Bueno, perdón por haber tardado un rato en actualizar. En realidad estos dos últimos capítulos que posreé los tenía hechos hace tiempo ya, pero necesitaba tiempo para escribir el capítulo que le sigue a éste. No me odien. Cada vez nos acercamos más a los tiempos felices! Y a Navidad -tanto en la historia como en la vida real. Incluso creo que voy a postear el capítulo de Navidad el 25 (NO TENGO VIDA), antes o después, pero muy cerca de esa fecha-. Hablando de éso -aunque no está relacionado para nada con Glee, bueno, si quizás un poco-, me voy a ahcer otro tatuaje! Si! Cerca de Navidad también ;) Y lo otro: me voy a mandar a hacer una campera de las Cheerios. Si, como leyeron. Esas camperas estan muy buenas y se ven bastante abrigaditas, así que quiero una. Ya me puse a hablar con una empresa de Buenos Aires que hace camperas de egresados, a ver que onda. Ya la quiero tener Ojalá antes de empezar la facu, si Dios quiere.

¡Bueno! Pasemos a las formalidades: Glee y sus personajes no me pertenecen. Son creación propia de 'Troll' Murphy.

Lenght: ~3300


Capítulo 12: "Take a Bow" (Madonna)

La semana comenzaba de nuevo y Rachel estaba un poco más cansada de lo normal; lástima que todavía faltaban varios meses para que terminara el año, pensó. Se sentó en su cama, observando a su alrededor, reconociendo su propio cuarto, y estiró sus brazos hacia adelante, ahuyentando las malas vibras de los lunes a la mañana. Otra semana comenzaba, lo que implicaba más ensayos con el club Glee y ya menos de seis días para las Seccionales. Estaba nerviosa, no lo iba a negar, pero todo era fruto de su ansiedad por ver qué tan buenos eran los demás colegios; y mientras imaginaba el nivel de sus contrincantes, se preguntó si Vocal Adrenaline iría a competir... Ver a Jesse después de lo que sucedió entre ellos iba a ser raro e incómodo; y en parte éso también la ponía nerviosa.

. . . .

- Finn, tengo que contarte algo -dijo Rachel mientras acompañaba al QB a servirse comida en la cafetería-, ahora que somos amigos, podemos hablar de este tipo de cosas.

- ¿Qué sucede? ¿Tengo algo en mi cara? -preguntó tocándose su rostro con las manos- ¿Se me rompió el pantalón? -preguntó, esta vez fijándose en la parte de atrás de su prenda, tratando de asegurarse que no fuera así, haciéndolo de manera tal que nadie se diera cuenta de que en realidad lo estaba haciendo.

- No, Finn -dijo Rachel-. Estoy haciendo referencia a las cosas relacionadas con las dudas e inseguridades. Mis dudas e inseguridades.

- Ah... -dijo volviendo a lo que estaba- ¿Pero ese tipo de cosas no se charlan entre chicas?

- Si, así es por lo general; pero como tú eres mi único amigo oficial, vamos a tener que charlarlo.

- ¿Y no tienes alguna amiga no oficial con la que hablar sobre éso?

- No.

- ¿Que hay de... Mercedes? -preguntó mientras buscaba a alguien entre la multitud.

- No.

- ¿Y Tina?

- Finn. Nadie me quiere en el club Glee.

- Éso no es cierto.

-Si, lo es. Pero no me molesta. Si me odian por mantenerme fiel a mí misma, a mis principios y a lo que creo correcto; entonces no hay nada que hablar. Yo no voy a cabiar por nadie y menos por alguien que no se interesa en mí como, efectivamente, ellos. Los amigos van y vienen -Finn la miró algo indignado-, no te ofendas, y la única presencia constante en mi vida va a ser la mía; y siempre lo fue. Sólo en mi me puedo apoyar. Sólo en mí puedo confiar.

- Bueno, está bien. Entendí ¿De qué quieres hablar? -dijo mientras caminaban hacia una mesa apartada de la del club Glee. Rachel sonrió.

- Jesse.

- Oh, no. Éso sí es charla de chicas -dijo Finn cambiando de dirección y comenzando a caminar en dirección a sus compañeros de coro.

- No, escucha -dijo deteniéndolo-. Estoy nerviosa. La posible presencia de St James en las Seccionales me inquieta un poco. De ahí la relación con mis dudas e inquietudes.

- Ah. ¿Y cómo te sientes al respecto? -preguntó mientras ponía su bandeja sobre la mesa y se sentaba.

- Finn ¿Hablas en serio? No te hagas el psicologo conmigo -rió Rachel.

- Lo siento es que siempre quise decirlo -rió.

- Tonto -le golpeó despacio una palmada en el antebrazo mientras reían juntos.

. . . .

- Supongo que hoy también tienes algo para enseñarnos, Rachel, ¿No?

- Efectivamente, señor Schue -dijo Rachel parándose al frente de la clase. Algunos refunfuñaron en voz baja pues estaban cansados de Rachel y sus canciones de corazones rotos ¿A quién demonios se las estaba cantando, igualmente?- Ahí tienes la partitura, Brad. Ésta canción se llama "No Floods", es de la señorita Steffani Germanotta, y-

- ¿Quién? -preguntó Puck de la nada.

- Lady Gaga -respondió Kurt indignado con el chico del mohicano. Sin embargo, no se movió, quedándose sentado en su lugar con las piernas cruzadas y susbrazos tambien, con sus codos apoyados en su muslo, en posición pensante; pues estaba atento a lo que iba a cantar Rachel.

- Y, como estaba diciendo, es una canción que trata sobre gente que subestima gente.

- A tí, querrás decir -interrumpió Artie. Rachel puso los ojos en blanco.

- Me gustaría que me dejaran de interrumpir -dijo Rachel mirando al señor Shue, molesta, en busca de ayuda.

- Chicos, escuchen lo que Rachel tiene para decir.

- Y que no importa cuánto sean subestimados, no van a parar. Nadie los va a parar -terminó, haciéndo señas para que comenzara la música.

. . . .

- Muy bien, chicos, creo que ya es hora de que les diga cuáles serán las canciones que estaran interpretando en las Seccionales este sábado -dijo el señor Schue entusiasmado mientras buscaba en su malentín, provocando algunos festejos en la tribuna-. Rachel y Finn harán un dueto de la canción "(I've had )The Time of my Life" -anunció y Rachel aplaudió ansiosamente, sonriéndose con Finn. Los demás pusieron los ojos en blanco y se quedaron en silencio, esperando a que el profesor continuara-. Y Santana hará "Valerie" -dijo, terminando de leer la lista. Brittany automáticamente saltó a abrazarla y los demás la felicitaron-. ¡Felicitaciones, Santana! Éste es tu primer solo.

Rachel se volteó a mirarla y luego se levantó y caminó hacia donde estaba la latina, que se le quedó mirando.

- A pesar de que me hubiera gustado personalmente interpretar esa canción como solista porque, bueno, simplemente mi voz es mej... -se detuvo al ver la mirada que le estaba lanzano Finn, desde el otro lado del salón-. Sólo... Felicitaciones, Santana. Te lo merces -dijo y extendió su mano en su dirección para saludarla. Santana la observó desconfiada y quizás algo aturdida por el gesto que estaba teniendo la dica con ella.

- Quién lo hubiera dicho. Berry no está haciendo berrinches porque no le tocó un solo -dijo asintiéndo y le respondió el saludo. Rachel se fue a sentar y Finn le sonrió dándole unas palmaditas en el hombro derecho.

- Bien hecho. Hiciste lo correcto -le susurró. Rachel sólo sonrió.

. . . .

- ¿Sabes que estuve pensado, Finn?

- ¿Qué? -preguntó mientras sacaba unos libros para estudiar para la evaluación del día siguiente, preparándose para irse a su casa.

- Creo que voy a aceptar tu oferta de salir a cenar contigo.

- ¿En serio? -sonrió sorprendido.

- Si -asintió, también sonriendo.

- ¿Como una cita?

- Puede ser… -dijo, fingiendo que pensaba. Finn pareció un poco decepcionado-. Si, tonto.

- ¡Genial! -dijo aún más contento-. No te voy a decepcionar.

- ¿El miércoles te parece bien? -preguntó Rachel.

- Perfecto -sonrió Finn.

- Bueno. De cualquier manera, tenemos tiempo para arreglar bien los detalles -dijo.

- Absolutamente.

- ¿Vamos? -preguntó adelantándose hacia la puerta.

- Si.

. . . .

- ¡Pá, Papi, ya me voy! -dijo Rachel desde su habitación al escuchar la bocina del auto de Finn afuera. Evan espió por la ventana de la cocina para ver de quién se trataba.

- Ése no es el auto de Quinn -dijo un poco extrañado.

- No, es de Finn.

- ¿Finn, el Finn del año pasado? ¿El quarterback por el que estabas loca? -preguntó aún más extrañado.

- Si -dijo bajando las escaleras, arreglándose su atuendo.

- ¿Es una cita? -preguntó Evan.

- Si -respondió y dió una vuelta mientras preguntaba-: ¿Cómo me veo?

- Hermosa, como siempre -dijo Evan dándole un beso en la frente. Rachel sonrió.

- ¿Y que sucedió con Quinn?- preguntó Michael apoyado en la mesada.

- Nada. Simplemente nos distanciamos -dijo Rachel con su rostro inexpresivo.

- Entonces, está todo bien, ¿No?

- Como siempre -sonrió y les dio un beso en la mejilla a cada uno-. Los amo.

- No vuelvas tarde -le dijo Evan mientras ella se dirigía a la puerta.

- No se preocupen. Vuelvo en un rato. Los quiero -dijo y cerró la puerta detrás de ella. Evan y Michael se asomaron a la ventana de la cocina otra vez, observando a su hija caminar hacia el auto rojo y la luz del interior de éste prenderse mientras ella entraba, iluminando el rostro de la cita de su hija, que saludó con la mano en dirección a los dos hombres.

- Hola, señores Berry -se escuchó que dijo desde adentro.

- Cuidadito con las manos -gritó Evan.

- ¡Papá! -gritó Rachel.

- Que tengan una buena velada -dijo Michael mientras reía.

- Gracias. Los amo -dijo Rachel una última vez y el auto se alejó.

. . . .

- Papá tiende a ser muy protector a veces. Pero sólo lo hace porque quiere lo mejor para mí.

- ¿Cuál es cuál? -preguntó Finn. Ya sabes, porque me confundo.

- Si -rió Rachel-. Papá es Evan, el de los anteojos; ten cuidado con él porque cuando le caes mal... No le quieres caer mal -Finn tragó fuertemente-. Y Papi es Michael, el de color.

- Ok. Papá, malo. Papi, bueno. Lo tengo -Rachel rió.

- Exácto.

. . . .

- Qué suerte que tuvimos de conseguir mesa en Breadstix -dijo Rachel mientras caminaban de vuelta al auto.

- Si, y más siendo miércoles.

- En realidad, creo que todos los días es difícil encontrar mesas libres en Breadstix. Quiero decir, están obligados a darte cantidades infinitas de palitos.

- Totalmente -dijo riendo Finn mientras introducía la llave en la cerradura del auto y le abría la puerta a Rachel.

- Muy amable -respondió Rachel e intentó moverse para entrar en el auto pero Finn estaba en el medio-. Finn, estás en... -y el quarterback la detuvo con un beso-. Oh.

- Ahora, si. Puedes pasar -dijo sonriente y esperó hasta que la cantante estuviera dentro para cerrar la puerta y caminar rápidamente hacia su lado.

Se sintió raro. El beso con Finn. No fue como antes. Igualmente no lo podía pensar mucho porque en dos segundos ya estaba dentro del auto con ella.

- Estoy muy cansada -dijo Rachel-. Y encima mañana hay que levantarse temprano.

- Pero al menos es jueves. Cada vez más cerca del fin de semana -dijo Finn-. SIguiente estación: la casa de los Berry.

. . . .

- Muy bien, aquí estamos -dijo Finn frenando.

- La pasé bien... -de vuelta, Finn la interrumpió con un beso. Si iba a hacer éso todo el tiempo, Rachel iba a reconsiderar la idea de dejarlo hacerlo.

- Yo también -sonrió.

- Bueno, creo que ya me voy porque es bastante tarde.

- Nos vemos mañana -dijo mientras se bajaba la morena-. Aquí está Rachel, señores Berry, sana y salva.

- Como corresponde -se escuchó que decía Evan, de vuelta desde la ventana de la cocina.

- Adiós, Finn -escuchó Rachel que decía Michael mientras ella cerraba la puerta de entrada detrás de sí.

- ¿Estuvieron toda la noche ahí? -preguntó divertida apoyandose en la barra que separaba el pasillo de entrada con la cocina.

- Tu padre, sí -dijo Machel.

- No – dijo Evan y se volteó a ver a su marido, indignado, Rachel rió de vuelta.

- ¿Cómo estuvo la noche, querida? -preguntó Michael mientras Rachel se servía agua, todavía con su abrigo puesto.

- Interesante -dijo antes de tomar un sorbo.

- ¿Algo que necesitemos saber? -preguntó nuevamente Michael. Rachel sabía que Evan se estaba mordiendo la legua para no bañarla en preguntas.

- Papá, tuve una excelente noche. Y, si, nos besamos, pero fue algo inocente.

- Es es mi niña -dijo Evan arbazándola.

- Evan, déjala, que ya debe estar cansada.

- En efecto -dijo mientras todavía era abrazada por su padre. Evan la soltó y ella se sacó el abrigo mientras se iba a su habitación-. Hasta mañana.

- Hasta mañana, querida.

Misión cumplida. Ahora tenía su novio trofeo.

Rachel: 1.

Personas que la subestiman y que creen que es una perdedora: 0

. . . .

- Bueno, chicos. Hoy: fiesta en mi casa -dijo Puck estirándose, casi al final de la reunión del club Glee.

- ¿Cuál es la ocasión esta vez, Puck?

- Hoy es su cumpleaños -respondió Rachel, y sonriéndo dijo-: Yo ya lo saludé más temprano.

- ¡Oh, mi Dios, Puck! ¿En serio? -preguntó Mercedes.

- Si, así es.

- Siento haberme olvidado de tu cumpleaños -dijo sinceramente Kurt.

- Nah, está bien. Me pueden felicitar cuando vayan a mi casa. Hoy a la noche.

- Recuerden de no irse a dormir muy tarde, chicos -dijo el señor Schuester-. Mañana son las Seccionales y tienen que estar al cien porciento.

- No se preocupe Señor Schuester -dijo Rachel sonriendo.

- No es de tí de quien tengo que preocuparme, Rachel. Es de los demás -dijo mirando al grupo-. Por favor, niños, háganme ese favor.

- Si, señor Schue -dijeron en forma de coro.

. . . .

La fiesta en la casa de Puck fue agadable. Hubo menos juegos y más charla y risas. Muchas de las conversaciones relacionadas con lo que les esperaba a todos el día siguiente.

- ¿Y qué se siente tenere diecisiete años, Puck? -preguntó Finn con Rachel sentada en su regazo, abrazada de su cuello.

- Igual -rió Puck, encongiéndose de hombros.

- ¿Nada sabio que compratir con nosotros los jovenes? -preguntó Artie. Puck pareció pensarlo.

- No -dijo finalmente, encogiéndose de hombros. Los demás rieron.

- Ya vengo, Finn. Voy al baño -dijo Rachel tratando de levantarse, pero el QB la tenía abrazada por la cadera. Lo miró y Finn le volvió a dar otro beso.

. . . .

Rachel se estaba mirando en el espejo mientras se lavaba las manos en el baño de Noah. Se acomodó un poco el pelo y cuando abrió la puerta, Quinn estaba frente a ella.

- Permiso, fenómeno -dijo malhumorada.

- Podrías tratarme mejor. Ya te lo dije.

- Ahora no, ManHands -dijo perdiéndo la paciéncia.

- ¿Por qué me estás haciendo ésto?

- Por que estoy enojada -dijo roja de ira Quinn.

- ¿Enojada por qué? -Rachel deseaba con todas sus fuerzas que le dijera que porque la amaba, pero Quinn simplemente se quedó callada, como siempre. Muy cobarde para hablar-. Yo debería ser la enojada. Yo tengo todo el derecho de estar enojada contigo por lo mal que me has tratado. Quinn, yo no hice nada para merecerme que me trates de esta manera. Nada. Tú fuiste quien se creyó que siempre iba a estar contigo, sin importar las consecuencias, pues porque yo era quien tenía la suerte de estar contigo y no al revés, porque soy una perdedora, pero no. Yo no he sido más que amable contigo -dijo acercándose a la rubia, rompiendo su burbuja de espacio personal-. Después de que yo te dejara tocarme -y la empujó despacio con ambas manos contra la pared. Las mejillas rosadas de Quinn ya no estaban así por la íra, secretamente su morbo estaba disfrutando la situación: Rachel siendo tan agresiva-. ¿Te gusta ésto, Quinn? ¿Te gusta tener mi cuerpo pegado contra el tuyo?

Quinn agarró el restro de Rachel en un intento por besarla, pero ésta se resistió y se despegó.

- Quiero tocarte.

- No, Quinn. No te vas a salir con la tuya esta vez.

- Necesito tocarte -dijo acercándose amenazadoramente a Rachel, que se quedó quieta en el medio del baño.

Y como la fuerza de la naturaleza, que sus cuerpos se pegaran fue inevitable; al igual que sus bocas uniédose en una acalorado beso en busca de la satisfacción de su sed y hambre acumulados. Rachel no pudo evitar gemir, pues Quinn la estaba apretando contra la pared mientras metía su lengua en su boca, aprobechando la situación, y tenía su muslo pegado a su entrepierna, con una de sus manos buscando ansiosamente uno de sus pechos, acariciando suavemente su abdomen en el proceso. Quinn la besó lo más profundo que podía, sitiendo como su crecía su exitación y notando la propia de Rachel haciéndose presente por el contacto entre su múslo y la zona sensible de la morena.

- Rachel ¿Estás bien? -preguntó Finn desde afuera del baño, provocando que las dos separaran sus rostros bruscamente, Rachel mirando hacia la puerta aterrada. Alejó a Quinn de sí misma, quien intentó acercarse de nuevo, pero levantándo su dedo índice le dijo:

- No me toques.

- Cariño, ¿Estás ahí? -volvió a preguntar Finn desde afuera. La morena se acomodó rápido la vestimenta-. ¿Estás bien?

- Si, Finn.

- ¿Cariño? -preguntó incrédula Quinn-. Entonces es cierto.

- Si. Volvimos -dijo Rachel y abrió la puerta rápidamente, saliendo del baño sin mirar a la porrista.

- ¿Estás bien? -preguntó Finn mientras Rachel cerraba la puerta de manera veloz detrás de sí, evitando lo más posible que él viera hacia adentro. Que él viera quién estaba adentro.

- Si, Finn. Es la tercera vez que me lo preguntas -rió mientras enrollaba su brazo con el de él y comenzaba a caminar hacia las escaleras.

- La tercera es la vencida ¿No? -dijo siguiéndola.

- Si, así es -hizo una pausa, y antes de bajar le dijo-: Finn, creo que sería mejor que nos fueramos. Mañana es el gran día, y quiero estar preparada. Tenemos que ganar.

- Es cierto -dijo Finn sonriéndo y asintiéndo-. Me pone nervioso ¿Sabes?

- Si, a mí también -dijo dándole un beso en la mejilla y comenzó a bajar las escaleras-. Vamos.

. . . .

- Chicos, nosotros nos vamos porque mañana nos tenemos que levantar temprano -dijo Finn mientras buscaba su abrigo y el de Rachel.

- Cierto, mañana tenemos las Seccionales -dijo Artie.

- Si -dijo contenta Mercedes aplaudiento.

Considerando que sería una buena idea, el resto del club Glee comenzó a despedirse y a pedir aventones. Rachel los hubiera llevado a todos con gusto, pero no entraban más de dos personas en su pequeño auto ecológico.

. . . .

- Estoy tan nervioso que creo que voy a vomitar -dijo Finn mientras salían de la casa de Puck. Rachel puso los ojos en blanco.

- No exageres tanto, Quinn -rió Rachel mientras caminaba.

- Finn -dijo el chico aclarándose la garganta.

- ¿Qué?

- Soy Finn.

- Si, ya lo sé -rió algo confundida. ¿A qué quería llegar?

- Y me dijiste Quinn.

- Ah... -¿En serio le había dicho Quinn?-. Perdón. No sé en qué estaba pensando -respondió Rachel. No se había dado cuenta de que había nombrado a la rubia. Pequeño desliz.

- No importa -sonrió Finn, dándole un beso en la mejilla. Qué suerte que tenía de que el mariscal nunca estaba muy atento a lo que sucedía.

. . . .

- Muy bien, te he traído sano y salvo -dijo Rachel en cuanto se detuvo frente a la casa de los Hudson y los Hummel-. Bueno -dijo Finn desabrochándose el cinturón. Se inclinó hacia Rachel y le dió un beso en la boca; que si bien era sólo "labios sobre labios", lo dejó durar un poco más. Rachel simplemente se quedó quieta. Cierto, eran novios-. No vemos mañana. Duerme bien.

- Igualmente -dijo mientras el QB se bajaba del auto-. Saluda a Carol, Kurt y Burt de mi parte.

- Okay. Nos vemos -dijo cerrándo la puerta y agachándose para saludar con la mano a Rachel. Ella le devolvió el saludo y él desapareció detrás de la puerta de entrada de su casa.

. . . .

Rachel ese sábado se levantó más ansiosa que de costumbre sospechando que sucedía lo mismo con el resto de sus compañeros. No estaba nerviosa, pues ya estaba acostumbrada a que la atención recayera sobre ella, y es en el único lugar en el que se siente bien. En el escenario, dejando su alma al cantar y recibiendo el aplauso del público. Éso es paz.

Éso es felicidad.

- ¿Están listos chicos? -preguntó el sñor Schue tras bambalinas. Los chicos asintieron-. Perfecto, es su turno. Vayan a volar cabezas.

- Esa no es una linda imagen -dijo Artie mientras avanzaban al escenario.

- Nos va a ir bien -le dijo Finn a Rachel.

- Lo sé -respondió sonriendo.