuando lo necesites, puedes contar conmigo --le sonrió maternalmente, el chico sintió un escalofrío extraño, los ojos se le llenaron de lágrimas --ahora debo ir con el medimago, este bebé se mueve demasiado… estaré para lo que sea

La miró salir, en cuanto la puerta se cerró dejó que las lágrimas corrieran, le había recordado a su madre, le había sonreído como ella, el mismo tono de voz, la mirada, las palabras… respiró hondo y trató de dormir.

En San Mungo, Sirius con enormes bolsas bajo sus ojos miraba a su hija que apenas respiraba, los medimagos no le daban mucha esperanza, prácticamente nada, pero él no perdía la esperanza, su pequeña se iba a recuperar rápidamente… lo repetía diario, a cada minuto, a cada persona que veía, debía creerlo pero se le dificultaba tanto, Izana estaba realmente mal, no entendía como había pasado eso, cómo la había atropellado un camión¿y su magia¿Por qué no había explotado ante el peligro como lo hacía siempre?. Miraba a su esposa y se le partía el corazón, estaba peor que él y los bebés empezaban a resentirlo, debía hacer algo pero no sabía que… respiró hondo y sacó su teléfono celular, se apresuró a contestar al ver que era Arí, el color lo abandonó inmediatamente, miró a su hija, abrió la puerta y vio a Issa hablando con un sanador, guardó el teléfono, se acercó hasta su esposa a murmurarle algo al oído para después salir con tranquilidad del hospital, caminaba intentando realmente tranquilizarse pero sentía que el corazón se le saldría del pecho.

Un par de minutos después cuando estaba seguro de que Issa no lo vería corrió lo más rápido que pudo, debía llegar a Hogwarts rápidamente.

En Hogwarts se desarrollaba una verdadera revolución, Harry se había desmayado a media clase de pociones, gritaba y reía como poseso, lo habían llevado a la enfermería en cuanto había empezado a gritar algo sobre "matar a los venidos del pasado", las puertas habían sido cerradas y tras ellas solo estaban la enfermera, el director y el profesor de pociones, los chicos se habían rehusado a volver a clase y hacían guardia en el pasillo, Sirius llegó una hora después y sin decir una palabra entró a la enfermería.

Harry respiraba rápido, sudaba demasiado y tenía fiebre, nadie sabía lo que pasaba, el profesor Dumbledore tenía una ligera sospecha al ver que la cicatriz del chico brillaba más de lo normal aunque no entendía la razón, Harry pasaba de la euforia a la tristeza más deprimente en segundos, mientras tanto a kilómetros de ese colegio, en una gran mansión que parecía apunto de derrumbarse, una silueta delgada miraba fijamente por el enorme ventanal, tras él tres enmascarados se mantenían cabizbajos hablaban en susurros.

--Quiero a esos del pasado vivos, yo me encargaré de ellos… tengo una pequeña misión

Dio media vuelta aún con las palabras en la boca, sus ojos rojos brillaron ante la tenue luz que iluminaba la habitación, su rostro reptil se contrajo en una extraña sonrisa, sentía una dicha enorme invadirlo, lo quemaba deliciosa y lentamente, miró hacia una esquina, amplió su sonrisa…

-- ¡NOOO! --Harry se sentó como impulsado por un resorte, miraba aterrado hacia todas partes, bajó de la cama e intentó correr fuera, pero Sirius lo abrazó evitándolo, él pataleó intentando soltarse, con cada segundo su voz se deformaba hasta que emitió un grito que heló la sangre de todos, hasta la de los que esperaban en el pasillo -- ¡IZANA MORIRÁ!

Sirius lo soltó automáticamente, se había desconectado momentáneamente, Harry salió de la enfermería, no miró a los demás, solo corrió, no sabía hacía donde corría pero lo hacía, sentía que subía escalones, daba contra la pared cuando giraba, patinaba en el piso pero no se detenía o disminuía la velocidad, debía llegar a San Mungo¿a qué, tampoco lo sabía pero había algo que le decía que llegara, debía ir… no se dio cuenta del momento en que le daba la contraseña al retrato, tampoco cuando subía a su habitación y rebuscaba en su baúl, lo único que pudo controlar fue el elevarse mientras caía desde la torre de grifindor sobre su escoba, llegaría…

En cuanto Harry salía de los terrenos del colegio, Sirius llegaba a la habitación del chico, después de que llegaran sus hijas y dijeran la contraseña para que la señora gorda los dejara entrar, su padre estaba por transformarse y comerse el lienzo.

--Nada, no está aquí --murmuró frustrado mirando la habitación, James codeó a Padfoot y le señaló la cama de Harry, la mayor parte del contenido del baúl del chico estaba ahí, fue hacia ahí y activó el mapa que estaba sobre el edredón

--Pues en la torre no está --dijo James revisando detenidamente el trozo de pergamino

--A ver --Sirius se apresuró a quitárselo y desesperado empezó a revisarlo, el mapa tronó algunas veces, se escuchó rasgarse otras tantas, se le cayó y lo levantó

--No está, en ninguna parte… --balbuceó preocupado

--Su escoba tampoco --apuntó Lily en un susurro, todos miraron junto a la cama, donde el chico dejaba siempre la escoba

-- ¡Izarí! --se giró hacia su hija, Arí dio un brinco y lo miró -- ¿Qué rayos le pasa a Harry?

--No sé papá, solo estábamos en clase de pociones cuando se desmayó, no dijo nada antes

--Sí dijo algo --ahora se giraron hacia James --que Snape era el peor maestro

-- ¡Eres un inepto Potter! --bufó Lily saliendo de la habitación

-- ¿Ahora qué le hice?

--Izana --murmuró Sirius y salió corriendo

En San Mungo Issa regresaba del comedor, no había podido comer nada, se había pasado hora y media mirando una taza con café, esperaría a que regresara su esposo e iría con sus hijos, los atendería y regresaría, todo eso estaba terminando con ella, por lo menos Remmy ya había despertado pero… pero Izana seguía igual o quizá peor y los medimagos no le habían dicho y… ¿ese chico que había chocado contra la pared al girar acaso no era Harry, corrió tras él, el muchacho corría desesperado, abría cada puerta que se encontraba, metía la cabeza y sin cerrar de nuevo la puerta volvía a correr.

--Harry¿Qué pasa, qué haces aquí? --lo pudo alcanzar casi cinco minutos después

--Izana¿Dónde está?

--Arriba, pero… ¡Harry! --gritó al ver que el chico volvía a correr

Sin otra opción y bastante confundida, Issa corrió de nueva cuenta tras Harry a pesar de que el chico se le había perdido de vista, ella estaba demasiado agotada y la condición física de Harry, el que hubiera comido las tres veces al día en los últimos días y dormido, le ayudaban bastante a él.

--Harry, por favor tranquilízate --rogó al llegar a la habitación de Izana y mirarlo pateando la puerta, estaba extrañamente alterado, nervioso, asustado…

--Abre la puerta… ábrela, ábrela --murmuraba respirando agitado y mirando fijamente la parte baja de la puerta -- ¡ABRE LA MALDITA PUERTA!

-- ¡No me hables…! --no terminó el regaño al ver la mirada de Harry, era acaso… ¿miedo, estaba segura, se acercó a Harry y abrió la puerta, lo miró detenidamente mientras el chico entraba.

Harry revisó debajo de la cama, sobre la cama y bajo las sábanas, fue al baño, dentro del closet, incluso y a pesar de saber que no podría ver mucho, miró por la ventana, se giró con las manos en la cabeza, inconscientemente y por la enorme desesperación que lo invadía se jalaba el cabello, sus ojos recorrían todo el lugar con verdadero terror, Issa se acercó con lentitud, Harry se abrazó a ella en cuanto estuvo lo suficientemente cerca.

En Hogwarts, Arí subía y bajaba las escaleras del cuarto de chicas en la torre, ya se habían cansado de mirarla pero nadie se atrevía a decirle algo, Padfoot lo había hecho, aunque había quedado bien parado… de hecho él pensaba lo contrario, un ojo morado, la boca reventada y una fea quemadura en su brazo no le parecía haber quedado bien… sentía una presión extraña en el pecho, estaba bastante desesperada, no podía quedarse ahí, no podía, debía hacer algo pero ¡ya, miró a todos en la sala común, si les decía lo que presentía no la dejarían ni asomar la nariz fuera de su habitación, respiró hondo y esta vez terminó de bajar las escaleras…

--Necesito caminar --murmuró yendo hacia el retrato --sola --agregó al ver que su hermana y las demás se levantaban.

Las chicas solo se miraron y asintieron al mismo tiempo, comprendían que Arí estuviera así, primero su gemela y ahora su novio se desmayaba, gritaba poseído por Voldemort (aunque lo negaran ella sabía que así era), desaparecía sin decir nada, su padre corría tras él y le prohibían que saliera del colegio, como si fuera a obedecer, salió de la torre y bajó las escaleras aún pensando en el castigo que tendría por hacer lo que iba a hacer, sonrió nerviosa pero siguió avanzando, además de eso Iona se enojaría bastante.

Issa seguía intentando tranquilizar a Harry que incluso temblaba en sus brazos, era demasiado extraño y estaba más que preocupada, eso de intentar tranquilizar a un adolescente y a ella al mismo tiempo no era nada fácil, trataba en verdad que ponía todo de su cuenta por asegurarse a ambos que Izana había despertado y escapado, no le gustaba estar acostada sin hacer nada y odiaba los hospitales, médicos y medimagos, Sirius había dicho lo mismo antes de ir a buscarla, pero el problema era que ya tenía una hora y no había noticia alguna.

--Voy a… voy… balbuceó Harry deshaciendo el abrazo

--Estás muy alterado Harry, por favor siéntate

--No, yo debo… voy… ¡ENTIENDE QUE VOLDEMORT LA TIENE, NO ESTÁ EN EL HOSPITAL, CRÉEME!

--Harry no es posible que la tenga porque…

--Sí, sí… Voldemort no volvió, porque nadie más que un adolescente perturbado lo miró y apareció en medio del campo con el cuerpo sin vida de Diggory

--Eso pasó hace dos años y nosotros te creímos siempre --arrugó el entrecejo, tomó a Harry de la mano y lo llevó hasta un rincón

--Pero qué…

--No vuelvas siquiera a pensar en volver a usar ese tono conmigo, no me importa lo que digas o pienses, te quedas ahí hasta que estés dispuesto a disculparte

Harry enarcó una ceja y abrió la boca incrédulo, Issa iba a sentarse en la cama

--Me disculparé

--Lo aceptaré en diez minutos

-- ¡Pero no tenemos tanto tiempo porque…!

-- ¡Silencio!

-- Pero… pero Issa

--Harry no lo repetiré --advirtió con voz peligrosa

--Tengo 16 años y estoy castigado en el rincón --masculló cuando Issa iba hacia la puerta y Sirius llegaba, intentó girarse para verlo pero una mano en alto de su madrina lo hacía volver a girarse

--No pregunta… miento¿Qué te hizo? --preguntó Sirius sonriente

--Me faltó al respeto, ya encontra…

--No lo hice --refutó Harry dando una patada al piso

--Quince minutos más --contestó Issa tranquilamente -- ¿encontraste a mi hija?

--Sí, estaba en la cafetería comiendo estofado --murmuró pensativo, Issa lo besó radiante

-- ¡No lo dejes moverte hasta dentro de veintiséis minutos! --gritó antes de salir de la habitación

-- A que es divertido hacerla enojar --comentó divertido subiendo de un brinco en la cama

--Pero entonces… --murmuró Harry intranquilo

--No, no, no, no --canturreó Sirius burlesco

--Sirius por favor debo… --intentó girarse pero su padrino de un brinco se le acercaba y volvía a ponerle de cara a la pared, tenía una sonrisa enorme, desde hacía días no se sentía tan feliz

--Lo siento pero Issa dijo…

-- ¡Sirius, yo lo vi… yo vi como tenía a Izana en…! --se interrumpió y fue hasta la puerta, Sirius lo siguió con la vista

--Iré a ver a Arí, vuelve al rincón, después me darás una buena razón para que no te castigue por no haber practicado oclumancia como me aseguraste harías.

Lo miró salir y se sintió como el más estúpido del mundo, de nuevo lo había engañado, se recargó contra el umbral de la puerta¿Cómo había podido caer de nuevo?

--No deberías estar ahí

Levantó la cabeza al escuchar ese terrible siseo, sintió que la piel se le enchinaba pero ignoró esa mirada asesina y se lanzó hacia Izana que le sonreía a pesar de mirarse agotada.

--Que bueno que estés mejor

--Gracias --murmuró Izana abrazándolo con la poca fuerza que le quedaba

--Si no va cada uno a su lugar… --advirtió Issa con una sonrisa que trataba de borrar.

Harry le sonrió a Izana y volvió al rincón, la chica sonrió divertida y fue a su cama.

Mientras tanto Sirius llegaba al colegio, había parecido en Hogsmade y corrido hasta Hogwarts, estaba bastante cansado pero debía asegurarse de que todo estaba bien, pasó los jardines ignorando todo a su alrededor, solo quería llegar al castillo, aunque no tuvo que correr más pues justo al frente aparecían Iona y los demás, los llamó con una mano sin dejar de buscar a Arí… no estaba y por la cara de todos, la estaban buscando

Por fin podía ir y cuidar de sus bebés, su hija ya estaba bien, ya había despertado y confiaba en que sus amenazas le ayudaran a mantenerla en cama, Sirius ya volvería por Harry, Issa los había dejado solos en la habitación de Izana, sin embargo ambos chicos se mantenían en silencio, algo extraño en ellos, por más deprimido que Harry estuviera, Izana lograba hacerlo sonreír y olvidar todo.

--Izana --murmuró Harry mirando el piso --oye¿tú saliste de la habitación por…?

--No, de hecho alguien trató de secuestrarme, por fortuna contaba con que yo estaba inconsciente y no era muy fuerte… ¿sabes, escuché que decían algo sobre… --se interrumpió un segundo y lo miró, Harry levantó la mirada --...sobre matar a los del pasado

--Entonces no todo fue un engaño --murmuró preocupado, se acercó a la chica que había empezado a llorar y la abrazó

--Tranquila, nada pasará, cuando vuelva Sirius le diremos y…

-- ¡Izana! --el gritó de las chicas que llegaban lo interrumpió, sonrió y se apartó de un brinco al ver que todas se le echaban encima

-- ¡No vuelvas a hacer eso! --Arí se quedó a medio camino para reclamarle, Harry intentó defenderse pero ante esa mirada furiosa mezcla de Sirius e Issa, se pegó a la pared --como se te vuelva a ocurrir Potter

--Pero si no hice nada

-- ¿NADA! --el abrazo de Izana se deshizo rápidamente ante ese grito, todos se giraron hacia Harry y Arí -- ¿SE TE HACE POCO SALIR CORRIENDO DE LA ENFERMERÍA SIN DECIR NADA Y DESPUÉS SALTAR DE LA TORRE?

--Bueno Arí yo…

-- ¡BUENO NADA, no quiero hablar contigo! --y se giró molesta, Harry alzó una ceja sin comprender, iba a hablar pero decidió no hacerlo, conocía demasiado a esas mujeres

--Me debes una charla

Y le llovía sobre mojado, Sirius lo tomaba del brazo y lo sacaba de la habitación, los demás se juntaron de tal forma que estuvieran lo suficientemente lejos de la puerta pero pudieran ver bien, afuera, Sirius había empezado a gritar y Harry se encogía de hombros, no alcanzaban a escuchar lo que decía pero debía ser fuerte para que el chico no refutara nada y se mantuviera cabizbajo, pero en ese momento Harry levantaba la mirada y decía algo, aunque Sirius volvía a hacer que mirara el piso, se miraba en verdad molesto y hacía ademanes desesperados con los brazos, casi brincaba y para frustración de los chicos no gritaba lo suficientemente fuerte como para poder escuchar aunque fuera un susurro.

-- ¿Por qué le está gritando? --preguntó Lily interesada, Izana se alzó de hombros

--Uuuyy miren --murmuró Padfoot mirando como su versión futura se paraba en la punta de los dedos y movía los brazos con más fuerza, Harry se encogía de hombros.

Un par de minutos después el de los movimientos agresivos con los brazos era Harry y…

-- ¡Lo abofeteó! --gritaron las chicas Black al mismo tiempo, Arí salió detrás de Iona con la boca abierta.

--Lo… lo… lo… pero qué demonios pasó ahí --murmuró sorprendida

Sirius había seguido gritando y Harry estaba petrificado con una mano en la mejilla, lo miraba fijamente pero su padrino no parecía arrepentido ni con un poco de cargo de conciencia, no que la mirada de Harry fuera de rencor sino más bien parecía de acuerdo con el castigo, asentía y negaba lentamente mientras Sirius seguía gritándole aunque quizá solo hablara e hiciera movimientos exagerados pues seguían sin poder escuchar absolutamente nada.

--Espérame aquí --ordenó Sirius dando media vuelta, respiró hondo y fue hacia la habitación

--Despídeme de Izana

Asintió y siguió caminando, Harry se dejó caer en una silla, después de ese regaño no podía decirle lo que en realidad había pasado, solo tendría un motivo más para que lo castigara pero… lo hablaría con los demás y según a lo que llegaran le diría o no…

En una enorme y tétrica casa en lo alto de una descuidada colina, una silueta encogida en el piso se contraía con dolor a los pies de una persona delgada y alta, sus pupilas rojas estaban fijas en el sujeto en el piso, su boca sin labios intentaba dibujar una expresión de asco, sus ojos y el cruciatus dejaban en claro que estaba muy molesto.

Tan solo salir de San Mungo, Harry se recargó contra una pared, la cabeza había empezado a darle vuelta, por fortuna Sirius discutía con Padfoot y no lo miraba, Arí se acercó a él rápidamente.

-- ¿Ya me hablas? --preguntó Harry en un susurro

--No digas tonterías, le hablaré a mi papá

-- ¡No, me va a casti…

-- ¿Qué tienes Harry? --había olvidado la discusión con su versión pasada y preocupado se había cercado al chico que de no ser por él habría caído de rodillas, la cicatriz le quemaba como nunca lo había hecho, sentía que la cabeza le estallaría

--Na… na… --solo balbuceaba, el dolor no lo dejaba formar una palabra, pero tan rápido como había llegado se había esfumado --ya no me duele --murmuró sorprendido, aunque sentía una opresión extraña, como un vacío…

-- ¿Seguro?

--Sí Sirius, ya no tengo nada

Voldemort respiraba agitado pero sonreía mirando por el enorme ventanal, su silueta delgada formaba una casi invisible sombra contra la pared, en su mente se dibujaba una imagen, una escena que estaba seguro no distaría mucho de la realidad, mientras al mismo tiempo, Harry se quedaba dormido en el autobús noctámbulo y algo empezaba a formarse en su mente, en sus sueños… un enorme castillo que parecía a punto de derrumbarse, los merodeadores colgaban con gruesas cadenas de las paredes, James tenía la mirada perdida y vacía, Lily estaba en brazos de un joven de cabello largo y nariz larga, no lo conocía, se miraba a sí mismo en medio del campo, miraba sus manos que se hacían transparentes, cada vez más transparentes, alcanzó a ver el cuerpo de su padrino caer hacia atrás con la mirada perdida, las gemelas se arrodillaban a los pies de Voldemort, Iona lanzaba el avada contra Issa… él desaparecía.

Abrió lo ojos respirando agitado, su mirada estaba aterrorizada, miró a su alrededor, platicaban, Padfoot dormía tranquilamente, Sirius reía, nadie lo miraba a él, cerró los ojos, de nuevo la cabeza le daba vuelta y la risa fría de Voldemort resonaba en ella, miró a sus padres que discutían y tuvo un presentimiento nada bueno, un mal presentimiento que trataría desapareciera a como diera lugar.



SION

P.D.Espero señales de vida...