Disclaimer: Yu-Gi-Oh! no es mío, pero uso sus personajes para una linda historia XD
(n/a) : nota del autor
-"blando" –pensamientos de los personajes
negrilla, letra en negrilla: Narrador
Espero que les guste. XD
"Lazos de Sangre"
Capítulo XII: "Un Día de Escuela… Escuela de Magia"
Flash Back (Recuerdo de Yugi)
-jijiji –Yugi reía mientras jugaba con Shiva
-¡atrápame compañero! –dijo Shiva contento
Los dos estaban jugando a atraparse, Yugi tenía siete años para entonces. Luego de un rato de corre corre, Yugi se sentó en una caja mientras que Shiva se sentó frente a el. Yugi se le quedó viendo un buen rato, esto incomodó un poco a Shiva.
-¿Qué ves compañero? –preguntó Shiva
-mi abuelito me contaba sobre ti –dijo Yugi sonriendo
-¡¿sobre mi? –exclamó Shiva
-sip –dijo Yugi –que eras un dios hindú, uno bueno –
-ahhh jajajajaja –dijo Shiva riendo –yo solo soy un espíritu, compañero, son creencias religiosas de cada país –
-ahhh… -dijo Yugi -¿y porque te llamas Shiva?
-así me pusieron, ya sabes quien –rió Shiva
-¿Dios? –preguntó Yugi
-si, claro –dijo Shiva
Fin del Flash Back
Había amanecido ya, y los dos se estaban preparando para su primer día de escuela, donde tendrían que ser muy cuidadosos, ya que no conocían mucho (y eso que Atena y Shiva les habían explicado muchas cosas) . Era cierto que no permanecerían mucho tiempo en este lugar, pero debían de hacer que las cosas funcionaran bien.
Yugi bostezaba a cada rato, estaba soñoliento y eso preocupó un poco a Yami. Se acercó a su hermanito, que, como recordarán, tiene 6 años.
-¿estas bien Yugi? –dijo Yami
-si helmanito –rió Yugi bromeando –solo tengo sueño –
-no tienes fiebre –dijo Yami tocándole la frente –si te sientes mal, dímelo –
-no, estoy bien –dijo Yugi sentándose en su cama
-¿Yugi? –dijo Yami preocupado
-¿ya están listos? –dijo Alatiel entrando
-mamá, A.. Amelet está muy raro –dijo Yami
-sujétalo –dijo su mamá
De la nada, Yugi se quedó dormido y Yami lo agarró, parecía que solo estuviera durmiendo… No sabía que pensar, de la nada su mamá llegó con un vaso de un líquido púrpura, tomó a Yugi y lo recostó en su hombro, sentándole en sus piernas.
-¿mamá que le pasa? –dijo Yami angustiado mientras miraba parado enfrente de ella
-¿no recuerdas Arel? –dijo Alatiel abriendo un poco la boca de Yugi –tu hermanito está enfermo, tiene la enfermedad del sueño –
Yami estaba sorprendido, Alatiel bebió un poco del líquido del vaso, reteniéndolo en su boca, le pasó el vaso a Yami para que lo sostuviera y luego, lo introdujo en la boca del pequeño, haciendo que tragara. Luego lo empezó a arrullar suavemente.
-¿mamá como es que…? –dijo Yami asustado
-desde que nació es así Arel –dijo Alatiel –solo esta poción logra reducir la enfermedad, pero aún así pasa esto –
-¿Cuándo despertará? –preguntó Yami
-no lo sé, todo depende de el –dijo Alatiel con los ojos llorosos –pero descuida, el es fuerte –dijo sonriendo falsamente
Yami le vio, ¿Cómo era que había contraído esa enfermedad? Si era del antiguo Yugi, ¿Cómo es que se volvió parte de el?
De la nada, tocaron a la puerta. Yami fue a abrir y vio que era Shiva y Atena. Ellos saludaron sonrientes, pero la cara preocupada de Yami los apagó inmediatamente. Yami les explicó lo que le había pasado a Yugi, Shiva entró y vio que Alatiel lo arrullaba en sus brazos.
-esto no puede ser –dijo Shiva serio
-pequeñito –susurró Atena preocupada
En eso, Yugi abrió los ojos, cansado. Alatiel le sonrió con ternura, Yugi los saludó a todos como si nada hubiera pasado… no sabía y su inocencia se reflejaba en sus ojos.
-¿Cómo te encuentras compañero? –preguntó Shiva
-bien, listo para ir a la escuela –dijo Yugi sonriendo
-espera unos minutos Amelet –dijo su mamá dejándolo sentado en su cama –luego los iré a dejar –
-okis mami –dijo sonriendo
Alatiel salió no sin antes darle un beso en la frente, Yami aún estaba algo preocupado. Luego Yugi se dirigió a los tres.
-tranquilos, solo fue un desmayo –dijo Yugi
-¿Tranquilos? –dijo Shiva –si tu madre no te da esa poción no hubieras despertado compañero –
-Shiva tiene razón –dijo Atena –el regresar a tu pasado ha sido contraproducente para ti, si tenemos suerte, esa enfermedad solo será un mal recuerdo –
-lo se Atena san –dijo Yugi suspirando –pero no vale la pena preocuparse por ello, de todas formas, regresaremos mañana –
-esta bien –dijo Shiva
Yami se había mantenido al margen, Yugi lo abrazó de la nada, el le correspondió.
-lo siento hermano, por preocuparte –dijo Yugi –sabes, en el sueño, supe de alguna manera lo que me pasaba –
-¿de veras? –dijo Yami soltándose del abrazo –lo que si es que debemos de regresar pronto, antes de que dañemos la línea del tiempo –
-lo se –dijo Yugi suspirando de pesadez –aunque… realmente no quiero regresar –
-¿Por qué lo dices Yugi? –preguntó Yami
-porque… no se –dijo Yugi evadiendo la pregunta
-Por mamá ¿verdad? –inquirió Yami
-no….. yo solo… -dijo Yugi viendo al suelo
-¡a desayunar chicos! –exclamó Alatiel
Yami optó por dejar el asunto hasta ahí. No necesitaba decir nada, por la conducta de Yugi podía decir a que se debía esa decisión. Cuando llegaron al comedor, les extrañó que Shiva y Atena ya no estuvieran.
-mamá ¿Dónde se encuentra Shiva y Atena? –preguntó Yami
-ellos se fueron, dijeron que al rato los veían –dijo la mamá
Desayunaron y luego Alatiel los llevó a la escuela, que quedaba un poco cerca. En la entrada de la escuela, Alatiel les dio unas monedas, les besó en la frente, les dio una bolsa a cada uno con pergaminos, tinta y plumas. Era pequeña pero se veía que estaba un poquito llena.
-los recogeré a la salida, cuida a Amelet, Arel –dijo Alatiel
-si mamá –dijo Yami con una sonrisa
-¡que lindo! –exclamó la mamá sin abrazarle –Amelet, si te sientes mal, le dices a tu hermano ¿si? –dijo Alatiel
-claro mami –dijo Yugi
Se despidió de ellos y luego los dos juntos entraron a la inmensa escuela, era de piedra pura, de un color marfil oscuro, tenía unas banderas de color blanco y amarillo hasta arriba, con un escudo que no podían distinguir por la altura. Las puertas estaban hechas de madera, con incrustaciones en metal, de formas acolochadas. Cuando vieron, Shiva y Atena estaban esperándolos en la puerta.
-Los llevaremos a su clase –dijo Shiva
-¡Amelet! –gritó alguien atrás
Cuando vieron, era una niña de la edad de Yugi, de cabellos largos cafés, ojos cafés, traía un vestido dorado, con las orillas blancas, de vuelos, con botas del mismo color. Se acercó al grupo y saludó a todos.
-¡estás listo Amelet! –exclamó la niña tomándole de la mano
-ahh…. –balbuceó Yugi
-¿y tu eres….? –dijo Atena
-ahhh si, soy Tea Alerinter, mucho gusto –dijo ella sonriendo
-¡¿Tea? –exclamó Yugi mas que sorprendido
-ehh estas raro hoy Amelet –rió ella con el comentario –vamos, que si no se nos hará tarde
-claaro –dijo Yugi yéndose con ella
-¡Amelet nos veremos aquí a la salida! –exclamó Yami
-¡claro hermano! –exclamó Yugi
Los tres se quedaron parados en la entrada. Shiva y Atena se vieron, Yami reconoció ese gesto.
-¿aun siguen preocupados? –dijo Yami serio
-claro –dijeron los dos
-y nosotros no somos los únicos –dijo Shiva
-estoy igual de preocupado –dijo Yami -¿Cómo fue que eso pasó?
-lo voy a curar antes de irnos –mencionó Shiva de repente –hoy estuve investigando aquí en la biblioteca y encontré como quitar eso, porque cuando volvamos, no podremos hacer nada –
-¿Cómo que no podremos hacer nada? –dijo Yami
-tranquilo –dijo Atena –se necesitan algunas cosas que no poseemos en el mundo actual, a eso se refiere Shiva –
-ya entiendo –dijo Yami -¿Cuándo lo harán?
-esta misma noche –dijo Shiva
-XD-XD
Al término de las primeras clases, Yugi estaba que ya no podía más. Eran muchas cosas que no entendía, pero gracias a Tea había comprendido varias cosas, ahora lo problemático, la clase de defensa o de combate como le llamaban. Por suerte estaba con su amiga… era extraño, pero sentía que era como su mejor amiga en su tiempo actual.
-todos están presentes? –preguntó el maestro
Yugi se sorprendió al verle, era idéntico a su amigo Tristán. Pero se vía más severo y enojado. De la nada empezó a ver a todo el grupo.
-a ver tu –dijo señalando a un niño de cabellera flameante… color rojo –ven para acá y…. tu –dijo señalando a Yugi –
Los dos se dirigieron al centro, los demás se apartaron. Yugi se le quedó viendo al profesor, quien convocaba dos espadas de madera. Le dio una a cada quien.
-hoy combatirán con espadas, y pueden usar sus poderes –dijo el profesor
-bien –dijo el niño de cabello rojo –te pulverizaré como siempre –
-ok… esto se ve malo –dijo Yugi
-en posiciones –dijo el profesor
-¡tu puedes Amelet! –exclamó Tea
Yugi sonrió tranquilo… pero ni lo estaba. Se colocó en posición, como le había enseñado alguna vez Shiva. El niño de rojo se veía que era un oponente fuerte…. Esperaba no salir tan mal, ya que consideraba que no se podría mover correctamente por su edad.
-ahora! –exclamó el profesor
El niño pelirrojo se movía con una velocidad que era sorprendente en su edad. Yugi esquivaba los ataques con facilidad, el niño de la nada giró y lanzó una llamarada de fuego potente, Yugi se lanzó hacía atrás y al caer convocó un escudo, que detuvo la llamarada por completo. Con una mano desvaneció el fuego y contraatacó golpeándolo con la espada, todo había pasado tan rápido, dejándolo en el suelo. Yugi le tendió la mano para ayudarlo, pero este se aprovechó y le dio una patada en el estómago que lo mandó a volar, cayendo al suelo de un sopetón. Yugi se quedó ahí acostado, pero estaba despierto.
-eso si dolió –dijo Yugi sentándose mientras se sobaba la cabeza
-¡toma esto! –exclamó el chico pelirrojo
Vio que el niño caía encima de el, Yugi convocó el escudo, pero esta vez estaba cargado de una especie de energía blanca, que al contacto, el niño salió electrocutado, pero era tan leve que solo le paró los cabellos. Todos empezaron a reír. Yugi se levantó sin quitar el escudo y luego se sacudió mientras el otro niño intentaba romper su defensa con bolas de fuego.
-¡araina! –exclamó Yugi
-¡Bin Bang! –exclamó el niño
Yugi lanzó una barrera de luz que se veía como varios latigazos débiles, el niño lanzó una gran bola de fuego que abarcó todo el lugar, los dos hechizos explotaron y luego todo se llenó de humo. Nada se veía, pero vieron al disiparse con la ayuda de Tea, quien manipulaba el viento, que Yugi seguía de pie, mientras el otro niño estaba rodeado de flamas, de un momento a otro cayó al suelo cansado, solo rió como loco. Yugi lo fue a ver y vio que estaba bien.
-¡eres genial Amelet! –exclamó en niño –a la próxima te ganaré
Yugi solo sonrió antes de sentarse, el cansancio se había hecho presente. El profesor y los demás empezaron a aplaudir, eran pequeños, pero bastante fuertes.
-felicidades, los dos han pasado el examen final de esta clase –dijo el Profesor
-gracias –dijo el niño rojo
Tea llegó con Yugi, lo revisó y vio que estaba bien. (n/a: visión de Tea, que no tuviera raspones o quemadas, es una niña claro)
-llévenlos a la enfermería, los demás a entrenar –exclamó el profesor
-XD-XD-XD-XD-XD_XXD
Yami no la pasaba tan bien que digamos, habían miradas extrañas cada vez que pasaba por un lugar, luego al sentarse en su escritorio, vio que un grupo de chicas le veían de una manera extraña, no mala, pero extraña. En eso empezó la clase y suspiró a los minutos al ver que no entendía nada.
A la hora de salida, empezó a recoger sus cosas, en eso una chica se le acercó. Tenía los cabellos rubios, de ojos violeta, una muñequita en total. Yami la vio nada más.
-hola Arel –dijo ella dándole la mano –soy May Varenty –
-ehh mucho gusto –dijo Yami sonriendo tímidamente mientras le daba la mano
-desde hace un año te he estado viendo, y eres un poco callado –rió May
Yami solo se le quedó viendo.
-si tienes alguna duda con las clases, yo te puedo ayudar –dijo May sonriente
-¿de veras? Muchas gracias –dijo Yami mas tranquilo
-Arel Anquot –salió una profesora de aspecto gruñona, algo vieja –ven un momento por favor –
-esta bien –dijo Yami recogiendo sus cosas –nos vemos mañana May –dijo Yami con una linda sonrisa
-claro –dijo May sonriéndole de vuelta
Cuando Yami salió de la clase, se oyeron algunas exclamaciones de: ¡kya! ¡que lindo! Yami enrojeció ante los comentarios escandalosos de las chicas. La profesora solo rió cuando vio a Yami, luego se puso seria y lo llevó a la enfermería.
-te traje porque aquí esta tu hermanito –dijo la profesora mientras entraban a la enfermería –me comentaron que pasó el examen final de combate
-¿en serio? ¿el está bien? –preguntó Yami preocupado
-si, el esta bien –dijo la enfermera –Amelet Anquot, ya puedes irte, descansa bien –
Yugi se bajó de la camilla, cogió sus cosas y se despidió del niño pelirrojo, con quien había estado jugando un rato. Cuando vio a Yami, (el niño pelirrojo) se sorprendió.
-¿el es tu hermano? –dijo el pelirrojo sorprendido
-claro Rafael –dijo Yugi riendo –mi hermano Arel, hermano te presento a un amigo, el es Rafael –
-mucho gusto –dijo Yami educadamente
-woaaaa! Mucho gusto! –exclamó Rafael –con razón eres muy bueno en los combates –
-¿eh? –dijeron los dos
Al final, salieron de la escuela, todo había pasado tranquilo. Alatiel ya los esperaba en la entrada, cuando llegaron, los abrazó y les besó en la mejilla como saludo.
-¿Cómo les fue en la escuela? –dijo Alatiel sonriendo
-muy bien mami –dijo Yugi
-igual –dijo Yami
-vamos a comer entonces –dijo Alatiel
-ehh mamá, esta nota me la dio la enfermera –dijo Yami
-¿enfermera? –dijo Alatiel extrañada -¿Qué es eso?
-dijo curandera mami –dijo Yugi algo nervioso
-ahhh, creo que tengo que escuchar mejor –rió Alatiel, luego se calló de golpe -¿Cómo que la curandera? ¿Qué paso? –dijo afligida
-tranquila mamá –dijo Yami –Yugi tuvo su combate y terminó cansado, por eso estaba en…. Con la curandera –
-¡que susto me dieron! –exclamó Alatiel –pero ¿estas bien?
-tranquila mami –dijo Yugi –estoy bien –le sonrió
-esta bien, pero hoy te me duermes temprano y nada de andar haciendo travesuras en la noche ¿entendido?
-si mamá –dijeron los dos
-XD-xD-XD-XD-XD-XD-XD
Ya en la noche, más bien a la media noche, Yami y Yugi escaparon de la casa. Luego de caminar por varios minutos, llegaron al barranco en donde… casualmente se habían conocido Shiva y Atena.
Yami no le había dicho nada a Yugi, para que tuviera tiempo de renegar nada. Shiva y Atena ya estaban en el lugar, con un círculo extraño en el suelo, de color blanco. Tenía varios círculos dentro, en el centro tenia una luna, un sol, y una estrella. Yugi se les quedó viendo extrañado.
-te mataremos esa enfermedad que tienes –resumió Yami
-¿eh? –dijo Yugi -¿Cómo…?
-cosa de Shiva –dijo Atena
-tu también ayudaste –dijo Shiva
-se –dijo Atena escuetamente
-ah….. debo de regresar –dijo Yugi empezando a caminar por donde vino
-espera ¿Qué estas haciendo? –dijo Yami deteniéndolo
-tengo que regresar con mamá –dijo Yugi tratando de zafarse
-ella no es tu madre, tu mamá esta…. –dijo Yami
-¡YA LO SÉ! –gritó Yugi ofuscado -¡no me lo recuerdes!
-Yugi… -dijo Yami sorprendido
-ella ni siquiera me recuerda ¡¿Por qué debería de aferrarme a eso? –exclamó Yugi enojado
-porque en su corazón habita tu recuerdo –dijo Yami serio –siempre ha sentido que le falta algo, su otra mitad, y yo creo que con verte lo recordará –
-¡no lo hará! –exclamó Yugi -¡Lo he visto! ¡Ella no me recordará! –
-¡¿Cómo puedes afirmar algo asi? –exclamó Yami
-no te voy a… -dijo Yugi cayendo al suelo inconsciente
-¡Yugi! –exclamó Yami sosteníendolo
-el estrés activa el proceso de la enfermedad –dijo Shiva –ponlo en el círculo –
-mamá –susurró Yugi en los brazos de Yami
Yami ocultó su rostro, puso a Yugi en el círculo y luego se levantó. Pero su rostro siguió oculto tras sus mechones de cabello.
-no te he ayudado lo suficiente hermanito –susurró mientras Atena y Shiva se preparaban para lo que iban a hacer –pero te prometo que haré que nuestra madre te recuerde, para ver tu sonrisa de nuevo –
-todo listo –dijo Shiva
-ahora –dijo Atena
Al momento en que iban a iniciar el ritual, se oyeron gritos de terror, todos voltearon pero nos e veía nada.
-ustedes terminen sin importar lo que se oiga, yo iré a ayudar –dijo Yami
-¿estarás bien tu solo? –preguntó Atena
-claro, les encargo a Yugi –dijo Yami corriendo hacia donde se oían los gritos
XD-XD-XD-XD-XD_XDXDXD
Hola a todos!
¿Qué será lo que ha pasado? ¿Quién estará atacando? Yugi esta enojado y confundido con respecto de su madre, esperemos que ya no este enojado con su hermano, Shiva y Atena no pelearon nada en todo el cap, ¿Cuál será el misterio de la paz de estos dos? ¿podrán regresar a casa? Esta y muchas mas preguntas serán resueltas en el siguiente cap.
Muchas gracias a todos los que me dejaron review, de verdad que me inspiran, se que me tarde y perdón, estoy escribiendo esto y mañana es el examen,…. Jejeje, a ver que tal me va, gracias a todos y les prometo responderles en el inbox, ya que ahorita por los exámenes no puedo, pero luego ya verán mas seguido esta historia n_n, hoy si me Salio bastante larga. Espero que les guste y pueda recibir sus criticas, buenos comentarios, lo que quieran n_n
Saludos a todos y que la musa os acompañe n_n
