Hola gente bonita! aqui esta! el maravilloso capitulo 12! *hace fiestas* estoy muy emocionada por esto y voy a agradecer a mi beta de la semana, alejandra nuñez por revizarlo! tambien quiero agradecer en especial a las personas q dejan comentarios! muchas gracias chicos, pronto respondere todos los comentarios! bueno sin mas el fic!
Disclaimers: los personajes de Sherlock Holmes no me perteneces, son de la mente brillante de Sir Conan Doely y las poco sanas mentes de Steven Moffat (sigues sin caerme bien!) y Mark Gatniss. el trabajo original puede encontrarse aqui /chapters/3373481?page=24&show_comments=true&view_full_work=false#comment_28733908 no obtengo ganancia alguna traducciendo, lo hago porque me gusta.
Capitulo 12
Había una vela flameando en la mesa cuando llegaron. John no le dio una segunda mirada.
Sherlock les ordeno una botella de vino. Y comida. John reflexionó brevemente acerca del hecho que tener un bebé había tenido tal efecto radical en el humor de Sherlock. Se maravilló ante el hecho que Sherlock había estado comiendo tantas comidas regulares. Se pregunto si él se estaba sincronizando lentamente con el horario de Oliver.
Por lo que John dijo "¿Te pareció si Oliver comió bien hoy?"
"¿No piensas que Oliver esta aburrido de la leche materna a estas alturas? Cuan increíblemente aburrido es tomarlo para cada una de las comidas. No es especialmente bueno"
"Él probablemente se pregunte lo mismo de porqué tomamos tanto té"
"Dejaría que probara el té, excepto que todo lo que he leído insiste en la alimentación de los bebes con nada más que monótona leche por meses."
"Es lo mejor para ellos"
Sherlock hizo una cara. "De acuerdo con los 'expertos'. ¿Qué los hace más expertos que tu o yo?"
"El hecho de que ellos han estudiado más de un bebé"
"No hay ningún experto en Oliver más que yo" aspiro Sherlock.
"Excepto posiblemente yo" apunto John, agradablemente, mientras Ángelo regresaba con el vino, vertiéndolo con amplios guiños a cada uno de ellos.
"Lestrade quiere ir por unos tragos, por supuesto" dijo Sherlock, remolinando su vino en su vaso antes de tomar un sorbo. "Y tu hermana quiere conocer a Oliver. Y tú no quieres ninguno de los dos."
"No dije nada de eso" negó John.
Sherlock le arqueó una ceja.
"Okay" admitió John "No, no quiero ninguna de esas dos cosas"
"Originalmente tu querías que tu hermana conociera a Oliver"
"Eso era antes" dijo John.
"¿Antes?"
La mirada de Sherlock era aguda y de conocimiento, de la manera en que casi siempre era, y John tomo un trago de vino y se dijo a si mismo que no se agitara. Probablemente ya debería de estar malditamente acostumbrado a esa mirada, ¿no es así? Pero él sabía que no quería contestar esa pregunta. Antes de que ella apuntara que tan hipócrita estoy siendo acerca de nuestra relación. Él dijo en cambio "Antes de que ella llegara ebria a nuestra cita"
Sherlock lo dejo pasar, pero John no dudaba ni por un segundo que Sherlock sabía que había más de la historia. Sherlock siempre sabia "Y ¿acerca de ir por tragos con Lestrade?"
"¿Quieres que vaya por unos tragos con Lestrade?"
"Amas ir por unos tragos con Lestrade. Te sientas y tienes conversaciones sin sentido acerca del football y rugby y de mi"
"¿Y de ti?"
"Por supuesto que de mi"
"¿Por qué tu siempre debes de ser el tema de conversación?"
"Porque soy lo que ustedes dos tienen en común"
Lo cual era cierto. Él y Lestrade eran amistosos, pero Sherlock estaba en lo correcto que él era el vínculo en entre los dos. No habían permanecido en contacto cuando Sherlock había estado 'muerto'. Aunque de nuevo, John no había permanecido en contacto con nadie en absoluto cuando Sherlock había estado 'muerto', así que tal vez eso no indicaba nada.
John dijo "Hablaremos sobre Oliver"
"¿Qué tan inteligente es?" sugirió Sherlock, ligeramente.
"Tú sabes que eso no es de lo que hablábamos" Ángelo puso pan en la mesa, y John lo ataco, rasgándolo aparte con quizás más fuerza de la necesaria.
"Debería de serlo"
John puso su pieza de pan destruida abajo de su plato. "¿No te ha molestado alguna vez?" estaba exasperado y curioso suficiente para preguntar eso.
"¿Qué?
"Hablar acerca de nosotros"
Sherlock se vió genuinamente perplejo por la pregunta "¿Cuándo he hablado de nosotros?"
"Me refiero con otra gente. Cuando otras personas hacen preguntas acerca de nosotros. ¿Nunca te has cansado de eso?"
"¿Qué me importaría lo que otras personas piensen?"
Por supuesto Sherlock pensaría eso. A Sherlock genuinamente no le importaba, la mayor parte. John deseo que él pudiera ser tan displicente acerca de ello. Partió con aire taciturno su pan un poco más.
"¿Por qué te interesa a ti?" preguntó Sherlock, mas gentilmente de lo que John hubiera pensado.
John mantuvo sus ojos en su pan. "No lo sé" admitió. "Importa. Importara para Oliver."
"Por supuesto que no lo hará. No me importa, y él es yo"
Tal vez Sherlock estaba en lo cierto sobre ello, pero John no estaba tan seguro. Estaba bastante convencido que Sherlock había sido un niño sensible. Cualquier niño con tal poder de razonamiento perceptivo como Sherlock tenido que haberlo sido. "No tenemos suficientes cuartos" dijo John.
"Tu pareces preferir el sofá" respondió Sherlock.
"Estoy siendo serio. No hay suficientes cuartos"
"¿Y?"
Sherlock era el ser humano mas exaspérate en el planta la mayoría del tiempo, pensó John, mentalmente rechinando los dientes. "¿Cuál es tu solución para ello?"
"Mi solución es preocuparse acerca de ello cuando realmente sea un problema. ¿Por qué ir pidiendo por problemas cuando los problemas no siguen tan fácilmente?"
La cual era una respuesta que tenía cierto sentido, maldita sea. John odiaba cuando sentía que no tenía una refutación para Sherlock. John finalmente mordió su pan, para cubrir que no tenía nada que decir en respuesta.
"¿Estas feliz, John?"
La mirada de John había estado vagando ociosamente sobre el restaurante, otras comidas, los alimentos que estaban comiendo, pero sus ojos volvieron de golpe a Sherlock. Tenía su vaso de vino levantado, como si se preparara para sorber de él, y miraba a John de manera constante por encima de este, y John, habiendo encontrado sus ojos, no podía apartar la mirada. "¿Por qué me preguntarías eso?" él hubiera pensado que habría sido obvio, especialmente para Sherlock Holmes.
"Porque es la única cosa que me importa" replico Sherlock, gravemente.
Había un espesor en la sangre de John, una lentitud en el palpitar de su corazón en su pecho, como si el paso normal del tiempo hubiera disminuido y todo tardara más de lo que debería. John miró a los ojos de Sherlock y dijo "Soy muy feliz"
"¿Incluso con la reciente… perturbación?" Sherlock parecía buscar la palabra que quería usar.
"Amo a Oliver. Amo la vida con él en ella"
"Entonces pareces estar preocupándote mucho sobre nada. Bebe tu vino"
John ignoró la directiva. "¿Tu eres feliz?" preguntó.
Sherlock le sonrió, Y Ángelo les trajo la comida. Pésimo momento, pensó John, mientras caían en un silencio, cada uno preocupado con su comida. Y sus pensamientos, supuso John. Ciertamente sus pensamientos fueron girando y cayendo tan rápidamente por su mente que no podía esperar fijar uno, tomar uno y examinarlo. A través de la mesa Sherlock comió constantemente y John lo amó tanto que se sintió mareado con ello. Dile. Pensó. Era la perfecta oportunidad, en este restaurante romántico, con comida y vino, casi como una cita adecuada, y todavía la lengua de John se torció en su boca, ni siquiera seguro de dónde empezar. Me preguntaste si soy feliz. Esto es lo que me haría más feliz…
Sherlock dijo, repentinamente, abruptamente, cortando los caóticos y miedosos pensamientos de John "Nunca debieron de tener hijos"
John parpadeó, tan perdido en sus propios pensamientos que no se había molestado a preguntarlo que podría haberse perdido pensando "¿Qué? ¿Quiénes?"
"Mis padres" respondió Sherlock, casualmente, como si no fuera la revelación más grande del mundo, la información que John había estado rogando justo el otro día. Sherlock tomó una mordida de su piccata de ternera y la masticó como si fuera cualquier otro bocado de ternera que jamás había tenido.
John trató de no quedarse mirando. John trató de pensar en que decir a continuación. Se decidió por "¿Por qué dices eso?"
Sherlock le dio una siniestra mirada. Aparentemente había esperado una respuesta más inteligente que esa. "Porque es cierto"
John lo consideró. Había dos posibles significados a lo dicho por Sherlock, decidió. Sherlock tal vez se refería que ellos no debieron tener niños por la forma en que los niños terminaron siendo, o que ellos no debieron tener niños porque no eran del tipo de buenos padres. John pensó en la última más probable en el momento. "¿Ellos eran… egoístas?" supuso, con la esperanza de sacar más de Sherlock acerca del tema.
Sherlock hizo un sonido pensativo sobre su ternera. "No exactamente. Ellos estaban interesados en las cosas que ellos estaban interesados. Ellos no estaban interesados en niños."
"¿Entonces por qué los tuvieron?"
"Seguramente debe haber deducido que Mycroft y yo venimos de cierta clase. Incluso tú no pudiste haber fallado en darte cuenta de eso."
"La continuación del nombre familiar?"
"El nombre, la historia, el legado. Hay una horrible casa a las afueras de Cornwall" Sherlock hizo una cara y se mantuvo comiendo constantemente su ternera.
John nunca había visto a Sherlock comer con tanto propósito. John, mientras tanto, ni siquiera había tocado su comida. Miró a Sherlock y no se atrevió a respirar por miedo a que el humor revelador de Sherlock pasara.
"Los dos eran científicos" continúo Sherlock, y John pensó, por supuesto. "Químicos. Ellos tenían un enorme laboratorio en el viejo establo. La cosa más cuidada en el estado entero. Todo lo que había en él estaba en condición de arte por el momento. Brillante y atrayente. No teníamos permitido entrar, por lo que naturalmente era mi lugar favorito en el mundo entero, el mejor lugar que pudiera imaginar. Mi infancia eran estrategias interminables de cómo meterme ahí y conducir mis propios experimentos."
"¿Alguna vez lo lograste? Preguntó John, hechizado.
"Por supuesto. Ellos me encontraron y clamaron que yo había contaminado una reacción química que había salido mal, pero ellos había hecho sus ecuaciones incorrectamente, eso no había sido mi culpa"
"¿Les dijiste eso?"
"¿Tú piensas, incluso siendo un niño, que no era bueno diciéndole a las personas la verdad acerca de su propia estupidez?"
John trató de imaginar a Sherlock sin ese rasgo. Sherlock estaba en lo cierto, no podía. Era una de esas cosas que eran simplemente parte de Sherlock. Pero el amor por la química, el laboratorio modificado en su propia cocina, ahora parecía lleno de complicaciones emocionales. Él había descendido de químicos, entonces seguramente algo de eso era hereditario, pero la inaccesibilidad del laboratorio de sus padres, la representación obvia que había llegado a significar la atención de dos padres distraídos, parecía explicar cuan intensamente Sherlock lo amaba, como se convirtiendo en lo indescriptible y sin acceso a la salida misma.
"No puedo imaginar que lo tomaron bien"
"¿De verdad?" Sherlock parecía sonaba sorprendido "Entonces te estás imaginando que ellos no prestaron ninguna atención a lo que sea que tuviera que decir"
John pensó en cuan peor sería eso. Repentinamente tenía sentido para él, cuanto más actuaba Sherlock, más cosas imposiblemente irritantes Sherlock hacía. Claramente desarrolló el hábito de niño, como un recurso de tratar de ser notado en cualquier manera, y John entendió lo que ese hábito debe de ser difícil para romper.
"De cualquier manera" continuó Sherlock, su voz aun tan malditamente casual, "Estuvo bien, realmente. Las niñeras eran todas estúpidas, así que hice lo que se me antojó, hasta que me fui a la escuela. Y la escuela era tediosa, pero había laboratorio y ciencia y luego eventualmente química y luego eventualmente el resolver crímenes. Ahí es donde entraste a la historia. Y ahí tienes. Lo que no sabías, ya lo sabes ahora."
John se le quedó viendo a Sherlock. No quería —no quería hacer que Sherlock fuera consciente de sí mismo o incomodo— pero estaba asombrado por la manera en que Sherlock había dejado de lado tantas décadas, tantas décadas que John sabía que estaban llenas con adiciones y comportamiento autodestructivo, y Sherlock sabía que John sabía eso. Sherlock básicamente sólo había revelado que él había sido solitario e infeliz por la eternidad de su vida, antes de la entrada de John en ella, y sin embargo pretendió con firmeza como si no hubiera sido cierto, como si no hubiera sido herido devastadoramente mientras era un joven niño y nunca se hubiera recuperado completamente, nunca había dejado realmente de tratar de ocultar su vulnerabilidad de eso. Aunque John supuso que Sherlock hubiera estado horrorizado a cualquier descripción de su vida, y John no le culpó. Los giros y las torceduras que habían formado quien era no estaban hechas para ser traídas a la luz y ser inspeccionadas.
Y Sherlock había hecho esto por él. Porque él había preguntado. Porque le había molestado. John miró al otro lado de la mesa y dijo, significando mucho más que las dos palabras "Muchas gracias"
Sherlock empujó su ternera en esta y aquella dirección en su plato "Bueno, tu pensaste que sería importante para Oliver. Saber. Así que." Sherlock se encogió de hombros.
John se sintió abrumado por la profundidad de la confesión que Sherlock había solo compartido con él. Se aclaró la garganta y trató de pensar si tenía algo para igualarlo. Estoy enamorado de ti, quería decir, y Sherlock levantaría la mirada y… ¿Qué? John no sabía. Pero también se sentía que decirlo en ese momento podría sentirse como tratar de eclipsar a Sherlock. Había hecho un gesto sorprendente en todo lo que había dicho y John no quería disminuirlo del todo.
John repentinamente recordó el regalo en la bolsa a un lado de él. "Oh" dijo, alcanzándolo y pasándolo por sobre la mesa "Para ti"
Placer mezclado con alivio pasó por la cara de Sherlock. Él estaba obviamente ansioso de pasar a otra cosa un poco más normal. John le miró sacar el libro y lo consideró por un momento, su cara inescrutable.
"Es un libro" explicó John, para llenar el silencio, "O sea, para mantener un registro de lo que hacer Oliver y cosas. Has estado usando una hoja de cálculo para eso, y eso es tan tú, pero pensé que te podría gustar un libro oficial para meter la hoja de cálculo en él. Todo tan científico" el libro tenía algunas páginas actuales para ser llenadas pero tenía toneladas de espacio en la parte trasera para lo que John se imaginaba seria usado como hojas de cálculo de Sherlock. Y No era especialmente infantil. Era un libro de bebé que parecía como si perteneciera a un adulto, y John pensó que Sherlock apreciaría una cosa así.
Sherlock lo volteó lentamente sobre el libro, mirándose curioso acerca de ello, y eventualmente lo cerró y dijo, "Gracias. Sera útil"
"¿Te gusta?" Pregunto John, tratando de no sonar desesperado acerca de ello como se sentía.
"Si, así como lo hará Oliver"
"Porque él es tú"
"Y tiene buen gusto" accedió Sherlock, dejando el libro en la mesa a un lado de él. Y luego Sherlock cambió el tema de conversación, hacia las otras personas en el restaurante, presumiendo como normalmente hace cuando están fuera en una cena, pero John notó que siguió robando pequeñas moradas al libro, y se sintió ebrio por ello.
Ebrio era lo que se sentía al final de la velada, aunque no estaba seguro de que lo estaba. Había habido vino, sí, pero también había habido café, y había habido una gran cantidad de demora, no que se hubiera dado cuenta. Sherlock lo apuntó, mirando a su reloj y sugiriendo que fueran a relevar a la Sra. Hudson, John miró abajo a su reloj y estaba positivamente sorprendido por la hora. Una mirada alrededor confirmó que eran los únicos comensales en el restaurante; Ángelo debió de haberlos echado hace mucho tiempo.
Sintiéndose avergonzado por eso —una condición en la que no ayudó Ángelo siendo conocedor y dándole codazos cuando se marchaban— John dejó una propina extravagante después de que Sherlock insistió en pagar. Sherlock levantó sus cejas ante eso, pero no dijo nada.
John estaba contemplativo mientras caminaba de regreso a la Calle Baker a un lado de Sherlock, Y Sherlock guardó silencio también. John se pregunto que había sido diferente acerca de esa velada en particular. ¿Haba sido el hecho que había empezado con Sherlock siendo más abierto de lo que John jamás lo había visto? Tal vez por eso se sintió envuelto en la intimidad. Sherlock había parecido cómodo y relajado, había sido ingenioso y entretenido, y John pudo haberse sentado ahí por la eternidad, escuchándolo hablar, mirándolo. La voz de terciopelo se envolvió con tanta elegancia, y todo existía solo por el por el momento. John trató de mantener su parte de la conversación, pero se sintió como si hubiera sido estúpido toda la noche.
¿Cuántas veces Sherlock había pensado en él como un estúpido durante la cena? ¿Qué había pensado de él en su primera cena en Angelo's, cuando había torpemente preguntado sobre la vida sexual de Sherlock?
El pensamiento lo obligó a interrumpir el silencio "Esa primera cena en Angelo's" empezó.
"¿Hmm?"
John no volteó su cabeza pero se esforzó para echar un vistazo de Sherlock por el rabillo del ojo. Sherlock miraba hacia delante de donde caminaban, no parecía especialmente interesado en el tema de conversación. "¿Qué pensaste de mi?"
Sherlock lo miró entonces. "Pensé que eras un hombre inteligente cuyo cerebro trabajaba en contra de él"
No lo que John había esperado "¿A qué te refieres?"
"Tu cojeo, John" Sherlock le recordó, mirándolo casi divertido que lo hubiera olvidado.
Pero él lo había olvidado, en medio de todo lo demás que le había pasado. "Oh, Dios" dijo, "Eso fue hace años, ¿no es cierto? ¿Tú piensas que aun estaría cojeando junto con mi bastón, si no te hubiera conocido?"
"Sí" respondió Sherlock, rápidamente.
"Gracias por el voto de confianza" replicó John, secamente.
"Oh, no seas así. Eras un desastre, y tu psicóloga era una idiota. Ella ni una sola vez entendió cual era tu problema"
"Y ¿Cuál era mi problema?"
Sherlock arqueó una divertida sonrisa hacia la Calle Baker "No me habías conocido aún"
"Eres un idiota arrogante ¿lo sabias?"
"Yo solamente digo la verdad. Antes de mí, tenías mucho tiempo para pensar. Yo me encargo de que no lo tengas."
"Eso debe de ser un trabajo difícil" remarcó John, gravemente.
"Es bueno tener a Oliver para ayudarme a soportarlo" concordó Sherlock.
"Debimos haber pensado en clonarte desde hace tiempo"
"Un Sherlock Holmes en todas las casas"
"Que muera el pensamiento"
"Habría mucha menos estupidez en el mundo"
"No, sólo habría más personas alrededor quejándose acerca de la estupidez del mundo" John siguió a Sherlock dentro de 221.
"Que cínico de ti" dijo Sherlock, metiendo las llaves a la cerradura de la puerta.
"Tus clones irían a grupos de apoyo juntos. Contarían historias de terror. 'la contraseña del wifi de ese de ahí es "contraseña". 'ese de ahí sigue usando verbos en tercera persona en enunciados con pronombres de segunda persona'"
Sherlock, riéndose, abrió la puerta y extendió su brazo, indicándole que John fuera primero "Él ni siquiera se dio cuenta que ella era zurda"
John soltó una risita, definitivamente no era la primera vez que soltaba una risa en el recibidor y, esperaba, que no fuera la última. "'Y por Dios, no hay nadie quien sepa hacer un buen curry'" Ustedes abrirían restaurantes indios por todo el lugar. Y comida china. "John tocó la puerta de la Sra. Hudson.
"Ella está arriba" le dijo Sherlock "Habrá puesto a Oliver a dormir en su propia cuna. Y abrir un restaurante significaría que nosotros cocinemos."
John empezó a subir las escaleras. "Apuesto a que algunos de ustedes no serian tan intensamente flojos. Algunos de ustedes no me tendrían para tomar ventaja."
Lo dijo ligeramente, porque lo quería decir a la ligera, pero Sherlock dijo "Deberíamos clonarte a ti, también. No podemos tener a todos esos Sherlock Holmes corriendo alrededor sin tenerte a ti de compañía. ¿Qué les sucedería a todos ellos?"
John se detuvo en lo alto de las escaleras, dándole la vuelta. Sherlock estaba unos pasos más atrás de él, significando que sus alturas estaban casi del mismo vuelo. Trató de pensar en algo que decir "Serían unos brillantes, genios temperamentales."
"Estarían solos" dijo Sherlock, gravemente, su mirada uniforme y constante y verdadera.
John se le quedó mirando, pensando en que tan fácil sería inclinarse y sobre él y decirle que nunca estaría solo otra vez, porque John nunca iba a dejarlo. John pensó que era posible que estuviera vacilando ahí en el escalón, posible que él se había inclinado hacia él, cambiando su peso, y luego, desde la sala de estar, vino el inequívoco sonido de Oliver hablando conocedoramente hacia el mismo.
John parpadeó y se inclinó hacia atrás y miró hacia la sala de estar, luego se regresó hacia Sherlock. "Sherlock—" empezó.
"Oliver está hablando inteligentemente acerca del programa de la noche en BBC One" dijo Sherlock, pasando junto a John.
John lo miró ir a la sala de estar y mentalmente se pateó a su mismo, pero no estaba seguro si se estaba golpeando a si mismo por no besarlo o porque había estado muy cerca de besarlo. Decidiendo que no iba a establecer ese asunto pronto, porque ciertamente todavía no lo había establecido, simplemente lo siguió a la sala de estar.
La Sra. Hudson estaba sentada en la silla de John, profundamente dormida, Oliver totalmente despierto en su regazo. El de hecho estaba mirando el programa nocturno de la BBC One, sosteniendo el cráneo de Sherlock, pero, al verlos caminar a la sala de estar, cambio su atención hacia ellos y los saludó entusiásticamente, manteniendo sus pequeñas manos alrededor del cráneo.
Sherlock iba hacia él, levantándolo cuidadosamente del regazo de la Sra. Hudson, extrayendo el cráneo mientras lo hacía. Oliver górgoro hacia él, sin duda detallando la velada que había tenido sin ellos. Sherlock, mirándose casi ausente y automático en ello, besó un lugar desordenado en la cabeza de Oliver ates de ofrecérselo a John.
"Hola, hombrecito" le dijo John, cálidamente, y besándolo en la punta de la nariz, disfrutando de la risa confiable que siguió sus acciones. "Agotaste a la Sra. Hudson"
Oliver sonrió radiantemente con orgullo por ello.
"No es sorprendente" dijo Sherlock
"Necesita ser cambiado" dijo John "Despierta a la Sra. Hudson agradable y gentilmente"
Sherlock le dio la mirada que le daba cada vez que él pensaba que John desestimaba su habilidad de comportarse como un ser humano normal. John se preguntó si Oliver desarrollaría la misma mirada, si necesitaría hacerlo.
John llevó a Oliver dentro de la habitación de Sherlock y lo acostó en la cama, porque ellos nunca se habían molestado en comprar una propia mesa para cambiarlo. Oliver le balbuceó contento mientras John cambaba su pañal, sin duda diciéndole a John todo lo que había pasado esa velada, y John hizo apropiados sonidos de interés para mantener al bebé hablando. Y luego, mientras subía la cremallera del mameluco de Oliver, pausó y bajó la mirada hacia él. El arco de la boca de Oliver se ensancho en una sonrisa cariñosa. Murmuró un poco más fuerte y extendió la mano para picar el ojo de John, claramente un signo de afecto.
John lo levantó y lo abrazó con fuerza, pensando en todas las cosas que él ya tenía que decir, todas las cosas que Sherlock debe de haber tenido que decir todos esos años, sin nadie ahí para escucharlo. "Vamos a escuchar cualquier pequeña cosa que tengas que decir" susurró John, fieramente, hacia el bebé. "Cualquier pensamiento en tu mente será importante para nosotros. Y habrá escenas del crimen y habrá experimentos, pero jamás habrá nada más importante que tú, te prometo eso. Nunca. Te vamos a mantener adorado y amado y nunca solitario. ¿Me entiendes?"
Oliver pausó en sus murmullos y se acurrucó en el cuello de John, y John pensó que se traducía en Sí, estas siendo tonto, y sabía todo esto. Soltó un poco su agarre sobre Oliver, y Oliver se removió, alcanzando la puerta de la habitación y hacia el mundo más allá de ella.
John cedió ante la suplica, encontrándose con la Sra. Hudson mientras caminaban.
"Hola" dijo John placenteramente.
"Hola querido" respondió la Sra. Hudson, y luego atrapó el puño extendido de Oliver, sonriéndole. "Travieso bebé, no quedándose dormido"
Oliver sonrió en deleite.
"¿Se comportó bien con usted?" pregunto John.
"Fue un ángel" dijo la Sra. Hudson, con adoración.
"¿De verdad? Algo debió haber salido mal en el proceso de clonación, ningún ser angelical puede tener el ADN de Sherlock Holmes".
Oliver le dio a John la tétrica mirada que sabía que Sherlock le estaba lanzando desde la pared de sala de estar. Excepto que Sherlock apareció en la puerta de la sala de estar, y si, ahí estaba la mirada. John sonrió y besó la ofendida mejilla de Oliver porque no podía besar la de Sherlock.
"Oh, tú" dijo la Sra. Hudson, lleno de cariñoso regaño "¿Cómo estuvo su cita?"
"Oh" dijo John, estúpidamente, porque no había pensado en categorizar la velada como una cita, y le confundió que la Sra. Hudson lo hiciera, porque la Sra. Hudson sabía que ellos no… ¿no es cierto? "Estuvo… Estuvo…" dio una mirada atrás hacia la sala de estar, pero Sherlock había desaparecido. "Fue… una hermosa noche."
"Bien. Estoy tan contenta. Pensé que ustedes dos queridos podrían usar una noche después de la pelea de ayer"
"Sólo fue un tonto desacuerdo" empezó John.
"Por supuesto que lo fue, cariño" La Sra. Hudson palmeó su brazo con dulzura. "Ya te había dicho, un nuevo bebé en la casa, la tensión aumenta, las peleas están destinadas a ocurrir. Pero ustedes dos se ven tan felices y relajados justo ahora, así que estoy feliz que se hayan divertido. Buenas noches, querido" terminó, antes de que John pudiera decir algo, aunque John no estaba seguro que palabra quería llevar ahí "Buenas noches, cielo" le dijo a Oliver, y luego llamó por sobre su hombro "¡Buenas noches, Sherlock!"
"¡Buenas noches, Sra. Hudson!" respondió Sherlock.
John la miró bajar las escaleras, retrasando el momento en el cual tendría que caminar a la sala de estar y preguntarle a Sherlock si ellos salieron a una cita. ¿Era posible que justo ellos hayan tenido una cita? ¿Sherlock Holmes tenia citas? ¿De esa manera? Sherlock de verdad pensó en armar una velada romántica para disculparse por la pelea, por el largo día de John, para dejar a un lado las inseguridades de la tarde de John? ¿Eso es lo que realmente pasó esta noche?
John caminó pensantivamente en la sala de estar, justo cuando Sherlock comenzó a tocar su violín. "Sherlock" dijo, lentamente.
"Pienso que algo de Mozart, ¿Tu qué piensas? Este tipo de velada. ¿Puedes decir 'Mozart' Oliver? Deberías de ser capaz de decirlo, son solamente dos silabas" Sherlock dio este discurso sin ninguna vacilación en la música que estaba tocando.
Oliver bostezó enormemente y se instaló pesadamente contra él y escuchó a Sherlock tocar, hasta mucho después Oliver se quedó dormido contra él.
