¡Hola, hola!
Capítulo doce.
Sé que ha pasado mucho tiempo desde el último capítulo. Y lo siento. Pero soy una perezosa...
Si recordamos, en el último capitulo Autumn decidía volver al motel y hacer frente a la situación con Dean. Y Dean, tras descubrir quien era ella, había decidido matarla en cuanto la viera... Pero la noche termina dando un giro inesperado para los dos... Y en vez de matarla, Dean y Autumn terminan sucumbiendo a lo que sienten el uno por el otro.
→ Antes de nada, dedico este capítulo a "mi Dean", la persona detrás del Dean que podéis leer en este fanfic. Y es que, como he dicho, todos estos capítulos están sacados de un rol en twitter: de una trama que lleva abierta desde Octubre de 2015. Y aún queda mucho por contar...
→ Y también quiero dedicárselo a una persona que recientemente ha entrado en mi vida, pero que hemos congeniado de una forma fascinante. Sí. Hablo de ti, Irene. Gracias por leerte toda esta locura en menos de un día. Eres flipante
Agradezco comentarios (en la caja de comentarios) constructivos sobre qué os parece la historia. ¡Muchas gracias!
Disclaimer: El personaje de Dean Winchester pertenece a la cadena televisiva "The CW Network" y a los creadores.
Pero la historia es original y totalmente inventada por nosotras, aunque tomando referencias e ideas de ambas series de televisión
-BlxndeAutumn y Dean_Winches_ -
Spent the last year
Rocky Mountain way
Couldn't get much higher
Out to pasture
Think it's safe to say
Time to open fire
12
Puntos de partida
Autumn:
Lo abrazó, acariciando su cabello con suavidad con una mano y su espalda con la otra, cuando él se acomodó contra su pecho. Le gustaba disfrutar de eso, aunque lo sentía a la vez extraño pero familiar. Se había acostumbrado tanto a Dean que aquello no le parecía diferente. Pero a la vez sí lo era, porque en lugar de escuchar la respiración de él al otro lado del colchón, la sentía rebotar contra su piel, contra su propio pecho haciéndole cosquillas. Pero le gustaba. Le gustaba mucho. Y aun más le gustó que él la rodeara con sus brazos, en un gesto cariñoso que a ella le hizo sentir que todo iba bien, que aquello no había sido solo un polvo. Que las cosas entre los dos no habían muerto. Rió suavemente al escucharle, divertida por que, definitivamente ese era el Dean de siempre.
-Por Dios... No quiero imaginarme cómo eres cuando rindes a completo rendimiento...- dijo antes de morderse el labio inferior. Se mantuvo allí, acariciando su espalda con suavidad durante unos segundos más, y finalmente carraspeó.
-¿Quieres... -dijo, lamentando romper el silencio- quieres que hablemos de... todo esto...?
Dean:
Sonrió por la respuesta de ella, aunque le provocó ciertas dudas. Ella era un vampiro y seguro que había estado con otrosvampiros cuyo aguante sería mayor que el de un humano, aunque se tratase de Dean Winchester. No dejarla satisfecha sería un insulto a su orgullo y no se lo permitiría. Todos esos pensamientos quedaron atrás cuando preguntó si quería hablar sobre el tema. ¿Quería hablar sobre ello? No lo sabía, pero no quedaba más opción. Tarde o temprano tendrían que hablarlo y cuánto más tiempo pasase sería peor. Se separó de ella para tumbarse sobre la cama a su lado, con la espalda sobre el edredón y sus manos bajo su cabeza, en la nuca.
-No tenemos otra opción... Tú eres un vampiro y yo me dedico a mataros...-comentó con cierto pesar porque recordó cómo se había enterado de la realidad de la rubia y lo que sintió. La rabia, el dolor, la frustración, el engaño, la falsedad... Todos esos sentimientos que le desbordaron.
-Me engañaste, Autumn... No me dijiste quien...- se corrigió- qué eres... Yo siempre fui sincero contigo...
No le estaba recriminando nada pero eso era lo que pensaba. Sabía que si ella no le había dicho nada era porque no sabría cómo se lo tomaría él .
Autumn:
Compuso una mueca de fastidio cuando finalmente él se separo de ella, saliendo de su interior. Mierda. Se había acostumbrado a él. Movió las caderas para acostumbrarse al vacío y se giró en la cama, quedando de lado. Pero se notaba incómoda. Necesitaba limpiarse. Por lo que le hizo una señal con la mano pidiéndole tiempo muerto, y se estiró hacia el cajón de la mesilla para coger el paquete de toallitas húmedas. Además, aquel breve período de tiempo le dio ventaja para pensar qué decir. Volvió a acomodarse a su lado, pero esta vez mucho más cerca de él, acariciando su cabello con una mano y enredando sus piernas con las de él, haciendo suaves caricias con su pie en el gemelo masculino.
-Sí... Está claro que estamos en bandos opuestos... - asintió- Pero no soy lo que piensas, Dean... Y por favor... No pienses que te engañé, o que jugué contigo.- negó con la cabeza y al final, para hablar de eso prefirió sentarse en la cama.
-Por que no lo hice, Dean... Te lo aseguro. No esperaba llegar tan lejos... No esperaba...- y tuvo que callarse por que... ¿qué decir? Ni ella misma lo sabía. ¿Se había enamorado de él? ¿Eso era?- ...que me gustases tanto...- concluyó.
Dean:
Esperó con calma a que ella se limpiase y respondiese a lo que él había dicho. Guardó silencio para que pudiese expresarse con libertad. Por una vez, él estaba siendo paciente y escuchaba sus palabras comprendiendo el significado de éstas.
-¿Acaso... puedes imaginarte cómo me sentí cuando vi ese retrato tuyo...? ¿Las cosas que pasaron por mi mente...? Porque lo primero que pensé fue que estuviste jugando conmigo, comprobar cuanto tiempo tardaría el tonto de Dean en darse cuenta que con la mujer con la que comparte cama es un...- le costaba pronunciar esa palabra - un vampiro...
No podía negarse que sentía algo realmente fuerte por ella para estar ahora desnudo delante suya y no quemando su cuerpo. No solo por eso, si no para confiar en ella y creer en sus palabras. No obstante, no podía apartar de su mente la idea de que estaba traicionando todo en lo que había creído, las enseñanzas de su padre, su procedencia...
-Autumn necesitas sangre para vivir. Y no me digas que eres como esos de "Crepúsculo" que se alimentan de animales del bosque... De la madre de Bambi -se giró algo incomodo con la conversación, dando la espalda a la mujer- Haces daño a las personas... Quizás no las mates pero aún así, les haces daño... dudo que se te ofrezcan humanos como tu cena..Además, ni siquiera entiendo qué tipo de vampiro eres... te he visto comer, beber...
Autumn:
Cuando vio cómo él le daba la espalda frunció el ceño y gateó en la cama hasta él, para apoyar su barbilla en su hombro.
-Dean... - susurró- Si te hubiera dicho lo que era desde el principio me hubieras matado sin miramientos... Lo sabes... - acariciaba su brazo suavemente con las yemas de sus dedos, y al final cogió su mano y tiró de esta de manera mimosa para sentarle en la cama. Y, como si fuese una niña pequeña que busca protección, se sentó sobre sus piernas. Y, tras eso, sujetó suavemente el rostro de él entre sus manos.
-Mírame... ¿Crees que soy mala? ¿Has tenido noticias de gente muerta o herida en los lugares que hemos visitado, aparte de lo pertinente a los casos que tratábamos...?- negó con su cabeza suavemente y acarició una de las mejillas de él con una mano mientras la otra se trasladaba a la nuca de él- No hago daño a nadie... No he matado a nadie desde hace... muchísimo tiempo, casi desde que nací como vampiro... No mato personas, Dean. Solo me alimento. Pero te aseguro que estas vuelven a sus hogares sanas y salvas y por su propio pie... -frunció los labios sin saber cómo continuar- ¿No te das cuenta de que mi único miedo era hacerte daño? ¿Sabes por qué no te besé siquiera una sola vez? Por que tenía muchísimo miedo de perder el control y...- sintió un escalofrío solo de imaginarlo, y no pudo decirlo.- Solo quería protegerte, Dean... Eres... -tragó saliva- Eres una de las pocas cosas buenas que me han pasado desde que existo y no podía arriesgarme a perderte...- dijo, negando con la cabeza.
Dean:
Las explicaciones de la mujer calaron hondo dentro del cazador pero aún así se sentía contrariado. Llevaba demasiadotiempo guiándose por un único patrón: si encontraba una criatura no humana debía matarlo. Era sencillo y limpio. Ahora podía ver más allá, no todos eran iguales. No todos eran malos ni monstruos. Algunos, como era el caso de la mujer que estaba sentada sobre sus piernas, eran seres que no habían olvidado lo qué es ser una persona, alguien con sentimientos. No había una sola escala, blanco o negro. Para Dean ya no.. había más grises. Y ahora tenía que plantearse si deseaba que Autumn siguiese a su lado, si podía permitirse que uno de los seres a los que se dedicaba a cazar, le acompañase en sus cacerías, y para tomar esa decisión necesitaba más información. No solo necesitaba, también quería saber más.
-Yo crecí pensando que todos los seres sobrenaturales eran malos y había que matarlos, sin excepción alguna... Y ahora me encuentro en esta situación... En una realmente complicada. La mujer que... me gusta... es uno de esos seres que cazo. Tengo que romper mis propios principios, cambiar mi ideología... Y estoy dispuesto a ello.. - Alzó su mirada hacía ella- Estoy dispuesto a eso por ti... Pero no estoy dispuesto a volver a vivir lo de hace unas horas... Aún con todos esos malos sentimientos en mi interior, el que más me machacaba era el no saber nada de ti, que no me cogieras el teléfono... Dime que esto valdrá la pena, Autumn... Necesito que no vuelva a haber mentiras entre nosotros, que confíes en mi como yo lo hice contigo... que me cuentes todo sobre ti... ¿Por qué comes comida humana?¿Cuándo te convertiste?¿Cómo? Son tantas cosas... Siento que todo lo que sé sobre ti es mentira, una fachada y aun así puedo ver a la misma mujer...
Autumn:
Apenas podía hacerse una idea de lo mal que había debido sentirse él durante esos dos días en que no había sabido nada deella. Y mucho menos lo utilizado y tonto que debía haberse sentido cuando descubrió el pastel. Si el caso hubiera sido al contrario, ella se hubiera vuelto completamente loca.
-Perdóname... Perdona por no cogerte el teléfono, por mantenerte en la inopia estos dos días. No ha sido justo por mi parte, pero tampoco sabía qué más hacer... Tenía que aclarar mis ideas porque tenía miedo, Dean... -apretó sus labios un momento al recordar la sensación- Tenía mucho miedo de descubrir odio en tu mirada cuando me mirases... Tenía tanto miedo de perderte que me paralizaba...- suspiró y se pasó una mano por el rostro durante unos instantes. Al final, al cabo de unos segundos, colocó esa mano contra el pecho del cazador y prosiguió.
-Haremos que valga la pena, Dean. No voy a fallarte, te lo prometo... Sé que todo esto le da una patada a todo en lo que crees y... No sabes lo pequeña que me siento en este momento en que me dices que estás dispuesto a cambiar tu forma de pensar con respecto a esto...- sonrió de pura alegría por que, definitivamente no iba a perderle, y no pudo evitar dejar una serie de cortos besos en sus labios, disfrutando de la sensación de poder hacerlo con total libertad. Al finalizar acarició su nariz con la de él- Te juro que responderé todas tus preguntas, Dean. A todo...Pregunta lo que quieras. No más secretos... Ni uno solo... Prometido.
Dean:
Las palabras de ella llegaron al corazón del cazador, sentía la sinceridad de ellas tanto en el tono de voz de lavampiresa como en la mirada. Y si eso no era una declaración de... ¿Qué? ¿Amor? A lo mejor no de un sentimiento tan grande, pero sí de que él era importante para ella, tanto o más, como ella lo era para él. Por eso guardó silencio, porque quería memorizar la unión de cada sílaba y el contraste de éstas, la entonación, su mirada, el olor del cuerpo de ella, el recuerdo de uno de los momentos más importantes para él, con mayor carga emotiva. Ella tenía medo de perderle, el mismo miedo que él sintió al no saber nada de ella, al descubrir que había sido engañado, a que la primera vez en que se mostraba tal y como era fuese un engaño...
Antes de plantear todas las cuestiones que turbaban su mente, todas esas preguntas para las que quería una respuesta, debía ordenarlas. Saber qué tenía mayor prioridad, cuales quería saber ya y cuales podían esperar. No podía bombardearla a preguntas sin más. Por una vez debía crear un orden, y por ese motivo, se mantuvo en silencio unos segundos o unos minutos, no supo cuanto tiempo. Lo mejor sería comenzar con algo que era claro.
-Hiciste bien, Autumn. Pensándolo bien, tomaste la decisión correcta. Si me hubiese enterado antes de tiempo, si no me importases como me importas ahora... No hubiese dudado en terminar con tu vida... - carraspeo para pasar la dureza de esas palabras o para quitar el amargor de estas- Ya sé tu nombre... Pero no sé cuándo te convertiste, ni tampoco por qué no eres como los vampiros a los que me he enfrentado hasta ahora, por qué comes, por qué bebes,... vamos a ir por partes... - sonrió por la frase que no había continuado: "...como dijo Jack El Destripador"
Autumn:
Se apartó el cabello del rostro y escondió uno de los mechones detrás de una de sus orejas. Tenía que sintetizar bien las respuestas. Ordenar toda una vida en forma de frases cortas. Resumir bastante bien. Lo justo para que Dean la entendiese lo mejor posible, sin dejarse nada en el tintero.
-A ver... Como sabes... Me llamo Evangeline Isabella Rosemont...- comenzó- Nací en el año 1206 en Francia, en el Ducado de Borgoña. Era hija de uno de los señores feudales de aquella época y era feliz...- asintió y agachó la mirada, al recordar por primera vez en voz alta en mucho tiempo sus origenes- Tenía todo lo que quería, ¿sabes? Era guapa, joven, rica, tenía una familia que me adoraba... Mi vida era perfecta. Pero me faltaba algo. Debía desposarme, y mis padres eligieron a un hombre maravilloso para mi. Era apuesto, era agradable, inteligente, había combatido en las cruzadas junto al rey... Aunque era algo mayor para mi, ya que me sacaba veinte años, me trataba muy bien.. Pero yo era joven y una loca...- se encogió de hombros- Eso no ha cambiado... Y supongo que me rebelé contra aquello. No quería casarme con alguien a quien no amaba. Yo y mis sueños románticos...-hizo una breve pausa- Entonces, en una de las fiestas de mi padre apareció Mattheus y quedé prendada de él... Era el sueño de toda niña bien criada. Joven (o eso pensaba yo), guapo, adinerado y con un gran patrimonio... Él no me hizo daño... Más bien salvó mi vida. Bueno. A su modo... Pues mi padre descubrió mi idilio con Mattheus y ordenó a sus hombres que me dieran una lección...- carraspeó y apartó la mirada, ya que aquello era doloroso y prefería ahorrarles a ambos los detalles macabros- Mattheus me encontró en las afueras de los terrenos de mi padre. Estaba al borde de la muerte y... Él me salvó la vida y me convirtió en... esto... En un vampiro...
Se atrevió a mirar a Dean a los ojos.
-No sé qué clase de vampiros has tratado tú pero nosotros solemos hacernos pasar por humanos muchas veces, de ahí que nuestro mecanismo de mimetización nos deje comer comida humana... Aunque no nos mantiene con vida, ni de lejos. Necesitamos sangre. Es un hecho. De lo contrario podemos perder la cabeza o morir... Como también morimos si salimos a la luz del sol... Pero para eso yo tengo este anillo...- dirigió su mirada a su mano derecha donde reposaba un anillo con una piedra pequeña de lapislázuli azul- Es mágico e intransferible...
Dean:
Escuchó lo que Autumn tenía que decir y cuanto más avanzaba en su historia su rostro iba adquiriendo una mueca diferente. Parecía más una novela que una vida. Le costaba hacerse a la idea de que la mujer con la que estaba compartiendo habitación tenía más de ochocientos años y provenía de Francia. Se había criado como una niña rica y mimada, y él, cazador, sentía que no podían ser más diferentes. Una época distinta, familias diferentes, niñez, experiencias... Y aún así se entendían .
-Vale... demasiada información... - suspiró algo agobiado por todo le que le había contado la rubia- Necesito... Uff...
Dejó sus manos en la cintura de la mujer para que ella se levantase. Necesitaba moverse pues su cabeza estaba embotada, sin tener nada claro. Fue a por su ropa y se vistió para hacer algo normal y así relajarse. Con los pantalones ya puestos se volvió a dirigir a ella-
-¿1206? ¿En serio?... ¿Eres de Europa? Llevas más de ochocientos años por la tierra... - se pasó las manos por el pelo, revolviéndolo y las dejó en su nuca, entrelazadas la una con la otra - Si que eres vieja...
Autumn:
En cuanto notó que él quería que se levantase supo que algo no iba bien. Demasiada información. Le había avasallado condatos y eso había sido demasiado. Se había pasado, no podía contar tantas cosas seguidas... Ni siquiera aunque él se lo hubiera pedido. Y de repente se sintió ridícula, ahí sentada, completamente desnuda, siguiéndole con la mirada sin saber qué decir o qué hacer. Se abrazó los brazos, cubriendo de alguna forma sus pechos.
-Dean, yo...- titubeó. Ni siquiera sabíacómo empezar. Ni si debía decirle nada. Finalmente, suspiró y se levantó de la cama para llegar hasta él, posando sus manos en su cintura, y tironeando muy suavemente de una de las trevillas del pantalón de él hacia sí.
-Vale... Demasiada información por hoy... -asintió y cuando le tuvo cerca posó sus manos en el abdomen de él para ascender hacia su pecho-Ya hablaremos de esto en otro momento, ¿de acuerdo? No tenemos por qué hablar de esto ahora... - negó con la cabeza a lapar que rodeaba la cintura de él con sus brazos.
Dean:
Se quedó con la camiseta en la mano sin atreverse a ponérsela cuando ella rompió la distancia de ellos. Su miradadescendió a los ojos contrarios y asintió levemente. Tenía razón era demasiada información por ese día, necesitaba asimilarla poco a poco. No es fácil cambiar de la noche a la mañana, dejar todas tus creencias de lado de golpe. Dejar tusenseñanzas de lado, o todo lo que su padre le dijo...
Sacudió la cabeza en un acto casi imperceptible, no quería pensar ahora en eso, preguntarse si le estaba traicionando, si su padre le odiaría por estar con el enemigo por acostarse con él, porquererlo, o por abrazarlo como estaba haciendo. Sus brazos de forma inconsciente rodearon el cuerpo de la vampiresa,dejando caer antes la camiseta. Se sentía realmente bien así, con ella entre sus brazos.
-Lo siento... Me cuesta asimilar todo esto, es complicado. No sé si estoy actuando bien... - apoyó su mentón, con cuidado, sobre la cabeza de lavampiresa y cerro los ojos dejando ir un largo suspiro. Uno de esos con los que pretendes que todos tus pesares salgancon él y al volver a aspirar aire nuevo, sentirte libre o aliviado.
Autumn:
Se estrechó contra su pecho, enterrando el rostro contra este, ya que era casi dos palmos más baja que él. No dijo, nada. Almenos no inmediatamente ya que entendía que él se sentía contrariado cuando ella había puesto toda su vida patas arribade un solo plumazo. Acarició suavemente su espalda con las yemas de los dedos, desde abajo hacia arriba, o todo lo arribaque la cómoda posición le dejaba. Se sentía tan a gusto entre sus brazos... Eso no había cambiado. Los brazos de Dean sehabían convertido en el lugar más seguro que había conocido desde hacía mucho tiempo, siglos...
-Escucha... - dijo,alzando la cabeza al final mientras también alzaba una mano para acariciar la mejilla de él.
-No tienes por qué asimilarlo todo ahora mismo... No tienes por qué... Y tampoco tienes que decidir qué hacer en este mismo momento...- negócon su cabeza.- Tómate tu tiempo... Todo el que necesites... Pero no me alejes, Dean... Por favor... ¿Harás eso por mi?-preguntó antes de morderse el labio suavemente.
Dean:
Estaba realmente confuso pero las palabras de ella siempre eran una especie de bálsamo, le relajaban y le hacíansentir mejor. Él mismo se dio cuenta cuando la vio en su puerta y no pudo ejecutar la acción que llevaba horas revoloteando por su cabeza. Actuó a la inversa y terminóen la cama con ella. Eso era lo que le dictaba su corazón, no alejarla y seguir cerca de ella. Dejar de lado todas suspreocupacionespor el momento ya que no le acarrearian nada bueno.
-No quiero alejarte... Me gusta estar cerca de ti y es complicado asimilar todo... - En ese momento su estómago rugió mostrándole que estaba muerto de hambre. Un hecho que aprovechó para así zanjar la conversación entre ambos. Hablarían más adelante pero cuando él estuviese más tranquilo y con la cabeza despejada, pues si seguía a ese ritmo, sentía que se volvería loco.
-Tengo hambre... ¿Quieres que pida algo decomer? ¿Comida china?
No es que fuera un amante de la comida china pero sabía que a ella si le gustaba bastante- Puedo pedir y tú mientras te das una ducha... Que como sigas pululando desnuda por aquí, terminaremos otra vez en la cama.
Autumn:
Alza una ceja al oír la llamada natural del estómago de Dean. ¿Cuanto haría que había comido por última vez con todoaquel trajín? No quería planteárselo y sentirse mas culpable. Mordió su labio inferior al oírle y alzó las cejas a la vezque descendía la mirada para ver su cuerpo desnudo pegado al de Dean.
-¿Te distrae verme desnuda, Winchester...?- rió suavemente antes de sacudir la cabeza para acto seguido ponerse de puntillas y dejar un beso bajo el labio inferior deél.
-Me voy a duchar...- susurró contra sus labios y tal cual, se separó del cuerpo masculino para ir a alcanzar algo deropa limpia de la maleta que se había dejado allí. -Pideme arroz tres delicias y... pollo con almendras...- dijo, guiñándole un ojo antes de desaparecer por la puerta del baño.
Dean:
Se mordió el labio inferior por un lateral al escuchar las palabras de la vampiresa, y apartó su mirada del cuerpo femenino ¿Qué si le distraía? Más que eso... Esa mujer le volvía loco, le encantaba hasta límites insospechados.
-Para nada... - respondió sin demasiada confianza. Cuando ella se separó de él, aprovechó para darle un pequeño cachete en el trasero.
- Arroz tres delicias y pollo... Entendido, Evangeline - comentó con cierta picardia sin apartar su mirada de la joven, repasando su cuerpo desde los pies hasta la cabeza. Cuando la puerta se cerró tras la mujer, Dean fue capaz de moverse para ir al ordenador y buscar dónde pedir algo de comer. Mientras esperaba a que el repartidor llegase, Dean hizo algo insólito en él, comenzó a recoger la habitación. Sobre todo, los papeles y carpetas que adornaban el suelo y que habían sido testigos de lo que pasó entre la vampiresa y el cazador minutos antes.
Autumn:
Se fue al baño con la sensación del cachete de Dean en su trasero. Parecía que no, pero ese hombre tenía fuerza, y a pesar de ser ella un vampiro, le había pillado con la guardia baja. Se mordió el labio inferior tras cerrar la puerta y se miró en el espejo sin poder creerse todavía el giro tan espectacular y raro que había dado aquella noche. Hacía menos de dos horas había pensado que aquel sería su último día sobre la tierra, y sin embargo, había terminado entre las sábanas de una cama de motel con Dean Winchester entre sus piernas. Y bajo ellas. Sacudió la cabeza sin poder evitar que esa sonrisa que llevaba desde que se había separado de Dean hacía unos segundos, aflorase a sus labios. Y con la sensación de sentirse bien y libre se metió en la ducha. Aunque aún quedaban secretos entre ellos. Demasiados como para contarlos en una sola noche si no quería que al cazador le estallase la cabeza. Cuando salió del baño creyó que estaba soñando. Sinceramente. Dean se había dedicado a limpiar el estropicio que entre los dos habían causado. Incluso había recogido y doblado la ropa de ella y la había dejado sobre la cama.
-Vaya... Si no supiera qué hora es pensaría que ha pasado por aquí el servicio de habitaciones...- rió suavemente mientras se acercaba a él, a la vez que se secaba el pelo con una toalla e intentaba que la otra toalla que rodeaba su cuerpo no resbalase por este.
Dean:
El comentario de Autumn consiguió sacarle una sonrisa y molestarle a partes iguales, pero no le dio demasiada importancia.
-Muy graciosa... Sólo intentaba hacerte feliz... O que no me des el coñazo con que la habitación está hecha un desastre, doña perfecta - dijo con un tono burlón mientras extendía los brazos con las palmas de las manos hacía arriba, en un gesto entre indiferenciay "no le des importancia".
-Anda, vístete. El repartidor debe de estar a punto de.. - en ese preciso instantese escucharon unos golpecitos en la puerta que dejaron a Dean con la frase a medias y con una expresión de "Si lo llego a decir antes..."
-Voy a encargarme y tú escóndete unpoco, ¿No? - comentó mientras iba hasta la puerta. Al abrir se acomodó contra el marco de ésta para evitar todo lo posible la visión de la habitación, o mejor dicho, de Autumn. Pagó al joven y tras coger las bolsas con la comida, volvió a cerrar la puerta.
-A comer... - comentó sacando los platos con algo de prisa.
Autumn:
Iba a responder algo al cazador, algo para picarle. Algo que le molestase un poquito. Solo por las ganas de jugar, pero antes de poder decir nada más o siquiera darle tiempo a vestirse con algo de ropa alguien llamó a la puerta de la habitación y la rubia rió entre dientes cuando Dean le dijo que se vistiese. Le resultaba adorable que quisiera que la visión de su cuerpo desnudo se reservara solo para él. Por que, hablando claramente.. .Tras ochocientos años sobre la tierra eso del pudor era cosa del pasado para la rubia. Mientras se escondía un poco de la visión que pudiera haber desde la puerta, y rebuscaba en su maleta buscando algo que ponerse no pasó desapercibido el hecho de que, también físicamente Dean trataba de que nadie más que él pudiera verla así.
"Si cuando quiere tiene un punto tierno. Egoísta, sí... Pero tierno...", pensaba la rubia mientras seleccionaba una de sus camisetas para dormir, y un sencillo culotte de color blanco. Para cuando Dean cerró la puerta y dejó la comida sobre la mesa, la rubia ya se había acercado hasta esta, situándose casi a la espalda del cazador. En un gesto cariñoso posó sus manos en la cintura de él y pasó la punta de su nariz por la espalda masculina sin poder evitar sonreír por esa caricia tan tonta pero intima.
-Hmmm...- musitó mientras se separaba de él casi con pereza y tomaba asiento- Huele de maravilla. ¿No te encanta la comida china?- preguntó subiendo ambas piernas sobre la silla y cruzándolas para sentarse "como un indio". Sí, era de mala educación, pero qué más daba. Además, una parte de ella quería demostrarle a Dean que ya no era la niña mimada que le había contado que fue cuando era humana.
Dean:
Al sentir las manos de ella sobre su cintura, una sonrisa surcó sus labios de forma instantánea. Pero notar esa caricia en su espalda consiguió que su cuerpo se estremeciese por un escalofrío que recorrió toda su columna vertebral.
Le pasó su comida y el cogió uno de esos tuppers (de plástico) con ternera. Observó como ella se sentaba, sin poder contenerse y darle un buen un repaso, centrándose en las largas piernas de la joven. Llevaba una vestimenta de lo más cotidiano y cómoda, y no era la primera vez que la veía así pero recordar que hacía unos minutos había estado entre esas piernas, le hizo reaccionas. O más bien, a una zona concreta de su anatomía. Su entrepierna palpitó sin poder evitarlo, algo que le obligó, para no cometer una locura, a apartar su mirada de ella y centrarse en la comida.
Se sentó en la silla que había a su lado, y ya que había la suficiente confianza y que Dean Winchester no era un hombre con unos modales demasiado exquisitos, se dejó caer sobre la silla para colocar sus pies en el otro extremo de la mesa acomodando su espalda contra el respaldo y echando la silla hacía atrás sosteniéndose sólo en las dos patas traseras. Se había comido medio tupper cuando se le ocurrió preguntarle algo.
-Oye... Autumn, ¿tú sabes algo de los vampiros que hay en la ciudad...?- preguntó recordando la preocupación del día en que iban a por ellos -
Autumn:
Casi pudo escuchar el flujo de la sangre de Dean corriendo hasta su entrepierna, así que ocultó una sonrisa mientras mordía su labio inferior con fuerza y cogía uno de sus tuppers, el del pollo con almendras, y se acomodaba en su silla para comer. Tuvo que contenerse muchísimo, por que cosas como el pulso acelerado de Dean o la certeza de que su sangre se estaba acumulando en punto exacto de la anatomía masculina, eran dos cosas demasiado estimulantes para la vampira. Pero debía hacer un esfuerzo por contenerse si no quería que la comida terminase desparramada por el suelo.
Pero casi se atragantó al escuchar a Dean. No por que quisiera ocultarle nada sobre los vampiros, Mattheus o cualquiera de ellos, si no por que tras lo acontecido los últimos dos días se había olvidado de su pesadilla y de que seguramente Dean aún seguía en peligro. Dejó su tupper apresuradamente sobre la mesa y se tapó los labios con una mano.
-Mierda, Dean...- Ahora ambas manos acariciaban su rostro sin saber por donde empezar a contar qué.
-Sí. Los conozco... Los conozco y son brutales, Dean. Son increíblemente fuertes, rápidos, sigilosos, pueden partirte el cuello tan fácilmente como tú doblas una botella de plástico...-colocó sus manos en las mejillas de Dean, tras girarse hacia él, y le acarició suavemente- Dime que no irás tras ellos... Por favor... Puedo protegerte de un wendigo, pero no de todos ellos...- negó con la cabeza- He vivido con ellos y les he visto hacer cosas horribles. Por eso me fui y les abandoné hace tres siglos...
Dean:
Dejó su tupper de comida sobre la mesa al ver la cara de ella. No necesitaba ser demasiado inteligente para ver que era un tema que preocupaba a Autumn. Algo que no tardó en mostrar ella misma mediante sus palabras. Aunque la mujer dijese que eran muy fuertes, antiguos y demás cosas, Dean no podía dejar ese trabajo a medias, tenía que hacerse cargo de ese grupo de asesinos. No dudaba que ella levase razón pero tampoco pensaba que fuesen para tanto. Mucho más cuando dijo" protegerte". Llevaba años cazando sin tenerla a su lado y esa frase era una puñalada a su orgullo, tanto como hombre como cazador. Frunció el ceño y bajó las piernas de la mesa con cierto cabreo, se dirigió hasta la nevera para coger una cerveza y así calmarse en cierta medida. La abrió y tras darle un buen trago, ya volvió a retomar el contacto visual con la mujer.
-Es mi trabajo. No puedo permitir que sigan matando, Autumn... - su voz era dura y segura - A esto es a lo que me dedico y ya deberías saber que no soy un hombre que se asuste. No necesito tu protección, me puedo valer por mi mismo - sentenció con voz demasiada segura y algo de ego - Mañana iré a la casa donde están y me encargaré de matarlos. No sería la primera vez... - Terminó diciendo llevándose la cerveza a la los labios y con una sonrisa de superioridad, no con ella si no para con esos vampiros.
Autumn:
Cuando Dean se levantó de la mesa con ese aire ofuscado, la rubia se pasó las manos por el rostro tratando de encontrar las palabras adecuadas para hacerle entrar en razón. Si se enfrentaba a ellos, lo matarían. Era un hecho, no una probabilidad. Y la sola idea de verle morir le revolvía el estómago.
-Dean, por favor...- musitó ella suavemente sin mirarle, sin saber qué decir para que la escuchara y cambiara de idea. Finalmente se levantó y acudió hasta él apartando con suavidad la cerveza de sus labios para que la mirase.
-Dean... Escúchame... -comenzó, colocando sus manos en las mejillas de él con mimo- No se trata de lo buen cazador que seas... Se trata de que no te has enfrentado nunca a algo como ellos... No sabes la fuerza que tienen...- negó con la cabeza- Nadie humano puede enfrentarse a ellos y salir de allí a pie. ¿Acaso crees que eres el primero que lo intenta?- su voz se denotaba claramente afectada, ya que el recuerdo del sueño que había tenido en Londres era más que vívido en su cabeza en ese momento.
-Pueden matarte sin tocarte... Les bastará usar la compulsión y conseguirán que te rajes el cuello con tu propio machete...- dijo, notando un sabor amargo en su garganta y como sus lacrimales quemaban. Pero no iba a llorar, o al menos no quería. No. No quería hacer un drama de aquello.
Dean:
Le resultaba demasiado extraño que hubiese unos vampiros tan fuertes, nunca había conocido a ninguno que pudiese contra él y eso le hacía sentir poderoso y confiado. Tanto, que pensó que ella estaba intentando protegerles. Una idea no muy lógica pero que a él le servía, antes de enfrentarse a la idea de tener que dejar de lado ese caso.
-Autumn, ¿no estarás protegiéndolos? No digo que sea realmente de forma voluntaria, más bien, por el tiempo que pasaste con ellos... - No había escuchado la palabra "compulsión"en su vida, y eso le hizo fruncir el ceño.
-¿Compulsión? ¿Qué es eso? - Preguntó de forma interrogativa - Nunca lo he escuchado antes... Un vampiro no es capaz de manipular a un humano como si fuese su títere – dijo con cierto mal humor e incluso temor, al no saber a qué se enfrentaba – Autumn... Basta. Dime todo lo que sepas de ellos... -
Autumn:
No se lo podía creer. En cuanto Dean le preguntó si estaba protegiendo a Mattheus y su clan, los labios de la rubia se abrieron en una mueca de estupefacción por que no se esperaría en mil años que le dijera algo parecido.
-¿De verdad... de verdad crees que los estoy protegiendo...?- parpadeó perpleja y se pasó las manos por el rostro unos segundos- No, Dean Winchester. No los estoy protegiendo. Estoy intentando salvar tu culo...- sacudió la cabeza y le miró sin saber cómo hacérselo entender. ¿Cómo explicarle la fuerza que tenía un vampiro de su clase? Suspiró profundamente y en un movimiento rápido, a velocidad vampírica, le arrebató de la mano la cerveza que se estaba tomando, y la zarandeó en el aire delante de su rostro. Rodeó el cuerpo de la botella de vidrio con una de sus manos y apretó. Un segundo después se hacia añicos, desparramándose todo por el suelo. Ella extendió la mano hacia él, quitándose unas cuantas esquirlas de vidrio que se le habían clavado en la piel. Su palma sangraba, pero en cuanto el vidrio fue retirado, las heridas empezaron a regenerarse hasta dejar la piel lisa e intacta. Esperaba no haberle asustado.
-¿Entiendes a lo que me refiero?
Dean:
Estaba procesando la pregunta de ella y su respuesta hubiese terminado siendo un "no". Pero no le dio tiempo a contestar pues de un segundo a otro, la cerveza que tenía en una de sus manos pasó a ser propiedad de la vampiresa. Se preguntaba que estaba intentando demostrar, aunque lo de la gran velocidad le había quedado bastante claro, nunca se había enfrentado a vampiros con tanta rapidez y cuando vio como la cerveza se rompía en mil añicos delante de sus ojos, tampoco contra vampiros con tanta fuerza. Su rostro se convirtió en una mueca de sorpresa e incluso cierto temor. Tenía que acabar con ese grupo de vampiros pero con la demostración de Autumn, ¿Cómo podría hacerlo? Todas las respuestas las tenía la mujer y ella sólo tenía intención de hacerle cambiar de idea...
-Entiendo a qué te refieres... Nunca he visto a nadie de tu especie moverse y tener la fuerza que tu acabas de demostrarme... - carraspeó algo incomodo por la situación en la que se estaba viendo. Tanto como hombre como cazador. No era oponente para ese grupo de vampiros - Aunque me muestres ésto, debes de entenderme tú a mí. No puedo dejar que ellos sigan matando gente, y debo intentar pararles aunque mi vida sea destruida por el camino... Autumn, esto es a lo que me dedico... De la misma forma... Tendréis algún punto débil, ¿no? - En eso residía su esperanza. En que hubiese alguna forma de acabar con ellos.
No podía usar la luz del sol en su contra porque tendrían un anillo, como Autumn, para protegerse de los rayos del sol. Por mucho que él supiese pelear no conseguiría aguantar contra seres que se mueven a tal velocidad que ni es capaz de verlos. Cuánto menos, era uno de los casos más complicados a los que se tendría que enfrentar.
Autumn:
Estaba claro que no iba a hacerle cambiar de idea. No podría hacerle entender la brutalidad de Mattheus y los suyos. Y, para cuando lo viera en primera persona, quizás fuera demasiado tarde. Suspiró negando con la cabeza y acudió a sentarse en el borde de la cama tapándose el rostro con las manos y suspirando con suavidad. -Hay algo a lo que no somos inmunes...- dijo, al final- Pero no tengo suficiente.. .Lo gasté casi todo en Londres...- dijo, alzando la cabeza.
-¿Conoces una planta llamada verbena?- preguntó- Esa planta nos hace daño... No es suficiente para matarnos pero sí para dejarnos fuera de juego- dijo. a sabiendas de que le estaba rebelando a Dean la manera de hacerle daño a ella misma.- Eso y... Una estaca de madera en el corazón. ¡Puf! Cadáver de vampiro- dijo, sin demasiado énfasis haciendo un atisbo de un movimiento como de arte de magia con las manos. Y entonces se le ocurrió algo y se levantó.
-Vale... Si vamos a enfrentarnos a ellos te entrenaré. Tienes que saber cómo reaccionar ante alguien con velocidad vampírica y reflejos incapaces de ser detectados por el ojo humano...
Dean:
La información que la vampiresa le había dado al cazador era suficiente como para poder acabar con ellos. El problema estaba en otro asunto; la verbena era una planta. Sí. Pero él no sabía dónde podrían encontrarla por allí... Y no solo eso: No es que fuese una planta fácil de conseguir. Tendrían que investigar si en alguna tienda del pueblo podrían comprarla. El segundo radicaba en si una estaca en el corazón bastaría para acabar con esos vampiros, ¿cómo llegar hasta ellos sin antes terminar con el cuello partido o algo peor?
Por lo que la idea de Autumn sobre hacer entrenamiento para que sus reflejos aumentasen era clave en ese caso. No era una idea que le agradase del todo, no obstante, no le quedaba más opción. Era curioso como el maestro se convertía en aprendiz para poder evolucionar como cazador. No es que fuese un hombre machista pero como hombre que era, en cierta medida, su orgullo estaba siendo herido.
"Todo sea por acabar conesos malditos chupa-sangres", se dijo a si mismo para convencerse de que no tenía más opción.
-En cuanto a la verbena... Podemos informarnos acerca de si podemos conseguirla en alguna tienda de herbología... Que vivan las nuevas tecnologías - proclamó con una sonrisa no del todo sincera.
- Será divertido ver como me enseñas... - otra frase que no era del todo sincera. Era demasiado orgulloso y cabezota, por lo que hacer de alumno no se le daba demasiado bien. No solamente eso, si tenemos en cuenta el carácter de ambos, sería algo duro.
Autumn:
De acuerdo entonces...- dijo antes de asentir lentamente con la cabeza- Primero, conseguir verbena. Segundo, entrenarte. Tercero... Ir a por ellos...- dijo pasándose las manos por el cabello y esbozando un suave suspiro- Y cuarto, tratar de que no te maten o me volveré loca...
Dijo eso último mirándole a los ojos en silencio durante unos segundos, y finalmente esbozó una leve sonrisa algo triste antes de levantarse de la cama y alargar la mano para acariciar cariñosamente la mejilla del cazador, como si algo pesimista dentro de ella le dijese que esa era una de sus últimas oportunidades para hacer aquello.
Retiró su mano y se alejó de él de camino hacia la mesa para tirar los tupper vacíos y guardar los que aún tenían comida. Se le había revuelto el estómago. Y además no le hacía falta comer aquello, por lo que unos minutos después la mesa estaba recogida. -Ya es muy tarde, es mejor que os vayamos a la cama... Mañana tenemos un día duro por delante...- dijo cogiendo la mano de él y tirando un poquito hacia la cama, hasta que finalmente lo pegó contra su propio cuerpo.
-¿Me abrazas?- preguntó alzando la mirada, y esta vez esbozando al final una sonrisa algo más amplia.
Dean:
Algo en el interior del cazador se removió al escuchar sus últimas palabras: "volverse loca". Oesa caricia que decía más que mil palabras. Cerró los ojos para sentir mejor el cosquilleo y la plenitud que le daba una simple caricia de esa mujer que ahora era su mundo.
-Y quinto... - sólo dijo eso y antes de que ella se alejase de él, aferró una de sus manos con la propia para tirar levemente de ella hacía él. Sus manos sujetaron el rostro de la mujer para que no tuviese escapatoria, y sus labios tomaron los contrarios en un beso lento y tan intenso que el cazador sentía que se deshacía en él. Al finalizar esa caricia de ambos labios, posó su frente en la contraria y cerró un momento sus ojos, como si se hiciese a la idea de que la volvía a tener a su lado y no era un sueño. Terminó de separarse para que ambos recogiesen la mesa.
-Sí, deberíamos ir a dormir... Tengo algo de sueño... - un bostezo cortó su frase y se estiró. Cogió su ropa de dormir para meterse en la cama y la miró sorprendido por esa pregunta pues no había pensado en otra forma de dormir que no fuera aquella.
-Claro...
Autumn:
Esbozó una sonrisa y dio un ligero saltito en el sitio, alegre de nuevo como era ella. Y es que Autumn prefería que los enfados y preocupaciones no se exteriorizasen en su rostro por demasiado tiempo. En aquel momento quería disfrutar de esa cercanía tan estrecha, o más aún si cabe, de la que disponía con Dean. Dejó un rápido beso en los labios del cazador para dejar que se vistiera o desvistiera, en su caso.
Mientras él hacía lo propio, la rubia se introdujo dentro de las mantas. a tiempo para poder disfrutar del espectáculo que le brindaba la espalda desnuda de Dean, como también su torso. Cielos, ningún hombre la había tenido tan ensimismada. Nunca. Y mucho menos alguien mortal.
Pero Dean... él era otra historia. Se había convertido en algo infinitamente importante para ella. En alguien a quien necesitaba a su lado. Su calor, su mirada, su voz, sus ideas de loco y sus idas de olla. Cuando él se tumbó en la cama a su lado, no tardó ni una milésima de segundo en acomodarse contra su pecho, apoyando la mejilla contra este y rodeando su torso con uno de sus brazos. A su vez, y disfrutando de la nueva confianza, entrelazó perezosamente sus piernas con las de él.
-Echaba tanto de menos tu calor...- susurró esbozando una sonrisa perezosa en sus labios antes de comenzar a dejarse caer en un sueño reparador.
