Todo está bien

Los personajes de CardCaptor Sakura pertenecen a las Reinas del Shôjo Manga: CLAMP.

Capítulo XI
Reencuentro

Tomoyo debía admitir algo: para ser un chico común, Hideki solía atraer mucho la atención de Sakura.
Lo había conocido unos días atrás, justo un día antes de la salida con Feimei, y le había parecido alguien encantador. Ahora que estaba frente a las impresiones que causaba en su mejor amiga le caía aún mejor.
No recordaba haber visto a Sakura tan sonriente y relajada desde que conocieron a Matt, al igual que en aquella ocasión comenzó a rezar porque en esta ocasión Hideki sí fuera el chico adecuado para hacerla olvidar. Ayudarla a seguir adelante.

—¿Deseas un helado? —le preguntó una entusiasmada Sakura, saltando justo frente a ella.

Tomoyo sonrió y negó con la cabeza levemente, le gustaba verla actuar así.

—Sí, anda, vamos por uno.
—¡Yo invito! —aclaró Hideki. La morena hizo un tierno mohín.
—No, no. Tú ya pagaste el juego anterior —indicó con un movimiento de manos.
—Soy un caballero, Sakura —dijo el chico sonriendo—. Además, ni que hubiera sido tanto. Anda, así te invito al cine el fin de semana —comenzó a reír—. Tú pagas las palomitas, ¿te parece?
—Hecho.

Los tres caminaron rumbo a la heladería que se encontraba cerca de la tienda donde estaban. Sakura solía ir a pasear por las librerías, comprar un par de libros y llevarlos a casa para obtener ideas, lo cual era muy divertido. Tomoyo siempre creía que su mejor amiga leía entre líneas porque de una historia de suspenso podía sacar todo un relato lleno de amor que poco o nada tenía que ver con la fuente de inspiración.

Después de un par de helados, donde Hideki repitió para probar el sabor que había elegido Sakura, siguieron caminando rumbo al centro de la ciudad en busca de algo en qué entretenerse.

—Él no sabe quién eres, ¿verdad? —preguntó Tomoyo mientras observaba a Hideki, quien estaba entretenido viendo los celulares en un aparador.
—¿Te refieres a mi otro yo?
—Así es —dijo, tomando su mano con cariño.
—No, pero sí sabe que soy escritora —suspiró levemente—. Aunque le di el guión de la historia que sacaré con la Editorial Yamska. Si los lee y después ve el resumen de la historia probablemente lo relacione.
—¿Y eso quieres?
—Creo que sí —dijo sonriendo—. Me he cansado de esconderme, no sirve de nada. De todas formas no creo que Hideki dijera nada.

El chico apareció frente a ellas con una sonrisa y disculpándose por su distracción.

—Sí, yo también lo creo —murmuró Tomoyo mientras el chico seguía disculpándose.

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—Y dime, ¿en verdad quieres ir? —preguntó Feimei.
—¿Por qué no? —gruñó Syaoran a su lado. Estaba observándose en el espejo y decidiendo qué playera usar aquel día.
—Porque estarás solo con ella —murmuró mientras señalaba la verde—. Esa te queda mejor, y combina con sus ojos.

Syaoran volteó a verla mientras negaba con la cabeza. Él había decidido aprovechar que Feimei no podía acudir a la cita que tenía programada con Esmeralda para ir en su representación y de esa forma poder estar más cerca de ella.
Había creado una idea muy loca en su cabeza, justo como si fuera un libro, donde Esmeralda Carter era en realidad Sakura Kinomoto, quien se había cambiado el nombre para poder vivir con tranquilidad. Sonaba algo muy extraño, pero fuera o no realidad su fantasía provocada por el sueño y el vino, quería conocer más a la escritora.

Por lo tanto: cuando Feimei le había informado de que no podría asistir y estaba a punto de cancelar la salida él le había dicho que iba en su lugar.

—¿Estarás bien? —preguntó la chica, observando el serio semblante de su hermano.
—¿Por qué no habría de estarlo? —murmuró a la defensiva.
—Porque te conozco —dijo sonriendo.

Syaoran le dirigió una mirada envenenada antes de ponerse la camisa y salir de la habitación.
Tenía que controlarse, porque, aunque se negara a aceptarlo, sí estaba nervioso.

&.

Sakura observaba el paso de los vehículos fuera de la ventana, estaba tranquila aún sabiendo que se encontraría, de nuevo, con Feimei.
La vez pasada todo había salido mejor de lo que esperaba y no había encontrado forma de negarse a salir nuevamente con ella, en esta ocasión para visitar la ciudad.

Suspiró mientras leía las últimas líneas que había escrito desde su celular. Siempre cargaba con ella la versión más actualizada de su historia porque nunca sabía cuándo una idea podría aparecer en su cabeza.
Para matar el tiempo y despejar su cabeza de dudas comenzó a escribir algunos detalles extras en una libreta que cargaba también con ella.
Probablemente no sirvieran para esa historia, pero siempre podría crear algo con ellas. Después de todo todavía visitaba algunas páginas para amateurs donde había comenzado y de vez en cuando las visitaba para publicar nuevas cosas.

Una sombra cayó sobre ella y levantó la mirada con una sonrisa en su rostro… que murió ahí al notar que detrás de ella se encontraba Syaoran Li.

—Buen día, Esmeralda —dijo Syaoran después de la impresión que aquella sonrisa le había causado—. Feimei no pudo venir pero yo conozco la ciudad mejor que ella por lo que tomé su lugar, espero no le moleste.
—No, no —aclaró Sakura con una voz muy chillona—. Es sólo que me asombré de verlo. Disculpe, Li.
—Llámame Syaoran —pidió, buscando escuchar de esa voz su nombre. La vio negar con la cabeza.
—No, por supuesto que no. Si no le molesta prefiero llamarle por su apellido, sigue siendo mi jefe y superior —mencionó—. Usted puede llamarme Esmeralda, sin embargo.
—Eso no me parece justo —murmuró haciendo un gracioso mohín.
—Lo siento, en verdad. ¿Le molesta demasiado?
—No —dijo, viéndola directo a los ojos. Existía algo en ellos que lo atraía demasiado—. Pero hagamos algo, yo le llamo Esmeralda si tú dejas de hablarme así. Háblame de tú.

La chica pareció pensarlo unos segundos antes de asentir y sonreír, pero no era aquella sonrisa que le había otorgado cuando recién apareció. Parecía algo forzada, diferente.

Se pusieron de pie los dos y comenzaron a caminar a la salida del café. Syaoran comenzó a hablar sobre los posibles lugares a visitar y Esmeralda actuó correctamente, basándose en todo lo que había tenido que aprender de actuación cuando comenzó con esa doble vida. Aunque, estaba segura, aquella era la ocasión más difícil.


Primero que nada: ¡feliz año nuevo 2010!
Espero que comiencen con dichas y felicidad este nuevo año y que nos sigamos viendo en todo lo largo de este, porque yo no pienso dejar de escribir y miren que ya tengo un par de nuevas ideas de esta parejita en proceso, incluyendo una que ya lleva dos capítulos :D!

Antes que nada hago la promoción para que lean la historia de mi beta, se llama 'A la luz de las velas' y va comenzando. Es un UA de S&S y que yo estoy beteando, si creen que yo escribo -medianamente- bien, no esperen demasiado y vayan a leerla a ella. Yo amo todas sus historias; la historia es: /s/5616363/1/A_la_luz_de_las_velas

¿Y qué les pareció este capítulo? ¿Por qué no me dices en un review :D?

Ah, nota final, pueden seguirme en twitter (esta en mi perfil) y molestarme para escribir, enterarse de las locuras que hago, de las ideas que tengo y de cuando estoy escribiendo. Siempre es divertido :D


Esmeralda; veremos qué tal van las cosas. Te puedo asegurar que mi beta está que me molesta cada vez que me ve para que continue el fic, y eso que ella ve los capítulos antes. ¡Ya hasta me está forzando a escribir otro que le comenté! Y eso que no le he dicho que ya tengo otra idea más. No... mi musa y yo tenemos que hacer las pases.