N/A
Regrese después de mucho tiempo. Espero me perdonen.
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
The Prince Of Tennis no me pertene.
¿Quieres Jugar Conmigo?
Capítulo XII
Sostuvo con fuerza la mano de la rubia que parecía querer salir huyendo ante las miradas de enfermeras y médicos que miraban como iba tomada de la mano con él, con el hijo del dueño del hospital, con el gran heredero de las empresas Namikaze, dio un profundo suspiro, aquello no le gustaba, es decir, su compromiso con Shion estaba cancelado y todo el mundo lo sabía, había sido su adulterio la razón de que este terminara así que Ino no tenía culpa ante los ojos de los demás - Alza la cabeza, no tienes porque bajarla - le indico viendo que ella alzaba la mirada asintiendo un tanto nerviosa, eso le gustaba.
Ella tenía que aprender que jamás debía bajar la cabeza ante nadie, tenía que enseñarle, giraron por los pasillos en silencio cuando se detuvo tomando un poco de aire - ¿Te sientes bien? - pregunto llamando su atención cuando noto que estaba sujetando su mano con un poco más de fuerza, le preocupaba que aún le dolieran los golpes de la pelea con Hotaru - E-Estoy bien - aseguro ella con una sonrisa y él asintió siguiendo con el camino hasta que miro a Sasuke recargado en la pared viendo algunos documentos, aquello le resulto curioso pero era asunto de su amigo y eso siempre era privado para ambos.
- Sasuke - lo llamo y este alzo la mirada indicandole la habitación de al lado, llevo a Ino hasta una silla para que tomara asiento, coloco su bolso en sus piernas y beso su frente - No tardo, Sasuke se quedara contigo, ¿de acuerdo? - la vio asentir con la cabeza no tan convencida mientras él tomaba un poco de aire, enfrentarse a una Hotaru probablemente enojada debido a lo que Sakura le hubiera hecho le daba estrés aunque se daba una idea de que la pelirrosa no se hubiera presentado, sino que simplemente la había asustado indirectamente, esperaba que todo saliera bien.
- ¿Eres muy amiga de Hinata? - salio de sus debates mentales para mirar al azabache que estaba delante de ella, ni siquiera se había dado cuenta de que estaba allí, había estado demasiado ocupada pensando en que se vería con aquella chica de cabello rubio teñido que la había golpeado, el solo hecho de que estuviera en la misma habitación la sacaba de quicio, por alguna extraña razón tan solo quería a Naruto para ella a pesar de saber demasiado bien que solo era un contrato, que solo era su juguete del momento, que en cuanto se aburriera la iba a dejar sola, que no valía nada para el rubio de ojos azules.
- Somos amigas desde la cuna... nuestras madres se conocían - contesto bajando la vista, el tema de los padres de ambas siempre la hacía sentirse poco, era un tema sensible para ambas - Solo conozco a su padre, ¿y su madre? - desvio un poco la mirada mordiendo su labio, a ella no le correspondía comentar sobre ese tema o siquiera contestarle por mucho que este la mirara como si se lo ordenara - No puedo contestarte, es un tema sensible para las dos... no es algo de lo que nos guste hablar, lo siento - se disculpo con una ligera sonrisa viendo que este tan solo asentía con la cabeza tomando asiento.
Lo que llamo su atención fueron los sellos de los papeles, una solicitud de adopción, justo como la que ella estaba llevando a cabo aunque Naruto le hubiera prometido que la ayudaría pero no veía para cuando - Perdona la pregunta pero... ¿tú no tienes padres? - pregunto este y ella asintió con la cabeza, no, sus padres habían muerto hace mucho, no le gustaba hablar sobre ello, sus ojos se volvieron un poco acuosos al tocar ese tema sensible - ¿Ino? - alzo la mirada viendo a Shikamaru que se encontraba de la mano de Temari, aquello no le gustaba, aún sentía esa sensación pesada en su abdomen y no le gustaba.
- S-S-Shikamaru... hola - saludo con mucho nerviosismo, necesitaba al rubio cuanto antes, lo necesitaba con desesperación ahora que parecía demasiado sensible - ¿Te esta molestando? ¿Dónde esta tu esposo Naruto? - miro que el azabache abría demasiado los ojos y se atragantaba un poco con la saliva mientras se levantaba de golpe mirando hacía la puerta donde se encontraba su amigo, eso no estaba bien - ¡Naruto, vuelve aquí ahora... tú aún me amas! - miro hacía el frente notando que la puerta se abría dejando ver al rubio quien tenía la cabeza ladeada viendo a la rubia en la cama ajeno a los demás.
- Si... aún te amo Hotaru - y dicho esto cerro la puerta mirando hacía el frente viendo a la pareja, a su amigo y a ella que quería salir corriendo llorando - Sigues cometiendo el mismo error con los hombres Yamanaka... - aquella voz la helo por completo, recuerdos dolorosos acudieron a su mente, él estaba allí, Sasori estaba allí detrás de la pareja que estaban igual o más conmocionados con su prescencia, su mente colapso y solo atino a levantarse retrocediendo un poco ante las miradas de los demás, sus ojos derramaron lágrimas y giro corriendo lejos de allí... eso no podía estar sucediendole... debía ser una pesadilla.
- ¡Ino! - escucho el grito de Shikamaru pero ella siguio corriendo alejandose de todo aquello que la estaba torturando, Akasuna Sasori era una persona que sin duda alguna odiaba pero de no ser por él hubiera tocado fondo aunque claro que lo había hecho a su lado, por él se entero de lo de Shikamaru, por él cayó en un mundo del que casi no salía pero al mismo tiempo le debía demasiado... Akasuna Sasori representaba sin duda alguna todo lo que había marcado su pasado en la mayor parte.
Por instinto avanzo dispuesto a seguir a la rubia cuando alguien lo tomo del brazo no permitiendole aquello - No la conoces, no sabes nada de Yamanaka Ino así que dejala... se lo que ustedes dos tienen y realmente ella es importante para mí así que dejala ir, yo me encargare de ella - se encontro con un chico pelirrojo de ojos café que casi rayaban en grises opacos, su mirada era por completo de hielo, no sabía que relación tenía con ella, en el expediente que le había mandado Sai no había visto a alguien como la persona que tenía justo en frente, se solto de su agarre y le dedico una mirada llena de burla.
Nadie se iba a meter en medio de su juguete y de él - ¿Qué te hace creer que pienso obedecerte? Aún no nace la persona que pueda mandarme, ahora si me disculpas, mi esposa me espera - y dicho esto comenzo a alejarse corriendo de allí, si, sabía que había cometido el error de decirle algo como aquello a Hotaru, sin embargo, no mentía, ella siempre había sido la persona que lo entendía, era su cable a tierra por decirlo así, descendio escalones y girpo por los pasillos cuando la vio salir del hospital como un rayo, paso de prisa de las personas que lo miraban con curiosidad, tenía que detenerla cuanto antes.
Antes de darse cuenta salio del hospital y la vio más allá corriendo entre los autos, maldijo por aquello, de prisa extrajo su comunicador - Detenganla ahora - le señalo a la guardia que había colocado para ambos, una camioneta negra se abrio paso entre autos y él siguio corriendo de prisa pasando de todo el mundo, ella de verdad era demasiado problemática, maldijo cuando la vio siendo subida a la camioneta llamando la atención de las personas, rodeo la misma y entro por la lateral contraria haciendole una seña a los demás para que bajaran, cuando lo vio solo se mordio el labio bajando la mirada, no le gustaba eso.
- Quiero ahora mismo una explicación de porque has salido de esa manera - le sentencio viendo que la rubia tan solo desviaba la mirada hacía una ventana reprimiendo las lágrimas por completo - No te interesa, vuelve con la mujer que amas y dejame en paz por unos momentos, no pido demasiado - añadio ella y él la miro impasible, toco la ventana y sus guardias entraron encendiendo la marcha de inmediato, Ino se sostuvo de algo terminando sentada a su lado sollozando un poco - No es tu asunto ello, contesta antes de que me enoje - le espeto acomodando su cabello después de correr para alcanzarla.
- N-No... no contestare - sentencio la rubia bajando por completo la cabeza, si ella así lo quería estaba bien, tomo su celular marcando el número de Sai, a los tres tonos este contesto - Necesito un informe más detallado sobre Yamanaka, algo relaciono con un chico pelirrojo de ojos ceniza, en una hora - y dicho esto colgo para sentir la mirada de ella sobre su rostro, no esperaba que aquella se lanzara golpeandolo en el pecho mientras lloraba con más fuerza, intento sostenerla de las manos deteniendo sus golpes pero esta no parecía querer detenerse y aquello ya lo estaba sacando demasiado de quicio, no era bueno.
- ¡Deja de meterte en mi vida... solo rompe el maldito contrato y quedate con la casa! ¡Dejame en paz! - le grito ella y él tan solo gruño para tomarla con fuerza del mentón provocando que dejara de moverse - No, eres mía te guste o no así que o por las buenas o por las malas en cuanto lleguemos a casa contestaras todo - le sentencio soltandola para contar hasta diez, maldita sea, Ino lo sacaba de quicio demasiado rápido y eso terminaba por desesperarlo más de lo que ya se encontraba en esos momentos.
Aquella camioneta estaciono delante de la casa, la puerta fue abierta y el rubio tironeo de su mano para bajarla, caminaron sin mediar palabra sintiendo el apretón en su muñeca debido al fuerte agarre que le estaba doliendo pero no podía quejarse, no con alguien como Naruto que parecía querer matarla después de lo sucedido, la puerta fue cerrada y este la condujo hasta la sala donde la solto indicandole con la mirada que tomara asiento, con miedo lo hizo al igual que él, el rubio de verdad parecía querer explotar por lo recien sucedido y ella solo quería salir huyendo antes que tener que reverlale algo sobre su pasado.
- Habla - le sentencio de forma cortante este y ella sabía que no iba a aceptar un no por respuesta - Se llama Akasuna Sasori, es la persona que me dijo que Shikamaru me engañaba con Temari, se suponía que contraeríamos matrimonio cuando yo contaba con 18 años, lo amaba, el día de la boda él... estaba teniendo sexo con ella, Sasori los descubrio e hizo un escándalo por aquello, quede como una tonta frente a todo el mundo, después de eso no lo volía a ver hasta que... - se detuvo de golpe desviando la mirada, Naruto se mantenía como si nada pero bueno ya no esperaba nada de una persona fría como él.
- ¿Hasta qué? - tomo un profundo respiro, debía mantenerse calmada, el rubio no iba a descansar hasta saber todo - Caí en una depresión y me lo volví a encontrar a Sasori mientras tenía la misma, no me entere como pero antes de darme cuenta caí en la bebida, no es difícil de creer, estaba demasiado dolida, a la bebida le siguieron las... drogas, cometí muchas locuras estando con él y después... - no deseaba hablar de ello, el rubio la miraba fríamente y molesto, aunque no lo denotara sabía que lo estaba, es decir, no era tan perfecta como él pensaba... ella no era nada de lo que el rubio esperaba y saber que quiza la dejaría le molestaba.
- Terminamos en un bar una noche, estaba demasiado drogada y bebida, él me dijo que sentía algo muy fuerte por mí pero no estaba en mis cinco sentidos... terminamos en una habitación sin saber como, yo no quería pero él no estaba dispuesto a recibir un no por respuesta... alguien escucho mis gritos y lo detuvieron, no supe más de él después, toque fondo varios meses después y con la ayuda de Hinata salí del hoyo - termino de contar viendo que este se levantaba y daba algunas vueltas por la sala, eso no le gustaba, la miro y tan solo camino donde ella para pasarla, lo siguiente que escucho fue la puerta cerrarse.
Un frío la recorrio al saber que quiza el rubio no volvería, sin embargo, una parte de ella creía que era lo mejor, debía ser lo mejor pero entonces... ¿por qué estaba llorando justo ahora?.
- Prepara el auto con rumbo a la mansión - dicho esto colgó mientras entraba a su oficina, se sentía demasiado cansado en esos momentos, la cabeza le dolía, lo menos que quería era ver a la rubia en esos momentos - ¿Dobe? - giro la cabeza hacía el marco de su puerta encontrandose con Sasuke que lo miraba con una ceja encarnada - ¿Necesitas algo? - le pregunto a su amigo que solo coloco aquella sonrisa que odiaba con todo, una que reflejaba obviedad - Creí que solo era un juguete más, alguien con quien jugar... - camino hasta el bar de su oficina tomando un vaso para servirse un trago de whisky.
Se lo llevo a los labios de inmediato, deposito el vaso en su lugar mientras se revolvía un poco el cabello en señal de no saber que hacer - Es un simple juguete ahora... no quiero nada más con ella - aseguro y no mentía, la había considerado algo más que un juguete pero no después de lo que había escuchado, ella se había dejado vencer y una mujer así no valía la pena, estaba completamente aborrecido de la sola idea de verla como algo más, le afectaba ahora que había caído del pedestal, Yamanaka Ino no merecía en lo absoluto ser considerada como algo más que su simple juguete del momento.
- No preguntare porque, son tus decisiones después de todo pero solo dejame decirte que si estas equivocado o estas precipitandote en esas decisiones lo terminaras lamentando en algún momento... el karma es horrible dobe - sentencio su amigo y él solo se encogio de hombros como si aquello le diera lo mismo, de hecho era así, ella no valía demasiado para ser considerada su igual después de saber aquella historia, daba por hecho que no quería verla, tan solo para tener sexo cuando le placiera y después dejarla, no era hacer el amor, ya no, era simplemente satisfacer sus necesidades siempre que quisiera.
- Eso me da lo mismo... volvere con Hotaru y ella sera solo una más - aseguro viendo que su amigo solo daba media vuelta y salía de allí sin decir algo con respecto a aquello, entendía a Sasuke pero él no era la clase de persona que se enamoraba o gustaba de alguien que al primer bache se hubiera dejado caer... Yamanaka Ino había pasado de ser su valiosa muñeca a tan solo un juguete más y planeaba que así fuera hasta que se aburriera.
Dos días, dos días que no veía al rubio, parecía muerta en vida en esos momentos, Hinata había desaparecido igual argumentando que necesitaba hacer una cosas de seriedad máxima, claro que se había marchado después de consolarla y de decirle que la amaba, miro más allá a la rubia que salía de su habitación, la rubia teñida había sido dada de alta y ella solo quería matarla... lágrimas se deslizaron cuando lo vio acercandose a la rubia con una sonrisa, este la tomo de la mano y beso sus labios con suavidad para empezar con su camino, quiza no se había dado cuenta de que estaba allí pero ella solo sabía que dolía.
Bajo la mirada mordiendo un poco su labio hasta sentir el sabor métalico de la sangre en su boca - ¿Podemos hablar? - giro la cabeza observando a Sasori que estaba como siempre, inmutable ante todo, limpio las lágrimas ante la mirada de este y asintió, ambos comenzaron con su camino hacía su consultorio en completo silencio - Por mi jamás lloraste, excepto cuando te estaba obligando... ¿tanto amas a ese tipo? - aquella pregunta la descoloco por completo, no, ella no amaba al rubio, si, si sentía algo fuerte por este pero ella no lo amaba, estaba segura de ello pero... ¿y si se había enamorado de Namikaze Naruto?.
- Si te soy sincero jamás pensé en encontrarnos de nueva cuenta, soy paciente porque tengo problemas de salud, nada grave pero me encontre con Naara, quise molestarlo un poco y mira, te encontre después de tanto tiempo... no pienso pedirte perdón, al menos no ahora, no quise asustarte, no estoy aquí para lastimarte de nuevo, he cambiado aunque no lo creas, solo quiero saber una cosa... ¿estás enamorada de ese tipo? - no entendía porque Sasori le estaba preguntando algo como aquello, no sabía la respuesta o quiza si, era solo que dolía mucho verlo con alguien más después de desaparecer de su vida.
Había sido ella misma quien le había dicho que se fuera pero no había pensado que dolía demasiado - Quiero darte un consejo... no te conviene, no cometas el mismo error de creer que no es como Shikamaru porque tú y yo sabemos que lo es... no te conviene Ino - aseguro este para pasar de ella y seguir con su camino, aquello no la ayudaba en lo absoluto, ella sabía que clase de persona era el rubio, si, claro que sabía que era un mujeriego y demás pero había cambiado de forma de pensar después de escuchar sus palabras sinceras pero ahora se daba cuenta de que no había cambiado, seguía siendo la misma persona.
Seguía siendo el mismo mujeriego, el mismo que le había propuesto aquel contrato, él mismo que le había hecho aquella pregunta... "¿Quieres jugar conmigo?"... era el mismo tipo de ese entonces pero irremediablemente se dio cuenta también de que ella había caído en las redes de este... se había enamorado tontamente de Namikaze Naruto.
La noche era helada, el transporte iba demasiado lento y lleno para su suerte, sentía los ojos picar porque después de todo había estado llorando la mayor parte del tiempo, bajo del transporte una vez llego a su destino cuidando el no chocar demasiado con las otras personas, el frío la recorrio de pies a cabeza mientras seguía con su camino, aún no superaba del todo haberse dado cuenta de que se había enamorado del rubio - Cuanto tiempo - se detuvo al escuchar la voz de Deidara, una sonrisa se instalo en sus labios al verlo por lo que no dudo en correr donde este para abrazarlo con fuerza, el abrazo le hizo bien.
- Hola... ¿cómo has estado? - pregunto sin darse cuenta que cruzando la acera se encontraba la pelirrosa quien estaba viendo detalladamente la escena con una pizca de furia - Bien, ¿puedo invitarte un café? - pregunto el rubio ojiazul y ella asintió entusiasmada, Deidara la tomo de la mano con una enorme sonrisa ajeno a todo lo que podría suceder con ese simple toque... Sakura estaba apretando demasiado el volante, su venganza no solo era hacía Hotaru, no, jamás, también era hacía el hermano mayor de Naruto y si la muñeca de este seguía teniendo muestras de afecto así con él entonces también le tocaría algo.
Tomo su celular marcando el número de Naruto, ya le había prevenido que iba también detrás de su hermano y no parecía en desacuerdo, algo lo había hecho cambiar de opinión - Ahora mismo tu muñeca esta teniendo demasiado contacto con Deidara, no pienso pedir tu opinión así que solo dime... ¿de verdad no quieres qué la lastime? - claro que iría tras su hermano pero no en esa ocasión si Naruto le decía que no la lastimara, escucho voces y entre ellas identifico la de Hotaru, ¿jadeos y gemidos? - Lastimala si es lo que quieres, no molestes más - y dicho esto colgó, estaba diferente a como lo había visto en la mañana.
Apreto el botón rojo dandole la señal a sus colegas... reía de una ocurrencia de Deidara cuando todo paso demasiado rápido, el sonido de dos autos y ella empujando al rubio, el golpe seco de su cuerpo chocando con uno y cayendo al suelo en un sonido sordo... los gritos de Deidara y después todo fue obscuridad.
N/A
Lamento la tardanza.
Gracias por leer.
Espero les haya gustado.
