Capítulo 12: Niebla/Batalla del Guardián de la Niebla.

Colonello y Fon observaron a Ieyuji en su Modo Híper Última Voluntad. Se preguntaban sobre esa Llama que estaba mezclada con la Llama del Cielo, mirando a Reborn, quien estaba perdido en sus pensamientos, en busca de respuestas.

—Reborn, ¿qué sucede? —le preguntó Fon.

—¿Qué piensan de Mammon de Varia? —les preguntó a su vez luego de pensarlo

—¿El bebé con esa rana de mal gusto en su cabeza, kora?

—Sí, el que usa esa fea rana. ¿No sienten nada?

Fon lo pensó por unos momentos antes de dar su opinión.

—Ahora que lo pienso, es extraño.

—¿¡Podría ser un Arcobaleno, kora!? —inquirió Colonello.

—Podría ser —dijo Fon después de mirarlo. Luego se volvió hacia Reborn —¿Entonces por qué no brillaron nuestros Pacificadores? Si es la persona que pienso…

—No estoy seguro aún —dijo Reborn pensando con cuidado la posibilidad que Fon señalaba, al igual que Colonello.

—Si es verdad, el chico en nuestro lado no podrá hacer nada, kora. No se sobre la chica del otro lado, kora —dijo Colonello.

—Pero nos dijiste que el otro lado tenía dos Guardianes de la Niebla. El otro todavía no se mostró, así que no estoy seguro, pero aún así… —señaló Fon.

—Pero ustedes tampoco saben sobre la Niebla de nuestro lado. No lo sabremos antes de la batalla —dijo Reborn con simpleza.

Ieyuji dejó de enfocarse en su Modo Híper Última Voluntad y se giró hacia los Arcobalenos.

—Reborn sólo dime, ¿quién es nuetra Niebla? Todavía no me dijiste quien es. ¿Es poderoso? ¿Fuerte? ¿Qué? —preguntó Ieyuji.

Reborn lo miró fijamente antes de responder.

—No te lo diré. Si lo hago protestarás. Me gustaría que cerraras la boca y te concentraras en lugar de pensar en eso. Si estás preocupado sobre si vendrá o no, te aseguro que lo hará.

Ieyuji miró al suelo. Nunca podría ganarle a Reborn con argumentos,


En el Cuartel General de Vongola, Iemitsu y sus hombres de confianza estaban en medio de una batalla, intentando rescatar al Noveno.

Parecían estar teniendo un tiempo difícil con los hombres que les disparaban.

Era una batalla de armas de fuego.

Lal Mirch, el Arcobaleno Incompleto, también estaba con ellos, ayudándolos a pelear contra el enemigo.

Iemitsu estaba en otro lado, caminando a través de un pasaje secreto para alcanzar al Noveno. Llegó con éxito y lo encontró, pero se dio cuenta de que algo no estaba bien.

Ambos conversaron un poco antes de que la batalla se desatara de nuevo.


En algún lugar, Haru y Kyoko finalmente se conocieron y estaban pasando un buen rato mientras sonreían. Ambas conversaban sobre Tsuna y los demás respecto a su repentino cambio.

Sin embargo, fue un buen día.


Cuando llegó la noche, Ieyuji, Mochida, Basil, Fon, Colonello y Reborn llegaron al Gimnasio de la Escuela Media de Namimori. Chikusa y Ken ya estaban allí, además de Brina. Todos se sorprendieron al verla.

—Ciaossu Brina —la saludó Reborn.

Brina miró al infante y asintió.

—Es raro que vengas a observar, Brina —señaló Ieyuji.

—La batalla de la Niebla parece interesante, por eso vine a ver —dijo ella. Luego se giró hacia otro lado.

Ieyuji miró a su alrededor y notó que el lugar estaba vacío, sin contar a Varia (exceptuando a Lussuria, Bel y Squalo) del otro lado, y a Mammon en el centro. Él vio hacia el otro lado para ver a su hermano con sus guardianes (menos Hibari y Mukuro). I-pin estaba con Lambo.

Ieyuji miró los alrededores una vez más antes de volverse hacia Rebron.

—Reborn, no veo a nuestro Guardián de la Niebla. ¿Estás seguro de que esa persona va a llegar?

—Por supuesto. No tuve otra opción más que elegirlo después de todo. Y creo que ya está aquí, sólo no se está mostrando —les dijo Reborn.

—Hehehe, ¿eso es lo que piensas?

Todos miraron a la entraron y se sorprendieron de la persona que llegó. El hombre tenía una Lanza en una mano; se trataba de Sadao.

—¡T-Tú eres…! —Mochida abrió los ojos por la sorpresa.

Todos lo miraron incrédulo, excepto aquellos con Tsuna y Xanxus.

Ieyuji temblaba mientras lo señalaba, hasta que finalmente gritó.

—¡¿POR QUÉ ESTÁS AQUÍ?!

—Vine como tu Guardián de la Niebla, Vongola —dijo Sadao casualmente. —El niño de allí me ofreció el puesto a cambio de pelear contigo. Eso hice y perdí, así que acepté aunque no quería. Por eso pelearé a tu lado por ahora, luego te quitaré la vida —sonrió.

Ieyuji lo miró fijamente y le gruñó a Reborn.

—¡No quiero que él sea mi Niebla!

—¿Entonces con quién lo reemplazarás? Idiota, no es como si tuvieras a alguien más. Es tu mejor apuesta y no tienes más opción que elegirlo. Que mal que no conocieras a dos usuarios de Niebla como tu hermano —comentó Reborn.

Ieyuji miró a su hermano, quien le devolvió la mirada. Él lo observaba con rabia, pero Gokudera se puso frente a su Juudaime y le miró con un mensaje bastante claro: 'Inténtalo y te arrepentirás'. Ieyuji apartó la mirada, temiendo ser herido.

—Parece ser que todos están aquí —dijeron los Cervello mientras entraban al centro.

—Ahora bien, vengan al centro, competidores de la Niebla.

Sadao sonrió y caminó hacia ellas. Chrome no se estaba moviendo, provocando que todos la miraran.

—¿Qué sucede Chrome? ¿No te sientes bien? —le preguntó Yamamoto.

Chrome sacudió su cabeza negando y dijo:

—Bossu me dijo que en esta batalla no me dejará ir. Me dijo que me quede aquí y se lo deje todo a ese lado.

—Ohh, ¿te refieres a él? —dijo Ryohei, parecía feliz.

—La otra Niebla —murmuró Mammon.

Chrome cerró los ojos y dijo:

—Bossu dice que cuenta contigo y que te asegures de contenerte, Mukuro-sama.

Entonces todos escucharon una risa. Una voz muy familiar para Ken, Chikusa y Sadao.

—Kufufu.

Alguien apareció detrás de Tsuna. Todos miraron a esa persona que apareció entre la Niebla.

Era Rokudo Mukuro.

—Felizmente lo haré, Sawada Tsunayoshi —sonrió Mukuro.

—¡M-M-Mu-Mukuro-san! —Ken estaba sorprendido y feliz.

Los ojos de Chikusa estaba abiertos por la sorpresa de finalmente haber encontrado a la person que estaban buscando, Rokudo Mukuro.

—Mukuro-sama —murmuró Chikusa.

"¿Esa es la persona que buscaban? ¿Ese es Mukuro-san?" pensó Ieyuji mientras Mukuro daba un paso más adelante y miraba hacia sus dos compañeros.

—Kufufu, ha pasado tiempo Ken, Chikusa —les sonrió Mukuro. —Estoy feliz de ver que ambos lo están haciendo bien.

Ken dio un paso adelante.

—¡¿A dónde desapareció, Mukuro-san?! ¡Pensamos que nunca más lo volveríamos a ver, ¿sabe?!

—Estuvimos buscándolo por todos lados, Mukuro-sama —agregó Chikusa. Mukuro rió otra vez.

—Kufufu, lo sabía, aún así no me mostré. Hay algo importante que debo hacer.

—¿Algo importante, byon? —preguntó Ken. Mukuro se giró hacia Tsuna antes de hablar.

—Él, Sawada Tsunayoshi. —Volvió a mirar a los otros dos —Estuve corriendo por todos lados para reunirnos. Comenzando con Gokudera Hayato, quien me ayudó con los otros tres aquí en Japón, yo busqué por Lambo de la Famiglia Bovino y mi querida Chrome. —Cuando dijo el nombre de Chrome se giró a mirarla, quien sólo pudo sonrojarse. Luego continuó —Ahora que nos reunimos, estamos buscando un modo de curar a nuestro querido Tsunayoshi, y parece que encontramos la llave para hacerlo.

—Los Anillos Vongola —dijo Reborn. Mukuro miró al Arcobaleno del Sol.

—Correcto. —Después se giró a mirar a los dos —Ustedes dos se volvieron los Guardianes del gemelo de Sawada Tsunayoshi, asegúrense de dar todo lo que tienen contra nosotros.

—Pero Mukuro-san, nosotros- —Mukuro cortó a Ken.

—Es suficiente Ken. No te preocupes, no estoy enojado. Estoy feliz de que se hayan unido y se hayan vuelto más fuertes. En este asunto, mientras el Conflicto del Anillo continúe, seremos extraños y enemigos. Una vez que termine, ambos decidirán qué lado tomaran. ¿No es suficiente?

Ambos se miraron entre sí. Querían protestar, pero si eso es lo que Mukuro-sama quería que hiciera por ellos entonces… Los dos estuvieron de acuerdo.

—Sí, Mukuro-sama/san.

Mukuro sonrió y se giró hacia sus compañeros.

—Me iré entonces, Sawada Tsunayoshi.

El tridente de Mukuro apareció en su mano y caminó hacia el centro. Todos lo observaban, sobre todo Ieyuji. Hasta ahora, él no lo había entendido. Todos seguían diciendo que se reunirían, pero ahora ya sabía a qué se referían.

Sus Guardianes, los Guardianes de su Hermano Sin Alma se reunían para ayudarlo en su problema.

Una vez Mukuro llegó al centro del campo con los otros dos, Sadao lo enfrentó.

—Tu voz.. ¿Eres quien me salvó antes?

—Kufufu, ha pasado tiempo, Kuromishi Sadao. Veo que lo estás haciendo bien.

Sadao le sonrió.

—Así que así es como se ve mi salvador. ¿Puedo preguntar tu nombre?

—Rokudo Mukuro, una mitad de los Guardianes de la Niebla de Sawada Tsunayoshi, encantado de conocerte, Guardián de la Niebla de Sawada Ieyuji. —Mukuro se giró hacia el infante. —Y también encantado de conocerte a ti, Guardián de la Niebla de Varia y Arcobaleno Mammon, o debería decir… Viper.

Mammon levantó la vista para mirarlo. A pesar de tener capucha, Mukuro sabía que estaba sorprendido. Los ojos de Fon y Colonello se abrieron por la sorpresa mientras que Reborn entrecerró los suyos. Así que estaban en lo cierto.

—¿Cómo lo sabías? —preguntó Mammon. Sus ojos ocultos se entrecerraron.

—Kufufu, porque sé, Arcobaleno de la Niebla, la razón por la que el Pacificador no brilla cuando estás alrededor de otros Arcobalenos. Es por la cadena que cubre tu Pacificador, la cual tiene propiedades especiales para bloquear Llamas. Por eso tu Pacificador nunca brillo hasta ahora.

Mammon apretaba el puño con fuerza pero intentó recuperar la calma.

—Eres bastante inteligente para saber tanto, Rokudo Mukuro.

—Kufufu, gracias. Muy bien entonces, Kuromishi Sadao, espero que lo des todo en esta batalla.

—Para decirte la verdad, esperaba que mi primer encuentro contigo fuera el día en que me dijeras qué quisieras que haga por ti, no aquí en esta batalla —suspiró Sadao.

—Oya, oya, ¿es así? Kufufu, si ese es el caso, quiero que lo des todo en esta batalla, y si puedes, derrótame —sonrió Mukuro.

Sadao estaba sorprendido al principio, pero entonces sonrió también.

—Muy bien, te derrotaré sin vacilar. No me culpes si mueres.

—Si puedes —se rió Mukuro de su respuesta.

Los Cervello se miraron entre sí antes de comenzar a inspeccionar los dos Anillos de Mammon y Sadao.

—¡Mukuro, ven aquí por un momento para hacer ESO al EXTREMO! —gritó Ryohei.

—Será mejor que no —lo rechazó educadamente.

—Ahh, vamos Mukuro. No te va a matar hacerlo —rió Yamamoto.

—Te dije que- —sin dejarlo terminar, fue empujado por Ryohei y todos se apuraron en hacer un círculo con él.

—O-Oi, t- —nuevamente, Mukuro fue interrumpido por Ryohei.

—¡Mukuro! ¡Chrome! ¡Peleen! —gritó Ryohei seguido por todos menos Tsuna. Esta vez, Chrome gritó más fuerte de lo usual. Mukuro no gritó, simplemente sudó por las payasadas de los otros a la vez que se irritaba.

Rápidamente se alejó de todos con una vena marcándose en su frente.

—Pagarán por esto más tarde.

Yamamoto y Gokudera reían mientras Lambo y Ryohei gritaban animándolo. Chrome reía ligeramente ante la vista mientras Tsuna los observaba. Por dentro él también se reía de Mukuro.

Reborn, que los observó todo el tiempo, sonrió al verlos incluir a Mukuro en el círculo. Mukuro volvió al centro cuando Cervello terminó de inspeccionar los Anillos.

—Esta vez, el campo de batalla será todo el gimnasio. Pueden usar lo que quieran para ganar. Este campo no tiene ningún sistema especial, por favor recuérdenlo —dijo el Cervello líder a los competidores.

—¿Huh? Pero no hay nada que usar aquí —señaló Mochida.

—No se necesita nada cuando se trata de la Batalla de los Guardianes de la Niebla —le dijo Fon.

—¿A qué te refieres? —preguntó Ieyuji.

—Confundir al enemigo volviendo la nada en algo, y algo en la nada, sin permitirles ver a la Famiglia. Ese es el deber del Guardián de la Niebla —les explicó Reborn.

Algo cayó sobre ellos, atrapándolos.

—El área de espectadores en esta ocasión será ese espacio. Hay un láser de infrarrojos así que por favor sean cuidadosos.

—Ahora, la batalla de la Niebla, Mammon, vs Kuromishi Sadao, vs Rokudo Mukuro, ¡que comience la batalla!

—Kufufu —El Kanji en el ojo rojo de Mukuro cambió a uno mientras clavaba su tridente en el suelo, haciendo que el suelo temblara y todos cayeran al Infierno.

Algunos fueron afectados, excepto por Tsuna y sus Guardianes, a quienes Chrome protegía.

Esta ilusión era la Primera, el Camino al Infierno.


Ieyuji entró en pánico al encontrarse cayendo. Reborn se le acercó para hablarle.

—Baka Yuji este es el campo de la Niebla, es una ilusión.

—P-Pero.

—Idiota, siempre serás Baka Yuji.


—Así que también eres un Ilusionista. Aún así, esto es un juego de niños. No podrías robarme mi dinero con esto —Mammon saltó y usó sus poderes para crear tentáculos.

Mukuro sonrió de lado mientras los cortaba y daba un salto hacia atrás, donde Sadao se encontraba a punto de apuñalarlo. Sin embargo, Mukuro se defendió fácilmente. Esto hizo que la ilusión se detuviera y todo regresara a la normalidad.

—Kufufu, te diste cuenta de la forma de mantenerte dentro de la ilusión, Kuromishi Sadao. Impresionante.

Sadao sonrió y ambos continuaron la pelea con sus armas. Mammon se metió en la pelea con su ilusión de tentáculos. Ambos los cortaron y los evitaron, hasta que uno atrapó a Mukuro.

—Te tengo —sonrió triunfal Mammon.

Mukuro rió levemente. En realidad se encontraba detrás de Mammon y estaba por apuñalarla, cuando el Arcobaleno desapareció, evitándolo.


—¿Q-Qué es eso? ¿Pensé que lo habían capturado? —Mochida se frotó los ojos con incredulidad.

—Es una ilusión. Es una batalla de trucos, cada uno creará ilusiones para engañarse entre sí, Mochida —les explicó Fon.

Brina sonrió ante los eventos.

—Es por eso que esta batalla será interesante.


Mammon apareció algo alejada de ellos.

—Interesante, parece ser que no necesito contenerme. Ya saben quién soy, así que estoy segura de que se prepararon para el inevitable final.

—Kufufu, ¿qué estás diciendo, bebé? Yo debería ser quien diga eso. Recuerda, me estoy conteniendo —dijo Mukuro mientras entrecerraba sus ojos hacia el infante.

Mammon estaba claramente molesta.

—Me subestimas demasiado. ¡Te mostraré algo que hará que te arrepientas!

Mammon retiró la cadena del Pacificador.

—Vamos, Phantasma —le dijo Mammon a la rana en su cabeza. El animal comenzó a agrietarse, revelando una serpiente amarilla.

Comenzó a volar. Las marcas en sus mejillas se volvieron más grandes y su compañero se mordió la cola, al mismo tiempo que su Pacificador brillaba junto al de Colonello, Fon y Reborn.


—Esa rana espiral y el Pacificador índigo… ¡Así que estaba vivo, kora!

—Tenía razón, entonces —asintió Fon.

—El Arcobaleno Viper —murmuró Reborn.


Mukuro rió, viendo que el Arcobaleno por fin mostraba su poder.

Se giró hacia Sadao, quien parecía emocionado.


Tsuna y sus amigos observaban, sin comentar nada.

—Al final usó su poder, Jefe —dijo Levi, y Xanxus no se molestó en responder mientras miraba la batalla.

—¡¿A-Arcobaleno?! ¡¿Es un Arcobaleno también?! —preguntó Ieyuji.

—Sí. Es uno de los bebés más fuertes, ¡un Arcobaleno, kora! —respondió Colonello.

—Viper, del Pacificador índigo. Entre todos los Arcobalenos es quien tiene mayores habilidades psíquicas —continuó Fon.

—¿Psíquicas? ¿Quieres decir que es un Psíquico? Eso es demasiado sobrenatural —cuestionó Mochida.

Gokudera, que lo escuchó, pensó: "¿No fue eso lo que yo dije antes?"

—Escuché que estaba desaparecido luego de una batalla —comentó Colonello.

Reborn miró a Mukuro antes de hablar.

—Parece que ese Mukuro lo sabía desde el principio. Esos chicos sí que pueden predecir.

—¿A qué te refieres, Reborn? —preguntó Fon con una ceja levantada.

Reborn no respondió ya que la batalla comenzaba de nuevo. Los dos atacaban a Mammon y algunas veces al otro.


—Como no pueden volar, no podrán alcanzarme —dijo Mammon triunfal, pensando que tenía ventaja.

—Oya, oya, ¿es así? —dijo Mukuro mientras su ojo cambiaba de Kanji al Tres. Abrió un portal y serpientes salieron, capturando a Mammon.

Era el Tercer Camino de las Bestias.

—E-Esto es… ¿No es una ilusión?

Sadao lo miró y sonrió.

—No está mal, pensar que eres más habilidoso de lo que pensaba.

—Kufufu, no me pongas al mismo nivel que el tuyo quien sólo puede usar Pesadillas —replicó Mukuro.

—Heh, no subestimes mi Pesadilla — Sadao estaba furioso por ser subestimado.

—Pruébalo —dijo Mukuro mientras su ojo regresaba al Primer Camino, el cual esta vez creó pilares de fuego con Flores de Loto alrededor de las llamas, envolviendo a Sadao y a Mammon dentro.

Mukuro rió ante la vista. Mammon usó su Pacificador, el cual brillo, destruyó la ilusión que lo atrapaba y se alejó volando.

—Parece ser que tendré que revelar mi verdadero poder para derrotarte —se dijo Mammon a sí misma.

Mukuro sólo sonrió a la vez que le enviaba un mensaje mental a Chrome:

"Prepárate, Nagi. ¿Estás lista para pelear?"

Chrome cerró sus ojos y replicó: "Sí, Mukuro-sama."


Gokudera notó su cambio repentino y volvió a mirar la batalla.

"Parece ser que esa Piña no quiere perder demasiado tiempo, huh. Planea terminar todo con el Guardián de la Niebla completo."


—¡Para alguien de primera clase, tú debilidad será una ilusión! —mientras Mammon decía esto, usó su poder para congelar todo, incluso a Sadao. Mukuro rió en respuesta.

—Una ilusión toma tu percepción. En otras palabras, domina el cerebro, el cual controla los cinco sentidos. La dominación se vuelve más fuerte dependiendo del poder del ilusionista y las posibilidades de caer en el hechizo son más fuertes. Sin embargo cuando le contrarrestan a un ilusionista con una ilusión, significa que se rindieron en su control de la percepción.

Mammon terminó, moviendo su mano mientras Mukuro comenzaba a congelarse desde los pies.

—Este escenario es el mismo que en nuestro mundo —murmuró Gokudera, mientras Yamamoto y Ryohei asentían.

Mammon podía ver su propio aliento por la fría temperatura.

—¿Cómo se siente el poder de un Arcobaleno? ¿Por qué no te rindes? Ya estás dentro de mi mundo ilusorio, como él —apuntó a Sadao.

Mukuro seguía mirándolo mientras sonreía.

—Escuchaste eso Kuromishi Sadao, ¿qué piensas hacer?

Sadao, quien estaba atrapado dentro de un pilar de hielo, rompió el material para liberarse y se encontró de pie frente a ambos.

—¿Así es como funcionan las ilusiones? Hehe, ya veo. Realmente soy diferente de ustedes. Yo no uso ilusiones, uso maldiciones —sonrió Sadao.

—¿Maldiciones? —preguntó Mammon. Mukuro le explicó.

—Es diferente a la que los Arcobalenos tienen. Es una de las dos Maldiciones de Segunda Clase que los usuarios de la Niebla usan llamado Pesadilla. Es raro que las personas tengan este poder, uno de ellos es una persona que todos conocen bien, el Hombre con la Máscara de Hierro.

Cuando habló del Hombre con la Máscara, todos los Arcobalenos lo miraron sorprendidos. Conocían a ese hombre, quien los puso en ese estado.

—¿Cómo tú-? No, ¿Sabes quién es? —preguntó Mammon con veneno en su voz.

—Oya, oya, ¿dije algo? —Mukuro puso una mirada que reflejaba que no sabía de lo que estaban hablando.


Gokudera se golpeó la cara con una mano, Lambo se cayó, Yamamoto rió y Ryohei gritó 'EXTREMO' sin ninguna razón.

Todos lo encontraron extraño. Reborn fue el único que supo que sabían algo.

Eso quería decir que en su mundo o lograron liberarse de la Maldición o murieron.


Mammon estaba furiosa mientras usaba su poder para elevarse.

—¡No me mientas!

Mammon lo golpeó con un pilar de hielo, pero eso no detuvo la sonrisa en sus labios. Todo volvió a la normalidad, pero en lugar de que cayera, aterrizó en el suelo estable.

—Kufufu, lamento haberte ofendido, pero yo tampoco sé mucho sobre eso. Ninguno de nosotros —dijo Mukuro como si fuera obvio.

Mammon chasqueó su lengua. Entonces todos escucharon algo romperse. Era Sadao.

—Ustedes dos están tan ocupados que olvidaron que sigo aquí. ¿Dicen que mi Maldición es de Segunda Clase? Verán lo poderosa que es y te arrepentirás de decir eso, Rokudo Mukuro —Sadao se rió mientras liberaba oscuridad alrededor de su lanza y cuerpo.

—Ohh, usarás eso —Mukuro parecía divertido ante el ataque.


—¿Q-Qué está sucediendo? —preguntó Ieyuji, ya que la última vez que pelearon no usó eso.


—Sientan la furia de mi Pesadilla, ¡Realidad de Pesadilla!—mientras decía esto, la oscuridad se expandió. Mammon y Mukuro quedaron atrapados.

El cuarto se llenó de oscuridad.

Dentro de ella, todos cayeron con Pesadillas, incluso quienes los observaban.


Dentro de la Pesadilla, Ieyuji se encontró nuevamente con la versión joven de su hermano gemelo mostrándole unos ojos tristes. Ieyuji quería correr, no quería verlo de nuevo.

Su hermano abrió la boca, diciendo cosas que no quería escuchar.

Tsuna, por otro lado, veía algo que no quería volver a ver. No, no quería que volviera a ocurrir. Aunque no pudiera mostrar emociones, sus ojos temblaban. Vio a una de las personas más importantes para él protegerlo de la Llama Rojo Oscuro. Tsuna quería gritar pero no podía, quería correr y salvar a esa persona, pero tampoco pudo. Quería que se detuviera y que la historia no volviera a repetirse.

Cada uno de ellos veían recuerdos pasados, sus memorias oscuras, haciéndolos sufrir. Cada uno tenía su propia versión. El único que no fue afectado fue el Arcobaleno Reborn. No porque fuera inmune, sino porque fue capaz de combatirlo con su propia Voluntad.

Se sorprendió al ver a Tsuna afectado. Sus ojos, a pesar de estar blancos, temblaban.

Entonces escuchó una voz murmuran. Era Ieyuji.

—No, detente… Yo… No lo hice… Yo… Yo… Yo no…

Lo siguiente que dijo sorprendió a Reborn. No esperaba que dijera eso, especialmente por su propia cuenta.


En su mente, Mammon revivió el día en que se volvió un infante. Él maldijo ese día. Quiere regresar a la normalidad sin importar qué. Hará lo que sea para lograrlo.

Mukuro, por otro lado, recordó los experimentos de la Famiglia Estraneo. Ese era su oscuro pasado. Luego, la pesadilla cambió al tiempo que pasó en la prisión, solo, congelado y sin nada que hacer más que dormir.

Mientras Mukuro revivía su pasado, no pudo evitar sentirse enfurecido. Quiso destruir a Estraneo. Sin dejar que ni uno solo de ellos quedara con vida.

Fue entonces cuando recordó a alguien, no, a las persona que le dieron luz. Una luz de la que siempre estará agradecido, quienes le dieron el sentimiento de una familia buena y cálida. Ese era Vongola, y quien le regresó la luz fue Sawada Tsunayoshi, su Cielo.

Sadao los observaba sufrir mientras sonreía. Pensando que podría terminar todo ahora, levantó su Lanza y la apuntó al primero que moriría. Era Rokudo Mukuro. Sonrió y avanzó, a punto de apuñalar a su salvador.

Sadao pensó que le ganó a Mukuro, pero algo sucedió que lo sorprendió. El Tridente se puso en su camino. Levantó la mirada y vio a Mukuro sonriendo. Él se había liberado de su Pesadilla.

—¿C-Cómo lo…? —Sadao estaba sin palabras mientras continuaba presionando con su Lanza.

—¿Cómo rompí tu Pesadilla? Kufufu, ese show fue interesante —sonrió Mukuro. —Me mostró el tiempo en que la Famiglia Estraneo experimentó con nosotros.

Sadao estaba sorprendido por lo que escuchó.

—El tiempo en que fui prisionero de Vindicare, en algún lugar frío y solitario. Kufufu, qué trágico pasado, ¿verdad? Pero, sabes, aunque ese fuera el caso, hay personas que me dieron luz. Una razón para vivir y para avanzar hacia la Luz. Ese fue mi Cielo, Sawada Tsunayoshi. Por eso esa Pesadilla tuya no es nada, Kuromishi Sadao.

Mukuro liberó su Llama de la Niebla de su Pendiente de la Niebla y giró su Tridente, extendiendo todo su poder, alejando a Sadao de él mientras quemaba su Llama.

Con la Llama extendida, detuvo la Realidad de Pesadilla.


Tsuna casi cayó al suelo, gracias a que Yamamoto y Gokudera lo atraparon a pesar de que estaban en la misma condición que él.

Ieyuji se sentó en el suelo y reguló su respiración. Los otros también intentaban recuperar su aliento.

Reborn siguió observando a su estudiante antes de regresar su mirada a la batalla.

La Llama de Niebla había desaparecido y Mukuro era el único de pie, demostrando que él había sido el causante.

—Gracias Mukuro —sonrió Ryohei.

—Kufufu, ¿cómo está? —preguntó Mukuro mientras observaba a su Cielo, quien respiraba con dificultad.

—Juudaime —le llamó Gokudera preocupado. Tsuna se recuperó de alguna forma, notando lo que sucedía. Volvió a mirar a la batalla mientras se sentaba en el suelo.

Yamamoto y Gokudera suspiraron al mismo tiempo y sonrieron. Se giraron hacia Mukuro y asintieron, diciéndole que se encontraba bien.

Lambo ayudaba a I-pin a recuperarse cuando vio a Chrome sentada en el suelo con sus ojos cerrados.

"Oh, parece que está por comenzar" pensó.


Mukuro se giró hacia sus oponentes, Mammon volando y Sadao intentando ponerse de pie.

—Vamos a terminar esto, mi querida Chrome —dijo Mukuro con una sonrisa mientras su ojo cambiaba al kanji del número 4 y se iluminaban con la Llama de la Niebla. Era la Realidad de los Demonios.

—Entendido, Mukuro-sama —replicó la voz de una mujer. Entonces Niebla comenzó a arremolinarse a su lado, formando pronto una imagen. Sorprendiendo a todos, Chrome apareció de pie junto a Mukuro con su tridente en su mano.


Todos se giraron hacia el lado de Tsuna y la vieron allí, con sus ojos cerrados y sentada en el suelo.


—¿Una ilusión…? No, parece real —murmuró Mammon mientras los analizaba a los dos.

—Kufufu, ¿no me digas que nunca esperaste algo como esto? —sonrió Mukuro al igual que Chrome.

—Somos los Guardianes de la Niebla de Bossu. Es natural que peleemos como uno. Somos dos pero lo mismo.

—¿Dos pero lo mismo? —cuestionó Sadao.

—Ambos estamos conectados… Ella es real y está frente a ustedes —rió con ligereza Mukuro.

Mammon suspiró.

—Eres una verdadera molestia. Muy bien, voy a aclararlo. Hiciste una ilusión de ella para que se uniera, ¿verdad? —mientras hablaba creó una ventisca poderosa para congelar sus sentidos.


—Demasiado frío —comentó Mochida mientras se cubría de la ventisca.

—Está congelado —agregó Ieyuji mientras temblaba.

Brina también se cubría del frío.

Sin otra opción, Gokudera usó su Llama de la Tormenta de su Cinturón de la Tormenta para protegerlos.

—¿Gokudera-san? —preguntó I-pin. Él la miró por un minuto antes de darse la vuelta.

—Es Llama de la Tormenta. No te preocupes, es mi Última Voluntad.

I-pin asintió y regresó su atención a la batalla.


Mientras la ventisca continuaba, los pies de Mukuro y Chrome comenzaron a congelarse.

—No soy un debilucho que perderá contra un ilusionista que hace ilusiones de otras personas —les dijo Mammon.

—¿Oya?

—¿Eh?

Los dos continuaron congelándose hasta que la mitad de su cuerpo estaba cubierta de hielo.

—Oya, oya.

Chrome no dijo nada hasta que la ventisca se detuvo. Todos estaban sorprendidos al verlos atrapados en el hielo.


—¡Está completamente congelado, kora! —gritó Colonello.

—Espera… ¿eso significa que ambos eran ilusiones? —preguntó Brina.


Sadao estaba por moverse cuando se dio cuenta que no podía. Mammon también lo había atrapado en el hielo.

—Maldición.

Mammon conjuró un martillo de metal con sus poderes.

—Vamos a ver qué sucede si rompo la ilusión de esa mujer tuya.

Mammon cargó hacia Chrome.

Pero el lado de Tsuna no estaba preocupado porque Mukuro salió del hielo junto con Chrome, quien usó un pilar de fuego para derretir las llamas.

—¿Quién es una ilusión? —preguntó Chrome. Una furia fría era visible en su tono mientras conjuraba cinco pilares de fuego dirigidos hacia el Arcobaleno.


—Está quemando a Viper, kora —dijo Colonello, sin creerse que alguien pudiera hacer eso.

—¡Eso es porque es una ilusión de Mukuro-san, byon! —sonrió Ken. Chikusa asintió.

—Estás equivocado Ken —aclaró Mukuro al escuchar a Ken. —Ella no es una ilusión, es real. Al igual que yo, ganó una habilidad para poseer a la gente. Mitad de su alma puede aparecer en cualquier lugar, siempre y cuando el cuerpo que posea esté ahí. ¿Entiendes a qué me refiero?

—¿Te está poseyendo, Mukuro-sama? —preguntó Chikusa.

Mukuro sonrió y volvió a explicar.

—Sí, y al mismo tiempo no. Sí, porque mitad de su alma ahora está a mi lado, y no porque no controla mi cuerpo.


Entonces vieron una luz brillando dentro del pilar de fuego, y la ilusión desapareció.

—¡Tú! —Mammon se multiplicó, pero Mukuro, que conocía esa técnica, cortó al verdadero Mammon. Sin embargo, su forma desapareció como un papel. En realidad, él lo había evitado.

—¿Ahora qué harás, Arcobaleno? —preguntó Mukuro mientras avanzaba.

Sadao estaba libre del hielo ahora. Se preparó para cargar hacia Mukuro, pero Chrome apareció frente a él.

—Seré tu oponente —dijo y comenzó su batalla. Sorprendió a todos al ver cuán capaz era ella al pelear mientras hacía retroceder a Sadao con su fuerza.

Mammon la observó.

—Tch, ¿un mago puede usar combate cercano? ¡Eso es blasfemia! ¡Tampoco aceptaré la transmigración del alma! —Mukuro levantó la mirada hacia él. Mammon continuó hablando. —Los humanos repiten sus vidas indefinidamente, una y otra vez. ¡Por eso junto dinero!

Cuando terminó, Phantasma comenzó a brillar y a girar.

Al morder su cola, se parecía a Ouroboros.


—Parece ser que se lo va a tomar en serio —dijo Fon mientras observaba la batalla.

Reborn asintió. En realidad estaba sorprendido e impresionado sobre cómo estas personas podían superar a un usuario de la Niebla tan poderoso como Viper tan fácilmente.


—¿Un Arcobaleno avaricioso? Qué gracioso. Sin embargo, si comparamos quién tiene un deseo mayor entonces yo no perderé —Mukuro giró su tridente en sus manos y su ojo cambió al número 1, entonces lo clavó en el suelo creando la ilusión de cinco pilares de fuego con la flor del Loto creciendo en el.

Esta vez, la hizo más fuerte para que dañara su mente.


La cabeza de todos comenzó a doler, menos los Arcobaleno, Tsuna y sus Guardianes.

Yamamoto, Gokudera, Ryohei y Lambo mostraban que contenían el dolor. Tsuna, por otro lado, parecía no estar sintiendo nada.

—Creo que voy a enfermarme —murmuró Mochida mientras sostenía su cabeza.

—Me duele la cabeza —gruñó Ieyuji mientras usaba su mano derecha para apretar su pelo.

Brina intentaba contenerse para no vomitar. La cabeza de Basil dolía; Ken y Chikusa podían de alguna forma manejarlo pero uno sabía que sentían dolor por cómo entrecerraban los ojos.

I-pin parecía mareada.

Por otro lado, Levi también parecía mareado.

—Comienza el veneno ilusorio, kora —comentó Colonello.

—No solo eso. Ese chico fortaleció a propósito su ilusión. Después de haber sido golpeado por ilusiones que son puestas en el cerebro directamente por tanto tiempo, debe haber sabido que esto sucedería y lo usó como ventaja —dijo Reborn.


Sadao también se sentía enfermo pero no podía dejar que una chica lo derrotara. Chrome lo observaba y le dio una sonrisa pequeña.

—Pareces bastante más fuerte de lo que pareces.

—¿Por qué pareces estar bien? —le preguntó con incredulidad Sadao.

—Porque está lejos de mis límites mentales —comentó Chrome y siguió atacando.

Mammon volaba para salir de la situación.

—¿¡Dónde obtuviste esta habilidad para hacer poderosas ilusiones?! —le preguntó mientras evitaba otro pilar de fuego.

—Kufufu… En el infierno —respondió con simpleza Mukuro.

—¡No te burles de mí! —dijo Mammon mientras liberaba otra ventisca para congelar todo. Esta vez, Mukuro todavía pudo moverse.

"Sí, como en el pasado" pensó Mukuro para sí. Viendo a la otra batalla, Sadao estaba usando su Pesadilla en Chrome, pero esta no la afectaba.

—¿¡Por qué no funciona mi Pesadilla!? —gritó. Chrome le atacó y Sadao lo evitó moviéndose a un lado. Entonces le respondió.

—Por que este no es mi verdadero cuerpo.

—¿Qué?

—Este cuerpo es una mera ilusión que Mukuro-sama hizo para mí. Actualmente, sólo tiene la mitad de mi alma, separada de mi cuerpo. Normalmente haría mi propio cuerpo, pero durante esta batalla Mukuro-sama lo hizo. En otras palabras, no es trampa, ¿verdad?

Chrome atacó una vez más y él se defendió con su Lanza. La batalla continuó entre los dos.

Mammon se multiplicó una vez más, dirigiéndose hacia Mukuro. Pero él sólo estaba girando su Tridente en sus manos, fácilmente destruyéndolos.

"Si lo recuerdo correctamente…"

—¡Te tengo! —Mammon se fue a un lado y su compañero, Phantasma, giró y se volvió más grande al igual que su capucha, la cual Mammon usó para capturarlo mientras Phantasma rodeaba a su captura.

Rápidamente se volvió más pequeño para que Mammon apuñalara a Mukuro, atrapado en su capucha.


Todos estaban impresionados.

—¡Mukuro-san! —gritó Ken. Chikusa no pudo contenerse mientras miraba los restos.

Por otro lado, Reborn miró a los Guardianes de Tsuna. Ellos no estaban preocupados, pero no porque no se preocuparan sino porque confiaban en él.

Ken apretaba su puño con fuerza hasta que sus nudillos se volvieron blancos mientras que Chikusa intentaba a duras penas permanecer quieto. A pesar de que les dijeron que serían extraños y enemigos durante la batalla, no podían evitar preocuparse.

Entonces miraron a Sadao y a Chrome peleando, quien no parecía preocuparse por lo que le sucedió a Mukuro.

—¡Oi! ¡Mujer Estúpida! ¡¿No puedes ver lo que le sucede a Mukuro-san?! —gritó Ken.

Chrome, quien estaba peleando, saltó hacia atrás y lo miró con calma.

—No te preocupes Ken. Mukuro-sama estará bien.

Entonces regresó a su batalla con Sadao. Todos encontraron su comportamiento extraño, sin embargo pronto vieron que la capa crecía, sorprendiéndolos.


—¡Imposible! —Todos escucharon la voz de Mammon. Comenzó a moverse en un intento de escapar. Pronto, la flor de Loto apareció, rompiendo lo que lo tenía cautivo, y mostrando a Mukuro a salvo.

—Cae, y luego te lo preguntas —dijo Mukuro entre la ilusión.

—No, todavía no es el final —Entonces vieron que Mammon se estaba deformando. —Todavía no te mostré mi verdadera fuerza.

—Kufufu, su lo recuerdo bien… Kufufu, puede que deba cambiar un poco las cosas —sonrió Mukuro. Entonces liberó algo de sus Llamas de Niebla de sus Pendientes, sorprendiendo a todos. Su tridente también se cubrió con Llamas.

—Ahora, Chrome.

—Sí, Mukuro-sama.

Chrome se unió a su lado liberando Llamas de su tridente y sincronizándose sus movimientos. Sadao no sabía lo que estaba por suceder, pero sintió el peligro.

—¡Como si fuera a dejarte! —gritó Sadao mientras avanzaba con su Lanza.

Mukuro sonrió. Ambos clavaron su arma en el suelo al mismo tiempo, creando un cambio en la gravedad del lugar, haciendo que todo se sintieran aplastados.

Sadao gritó por el dolor al igual que Mammon. Todos observaban mientras sentían el dolor. Tsuna y sus Guardianes parecían estar bien, pero también sentían el dolor.


Reborn, Fon y Colonello también sintieron esa sensación. Xanxus no dio ninguna señal mientras soportaba el dolor.

—Recuerden ustedes dos —habló Mukuro. Chrome lo secundó: —Los Guardianes de Bossu somos mucho más fuertes que ninguno de ustedes.

—Adiós —dijeron los dos al mismo tiempo mientras terminaban su miseria.

Ambos, Mammon y Sadao, cayeron, completamente inconscientes por el ataque. El lugar volvió a la normalidad.

—Kufufu, sean agradecido de que me haya contenido o podría haberlos asesinado —sonrió Mukuro a las figuras en el suelo. Chrome sonrió y desapareció.

La Chrome al lado de Lambo despertó.

—Bienvenida —la saludó Lambo. Ella le sonrió mientras se levantaba y miraba a Mukuro.

Él se giró hacia Cervello. Parece ser que ellas tampoco quedaron excluidas del efecto del ataque ya que seguía intentando recuperarse.

"Creo que me pasé un poco…" pensó Mukuro mientras miraba a su alrededor y reía ligeramente.

Una de ellas finalmente habló después de recuperar la compostura.

—Rokudo Mukuro ganó la Batalla de la Niebla.

El otro Cervello se acercó a él extendiéndole las dos partes separadas el Anillo. Mukuro rió mientras las unía, volviéndolo un Anillo completo. Se giró y caminó hacia sus aliados y amigos.

Colonello y Fon no podían creer que Viper hubiera perdido. Reborn estaba aún más consciente de su fuerza.

Desde la Batalla del Rayo, se dio cuenta de que eran copias exactas de la Primera Generación, cosa que se volvió evidente cuando Lambo mostró el 'Escudo de Lampo'. Y el poder que mostraban a través de las batallas, su supremo control sobre las Llama de Última Voluntad y fuerza, le decían que eran más fuertes de lo que mostraban.

—Mukuro-sama —dijo Chikusa en una voz baja.

—¡Increíble Mukuro-san! ¿Cómo hizo eso? —Ken estaba feliz, aunque ninguno de los dos debería estarlo porque su Niebla fue derrotada. Pero tenía sentido porque Mukuro se hizo más fuerte desde que sus caminos se separaron.

—Kufufu, les enseñaré después del Conflicto del Anillo, Ken, Chikusa. Con sus fuertes Llamas se volverán más fuertes que antes —sonrió Mukuro antes de alejarse para mostrarle el Anillo de la Niebla que obtuvo honestamente a Tsuna.

Chrome leyó su mente automáticamente con sus habilidades.

—Bossu dice… Lo hiciste genial, Mukuro, aunque te pasaste. Además, estoy feliz de que te encuentres bien. Gracias.

—Kufufu, es todo un honor, Sawada Tsunayoshi —sonrió Mukuro.

—Anunciaremos ahora la batalla entre los Guardianes de la Nube —la Cervello líder anunció.

La siguiente batalla sería entre Gola Mosca de Varia, Mochida de Ieyuji y Hibari Kyoya de Tsunayoshi.

Mochida estaba nervioso porque finalmente llegaría su turno.

—No te preocupes Mochida, estarás bien mañana —le tranquilizó Fon. Mochida lo miró y asintió.

—Oh, asegúrate de prepararte porque el otro lado todavía tiene un rencor contigo. Recuerda el intento de Hibari Kyoya de morderte hasta la muerte en la Batalla de la Tormenta —le recordó Reborn, haciendo que se pusiera más pálido.

Ieyuji lo miró con lástima. Fue entonces cuando sintió un aura malvada dirigida a él. Viendo a la causa, era de los Guardianes de Tsuna. Todos, incluso Mukuro, sonreían con un aura oscura rodeándolos.

(Tsuna sólo podía rezar por la seguridad de Mochida)

Por fin podrían torturarlo por insultar a su Cielo mañana.

Mochida sintió que iba a morir antes de tiempo.

Cervello y Varia se fueron inmediatamente. Reborn sintió algo mal. Después de esta batalla, ya era obvio que el lado de Tsuna había ganado pero…

"¿Por qué anuncian la próxima batalla?"


Nota de Assassin-san

KHR no me pertenece.

Beta Reader: Transparent Answer

Hechos del Capítulo: Aquí Chrome aprendió cómo poseer personas como Mukuro, aunque él sigue siendo mucho más fuerte que ella así que puede controlar su poder fácilmente… O algo como eso.

¿Qué les pareció el capítulo? ¿Les gustó? Bueno, eso espero. Vi que varios votaron por Mukuro y algunos por Chrome, lo que me hace feliz porque todos lo estaban esperando. Así que decidí que ambos participaran. En serio, espero que les haya gustado.

Este capítulo me dio dolor de cabeza, pero estoy agradecida con mi compañera beta que me ayudó… *Suda*

Además, gracias a quienes respondieron mi pregunta personal, ahora puedo leer má historias en FanFic sin estar curiosa sobre qué significa… Podrían ser útiles en mis próximas historias, o algo así.

Ahora algo sobre Reborn va a saberse en el próximo capítulo. Además, estoy esperando por la desesperación de Mochida *sonrisa malvada*

Gracias a quienes Comentaron, los seguidores y quienes me pusieron en favoritos. Esperen el próximo capítulo con ansias.

Los veo el Viernes, sino el Sábado o Domingo.

Reporte del Conflicto del Anillo.

Tsuna - 3

Ieyuji - 1

Xanxus - 1

Nota de Skyler:

No se ustedes, pero yo amo a Mukuro. Tiene ese algo que me hace disfrutar cada vez que lo veo.

Además, me encanta cuando se pone al lado de Tsuna. Todo sabemos que lo que le hizo la mafia es imperdonable, pero que aún así decida quedarse al lado de Tsuna me conmueve. Y me encanta verlo a su lado. También me encanta ver a Chrome pelear y desenvolverse con los chicos. Después de todo, ella también es una Guardiana más.

¿Qué piensan que sorprendió a Reborn cuando Ieyuji estaba bajo la Pesadilla de Sadao? ¿Alguno ya se imagina lo que sucedió? Sino, van a tener que esperar unos pocos capítulos más que es donde la historia empieza a llegar a su clímax.

Nos vemos la próxima en la Batalla de la Nube. Sé que todos la esperan ya sea para ver a Hibari o para ver cómo muerde el polvo Mochida :D