Los libros de la saga Vamperi academy, los de The Vampire Diaries y los de Twilight no me pertenecen. Son de las maravillosas Richelle Mead, L. J. Smith, Stephenie Meyer respectivamente.
Son solo míos algunos cambios en la historia y nuevos personajes.
NOTA: este capítulo está dedicado a Kyra. Gracias por tus comentarios y apoyo. Un abrazo.
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Capitulo doce
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El molesto olor del hollín penetra fuertemente mis sentidos, buscando huir de el presiono la nariz contra la superficie blanda junto a mi rostro, aspirando la suave fragancia de lavanda y jazmín. Suspiro en satisfacción hundiéndome aún más. La pequeña risa y el rítmico baile de un corazón me sacaron de mi estupor.
"Ni en el más loco de mis sueños te imagine olisqueando entre mis pechos" – dice Lissa divertida.
"¿Liss? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde están los niños?" cuestiono sentándome de golpe. Estamos solas en la habitación.
"¿No lo recuerdas?"
"¿Recordar que? A noche… el pequeño Weasley se marchó con su padre… nos fuimos un poco tarde a la cama ya que los niños estaban muy emocionados por decorar su nueva habitación. Si soy sincera caí como piedra – cuento sosteniendo mi cabeza entre las manos- hasta…"
"¿Hasta?" presiona ella.
"Hasta… ¿Emily?" sale mas como una pregunta al recordar haber visto la fantasmal mujer junto a mi cama. "¡Oh por dios!" grito levantándome "La abuela estaba allí y ¿el abuelo?" cierro los ojos, tirando de mi cabello tratando de disipar la bruma que me impide el acceso a mis recuerdos.
"Calma Rose" murmura suavemente mi amiga sujetando por los hombros "Cálmate".
Abro los ojos para encontrarme con sus preocupados jades "Respira conmigo" instruye inhalando y exhalando suavemente. "Concéntrate en mí, en mi respiración" continúa ayudándome a tranquilizar, sabiendo que estaba por perder el control de mis emociones.
"necesito recordarlo todo" – murmuro aprensiva después de varios minutos.
"¿Qué es lo que recuerdas?"
"Yo estaba durmiendo cuando escuche que alguien me llamaba. Cuando desperté, Emily, estaba aquí, justo donde estás parada… fue como si estuviera en un trance, recuerdo seguirla por el bosque sin chistar-
"Tu siguiendo algo o alguien sin ningún cuestionamiento, sorprendente" – le doy mi mirada de este no es el maldito momento para eso – "Lo siento, continua".
"La seguí hasta la casa de las brujas ¿recuerdas que te platique lo que sucedió cuando fuimos de cacería?" – asiente – "Creo haber escuchado algunos gritos similares y las voces, me parece que converse con la abuela, Liss. No sé, pero creo que el abuelo estaba allí, después l único que se me viene a la mente son lamentos, fuego, oscuridad y… - mi corazón comienza a marchar frenéticamente de nuevo. Me siento en la cama, conteniendo las paredes emocionales.
"¿Y?" pide arrodillada frente a mi mientras sostiene mis manos
"Adrian" susurro dolorosamente "La voz de Adrian"
"Ros-
La interrumpo "No, yo se que fue su voz. Necesito, no, debo recordar lo que sucedió".
"Rose… - murmura un tanto insegura – tenemos que hablar".
PVD
Esperar durante horas que Rose despertara no había sido sencillo para ninguna de las personas amontonadas en el desayunador de la cocina. Aun no entiendo porque con este siendo tan grande los demás insistían en sentarse tan cerca, casi unos encima de otros, quizás, se deba al que miedo y la preocupación (como muchas emociones más) motivan a las personas a buscar consuelo emocional a través del contacto físico. Bueno, eso no es de mucha importancia, lo que realmente importa es que me veré obligado a desprender la cabeza ya se de Caroline o Sabrina de sus cuellos. Su incesante parloteo – sentadas una cada uno de mis lados – me estaba volviendo loco. Antes de Caroline hiciera alguna otra observación sobre el cabello de Elena para llenar el incomodo silencio (como lo hizo durante las ultimas horas) sonidos de cosas rompiéndose nos hicieron dar un salto ante lo inesperado.
Siguiendo el rastro del ruido pronto Stefan, Caroline y yo – gracias a nuestra velocidad sobrehumana- nos encontramos fuera de la habitación de Lissa y Christian. Esté se había ido con el trío de tontos al pueblo, aunque fue reacio al respecto, acepto, pues los niños no tendrían que enterarse de lo que está sucediendo. Ya han asado por mucho como para hacerlos a travesar por algo más.
Mezclados con el ruido de los objetos rompiéndose se escucha a Rose gritar y a Lissa, pidiéndole que se calme.
"¿Qué sucede?" cuestiona Elena sin aliento cuando ella, Bonnie y Ric nos alcanzan.
Me encojo de hombros tan confundido como ellos.
"Bueno, al menos, parece que ya esta bastante despierta" murmura Brujilda observando la puerta aun cerrada frente a nosotros.
"Si y si no hacemos algo pronto nos quedaremos sin casa" murmura Stef, señalando la misma puerta que acaba de estremecerse como si algo muy pesado la hubiera golpeado desde a dentro.
"LARGO, VASILISA" grita Rose.
"por favor, Rose… no ha sido nuestra culpa" pide la otra más calmadamente "Detente"
"NO TENÍAN NINGÚN DERECHO. NADIE. YO DE TODAS LAS PERSONAS SOY LA ÚNICA QUE LE NECESITA" devuelve la morena con desesperación.
De pronto los cuadros a nuestro alrededor se caen de las paredes.
"que se caiga la casa, pero yo no estoy entrando" Exclama Ric dando un paso atrás.
Sin preámbulos y sin dignificar su comentario abro de un solo movimiento la puerta de la habitación, para adentrarme en ella seguido por los demás encontrándonos de cara al caos total. Nada del mobiliario de la habitación se había salvado ni siquiera las cortinas o las almohadas, incluso puedo ver algunas grietas en el piso y el techo, claro las que pude distinguir en medio del desorden y escombros de los muebles, vidrios, porcelanas. Demonios pareciera que el lugar estuviera por venirse abajo. Y allí en medio del destruido lugar con algunos pedazos de no se que flotando a su alrededor se encontraba Rose, en toda su gloria. Desnuda, sin la capa que la cubría cuando llegamos, de seguro que la perdió en medio de su arrebato.
Decir que podría pasar la eternidad bebiendo de la vista de su perfección seria poco. Su cuerpo perfectamente proporcionado, bien construido, dotado de sinuosas curvas y delineado perfectamente. Aun con su magnífica piel sucia y manchada por hollín podría hacer palidecer a la misma afrodita, mas bella que cualquier Diosa. La noche en sus ojos, manchando sus orbes de oro y fuego, me trajo de vuelta al presente, pero no fue el café cada vez más oscuro lo que causo el dolor aprensivo en mi pecho no, fue la desesperación en su mirada.
"Rose, detente ya, por favor… lucha" ruega cansada la rubia a un par de pasos.
Pero ella no se inmuto ante sus suplicas ni siquiera ante nuestra presencia, pareciese que ni siquiera nos hubiera notado. Cosa que ponía a Stefan y Alaric de los nervios, haciéndolos desviar la mirada no queriendo mirar la evidente desnudez, no porque les pareciera desagradable mas bien por respeto y quizás un poco de temor. Por otro lado, las chicas no tenían ningún escrúpulo inspeccionando casi minuciosamente la anatomía femenina. La boca de Bonnie deformada en una pequeña 'O' y puedo jurar que en los ojos de Caroline hay un rastro de lujuria, Elena, bueno parecía que estaba teniendo alguna especie de revelación de su yo astral.
"Sea lo que sea que te molesta, creo que podríamos platicarlo" intenta Ric mirando sus pies.
Por primera vez la mujer realmente registro nuestra intromisión.
"Platicar – comienza esta ve sin gritar con un tono bajo y venenosa que podría helar y paralizar a cualquiera en su lugar – Pero que puedes saber. No sabes lo que se siente ser parte de un todo y después literalmente desgarrarte parte a parte hasta que estas a la mitad, incompleto, vacío. Ni como es vivir sin aire ahogado constantemente y con una herida que jamás se cierra, que jamás cicatriza encerrando el dolor dentro de bloques en tu mente caminando diariamente sobre cascaras de huevo con temor de que cualquier simple pensamiento, imagen o recuerdo los destruya y seas arrastrado al abismo de desesperación inminente. ¿Quieres platicar de como una oportunidad única de aliviar u carga, de darle un solo a tus pulmones te es arrebatada y dada a otros que no a merecen?"
Antes de terminar la oración ella a travesó el espacio y sin esfuerzo algún tomo a Ric por el cuello sosteniendo sin piedad contra la pared. Nadie se atrevía a acercarse aun un poco confundidos por lo que acaba de suceder. Pero el agarre se hacia cada vez mas violento y de continuar así todo acabaría muy mal. Me acerque a Rose -quien pareciese no escuchar las suplicas de su cuñada.
"Déjalo ir" le digo sin recibir reconocimiento alguno. Entonces, coloque mi mano sobre su agarre tratando de liberar al hombre, pero sin resultado alguno ella era mucho mas fuerte. Aun en medio de la situación me sorprendió el habitual rayo eléctrico que me atraviesa cada vez ante el contacto de nuestra piel. Su mirada se desvió hacia nuestras manos unidas, la confusión poseyó sus ojos. Consciente de lo que sucede coloque tentativamente mi mano sobre su hombro acariciando casi imperceptiblemente su clavícula. Acto que me gano su oscura mirada sobre la mía "Rose, tu eres mas fuerte que esto. Debes combatirlo".
Después de unos minutos y algunas palabras de aliento, sus ojos comenzaron a volver a los tonos que tanto ansiaba mirar en los últimos días. No mucho después el reconocimiento quedo inscrito en todo su rostro.
"¿Damon" cuestiona "¿Qué haces aquí?"
Mi mirada rápidamente se desvía a Ric aun sujeto en la pared. Conmocionada, al seguir mi ejemplo y sin yo estar sosteniendo al hombre, este cayo al suelo en cuanto ella lo soltó al descubrir lo que estaba haciendo. Alaric aspiraba de aire nuevo rápida y un tanto dramáticamente si me lo preguntan.
Caroline y Stefan se apresuraron a inspeccionar a Ric y ayudarlo a levantar.
"Lo... lo siento tanto" se disculpa realmente arrepentida "Yo… ¿Dónde-
Es interrumpida por Lissa antes de poder continuar.
"Estoy aquí" murmura cubriendo la desnudes de Rose, con una cobija milagrosamente en buen estado. "Solo no entres en pánico".
La morena evalúa con detalle cada aspecto de la otra dama hasta terminar encantarándose con la mirada amable de la rubia.
"Estoy Bien" asegura en lo que creo debe ser alguna media conversación mental "juro que no me has lastimado"
La rubia asiente aun mirando a su amiga y rápidamente se acerca arrodillándose junto al maestro en el suelo. Por unos pocos minutos su mano permanece sobre la garganta del hombre, los ojos de ese se ven amplios y cuando ella retira su mano puedo comprender por qué.
"Lo ha curado" acusa Bonnie dando un paso más cerca del grupo – "Realmente lo has curado".
Ver una plata florecer mágicamente, al parecer, no están bueno como esto.
El cuello de Ric se veía perfectamente y este pareciera no tener ningún tipo de dolencia o problema, se veía como si nada hubiera sucedido.
"Gracias" susurra él aun sorprendido "Eso se sintió… bueno, increíble"
"No fue nada" – envía lejos el agradecimiento, mostrando que verdaderamente no le importaba hacerlo.
"Lo siento" murmura Rose atrayendo las miradas de todos "No debí perder el control de esa forma y menos por algo tan tonto. Espero que puedas disculparme… que todos puedan disculparme… de verdad lo siento" velozmente se encerró en el baño y poco después se oyó el agua de la ducha caer. Al parecer no acabo con la habitación por completo.
"¿Qué ha sucedido?" Cuestiona Stefan a la moroi "Bueno, que desencadenó todo esto" señala la habitación con un amplio movimiento.
De pronto pareciera como si la rubia hubiera envejecido cuarenta años con su expresión agotada, la evidente tristeza y desilusión.
"Ella no puede recordar todo lo que sucedió aparte de Emily y de como llego a la casa. Lo poco que sabe es confuso y sin sentido-
"Como si estuviera en algún trance" afirman Bonnie y Car al tiempo.
"Algo así, entonces, ella pensó que vio al abuelo y escucho a Adrian. Estaba entrando en pánico por no encontrar el sentido de las cosas, por ello, le conté lo que nosotros conocemos y bueno, ya lo vieron perdió el control. Ella-
"No acepta no haberlo visto" sentencio interrumpiendo de nuevo a la rubia.
Ella asiente.
"Ni tampoco estar en esta situación, sin saber enteramente lo acontecido" termina ella.
"¿Qué sucederá ahora?" Alaric, cuestiona de vuelta a su yo racional.
"No lo sé" admite la princesa avergonzada.
"Hay algo que nosotros nos estamos perdiendo. Esos fantasmas dijeron algunas cosas que para mi no tienen ni pies ni cabeza. Tal vez, para Rose lo haga o quizás solo sean las brujas que desean ponernos los nervios de punta" – murmuro mirando el sol de media tarde por la ventana. Pronto regresaran los chicos a casa. "Por ahora, solo podemos esperar que se tranquilice un tanto más y después sentarnos todos a darle sentido a esto… ¿Qué?". Pido al ver algunos rostros sorprendidos mirándome. Rápidamente niegan apartando la vista.
"Por extraño que esto suene, Damon, tiene razón. Vamos a esperar a los demás y a darle un poco de espacio a Rose. Así que todos lárguense a hacer algo" dice Elena "Stef ¿Me ayudarías a preparar otra habitación para los chicos?" pide ella señalando el obvio desastre y dándole una mirada dulce al tonto de mi hermano.
Comienzo a seguir a los demás al primer piso, pero retrocedo acompañando a Lissa a la habitación temporal de Rose. La rubia se veía un tanto más desinflada que antes mientras buscaba en algunas maletas.
"No te preocupes, después de que remodelemos la habitación podrán volver a su nido del amor" digo intuyendo la molestia de la mujer, necesitando que este de un mejor ánimo para que me de algunas respuestas.
Su rostro se ilumina de inmediato.
"¿En serio?"
Asiento. Me encojo de hombros con desinterés.
"Es más, como no sabemos por cuanto tiempo estarán acá podrían redecorarla a su gusto así se sentirán más cómodos" ofrezco sinceramente.
La rubia de un pequeño chillido apretando algunas prendas contra su pecho.
"Te prometo que vamos a pagar por todo. No solo los daños de hoy, también, por la redecoración… y me imagino que por los futuros daños también" – termina pensativa.
Me encojo de hombros sin objetar. Me imagino que es cierto con una casa llena de varias especies de vampiros, una vampira embarazada, hombres lobo y niños los daños estarán a la orden del día; por otro lado, no tengo demasiadas ganas para discutir sobre dinero.
"¿Cómo lo hiciste?" – cuestiona de pronto, mientras junta algunas cremas o algo así. Al parecer, el interrogado seré yo.
"¿De qué hablas?"
"¿Cómo es que Rose te escucho en la oscuridad?" – pide aun sin mirarme - "Desde que murió Adrian, yo… bueno… siento que hay algo mal con el vínculo".
Mi ceño se frunce automáticamente "No lo sé, no sé lo que he hecho. Cuando asesino a Mikael, sucedió algo parecido y como entonces supongo que solo… solo creí que ella era mucho más fuerte que la oscuridad ¿Qué significa todo eso del vínculo?"
La rubia suspira sentándose por un momento en la cama.
"El enlace jamás ha sido de doble dirección, aun así, con las habilidades de Rose a veces pareciera de esa manera. Antes yo podía hacerlo cuando Adrian no estaba, aun si tener la capacidad de absorber la oscuridad como ella lo hace conmigo podría curarla con espíritu o simplemente hallar el camino a ella y traerla de vuelta, pero ahora… ahora la sanación espiritual es más difícil… y a veces siento como si una gran brecha nos separara…" termina ahogando un sollozo.
Me encontré desarmado viendo a la joven mujer, a decir verdad, evito este tipo de situaciones difíciles y sentimentales.
"Se lo has estado ocultando" sus ojos me miran sorprendidos y avergonzados por haber sido atrapada "Lo cual es bastante admirable, teniéndola prácticamente cada minuto del día unida a tu mente".
"No creo que Rose debe cargar con mas preocupaciones. No en este momento" se justifica sincera.
"No te preocupes" animo estrechando su hombro "Debes decírselo pronto, si las cosas siguen así… todo podría salirse de control en cualquier momento".
"Va a estar loca"
"Seguramente, pero prefiero a una Rose molesta. No me veo muy bien librado en una lucha contra la Rose oscura. Además, de todas las personas en esta casa parte de los niños era la única a la que perdonaría más fácilmente".
"¿Rose oscura?" cuestiona de mejor animo Lissa.
"Jamás lo dije"
Suelta una risita divertida "Por extraño que parezca creo que le gustara"
"¿Alguna vez habéis sido normales?"
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