Sabrás que es amor verdadero cuando esa persona te acepte a pesar de tus defectos.

12 - Tortuosos Meses

Debido a la sacadera de cuenta, se dieron cuenta de que Edward tendría apenas un mes de embarazo, al cumplir los 4 iban a llamar a Shamal para que viera que tal estaba, aunque este ya estaba enterado de la situación y aun le costaba creerla, pero nos e le culpaba

Todo iba bien... hasta que empezó el 2 mes

Mes 2

—TSUUUUUUUUUUUUUUUUUNAAAAAAAAA—el castaño corrió asustado ante el grito de su pareja, el cual estaba acostado en la cama –todavía- y parecía querer llorar

— ¿Que paso? ¿Qué te duele? —pregunto acelerado

— ¿Por qué te fuiste y me dejaste aquí solo?

— ¿Eh?

— ¿Me vas a abandonar verdad? Por eso te fuiste...

—No yo estaba firma...

—¡NO ME INTERESA! ¡MALDITO INFELIZ QUE NI SE TE OCURRA! —y reventó en llanto, Tsuna empezó a sudar frio, no entendía nada, si bien Edward tenia ligeros cambios ningún había sido tan extremo como este

—Esto Dame-Tsuna se llama...el inicio del Caos—dijo Reborn poniendo su codo en el hombro del castaño— La Bipolaridad va a estar fuerte pero créeme que si veo un solo rasguño o golpe en ese rubio así no sea culpa tuya reiniciaremos un muy bonito entrenamiento

Tsuna sudo frio y calmo a Edward lo más rápido posible, lo cual no tardo mucho, Edward se había calmado y se le guindo cual garrapata, no estaba lejos de él, se quedó en su despacho con el todo el día leyendo y Tsuna agradecía eso, otro cambio y le iba a dar un ataque

En ese el libro que leía Edward se fue al suelo y el rubio empezó a refunfuñar un millón de cosas que no comprendió. Al parecer había algo que no concordaba con lo que sabía y se había molestado

—No creo que sea para tanto...—dijo con una risa nerviosa

— ¡¿ME ESTAS DICIENDO QUE NO SE LO QUE DIGO?! —Tsuna sintió que empezaba a sudar— ¡Es decir, yo soy un idiota por no saber sobre MI alquimia!

—N-no quise decir eso...

— ¡¿ME ESTAS DICIENDO IDIOTA?!

—N-no...—gimoteo, algunas personitas escuchaban desde atrás de la puerta

—Podre Juudaime—lamentaba Gokudera—Debería ayudarlo...

—Déjalo, es su rubio, su problema—aseguro Reborn

—A este paso el reventara la cabeza—dijo Mukuro

Mes 3

Por fin la bipolaridad excesiva había cesado, Tsuna agradecía hasta a los dioses Griegos y Egipcios, Edward realmente no le veía lo raro ni el drama, aunque los guardianes también lo agradecían, al parecer Xanxus se había metido dentro de Edward el cual les lanzaba libros o lo que tuviera a la mano

Sin embargo llego una etapa un poco más...difícil, los antojos y es que cualquier cosas que cruzara por su cabeza la pedía y no tenían más remedio que dárselo...a no ser que quisieran despertar en una cama de piedra y una roca de sabana

—Quiero hamburguesa...que tenga sirope de chocolate y crema batida—pidió con ojos de perro regañado a Tsuna el cual solo veía a Gokudera en busca de auxilio, como buena mano derecha salió volando a comprar lo que había pedido el rubio

— ¿Se-seguro que tienes hambre?

—SIP, mucha hambre—se sentó sobre las piernas de Tsuna para darle un beso

—Edward—dijo con un ligero toque de reclamo

— ¿Qué? —pregunto restregándosele un poco, como un gato mimoso

—Se supone que...

—Que tengo hambre pero hasta que Gokudera no traiga mi comida tendrás que entretenerme

— ¿Qué clase de antojos tienes? —pregunto de forma algo coqueta, acariciando un poco al cintura de Edward

—Quien sabe~ —dijo de la misma forma, pasando los brazos por el cuello de Tsuna, el cual había empezado a morderle los hombros, dejando más marcas de las que ya tenia

—Juudaime aquí lo que pidió y montón de cosas que trajo el friki—dijo Gokudera, Edward salió prácticamente volando a abrazar a guardián de la tormenta y llevarse todo lo que había traído. Gokudera con una sonrisa vio a su Juudaime para...—Ju-Juudaime...

— ¿No podías tardarte una jodida media hora? —pregunto con un aura negra a su alrededor, ahora tenía que ir a tomar una ducha fría mientras Edward se comía el montón de cosas que le habían traído

Mes 4

—Bueno... está muy bien, parece bastante sano—decía Shamal examinando poco a poco el vientre de Edward como por 20 minutos—Crece como debe y no pareciera haber algún problema

—Me extrañaría que tuviera un problema considerando lo caprichoso que está poniendo a su... papi—dijo Mukuro al no saber cómo referirse a Edward, el cual solo hizo una especie de mohín

—Me gustaría examinarlo más seguido, esto es muy...nuevo—afirmo un poco ido, porque enserio estaba esperando un bebe, ya a Edward se le notaba la curvita, no muy grande pero se le notaba

—¿No se le puede hacer Ultrasonido? —pregunto Gokudera algo dudoso, eso sería un poquito extraño, sobre todo porque tendrían que llevarlo a un hospital

—Si pero es mejor esperar al 6 mes para poder ver perfectamente su género—explico con sencillez—Lo único que me parece un tanto extraño es el cómo tú lo estas soportando

—Bueno... Los órganos se mueven un poco, además de eso no se puede hacer por cesárea, así se corre más el riesgo de muerte—explico un tanto nervioso

—¿Y entonces cómo nace? —preguntaron todos los presentes –Mukuro, Chrome, Gokudera, Tsuna y Shamal-

—Por donde entra, sale—se limitó a decir con el rostro algo rojo

—Ah...—Shamal no quiso preguntar más, prefirió dejarlo así por hoy. Edward se levantó de la cama y camino hasta Tsuna

— ¿Podemos ir a comer hoy?

—Claro—le beso la frente—Ya llevas mucho tiempo aquí metido ¿verdad?

—Si...quiero pasar un rato

—Cuidado con lo que hacen—advirtió Shamal— Ese embarazo

—Es sumamente riesgoso, ya lo sé, ya me lo dijo mi madre hace muchísimos años—replico viéndole de forma amenazante, Shamal alzo las manos en son de paz—¿Nos vamos? —pregunto con voz de niño que no rompe un plato, Tsuna agradecía por primera vez no ser el que recibió la mirada amenazante

—Claro mi amor—dijo agarrando le la mano

Le llevo a un restaurante refinado, donde Edward de verdad pidió todo lo que quería pero a Tsuna no le molesto, lo único que le prohibió fue tomar vino, no quería que se fuera a emborrachar o a pasarle algo al bebe, tenía un mal presentimiento desde hace tempo pero no sabía por que

—¿Pasa algo? —pregunto viéndole fijamente, Tsuna negó con la cabeza y le sonrió

—Nada de nada, solo delirios míos—dijo para calmarle

— ¿Que nombre te gustaría para él bebe? —pregunto curioso, el tenia uno en caso de que fuera niña, pero no se le ocurría ningún si era un niño

—Si fuera un niño me gustaría Sebastián o Lysandro... aunque si es niña me encantaría Victoria

—Yo había pensado en Trisha

—Es muy bonito—el nombre era muy bonito, en eso recordó que era el nombre de la madre de Edward, lo que daba más peso a el pensamiento— ¿Y no sabes que ponerle si es varón?

—No se me ocurre nada... solo había pensado en algo como...Shaoran

En eso llego el mesero, con unos platos de costillas asadas, con ensalada, sopa de cangrejo y un montón de cosas que puso frente a Edward. Por otro lado frente a Tsuna solo puso un plato de pasta a la marinera

—Es un nombre muy bonito, prefiero que sea niño

—Yo quiero que sea niña—dijo tomando una costilla

— ¿Por qué?

—No sé, me parece que se puede consentir más que a un niño, no lo sé eso creo yo

— A un niño también, solo que... a una niña se le protege más

Ese mes seguía con los extraños antojos de pero de forma más neutral y controlada, el mes más hermoso a vista de Tsuna, el más tranquilo y menos destruye neuronas. Sus guardianes de igual manera agradecían enormemente el pequeño receso

Mes 5

No pasaba nada fuera de lo común en la mansión Vongola, es decir, el escandalo era algo de día a día así que no debía ser algo malo... ¿verdad? Pues cierta persona no pensaba eso, entro con un aura que dejaría estúpida a la de Xanxus –el cual de hecho estaba ahí-

—Puedo saber...—Tsuna tembló al escuchar el tono con el que hablaba su pareja y se iba derritiendo poco a poco en su asiento—... ¿Por qué mierda están haciendo tanto escándalo?

—VROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOI NIÑAT—antes de que terminara, una serpiente de piedra lo rodeo y Edward se acercó, le agarro del cabello al pobre peli plateado que se había puesto azul

—Cállate...de una maldita vez, tiburón de mierda, me duele la cabeza... llegó a escuchar un solo grito tuyo y te vas a quedar sin lo que te define como hombre, ¿está claro? —dijo lo último con una cara tierna

—S-si...—dijo lo más bajito que se pudiera

—Muy bien—le soltó y la Serpiente de piedra volvió al suelo, regresando a su estado en el suelo—Lo mismo va para todos ustedes...—advirtió, todos sintieron un escalofrió

— ¿Qu-que fue eso?—pregunto Mammon pálido cual hoja de papel

—Edward-sempai esta sensible—se limitó a decir Fran, atrás de Belphegor que no soltaba risitas por temor de atraer al rubio

—Kusaga...—gruño Xanxus mirando a Tsuna

—E-es el embarazo—se limitó a responder al no saber que más decir frente al muy molesto y algo intimidado moreno, el cual como de costumbre saco una botella de la nada y la estrello contra una pared, fallando quizás a propósito

MALDITA SEA XANXUS DI VONGOLA— el grito clarito de Edward se escucho

—Nos vamos—declaro el moreno y Varia huyo por la ventana, negándose a recibir la penitencia del rubio

—Alabado sea su dolor de cabeza—dijo Tsunayoshi desparramándose en su silla. Gokudera temblaba

—No creí que esto fuera a ser tan...mortalmente difícil—dijo nervioso

—Según Shamal es por las hormonas, después de todo ahora está soltando las de una mujer así que no esperes consideración—le advirtió

—Ah...claro...—dijo con un tic en la ceja derecha

Mes 6

— ¿Qué fue lo que paso ahora? —suspiro Reborn, Tsuna parecía llegar de una guerra

—Edward...cree estar gordo—dijo entre jadeos, tuvo que aguantar un mueble sobre su cuerpo, eso mientras Edward tenía un enorme monologo sobre odiar su gordura, que no planeaba salir de la habitación donde la gente le pudiera decir gordo entre otras muchísimas cosas

—Esta gordito, pero es por él bebe, no por comer tanta porquería que se le antoja—dijo con neutralidad eso hasta que se oyó la puerta abrirse

—Así que si estoy gordo— a vista de Tsuna estaba adorable, la pancita así toda redondita por él bebe, era adorable, aunque según Shamal era normal el que pensara eso, por los cambios de humor y los antojos si le sumarian uno que otro kilito—Reborn...

—Fue Dame-Tsuna el que lo dijo—corto rápidamente pasando al lado del rubio para salir de la habitación a toda velocidad—Lo siento pero no—dijo una última mirada Tsuna, el cual esperaba una muerte lenta y dolorosa, en vez de eso se escuchó un sollozo

—¡Crees que estoy gordo! — gimoteo

—No mi amor solo estas un poquito hinchado—dijo levantándose rápidamente para ir a abrazarlo—Solo es él bebe, no estas gordo, cuando este aquí con nosotros volverás a tu figura de siempre

— ¿Enserio?

—Estoy seguro, además a ti te gusta ejercitarte ¿no?

—Si...Pero quiero ir a dormir

—Anda a la...

—Quiero dormir contigo, por favooooor—dijo aferrándose a su camisa algo destruida, Tsuna suspiro y medio lloriqueo, definitivamente le gustaba muchísimo más el Edward tranquilo y algo reservado, aunque le daba mucha ternura cuando era así tan dependiente

Mes 7

Los cambios de humor, las hormonas y los antojos por fin disminuyeron, los guardianes, Varia y toda Vongola podía estar tranquila nuevamente, tanta tranquilidad se demostraba en que hacían una especie de fiesta de Té en el jardín –a pedido de Edward-

Aun tenía antojitos pero eran más pequeños y sus reacciones menos explosivas si se apuraban en dárselos. Todos estaban ahí tranquilamente, el clima era perfecto he incluso estaban Izanami y Eri

—Ah~ Te de Sakura—dijo Edward tomándolo tranquilamente

—¿Ya estás bien? —pregunto Squalo tentativamente

—Me dan dolores pre-parto así que se podría decir que más o menos—dijo con cierta serenidad

—Lo cual es lo más sano para nosotros—dijo Xanxus por lo bajo

—Mi humor puede cambiar Xanxus, no lo tientes—advirtió

Siguieron hablando de trivialidades pero al cabeza de Tsuna vibro, y vio a todos lados algo aturdido por esa sacudida tan fuerte de su intuición, Edward le miro dudoso por su repentina inquietud

—Algo pasara...—dijo muy seguro, miro a Edward...

—Pero... como puedes saber...—en eso miro el cielo, las nubes se pusieron negras en unos segundos

—Tsuna que pasa—gruño Reborn poniéndose cerca de Eri por si acaso

—No lo sé solo...algo viene...

Y un rayo muy fuerte cayó