D! PPGZ no me pertenece, algunos personajes están inspirados en el libro ¨Soy el número cuatro¨y el videojuego ¨Soul Calibur IV¨.
En un oscuro y espectral bosque, un chico rubio se había aventurado a seguir a su hermano en busca de la razón por la cual éste se encontraba allí.
Tras haberlo visto atravesar una cortina de hojas muertas que conducían a una cueva oculta, Boomer, se aseguró de que su hermano no estuviese lo suficientemente cerca como para descubrir que lo había seguido, y luego, con valentía se adentró en la oscura y húmeda cueva.
Dentro, el ambiente era bastante misterioso. A ratos, se podía percibir una brisa helada que provocaba escalofríos, y el eco que producía el espacio de aquella cueva sólo hacía que se volviera cada vez más aterradora, sin dejar a un lado el hecho de que había ratas que con su chillido hacían que Boomer quisiera salir disparado de allí; pero, al recordar aquella noche en la que Butch fue atacado supuestamente por una entidad demoniaca que lo iba a llevar al infierno y que al final, sólo se trataba de una rata, hizo que el oji azul soltara una carcajada y continuase con su cometido.
Quizás Boomer debió ser más precavido, la carcajada que esbozó hizo que retumbara en toda la cueva. Realmente no se percató de lo ruidoso que había sido, estaba bastante concentrado recordando la expresión y los gritos de pánico de Butch, pero, el que si escuchó claramente la muy conocida risa fue Brick.
-Ese idiota me siguió- dijo para sí
-No podemos permitir que nos vea- dijo una voz femenina
-Es verdad, luego quién se lo aguanta fastidiando con Butch o algo así
-Ya sé, ven conmigo
-¿A dónde?- preguntó mientras sentía cómo era arrastrado por la cueva
-No sueltes mi mano si no quieres perderte
Boomer continuó caminando luego de haber estado un buen rato distraído con una araña que estaba por pelear contra un insecto que no había visto antes pero que parecía bastante peligroso; estuvo dando vueltas, entrando y saliendo por uno que otro agujero que encontraba en su camino, incluso le pareció que andaba caminando en círculo.
En otra parte, muy cercana, Brick era conducido por su acompañante a un lugar desconocido. El Rowdy podía sentir cómo era adentrado a lo más profundo de aquella oscura cueva, algunas veces debían agacharse un poco, saltar y entrar en agujeros. Luego de varios minutos, al fin pareció que habían llegado al lugar de destino.
-¿Qué es éste lugar?
-Mi escondite
-¿Sueles estar aquí?- preguntó mientras notaba cómo el aire que exhalaba se volvía una humarada espesa
-Sí, ¿tienes frío?
-Estoy bien
Brick comenzó a observar el extraño y helado lugar al que habían llegado. Era una especie de habitación; en un lado de ella, había una cama que parecía de cristal, era reluciente y brillante. En medio de la habitación yacía una gran alfombra blanca que parecía ser muy suave y sobre ella, del techo, colgaba un magnífico candelabro de cristal. Al otro lado de la habitación, había un pequeño sofá esquinero que daba con lo que parecía, una ventana. Pero, lo que más llamó la atención del Rowdy fue un enorme espejo decorado con cristales, que había en un rincón de la habitación; era un espejo bastante peculiar, casi que podía decir, único, poseía un deslumbrante brillo que brotaba del centro de éste y parecía tener cierta mágia.
EN ESE MISMO MOMENTO, EN OTRO LUGAR
Hace ya un buen rato Momoko había conciliado el sueño. Justo en ese momento parecía que estaba soñando.
-¿Dónde estoy?- Se preguntó la PPGZ mientras observaba el extraño lugar en el que estaba.
Realmente no le parecía conocido, estuvo mirando y recorriendo el sitio, era bastante agradable. Se encontraba en un bosque magnifico y enorme, totalmente verde, lleno de árboles de diferentes tamaños, en los que en algunas de sus copas cantaban alegremente las aves. Más a la distancia se podía oír el maravilloso chapoteo del agua al caer sobre las rocas, debía ser una cascada espléndida; Por todas partes podía observar un montón de flores de diferentes colores y formas, Momoko estaba maravillada con tanta perfección, seguramente a Miyako le encantaría estar allí; estaría de un lado a otro recogiendo flores y jugando con los animales.
Pero, inesperadamente un fuerte sonido retumbó en el lugar, los animales comenzaron a huir despavoridos y las aves volaron asustadas. Momoko se mantuvo allí, de pie, asustada e indefensa esperando lo que fuese que se estuviera aproximando, de repente, una espesa negrura comenzó a devorar todo el lugar, ella sabía muy bien que significaba ello, ya venía él.
Corrió tanto como pudo, justo cuando creyó sentir que la oscuridad le había tomado el tobillo, logró entrar en una enorme cueva. Estaba oscura y era muy húmeda, no quería entrar pero a fuera podía atacarla algo; así que, con temor, comenzó a adentrarse lentamente en la caverna.
El agua goteaba en algún lugar y algunas veces Momoko podía escuchar extraños chillidos que a veces se oían cerca y otras veces no. El ambiente era muy tétrico y ya estaba muy asustada, sin notarlo, había avanzado un tramo bastante largo. El lugar estaba muy callado, incluso podía oír su propia respiración resonando en toda la cueva.
-Cada vez hace más y más frío- dijo mientras continuó avanzando
Tras dar varios pasos y estar por regresarse, escuchó una voz.
-Amm Aquí estaremos bien- musitó
-Éste no parece ser únicamente tu escondite, ¿acaso vives aquí?
Luego de la pregunta, su rostro detonaba tristeza, suspiró pesadamente, bajó la mirada y se sentó en el sofá esquinero.
En cuanto hizo esto, Brick supo que su vida tal vez no había sido muy fácil en realidad, que quizás había estado muy sola y que sólo necesitaba alguien que le escuchase.
- Aquí estaremos bien- dijo una voz a la distancia
-¿Y esa voz? ¿Habrá alguien más aquí?
Momoko continuó caminando, ésta vez avanzaba siguiendo el sonido de aquella voz, tal vez era alguien que necesitaba ayuda y por lo que dijo, es posible que hayan más personas.
El Rowdy la observó atentamente, se sintió mal por ella y su primera reacción fue acercarse, se sentó a su lado y sin más se mantuvo en silencio esperando a que fuese ella la que hablara, tras varios minutos ella empezó su relato.
-Hace mucho tiempo, vivía tranquilamente con mi familia en un lugar muy lejano.
Nuestra casa se encontraba en una aldea bastante animada y unida, las actividades principales siempre fueron la pesca y el cultivo; El trabajo en conjunto permitió que el desarrollo de la comunidad y el sostenimiento del mismo fuera constante, era… era feliz, ¿sabes?
En cuanto dijo ello, le dirigió una mirada a Brick, tenía una sonrisa pero su rostro se veía triste y el peli anaranjado pudo notar unas lágrimas que se asomaban a sus ojos y que pronto se deslizaron por sus mejillas. Instintivamente su mano se acercó rápidamente a su mejilla y con delicadeza la limpió, ella sólo lo miraba, su respiración comenzaba a acelerarse y Brick no apartaba la vista de sus ojos. Aún no entendía por qué, así de repente, había acariciado su mejilla, no era algo que hubiese hecho normalmente y sentía que no se conocía.
Ambos mantuvieron la mirada fija en la del otro, y lentamente, ella acercó su mano a la mejilla de Brick, en cuanto la puso sintió cierto escalofrío pero no se apartó, algo le mantenía allí.
Paulatinamente ambos comenzaron a acercarse, la otra mano de Brick estaba en la cadera de su acompañante, poco a poco se fueron aproximando, inconscientemente sus labios fueron entre abriéndose, ya la distancia entre ambos era cada vez más y más corta…
En cuanto llegó al lugar del que creía estaba la dueña de aquella voz, entró a lo que parecía una habitación y justo cuando se disponía a entrar escuchó el rugido de algo, al parecer aquello que estuviera en la oscuridad y que hace un rato la había estado persiguiendo, ya había encontrado su rastro. Así que rápidamente cerró la puerta y se puso de espaldas contra ella.
Tenía los ojos cerrados e intentaba controlar su respiración, estaba muy asustada y quería salir de allí. Tras haber recuperado el aliento abrió los ojos y quedó atónita…
Tal vez hubiera sido mejor no hacerlo.
Todo a su alrededor parecía oscurecerse, la fría mano de su acompañante parecía atraerlo más a ella, sentía que de su pecho brotaba una extraña sensación cálida que deseaba no terminara y fue entonces cuando decidió abrir un poco los ojos, se separó de inmediato de aquella chica, le pareció que estaba la imagen viva de Momoko frente a él.
-¿Qué pasa Brick?
Estaba extrañado, no comprendía porqué estaba ella ahí, sacudió la cabeza y entonces observó que había cambiado, era la chica de hace un momento.
-¿Estas bien?- volvió a preguntar aquella chica
-Disculpa, Haley, es sólo que…- no continuó la frase- lo siento
-Está bien, entiendo- contestó dedicándole una cálida sonrisa
-Ya debería irme, Boomer debe de haberse perdido
-Tienes razón, cuídate
-Lo siento, yo...
-No te preocupes
-Bien, adiós
-Adiós- contestó un poco triste; no sabía si era por haber recordado lo que había pasado con aquellos años de felicidad y armonía o si era porque tal vez no era tan importante para aquel chico que robó su corazón la primera vez que lo vio.
Brick salió de allí, caminando con pasos lentos, pensando en que tal vez la había herido, pero más aún en por qué había visto a Momoko en ese momento, por qué de repente sintió que no estaba haciendo lo correcto; quizás podría pensar en eso luego, por ahora sabía que debía encontrar pronto a Boomer seguro ya debía de estar en problemas.
Sus ojos se llenaron enseguida de lágrimas, no entendía por qué, pero le dolía su pecho, tanto que sentía no podría soportarlo más tiempo.
Frente a ella, estaba Brick besándose con una chica extraña, no la había visto antes pero su presencia le causaba un escalofrío familiar.
Observó paralizada como la pareja se besaba apasionadamente y no percibían su presencia; tras varios segundos observó aterrada como de la espalda de aquella chica emergía una sombría figura que emanaba oscuridad, poco a poco comenzó a deslizarse hacia donde estaba dejando a su paso un rastro humeante de cenizas; Momoko desesperada trató de salir por donde había entrado pero la puerta ya no estaba, a su alrededor sólo había oscuridad, aquel ser dijo algo en una lengua que no conocía y tan rápido como llegó allí se abalanzó sobre ella, Momoko soltó un grito ahogado y cerró los ojos con fuerza, pero nada pasó…
Temerosa abrió los ojos y se encontró con una larga cabellera rubia, que en numerosas ocasiones había dado fin a sus pesadillas.
El dueño de aquella cabellera, enfundó la enorme y resplandeciente espada que había usado para proteger a Momoko y comenzó lentamente a dirigirse hacia un espejo que ella pasó por alto.
Justo cuando estaba por adentrar todo su cuerpo a aquello que parecía ser un portal, se armó de valor y habló a su salvador.
-Espera…
En cuanto notó que él se había detenido a escucharla, supo que era el momento de saberlo.
-¿Cuál es tu nombre?- preguntó temerosa de que la oscuridad regresara en cuanto él hubiese desaparecido
Pasaron varios segundos y no obtuvo respuesta, el joven prosiguió y la oscuridad regresó al lugar, todo empezó nuevamente a llenarse de un matiz oscuro que aterraba, Momoko respiraba agitada viendo como ésta la rodeaba y justo cuando la maldad surcó sus pies, oyó una voz responder…
-Siegfried.
EN OTRA PARTE, MUY CERCA DE LA CUEVA
-y entonces…- hizo una pausa- ¡lo atacó!
Varios animales se sobresaltaron e hicieron sus sonidos característicos.
-Mi hermano con valentía luchó contra aquella bestia, sus cuatro patas no serían problema para el, pero una rata es una rata y de seguro tenía rabia.
Se oyó el chillido protestante de uno de los roedores.
-Descuida, no eres 100% rata, así que no te estoy ofendiendo mi querido amiguito
-¿Qué demonios estás haciendo Boomer?
-Ah hola Brick, estoy hablando del día en que Butch venció a aquella rata demoniaca en casa de Miyako
-porfavor- se rió Brick- ya deja de jugar con esos animales y vámonos
-Oh vamos, aún no he terminado
-Dije vamos, ¿o acaso quieres quedarte aquí solo en éste frio y escalofriante bosque lleno de fantasmas?
-¿fa… fan... fantasmas?- balbuceo aterrado
-Claro, fantasmas, o mira allá hay uno
-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH- Gritó como si fuese el último día de su vida y corrió despavorido a casa
Dicho esto, Brick comenzó a caminar en dirección a casa, parece que estaría solo en todo el trayecto y es que, era mejor para él, así no tendría que estar escuchando las historias fantasiosas de su hermano, aventuras en el bosque, sería el título que pronto tendría en su diario.
Por ahora, sólo iba a concentrarse en llegar pronto a casa; no quería darle más vueltas al asunto, debió estar alucinando en ese momento, después de todo, ya hace varios días que no podía conciliar el sueño; alguna pesadilla, algún problema o tal vez un recuerdo, no lo sabía, de lo que si estaba seguro es que ésta noche, no sería diferente.
