N1: Ni Once Upon a Time ni sus personajes me pertenecen si no a la cadena de televisión ABC.
Esta es una historia G!P Emma, aviso por las personas sensibles antes este aspecto, leer bajo su propio riesgo.
Lamento la tardanza, pero se me había ido la inspiración pero les prometo no dejare la historia incompleta, la terminare aunque me retrase un poco, así que por favor tenerme paciencia, prometo hacer mi mayor esfuerzo para no tardar mucho.
Simplemente
Chapter 11: Boda SwanQueen
El tiempo paso muy rápido, y el día de la unión de Regina Mills y Emma Swan ya había llegado, decidieron que fuera en la tarde noche, ya que a la morena le gustaba, la Mansión Mills estaba vuelto loca, Zelena andaba mandando a todos lo que estaban ahí, Cora cuchicheaba con Mary mientras veían como todos obedecían a Zelena, mientras Emma en una de las habitaciones corría del estilista, David estaba que se jalaba los cabellos, Maléfica estaba divertida viéndola correr y Mulan quería asesinarla para que se detuviera.
– ¡Swan!-Ruby que entraba la golpeo con la puerta en la frente
– ¡Auch!-se sobaba la frente
–A ver si con eso ya te quedas quieta-Mulan le revisaba
–Pero… es que me estaba poniendo mucho maquillaje-se quejó con un puchero
–Estas pasada Emma-le dijeron todos
–Ahora te pondrán más para cubrir ese rojo de tu frente, a ver si tu mujer no te cuelga por andar haciendo de las tuyas-le miro con miedo
–Me voy a poner quieta-se dejó hacer
Todos rieron porque sabían que esa rubia era bien dominada por aquella a la que le llamaban Evil Queen, y no solo ellos lo sabían, si no prácticamente todo el mundo sabía que la morena traía a esa rubia comiendo de su mano, por dios¡ Emma sería capaz de tirarse a un pozo si la morena se lo pidiera.
Terminaron de ponerle su maquillaje, pero nadie podía creer lo hermosa que estaba, y ni ella ese lineado que le resaltaba esos hermosos ojos verdosos que tanto volvían loca a la morena.
– ¡Wow!-David no podía creer lo hermosa que estaba su hija
–Estas hermosa-dos voces se escucharon a la vez
Mulan, Mal, Ruby voltearon a ver hacia la puerta para ver a James el tío que vivía en Alemania, Emma sonrió y fue abrazarlo, tenía tan buenos recuerdos con él, que no le dio importancia empujar a todos para llegar hasta él.
– ¡Ay muchacha!-rio –sigues tan impulsiva como siempre-la abrazo
–Lo sé tío-rio
No platicaron mucho porque le dijeron que tenía que a terminar de arreglarse porque la novia no esperaría por siempre, y fue eso lo que la hizo apurarse, James se quedó platicando con su hermano que él puso al tanto de todo lo que había acontecido desde que Emma regreso, y de cómo se había dado lo que su relación con Regina.
James estuvo molesto, por no a ver sido informado de todo esto, el tenia influencia en todo el mundo, pero ya estaba aquí, así que colaboraría con el gobierno de Boston, además de con la alcaldesa de Storybrooke, David rio.
–Regina Mills es la alcaldesa de aquí, y es la futura esposa de Emma-James casi escupió el vino que estaba tomando – ¡Ay hermano!-David le dio una servilleta para limpiarse y golpeo para evitar que muriera, mientras lo miraba divertido
–De verdad nuestra Emma se casa con la alcaldesa-el otra asintió –Mi sobrina tiene buen gusto eh-rio, mientras miraba a la rubia refunfuñar ya que no le gustaba que la estuvieran toqueteando.
En otra habitación, estaba Regina, que estaba divertida, ya que veía su hermana mandar a todos, estaba la pelirroja más preocupada por todo que ella misma, y eso era completamente divertido, más al ver las caras de todos cuando esta les decía que hacer o que no le gustaba nada, era realmente cosa que ya no había.
–Ya hermanita-hablo la morena la ver que los empleados se querían matar
–Pero Regina…-la otra negó
–Ya estoy Zelena, ya es hora, deja de atormentar a los pobre empleados, mejor ve a decirle a Mulan que cheque la seguridad de la casa, nadie entra sin invitación, y que se aseguren a la seguridad en la propiedad-la ojiverde suspiro, pero obedeció
Al verla irse, todos los del cuarto suspiraron aliviados, Regina rio al ver la cara de todos.
– ¿Cómo te sientes?-pregunto Belle que se les había unido hacia un rato
–Pues mentiría si dijera que no estoy nerviosa cuando es así, la verdad es que me muero por salir, por estar frente a ella dando ese si para siempre-la otra sonrió
–Solo hay que esperar unos minutos, si has esperado 10 años, unos minutos mas no serán nada-Regina asintió
–Tienes razón-Cora se acercó
–Estas realmente hermosa hija-estaba orgullosa –Recuerdas que te dije, que un Mills era inolvidable, te dije que ella no re olvidaría y regresaría, no me equivoque, mírate estas a punto de casarte con la mujer que has amado desde siempre-la morena, recordó esa conversación, el día que la rubia se fue
–Lo sé-en eso estaban cuando Zel entro para decirle que ya era hora –Voy-estaba nerviosa, tomo el ramo de rosas azules que fueron cortadas de su rosal, ese mismo donde Emma le propuso matrimonio, y el cual fuera sembrado por aquella tonta rubia
Emma estaba nerviosa, mientras esperaba en el altar, estaba casi desesperada por ver entrar a su mujer, y su sonrisa no se hizo esperar cuando la vio, su boca se abrió por lo hermosa que estaba, venia la mujer del brazo de hermano de Cora, Dexter Hudson un médico que Regina apreciaba mucho, la morena vio a su hermosa rubia, ahí parada con un hermoso traje, vio la sonrisa que tenía en el rostro, sus ojos que brillaban con lágrimas retenidas.
No supo nada más, hasta que llego hasta el altar donde Emma le esperaba, y aun lado de ella estaba ese pequeño que ya considera su hijo, Henry, estaba hermoso.
–Te la entrego, cuídala, si no conocerás-la rubia asintió con una sonrisa, tomando la mano de su morena para mirar hacia Archie que les sonría.
–Estamos aquí-comenzó, su palabras comenzaron a salir
Todos escuchaban atentamente lo que Archie decía, todo era hermoso, Blanca tenía los ojos llenos de lágrimas, al igual que Cora que estaba feliz de ver a su hija uniendo su vida al amor de su vida.
Cora recordaba el día que Emma se había llorado, el día que por primera vez actuó como una madre consolándola una noche entera, y los siguientes asnos, hasta hace unos meses cuando ese torbellino rubia apareció de nuevo en sus vidas, sonreía la ver como los ojos de Regina brillaban de amor por la rubia.
–Bueno… Regina Mills aceptas a Emma Swan, como tu legitima esposa, para amarla y respetarla, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad, todos los días de tu vida, hasta que la muerte las separe-Regina tomo el anillo que Henry trajo
–Acepto-le puso el anillo
–Emma Swan aceptas a Regina como tu legitima esposa, para amarla y respetarla, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad, todos los días de tu vida, hasta que la muerte las separe-Emma tomo el anillo
–Acepto mil veces-puso el anillo en el delicado dedo de la morena
–Por el poder que la ley de Maine me confiera, yo les declaro unidas en matrimonio-les miro –Pueden besarse-al terminar dijo eso, para ver cómo se besaban –bien y antes que se me vayan, firmen las actas-les señalo donde tenían que firmar
Maléfica y Mulan fueron testigos de Emma, mientras las de la morena fueron Zelena y Ruby, ellas fueron las ultimas en firmar.
–También hay que formar el acta, para que Henry pase a ser hijo legítimo de Regina-hablo
No perdieron tiempo para hacerlo, y en menos de lo esperado, Henry pasaba a ser Henry Swan-Mills, todos aplaudieron y se fundieron en un abrazo, Emma alzo a su esposa feliz.
–Todos pasemos a la recepción-dijo Cora con Mary
Cada invitado fue llevado a su lugar, todos convivían en armonía, las novias pasaban en mesa en mesa para preguntar cómo estaban, todo era felicidad, más las novias que no podían estarse quietas, y se escaquean para darse besos, aunque todos ya lo sabían pero nadie decía nada.
Todo estaba más que bien, Henry estaba feliz de que su madre por fin pudiera ser feliz con la mujer a la que amaba, y lo mejor de todo eso, era que tendría ya otra madre, Regina ahora era legalmente su madre, además de que la mujer ya lo quería como un hijo, ella misma se lo dijo días atrás, y él también la quería.
Veía su madre feliz con Regina, sonreír mientras sus locas tías les hacían bromas, o decían cosas que hacían reír a todos, ahora tenía una familia, una de verdad, una que pensó jamás tendría ya que su verdadera madre no lo quiso, lo dejo a un lado, lo abandono porque no estaba en sus planes, pero mientras ella lo hacía, otra persona ahora lo quería como hijo, y con eso era suficiente para él.
–Hola, hola… probando-una Mal estaba con el micrófono en mano –Bueno, sé que mucho no me conocen, soy Angela Green, mejor conocida como Maléfica, lo cual no importa, ya que lo importante es la unión de estas dos mujeres, tuve la suerte de conocer a Emma hace 10 años, y pudo decir que es una mujer que vale la pena, la verdad es que esa rubia hueca me hizo pasar muchos momentos divertidos, además fue gracias a ella que mi ahora esposa dijo que me quería, así que estoy tan agradecía de que llegara a mi vida, pasamos muchos momentos Emma Swan como la vez que pateaste al tipo con un balón de futbol-rio al recordarlo –Pobre hombre, ahora le teme a cualquier balón-todas las persona miraron a la rubia que se sonroja
–Imbécil-dijo Em
–Calma amor-dijo Regina entrelazando sus manos
–Me amas rubia-rio y todos lo hicieron –Bueno, a Regina digo a la Alcaldesa, nah, Regina a ella no la conozco mucho, solo sé que es seria, neh, tampoco solo se hace la reina malvada, pero desde que su salvador llego, ella se volvió una perita en dulce, y no solo eso, sino que es una excelente madre para el chico-Regina le miraba seria para después regalarle una sonrisa sincera –Ahora a lo que venía, Regina, Emma a la pista, para su primer vals como esposas-dijo, todos comenzaron aplaudir
Las esposas no se hicieron de rogar, llegaron a la pista en el mismo momento que la música comenzaba a sonar, las luces fueron bajadas y el reflector dándoles a ellas.
Where I am? Who I am?
(¿Dónde estoy? ¿Quién soy?)
En mi prisión, perdida…
Tanta gente que camina por acá, gente que no termina de pasar, hummm…
Oh Where I am?
¿Dónde estoy?
Who are you? Who, are you?
¿Quién eres tú? ¿Quién, eres tú?
Tan feliz, sentir tu voz…
Quiero encontrarte junto a mi canción, inclusive te busque en sueños hoy, así es…
Where are you?
¿Dónde estás?
Todos veían como las dos se movían, como se miraban, y sonreían porque en sus ojo se reflejaba el amor, Mal había bajo del escenario para sentarse junto a su esposa, y Mulan estaba con Ariel su prometida sonriendo, y Ruby con Belle.
Sin pensar, ¡te buscaré!
Sin dudar, ¡encontraré!
Donde quiera que te encuentres, como te veas yo te…
¡RECONOCERÉ!
Siempre te, ¡recordaré!
Siempre yo, ¡te miraré!
Aunque yo me encuentre sola sin una sola cosa,
¡No te olvidare!
Tus maneras de sentir y hablar, no olvidaré…
Emma miraba a su esposa con ese brillo en los ojos, con todo el amor que había sentido desde hace muchos años atrás, con el mismo amor que sentía día con día, y que crecía más.
–Te amo-le dijo
–Te amo yo también-contesto la morena, mientras recostaba su cabeza en el hombro de su esposa
El cielo gris y mi dolor…
¿Por qué sin ti está el temor?
Nuestro tiempo juntos ya se terminó,
Quiero seguir conservando tu calor, juntos…
I beg for life…
(Imploro por vivir…)
Se movían por toda la pista, fue Zelena con su prometida Elsa que se unió a la pista, para después ser seguida por varias parejas más, Regina y Emma rieron cuando Mulan fue arrastrada a la pista sin ella quererlo.
–Pobre Mulan, no me imagino en su boda-rio
– ¿Ellas siguen eh?-pregunto Regina
–Así parece-sonrió mientras seguían moviéndose al compás de la música
Que importa si a tu lado, sino estoy a tu lado
¡Yo no olvidaré!
Al cantar esta canción, tú recordarás
Pero nunca terminó de olvidar…
El lugar al que yo debo REGRESAR!
Regina se dejaba mover por Emma, seguía los pasos de su esposa, mientras descansaba su cabeza en el hombro de esta, mientras Emma la abraza fuertemente contra ella.
– Sin pensar, ¡Te buscaré! Sin dudar, ¡Te encontraré! Donde quiera que te encuentres, como te veas, yo te… ¡RECONOCERÉ! Siempre te ¡recordaré! Siempre yo… ¡te miraré! Aunque yo me encuentre sola sin una sola cosa, ¡No te olvidare! Tus maneras de sentir y hablar, Protegeré.-esto último Emma lo canto para su morena que la miro con lágrimas en los ojos
–Te amo Em-dijo sin contenerlas
–Yo te amo más mi morena-sin más le beso mientras las lágrimas de ambas caían.
Los invitados al ver eso comenzaron aplaudir, al igual que las demás parejas que bailaban alrededor de ella.
Las horas fueron pasando, hasta que llegó la hora de tirar el ramo, la verdad es que no esperaban que cayera en las manos de Zelena, la cual miro a Elsa quien se encogió de hombros sonriendo.
–Ya es hora hermanita-dijo Regina
Llego la hora de irse, su luna de miel no sería muy lejos, la verdad habían escogido solo salir de Boston para dirigirse a LA, la verdad es que no pensaban salir de viaje porque estaba aún la investigación de la muerte de Leopold White, pero las convencieron que necesitaban aunque sea una semana para ellas solas como esposas, además de que todas las demás se quedarían para seguir trabajando en el caso.
–Cuídense-decía Mary al verlas marchar
–Tenlo por seguro-sonrió Emma
–No se preocupen por Henry-hablo Mal –Nosotras lo cuidaremos-todos asintieron, Emma confiaba en todas así que no tenía ningún problema en confiar en ellas
–Eso espero, si no dense por muertas-amenazo Regina, todas le miraron asustadas
–Es broma-Emma rio
–Ya sabemos-dijeron pero aun con miedo
–Lo digo en serio-amenazo de nuevo
–Mama-hablo Henry haciendo que la morena le mirara –no asustes a las tías-el pequeño hizo que la otra esbozara una sonrisa
–Está bien mi pequeño-le dio un beso en la frente –pórtate bien ¿si cielo?-el niño asintió
–Henry, obedece, y cuídate chico-hablo Emma
–Si mamas, yo me portare bien, pero será mejor que se vayan si no perderán el vuelo-las otras asintieron
–Nos vemos en una semana-y salieron para subirse al auto blindado que les llevaría hacia el aeropuerto
Las esposas iban felices, tendrían una semana para ellas solas, para estar sin nada más en la cabeza, una semana para relajarse, y disfrutarse sin restricciones.
N2:
Onceavo capítulo de esta historia, espero que el guste
¿Philip lograra vengarse? ¿Regresara Neally? ¿Habrá boda?
Próximo Capitulo… El Regreso de Neally
