INUYASHA
"Arcaico linaje de oscuro futuro, los hilos se tejen;
la seda se crea: es la obra maestra.
Venganza y pasión como guía. Rueda de la fortuna, gira.
Telaraña creación de mentiras, vuélvete sólo cenizas.
El fuego de Jigoku se extiende; Suzaku no renacerá gloriosamente.
Arribe ya, Señora de la sangre y la muerte.
…Destino, es la obra maestra...
…Los soberanos de los reinos, perecerán..."
By: Tsuki No Youkai
Capítulo 12: Sangre Real
Con blanco velo eran cubiertas las Tierras del Oeste, sus antes verdes montañas ahora vestían de novia mientras el cielo resplandecía al ser tocado por la estrella de oro. Cada criatura salía en busca de un nuevo instante de vida, depositando suaves pisadas en las ya nevadas tierras. Los ríos y lagos formarían cristales de hielo, cada uno distinto al anterior y todos tan brillantes como el mismo cinturón de Orión (1).
No importaba cuantos amaneceres hubiera visto en su vida, cada uno era distinto y cada uno le mostraba cosas nuevas. En diecisiete años sólo una vez se había arrepentido de seguir con vida… sólo una vez había perdido a su familia.
Sonrió con pena al recordar aquel día, a pesar del tiempo la herida continuaba abierta; de una u otra forma, siempre temería a los humanos… que ironía.
-Dama Rin.-
Jamás podría dejar de agradecer el haber conocido a ese Taiyoukai. No sólo le había otorgado la vida tras ser asesinada, además le había dado un lugar al cual pertenecer y era gracias a él que había encontrado una razón para continuar existiendo; servirle toda su vida no le importaba, sólo pedía algo a cambio, sólo una cosa… continuar a su lado.
-¿Si?- contestó al mismo tiempo que sonreía dulcemente al youkai de ojos verdes.
-No es necesario que permanezca aquí, yo me quedaré, lo mejor sería que fuera a descansar.- sonrió pícaramente, ya sabía que ella se negaría. No en balde la había visto crecer.
-No.- negó suavemente.- Estoy bien.- El youkai sonrió aún más ante la respuesta de la humana; a veces era tan predecible… a veces no.
-De acuerdo.- miró hacía el futón donde su Lord descansaba.- Ha sido una sorpresa encontrarlo en tus habitaciones.- Rin iba a negar cuando decidió que sería mejor guardar silencio.- ¿No te habías percatado?- observó el arreglo ikebana que la joven había hecho para su Amo Sesshoumaru.
-N-no.- bajó el rostro ligeramente sonrojada.- Hisui me despertó, fue extraño que el Amo no se diera cuenta.- suspiró.- Imagino que está agotado.- Shiso se volvió para verla seriamente.
-Es probable ¿Te dijo donde estuvo?- la humana negó.- Una sola vez lo he visto en estas condiciones… de eso ya hace al menos dos siglos.- Rin le miró confundida.- ¿Ocurre algo?-
-Quiero que me diga que ocurrió aquella vez ¿por qué el Amo sufrió heridas?- Shiso suspiró.
-Una pelea.- desvió la mirada.- Con Lord InuTaisho.- Rin parpadeó unos instantes.-…Y en cierta forma, también conmigo.-
-Usted lo hirió.- le miró incrédula.- Pero siempre me ha parecido que protege al A… - un escalofrío recorrió su cuerpo, y no sólo ella lo sintió; el Inu Youkai frente a ella sonrió para después mirar el futón. Con un rostro sereno pero una mirada helada, Lord Sesshoumaru les observaba. Rin no estaba segura si estaba molesto con ella o simplemente era una reacción típica por hablar de él de forma tan dependiente.- Amo Sesshoumaru hemos estado preocupados por usted.- trató de que aquella mirada se suavizara, aunque sabía que no lograría nada.
-Sandeces.- y así había sido, ese tipo de palabras jamás tocarían el corazón de su Amo, porque él era fuerte; él no necesitaba esa clase de estupideces, él no dependía de "sentimientos".- Rin, llama a Hisui.- la chica le observó unos instantes, después asintió y salió del lugar.
-…La sacaste apropósito.- suspiró.- ¿Ni siquiera puedes confiar en tu compañera?- el Taiyoukai se sentó.
-Tus lecciones sobre la vida guárdalas para ti. Yo viviré como me plazca.- Shiso le miró fríamente.
-Tú eres el más necio youkai que haya conocido en mi vida.- golpeó el piso ligeramente molesto.- He intentando comprenderte por todos estos años, de verdad que siento que lo he hecho pero, la desconfianza que sientes hacía todos… es lo único que aún ahora me es imposible de creer, no eras así.-
-No me exasperes.- cerró los ojos.- Además…- volteó a ver al Antiguo Guardián al mismo tiempo que habría los ojos.- ¿Quién ha dicho algo sobre una compañera?- Shiso se congeló.
-¿Qué? Yo jamás dije algo parecido.- sintió la inquisitiva mirada del Taiyoukai y deseo no haber dicho nada.- ¿No me crees?-
-Exijo saber quien más sabe que ese colmillo es mío, además ¿Quién te dijo sobre la existencia del pendiente?- la fría voz de Sesshoumaru no pudo menos que… hacerle gracia.
-Oh vamos, no soy tonto.- sonrió.- La Bella Dama Rin lleva en su cuello un hermoso y delicado pendiente, un trabajo realmente fino; no hay alguien muerto en el Palacio… sólo saque conclusiones: Primero pensé ¿Cómo es que Sesshoumaru ha permitido que toquen a su sobreprotegida humana?- el Taiyoukai le miraba con desagrado.- Y segundo ¿cómo es que la Bella, no espera… Bellísima Dama Rin no parece una pequeña liebre ante la dicha de ser la esposa de "Lord Sesshoumaru del Oeste"?- el Taiyoukai entrecerró los ojos.
-No te permito que…-
-Calma.- sonrió.- Concluí entonces que, ella no sabía que significaba ese pendiente y mucho menos se lo habías dicho tú.- suspiró.- Y ella fue quien me mostró el colgante; es una bella pieza.- Sesshoumaru le miró fijamente.- ¿Ya planeaste como decírselo?-
-No quiero que te inmiscuyas en mis asuntos.- su rostro recobró la indiferencia de siempre.
-Ohhh, vamos, sólo un poco.- sonrió.- No le diré algo que te delate; pero no sé¿Por qué no la preparas para la gran noticia?-
-No tengo porque informarle de mis planes.-
-Pues es su vida; imagino que si es su ceremonia nupcial tiene TODO el derecho de saber si quiere o no ser tu compañera.- Las doradas pupilas del Lord se abrieron ligeramente. Para Shiso, fue más que obvio que el comentario había provocado 'algo' en Sesshoumaru.- ¿O acaso… la obligarías a formar parte de tu familia?-
-Suficiente. Te advierto que no voy a tolerar tus siempre poco oportunos comentarios.-
-Mhm, eres más joven que yo y aún así vives con tal amargura.- se burló. Sesshoumaru le dio una mirada fría.
-Sal de aquí.- Shiso negó suavemente.
-No quiero, aquí está muy calientito, afuera en cambio, hace demasiado frío.- asintió.- Me quedaré un poco más.- Vaya youkai… él podría ser mucho más joven que Shiso, pero al menos no era tan infantil.
-Entonces mantén la boca cerrada.- un casi inaudible suspiro de fastidio se escuchó por parte de Sesshoumaru.- ¿…Cuánto tiempo?-
-No mucho, un día y medio; has dormido como un pequeño cachorro.- el Taiyoukai entrecerró los ojos fastidiado. Ya estaba harto, le dolía la cabeza y encima Shiso lo estaba provocando.- Recordé cuando solías dormir en mi hombro, eras tan pequeño.- el Taiyoukai guardó silencio.- En algunas ocasiones te traía a tus habitaciones, para serte sincero el traerte esta vez me ha sido grato, recordé los viejos tiempos.- En esos momentos por la mente de Sesshoumaru pasaba un reclamó mental, su debilidad le daba tema a ese youkai para burlarse de él, de su Lord, de su amigo.- InuTaisho pocas veces pudo hacerlo, pero estoy seguro que disfrutaba verte dormir.-
-Me importa poco lo que él sintiera.- Shiso colocó una mano en el hombro de Sesshoumaru.
-Sesshoumaru…- el Taiyoukai iba a volver su rostro para verlo directamente. Fue entonces que Shiso movió con rapidez su mano hacía la cabeza del Lord y revolvió ligeramente su cabello, dejando incrédulo al youkai que apreciaba como hijo propio, él único que le quedaba.- Eres un cachorro muy terco.- se incorporó. El Taiyoukai le miró serenamente unos instantes, después… encontró la perfecta forma de venganza.
-¡AMO SESSHOUMARU, LA MOCOSA ME HA DICHO QUE HA DESPERTADO Y YO…!- Con extrema rapidez una vasija de fina cerámica se estrelló estrepitosamente contra el rostro de cierto renacuajo. Un suave brillo resplandeció en los ojos dorados del Lord; magnífico tener esos poderes, magnífico tener a ese renacuajo para descuartizarlo cada vez que algo le molestaba, magnífico tener a Shiso y Hisui durante todos esos años.- A-amooo…- con rapidez dos pequeños entraron a las habitaciones, para desgracia de Jaken, su espalda fue usada como un mísero tapete, literalmente hablando.
-¡Tíooooooooo has vuelto!- esa voz…
-¡Príncipeeeeee!- y esa otra… las conocía demasiado bien.- ¡Gigei está feliz de verte!- lo abrazó, el Taiyoukai no mostró emoción alguna.- Gigei te extrañaba, Rin te extrañaba¡estamos felices de que hayas vuelto!- Sesshoumaru se percató de las frases de la niña… eran estructuras correctas.
-¡Eres una tramposa!- Aki la jalaba, luchando por separarla de su idolatrado tío.- ¡Es una mentirosa, tío ha pedido a mamá que le diga las oraciones correctas, las ha memorizado y por eso no falla!-
-¡Callar!- Gigei se soltó del Taiyoukai provocando que ella y su hermano se estrellaran contra el piso.- Ouchhh…-
-¡Tú… muévete Gigei!- Aki se sonrojó al ver a SU respetable maestro Shiso.- ¡Muévete!-
-Silencio los dos.- Sesshoumaru observó a ambos mocosos.
-Pero tíoooo…-
-Príncipeeee…-
-Ah, Lord Sesshoumaru ha despertado con tal jaqueca…- Shiso sonrió.- No soporta el ruido.- Aki dio una infantil mirada asesina a su hermana.
-¿Ves? Eres una escandalosa.-
-¡Callar!-
-¡Eso mismo, cállate!- Gigei se mordió el labio inferior.- Ya era hora.- En ese momento Gigei se arrojó sobre él.- ¡Qué haces?-
-¡Gigei es fuerte!- comenzaron a rodar por la habitación del Lord, varias cosas estuvieron a punto de caer pero Shiso en desesperados intentos por evitar enfurecer más al ya seguramente furioso Sesshoumaru hacía lo mejor que podía para que alguna bella pieza de cerámica no "muriera" ante la furiosa pelea de los nietos de InuTaisho.- ¡Toma!- Gigei intentó arañarlo pero Aki se movió con agilidad y la puso bajo él.
-¡Jamás, yo soy mas fuerte!- Fue entonces que Gigei observó con sus ya llorosos ojos a su idolatrado Príncipe, él cual se suponía tendría que salvarla como en los cuentos que su madre le narraba.- Eres una niña, no puedes herirme.- se burló.
-Yo…- miró una vez más a su amado Príncipe, confiaba en él, no dejaría de hacerlo. Fue entonces que el Lord movió su mano para señalar sus propias orejas youkai.-…- Gigei continuó intentando descifrar tan complicada forma de salvarla. Finalmente…
…Lo comprendió.
-Por más hermana que seas no te dejaré ganarme, además ¡eres una niña!- Por supuesto, y era feliz de ser niña, así podría casarse con su amado Príncipe. Fue entonces cuando recordó a su amado padre el cual cedía de forma obediente a las peticiones de su madre y no se refería al poderoso collar y la mágica palabra abajo; sino más bien a la técnica más misteriosa jamás antes vista… aquella técnica que su madre podía usar gracias a "ser niña".
-¡Aki…!- sus ojos se volvieron dos perlas de lágrimas.- Déjarme yaaaa¡me dueleee!- y había funcionado de forma magistral.
-¡Lo siento!- se incorporó rápidamente.- ¡Tú tienes la culpa, te dije que no te metieras conmigo, que soy un hombre!- Entonces le dio la espalda y…- ¿Qué haces tonta?- sobre él estaba la pequeña niña.
-¡No rendirse Gigei!- su hermano estaba a punto de incorporarse.- ¡Decirlo "niñas mejores que niños"!- Jaken comenzaba a incorporarse.
-¡Nunca!- su hermano se negaba. Sesshoumaru observó al renacuajo ponerse en pie… tan sólo para volver a caer victima de otra pieza de cerámica; Dios, sus oídos comenzaban a zumbarle y la jaqueca iba en aumento ¡…esos niños!
-¡Decirlo!-
-¡No!-
-¡Entonces…!- le miró fríamente.- ¡Abajo!- Aki sintió un escalofrío recorrerle la espalda, pero al ver que nada sucedía comenzó a reírse.- ¡No burlar de mi!-
-¡Quítate ya!- en ese momento Gigei mordió su oreja izquierda.- ¡Ayyyyyy!
-¡Awafo!- volvió a repetir la orden que Kagome solía usar, su hermano luchaba por quitársela de encima.- ¡Awafo, awafo, AWAFOOOO!-
-¡ENANOS!- los niños se separaron instantáneamente; Gigei corrió para refugiarse tras el Príncipe Sesshoumaru (él cual ciertamente parecía estar molesto) mientras Aki se refugiaba tras el Príncipe InuYasha.- ¿Qué demonios creen que hacen aquí?- jaló de la oreja a su primogénito.
-¡Nooo, me dueleee! Papá, Gigei quiso comerme¡además atacó por la espalda!- InuYasha dio una seria mirada a su sobreprotegida hija.
-¡Gigei!-
-¡Aki molestarme!- se asomó tras la espalda de su Príncipe. Aki se defendió con lo más duro que su mente pudo pensar.
-¡Gigei me dio "Abajos" papá!- el hanyou se congeló, incluso su hijo era victima de ese maligno espíritu de Kagome, Gigei era poseedora de tan frío corazón que usaba "abajo" en ¡su propio hermano!
-¿Y tú que demonios te crees Sesshoumaru?- reclamó a su hermano.- ¡Qué acaso no puedes separar a dos inofensivos enanos!- entonces vio que Shiso tenía con él un hermoso Ikebana que había salvado en último momento.- ¿Y que tal tu, Shiso?-
-Yo en lo particular me divertí bastante.- Shiso sonrió para dejar el ikebana en un lugar seguro.
-InuYasha, lárgate de mis habitaciones.- curiosa situación¿los mocosos se podían quedar?
-No se me pega la gana.- dijo con desafío.- Y ustedes niños, fuera.- sus hijos iniciaron una protesta.- ¡Feh, no me exasperen!- Shiso sonrió enormemente al darse cuenta que ambos hermanos solían "exasperarse". Los cachorros no se movieron.- ¡Obedezcan o se olvidan de los pocky's (2) que su madre trajo para ustedes!- con toda la velocidad que sus pequeños pies hanyou les permitieron huyeron de la ira gastronómica de su padre.- Enanos rebeldes…- sonrió.
-…Y ruidosos.- completó su hermano.
-Si.- afirmó sin darse cuenta, fue entonces cuando se percato de a quien estaba llamando "ruidosos" a sus sacrosantos descendientes.- ¡No te metas con mis hijos, infeliz!- Cuando se volvió para enfrentarse de forma decente a Sesshoumaru, vio a Shiso acercarse el Taiyoukai y decirle tan sólo tres palabras… y con ello, el rostro del Taiyoukai reflejó profunda molestia.
-Estás sangrando nuevamente.-
-No es tu asunto.- se incorporó.- Retírate.- Shiso asintió.
-Voy por la Dama y por Hisui.- el Taiyoukai ordenó que no se les permitiera la entrada hasta que su hermano "hanyou" se fuera de sus habitaciones.- Pero…- pero las palabras se quedaron en el aire; su Príncipe mostraba un rostro sereno, tal vez serio, pero esa frialdad que solía acompañarlo siempre, había disminuido, tal vez ligeramente, si, pero eso no era importante… lo que era importante era que Sesshoumaru del Oeste quería hablar con su hermano.- Como ordene.- salió del lugar con una sonrisa ínfima, no habría necesidad de compartir ese secreto.
-Entonces ¿te estás muriendo?- se burló su hermano menor.
-Ja. Imbécil.- caminó hacía una mesa con pergaminos.
-¿Otra vez vas a leer esas porquerías?- el Taiyoukai le miró indiferentemente.
-Estas "porquerías" han existido desde mucho antes de tú existencia, así que guarda silencio.- se sentó para poder continuar con su típica rutina.
-¡Feh! Eres aburrido, no sabes hacer nada que no sea eso…- sin darle importancia siquiera a lo que su hermano podría decir InuYasha se sentó frente a él.- Oye…- el Taiyoukai no contesto.- Maldita sea, contesta.- Sesshoumaru alzo la vista, demostrándole que de una u otra forma lo estaba escuchando.- ¿…Dónde estuviste todo este tiempo?-
-Eso realmente no te importa.- y lo había dicho tal cual como creía que era; en realidad no consideraba que su hermano tuviera algún "sentimiento" por él, dudaba mucho importarle, pero eso tampoco le interesaba. Después de todo él era su hermano mayor, y sólo él tenía obligación de saber dónde y cómo estaba.
-¡Como si me conocieras!- gruñó.- ¡Eres un maldito arrogante, soberbio y estúpido!-
-Tal vez sea herencia…- alzo la vista.- Así que tú eres exactamente igual.- Por un momento InuYasha pensó en gritarle lo que pensaba de él pero, había dicho "herencia" y eso significaba… que por una vez en su aburrida vida aceptaba que tenía un hermano.
-Feh…, tal vez.- tomó uno de los pergaminos.- ¿Qué diablos es esto?- observó caracteres rara vez vistos por esas criaturas débiles y patéticas.
-Caracteres formales; seguramente crees que los youkais utilizamos lo mismo que los repugnantes humanos.- su hermano le miró ligeramente molesto.
-Mi esposa es una "repugnante humana."-
-Por fin lo aceptas.-
-¡Eres un…!- guardó silencio, oh si, tenía una mejor idea.- Pues Rin es una repugnante humana.- el Taiyoukai se mostró inmutable.- Apesta a humano, hace mucho ruido como todos los humanos, y además es igual de patética que todos los humanos…-
-Guarda Silencio.- le dijo con voz amenazante.- No hay punto de comparación. Ella ha vivido entre youkais la mayor parte de su vida.-
-¿Y?- lo tenía ¡había derrotado al arrogante Sesshoumaru con palabras! Pero… le gustaría saber como lo había hecho.- Al fin y al cabo su origen es humano.- el Lord le miró fríamente.- Tal vez lo correcto sería decir que algunos seres son repugnantes; youkai o humano, da igual.-
-…- Volvió a la lectura de uno de los pergaminos. InuYasha hizo lo mismo. Durante unos minutos permanecieron en silencio, entonces InuYasha se enorgulleció de si mismo.
-Eh, le entiendo.- continuó leyendo.- Oh, vaya estupideces dice este papel.- Sesshoumaru le observó detenidamente, como si realmente estuviera interesado.
-¿…Qué es lo que dice?- Era imposible; no lo creería ¿acaso… el cachorro blanco recordaba esos caracteres a pesar de que habían pasado años que no los veía? A pesar de que…
-El Suroeste esta pidiendo que vayas al Sur, quieren que evites la guerra.- se burló.- ¿Tú evitar una guerra? Ja ¡que burla! Prácticamente respiras el aroma de la muerte.-
-La guerra no es conveniente, Taki sabe perfectamente que arreglaremos aquel asunto personalmente.- volvió al pergamino que él tenía.
-¿…Te refieres a la muerte de la familia de Shiso?- Sesshoumaru entrecerró los ojos.
-No fue la única familia asesinada.-
-…Tienes consideraciones con ese youkai ¿no?- su hermano no contestó.- Mhm, Rin suele decir que eres un Lord justo.-
-Sandeces.-
-Eso mismo le dije yo.- el Taiyoukai le miró con atención.- ¿Cómo podrías tú ser justo cuando echaste a mi madre de este Palacio? Tú no eres justo, eres un arrogante que sólo piensa en si mismo.- Sesshoumaru cerró el pergamino.
-Ignorante naciste e ignorante creciste.-
-¡Cómo?- se incorporó con ira en la mirada.
-Tal cual oyes.- se incorporó con distinción típica de él.- Yo no cruce palabra alguna con esa mujer; ella decidió irse por convicción propia.-
-¡Sí como no!- comenzó a alzar la voz.- ¡Seguramente la ofendías constantemente!-
-Cada vez que tenía oportunidad.-
-¡Infeliz!- se arrojó contra él, intentando herirlo con sus garras. Naturalmente falló, pues Sesshoumaru le había esquivado por varios metros.- ¡Me largo de este Palacio, me da asco tu cara!- salió de las habitaciones con paso decidido.
-Pon un pie fuera de este lugar y es seguro que morirás.-
-¡Prefiero eso a estar aquí!- Sesshoumaru le miró seriamente, y sólo fue por su voz, que InuYasha se dio cuenta cuan molesto estaba su hermano mayor.
-Tus hijos también.- el hanyou se detuvo.- Haz lo que te plazca, pero te recuerdo que yo seré quien acabe contigo.- el hanyou lo miró por unos instantes.
-¡La verdad comienzo a dudar que quieras matarme!- gruñó.- ¡Pero si quieres intentarlo, adelante!- salió lleno de ira. Después de unos instantes, Rin y Hisui entraron.
-¿Algún problema Príncipe?- la mujer de cabellos dorados observó con prudencia la fría expresión de Sesshoumaru. El aludido no dijo palabra alguna.
-¡…Amo está sangrando!- Rin se acercó con rapidez.
-Rin.- Hisui le llamó la atención.- Haz el favor de salir; revisar sus heridas me corresponde a mí.-
-P-pero…- la youkai la miró duramente.- A-amo…- tal vez una segunda opinión.
-Retírate.- le dio la espalda y comenzó a caminar hacía el futón. Rin suspiró.
-Como ordene.- dijo desganada.- Disculpe que siempre me entrometa.- salió con cierta prisa.
Durante algunos minutos las habitaciones quedaron en silencio. Hisui revisaba las pocas lesiones en el cuerpo de Sesshoumaru, aún no habían sanado. Le dio un cambio de ropa de dormir limpia, salió de su habitación de dormir y espero a que se cambiara. Una vez que estuvo segura que podía conversar con él, entró con una ligera sonrisa.
-¿Ya te sientes mejor?-
-Esto no es nada para mí.- para sorpresa de la youkai, Sesshoumaru había dejado el cambio de ropa sobre el futón y en ese mismo momento vestía un haori azul.
-¡Ni lo pienses!- le regañó.- Vuelve al futón y duerme un poco más.- el terco hijo de su Señora le dio una mirada indiferente.
-No. Tengo asuntos que atender.- dio unos cuantos pasos antes de que Hisui se interpusiera en su camino.- Muévete.-
-Deja de ser tan necio, necesitas descansar.-
-Eso es completamente innecesario para mí.- Hisui le miró con frialdad; aún conociéndola era difícil creer que era poseedora de tan maléfica mirada.
-¡Sesshoumaru!- El Taiyoukai le ignoró empujándola ligeramente, haciendo que finalmente se moviera… desconociendo sus ordenes como muchas otras veces lo había hecho.- ¡Espera ahí!-
-Suficiente.- la miró por sobre el hombro.- Si pierdo el tiempo aquí se iniciará otra guerra, aún tengo asuntos pendientes como para distraerme en asuntos tan estúpidos…-
Venganza
-Ni Shiso querría que te sobre-esforzaras por la muerte de su esposa y Tsuzuki… Sesshoumaru….-
-¿…No te molesta?- cuestionó con profunda voz.
-¿Eh?- la desconcertada expresión de Hisui remplazó su frío semblante. - ¿Qué tratas de decir con eso?-
-Consideras a ese inu youkai demasiado para ti ¿no es cierto? Entonces ¿por qué le restas importancia a su furia, impotencia e incluso odio?- Los verdes ojos de Hisui mostraron humillación.
-¡Yo no…!-
-Ese egoísmo tuyo por no poseer a un ser deseado es perverso, no cabe duda, eres un youkai… maligno, como todos nosotros.- una solitaria lágrima recorrió la blanca mejilla de Hisui. El Taiyoukai escuchó el sonido cristalino golpear la madera con suavidad. Salió con paciencia del lugar, por un momento consideró que ella lo negaría pero no lo había hecho, una vez más estaba en lo cierto… la oscura naturaleza del corazón de los youkais era innegable.
Al menos los humanos poseían ambas naturalezas… la luz y la oscuridad, el bien y el mal…
El único don que podría reconocerles… él único que se atrevería a alabar. Sin embargo…
¿…Cual sería la oscuridad en Rin?
Humana
En el Ala Sur una revolución sentimental se llevaba acabo. Era una desgracia que ambos padres defendieran siempre los mismos puntos… sin sentido común realmente, pues ninguno poseía la verdad absoluta, pero ambos poseían una terquedad y una obstinación sorprendentes.
-¿QUE DICES?-
-¡LO QUE OISTE!-
-¡No lo haré!-
-¡NO ME CONTRADIGAS KAGOME!- InuYasha desenfundó su espada.
-¡Y tú no me amenaces!- le miró con ira. Miroku disfrutaba del masaje que Takeshi le proporcionaba mientras Sango permitía que Natsumi arruinará su peinado.- ¡Eres de lo más grosero y tonto!- Los gemelos cerraron los ojos con fuerza y se mordieron los labios.
-Ouch…- Miroku movió el cuello.
TONTO…. Tonto…
Tonto.
-¡Tú…!- Gigei y Aki les miraban seriamente… era común que discutieran pero, rara vez se ofendían realmente y… - ¡Eres la mujer más fría que he conocido!- salió de la habitación con rudeza empujando a Shippou que había "escapado" de los cuidados de Soten.
-¡Oye…!- guardó silencio al ver la furiosa expresión del hanyou.
-Ka… Kagome.- La exterminadora Sango se acercó a la mujer que observaba la puerta en shock.
-Me llamó "fría".-
-…Mhm.- El monje se volvió hacía donde estaba Shippou, este parpadeo unos segundos antes de asentir y desaparecer para buscar a cierto hanyou necio y tonto.- Kagome, sabes que suele decir esas cosas, pero en realidad no lo siente y…-
-Lo vi en sus ojos… él me considera "fría".- sus ojos se humedecieron; dos hermosos niños de cabello plateado se incorporaron con miedo ¿acaso su madre lloraría?- InuYasha…- sus azules ojos se cerraron con ¿ira?- ¡…ABAJO!- Miroku, sus hijos y Aki suspiraron, así que sólo había sido un capricho femenino… hombres.
-Kagome…- la mujer le sonrió.
-Venga Sango, vamos te mostraré algo que he traído de mi época.- sonrió y se llevó a la mujer con ella. Gigei observó con tristeza el rostro de su madre.
-Ah mujeres…- dijo con suavidad Miroku.
-…Son hermosas…- dijo uno de los gemelos.
-…Y tan caprichosas…- completó el otro.
-…Igualitas todas…- terminó Aki.
La pequeña damita de ojos azulados y cabellos plateados les observó molesta, se incorporó, abrió la puerta y antes de salir corriendo y llorando les grito: ¡Tontos
Caminaba con suavidad y la gracia de una cortesana, al menos podía agradecer que su educación fuera la de una dama noble, aún siendo hija de humildes campesinos… aún siendo resultado de un experimento con la Tenseiga… se sentía agradecida con él…
En realidad no sabía porque se sentía tan triste; era seguramente una debilidad más por ser humana…
-Una patética humana…- como solía decir su Amo a esas despreciables criaturas y aún así, jamás la había llamado a ella de tan despectiva forma.- Ja, como si tuviera importancia…- su rostro se endureció por unos instantes.- …Realmente no importa… no duele…- volvió a su usual nostalgia de esos últimos días.
-Rin.- se detuvo secamente, como siempre lo hacía cuando escuchaba su nombre ser pronunciado por esa voz.
-¿Si?- se volvió con la mejor máscara que conocía… la de la indiferencia.-…- esperó pacientemente la orden de su Amo y Señor, pero esta parecía no salir de sus labios.- ¿Necesita algo?- se atrevió a preguntar.
-…No es nada.- la joven le miró confundida al mismo tiempo que pronunciaba un "¿Uh?".- ¿Quieres que lo repita?- Le agradaba verla confundida de forma tan inocente.
-No es necesario.- dijo entonces con cierto recelo.
¿…UH?
El Taiyoukai la miró caminar nuevamente, después de todo ella no se había confundido con sus palabras…
En ese momento vio a Shiso y varios de sus hombres acercarse a él.
-¡Príncipe!- Shiso le llamó, pero en sus palabras Sesshoumaru pudo entender el mensaje oculto que su guardián le daba: "¿Por qué diablos estás aquí cuando deberías estar en el futón?"- Es magnífico verle nuevamente en el Palacio.- En realidad eso significaba: "Eres el más terco youkai que he conocido, muchacho necio y rebelde."- Es todo un honor servirle.- "Pareces un cachorro retando a sus padres¡no puedo creer que seas tan irresponsable!".
-Reserva tus halagos para otra ocasión.- No era necesario decir más, simplemente: "Cállate."-
-Como ordene.- "¡Ja, testarudo!"
-Ah… Lord Sesshoumaru, han llegado rumores acerca de una posible guerra y…- el soldado guardó silencio al recibir la fría mirada del Señor del Oeste. Súbitamente otro soldado completo lo que su compañero había intentado decirle al Lord, y es que dejar esperando a Sesshoumaru del Oeste sería cometer un error… cometer el último.
-Disculpe Príncipe¿Ha considerado algún lugar como refugio para la gente del Palacio y sus alrededores?- Si irían a la guerra, al menos querían que sus familias estuvieran seguras.
-…No hay tal necesidad; ninguna guerra ha dado inicio.- contestó Sesshoumaru. Shiso le observo por unos instantes, Sesshoumaru se veía seguro de lo que decía¿acaso Taki del Sur no atacaría?
Mas preguntas surgieron entre los soldados y como obligación de todo Lord, Sesshoumaru, Señor del las Tierras del Oeste se veía obligado a responderles. Al menos hasta que cierta bola de pelos plateada se estrellara contra su pierna y le mirara detenidamente con lágrimas en los ojos.
-Prín…- Los jóvenes soldados se sonrojaron ante la presencia de tan pequeña y bella damita, así que esa era la hija del Príncipe mas joven del Palacio, InuYasha del Oeste.- Príncipe…-
-Pequeña Señora…- Shiso se arrodillo para estar a su altura más que como una muestra de respeto, pero al ser él un respetable Señor para esos jóvenes soldados, no tuvieron más opción que imitar su gesto. La niña se volvió hacía el youkai de ojos verdes y cabellos cafés, su apacible rostro era como siempre un alivió al corazón de los angustiados.
-Shiso…- nuevas lágrimas afloraron en sus hermosos ojos; tenía frente a ella un poderoso inu youkai que la abrazaría si es lo que ella requería y aún así, se negaba a soltar a cierto Príncipe de dorados ojos.- Gigei esta triste, papá hacer llorar a mamá.- volvió su rostro para ver a su amado Príncipe el cual no había bajado siquiera la mirada; los soldados frente a ella le miraban sorprendidos, era sólo una niña pero era poseedora de gran calidez, seguramente cuando fuese una mujer, sería tan hermosa como las más altas doncellas Youkai… incluso si fuera hanyou sería una gran oportunidad para acceder a la familia Real del Oeste y ser uno más de ellos…
La fría y despiadada mirada de Lord Sesshoumaru se posó en ellos.
-Retírense.- les dijo. No dejándoles otra opción que obedecer sus ordenes, los soldados se fueron.- "Imbéciles"- fue lo primero que cruzó por su mente. Después de todo ya conocía esa mirada, sabía lo que significaba ver a alguien con tanto y súbito interés, no era más que una estúpida treta… pero jamás tendrían a esa pequeña niña, porque él, Sesshoumaru del Oeste… bueno, realmente no importaba… simplemente no era su deseo. Además su celoso y sobreprotector padre no permitiría que tan baja clase se acercase a su preciosa hija, y de no hacer algo… Bien, después de todo si él no quería un matrimonio… simplemente no se daba.
-…Cuanto rencor en una simple palabra ¿eh, Príncipe?- Shiso sonrió con cierta burla. El Taiyoukai le ignoró.
-Retírate.- Gigei seguía llorando sobre su hakama.
-¡Oh, pero necesitas un traductor, no eres bueno entendiendo niños.- el joven Lord le miró fríamente.
-Vete.-
-Bien, bien.- suspiró.- Animo pequeña Señora.- le sonrió a la niña después de darle una flor que acababa de cortar para ella.- Suerte.- Sesshoumaru le miró con desprecio, algo le hacía pensar… que había sido deseada a él y no a la mocosa.
Maldito Shiso…
Comenzó a andar, obligando así a Gigei a seguirle hasta un árbol de melocotón; se sentó y a su lado la niña, la cual sostenía la flor color rosa que acaba de recibir de un nuevo "Príncipe".
-Mamá estaba llorando…- el Taiyoukai guardaba silencio, pensando porque diablos no le dejo ese trabajo al entrometido de Shiso, al menos ahora no tendría que escuchar tonterías. Ja, y se suponía que estaba ocupado, eso le había dicho a Hisui pero ahora mismo estaba perdiendo el tiempo sentado al lado de la mocosa que tenía por sobrina.- Papá la hizo sentir mal…-
-Hmn…- fingió interesarse.
-Papá no suele decir a mamá cosas así.-
-…Esa clase de problemas sólo son de tus padres.- una vez más maldijo a Shiso interiormente; era cierto, él no entendía ese tipo de cosas.
-Pero a Gigei dolerle que papá lastimar a mamá.- le miró con tristeza.- ¿Príncipe creer que Gigei ser entrumitida (entrometida)?-
-…Tal vez.- No, definitivamente ERA entrometida.
-Pero papá estar triste también… mamá decirle "tonto"…- había oído peores palabras por parte de una mujer aunque claro, las que habían osado llamarle a él de esa forma, habían muerto ya.- …papá decirle "fría".- Mhm, muchas veces Shiso decía que a las mujeres era difícil tratarlas, bueno en realidad él no tenía esos problemas, afortunadamente Rin no era nada similar a esas extrañas criaturas humanas, es decir, su carácter no tenía la más mínima similitud con el de esa tal Kagome.- Mamá entonces decirle "abajo", mamá decirlo con frecuencia pero rara vez decirlo realmente enojada… menos triste.- Dejo que su cabeza descansara sobre el costado izquierdo de Sesshoumaru.- Aki burlarse de Gigei por ser niña, tanpien (también) Natsumi y Takeshi… tío monje hacer lo mismo…- ¿Ah? ESE maldito monje y los mocosos… grrrr; que inconcientes.
-Hacer caso de comentarios absurdos es una acción vergonzosa.- Gigei jugueteó con un mechón de cabello del Príncipe.
-¿Tú no pelear con Rin alguna vez?- ¿eh, a que venía esa pregunta?
-No.- era cierto que cuando era una jovencita caprichosa y arrogante solía molestarle pero discutir con ella era un acto muy diferente.
-Yo querer casarme contigo como Rin para nunca discutir tanpien.- el Taiyoukai se volvió a ver a la niña, sus azules ojos brillaban con cierta esperanza, y por alguna razón, a Lord Sesshoumaru no le gusto nada.
-Que estupi…-
"No eres bueno entendiendo niños."
¡Shiso,…!
-¿Príncipe?-
¡…Infeliz!
-Eres demasiado joven para éste Sesshoumaru.- y naturalmente, recalcó "demasiado", no quería una sobrina tras él por años.
-¿Ehhh¿Por queeeeé?- se quejó.- Rin tener diecisiete, Gigei tener siete; no ser muy grande Rin… Además ¡trece ser suficiente para casarse!- ¿Q-quien era el responsable de tan embarazosa situación?
-…Tal vez.- Imposible ¿Cómo era posible que una mocosa de siete años le hiciera retroceder?- Aún así.- ¡Inaceptable!
-¿Por queeé?- le miró molesta.- Rin ser tu esposa, decir entonces ¡porque Gigei no poder ser esposa de Príncipe taníen!-
-…La palabra correcta es "También".- La niña se sorprendió ligeramente ante la suave mirada que el Lord le daba.- Aclaro que Rin y yo no tenemos ese tipo de relación.- uhg, aprendería a lidiar con tan vergonzosas palabras algún día, pero no sería hoy, eso era definitivo.
-¿Ah?- la expresión de la niña cambió a una completamente inocente; Cielos, que molestos eran los niños.- ¿Por qué Rin no ser tu esposa si Rin ser bonita?-
-…No he buscado belleza alguna.- Gigei asintió, aunque realmente no entendía bien lo que su Príncipe-Tío-Esposo decía.
-Pero Rin ser bonita y amable; hacer bonitas coronas de flores.- sonrió. El Taiyoukai la observó sin comprender a la perfección que demonios le ocurría a esa niña; se suponía que había ido a verle para hablar sobre InuYasha y su mujer ¿no, entonces ¿por qué estaba ahora metiéndose en su vida privada?- Rin cantar lindooo…- halagó a la humana.
E-esperen un momento ¿Estaba halagando a "su rival"?
Definitivamente… no volvería a tener ese tipo de conversaciones… definitivamente los niños eran demasiado complicados… o tal vez demasiado simples, por eso, él que había estudiado por largos años y se había olvidado de temas tan inútiles le era difícil entender la simpleza de los corazones infantiles.
-Vuelve con tu madre.- le dijo sin prestar atención a los demás halagos que Gigei había dicho durante sus instantes de reflexión.
-Si, pero contestar Príncipe.-
-¿…Qué cosa?- todo con tal de deshacerse de ella.
-¿Amar a Rin?- Mocosa… entrometida.
-…- Gigei sonrió.
- Yo creer que tu amar a Rin.- ¡osada; ella no le conocía realmente!- A Takeshi y Natsumi gustarle Rin, a Aki también… a tío monje también…- la mirada del Taiyoukai se volvió helada.-…Pero tío monje amar a Sango, además Sango decir "estelencia" y pegarle.- rió.- Tío monje ser feliz con Sango.- El Taiyoukai no lo demostró pero por un momento se sintió sorprendido.
-¿A que denominas "felicidad"?- estaba harto de que Hisui le dijera siempre que buscara esa dichosa felicidad.
-Mmm…- observó la flor que Shiso le había entregado y después rió.- No saberlo.-
-¿Cómo sabes entonces que ese monje es feliz?- súbitamente Gigei se incorporó y lo abrazó.-…-
-No saber; Gigei creer que felicidad ser cuando uno sentirse tranquilo y estar con personas amadas.- lo soltó.- Yo creer que Príncipe sentirse feliz a veces…- dejo caer la flor para tomar con suavidad el rostro del Lord, este la miraba sin expresión alguna.-…Aunque Príncipe no sonría, Gigei creer que Príncipe ser feliz porque no tener esa mirada aterradora…- ¿esa mirada?- Cuando Rin haber sido herida, Príncipe mirar a papá con ira, ojos de oro volverse rojos.- Oh, eso.- Pero Príncipe amar a Rin ¿no?-
-¿…Qué te hace pensar algo semejante?- Mataría al que hubiese esparcido tan estúpido rumor; Shiso… Jaken… los ¡destrozaría!
Gigei sonrió sin soltar el rostro del Lord.- Príncipe mirar a Rin siempre, papá mirar a mamá siempre, tío monje mirar a Sango siempre… aunque tío monje toca a Sango y Sango golpearlo y gritarle "deje eso estelencia"- lo dicho, los niños son tan entrometidos e indiscretos…
-…Ves algo que realmente no existe.-
…Alma,
Corazón…
Y Sentimientos…
-¿Por qué?- le miró con ligera tristeza.
…De todo esto carezco…
-Los sentimientos son simples debilidades y...-
-Santeses.- dijo firmemente. El Lord de las Tierras del Oeste se sorprendió ligeramente; de no haber sido por la distracción de la pequeña seguramente habría visto la expresión de su adorado Príncipe- ¿…o era sanpeces?- dudó.
-…La palabra correcta es: sandeces.- Gigei soltó su rostro.
-¿Ves?- ¡comenzaba a exasperarlo!- Ah, Gigei irá con mamá, Gigei regañará y dará abajos a papá- sonrió.- ¿Cómo poder castigar a Aki?- en un inaudito acto, Sesshoumaru del Oeste acarició ligeramente la cabeza la de la niña al mismo tiempo que cortaba con sus garras el listón que sujetaba su cabello en una coleta.- ¿Príncipe?- si lo pensaba bien, cuando él había sido un molesto y pequeño cachorro había sido exactamente igual de imprudente que esa pequeña.
-Una vez que el Sol caiga dile que vaya a hablar conmigo, me encargaré personalmente de vengarte Pequeña Señora.- con suavidad tomó del piso la flor que Shiso había obsequiado a la niña y la puso entre sus plateados hilos. Gigei parpadeo sin creerlo.
¡El Príncipe ponía en su cabello la flor que Príncipe Shiso le había dado!
-¡Si!- sonrió una vez más y caminó de vuelta al Palacio; el Taiyoukai la observó durante unos segundos antes de reflexionar las palabras de la Pequeña Señora entrometida, aunque no pudo hacerlo por largo tiempo pues súbitamente la niña volvió y le dio un beso en la punta de la nariz… tan sólo para huir como nunca hacia el Palacio, seguramente para evadir el regaño del Lord.
-…Grrr… Mocosa.- y aun cuando su rostro se mostraba impasible, en sus ojos era evidente que dicho acto le había molestado; después de todo… seguía siendo un terco cachorro.
Sobre un árbol descansaba el segundo hijo de Lord Inu No Taisho del Oeste; parecía molesto y realmente no intentaba disimularlo. Varios sirvientes habían pasado por debajo de dicho árbol pero ninguno había pensado en interrumpirlo.
-¿Señor InuYasha?-
-¿Mhm?- miró bajo el árbol.- ¿Qué quieres Rin?- y esa era la razón por la que no le habían interrumpido, su "delicada" forma de hablar.
-…Se ve deprimido ¿algo le molesta?-
-…Tal vez.- Rin se sorprendió evidentemente; esa forma de no dar respuestas exactas era igual a la de su Amo Sesshoumaru.
-¿Algún problema con mi Amo?-
-¡Justamente!- bajó del árbol.- ¡Por culpa de ese idiota, Kagome, MI esposa, me ha llamado tonto!- gruñó.- Ah, pero ya verá, maldito infeliz, seguro está divirtiéndose.-
-A-ah…- sonrió con nerviosismo.- ¿Y porque han discutido?-
-Ya sabes, yo me quiero ir, ella no porque "No InuYasha, puedes morir".- imitó lo mejor posible la voz de su esposa.- Puras tonterías.-
-Pero, si efectivamente deja el Palacio y fallece, sus hijos y la Señ… Kagome, se sentirán desconsolados.- había corregido justo a tiempo, le era exasperante que el Señor InuYasha le gritará "¡Sólo InuYasha!".
-Si no salgo a investigar que demonios es lo que provoca esto jamás lo sabré, además… no quiero vivir aquí para siempre… me enferma.-
-¿S-se refiere a mi Amo?-
-Claro que si.- Rin suspiró.- La forma en que mira, como si fuera superior a todo y no sintiera nada, feh, además es un arrogante, ni siquiera contigo se porta de forma amable.- Rin sonrió con tristeza.
-No tendría porque.- el hanyou la miró molesto.
-¡Tonta!- Rin le miró completamente sorprendida.- Ah, lo siento no quería gritarte.- desvió la mirada.- Es que no soporto como trata a los demás…-
-El Amo Sesshoumaru ha sido muy amable conmigo; largos años me ha cuidado y ofrecido su protección además… jamás ha pedido algo a cambio, él es…- el hanyou le interrumpió.
-Rin.- la chica guardo silencio.- ¿Te parece poco obligarte a estar con él siempre?-
-Eso no es verdad.- negó.- A mi me gusta estar con mi Amo… Aunque…- sus ojos temblaron ligeramente.- No creo que él sienta lo mismo.- sonrió dulcemente.
-…Mira que eres tonta.- la chica sonrió.
-Es posible, porque soy humana.- el hanyou la vio sonreírle suavemente para después comenzar a caminar hacia el Palacio.
-…Eres un estúpido Sesshoumaru.- con un ágil salto, el hanyou volvió a sentarse en una rama del árbol.-…Ahí esta el resultado de tus palabras.- su rostro se relajó unos minutos pero poco después su expresión se tornó irritada.- ¡Agh…, eres de lo más fría Kagome!-
La luz de las velas iluminaba en una danza de mortífera seducción el rostro de un sublime gobernante. Sus azules ojos resplandecían ligeramente, pequeñas y centellantes cenizas parecían revolotear frente a él; las cenizas de una pasión e incluso un romance jamás realizado, tan sólo el recuerdo de un ser amado que pierde la vida ante repulsivas manos… detener el deseo de venganza que en su corazón había nacido era simplemente incomprensible ¿Cómo dejar que su dolor consumiera sus deseos de existencia? Inaceptable, por eso la necesitaba; esa satisfacción de ver al enemigo bañado en sangre, al asesino de la mujer que había amado, y maldecía aún amar…
-Sesshoumaru…- sentado contra la pared pensó una vez más en las palabras de la fiel sirviente de La Luz Del Norte, aquella hanyou de delicado rostro había llegado a su Palacio únicamente para atormentar su corazón, provocando la mayor confrontación que su alma podría haber tenido jamás: decidir.
Si tan sólo fuera libre de tomar la vida de aquel Inu Youkai... si tan sólo ese inu youkai no fuera un Taiyoukai…
…Como despreciaba las sedas que envolvían su cuerpo, las esencias que suavizaban el ambiente de sus habitaciones… como despreciaba ese lugar,… como odiaba ser Taki del Sur, un Taiyoukai; un Gran Lord que ante todo tenía que ver por su pueblo, aún si la vida de su amada había sido arrebatada por aquel frío y maligno Taiyoukai…
¿Cómo atacar el Oeste sin que una nueva guerra diera inicio?
No podría, aún cuando anhelaba vengarse no podría hacerlo; tan abominable pensamiento le daba escalofríos…
¿…C-cómo podría ser tan egoísta,… cómo podría sacrificar la vida de tantos inocentes tan sólo por satisfacer sus deseos de muerte?
-Mi Lord.- la voz de una joven Princesa le detuvo en sus pensamientos.- ¿Puedo pasar?- el Taiyoukai de gatunos ojos le sonrió con melancolía.- ¿Sigue pensando en las palabras de esa mujer?- Se sentó a su lado.
-…Es difícil no pensar en las palabras de muerte que me dijo… se cuan estúpido es amar y aún así, una gran pena azota mi corazón. He de confesarte que centurias antes, la noticia de su muerte hubiese sido para mí un consuelo. Amar y no ser amado es un tormento poco alentador.- La neko youkai le abrazo suavemente, sus ojos eran color arena y sus cabellos castaños como los de él mismo.
…Color arena son las estrellas que tiene por pupilas aquella dama…
…la dama que es amada por aquel hombre que te desafía…
…aquel asesino de tu amada…
-Esa mujer.- su joven hermana le miró confundida.- Tus ojos son iguales a los de la humana que acompaña a Sesshoumaru.-
-¿Mis ojos?- sonrió.- ¿Y es bella?-
-No le conozco en persona, únicamente sé de su existencia.- acarició la cabeza de su hermana revolviendo ligeramente sus medianamente largos cabellos.- No me agrada.-
-¿A que se refiere mi Lord?- el Señor de las Tierras del Sur besó su frente.
-Sentir odio hacia una inocente mujer.- suspiró.- Creo que este sentimiento consume mi alma.-
-Hermano…- le abrazó con fuerza.- Aún cuando el Amo de esa mujer haya tomado la vida de la Luz del Norte… aún cuando él sea el causante de tu pena y tristeza, no debes odiar a los que rodean su presencia; no serías justo… mi hermano siempre ha sido justo.-
-Kasumi…- la jovencita ronroneó suavemente.- ¿Y eso?- sonrió con diversión, aún cuando aquella tristeza seguía imborrable en sus ojos, tal como la niebla sobre la mar, tal como aquellos ojos color arena de su joven hermana.
-No tiene nada de malo.- sonrió.- Soy un gato después de todo.- volvió a ronronear al tiempo que se acorrucaba sobre el regazo de su hermano.- ¿Puedo quedarme contigo?- el Taiyoukai afirmó con un suave sonido gatuno.
-Cuidaré de tu sueño hasta el fin de las eras, si es tu deseo.- la esponjosa y suave cola de su hermana golpeó su rostro con suavidad.
-Sólo hasta mañana… hermano.- Taki del Sur le obsequió una suave sonrisa. Si él pudiera recuperar la paz que antes habitaba en su corazón sería maravilloso, pero ¿Cómo recuperarla cuando una parte de él estaba muerta? No entendía el porque de sentimientos semejantes… no entendía el porque esa tormentosa sensación de vacio angustiaba su corazón durante horas de intranquila soledad…
En algo estaba de acuerdo con el Lord de las Tierras del Oeste; que estúpido era amar; que gran y temible debilidad.
-"Minami…"- cerró sus ojos, ansiando dormir al menos unas horas.- "Si te hubieses quedado conmigo aquella vez…"- su apacible rostro se tornó melancólico.-" Habría dado todo de mi…"- dos cálidas lágrimas bajaron desde sus aún cerrados ojos hasta su barbilla, resplandeciendo ante la suave luz de las velas.- "Tan sólo para verte feliz…"- una cristalina estrella fue destrozada al colisionar con el suave rostro de la joven Princesa del Sur.
La doncella abrió lentamente sus ojos. Ya lo sabía, Taki no dormiría en paz por largos días.- "…Hermano…"- Maldita mujer hanyou, aquella de rojos cabellos. Maldita por traer al corazón de su hermano una agonía tan grande… que maligno corazón y alma…
¡Cruel mujer de engañosa belleza!
Perversa.
…Maldita…
Flash back:
-Gran Lord.- la mujer de rojos cabellos mostró sus respetos al Señor del Sur.
-Nyohiko¿Dónde está Minami?- la mujer cubrió su rostro con horror.
-¡M-mi Señora…- dolorosas lágrimas mojaron su rostro; sus verdes ojos mostraron pena y arrepentimiento.- ¡Mi Señora fue asesinada!-
-¿Asesinada?- preguntó incrédulo. Su hermana cubrió su boca con terror antes de abrazar a su hermano, el cual correspondió a la Princesa.- ¿Quién, por qué?-
-Dijo estar cansado de ella…- levantó el rostro con inaudita desolación.- Ha sido el Lord de las Tierras del Oeste…-
-¡No puedo creer tus palabras!- Kasumi la miró con desdén. Nyohiko bajo la cabeza, ocultando su fría mirada entre sus cabellos.
-Sesshoumaru.- pronunció el Taiyoukai del Sur.
-Mi Lord piensa las cosas un poco, eso no…- Taki se movió con seriedad, abandonando la habitación con un rostro sereno. Como el Gran Señor que era, no debía mostrarse débil ante la sirviente de Minami, mucho menos ante sus propios guardias; eso jamás.- …Mi Lord.-
Taki caminaba con suavidad por los hermosos pasillos del Palacio del Sur.- Te lo había advertido ya: "No te atrevas a hacerla sufrir… Si lo haces, te juro que no te lo perdonaré y te haré pagar por ello sin importar que tú y yo seamos amigos. Por el honor de mi nombre, Taki del Sur."- sonrió con frialdad.- Lord de las Tierras del Oeste…-
Fin del Flash back
Su fino kimono se deslizaba con suavidad por los pisos de madera del Palacio; su delicado caminar era el mismo que la hermosa youkai de cabellos dorados le había enseñado, tantos años de dedicación y esfuerzo para no ser una carga, mucho menos algo molesto para el Gran Sesshoumaru.
Al menos no se arrepentiría de lo que estaba a punto de hacer, o al menos eso esperaba… aunque ya sabía que era una imprudente, hasta su Amo lo había dicho semanas antes una vez que despertó de aquellas heridas ante el ataque de los sirvientes de la Señora Minami… pero que más daba, se sentiría inútil sino hacía algo para ayudar a su ¿amiga? Tal vez, en realidad no podría llamarla de esa forma, después de todo lo que ella creyera o sintiera no tenía porque importarle a la Señora Kagome. Aquella mujer humana estaba por encima de ella, no sólo por su cálido corazón sino por ser la esposa de uno de los Príncipes del Oeste.
Algo era claro, ella siempre sería Rin.
Y Rin… siempre sería la protegida de Lord Sesshoumaru…
Se detuvo frente a una habitación, pensando que diría antes de llamar ¿sería bueno decir que quería ver a la Señora Kagome o tal vez sería mejor explicarle que quería ayudarla o tal vez…?
-Rin.-
-¿Ah?- se volvió ligeramente alarmada.- S-señora Sango.-
-¿Buscas a alguien en especial?- se acercó.
-N-no.- bajo la vista.- Señora… Hmn, Sango.-- la mujer le sonrió con familiaridad, recordándole que los formalismos no eran necesarios con ella; aunque ella no le gritaba "¡Sólo Sango!"- Bueno, verá… encontré al Señor InuYasha y…-
-Ohhh¿Cómo está?- dijo con extraña y aterradora ¿frialdad? Bien, de algo estaba segura, la Señora Sango podía ser temible cuando lo deseaba.
-Está deprimido.- vio la expresión de Sango suavizarse.- ¿Cree usted que podría ver a la Se… a Kagome?- Sango sonrió dulcemente y abrió la puerta donde su amiga observaba unos papeles llenos de color.
-Mira Sango es la foto donde InuYasha por poco tira a Aki.- se la enseñó con animo.- ¿Recuerdas? la tomó Miroku.- guardó silenció al notar la presencia de Rin.- Buenas tardes ¿ocurre algo Rin?-
-Ah…- se sonrojó ¿Qué hacía? Ayyy, se había prometido no hacer ese tipo de escenas y ahí estaba nuevamente, haciendo el ridículo por entrometerse en asuntos personales y…
-Nuestra joven amiga quería saber como estabas. Vio a InuBaka.- Kagome rió suavemente al igual que Sango; únicamente Rin se sonrojó (más).
-¿Inu… Baka?- una vez que la puerta se cerró, tomó asiento al igual que Sango; no quería sonreír ante el sobrenombre que acaban de darle al Señor InuYasha pero… era tan difícil.- ¿Kagome, no cree que está siendo muy dura al llamarle así?- la mujer sonrió con dulzura.
-No.- luego un aura maligna pareció rodearla.- Ese tonto se lo merece.- abrió los ojos y podía verse ira y dolor.- ¡ABAJO!- Rin se sorprendió ante ese estado de animo tan ¿impropio? (mejor dicho, poco conocido) de la esposa del Señor InuBaka, quiero decir, InuYasha.
-¿P-pero?- Rin fue detenida por Sango.
-Si la persona que amas te llama "fría"¿te sentirías ofendida?- Rin parpadeo unos segundos.- Quiero decir, para Kagome es muy doloroso que InuYasha le llamara así…-
-¡Abajo!-
-…Para mí es doloroso ver a Miroku coquetear a otras mujeres…- la protegida del Lord la miraba sin entender.- Ambas somos heridas por las palabras o el comportamiento de aquel al que amamos; Rin ¿Cuál es la palabra o acto que más te ha lastimado por haberlo dicho tu amado?-
-No lo sé ¿…Por qué me pregunta algo como eso?- Sango sonrió.
"…Después de todo ¿Qué eres tú… sino una mísera humana?
Tan sólo eso…"
-Para que puedas comprender a la perfección como se siente.- miró a Kagome tomar lo que parecía ser un libro.
-Mira Rin.- la sacerdotisa le mostró algunas pinturas de sus hijos e InuYasha.- Estás las tomamos hace algunos meses.- sonrió.- En esta me veo especialmente hermosa ¿no creen?- Sango sonrió con dulzura afirmando.
-¿Qué son estas pinturas?- preguntó Rin.
-¿Pinturas?- negó la esposa del hanyou.- Son fotografías, las tomas con una cámara fotográfica.-
-¿Fotografías?-
-Si, digamos que con ellas puedes "inmortalizar momentos".- le mostró una de Aki e InuYasha.- Tomas la cámara (que es como una pequeña caja que "captura" la imagen que deseas) enfocas a las personas o el lugar que te gustaría recordar de esa forma y listo.- sonrió ante la sorprendida mirada de la chica de ojos color arena.- Digamos que con esa caja señalas lo que te gustaría tener como si fuera una "pintura".- Rin exclamó un "¡Oh!".
-Es muy agradable poder tenerlas.- Sango adelanto algunas páginas del álbum y le mostró a Rin unas fotografías donde estaban todos los amigos del Señor InuYasha; también había una mujer ya mayor vestida de sacerdotisa.- Con ellas puedes recordar a la perfección las personas que querías.-
-La anciana Kaede.- Kagome sonrió con cierta nostalgia.- Esta es una de las últimas fotos donde estamos todos juntos.- siguió pasando algunas páginas.
-¿Esta anciana es…?-
-La hermana menor de Kikyou.- contestó Kagome. Rin miró sorprendida a la sacerdotisa. No había duda, Kagome era dueña de poderes asombrosos, además de ser la reencarnación de aquella poderosa sacerdotisa que había salvado su vida en el Monte de las Animas.
-¡Mira Kagome!- Rin observó con atención la imagen, Kagome la imitó y sonrió con dulzura.
-…Usted estaba embarazada.- deslizó con delicadeza sus dedos por sobre la imagen.
-Hikari.- volvió el rostro para ver la cuna donde su pequeña dormía placidamente. Rin sonrió con tristeza... de modo que así era como se veían las humanas que esperaban.
-Como desearía…- dijo con un hilo de voz.
-¿A que te refieres Rin?- Sango le sonrió. La Dama del Palacio alzó el rostro y fue así como Kagome y la exterminadora observaron rastros de lágrimas.
-Saber que se siente…- colocó una de sus manos sobre su vientre.-…Llevar una vida dentro.- Sango la abrazó.- …Pero… pero…- se sujetó con fuerza a la exterminadora.- ¡…para mí eso es absurdo e irrealizable!- Kagome la observó con tristeza; que desconsiderada había sido ¿Cómo había podido ser tan egoísta? La había hecho llorar al mostrarle algo así.
N-no esperen un momento¡el desconsiderado era otro!
-¿Por qué no hablas con Sesshoumaru?- Rin la miró con suavidad.
-Mi Amo y yo no…-
-Lo sé.- sonrió.- Pero al menos podrías intentar que…-
-Kagome.- Sango la interrumpió.- Nosotras no estamos acostumbradas a hablar de nuestros sentimientos de esa forma…- negó.- Sé que en tu época es diferente, es sólo que, nosotras esperamos por aquellos que amamos y…- la sacerdotisa negó.
-Perdóname Sango… pero Rin, si tú no intentas hablar con él sobre lo que sientes… tal vez él jamás te hable de sus sentimien…-
-Mi Amo no es débil.- negó.- ¡Él no es débil!- exclamó con dolor.
…Los sentimientos son sólo debilidades…
-Mmm…- Kagome la miró ligeramente molesta.
Rin se incorporó con prisa, angustiada. No quería hablar de sentimientos ni de su Amo, mucho menos de un futuro que jamás vería la luz.- Yo sólo… en realidad sólo vine a pedirle que hablara con el Señor InuYasha pero… realmente soy una imprudente.- sonrió.- Discúlpeme, sé que no tengo derecho a hablar con usted sobre sus intimidades es sólo que… el Señor InuYasha realmente se ve deprimido y…- apretó su mano.-…sólo quería ayudar.- Kagome le sonrió.
-No eres imprudente.- la abrazó.- Te agradezco que te preocupes por mí.- Sango pudo ver la sorprendida mirada de Rin. La protegida de Sesshoumaru sonrió instantes después.
La brisa invernal guiaba sus oscuros cabellos en una danza de nostalgia; las pocas plantas que continuaban con vida le recordaban las verdes pupilas de su hijo. Esa soledad que le abrazaba era exactamente igual al sentimiento que guardó su alma al saber a su esposa muerta.
Suspiró; aguardando en silencio la caída de la noche. Siguió caminando por aquella montaña, buscando aquel lugar donde residía su familia. Cuando finalmente encontró sus tumbas sonrió con nostalgia; una vez más la dama de dorados cabellos había ido hasta ese lugar tan sólo para recordarle que en su corazón también residía tristeza por la muerte de sus allegados… tan sólo para dejar en cada sepulcro un ramo de flores.
-Gracias Hisui.- cerró sus ojos al mismo tiempo que se arrodillaba frente a las tumbas.- Perdonadme.- con una de sus manos acaricio la ya nevada tierra bajo la cual descansaba su familia.- No fui capaz de protegerles…- en silencio y solemnidad, dos cálidas lágrimas llegaron hasta su barbilla tan sólo para morir en la fría tierra.
Sentado sobre un suave cojín, Aki esperaba pacientemente a su Tío que había mandado a llamarle mediante su miserable, mandona e imperdonablemente torpe hermana. Uff ahora que lo pensaba ¿para que habría mandado a llamarlo? Tal vez su tío hablaría sobre cosas que no sería capaz de entender y quedaría en ridículo… ahhh hubiese sido mejor llevar a su padre con él (seguro que él hubiese sido capaz de entenderle al tío, después de todo¡su padre era grandioso!).
Suspiró cansado. -¿Qué hará el tío todo el día?- miró la habitación.- Parece que no hay muchas formas de divertirse aquí…- observó a dos doncellas entrar y dejar frente a él dos tazas de té.- Esto… ¿no saben dónde esta mi tío?- las mujeres negaron.
-Espere por favor Príncipe Aki.- el niño negó con efusividad.
-¡No me digan así!- ya sabía que Gigei diría en la aldea "¡Mi hermano es un Príncipe!" y todas las torpes amigas niñas de su hermana irían para molestarlo ¡de eso ni hablar!
Las mujeres se disculparon pero negaron poder llamarle de otra manera; después de todo era nieto de Lord Inu No Taisho; sería irrespetuoso llamarle "Aki".
Esperó un poco más. Frente a él un exquisito té con suave aroma… ¿ah? Oh ¡no había visto esos dulces!- "Resiste, resiste…!"- se mordió el labio.- "¡No caeré!"- su delicada mano se movió peligrosamente por la mesa, tan cerca de esos deliciosos, apetitosos…
-Aki.-
-¡No era yo, es que me posesionó algo!- negó rápidamente.- ¡Juro que no hubiese tocado nada!- se percató que su idolatrado tío le observaba con cierta desconfianza.- ¡Enserio, no iba a tomarlos!-
-…Te mande a llamar para hablar contigo sobre cierto comportamiento tuyo.- Aki le miró confundido.
-¿Algo malo?- Nooo, malo no; era un buen niño ¡enserio!
-Posiblemente.- Maldita suerte, por más que deseaba hablar con esos mocosos de forma directa y sin consideraciones no podía usar sus secas palabras; era completamente molesto. Como si eso no fuera poco ¡...No sabía porque pasaba eso!
-¿Ah, sobre qué?- dio una rápida mirada a las exquisiteces sobre la mesa.-…Tío.- el Taiyoukai cerró sus ojos ligeramente irritado ¡que poca vergüenza, pensando en comida! No había duda, era igual a InuYasha, insoportables en tan particulares ocasiones.
-Haz lo que te plazca.- el rostro del pequeño se iluminó y tomó con locura los dulces (que habían sido llevados especialmente para él).- Cuando tu padre y familia llegaron, me expusiste que deseabas aprender a usar la Tetsusaiga para poder defender aquello que era importante para ti.- el hanyou le miró pensativo. Pasó el dulce que en ese momento degustaba y reflexionó un poco.
-…No lo recuerdo…- cruzo los brazos mirando con atención el té, sus orejas se movieron ligeramente.- ¡Oh, eso!- bah, incluso imitaba las costumbres de InuYasha; lo malo era que su rostro era tan similar al de él que, como Gran Sesshoumaru que era, se sentía ligeramente indignado.
"¡Me encanta la arquería y estoy convenciendo a papá para que me enseñe a usar Tetsusaiga para poder proteger a mi mamá y a mis hermanas!"
-La familia del Oeste no da su palabra de forma innecesaria y estúpida.- el pequeño pareció sorprenderse ¿acaso lo estaba regañando?
-Pero yo no…-
-Afirmaste que tu deseo era proteger a tu madre y hermanas.- le miró fríamente.- Sino eres capaz de cumplir aquello que te has prometido y jurado, no tienes derecho a llamarte a ti mismo hombre.- por la expresión de Aki, el Lord de las Tierras del Oeste estaba seguro que había sido lo suficientemente inteligente como para comprender a la perfección lo que trataba de decirle.
Bajó la vista avergonzado.- Lo siento.- sus ojos se humedecieron.- Falle en mi objetivo; esta mañana hice llorar a Gigei y no fui con mamá cuando papá la hirió… creí que era lo correcto.- el Taiyoukai tomó un poco de té… ahora que lo pensaba había hecho algo ciertamente estúpido, se arrepentía de haberle prometido a Gigei "vengarla"; por culpa de tan necia acción ahora estaba ahí, frente a un mocoso que estaba a punto de llorar y hablando sobre estúpidas debilidades y sobre como se debía vivir con honor y…
…Al menos esperaba que Aki entendiera que no podía estar hablando de tan ligera forma siendo heredero de tan poderosa sangre. La familia del Oeste vivía con dignidad y honor ante todo, por eso jamás debería otorgar la protección de su palabra de honor sin estar decidido a cumplirla.
-Recuerda entonces no hablar con tanta ligereza.- el hanyou asintió.- Entonces, puedes retirarte.- espero unos instantes pero el mocoso no se iba.-…- le dio una dura mirada.
-Me preguntaba si…- se sonrojó sutilmente.- Podría llevarle a Gigei los demás dulces.- por eso le eran tan desagradables… malditos mocosos.- ¡Oh, cierto! Tío ¿vendrás a cenar con nosotros?-
La cena se sirvió como todas las noches recientes, bien, era verdad que el ambiente era "ligeramente" tenso ante la presencia de Sesshoumaru en el lugar; eso sin prestar importancia a las fieras miradas que se daban el Taiyoukai y cierto kitsune.
-Shippou prueba esto, está delicioso.- La Dama del Trueno dio al kitsune cierto platillo.- Anda, pruébalo.- el joven de cabellos castaños la miró unos instantes antes de aceptar su oferta.
-Cierto… buenísimo.- le sonrió.
-¿Verdad?- la mujer le sonrió con dulzura.
…Algo no estaba bien aquí… ¿qué no se suponía que ese despreciable kitsune estaba (peligrosamente) interesado en Rin?
-(Pst, pst, hermano).- Natsumi llamó la atención de Takeshi con cautela.- (¿Qué opinas?)- Takeshi negó.
-(Ya ni lo entiendo; primero Rin, luego Soten ¿y si sigue con mamá?)- tembló.
-(Además estaba con las chicas del pueblo también…)- Los youkais presentes y los hanyous se volvieron a mirar a los gemelos.
-(Por eso… esto me da mala pinta, yo creo que…)-
-¡Dejen de andar hablando a espalda de otros!- Shippou les dio una dura mirada. Soten pellizco su mano con tremenda fuerza al tiempo que exclamaba: "¡Shippou, eres de lo peor!".- ¡Ayyy!- Kagome y Sango rieron ligeramente. Rin observaba sin entender realmente que pasaba.
-Mhm malditos humanos si ustedes no estuvieran; el Amo, Rin y yo estaríamos mucho mejor.- dijo Jaken sin consideración.
-¡Señor Jaken…!- Rin se sonrojó.- Ah, discúlpenlo por favor, él…- les sonrió con nerviosismo hasta que dio cuenta que Sesshoumaru la miraba con seriedad.- Yo…- y nuevamente era una imprudente, ella ni siquiera tenía derecho a hacer comentarios al respecto pero había vuelto a involucrarse en el asunto como si fuera alguien dentro de esa familia y…
-Bah, me vale lo que digas Jaken.- InuYasha comió con tranquilidad inexplicable.- Total, yo tengo más derecho a estar aquí que tú… inútil renacuajo.- el aludido protestó con furia.
-¡Apestoso hanyou…!- los dos herederos de InuYasha le miraron fríamente.
-¡TÚ…!- InuYasha iba a protestar cuando dos inocentes vengadores decidieron actuar.
-¡Mamá, el Señor Jaken me da miedo!- la pequeña Gigei se abrazo a Kagome. La mujer comprendió exactamente lo que su retoño estaba intentando hacer: usar la culpa.
Aki dejó de lado su comida.- No puedo comer más, me siento herido… yo no apesto.- sus dos cómplices de mirada azulada sonrieron con malicia, ese era trabajo para ellos, los más maravillosos exterminadores de monstruos que habían pisado la Tierra.
-Te entendemos Aki.- le apoyo Takeshi.- Si alguien dice cosas tan desagradables sobre ti…-
-Es normal que no quieras comer ¿Cómo hacerlo cuando te han ofendido de tan cruel forma?- los cuatro inocentes y puros niños dirigieron su mirada hasta la cabecera de la mesa, donde Lord Sesshoumaru intentaba disfrutar su cena, claro que con Rin y Jaken a su lado…
-¡Señor Jaken, discúlpese!- Rin le miró duramente.
…no era precisamente fácil…
-¡No lo haré!- peleó.- ¡Además no me puedes ordenar aún mocosa del demonio!- Gigei abandonó el lugar donde estaba y corrió hasta su hermano que la recibió con los brazos abiertos.
-¡Gigei se siente triste!- el hanyou correspondió su abrazo.
-No te preocupes, tú siempre serás mi hermana.- Rin les miró con dulzura extrema. Sólo ella, Jaken y Soten habían caído en tan estúpida trampa al ser engañados por la actuación de simples niños.
InuYasha les observaba arrogantemente; Sango simplemente trataba de no dar importancia al asunto pero claro, Miroku observaba maravillado la asombrosa actuación de sus dos preciosos primogénitos.
-"Son míos, no hay duda"- sonrió antes posar su mano sobre la cintura de Sango; esta se sonrojó al tiempo que dirigía su mano suavemente hasta la de Miroku para finalmente entrelazar sus dedos.
-Ustedes dos… ya dejen eso…- InuYasha observó a sus hijos bajar las orejas.- He dicho que…-
-¡Discúlpese!- Rin miraba detenidamente a Jaken.- ¡No merecen que los trate mal!-
-¡Cállate, yo los trato como quiera!- la señaló con un palillo.- ¡Mocosa del demonio!-
-¡No le diga así a la dama!- Takeshi le miró con rencor al igual que Natsumi.
-¡Rin no te dejes!- Aki asintió. Gigei sólo vio a su Príncipe tomar un poco más de aquella bebida que su madre decía que era sólo para adultos.
-Príncipe.- el Taiyoukai dirigió su mirada directamente a la niña.- ¿Eso sabe bien?-
-¡Gigei deja de decir tonterías!- Aki la miró confundido.
-Pero…-
-Aki no le grites a tu hermana.-
-¡Pero mamá!- la niña se liberó de su hermano y fue hasta donde su amado Príncipe.
-Yo creer que esto saber muy rico porque Príncipe no prestar atención a Rin y Jaken cuando pelear.- cada uno de los presentes ignoraban los comentarios de la niña (a excepción tal vez del mismo Sesshoumaru, el cual la tenía frente a él).- Bueno es que Príncipe molestarse cuando Rin no estar feliz.- Kagome, Sango y Soten dejaron de comer y beber para prestar más atención a lo dicho.- Príncipe ver a Rin de forma especial.- sin más, un silencio llenó el lugar.
-¿Es eso verdad…?- Kagome observó al Taiyoukai que miraba con la indiferencia de siempre. Sango y Soten se sonrojaron al ver la expresión de completa felicidad de la pequeña Gigei… ¿cómo podía sonreírle a un ser de expresiones tan frías y soberbias…?
Rin observaba a su Amo con profunda confusión, sus pupilas temblaban con suavidad ¿era verdad acaso que el Gran Lord Sesshoumaru la miraba de esa forma? Sabía que era tonto depositar sus esperanzas en una niña, pero pensar que así fuera era tan (pero tan) dulce sueño, que prefería no despertar a una triste realidad.
En cambio, Sesshoumaru pensaba la mejor forma de hacer pagar a esa entrometida niña por la humillación que había traído consigo tras tan patético, inmundo y desaprobatorio comentario.
Durante tres amaneceres la vida en el Palacio Imperial del Oeste pareció volver a una relativa normalidad. Algunos guardias se encargaban de vigilar específicamente a: el Joven Señor Aki, la Joven Señora Gigei y la Pequeña Señora Hikari, mientras otros más vigilaban a la Dama del Palacio; naturalmente que la orden había sido dada por el Lord del Oeste; todas las explicaciones de tan extraño comportamiento eran ocultas tras un duro y hermoso semblante, incluso par InuYasha era sospechoso el ver a sus hijos literalmente rodeados de seguridad.
-¡Apurar Natsumi!- aunque para los pequeños parecía no importar en lo más mínimo, pues ninguno de los guardias youkai que su Tío-Príncipe-Lord Sesshoumaru del Oeste les interrumpía o impedía hacer algo.
-¡Ya voy!- el pequeño observó a su madre impaciente.- Mamá ¿puedo irme ya?- Sango sonrió, dejando de lado su deseo por trenzar el cabello de su hijo; había sucumbido ante una ansiosa pero sincera mirada.
-Esta bien, vete ya.- el niño no espero más y corrió hacía donde Aki, Gigei, Natsumi y otros pequeños le esperaban.
-¡Como te tardas hermano!-
-¿Qué? Mamá ha sido quien ha tardado.- suspiró.- Takeshi… suéltate el cabello, si no lo tenemos igual van a distinguirnos…-
-No seas infantil Natsumi, ya hemos aprendido a distinguirlos.- afirmó el primogénito de InuYasha.
-¿…Infantil YO? Oye¡aquí tu eres el menor, respétame!- se miraron por algunos segundos.
-¡Apurar!- Gigei jaló las orejas de su hermano.
-¡Ay, ya entendí, suéltame!- el hanyou suspiró y sonrió. Habían esperado largas horas para continuar aquel nuevo juego que los gemelos habían traído del Este una vez que habían viajado junto con sus padres. En cierta forma deseaba viajar como ellos para conocer nuevas tierras y lugares desconocidos… de hecho, su poderoso y magnífico padre, InuYasha, solía llevarlos a ellos también a diversos viajes… claro que… bueno, mientras Miroku y Sango iban a cazar youkais molestos y a dormir en casas llenas de lujos… ellos iban a lugares realmente escalofriantes con youkais realmente aterradores y a dormir a la intemperie… ¡que injusticia!
Agradecía tener un tío con un Palacio Imperial, al menos ahora podría decir a los youkais e incluso humanos que solían ofenderlos, que él y sus hermanas eran sobrinos del Gran Lord de las Tierras del Oeste… ¡ya quería volver a la aldea a burlarse un poco!
-¡Aki, despertar!- Gigei le pisó.
-¡Eres una…!- bien, tal vez no estaría de más decir que sólo él era sobrino del Lord del Oeste…
Gigei corrió hacía Takeshi (él cual estaba en medio de un circulo que todos los niños formaban); con una suave sonrisa el pequeño se arrodilló y esperó a que la niña vendara sus ojos con un pañuelo. Instantes después, los niños comenzaron a tomarse de las manos y girar en torno a Takeshi, cantando:
Kagome, kagome, kago no naka no tori wa. Tsuru to kame ga subetta... Ushiro no shoumen dare? (3)
(Kagome, kagome, pájaro enjaulado. La grulla y la tortuga resbalaron… ¿Quién está detrás de ti?)
-…Aki.- afirmó Takeshi.
-¡Fallaste!- rieron todos los niños.
-¡Nooo!-
Sango conversaba tranquilamente con Kagome. Interiormente la exterminadora daba ánimos a su pequeño para que dejase el puesto de oni, tal como decía aquel juego llamado "kagome, kagome".
-¿Y que has decidido?-
-Aún no estoy segura, InuYasha dice que deberíamos salir del Palacio para averiguar que está pasando… pero me preocupa.- suspiró, para después sonreírle a la pequeña Hikari, la cual traía en brazos.- Kouga se fue desde que Sesshoumaru volvió; InuYasha no sabe que le pedí a él que investigara sobre los hanyous de los alrededores.-
-Cuando lo sepa se pondrá a gritar: "¡Kagome yo jamás dije que necesitábamos ayuda!" o "¡No con ese lobo rabioso!".- Sango y Kagome rieron.- Aún así, espero que Kouga pueda ayudarnos; vivir aquí es extraño… sobretodo para mí y mis hijos, después de todo, ellos entrenan para ser Exterminadores.- observo algunos youkais.- Me siento un poco mal; muchos de los que viven aquí jamás nos han mostrado antipatía.-
-Tú siempre has peleado con youkais que atacaban aldeas Sango, no tienes porque sentirte culpable.- la exterminadora sonrió.
-Lo sé pero… es extraño ver como en este lugar pueden convivir con nosotros como si no fuésemos desconocidos para ellos. Durante tantos años los humanos y los youkais no han podido vivir en paz precisamente porque ellos nos consideran menos y actúan de forma arrogante y ahora…-
-Es igual Sango, la única diferencia es que aquí siempre han tenido aprecio por los humanos; Shiso me dijo que desde el Gobierno del Padre de InuYasha esto ha sido así… imagino que para ellos no es gran novedad tenernos aquí (Sesshoumaru parece ser un caso especial)… Claro que fuera de este lugar, no somos tan bien recibidos.- jugaba con su pequeña.- Además, nosotros como humanos también hemos sido algo egoístas e intolerantes.- vio la curiosa mirada de Sango.- Por ejemplo…- continuó jugando con la pequeña Hikari.- Cuando dicen que no toquemos o pisemos sus tierras, muchos aldeanos se molestan y van a esos lugares para eliminar a esos youkais… claro que muchas veces ellos son los eliminados.-
-Pero también hay youkais que atacan sin razón, simplemente por placer.- Escucharon a los niños gritar con euforia; en esos momentos un pequeño del Palacio era quien estaba en el circulo.
-…Eso es verdad.-
Dentro del Palacio, cierto youkai se mostraba irritado ante el griterío que se llevaba acabo en los jardines de SU (antes) tranquilo Palacio Imperial.
-¿Qué ocurre esta vez?- se incorporó molesto.
-Parece ser que los mocosos gritan Amo Bonito.- el renacuajo recibió una fría mirada ¡era obvio que él ya sabía que los niños estaban haciendo escándalo!
-Están jugando.- Rin sonrió al tiempo que dejaba de tocar el Shamisen.
-…Hmn.- miró por la ventana olvidándose unos instantes del trabajo que en esos momentos le obligaba a permanecer en su (ahora) escandaloso Palacio.
-Mande a cortarles la lengua Amo Bonito.- Jaken rió orgulloso, al menos hasta que Rin le golpeo suavemente con el uñero del Shamisen.- ¡Óyeme tú…!-
-¿Jaken?- la oscura voz del Amo Sesshoumaru le hizo reconsiderar sus palabras.
-Rin… ¿no piensas salir tú?- preguntó forzadamente el renacuajo.
-No, prefiero quedarme aquí y tocar para el Amo.- sonrió con dulzura; Oh si, la exquisita victoria sobre Jaken.
-¡Hpff!- Jaken le miró fastidiado.- Amo Bonito ¿cree usted que deberíamos ir al Este para solicitar apoyo a Lord Fuuno? En caso de una guerra con…-
-Jaken…- volvió su mirada a los niños, ahora era Aki quien estaba en el centro.-…con tu ayuda me basta.- el renacuajo sintió lágrimas en sus ojos formarse. Rin rió lo más suavemente posible.- ¿Qué es aquello que te ha divertido Rin?- la chica se sonrojó al tiempo que se tapaba la boca.
-L-lo siento.- miró a Jaken y se mordió los labios.- Sólo he visto como pueden afectar las palabras de alguien para aquellos que le son fieles.- el Taiyoukai reconsideró la idea de seguir humillando a Jaken diciéndole que su ayuda le era suficiente… era como decir que no quería más estorbos después de todo.
Volvió su rostro a la puerta, había percibido un olor conocido.
-Oye, voy a entrar.- que vulgo comportamiento, comenzaba a acostumbrarse.- Hola Rin.- la chica saludo.- Ah… también está el renacuajo.- el ofendido se incorporó.
-¡Escúchame tú, pulgoso y apestoso hanyou de…!- InuYasha le ignoró por completo. Usando su verde cuerpo como tapete, llegó hasta Sesshoumaru.- Agh…- Rin le susurró algo como: "Se lo merece por irrespetuoso".
-Vengo a hablar contigo sobre algo que me ha dado vueltas en la cabeza desde hace algunos días.-
-…- Sesshoumaru le observó en silencio por unos segundos.- ¿Y?-
-¿Cómo que "Y"? Pues por eso vine… y mira que tomar la decisión de hablar contigo no es tan fácil, eres de lo más insoportable.- al escuchar hablar a InuYasha de forma tan ofensiva de su Amo Bonito, Jaken se incorporó.
-¡Me vas a escuchar tú estúpido…!- Rin le cubrió la boca y sonrió con nerviosismo a ambos hermanos.
-Entonces, nosotros nos retiramos.- salió con prisa, llevándose a Jaken en los brazos y abandonando el Shamisen. Por unos segundos, InuYasha y seguramente Sesshoumaru escucharon la discusión tras la puerta sobre "Quien tiene derecho a callar a quien".
-…Es típico de ella, supongo que así decidiste que se criara.- observó al Taiyoukai sentarse frente algunos pergaminos; Iba a protestar cuando vio que Sesshoumaru enrollaba lo mismos y los dejaba a un lado.
-Habla entonces, no tengo tanto tiempo como tú para perderlo.-
-¡Feh!- refunfuñó.- Aburrido.- se sentó del otro lado de la mesa.- Esta mañana Gigei nos contó a Kagome y a mí sobre cierto sueño que tuvo…-
-¿Qué interés puedo tener yo en saber sobre los sueños de tu hija?- le interrumpió con su acostumbrada arrogancia.
-¿Quieres callarte y escuchar? Gigei suele tener sueños del futuro, en muchas ocasiones son ciertos.- observó la soberbia mirada del Lord. Suspiró.- Mira, no vine porque a ti te importe, vine porque a mi me importa pero yo no conozco a muchos que seguramente tú conoces.-
-¿…Dices que ella ha visto en sus sueños alguien que tal vez yo conozca y que quieres que yo te ayude diciéndote a quien corresponde la descripción que me des?- el hanyou apretó los dientes.
-¡No es ayuda! Que quede eso bien claro.- cerró los ojos molesto.- Es, es…-
-Ayuda.-
-¡…Eres un… grrr…!- recordó el rostro preocupado de su hija.- ¡Por eso no me gusta tener hijas!- suspiró.- Siempre termina convenciéndome.- se regañó.
-Que falta de autoridad.- se burló Sesshoumaru.
-¡CÁLLATE, cuando tengas hijas verás que no les puedes negar nada; te ven como si fueras su única esperanza!-
-Yo, el Gran Sesshoumaru no sería manipulado por mi propia descendencia.- el hanyou se bufó.
-Aja, yo solía decir lo mismo.- bajó las orejas.- Parece maldición; tus hijas te miran y tú como padre no les puedes negar nada, en cambio si son tus hijos no hay problema. Las madres son las que tienen debilidad por los hijos… es bastante molesto.- Sesshoumaru le escuchaba sin el más mínimo interés.- Te lo digo, es una maldición.-
-Dime ya la descripción de aquel con el que ha soñado tu hija. Te dije antes que no tenía tiempo para perderlo.-
-…Una mujer hermosa (según Gigei), de ojos claros…- el Taiyoukai se mantenía indiferente.- Me dijo que sus cabellos eran rojos, por eso supongo que es una youkai; los humanos no tienen cabellos ni ojos de esos colores (4).-
-…- le observó con atención.- ¿Una youkai pelirroja?- su hermano menor asintió.- Existe una mujer con esas características aunque su origen es hibrido.-
-¿Hibrido?- sus ojos se abrieron con sorpresa.- Pero ella no mencionó nada acerca de orejas o…-
-No todos los híbridos tienen tus características.- InuYasha le miró molesto, lo había ofendido una vez más.- Los youkais puros también pueden presentar características similares a las que tú posees. Para distinguir un hibrido sólo existe la posibilidad de percibir su aroma.-
-De modo que nosotros "olemos" de forma diferente ¿no?- en su voz había un deje de molestia.
-Justamente.- ignoró el comportamiento de InuYasha.- Tú olor delata tu origen hibrido.- le observó irritarse más.- Desprendes un aroma de humano y youkai; después de todo tu origen proviene de ellos.- súbitamente el hanyou se calmó, de alguna u otra forma, sentía que las palabras de Sesshoumaru no guardaban la intención de ofenderle.
-…Ya veo.- observó el Shamisen de Rin. Seguramente el tener como protegida a una humana había cambiado en cierta forma la opinión de Sesshoumaru con respecto a él.- Entonces es una hanyou ¿conoces su nombre?-
-…Nyohiko, es sirviente en el Norte.- no había necesidad de decirle más; ni de Minami, ni de la hanyou.
-Gigei me dijo que acompañaba a esa Inu Youkai, Minami me parece.- el Taiyoukai le observó detenidamente.- Observó que Minami estaba muerta.-
-…Sería extraño considerando que la población del Norte no es especialmente fuerte.- el hanyou negó.
-No entiendes; Nyoh… esa hanyou, ella era quien la asesinaba.- ¿asesinarla? De ser así habría problemas, las luchas por el poder siempre eran desastrosas para cualquiera de los cuatro Reinos; más en el caso de Minami la cual no tenía herederos, al menos no estaba en su conocimiento dicha información.- ¿…Qué piensas?-
-De ser un hecho lo que dices, seguramente habrá algunas revueltas en las Tierras del Norte.- InuYasha no mencionó nada más, esperando cualquier otra palabra de su arrogante hermano mayor.- ¿Ya terminaste? Tengo trabajo.-
-¡…Feh, no es de extrañarse!- recargó sus brazos en la mesa.- ¿No te sientes raro al hablar conmigo?-
-…No realmente.- ¿es que acaso el maldito de Sesshoumaru no podía darle una respuesta de más de dos palabras?
-Cuando me fui de este lugar había decido no volver…- cerró sus ojos un momento; tan sólo un amargo recuerdo.
Flash Back
Por los amplios bosques de las Tierras del Oeste caminaba un joven de cabellos plateados; corría a gran velocidad, pudiendo escuchar las diversas hojas y ramas secas que en esos momentos eran trituradas con cada paso que daba.
-¡Vuelve aquí infeliz!- saltó con agilidad a las altas ramas de un árbol, revisando los alrededores donde seguramente su presa estaba escondida.- ¡Ahí estás!- se arrojó con fuerza a unos troncos secos.- ¡Garras de fuego!- con brutal fuerza los troncos fueron despedazados y junto con ellos, un pequeño youkai que llevaba entre sus manos una pequeña concha de mar.- ¡Feh, ladrón.- quitó de la inerte mano aquel delicado objeto, uno de sus únicos recuerdos de su ya fallecida madre.
Por largos días había estado viviendo en ese lugar, lo había encontrado especialmente tranquilo en comparación a las aldeas donde había habitado junto con Izayoi, la humana que había "osado" enamorarse de un Youkai; solían acusarla de traidora para con los humanos y a él… a él solían arrojarle piedras, pero ya no le importaba, su cuerpo era lo suficientemente resistente como para sentir dolor por cosas tan insignificantes.
En esos momentos contaba con catorce años, había pasado ya un largo tiempo desde que había visto a su hermano mayor, Sesshoumaru del Oeste, o al menos él había dicho llamarse así. Era sorprendente que aún ahora pudiera vivir en ese lugar. En realidad se preguntaba porque su madre se había negado a vivir en el Oeste, donde tendría seguramente algún lugar donde habitar, después de todo, había sido esposa de ese youkai que (según Sesshoumaru) había sido conocido como Inu No Taisho.
Caminó por algunas horas hasta llegar a un fresco lago, donde había decidido habitar por largo tiempo pues en ese lugar tenía comida y agua suficiente, además los humanos no solían ir a ese lugar por temor a los youkais que habitaban el lugar ¡Ja, si supieran los humanos que los youkais del lugar eran en su mayoría unos completos debiluchos!
-Después buscaré que co…- su atención se centró en la figura que contemplaba en esos momentos la cristalina agua.- …mer.- caminó hacía el ser de elegantes ropas de seda pura.- ¿Qué…?- ¿Por qué estaba allí? Es más ¿desde cuando sabía que él estaba viviendo en ese bosque?
-Parece que cazar youkais te ha resultado entretenido últimamente.- dijo con suavidad.
-¿Ah? Eso no es cierto, ellos han venido a molestar.- se defendió.
-…No tiene mucha importancia en realidad.- se volvió para verle.- En cierta forma puedes actuar de manera tan irresponsable; tu juventud y tu posición te lo permiten… por ahora.- le miró con indiferencia.
-Espera un momento, yo no he querido matar a nadie, ni lo he hecho por irresponsable ¿está claro? Lo he hecho porque ellos vienen y me molestan o me roban.- interesante ¿desde cuando su joven hermano eran tan arrogante?
-…- observó sus ropas, la misma tela que había visto hace ya un año; la misma que su Honorable Padre le había entregado a esa humana para protegerse de las llamas durante el incendio en el Palacio de Setsuna No Takemaru.- Un asunto importante me ha traído hasta aquí.- comenzó a caminar hasta la sombra de un árbol. InuYasha le siguió, de una u otra forma admirada a su hermano, parecía tan poderoso y honorable… si supiera que diablos significaba honorable.
-¿De que se trata?- se sentó en el pasto, entre algunas anaranjadas hojas; esa estación del año le gustaba, el otoño (5) era tan pacífico y fresco.
-He venido a preguntarte si quieres vivir en el Palacio Imperial del Oeste.- InuYasha le miró atónito.
-¿Bromeas?- el Taiyoukai le miró seriamente.- Cierto, cierto, prácticamente no sonríes.- sus labios se curvearon.- ¿Pero YO en TU Palacio?- bajó las orejas.- Me sentiré extraño… ¿Qué tantos youkais hay?-
-Demasiados.- InuYasha negó.
-No quiero, estarán molestando y después terminaré peleando…-
-Recuérdales de quién eres descendiente.- InuYasha dudó.
-¿Ahí estás viviendo?-
-…Por supuesto.-
-¿Si sales me llevas a donde vayas?-
-…Eso depende.-
-¿Y si molestan?- Sesshoumaru le recriminó con la mirada.
-Tú eres hijo del Gran Inu No Taisho del Oeste y hermano del Gran Sesshoumaru, Lord del Oeste; sino eres capaz de defenderte por ti mismo, es seguro que serás destruido.- InuYasha le miró por algunos segundos sin mencionar palabra alguna.- Me voy.- declaró finalmente Sesshoumaru.
-¿Partimos ya?- se incorporó. Jamás recibió respuesta de su hermano mayor, aún así, comenzó a seguirlo hasta una cascada.- ¿Es por aquí?-
-No, el Palacio imperial esta a dos días de aquí.-
-¿Y has venido caminando todo eso?- Irreal¡no se lo creía!
-…No exactamente.- siguió caminando hasta dejar la tierra bajo sus pies; InuYasha se sorprendió mucho al ver que su hermano podía levitar.- ¡A y Un, andando!- InuYasha corrió hasta la orilla del lugar, asomándose para ver a quienes llamaba Sesshoumaru. Cual fue su sorpresa al ver un dragón de dos cabezas, al cual montó para cruzar las Tierras del Oeste junto a su hermano, quien parecía volar sobre un delicado y brillante polvo estelar.
Cuando llegó al Palacio Imperial del Oeste jamás imaginó ver tan magnífica construcción, era aún más maravilloso que algunos Palacios humanos; sus amplios jardines y estanques parecían invitarle a disfrutar de una tranquilidad que hacía mucho no sentía.
Era extraño ver tantos youkais a su alrededor y verles bajar la cabeza ¿sería por Sesshoumaru? Si, seguramente era por él, pero no dejaría que trataran de humillarle, definitivamente no.
Una vez que conoció su habitación se sorprendió ante tan fina estancia, pinturas, biombos y porcelanas.
-Cuando estés listo te llevarán al Salón Principal.- dijo su hermano antes de dejarle en esas habitaciones.
-Pero… hermano…- ¿y ahora?
-Príncipe InuYasha.- se volvió con la guardia en alto.- ¿Maestro?- tres youkais le sonrieron.- Nosotras estaremos a su servicio.- Se arrodillaron y mostraron sus respetos, provocando que el hanyou se sonrojara ¡nunca lo habían reverenciado de tal forma!- Nos sentimos honradas de servirle.- ¡En ese Palacio estaban locos!
Después de asearse en calidas aguas y de que cepillaran su cabello para finalmente sujetarlo en una coleta, fue envuelto en una suave tela. Con delicadeza le guiaron hasta otra habitación, en la cual pudo apreciar varias cajas de madera, las cuales desprendían un sutil aroma.
-¿Qué color preferiría Príncipe?-
-¿Color?- no entendía¿a qué se referían?
-Para su hakama y para su haoiri.- le sonrió una de ellas.
-¿Tal vez el Príncipe prefiera escogerla él mismo?- las mujeres sacaron de las cajas varios trajes hermosos.
-¿Y ESO?- observo uno de purpúreo color; en parte delantera del haoiri podía observar el bordado de un pino en color dorado.
-Ah, este haoiri fue de Lord Sesshoumaru (6).- una de las doncellas le enseñó otro de color azulado.
-Este fue de Lord Inu No Taisho.-
-¿Y-yo puedo vestirlos?- las mujeres le sonrieron. InuYasha eligió el haoiri que había sido posesión de Sesshoumaru años atrás. Se observó en un espejo y parpadeó durante largos minutos; era tan diferente a como se recordaba, eso sin olvidar que su cabello estaba ahora recogido. Parecía que de él sólo quedaban sus afelpadas orejas caninas.
Poco después le guiaron a ese dichoso salón donde se suponía le esperaría su hermano. Grande había sido su sorpresa al encontrarlo leyendo extraños pergaminos.
-H-hermano.-
"¡Onii-chan!"
-Me sorprende que aún exista ese haoiri.- dijo después de mirarle. Volvió a su lectura.
-¿Te… molesta que lo use?- se acercó.
-En lo absoluto.- escuchó a InuYasha sentarse.
-Tienes un ENORME Palacio.- Sesshoumaru sonrió ligeramente, lamentablemente InuYasha jamás vio aquella expresión.- ¿Y aquí vives tú solo, no tienes familia?-
-Hay muchos youkai en Palacio pero si únicamente te refieres a nuestra sangre…- y "nuestra" sonaba realmente hechizante para InuYasha, realmente jamás pensó que tendría un hermano.-…Únicamente tú y yo seguimos con vida.-
-Oh.- observó el lugar con interés, era realmente sorprendente.
-Si lo deseas puedes ir a conocer el Palacio o sus habitaciones, sólo algunas están prohibidas y los propios guardias te lo informarán.-
-¿No vienes?- el Taiyoukai tomó un pincel y con rapidez escribió extraños caracteres sobre el papel.
-…Recientemente llegó esto.- tomó otro pergamino.- Mañana debe estar terminado.- se incorporó.- Me es imposible acompañarte en estos momentos.- InuYasha asintió.
-¿Y… puedo quedarme?- por un momento sintió un escalofrío recorrerle al ver la mirada de Sesshoumaru.
-Haz lo que gustes.- le entregó un escrito.- He ahí algunas batallas donde nuestro Señor Padre estuvo.- InuYasha lo tomó con una gran sonrisa.- El lenguaje es muy similar al de los humanos.- InuYasha asintió; era una suerte que su madre le hubiese ensañado a leer y escribir. Durante un largo tiempo leyó todo cuanto pudo entender acerca de su padre; algunos símbolos le eran completamente desconocidos, pensó en preguntarle a Sesshoumaru pero este se mostraba tan concentrado en su labor que prefirió no interrumpirle.
Cuando finalmente terminó con aquellos que hablan acerca de su padre preguntó a Sesshoumaru si habría algunos donde se hablara sobre él.
-…Existen, pero la mayoría está escrito en lenguaje youkai.- Le entregó al hanyou un pergamino de apariencia más reciente. InuYasha intentó leerlo pero algunas palabras eran para él simplemente inexistentes.
-…Hmn…- dudó.- ¿Qué significa esto?- le mostró un carácter.
-"Montaña".- su hermano menor asintió. Al ver las confundidas expresiones de InuYasha, Sesshoumaru supo que sería una larga sesión de preguntas…
Meses después InuYasha era capaz de entender una razonable cantidad de palabras, considerando claro, el hecho de que jamás había visto ese lenguaje antes.
-Grrr…- las suaves orejas del hanyou se movieron al escuchar el gruñido de Sesshoumaru.
-¿Ocurre algo?- observó a su hermano incorporarse y abrir la puerta con elegancia e ira.
-¡Preparen a A y Un para salir!- dos guardias le miraron por un instantes.- ¡Ya!- uno de ellos corrió para cumplir la orden del Príncipe.
-¿Hermano?- el hanyou se acercó a él.- ¿Qué pasa?-
-InuYasha permanecerás aquí a menos que envíe alguien por ti.-
-¿De que hablas?- sonrió confundido.
-¿Has entendido? No saldrás del Palacio…-
-…A menos que envíes alguien por mí, entiendo pero¿a qué se debe?- observó que los dorados ojos de su hermano resplandecían ligeramente en escarlata.
-Uno de los mejores Inu Youkai del Palacio, el antiguo guardián de la Frontera Norte me ha informado que requiere mi presencia en el Noroeste, al parecer no ha podido controlar la batalla que ahí se lleva a cabo desde hace algunos meses.-
-¿Estamos en guerra?- ¡él jamás había sido informado de eso!
-Intentaron invadirnos, imbéciles.- entonces su brazo fue detenido por las manos de InuYasha.- ¿Qué quieres?-
-¡No vayas!-
-Estás diciendo cosas sin sentido; mi deber como hombre, guerrero y Lord es ir.- se soltó.
-¡Pero pueden herirte!- se interpuso en el camino del Lord.- ¡No quiero que te lastimen!-
-Muévete.-
-¡No!- sintió la fría mirada de su hermano, una mirada diferente a muchas otras; estaba seguro, había enfurecido a Sesshoumaru del Oeste.
-No soy una criatura débil como para salir herido de algo semejante…- le miró fríamente.-…A diferencia de ti, yo no tengo sangre humana en mis venas, jamás tendré las mismas debilidades que tú.- tal vez sin desearlo, el Gran Lord del Oeste hirió profundamente los sentimientos de su joven hermano.
-¡Eso no importa, mi madre fue maravillosa!- Sesshoumaru resopló ante el tan "estúpido" y "patético" respeto que el hanyou le demostraba a una repugnante humana.
-Sandeces. Es verdad que eres mi hermano pero…- InuYasha apretó los dientes.- Eres poseedor de la asquerosa sangre de esa mujer, que es repugnante entre todas las mortales…-
-¡Mientes!- con toda la fuerza que su cuerpo resguardaba InuYasha dirigió su puño hacía el abdomen del Taiyoukai, golpeándole directamente. Retrocedió después de aquello; miró su puño, el cual temblaba ligeramente ¿cómo había…?
¿…Cómo había sido capaz de golpear a su hermano mayor?
¿…Cómo había sido capaz de golpear al hombre que más admiraba…?
¿…Cómo…?
-¡Estúpido!- un seco golpe llegó hasta su rostro arrojándole a varios metros de la puerta. Tan sólo un guardia lo vio y salió del lugar con rapidez.
Seguramente… Sesshoumaru del Oeste, su honorable y admirable hermano… no era más que otro youkai, cuyos deseos de poder le hacían herir a los demás…
…No había nada que respetar, mucho menos que admirar.
…Sólo frialdad e indiferencia…
Tan sólo eso.
El Gran Sesshoumaru del Oeste camino pacientemente hacía el más joven Príncipe.-…Tu madre fue solamente una criatura débil y miserable cuyo único logró fue el darte a luz…-
-¡Maldito infeliz¿Cómo te atreves!- el Taiyoukai se deslizó con suavidad por la habitación, ignorándole.- ¡No eres un Honorable Lord, mucho menos eres Grande!- se incorporó lleno de ira.- ¡No eres absolutamente nada de lo que dices ser o mejor dicho, de lo que quieres creer que eres!- su puño temblaba estrepitosamente, tanta era su ira.- ¡Eres un arrogante y soberbio hombre; crees que todos deben servirte sólo por el privilegio de ser el primogénito de nuestro Padre!- Lord Sesshoumaru se detuvo.
-¿Cómo dices?- se volvió a verle.- ¿"Privilegio"?- Sus deseos, sus anhelos… e incluso su libertad había tenido que encerrarla en lo profundo de su alma, sólo para servir a las Tierras del Oeste como un Gran Lord… uno mejor que su Señor Padre, y ahora ¿un estúpido e ignorante mocoso le decía "arrogante y soberbio" a él, que se había olvidado de si mismo?
Eso jamás…
…Maldito egoísta…
-¡Sal de mis Tierras!- exclamó al mismo tiempo que sus pupilas antes doradas se cubrían por sangre.
-¡Claro que lo haré; después de todo siempre he estado solo!- escupió el piso del Palacio Imperial del Oeste y después limpió con el dorso de su mano la sangre proveniente de su boca, producto de aquel puñetazo.- ¡Falso Lord!-
Orgullo
Poco después se vio salir al Príncipe InuYasha de las habitaciones, algunos guardias tomaron el valor para ir en busca del Taiyoukai, el cual permanecía en la estancia.-…Grrr…-
-A-alteza…-
-…Imbécil…- aún inconciente de ello, Sesshoumaru seguía gruñendo.- ¡Andando!- se volvió a ver a los guardias, los cuales se congelaron ante la escarlata mirada.- ¡Al Noroeste!-
…Gran Lord…
…Esclavo del Honor, del Orgullo y de la Gloria…
Fin del Flash Back
InuYasha suspiró cansado, recordaba esa pelea finalmente; tantos años y realmente había olvidado haber vivido ahí largo tiempo, mucho menos haber conversado con el arrogante de Sesshoumaru… ¿para él habría significado lo mismo?
Le habría… ehm… ¿como decirlo? Mhm…
¿…Le habría "herido", el separarse de esa forma?
-…No puedo creer que Kagome haya hecho tantas estupideces trayéndome aquí.- ¿Cómo saber si le habría importado siquiera? Después de todo era un arrogante y molesto Taiyoukai que se creía poseedor del Poder Absoluto.
-…Tú eres quien ha tenido mayor contacto con los humanos, si tú no eres capaz de entender a tu propia mujer humana es inadmisible que yo lo haga, me son completamente inmundos.- InuYasha sonrió, sí, seguro que ese imbécil de Sesshoumaru no le había importado para nada aquella pelea… el inicio de tantas peleas, y la única donde no había sido derramada (demasiada) sangre.
-Pero tienes a tu mujer humana a tu lado ¿no?- Sesshoumaru entrecerró los ojos.
-Ella es mi protegida, además no ha crecido entre repugnantes humanos; su cultura, su educación y sus vestimentas son youkai, incluso su aroma es diferente al de los humanos que te acompañan.-
-…Bah, te gusta llevar la contraria.- no lo creía, hablando ellos dos de humanos; la vida daba tantas vueltas.
-…Imbécil.-
-Feh, arrogante.- después no hubo más palabras, tan sólo un insípido silencio…
La cena se llevó a cabo sin ningún cambio, todos parecían tranquilos y serenos… tal vez demasiado ¿Desde cuando InuYasha era un educado hanyou que degustaba su alimentos paciente y silenciosamente?
¿Desde cuando Sesshoumaru intercambiaba algunas palabras con Rin, Jaken e incluso sus dos sobrinos… es decir, desde cuando conversaba en vez de contestar exclusivamente?
Vaya día.
-Oye.- el joven Príncipe InuYasha había seguido a Sesshoumaru desde hacía algunos minutos.
-¿Hmn?-
-Eres un idiota ¿sabes?-
-Y tú eres un patético iletrado; naciste ignorante, creciste ignorante y te vas a morir ignorante.-
-Tal vez.-
-…Imbécil.- ¿y que diablos le pasaba a InuYasha, desde cuando razonaba?- ¿Qué quieres?-
-…No te importa.- se metió por uno de los pasillos, dejando a Lord Sesshoumaru caminar solo por uno de los grandes corredores.
Una oscura noche cubrió las Tierras del Oeste, el sonido de las hojas de los árboles desafiaba la tranquilidad de la noche, susurros mágicos, conjuros pronunciados por una melodiosa voz.
Un súbito y estrepitoso estruendo destruyó el pacífico descansar de los ocupantes del Palacio; con rapidez los guardias comenzaron a informar sobre lo que parecía ser un ataque, pronto varios soldados protegían los jardines y las entradas al Palacio.
-Rin.- la chica se volvió con rapidez. Aquel escándalo la había despertado y aún cuando su mente se negara a sentir miedo, su corazón había sido débil.
-Amo Sesshoumaru ¿qué…?-
-Sabes perfectamente que no debes ver por las ventanas lo que ocurre, no sabes si habrá arqueros fuera.-
-P-pero…- el Taiyoukai bajo discretamente su vista y observó que las manos de su protegida sostenían con fuerza a Bakkyo, el Espíritu del Oeste.
-Estamos bajo ataque.- dijo con tranquilidad.- Sigue a Hisui, espera fuera.- tras esas palabras, el Taiyoukai se dirigió a la salida de las habitaciones de dormir de su protegida.
-¡Espere!- sujeto su haori con fuerza. El Lord se había dado cuenta del ataque desde antes, de eso no cabía duda; por eso vestía su armadura.- A-amo Sesshoumaru…- ¿Por qué no podía soltarlo?
¿Por qué…?
-Dime.-
¿…Por qué sentía esa angustia en su pecho, esa extraña soledad, ese vacío?
-Yo…-
¿Acaso…?
-Habla ya, Rin.-
"Él regresaba, porque tenía alguien a quien proteger… pero no siempre volverá…
Tal vez no vuelva… Es su destino"
-¡…No vaya!- no supo en que momento dejo caer a Bakkyo.-…Pueden herirlo y yo… yo no quiero que lo lastimen…-
"…Tu madre fue solamente una criatura débil y miserable cuyo único logró fue el darte a luz…"
-Sandeces.- ¿Por qué justo ahora recordaba al inepto de InuYasha?- Suéltame Rin.-
-…No.- dijo casi en un susurro.
-Suéltame, no lo repetiré.- dijo con cierta molestia, incluso rudeza.
-…- sus dedos temblaban al igual que su barbilla; ese terror no la abandonaba, aún cuando ella luchaba con todas sus fuerzas, tanto, tanto miedo.- No… no… ¡no!- con desconocido coraje se sujetó con fuerza al brazo de su Amo, negándose a dejarlo partir.- No quiero… no…-
-Estás contradiciéndome.- dijo con fría voz, aunque su rostro reflejaba cierta sorpresa.
-¡Lo sé!- tan sólo un instante y fue suficiente para la chica, la cual aprovecho para abrazarle completamente.- P-pero… siento como si… ¡como si fuera a dejar a Rin sola y entonces…!- le miró con desesperación.- …Y entonces Rin ya no tendría para quien vivir…- el sereno rostro de su Amo le hizo darse cuenta de la estupidez que hacía, y no sólo eso, se estaba tomando demasiadas confianzas y aún así, su Amo Sesshoumaru había liberado su único brazo con extraña sutileza.
-…Estás diciendo necedades.- pasó sus dedos con suavidad a través de sus negros cabellos.- Un mal sueño quizás.- descansó sus dedos sobre el blanco cuello de la chica.- Vuelve a dormir.- los hermosos y humanos ojos de la chica se abrieron con desconcierto; claramente había sentido una de las garras del Lord incrustarse en su nuca.
-Amo…- una delicada lágrima bajo hasta su barbilla una vez que sus ojos se cerraron.
-...- ya sabía que la humana no estaría en ese estado por mucho, pero eso no importaba, estaba seguro que sería suficiente como para acabar con el invasor.- Descansa.- informó a Hisui para que ella se encargara de todo y posteriormente se dirigió hacía uno de los jardines principales. Acabaría con aquel que había perturbado la calma de su Palacio.
Se detuvo al percibir el aroma de InuYasha.
-¿Qué demonios pasa!-
-¿No es obvio? Atacan el Palacio.- contestó el Lord.
-¿Pero quien!- preguntó Kagome, la cual venía acompañada de Sango y Soten. Aún así, el Taiyoukai la ignoró.
-¡Más vale que no estorben!- exigió InuYasha. Kagome le miró molesta.- Bueno, Sango y Soten son poderosas pero…-
-¡Abajo!- ja, y eso que sólo se estaba preocupando por ella; ¡Kagome era tan desconsiderada!
En ese momento salieron del Palacio siguiendo a Sesshoumaru, podían escucharse los gritos de furiosos soldados y también el retumbar de sus armas, pero ¿y el enemigo? Era extraño, no percibía la presencia de soldados enemigos… ¿Qué estaba sucediendo?
Con tranquilidad el Taiyoukai abrió la puerta que daba hacía el jardín Norte y, fue con la misma tranquilidad con la que desenvainó la Toukijin y partió en dos a un pequeño ser alado; parecía un niño.
-¿QUÉ DEMONIOS ES ESO?- InuYasha hizo lo propio con Tetsusaiga y comenzó a partir a cada uno de los seres que se acercaban a él o a Kagome, sabía que ella estaría indefensa mientras lanzara flechas sagradas y por eso… por eso no había querido que fuera con él ¡pero esa necia mujer…!
-¡Son Kotengu, InuYasha!- Sango destruía a los pequeños con gran agilidad.
-¿Son QUÉ?- el hanyou seguía en su pelea. Sesshoumaru atacaba con extraña tranquilidad a los pequeños.
-¡Espíritus, tonto!- Soten eliminaba con mortales descargas a los invasores.- ¡Son pequeños espíritus de montaña!-
-¡Tenme algo de respeto Soten!- el hanyou se volvió con rapidez al escuchar gritar a Kagome ¡…había estado cerca!- ¡Maldición Kagome, dejas que se te acerquen mucho!-
-¡Pues perdóname!-
-¡NO TE PERDONO NADA!-
-¡…HIRAIKOTSU!- con letal fuerza el poderoso boomerang de Sango pasó por sobre la cabeza de ambos esposos.- ¡Dejen de pelear!- un Kotengo golpeó a Sango por la espalda evitando así que ella recupera su Hiraikotsu.- ¡Tú…!- desenvainó su katana y le atacó decidida…
"…Todos tenemos algo que proteger…"
-¡SANGO CUIDADO!- La exterminadora volvió el rostro al escuchar la advertencia de Kagome, fue entonces cuando un dorado resplandor atravesó a otro kotengu.
-¡Sango!- el monje corrió hacía ella.- No te arriesgues así, sabes que los Kotengu desprecian a los exterminadores.-
-Miroku…- le miró con dulzura, entonces recordó.- ¿Y Natsumi y Takeshi?- el moje sonrió.
-Nos encontraron Jaken y Hisui, Rin también estaba con ellos.- Lord Sesshoumaru exterminaba con rapidez a las criaturas, incluso su veneno era utilizado.- Ellos estarán bien.- Miroku dio una rápida mirada a Sesshoumaru. Sango dudó un momento.- Te lo aseguro, no hay lugar más seguro que con ellos.- el monje tomó su báculo (el cual estaba incrustado en el piso) y atacó a otro Kotengu.- ¡Parecen plaga!-
Era verdad, si Rin estaba ahí… y conociendo a Sesshoumaru… Sango recupero su serenidad.- ¡Es cierto!- corrió por el Hiraikotsu.
-¡CUIDADO!- se escuchó la varonil voz de un youkai.- ¡Señor Miroku!- Sango, Kagome e InuYasha voltearon a ver al monje el cual miraba hacía todos lados.- ¡ARRIBA!- el humano sólo alcanzó a alzar la vista y se movió con sorprendente rapidez.
-E-eso…- una gota de sudor bajo por su rostro.- ¿Qué es…?- sus ojos se abrieron con sorpresa y temor. El extraño ser le miró por unos instantes y después sonrió con malicia.
-¡JA, entonces es verdad que Lord Sesshoumaru tiene humanos con él.- frente a Miroku un enorme demonio se incorporó. Su rostro era como el de cualquier youkai hermoso, sus cabellos negros y sus ojos rojizos le daban la apariencia de cualquier youkai… sino fuera por su colosal tamaño, el cual alcanzaba a sobrepasar incluso el segundo piso del Palacio Imperial.- Y encima un monje, una exterminadora y una sacerdotisa ¡que repugnante!- en ese momento el Inu youkai, Shiso le atacó con su espada.
-¡Mantén tu lengua tras tus dientes; no hables con tanta ligereza sobre nuestro Lord!- atacaba fieramente, mientras aquel colosal ser alado respondía a sus ataques con un extraño abanico de plumas rojizas.
-¡Un estúpido youkai perro no me hablara de forma tan arrogante!- de las plumas un suave brillo rojizo se mostró.- ¡Arde Suzaku!- con fuerza agitó el mismo y un remolino de fuego se dirigió hacía el youkai. Shiso intentó rechazarlo pero al no lograrlo advirtió a todos sobre el peligro y con rapidez se movió evitando así el ser calcinado.
-¡Maldito!- exclamó al ver a sus propios solados muertos o heridos ante tal poder. El gigantesco demonio rió.
-¡Miroku!- la exterminadora corrió hacía su esposo, el cual observaba con asombro al enorme youkai.
-Sango… eso es…- se volvió con cierto temor hacía ella. La mujer le sonrió con cierta tristeza y asintió; era verdad, ella también tenía miedo.
-¿Qué demonios es ese Kotengu?- InuYasha llegó con Kagome en brazos ¡a penas habían alcanzado a evadir el remolino de fuego, estúpido youkai!
En ese momento el extraño demonio abrió sus enormes alas y retó a Shiso para volver a pelear entre los cielos, tal como había sido desde su llegada; sólo ese inu youkai había sido capaz de soportar sus ataques, todos los demás no habían sido más que mísera escoria.
-Es un Ootengu.- contestó Sango. Todos dieron una mirada al lugar; heridos y muertos por cada lugar que sus ojos observaban.- Son grandes espíritus de montaña, ellos gobiernan sobre los Kotengu.- Sango mantuvo la guardia aun cuando ningún kotengu se acerca ya a ellos pues su cantidad había disminuido considerablemente entre heridos y muertos.
-¿Pero porque atacan…?- Kagome en ese momento sintió energía maligna.- ¡Cuidado!- con agilidad se movieron del lugar y pudieron observar un poderoso dragón de descargas eléctricas golpear la tierra.
-¡OYE TÚ, FIJATE A QUIEN ATACAS!- reclamó InuYasha. El Taiyoukai le ignoró, sus ojos se movían con rapidez, localizando a su enemigo.- ¡Me oyes!-
-¡SOURYUUHA!- con extrema rapidez el Taiyoukai giró a su izquierda y golpeo a otro Ootengu, esta vez sus cabellos eran cafés y sus ojos violeta.- ¿Quién te envía?- dijo al ver la herida que había provocado en el ser.
Sintió su calida sangre gotear al llegar a la punta de sus garras.- ¿No es obvio?- sonrió al mismo tiempo que alzaba dos dagas.- ¡Lord Taki!- lanzó al Taiyoukai una de ellas y este con agilidad la golpeo provocando que se clavara con fuerza en la tierra. El Ootengu sonrió.- ¡Genbu…!- Sesshoumaru desvió la vista rápidamente, buscando la daga que había desviado… ¡el Palacio!- ¡…de tu prisión…!- lanzó la otra daga; el Lord del Oeste gruñó. Acercarse a ambas dagas sería una estupidez, si llegaba a recibir el ataque directo de uno de los Cuatro Dioses sería gravemente herido y lo sabía con certeza.- ¡…Libérate!- Pero, si el Palacio era azotado con ese poder, seguramente los que en ese momento estaban dentro…
"Rin ya no tendría por quien vivir."
…perderían la vida.
Se deslizó con extrema rapidez por el viento, envaino a Toukijin y tomó en su lugar la Tenseiga para proteger su Palacio.
Una grieta se abrió en la tierra, la nieve se convirtió en agua como muestra de la alta temperatura y súbitamente dos ojos verdes resplandecieron, los ojos de una tortuga.
Un remolino de polvo, ceniza y piedras golpeaba con fuerza el campo que la Tenseiga había producido.
-…Taki.- sus ojos se tornaron rojos de sólo recordar a ese maldito neko Taiyoukai. El ataque del Ootengu comenzaba a rechazar a la Tenseiga, la katana se movía estridentemente. El cuerpo de su dueño comenzó a ceder; la tierra bajo sus pies era evidencia de que estaba retrocediendo pero si se movía de su lugar seguramente ella moriría y su cuerpo sería despedazado… jamás podría traerla a la vida nuevamente.- ¡Grrr!- las líneas en sus mejillas crecieron al igual que sus colmillos.
-¡Quítate Sesshoumaru!- InuYasha llegó saltando hasta él.- ¡Voy a usar mi Bakuryuuha!-
-¡No seas imbécil, su ataque no posee youki!- el hanyou observó con detenimiento el remolino, era imposible ¿Cómo era posible que el ataque de un demonio no poseyera energía maligna?
-¡Eso es ridículo!- Reclamó InuYasha. Miroku llamó la atención del hanyou.
-¡Espera…!- algunos kotengu eran eliminados por ellos, aún cuando eran pocos, eran molestos.- ¡El ataque de se Ootengu ha sido realizado con la invocación de Genbu del Norte, el Dios de la Tierra!-
-¡DIOS DE LA TIERRA?- InuYasha se negaba a creerlo.- ¿POR QUÉ UN DIOS AYUDARÍA A UN OOTENGU?-
-¡Por que ellos sirven a los Dioses!- exclamó Sango. InuYasha observó a la exterminadora por unos segundos, después miró a Sesshoumaru.
-¿Youkais que sirven a los Dioses?- cuestionó.
-Ignorante.- el Taiyoukai resplandeció ligeramente.- Es tal como las sacerdotisas de las oscuridad, usan divinidades para la magia negra.- con esfuerzo comenzó a caminar, luchando por rechazar el ataque del Ootengu.
-¡Ríndete Lord del Oeste; muere tal como asesinaste a mi Señora!- el Taiyoukai le miró fríamente.
-Genbu es… del Norte…- Kagome observó a Sesshoumaru.- ¿Significa entonces que Minami fue asesinada por Sesshoumaru?-
-Ootengu del Norte¿cómo te atreves a ensuciar mi nombre?- continuó sosteniendo el ataque. En ese momento vio a InuYasha caminar hacía él.
-Eres de lo peor ¡te lo dije y no me creíste!- miró a su hermano mayor.- ¡Mi Gigei suele acertar!- preparó la Tetsusaiga.- Ahora… ¡Lárgate y ataca con tu Souryuuha!- con ayuda de la poderosa Colmillo de Acero ayudo al Lord a sostener el ataque.- ¡YA!-
-¡Qué te hace pensar que te ayudaré!- reclamó irritado.
-¡Ayúdate y ayúdame¿quieres?- ¡Agh, el simple hecho de trabajar con ese necio arrogante le colmaba la paciencia!
-¡Guarda silencio!- se miraron con decisión e incluso furia.
-…Maldito engreído…- InuYasha gruñó; fue entonces cuando recordó algo importante.- ¡Tú eres el único que puede ir y depositar energía maligna en esta porquería de "poder divino", así que VE!- Sesshoumaru le miró con furia evidente ¡le estaba ordenando ese imbécil!- ¡Sólo yo puedo hacer el Bakuryuuha y además…!- sujetó con fuerza la empuñadura de la Tetsusaiga.- Yo como tú...- dijo profunda determinación, tratando de que sólo Sesshoumaru le oyera.-…Tengo a quienes proteger.- el Taiyoukai le miró inexpresivamente; sólo fue cuando el color dorado en sus ojos y la serenidad de su rostro volvieron, que InuYasha supo que cooperaría.
Con extrema velocidad Sesshoumaru del Oeste se movió, dejando así que InuYasha se encargara rechazar el ataque divino con la Tetsusaiga.
Guardó la Tenseiga y una vez que tomó la Toukijin dirigió hacía InuYasha el mas grandioso poder de la katana.- ¡Souryuuha!- el hanyou sostuvo el ataque de Genbu y de Sesshoumaru; ciertamente era una difícil labor pero si sus hijos perdían la vida de esa forma…
…Jamás se lo perdonaría.
Se concentró en buscar los remolinos de youki que el ataque de Sesshoumaru producían.- ¡BAKURYUUHA!- y finalmente ¡los encontró!- "¡Sesshoumaru!"- observó el poderoso remolino de energías retroceder con destructora fuerza. Buscó con la vista a Sesshoumaru y le observó pelear contra unos kotengu que estorbaban en su camino. El Ootengu observó su poder ser rechazado con violenta fuerza y estrellarse contra una de las murallas del Palacio, destrozándolo todo.
En ese mismo momento sus dagas se partieron en dos.- ¡Maldito hanyou!- ¡no podría invocar mas a Genbu! El orgulloso InuYasha sonrió.
-¡Tal vez sea un hanyou pero mi sangre es muy superior a la tuya!- se arrojó hacía él y escuchó el grito de su esposa que le animaba.- ¡Feh, que mujer!- sonrió con cierta burla antes de atacar al Ootengu, el cual se defendía con sus garras.
-¡Tú puedes!- Miroku y Sango observaban a la animada Kagome… ¡si tan sólo hace unos instantes estaba aterrada!
Una nube de polvo y tierra se alzó, entre el tronco de un melocotón el cuerpo del antiguo guardián del Norte yacía; en su rostro una mueca de dolor.
-¡Muere!- con un suave movimiento de su abanico, el Ootengu de las montañas del Sur, poseedor del poder de Suzaku lanzó unas plumas de color rojizo las cuales cortaban el viento. Shiso sonrió, al menos moriría en batalla y podría disculparse con su familia.- ¡Infeliz!- abrió lentamente sus ojos… Esto… ¿Por qué no veía un túnel lleno de luz y a su familia esperándole del otro lado?
-…Sesshoumaru…- el Taiyoukai había desviado cada uno de los ataques.
-…Si piensas morir no lo hagas de forma tan patética…- se volvió a mirarlo.-…Shiso.- el inu youkai se incorporó, tomó su espada y sonrió.
-Bien, bien.- miró seriamente al Ootengu del Sur.- ¿Ayudarías a este pobre youkai a luchar? Mis viejos huesos comienzan a doler.-
-…Idiota.- resplandeciente polvo bajo sus pies pudo verse, ambos se dirigían hacía el Ootengu del Sur.
Lucharon decididamente, cada uno de sus ataques parecía ser una demostración del gran poder del que eran poseedores, en cierta forma era la demostración de que cada combate que habían sostenido en su vida había traído para ellos sublimes habilidades.
Por otro lado InuYasha tenía ya al Ootengu del Norte bajo su espada y había sido un directo golpe a su cuello el que había acabado con la vida del Ootengu. Era verdad que mientras poseyeran la capacidad de invocar Dioses eran peligrosos, pero una vez que la habían perdido, eran sólo un enemigo que exterminar para las poderosas espadas Colmillo.
Sesshoumaru detenía con el poder maligno de Toukijin los ataques de aquel misterioso abanico, luchando porque los poderes de ese objeto no se liberaran.
-¡Te tengo!- Shiso lanzó su poderoso látigo alrededor del cuerpo del Ootengu.
-¡Suéltame youkai perro!- exigió.
-¡No te permito que me llames youkai perro!- tiró de su látigo con mayor fuerza. Estaba tan cerca del cuerpo del Ootengu, cualquier ataque podría resultar fatal para él también.- ¡Príncipe no se preocupe por mí!- dijo al ver a Sesshoumaru frente a ellos… ¿esperando?
-…-
-¡Ataque sin dudar, acabe con él!-
-¡Suéltame!-
-¡Príncipe…!- en ese momento vio a Sesshoumaru lanzar la Toukijin la cual atravesó el pecho del Ootengu.- ¡Ahhh!- se soltó del servidor de Suzaku y le vio caer.- ¿Qué planeas?- dio una dolida mirada a su Lord.- ¡Querías matarme!-
-Andando.- deliberadamente le ignoró y siguió la caída del Ootengu, tan sólo para quitar de él a la Toukijin y cortar su cuerpo varias veces.- Ve a Jigoku y muéstrale a Suzaku tu derrota.- observó a Shiso cortar el gran abanico.
-…Maldito descendiente del Oeste, aún así… -sonrió con arrogancia.- Suzaku jamás dejaría que yo caiga en el Jigoku…-
-¿Ah, si?- Shiso se acercó a él, sonriendo ampliamente.- Que yo sepa…- tomó el abanico con sus manos y haciendo uso de su veneno le desintegró.-…Los Dioses odian a los youkai.- el Ootengu rió.
-¡Yo soy un servidor de Suzaku…!-
-Y Suzaku te ha abandonado.- pronunció suavemente el Taiyoukai. Tras degollarlo, la cabeza del Ootengu rodó hacía él.- Por que los Dioses no soportan…- Observó el rostro del antes hermoso Ootengu, ahora no era más que un rostro con manchas de sangre y tierra; su asquerosa lengua ya no podría decir nada, ni en ese mundo ni en el de los muertos.-…que nuestro poder sea tan solemne como el de ellos.- con repudio pateó lo que pronto sería un cráneo.
Una vez que los dos Ootengus estaban muertos, los pocos Kotegu que seguían con vida huyeron despavoridos; los pocos heridos que quedaban en Palacio fueron eliminados uno a uno por los soldados que comenzaron a recoger las armas de aquellos que eran leales al Oeste, y habían perdido la vida.
Instantes después de hacer un minucioso recorrido por el Palacio Imperial del Oeste; Sesshoumaru y Shiso se adentraron en el Palacio. Caminaron durante largos minutos en silencio, en cierta forma, cada uno pensaba en diferentes aspectos del intento de invasión en el que habían peleado pero, mientras Sesshoumaru se concentraba única y exclusivamente en el interior del Palacio y lo molesto que había sido tener que pelear con enemigos tan débiles (a excepción quizá de los Ootengu); Shiso se preocupaba por detalles verdaderamente preocupantes como "Minami asesinada" (sin mencionar que acusaban a su Lord de ello) y "Ése gato bastardo de Taki inició la guerra".
Caminaban en silencio por los pasillos, o al menos era silencio hasta que escucharon la voz de los hijos de sus invitados y naturalmente, la de Rin; naturalmente que no era precisamente una animada conversación la que se escuchaba sino cosas como:
-¿Dónde está mamá?-
-¡Soy un exterminador, puedo con ellos!-
-¡Soy un gran guerrero!.- se escucharon movimientos.- ¡Suéltame Hisui!-
-¿Dónde está el Amo?- más movimientos.- ¡Hisui, por favor¿que está pasando?- el inu youkai de cabellos oscuros sonrió.
-Ah, mira, alguien pregunta por ti.- el taiyoukai caminaba en silencio.- ¿Estará preocupada?- sonrió aún más.- ¡Seguro que sí, anda, anda, camina más rápido!-
-…-
-Mi esposa era igualita, vete acostumbrado… aunque es cierto que suelen exasperar pero ¡aaahhh, esa dulce mirada cuando vuelves a su lado es única!-
-…Shiso.-
-¡Verás que pronto no soportas estar tanto tiempo fuera!- rió.
-Ya te he dicho que tus lecciones sobre la vida las guardes para ti.-
-Jo, eres un necio.- con lentitud deslizó la puerta, escuchó silencio, esos escandalosos se habían dado cuenta seguro.- ¡Saludos, aquí estamos, vivos y sin heridas graves!- sonrió al ver la expresión de todos.- ¿Qué?-
-¿Por qué nos encerraron aquí?- exigió saber Aki.
-¡Gigei quiere ver a mamá!-
-¡No me saquen de una batalla como si fuera un niño!-
-¡Es cierto, hemos entrenado duro como para que se burlen de nuestras habilidades!-
-¿Señor Shiso donde está el Amo Sesshoumaru?- Shiso rió nerviosamente.
-Pues… primero, porque es un lugar seguro; segundo, porque ERES un niño; tercero, nadie subestima tus habilidades; cuarto, aquí.- señaló a su izquierda.- En cierta forma me siento mal por ti, Hisui… cuidar de tantos niños… que horror.-
-¿…Quién te ha herido?- la youkai ignoró por completo las palabras de Shiso y se concentró en sus heridas.
-Un Ootengu; el Príncipe me ayudó a derrotarlo.- su sonrisa se borró.- ¿O acaso quisiste matarme?- el taiyoukai entró en silencio.
-No perturben a Hisui con comentarios necios.- regañó a los niños y a su protegida.- Jaken.- observó al renacuajo inconciente sobre el piso.-…- instantes después las preguntas sobre como había sido la batalla llegaron a sus oídos, pero como siempre, se limitó a escuchar a Shiso narrar su patética forma de halagarlo a él o a InuYasha… incluso a si mismo.
Por otro lado, InuYasha y los demás se encontraban sentados en el jardín. No era que estuvieran heridos o angustiados, sólo preocupados, en un principio habían pensado que los Palacios eran lugares seguros pero… bien, seguro que la época no ayudaba nada.
-Les digo que nos larguemos.-
-No, InuYasha.- Kagome le regañó.- No me arriesgaré a sacarte a ti o a mis hijos.-
-Yo en realidad… preferiría sacar a mis hijos de aquí.- Sango dio una rápida mirada al lugar.- Me preocupa.-
-De cualquier forma no les abandonaremos.- Miroku sonrió.- En cierta forma… aquí o afuera es igual de peligroso en estos momentos; humanos o youkais…- Sango asintió.
-Aún así…- En ese momento InuYasha comenzó a mover la nariz, Kagome le miraba con atención.
-¿Ocurre algo?- Observó a su marido ponerse en pie.
Dentro de las habitaciones del Palacio la conversación entre los pequeños y Shiso continuaba. Sesshoumaru desvió la mirada, prestando atención al exterior; Shiso guardó silencio súbitamente, al mismo tiempo que pronunciaba las palabras: "Huele a cadáver". Sesshoumaru se incorporó y cerró la puerta, no deseaba que le siguiera.
InuYasha caminaba tranquilamente, se dirigía a la muralla que había sido prácticamente destrozada. Kagome le observaba junto con Sango y Miroku; en cierta forma no les era extraño que hiciera esa clase de cosas. La orejas del hanyou se movieron suavemente, escuchaba susurros y no fue hasta que se acercó un poco más que puedo entender las palabras que eran pronunciadas por una joven mujer.
-No deja de sorprenderme tu habilidad para matar, Sesshoumaru…- el hanyou la miraba atentamente. La mujer de cabellos de fuego, que estaba en el exterior del Palacio, le sonrió.- Mira nada más…- tocó la deteriorada muralla.- ¿Quién diría que el poder de Genbu era tan destructivo?- Las doradas pupilas de InuYasha se abrieron ligeramente. Si ella sabía lo que había pasado, sólo había dos posibilidades: o era una espía… o ella lo había provocado.
El Lord de las Tierras del Oeste caminaba pacientemente. Estaba seguro que alguien estaba cerca de su Palacio, incluso el olor que desprendía el intruso le era conocido, sólo que había un problema… tanto olor a sangre provocaba en el lugar un ambiente desfavorable, aún con su gran olfato era complicado discriminar tantos aromas.
-…Una mujer pelirroja…- el hanyou miró con odio a la dama que vestía de morado y blanco.- Es la asesina.- Kagome corrió hacía él. Miroku y Sango dieron una rápida mirada a los alrededores; había tan pocos guardias ilesos, algunos incluso, continuaban buscando heridos entre los cadáveres.- ¡Tú eres quien envió esa pesadilla a mi hija y la hizo ver tanta muerte!-
-¡Ah, yo te conozco! Tú eres…- la hanyou pelirroja le observó durante unos instantes en profundo silencio, analizándole cuidadosa, escrupulosamente.- El descendiente del Gran Lord Inu No Taisho y esa repugnante humana ¿verdad?- fijó su mirada en el Palacio.- ¿Cómo puedes tenerle aquí mismo, Sesshoumaru? En este lugar descansa tu madre y aún así…- reclamó con suavidad, como si estuviese segura que el Taiyoukai podía escucharla desde el interior.- Hmn.- Nyohiko no sólo se mostraba irritada, estaba extrañada.
-¡QUÉ IMPORTANCIA PODRÍA TENER PARA TI ALGO SEMEJANTE!- exclamó con ira InuYasha… esa mujer ¡estaba ignorándolo!
-¿Cómo?- un inocente y dulce rostro fue lo único que Nyohiko le mostró.- ¿Qué importancia dices?- sonrió.- Pues…- discretamente se propuso entrar al Palacio, misteriosamente, no lo logró.- Por que he sido yo quien se ha encargado de eliminar a los malditos hanyous como tú…- Kagome le observaba en silencio; lo que decía no tenía lógica, ninguno de los hanyous presentaba heridas.
-¿Cómo podrías tú eliminarlos?- Miroku le miró atentamente.
-¿No es obvio acaso?- maldijo aquello que le estaba evitando entrar al Palacio ¿Por qué no podía entrar si no había Campo de Energía alguno? Y si lo había ¿Por qué no era capaz de sentirlo siquiera?- Hace más de setenta años me enteré que InuTaisho tenía un romance con una humana, en realidad no le había prestado gran importancia… pero cuando supe que se había realizado un matrimonio, y que incluso de esa relación había sido concebido un hanyou, me sentí bastante desilusionada "¿Por qué alguien tan poderoso como InuTaisho había aceptado tener descendencia tan débil y miserable?", eso me preguntaba día a día.- suspiró.- Entonces decidí encargarme de aquello que estaba molestándome; un hanyou débil, un hanyou mitad humano… un hijo de InuTaisho y no era mío, que insoportable.- sonrió.
-No me digas que…- InuYasha sonrió con burla.- ¿Eres una resentida de la vida porque mi padre jamás posó sus ojos en ti y prefirió a mi madre?- la mujer le sonrió con extrema dulzura pero sus ojos no mostraban más que vacío; tan sólo una falsa imitación de gentileza.
-Justamente.- le miró seriamente.- Por esa razón decidí poner una maldición sobre todas esas criaturas miserables, sobre todos los descendientes de youkai y humano, sobre los hanyous más débiles (7).- sus ojos resplandecieron suavemente.- Pero hubo errores en mi maldición, uno de ellos fue que jamás acabo con tú vida…- miró a InuYasha.- Cuando yo maldije a los hanyous, tú eras un recién nacido… vivías en este Palacio y te salvaste de ella; jamás supe el porque. Lamentablemente mi maldición no se mantiene, y eso lo comprobé a lo largo de estos años…-
-¿Eso significa que no eres capaz de controlar su poder?- Sango la miró con desconfianza.- ¿Entonces por qué hace poco InuYasha cayó enfermo?-
-Hmn…- miró al cielo, pensativa.- Pues supongo que mi maldición se activó nuevamente una vez que el youki (energía maligna) de ese hanyou de nombre Naraku se fue debilitando… debo aceptar que ese ser poseía un poderoso youki.- sonrió al tiempo que miraba a Kagome.- Seguramente los niños híbridos que procreaste con InuYasha no se vieron afectados por mi maldición por culpa de tu sangre, sacerdotisa.- Higurashi la miró sorprendida ¿estaba halagándola con palabras desdeñosas?- "Lo único que no comprendo totalmente es porque este Palacio protege a los hanyous… inclusive alrededor de este, los hanyous mueren… pero… en este lugar… ni mis palabras ni mis poderes tienen efecto…"- sus reflexiones fueron interrumpidas por una sincera pregunta.
-Si tu objetivo sólo era yo ¿…entonces por qué estás castigándonos? Tú también eres una hanyou, tu olor te delata.-
-No todos los híbridos tienen tus características. Los youkais puros también puede presentar
características similares a las que tú posees.
Para distinguir un hibrido sólo existe la posibilidad de percibir su aroma.-
InuYasha comenzó a caminar hacía ella pero Kagome le detuvo.
-…No te compares conmigo. Es verdad que soy una hanyou pero soy muy diferente a ti…- le observó con desprecio.- ¿Cómo pudo Lord Inu No Taisho fijarse en una asquerosa humana? Yo… ¡Yo no lo acepto!-
Si el cazador no puede acercarse a la presa… entonces deberá atraerla…
-¡Eso a ti que te importa!- protestó InuYasha, lleno de desdén.- ¡No eres nadie para criticar sus acciones!- la hanyou dio algunos pasos, retrocediendo. InuYasha se impacientó, desenvainó su katana.
-Tú no eres más que una débil criatura, tu sangre humana únicamente te hace más vulnerable que cualquier otro… incluso más que los humanos.-
-¡Feh, tonterías!- sujetó con fuerza a Tetsusaiga.
-Yo hubiese traído a este mundo un mejor heredero de lo que tú jamás podrás ser.- sonrió. Kagome le miraba con desconfianza, algo no estaba bien ¿Por qué esa mujer estaba retrocediendo tan lentamente…? Acaso ¿…estaba desafiando a InuYasha?- Como dije, es un lástima que InuTaisho se fijara en algo tan patético como tu madre.- la sacerdotisa de Shikon sintió el brazo de su esposo empujarla y correr con rapidez hacía la hanyou.
-¡Espera!- gritó asustada ¡ahora lo entendía!- ¡No vayas tonto!- Esa tal Nyohiko sabia que dentro del Palacio su maldición no tenía efecto y, por esa razón había hecho que su tonto, fastidioso e impaciente esposo saliera en su búsqueda.- ¡InuYasha!- …De ese modo su maldición tendría efecto en él por fin.
Intentó correr hacía él ¡debía detenerle!
-¡No!- Sango la sujeto con fuerza.- ¡Si vas sólo lograrás preocuparlo!-
-¡Sango suéltame!- Miroku auxilió a su esposa, sabía de sobra cuan fuerte podía ser una mujer desesperada.- ¡Suéltenme!-
-¡Kagome, Sango tiene razón; en estos momentos InuYasha está enfurecido y seguramente no tendrá cabeza para protegerte como siempre, si algo te pasa jamás nos perdonará!- El Príncipe más joven del Palacio ignoró las advertencias de sus amigos. Con decisión abandonó la protección de las murallas del Palacio Imperial del Oeste y se desplazó ágilmente por las ahora nevadas Tierras del Oeste.
- ¡HABLAS DEMASIADO!- con un poderoso movimiento de Tetsusaiga atacó a Nyohiko; esta le esquivó con problemas, ya sabía que si peleara contra él no le ganaría, sería tal como la pelea con Sesshoumaru... tan sólo necesitaba tiempo, tan sólo el suficiente para eliminarle de una vez por todas.
-¡Es un insulto que una criatura como tú sea descendiente de InuTaisho!- le provocó. Con agilidad sacó de entre sus ropas algunos dientes, los arrojó al piso y de estos se formaron algunos esqueletos.- ¿Qué opinas de los guerreros de la muerte?- sonrió.- Seguro que tienen ansias de probar la carne viva.- les observó correr hacía InuYasha, el cual les destruía ágilmente.
-¡ESTAS COSAS SON SÓLO BASURA!- destruía los esqueletos rápidamente, ignorando el movimiento de los labios de la hanyou de rojizos cabellos. Sintió su cuerpo tensarse ¡no podía moverse libremente!- ¡Tú…!- observó a la mujer, sintió su vista nublarse y un profundo calor le abrazaba, sus mejillas se enrojecieron lentamente al mismo tiempo que comenzaba a sudar.
Súbitamente los esqueletos se volvieron polvo que el viento llevó consigo. Una oscura esfera le rodeo, pequeñas descargas podían apreciarse en su interior.
-¡INUYASHA!- Kagome luchó por liberarse nuevamente. Finalmente Sango le soltó, pero Miroku la sujetó con más fuerza.- ¡DÉJALO!- con extrema rapidez Sango tomó su Hiraikotsu y lo arrojó hacía Nyohiko, insólitamente cuando estaba a punto de golpear a la hanyou, se detuvo, resplandeció suavemente y regresó a su dueña con tal rapidez que poco había faltado para golpearla y seguramente, matarla.
-¡Sango!- Miroku la observó preocupado pero esta sólo negó. No lo entendía ¿Por qué su Hiraikotsu se había devuelto con esa fuerza? Era como si el odio de aquellos youkai que había usado para la fabricación de su boomerang hubiese renacido…
Unos suaves pasos se escucharon; Miroku y Sango miraron con angustia al Taiyoukai que acaba de salir del Palacio.
-De modo que…- caminó lentamente.- Decidiste venir a mi Palacio.- Nyohiko le ignoraba, concentrada en aquel conjuro en el que tenía encerrado a InuYasha.- ¡Eres un…- observó al hanyou temblar ligeramente y caer finalmente, sosteniéndose únicamente por la Tetsusaiga.-…Imbécil!- con rapidez se movió hacía ellos, como una sombra ante la presencia de súbita luz.
-¡C-cállate!- exigió en cuanto le vio desenvainar la Toukijin y atacar aquella esfera que a cada instante parecía aumentar la temperatura de su cuerpo.
Sesshoumaru se mantuvo impávido, ya se encargaría de descuartizar a Nyohiko, ahora mismo sólo pensaba en descuartizar al imbécil de su hermano ¡Por qué diablos había abandonado el Palacio!
Nyohiko sintió su cálida sangre resbalar por su mejilla, estaba segura, su hechizo estaba siendo destruido… era una suerte que fuese una mujer tan precavida e inteligente; si ese día no tendría la vida de InuYasha, al menos tendría a InuTaisho.
Un nuevo ataque de Toukijin fue suficiente para despedazar el conjuro como si de cristal se tratase.
El Lord de las Tierras del Oeste observó a Nyohiko; había dejado de mover sus labios y de pronunciar aquellas extrañas palabras, un lenguaje jamás escuchado por él… un lenguaje completamente ignorado entre los vivos.
Nyohiko observó a InuYasha levitar de forma desconocido para ella. Sesshoumaru sonrió con arrogancia y supremacía.
Kagome por su parte sólo observaba a su esposo elevarse suavemente del suelo y después entrar al Palacio como si hubiese sido arrojado. El hanyou se estrelló contra las raíces de un árbol sin hojas como resultado del frío invernal. Corrió hacía él y le observó sentarse lentamente, el color en sus mejillas comenzaba a desaparecer… seguramente esa mujer había tratado de arrancarle la vida haciéndole sentir la misma agonía por la que había pasado ya antes… no la perdonaría.
Sango y Miroku corrieron hacía ellos.
-¿Estás bien?- preguntó el monje. El hanyou no contestó, miraba a Sesshoumaru seriamente.
-¿InuYasha?- Kagome tocó su rostro.
-Ese idiota…- la atención de Sango y Miroku se posó en Sesshoumaru.- Es como si hubiera hablado en mi mente…- recordó aquella ocasión en la que creyó haber perdido a Kagome y los demás; aquel fatídico día en el cual un Templo se había incendiado y les había creído muertos; aquel día en el que frente a un lago había visto a Sesshoumaru, sermoneándole por su debilidad (8).- Me dijo "imbécil e ignorante".- lo observó con atención, estaba seguro que había sido el idiota de Sesshoumaru quien lo había arrojado dentro del Palacio.- "Me recuerda aquella ocasión cuando peleamos dentro del cuerpo de nuestro padre…"- recordó los cráneos que formaban un torbellino alrededor de Sesshoumaru y que posteriormente comenzaron a golpearlo.
-¿Vienes a morir?- cuestionó el Lord serenamente. Nyohiko metió la mano en su obi y saco una pequeña botella.- No creí que tuvieras el valor.-
-Lo sé ¿no es sorprendente?- se burló. El Taiyoukai sonrió.
-Tal vez escuche lo que tengas que decir…- la Toukijin desprendió pequeñas descargas.-…siempre y cuando sobrevivas a esta pelea.- nuevamente aquellos extraños esqueletos se formaron y comenzaron a rodearle.- Tan sólo un montón de basura y porquería.- una vez que estos se arrojaron contra él, el Taiyoukai comenzó a destruirles. Por otro lado Kagome observó a Nyohiko, la cual parecía escribir algo en un papel.
Nyohiko tomó la pequeña botella y vació su contenido sobre el pergamino Fuda: sangre… sangre de Lord Sesshoumaru para sellarlo por fin.
Sonrió con satisfacción, era una suerte que sus enredaderas hubiesen derramado en la cueva sangre suficiente como para tomar un poco; con ella, no sólo InuYasha, sino también Sesshoumaru sentirían su poder. Nuevamente comenzó a pronunciar un hechizo y con ello, una oscura esfera rodeo al Taiyoukai. Tan sólo un par de esqueletos permanecían en píe, inmóviles, esperando cualquier orden de Nyohiko.
-Suficiente.- los ojos de Sesshoumaru resplandecieron y sus colmillos crecieron; se transformaría. Inesperadamente su cuerpo recibió descargas, algo que ni la misma Nyohiko había previsto.
-¿Qué crees que haces?- los verdes ojos de la hanyou se abrieron con horror al notar que el pergamino Fuda se incineraba.- ¡No!- ¡estúpida, se había detenido a mitad del conjuro y no sabía las consecuencias que podría tener!
-"¿Qué ocurre…?"- el taiyoukai sintió su cuerpo cubrirse de heridas y rasguños… como si estuviese rechazando su propia transformación… Pero él era un Taiyoukai¡él era el Gran Sesshoumaru del Oeste!
Un grito de Nyohiko fue evidente para todos ¡Shiso estaba frente a ella y la acaba de atacar!
La mujer retrocedió y cuando planeaba utilizar una vez más su magia Fuda, una flecha sagrada atravesó su mano. A tan sólo unos metros de la muralla, Kagome la miraba con decisión, desafiándola con coraje.
-¡…Sacerdotisa!- la miró fríamente. Unas cuantas gotas de sangre sobre la blanca nieve y fue lo último que pudo verse de ella; en suave polvo la hanyou se había dispersado con la brisa del viento, como un Dios de la muerte cuyo único deseo es terminar con la agonía de su alma.
Kagome se volvió hacía Sesshoumaru, el cual continuaba en aquella esfera de cristal, sus heridas eran cada vez más y sus ojos aún no volvían a la normalidad ¡ese Taiyoukai aún planeaba transformarse!
-¡Sesshoumaru!- Shiso llegó hasta él y fue rechazado por el youki de Nyohiko.- ¿Qué diablos?- Kagome corrió hacía ellos, Sango y Miroku sostenían con fuerza a InuYasha, el cual a pesar de su debilidad deseaba detener a su amada esposa.
La sacerdotisa tomó una de las tantas flechas en el piso y disparó, la esfera se cuarteo como si de un espejo se tratara. Tomó otra flecha más y pidió a Shiso atacara después de que su flecha sagrada golpeara el youki de la hanyou. Así lo hizo el inu youkai provocando la devastación del conjuro… aún así las extrañas descargas que laceraban el cuerpo de Sesshoumaru continuaron… ¡su propio poder estaba rechazándolo!
Velozmente Shiso le sujetó y se arrojó junto con el Lord de las Tierras del Oeste al interior del Palacio; había estado ahí cuando InuYasha había sido empujado a su interior por el poder de Sesshoumaru y, si el Palacio Imperial era protegido por un campo de energía tal como la Señora Kagome había dicho en alguna ocasión… entonces tal vez…
-¡…Sesshoumaru!- observó a su Príncipe volver a la normalidad, su rostro se mostraba irritado y ligeramente perlado por el sudor, seguramente el esfuerzo requerido para transformarse…
¿…E-esfuerzo?
-No logré liberar mi poder.- dijo al tiempo que su vista se nublaba ligeramente.- Se volvió contra mí…- Se incorporó y escuchó a las mujeres que acompañaban a InuYasha sorprenderse. Parpadeó, no podía ver claramente.
-…Se… Sesshoumaru…- ¿Por qué se sentía tan pesado?
-¿Qué diablos…?- con poca claridad escuchó a InuYasha acercarse… o eso creía…
¿Qué…? Era imposible… ¿por qué dudaba? Estaba ¡…estaba seguro que era InuYasha!
Cuando su vista se volvió clara se percató que la antes brillante nieve ahora sólo era de un opaco blanco; el olor a sangre que inundaba su Palacio era mucho menor que antes, no sentía satisfacción al olfatearle sino nauseas…
¿Por qué…?
¿Qué le sucedía…?
Observó la Toukijin y se percató por primera vez que era una espada pesada; sus garras… ¡sus garras no estaban?
Esos humanos e InuYasha, incluso Shiso le miraban con incredulidad… observó su reflejo en la hoja de su espada.
-…- Imposible.- ¿…Qué significa esto?- ¿…Por qué su cabello era oscuro ahora y no blanquecino; por qué sus ojos no eran dorados?- ¡…Shiso!- observó al Inu Youkai mirarle anonado, sus verdes ojos fijos en él y aún así, no había voz para responderle…
Escuchó la risa de InuYasha.
-¿Y ahora que te pasó?- se acercó más a él mientras guardaba la Tetsusaiga.- Pareces un humano cualquiera…-
…En la profundidad de las montañas se escucha el aullido de un lobo…
…La blanca nieve se tiñe del carmín de su sangre…
…La pata entre los colmillos de metal…
…El pequeño conejo ha escapado…
…El cazador ha sido cazado…
ACLARACIONES:
(1) Cinturón de Orión: son tres estrellas muy brillantes que pertenecen a dicha constelación.
(2) Pocky: Es un postre japonés, típico en las convenciones. Soy palitos de galleta con cubierta de varios sabores (los de fresa y los té son tan ricos +o!).
(3) "Kagome, Kagome" es un juego que practican los niños en el que los jugadores rodean a alguien que tiene los ojos tapados (el Oni -demonio-) y, cuando acaba la canción, el Oni tiene que adivinar quien está detrás de él. Si acierta, se intercambian.
(4) Bien, recordemos que Japón estuvo cerrado al mundo por largos años, por eso no había personas con ojos o cabellos claros. En general la población nipona es de ojos y cabellos oscuros.
Cuando fueron invadidos o llegaron poblaciones de otros países como Estados Unidos de Norteamérica e Inglaterra, la cosa cambió. Por esa razón Kagome tiene ojos de color azul (en el manga son azules, en el anime cafés. Yo usé sus ojos como azules), seguramente alguno de sus antepasados fue extranjero.
(5) Dice aquí que el Otoño le parece a InuYasha una época del año muy agradable, bien, pongo este punto sólo como algo extra, y es que la idea me gusto una vez que la tenía escrita. ¿qué a que me refiero? Je, je, je pues a que OTOÑO se dice en japonés AKI… n.n parece ser que InuYasha fue el que le puso el nombre a ese hermoso hanyou de carita chibi-sesshoumaru n/n hontou ni kawaii.
(6) Con respecto a la ropa tradicional japonesa; podemos decir que los ropajes que ellos usaban (y algunos aún las usan) eran de finas telas (especialmente en este caso, pues hablamos de una familia aristócrata n.nU por donde le quiera ver no me quito la idea de Sesshoumaru, LORD del Oeste) y los bordados y costuras eran hechas a mano.
Recientemente investigue un poco sobre la ropa japonesa y me di cuenta que los kimono, hakama, yukata, haori y un buen de nombres más (n.nU) más valiosos son aquellos que han pertenecido a familias antiguas; eso me hizo comprender que por lo mismo de que estas prendas son hechas con delicadeza y como un verdadero trabajo artesanal, son extremadamente valiosas entre los miembros de una misma familia; es decir que las guardan y las heredan a sus hijos, nietos, bisnietos, etc.
Bueno, esa es la razón por la que me gusto que InuYasha pudiera vestir ropas que su propia familia llegó a usar, además… considerando que era seda y que son ropajes de señores youkai… o.O ¡ahhh le tengo envidia a InuYasha!
(7) Sabemos nosotros que un Hanyou es una criatura que nace de la unión de un youkai y un humano; en una de mis tantas divagaciones pensé que seguramente no se refiere únicamente a esta mezcla, después de todo es un hibrido, entonces llegue a la conclusión de que hanyou es un término para referirse a un mestizo (o hibrido, igual es lo mismo)… ¿Eh, suponen entonces que Nyohiko no es descendiente de humanos? Jo, brillantes; es cierto, Nyohiko no tiene sangre humana, por esa razón considera a Izayoi muy por debajo de ella… ¿qué tipo de sangre tiene Nyohiko entonces? Mmm, eso… es aún un secreto para ustedes n.n
(8) Ocurre en el anime, no estoy segura si es el capítulo en el que InuYasha llora (y golpea a Shippou y Myoga por burlarse de él). InuYasha va a un lago y en una de las rocas ve a Sesshoumaru parado y burlarse de él por ser "débil" lo curioso es que Sesshoumaru físicamente no estaba ahí, como si su "espíritu" se hubiera transportado al lugar o si hubiese entrado a su mente tan sólo para atormentarlo (o ayudarlo…).
Una cosa más, sobre los Dioses: Situándonos sólo en el fic, sólo como dato extra les comentaré sobre: Genbu, la tortuga del Norte; Suzaku, el fénix del Sur, Bakkyo, el tigre del Oeste y finalmente, Sohryuu, el dragón del Este. En realidad no investigue nada sobre ellos, esto es sólo la (escasa) información que tengo en mi cerebro n.nU
NOTAS DE LA AUTORA:
O.oU Etto… Gomen Nasai por el retraso TToTT. Son… veamos… son 76 páginas n.n ¡Espero lo hayan degustado con enorme placer! Y no sólo eso ¡estrenamos nueva introducción! Cambiamos las palabras de Unmei por esas palabras raras y rebuscadas pero estoy segura que pueden ver que a los "Soberanos de los reinos" no les espera el mejor de los futuros, jo,jo,jo!
No tengo otra justificación que el no haber tenido inspiración durante largo, largo tiempo; tenía el capítulo por fragmentos, y luego el final que no me terminaba de gustar y escribía y borraba y volvía a escribir… y luego borraba más páginas u.u en verdad ha sido el capítulo que más trabajo me ha costado (creo que incluso me ha costado más que el anterior, que con todo y su "romance" no me hizo romperme como este la cabeza…). Bueno, por lo mismo, pues me disculpo, en fin, espero que hayan disfrutado el capítulo y se hayan traumado un poco con la idea de Sesshoumaru "remasterizado" XD como Humano… ah, soy tan vil XD.
Sé que la idea de hacerlo humano para algunos es una completa tontería XD para mí es bastante divertido y no sólo eso, es innovador, al menos en todos los fics que leí en español (sobretodo) y en inglés no se hacía nada similar; es cierto que algunos convertían a Rin en youkai pero si yo hiciera eso… sería tan fácil la vida, mhm, en este mundo las cosas no son así de fáciles así que me niego a darle a Rin y a Sesshoumaru clemencia XD. Ahora, hice a nuestro lindo Sesshoumaru un humano por varios puntos, uno de los más importantes es por él mismo… ¿se imaginan su reacción al saberse humano? Y no sólo eso… es que… su GRAN deseo de ser poderoso como nadie y superar a InuTaisho y ahora… +.+ es tan, pero TAN débil (para este punto me imagino que algunos quieren ahorcarme XD pero no se preocupen, ya verán que ha sido una buenísima idea el hacerlo humano n.n Y para que yo diga que algo es buenísimo y yo lo haya hecho, créanme es rarísimo +o+).
Ahora, veamos, Aki recibió su dosis de "deja a Gigei, hermano mayor abusivo" y al mismo tiempo InuYasha recibió su dosis de "viviendo de arrimado con mi hermano y recordando que no era arrimado es que me fui por decisión propia"; ah, si no me entendieron no se preocupen, creo que yo misma estoy divagando ahora mismo X.x efecto de la música de Lovelesss (Ritsuka no Kawaii! Soubi te odio! No lo toques! Celos… malditos celos -.-U).
Por otro lado creo que desde hace ya tiempo había dejado a Kagome y a InuYasha de lado (como pareja quiero decir) por eso les doy el placer de una pelea (ya entrañaba sus peleas) y de Sango y Miroku ni se diga, se me ha hecho bastante enternecedora la idea de que Miroku por una vez en su vil, mugrosa y pervertida vida (y el monje me es tan simpático XD) haya tenido un acto de relativo buen gusto para con Sango; me refiero al momento en el que toca su cintura pero por una vez en su vida no se le pasa ¬¬U la mano… eso sin contar que Sango también entrelaza con él sus dedos +.+ creo que son de las parejas más estables del fic XD… por decir que hay parejas… O.O…
¿Qué más, qué más? Mmmm… ¿se me estará olvidando algo? Mmmm… Veamos, también tenemos el punto de que Taki es un Taiyoukai tan, pero tan… -suspiro- lindo. Sin contar a su hermana que anda de premio de consolación XD. Hablando seriamente podemos decir que Taki es bastante entregado ¿no creen? No sólo por Minami, sino por todo su Reino. Quiero decir, todo ese deseo de venganza (y lo peor ¡Tener el poder para hacerlo o al menos intentarlo y no poder usarlo! Uff ¡Que coraje!) pero con todo y su alma ardiendo por la ira, simplemente no puede dar cabida a esos deseos, todo con tal de que el Sur no se vea en vuelto en una guerra; preciosos sentimientos los de proteger a su gente aun cuando él se sienta traicionado, es una lástima que los actuales gobernantes, reyes, soberanos y demás personas que se creen dueños del mundo no tengan siquiera un pensamiento así de responsable.
Bien, creo que es todo así que me despido y trataré de no tardar tanto ¡sé que he sido descarada en esta ocasión! Pero como dije antes, la falta de inspiración me molesto durante largo tiempo. El único terror que queda por mencionar es que… espero pueda mantener mi palabra de "Un mes y una semana para actualizar" o.O y es que… O.O el "Castigo de Jikoku" ha llegado a mí… O-o próximo mes inicio con… La Universidad (escalofríos, por cierto, imaginen el eco de lamentos fantasmagóricos n.n sólo para dar dramatismo XD).
Ú.u pues ahora si, me despido n.n ¡Gracias por Esperar por este capítulo y disculpen la tardanza!
Y además… prepárense para un Sesshoumaru humano en el próximo capítulo; es hora de que aquellas que nos sentimos frustradas, furiosas y deprimidas por los comentarios de Sess para con Rin… ¡seamos vengadas+.+ Lo disfrutaré tanto… o.o ah, los que tengan temor de que Sess no vuelva a ser youkai… n.n No teman, no soy tan vil.
Una cosa más, si hubo fallas en la sangría o en los signos ya saben que es el sistema de la página el que los altera, el original si que los tiene O.ó!
Pasemos sin más a los mensajes celestiales T.T mis favoritos y amadísimos…
REVIEWS:
Jimena-chan: Me siento muy feliz de que hayas disfrutado el capítulo ¡enserio! Sobre tu opinión sobre la escena de Inubaka y sus mocosos me siento aún más feliz, y la razón es que se me hizo algo bastante significativo, especialmente para aquellos que tienen hermanos n.n si tienes hermanos, imagino que al menos te das una idea de lo que trato de decir. Y de Sesshoumaru durmiendo al lado de Rin, cierto, fue algo bastante ah… ¿Cómo decirlo? …Extraño, siendo él como es, pero en cierto modo me da mucha tranquilidad pensar que no lo viste como algo meloso, sino como algo significativo ante una personalidad tan difícil como la de ese taiyoukai n.n Y de Minami… ni decimos, la verdad si me da un poco de lástima pero es ínfima XD por quien no puedo dejar de sentirme mal es por Taki T.T es tan… se me asemeja a un hombre de mucho carácter pero que jamás ha sido abusivo con aquellos que ama… mhm, que yo sepa esos hombres o están extintos o en grave peligro de extinción (incluso las mismas personas… si, tal vez ni a hombres llegamos XD tal vez desde el punto de vista de humanos, después de todo, los humanos somos seres sumamente egoístas). Pues me despido y espero hayas disfrutado mucho el capítulo, disculpa por la tardanza T.T
Isis Temptation: Señorita! Ojala haya disfrutado el capítulo, es usted una dama de difícil complacencia ¿sabía? Pero no importa, eso es algo que disfruto mucho, no sólo porque me hace superar mis propias limitaciones y dar (si daba lo mejor de mí ahora tengo que dar todo, hasta llegar a sudar sangre n.nU) los extremos de mi ser, todo cuanto poseo en creatividad, mente y de una u otra forma, espíritu. Oh ¿ya ve usted; pide crueldad? Bien espero que el hecho de hacer a Sesshoumaru le sea suficientemente cruel, pero si no le basta con ello, tenemos el ejemplo de que Sesshoumaru puede ser bastante hiriente y no es más que una muestra más de los defectos del taiyoukai; me refiero a su forma de hablarle a Hisui, pensar de ella de esa forma… que bajo, más por el hecho de que la conoce y por el hecho de que para ella, él es como un hijo (y sólo una ejemplificación de la crueldad típica de los humanos)… aunque tal vez sólo a mí se me hizo cruel mmm, no pensé en eso.
Pues también pongo un poco más de las entrometidas investigaciones de Gigei Holmes; lo que se me hace bastante molesto es el hecho de que Gigei sea la única que se atreva a decirle a Sesshoumaru directamente las cosas "Amas a Rin" netamente le esta diciendo "Maldito falso y mentiroso" XD Ni Shiso se atreve a eso… y mire que es Shiso -.-
Me alegro enormemente que haya disfrutado la escena del "Instinto" en el capítulo anterior n-n como pudo ver, la hice lo más similar posible a la que le comenté en otra ocasión n.n y en estos momentos me concentraré de hacer de Sesshoumaru un humano con todo lo que eso implica, de modo que podrá degustarse con ciertas emociones encontradas que Sesshoumaru por su naturaleza youkai no me permitía hacer pero ahora… jo,jo,jo, nada me lo impide! Lamento que la escena romántica del capítulo anterior le haya parecido (aunque sólo sea un poco, o al menos eso fue lo que pude entender de su comentario) fuera de lugar, es decir, la idea de que Sesshoumaru pensara así. Yo en realidad luché por hacerlo sonar lo más "animal" -por así decirlo XD- posible pero… siendo tan culto como es… ah, Sesshoumaru no me deja muchas alternativas, de cualquier forma, trataré de tener mucho más cuidado con eso n.n. Y por cierto, muchas gracias por el beteo, me fijaré más de hoy en adelante y espero no seguir cometiendo errores así ¡Ja ne y ojala haya disfrutado el cap!
HawkAngel XD: Pues si, la inspiración ha escapado de mí en esta ocasión, vuelve lenta, pero muy lentamente, afortunadamente tengo las ideas generales en un cuaderno y confío en no volver a perder a mi musa. Confío en que comprendas como me sentí durante este tiempo al no poder escribir y pues también confío en que hayas disfrutado el capítulo tanto como el anterior. Y muchísimas gracias por decir que este fic es bello, en verdad, me siento halagada y soy yo quien tiene ganas de llorar T.T
Espero continúes leyendo mi fic hasta el final y que disfrutes cada una de las palabras que escribo, que son hechas por y para fans con el único deseo de entretener, hacer soñar y disfrutar un poco más el tiempo de vida que tenemos n.n Y por cierto ¡Animo con tu fic "Bailando"!
Anfitrite¡Lo siento tanto, tanto, tanto! Por supuesto que no los abandoné, ni a vos ni al fic! Eso ¡jamás! Lo que ocurre es que pasé por una crisis de inspiración, mi musa se fue de vacaciones y no me dejó ni una nota, la miserable musa apenas comienza a mandar súbitos mensajes de "ya voy para allá" n.n pero confió en que ya estará aquí con las pilas recargadas y pondré a trabajar al máximo mi cerebro, eso claro, sin mencionar que he estado ligeramente preocupadita por el colegio pero bueno, eso no cuenta XD. De cualquier forma espero hayas disfrutado muchísimo este cap y… bueno, perdóname si te hice sufrir con Sesshoumaru como humano, pero verás, será también tu venganza, porque sino mal recuerdo a ti también te ponía de malas la idea de que Sesshoumaru siempre hiciera ver a Rin como menos… bien, es hora de que él mismo se sienta mal por ser humano… no es justo que sólo Rin sufra ¿no crees?
Por cierto, sobre el libro de fics que tienes O.o ¿cómo está eso? n.n Wiii, estoy en tus fics+.+ Sugoi!
Ana: Confesaré que me siento profundamente conmovida por tu comentario acerca de que este fic es lo más cercano a la realidad; muchísimas gracias por tener una opinión tan satisfactoria del fic n.n enserio T.T Y por supuesto, gracias por apoyarme a lo largo de estos meses!
Es cierto que las conversaciones entre los mocosos y Sesshoumaru a veces son… esto, como decirlo… comprometedoras XD, sin mencionar que ni Aki, ni Gigei se tocan el corazón para poner en "ridículo" a Sesshoumaru, seguro que al taiyoukai le molesta que siempre anden hablando de él con esa ligereza XD pero estoy segura que en el fondo (aunque tal vez MUY en el fondo O.o) se divierte con ese tipo de cosas… supongo que su propio estilo de vida influye en ello.
Lamento haberme retrasado de esta forma con el capítulo, pero como mencioné en mis notas, sufrí una crisis de inspiración XD y pues no encontraba forma de continuar la historia. Espero que hayas disfrutado el capítulo tanto como los anteriores y que continúes leyendo a esta fikera de musas perdidas X.x Por el momento, me despido y espero verte en el cap. 13 n.n ¡ah, cierto! No dejes el trabajo por leer XD tu rendimiento bajará, pero no lo negaré, me hace feliz que tu gusto por Instinto te lleve a leer por tanto tiempo seguido, en verdad, para mí es todo un halago, me muestra que no voy por tan mal camino como fikera y espero algún día, como novelista +.+
Kenta milk: Me alegro que mi fic te haya gustado n.n muchas gracias por tus comentarios; puedo decir que me servirán para mejorar mi estilo. De los cambios de escena que me mencionas, bien, pues yo trato de hacerlos lo más claro posible, sé que algunos utilizan líneas divisorias pero yo sólo las llego a usar cuando tengo que separar diálogos y no puedo poner descripciones del tiempo-espacio; aunque también las uso para marcar el final, pero eso es un gusto propio… independientemente de eso, espero no te hayas confundido tanto en este capítulo pensé seriamente en lo que me comentaste pero no puedo poner las líneas divisorias, lo intento de verdad pero, digamos que no me van mucho, razón por la cual no las puse… gomen nasai.
Sobre un punto importante quisiera detenerme, y es que, mencionas que hice a Sesshoumaru declamar poesía romántica de un día a otro, bueno, respecto a esto, creo que te confundiste un poco; lo que quiero decir es que, seguramente te refieres al segundo beso del capítulo anterior, cuando se queda a dormir con Rin y, lo cierto es que él jamás dice alguna frase romántica (al menos no a mi punto de vista). Lo cierto es que por su mente pasan cosas que para algunos pueden ser melosas, pero no las dice, por eso, menciono que tal vez te confundiste un poco en ese aspecto.
Pues bien, me despido y espero hayas disfrutado el capítulo n.n
Senfhi¡Muchísimas gracias por tus amables comentarios! Ah, lamento haberme demorado tanto, sufrí una crisis de inspiración, Gomen Nasai ú.u Ahora, mencionas que te desvelaste leyendo el fic? Je,je, sé lo que se siente, me ha llegado a pasar; desde leyendo o meramente escribiendo, je, recuerdo un día que me di cuenta ya eran las cinco de la mañana y tenía clases en dos horas XD y yo me había quedado escribiendo, fue bastante vergonzoso (porque en clase andaba como muerta en vida XD). Pues bien, esto, como dije, lamento la demora y claro que no deseo que las seguidoras del fic (o mías, depende del bando al que pertenezcas n.nU) mueran por la espera, en verdad que no -.- de eso nada, yo adoro que la gente disfrute leer mi fic (incluso tengo lectoras de hace años y estoy segura, ella sabe cuanto la aprecio) pero pasé por mi crisis, como dije y… bueno, fue difícil salir de ella (es más, creo que aún sigo saliendo XD). Espero me leas hasta el final del fic y si deseas continuar leyendo otros de mis fics (ya hechos o por hacer) pues bienvenida y naturalmente, muchas gracias por apoyarme durante todos estos meses. ¡Domo Arigattou!
Atori-chan: Muchas Gracias por continuar leyéndome hasta este punto! n.n estoy muy feliz de que continúes apoyándome! Ahora, es verdad que Minami al final tuvo un pésimo final, en cierta forma bastante patético, pero no merecía más. De la hanyou, Nyohiko… mm, bueno ella también tiene su historia pero eso lo verás en un futuro n.n!
Je, tú también estabas desesperada porque Sesshoumaru seguía dudando? Bueno, aunque él acepta estar enamorado de Rin, no lo ha dicho abiertamente y… bueno, supongo que él será orgulloso hasta el final e incluso, más allá. Si deseabas ver algo como "Rin, yo te amo." pues… lamento desilusionarte, estoy segura que él no diría ese tipo de cosas… no solo su carácter, sino su misma personalidad se lo impiden, pero no hay de que preocuparse; Rin lo ama, y si lo ama, significa que lo acepta con sus errores y sus aciertos. Es cierto que puede ser un poco frustrante su forma de actuar pero, si consideramos que ella tiene una educación muy distinta a la actual, se hace más fácil de ver, incluso de forma comprensiva (al menos yo lo veo así y mira que soy feminista).
Me alegro mucho que te haya gustado los dos flash back enormes de Unmei e Izayoi, como InuTaisho tiene un papel importante en el fic, decidí que era bueno darle una mirada a Sesshoumaru y su familia. Es cierto, yo creo que el flash back de Unmei fue el más atractivo, y creo que fue (de los dos) el que más disfruté escribir; me divertí mucho cuando ella muere porque incluso me hizo sentir nostalgia, y eso es tan raro n.n me sentí feliz, pude transmitir emociones, o al menos, eso creo yo O.o
Ah, si, imagino que tú vives en España, yo compré algunos volúmenes pero me enteré que en mi propio país el manga se publicará en algunos meses y preferí mejor comprarlo en mi propia tierra XD. Si, sé que el manga esta abierto… es una lástima, sino me equivoco en España va hasta el volumen 30… en Japón tengo entendido ya van en el 41 o 47… o.o Creo. Espero sigas leyéndome hasta el final y gracias por decir que mi fic parece que fuera real y fuese una historia antes de inuYasha tal cual como le conocemos, me haces creer que soy buena en esto de la literatura XD ah, pero creo que estoy alardeando mucho, mal, mal… necesito ser más humilde -.-U Gomen. ¡Ojala hayas disfrutado el cap! O.O AH! Casi lo olvido! Sobre tu pregunta sobre el olfato de Sess y sobre como "sobrevivía" cuando Rin estaba en sus "momentos", bueno, estoy segura que se acostumbro a ella, además tiene un muy buen autocontrol y no sólo eso ¿recuerdas que él suele darle perfumes? Eso también influye n.n Y sobre tu petición sobre Shiso y Hisui, claro, ellos dos me gustan como pareja, pero lo ellos es complicado, como Shiso recientemente enviudo… no sé, él realmente parece amar a su esposa aún, y su hijo ni se diga (si a Sesshoumaru lo cuida así y no es su hijo biológico, supongo que a Tsuzuki más XD… o.O lo cierto es que… Shiso tiene pinta de ser un padre muy relajado y divertido! O.o y no parece irresponsable…creo).
Kachy¿Te dicen Sesshy? Sugoi! A mi me dicen (aunque sólo algunos XD) Hisoka Kurosaki (Yami No Matusei); por el mal carácter, por tener cara de "eres un ángel, no tienes pinta de ser cruel" (dicen, DICEN) y porque no me gusta estar mucho tiempo con las personas XD me irrito con facilidad… ¬¬ jo, malditos, ahora que lo pienso me dicen así por mis mejores defectos ¬¬U… +.+ es que me gusta ser así XD menos por lo de irritarme XD.
Bien, antes que nada, perdón por la tardanza de la actualización, como dije en mis notas, tuve una crisis de musas XD. O.o ah, me alegro mucho que el fic se te haga tan placentero, me halagas n.n… O.O EH? Dices que ¿Soy tu autora favorita? O.O wow… TT-TT Ureshi! Domo Arigattou! Me siento extremadamente feliz por leer eso; independientemente de ser fikera y no escritora de literatura, es un honor para mí estar en la mente de alguien como "autora favorita" en verdad, me siento extremadamente honrada; haré mi mejor esfuerzo por no defraudarte n.n!
Disculpa por el retraso, espero no te haya desesperado la tardanza y si lo hice, al menos este capítulo haya cumplido con tus expectativas y espero, incluso las haya superado. Muchísimas gracias por apoyarme desde el primer capítulo y no te preocupes sino pudiste dejar review anteriormente, de igual manera, te agradezco por tu apoyo en estos meses. ¡Espero verte en el próximo capítulo; me hace muy feliz saber que no te aburres aunque sean capítulos tan largos!
Lilith Hastein: Muchísimas gracias por tu opinión sobre mi fic y sobre mi forma de escribir fics, espero continúes apoyándome hasta el final del fic, y naturalmente, que hayas disfrutado este capítulo! Continuaré dando lo mejor de mí para no defraudarte ni a ti, ni a los demás lectores! Gracias!
Nande-chan: ¡Me alegra muchísimo que consideres que el fic no fue meloso o cursi! TT.TT No tienes idea lo feliz que me haces! Cuando recién lo había hecho lo leí y dije: O.oU esto es… un mal trabajo T.T. Pero tu comentario me da nuevos ánimos para seguir adelante! n.n
Me gusta mucho que te agrade la forma en la que manejo a Sesshoumaru y, si, me he topado con algunos fics donde el recurso romántico se lleva a extremos irreales, es cierto… de hecho también he dejado de leer varios fics por esa razón… ¿no has tenido la mala fortuna de encontrar un fic super prometedor y magnifico, con genial trama y…¡Oh sorpresa! el último capitulo es… tan cursi? A mi me ha pasado más de una vez ú.u es bastante desolador…
Si, Minami da lástima, pero creo que el final fue bastante apropiado n.n! Lo del video comprometedor (por llamarlo de alguna forma XD) no te preocupes, ya tendrás oportunidad de reír con ello, oh si, ya tenía pensado algo desde un principio… sino me equivoco, en el capítulo siguiente verás a lo que me refiero n.n!
Y de tus preguntas… bien, vamos por partes:
-Sesshoumaru hablará con Rin en un futuro, pero no te voy a decir si es él quien le dice lo del collar n.n es un secreto! Pero de algo puedes estar segura… al menos dejará de lado un poco de su orgullo para explicarle que la quiere como su mujer y Dama del Oeste +.¿te agrada la idea?
-Nyohiko conoce a InuTaisho desde la época de Unmei, de hecho… je, Nyohiko es mayor que Sesshoumaru n.n… +.+ como me gustaría tener su poder para mantenerme igual de joven! Ahg! Que envidia! (y eso que relativamente soy joven O.o… pero T,T temo envejecer YoY). Y por cierto, voy a aclarar cuando es que Nyohiko, la hanyou, conoce a InuTaisho en un flash back futuro, no te preocupes, ya lo leerás con lujo de detalles.
-Etto… bien, ya actualice XD… O.o ¿un deportivo? Mhm… ni idea n.nU yo en realidad me conformaría con un carro viejo, en parte porque me gustan los modelos anteriores y en parte porque me conformo con que me arrastre a la escuela u.ú pero ademas… O.o por la inseguridad, prefiero tener un carro que no llame la atención n.n al querer un deportivo… O.o eres temeraria o.O enserio. Je,je,je gracias por leerme y ojala me sigas hasta el final del fic! n.n
Hikaru Dockor: n.n ¡Muchas gracias por tus amables comentarios! Me encanta que estés disfrutando el fic, actualmente pienso en "remasterizar" el capítulo 1, pero para eso falta, primero acabaré el fic y después arreglaré el capítulo 1 (y tal vez para cuando acabe ya no tenga deseos de hacerlo XD es el riesgo… igual no creo que esté tan mal pero… no se, creo que esta muy simple el primero XD). Pues espero continúes apoyándome hasta que concluya el fic y, me alegro enormemente que no se te haya hecho meloso el capítulo anterior n.n era uno de mis grandes temores! Pero, es cierto, Sess puede hacer enfurecer con esa obsesión que tiene por "no caeré" pero igual ¬.¬ todos sabemos que ya cayó XD… Y de las feromonas, pues yo en realidad no recuerdo ya si lo había escuchado de médicos o si lo leí en alguna revista; pero si, es verdad… y si, los hombres suelen exasperar en más de una ocasión… ¬¬U es verdad que suelen ser muy pero MUY molestos cuando se ponen en sus "planes de conquista animal" ¬¬U sobretodo Ahg! Mejor ni sigo, igual no me termina de gustar su comportamiento irrespetuoso (aunque claro, no todos son iguales, en ESE aspecto; porque en otros… son iguales).
Gracias por el abrazo y le seguiré echando ganas el fic y al doujinshi, de eso no te quepa duda! Ojala hayas disfrutado el cap!
Ana: Disculpa la demora del cap, de cualquier forma espero te haya entretenido y haya llenado tus expectativas. Y sin duda, espero te haya agradado, destruido o al menos emocionado de alguna forma (XD) la idea de que Sesshoumaru sea un pobre, mísero y patético humano XD. ¡Gracias por leerme y espero continúes apoyando el fic!
Liz Kraft: Lamento que el capítulo llegue hasta este momento T.T tuve problemillas de inspiración. n.n Muchas gracias por elogiar el fic de tan amable manera n.n! Bueno, yo no considero a Sesshoumaru un ser maligno, en realidad su postura se me hace algo compresible, pero acepto que a veces es demasiado arrogante, de cualquier forma ha sido difícil mantenerlo con ese carácter a lo largo del fic, no tanto por el hecho de que en realidad él es así, sino por las circunstancias que lo rodean, quiero decir, cuando los mocosos o Rin hacen algo y a él le da cierta gracia… no sé, es genial su autocontrol, envidio que yo no pueda mantener una expresión siempre tan fría como él ToT
¿Te hacen llorar esos momentos en los que no pelean?Bueno, no estoy segura de si es lo correcto pero, entonces imagino que el momento de este flash back donde Sesshoumaru le dice que se vaya con él para vivir en el Palacio Imperial se te hizo al menos un poco conmovedor ¿no? Lamentablemente esos dos son tercos, orgullosos y necios; lo cierto es que como dices, cada uno tiene su razón de ser.
Es verdad que Sesshoumaru cambió su forma de ser a lo largo de los años. Ahora, con respecto a lo que mencionas de que InuYasha nunca tuvo a InuTaisho tanto como Sesshoumaru, bueno, es cierto; desgraciadamente considero yo que cuando uno tiene las cosas y las pierde, duele muchísimo más su perdida que cuando uno jamás las tuvo (aunque las deseara); espero me de a entender ú.u. Y bueno, también es posible que Sesshoumaru sea un poco menos ah… maduro que InuYasha (O.O) y es que él no pudo aceptar tanto como InuYasha el hecho de que su padre fuera un verdadero desconocido, pero como dije, supongo que todo tiene relación al hecho de tener las cosas y perderlas de forma tan repentina; me temo que ante esa cuestión, hay muchas respuestas, tanto morales como éticas e incluso biológicas, de cualquier forma, ninguna respuesta que te dé sería del todo completa.
¡Espero hayas disfrutado el capítulo y disculpa la demora!
Ania¡Saludos jovencita y disculpa la tardanza! Eh? No te dejó dibujar slash… ni siquiera yaoi Y.Y ni shonen ai? ¬¬ Jo, amargado… Lo cierto es que aún hay mucha discriminación, y es raro, considerando que si es profesor de Arte debió haber tomado la carrera de Artes Plásticas (o no se como la llamen en tu país) y en esta carrera no son muchos los discriminadores… o mínimo no son tan extremistas!
¿La tinta China? Pues yo no sé si te estas refiriendo a hacer la técnica de aguadas o si estás hablando de usar tinta para realizar el trabajo en blancos y negros… ah, de igual forma será interesante el resultado, yo en realidad tengo problemas entintando el doujinshi n.n porque no soy muy buena con el manejo de la plumilla y la tinta china, je, pero igual tendré que mejorar mucho para poder defenderme en la carrera XD y espero ¬¬ vencer! n.n Wiii quiero ser rica! (lo que sigo sin entender es como quiero dinero y me fui a una carrera donde es difícil labrarse nombre ¬¬U).
Animo con los fanarts y defiende tu título como la mejor en Artísticas, ah, pero eso sí, no olvides ser humilde con tus compañeras, siempre puede aprenderse de los demás n.n! Yo adoro a Suichi y a Yuki, son de mis parejas favoritas dentro del shonen ai; de Harry Potter, bueno, yo en realidad no tengo gusto por el slash, prefiero el yaoi (y además Harry Potter no me logró atrapar; The Lord of The Rings lo logró pero igual no puedo imaginarme slash, no se porque… será porque mi "mundo" se limita al anime y manga XD… +.+ sobretodo al manga XD).
Y si, entiendo como te sientes, cuando tus amigos o padres te ven como "estás loca o que, porque gritas?" a uno suele darle risa, pero es que a veces hay historias, fanfics, animes o mangas que hacen que uno reaccione así XD a mi ya ni me voltean a ver, ya saben que estoy en mi "Tsuki no Sekai" y no les voy a hacer caso hasta que termine con lo que estoy haciendo XD. ¡Gracias por desarme buena suerte como novelista; yo también te deseo mucha suerte! Trataré de pronto darme una vuelta por tu fic de Gravitation (el de slam dunk no te lo prometo, en realidad nunca vi más de dos episodios del anime, no me gusto mucho que digamos)¡Gravitation es mi serie de anime favorita junto con Matentai Loki Ragnarok! Así que… espera mi visita por tu fic de Gravi! Será un placer leerlo y dejarte mi humilde opinión! O.o ah por cierto ¿y a ti cuales "escenas" te gustaría dibujar? Por lo visto son muchas! Y no te preocupes si te has retrasado un poco, es comprensible ¡Nos vemos en el siguiente capítulo n.n!
Lady Dragon84: Muchísimas gracias, tus comentarios me hacen sentir muy feliz! Realmente disfruto haciendo esto, y como dices, me apasiona tanto como dibujar, pintar y cantar. Espero que mi trabajo logré llenar tus expectativas y la admiración que tienes a mi estilo narrativo se mantenga e incluso crezca; eres muy amable con esta humilde servidora. ¡Confío en que hayas disfrutado de este capítulo al máximo y disculpa el retraso, haré lo posible para no volverme a retrasar tanto! n.n Y nuevamente, gracias por tus gentiles comentarios!
YokoMuchas gracias por tu review! Mhm, es cierto que Rin se comporta con él de una forma sumisa, pero hay dos razones para ello; la primera es que Rin es una mujer que ha crecido con la educación tradicional; la segunda es que Rin es al fin y al cabo, la protegida de Lord Sesshoumaru. Ella no sabe que su Amo la desea como esposa, de manera que, eso influye en su forma de comportarse con él, y como dije, al fin y al cabo ella es una mujer y la educación en la que creció y sus creencias son muy diferentes a las actuales. Es verdad que Rin puede tener un carácter firme y autoritario cuando quiere (cuando peleo con Soten y más aún, cuando les ordenó a los guardias del Palacio que le llevaran sus armas) pero comportarse de esa forma con su Amo y Señor no sería exactamente un comportamiento adecuado para con Sesshoumaru, eso sin olvidar que seguramente le esta muy agradecida. De cualquier forma, Rin ha demostrado en más de una ocasión que tiene su forma de manipular a Sesshoumaru (y es cierto, si lo pensamos detenidamente, ella en varias ocasiones lo manipula XD); de cualquier forma, es cierto que a veces se pasa de sumisa, pero me es difícil imaginarla con un comportamiento netamente altanero (de hecho, en el capítulo anterior cuando peleo con Sesshoumaru y se puso a caminar con fuerza para lastimar los oídos del taiyoukai, demostró ser lo suficientemente caprichosa como para rebelarse XD aunque en aquellos momentos haya sido una adolescente O.o).
…En fin, en el capítulo siguiente (o es en el 14 O.o?) se va a descubrir cierto secretillo de Rin que va a dejar a Sesshoumaru pensando sobre la "Oscuridad de Rin", y es que el taiyoukai realmente nunca se puso a pensar que ella al ser humana también tenía su lado maligno n.n pero ya lo conocerá, y estoy segura, no le va a gustar nada el secretito de Rin. ¡Espero hayas disfrutado el capítulo y continúes leyéndome hasta finalizar esta historia!
Sophia16: Mis agradecimientos, espero este capítulo también te haya gustado y que continúes siguiendo la historia hasta que llegue a su fin ¡Gracias!
Bladz-azeri: No te preocupes, me siento feliz de que hayas dejado tu comentario n.n! Me alegro que consideres que el incremento en romance se ha tomado de forma gradual, y por supuesto que yo seguiré trabajando para mantener a Sesshoumaru tan frío como siempre, aún cuando con Rin pueda ser LIGERAMENTE diferente, está claro que él jamás le dirá cosas como "te amo" o "estoy enamorado de ti"; va en contra de cualquier ley natural de Sesshoumaru (y las mías propias), así que no te preocupes, tendré mucho cuidado con eso! Y del arcoiris y la pareja corriendo por una vereda con flores y miel… ja,ja,ja eso en definitiva ¡Jamás se verá en este fic! prohibidísimo… la simple idea de Sesshoumaru corriendo con Rin al lado me da risa y asco al mismo tiempo. La naturaleza de Sesshoumaru es fría y la misma Rin lo sabe, aún cuando tuviera posibilidades (porque ella ni sabe que ya lo tiene atrapado XD) él jamás hablaría de forma directa n.n No te preocupes, Sesshoumaru fue, es y será siempre: Sesshoumaru, el Lord de las Tierras del Oeste.
INUYASHA© Rumiko Takahashi
Fanfic hecho SIN FIN DE LUCRO.
