Escuché el sonido de las escaleras y supuse que Nessie estaba ya en la sala así que salí corriendo para ver como estaba. Naturalmente no tardé más de 2 dos segundos y ya estaba detrás de ella.

-Hija yo...ah, ven-la conduje hasta el sofá y se sentó

-Mamá, ¿enserio quiere conocerme?

-Claro que si, ¿como no querría conocerte?

-Es solo que,... ¿como es él ,mamá?

-Es encantador, Nessie. Se parece ,ucho a coo eres tu. Sensible, cariñosa, amable, todo lo que eres tu. En verdad que eres identica a él.-Iba a continuar, pero me interrumpió diciendo...

-Quiero conocerlo...


Estaba en frente de una extraña situación. Mi niña, de 20 años pero seguía siendo mi niñita, quería conocer a Edward. A su padre. El padre que no tuvo oportunidad de conocer jamas...

-Espera aquí-...y yo no se lo negaría.

Caminé lentamente, al principio, pero luego aceleré el paso. Salí de mi escudo y de esta forma, Edward pudo leer mis pensamientos.

Me parece que ya es momento...

Ya estaba junto a mi. Sin dudarlo, ambos entramos en la casa.


Nessie POV

Estaba frente a mi, ahí lo tenía. Sentí más de un millón de emociones recorriendo me el cuerpo, pero solo un impulso.

Corrí a velocidad sobre humana y lo abrasé con todas las fuerzas que a mis brazos se les permitían. Primero sentí unas manos delgadas recorrer mi espalda, eran los de mi madre. Y luego unos brazos cariñosos y amables que me apretaban fuerte. Ese era un abraso demasiado especial, de los que solo un padre puede dar.


Pasamos horas y horas charlando con mi padre. Aron se fue, no sin antes conocer a mi papá y a mi tía Alice.

Se llamaba Edward Cullen. Sí, yo era una Cullen. Tocaba el piano, y le había compuesto una canción a mi madre. Cuando la volvió a tocar después de mucho tiempo sin siquiera ver un piano, según me había dicho, todos nos llenamos de una paz indescriptible. Sabía un monton sobre todo. Y sabía muchos idiomas también

Mamá y yo les contamos todo lo que tenían que saber sobre el mundo mágico y sobre nosotras. Mamá les comentó también sobre su trabajo, era la secretaria del Ministro de Magia Kingsley Shacklebolt, sobre la guerra que había habido y sobre nuestra familia.

Eramos una gran familia, no digo que no. Pero yo quería conocer a la familia por la que de ahora en más llevaría el apellido. Los Cullen. Ellos también eran mi familia.

Saludé a mi tía Alice que estaba muy entretenida viendo mi album de fotos en un rincón de la sala. Luego fui a saludar a mamá y papá.

-Buenas noches mamá

-Que descanses, mi cielo.

-Buenas noches...papá.

Subí a mi habitación cuando vi que mi medio-gato medio-Kneazle Toulouse estaba parado frente a mi cama. Hacia mucho que no lo veía, era muy independiente. Muy independiente. Lo tomé entre mis brazos y le acaricié su pelaje atigrado, mientras me acercaba a la ventana.

-Tu también eres una mezcla rara ¿verdad Toulouse?-respondió con un ronroneo.-Si, ya lo creo.

Lo dejé en el piso y me recosté en mi cama, sin dejar de pensar en él. En esa persona que tan pronto apareció en mi vida, la cambió por completo. Ahora tenía un padre. El mejor, en mi opinión. Ojalá yo haya cambiado su vida también...