Lo que Desmond hizo.

Desmond y Lucy se encontraban en un aula vacía mientras organizaban varios cubos que tenían diferentes contenidos en su interior. Un uno había tiza hecha polvo, en el otro había agua y en el último había agua sucia. Viendo que había una fregona en las manos de Desmond se podía deducir que los jóvenes habían estado limpiando su clase.

-¿Porqué siempre era así?-Preguntó la rubia.

-¿Así de alucinante?-Contestó el moreno mientras le dedicaba una sonrisa a la chica.

-No, me refiero así de estúpido. ¿Porqué tenías que empezar una pelea campal con Daniel en medio de la clase?

-Pues porque yo soy lo mejor y él es lo peor.

La chica soltó un suspiro de pesadez. En verdad su amigo podía llegar a ser un completo estúpido a veces, aunque de algún modo era eso lo que le gustaba tanto de el muchacho.

-Bueno, mejor que ahora nos preocupemos de el trabajo de historia que hay que entregar el viernes.-Dijo Lucy con tono de autoridad.

-A mí no me mires. He estado debajo del escenario durante tres semanas para poder hacer representación de las primeras civilizaciones. Solo falta que Shaun y Rebecca traigan los decorados que les pedimos.

Acto seguido entraron en el aula los dos jóvenes mencionados que al parecer venían con las manos vacías. Pero eso no era todo, se podía ver que Shaun estaba todo lleno de tierra y sucio.

-¿Qué os ha pasado?

-Pues veníamos con los decorados pero de camino a aquí nos han abordado los del el curso superior y nos han dicho que ellos los necesitaban, les dijimos que no. Entonces, Otso Berg ha venido y nos los ha quitado a la fuerza. Este pringao intentó hacerle frente y el muy cabrón le empujó.

-¿Y tú estás bien?-Preguntó en ese momento Desmond.

-Pues claro, se necesita algo más que un supersoldado escolar para frenar a Shaun Haustings, El Intrépido.-Contestó el chico de gafas con orgullo.

-En realidad se lo preguntaba a Rebecca.

-Pero tranquilos porque yo me he llevado algo suyo también. Mirad.-En ese momento la muchacha pelinegra se quitó su gorro de lana y les mostró a los demás la insignia de de un árbol.-El idiota lleva esto siempre. Lo cuida más que Gollum a su tesoro.

Todos los presentes se quedaron de piedra ante esa revelación. Si Berg codiciaba tanto esa insignia eso significaba que ya se habría percatado de su ausencia y eso significaba que iría…a por ellos.

-Mira que llegas a ser idiota, Becs.-Dijo Shaun.

-A veces llegas a darme miedo.-Insinuó Lucy.-Bueno chicos, espero que halláis hecho un testamento porque fue un placer conoceros.

-Tranquila preciosa, yo te protegeré. No voy a dejar que ese bobo te toque ni un pelo.-Dijo Desmond con dedicación a lo que la rubía terminó sonrojada.

El muchacho agarró un borrador de la pizarra para luego meterlo en el cubo lleno de tiza. Más tarde, Desmond hizo una trampilla que funcionaría de forma que en cuanto alguien se resbalara con el borrador terminaría con el cubo de tiza sobre su cuerpo.

-Confiad en mí. Esto lo ví en un episodio de Naruto. En cuanto el idiota cree la pantalla de humo nosotros aprovecharemos y saldremos para poder hablar con la directora Juno.-Explicó el muchacho con una sonrisa.

Los chicos se quedaron esperando hasta que oyeron pasos a lo largo del pasillo. Cuando la puerta se empezó a abrir el grupo de chicos se puso en posición para salir.

-Desmond…solo quería decirte que ese episodio también me lo vi. Y me encantó.-Dijo Rebecca entre susurros.

En ese preciso momento la puerta se abrió y se pudo ver cómo Berg, vestido con su chaqueta negra con detalles rojos se resbaló sobre el borrador y cómo se le cayó encima el cubo de tiza. Desmond cogió a Lucy de la mano y empezó a correr en dirección a la puerta atravesando la pantalla de humo. Pero entonces el muchacho moreno sintió cómo una mano le agarraba de la sudadera y le tiraba a él de vuelta al aula junto con la chica.

-Ya veo que vosotros estáis hechos unos bandidos sinvergüenzas.-Dijo Shay quien había entrado en escena.

-¡Shay! ¡Putos mocosos! ¡Los mato! ¡LOS MATO!-Gritaba Berg mientras se intentaba quitar los polvos de los ojos.

El grupo de los cuatro jóvenes se quedaron de piedra mientras que Shay hacía importante el hecho de que él era mucho más alto que los chicos de doce años.

Desmond sabía que aunque Shay no fuera tan malo como Berg no podría evitar que este último hiciera que él y sus amigos se llevaran algún que otro golpe y algún castigo. Había que actuar rápido. Unas palabra cruzaban la mente del moreno: Prince of Persia

Acto seguido, Desmond agarró la otra cubeta que estaba llenó de agua sucia para luego tirársela a Cormac y de un salto y con un único golpe consiguiera encajárselo en la cabeza. ¡Había funcionado! Ahora había que correr y encontrar a la directora o a cualquier otro profesor.

-Y más o menos eso fue lo que ocurrió.-Terminó Desmond de contar su aventura.

-Wow. Tú. Un simple niño. Pudo contra el idiota que me ha robado a mi amada. Creo que esto es un montaje contra mí.-Dijo Arno con cierto aire pesimista.

-Anímate, amigo. Ahora sabes que tienes posibilidades.-Dijo Edward mientras ponía una mano sobre el hombro de el castaño.

-Pero ahora que Berg y Shay has sido castigados, lo más probable es que ahora los de la aula contraria vengan a por nosotros.-Dijo Shaun.-¿Qué vamos a hacer? ¡Solo tenemos doce años!

En ese momento, Jacob le acarició la cabeza a Shaun.

-Tranquilo chaval. Nosotros os protegeremos. De hecho, creo que esta es una gran oportunidad para mí. Siempre he deseado ser el líder de una banda, uno firme pero justo. Llevaríamos uniforme, y seríamos la mezcla impensable de rufianes bajo el mismo nombre. Eso es Evie, nos uniremos.-Le terminó de decir Jacob a su hermana mientras que no se había dado cuenta de que toda la clase le había escuchado.

-¿Sí? ¿Cómo cuando te uniste a ese grupo de jugadores de Magic The gatering?-Le contestó la castaña.

-Eso fue diferente, me habían eliminado las tierras. ¡Ya lo tengo! Nos llamaremos los "Rooks".-Terminó su discurso Jacob.

-Jacob, eres mi hermano y te quiero pero esta es sin duda la idea más estúpida que has tenido.-Le dijo amablemente su hermana.

-¿Realmente crees que es una idea estúpida?-Preguntó el castaño.

-¡ES UNA IDEA ESTÚPIDA!-Le contestó esta vez toda la clase.