¡Aquí estoy! He estado un poco falta de inspiración para seguir la historia esta semana, pero ayer se me empezaron a ocurrir cosas y ha salido esto.
No sé si subiré el martes, porque tengo examen... Además estoy también empezando a escribir otro fic, a ver qué sale, empecé un OS y se me ocurrió seguirlo, cuando tenga más a lo mejor lo subo :)
No me enrollo más, lo de siempre, gracias por leer y si os gusta podéis comentar :D
De camino a la residencia en el coche de Harry no he podido parar de pensar en lo que hubiera pasado si el inoportuno de Danny no hubiera aparecido. ¿De verdad iba a besarme? Seguro que no lo sabré nunca, probablemente se haya arrepentido y le haya venido genial la intervención de su amigo. No paro de dar vueltas en la cama y Anne, que ya estaba dormida cuando he llegado, o eso creía, se ha despertado.
- ¿Se puede saber qué te pasa? - me dice adormilada.
- ¿A mí? Nada, no te preocupes, vete a dormir, lo siento por despertarte.
- No no, ahora me lo cuentas – dice mientras se levanta y se sienta en mi cama – sé que te pasa algo.
Total, que acabo contándole lo que ha pasado y pasamos hablando horas, cuando nos damos cuenta el reloj marca las cinco, así que decidimos dormir un par de horas y seguir con la conversación mañana.
[…]
Me despierto y me miro al espejo. Parezco un zombie, menudas ojeras. Casi nunca me maquillo, pero creo que hoy es necesario si no quiero asustar a la gente. Después de una ducha y tirarle un vaso de agua a Anne por encima para que se despertara (ya que después de diez minutos llamándola ni los gritos han hecho efecto), estamos desayunando. Matt ha debido decidir actuar como si no me hubiera besado y está sentado junto a mí, hablando como si nada. Pero yo estoy en mi mundo, no puedo parar de pensar en lo de ayer.
- ¿Qué te pasa Luna? - me pregunta Mery, y Matt se queda mirándome, debe pensar que es por lo que ocurrió con él...
- Emmm, nada, estoy empanada, no he dormido mucho.
- Uy, ¿qué hiciste anoche? No viniste a cenar... - ya está Albert con sus marujeos.
- Cené en casa de unos amigos. Pero lo de no dormir ha sido culpa de Anne, que cuando empieza a hablar no para – digo riendo y esperando que no pregunten qué amigos, porque no soportaría otro mal gesto de Matt al nombrarlos.
- ¿Dougie y compañía? - pregunta Matt sonriendo. Vaya, creía que iba a actuar con normalidad, pero no tanto.
- Sí, fuimos a casa de Tom todos.
Cambian de tema pronto, y menos mal, porque no sé por qué, pero me incomoda hablar de ellos delante de Matt, no debería de ser así, pero...
Annabeth ha tenido que estar pegándome codazos en la mitad de las clases porque me estaba durmiendo. Así que he decidido ir a la habitación a dormir las dos últimas horas, total, no me estaba enterando de nada. Cuando por fin logro dormirme suena el teléfono, espero que sea importante, porque sino voy a matar a alguien.
- ¿Sí?
- Uy, ¿estabas durmiendo? - dice la voz de Dougie.
- No... bueno sí, pero no te preocupes.
- Lo siento, pensaba que como mucho te pillaría en clase, ¿no has ido?
- Sí, pero como me estaba durmiendo me he ido.
- ¡Marmota! - dice riendo, me encanta su risa, es inevitable oírla y no reírme – Bueno, como te dije, te llamaría... Ya he maquinado otro plan para una tarde de turismo, ¿cuándo está la marmota disponible?
- Pues no sé la marmota, pero yo estoy disponible cuando usted quiera – oigo su risa al otro lado de la línea.
- Pues te recojo esta tarde a las seis, te dejo dormir, ¡descansa!
- Nos vemos entonces, ¡lo haré! ¡Hasta luego!
[…]
Me despierto y miro el reloj, ¡las cuatro! Maldita Anne, ¿no se le ha ocurrido despertarme? No la veo por ninguna parte, me muero de hambre y el comedor a estas horas ya ha cerrado. Así que bajo al hall, que hay máquinas expendedoras y compro un sándwich y una coca cola, salgo al césped que hay en la entrada de la residencia y empiezo a comer.
- ¿Qué haces aquí? - me giro y veo a Matt, genial, hola situación incómoda.
- Comer, ¿quieres? - le digo ofreciéndole mi sándwich de atún.
- No gracias, ya he comido – dice mientras se sienta junto a mí - ¿Por qué no has venido antes al comer?
- Me he quedado dormida. Me acabo de despertar – digo dándole un sorbo a mi coca cola, que está demasiado fría y hace que se calen mis dientes.
- Eres una marmota.
- Otro igual – digo arrepintiéndome al segundo de haber dicho eso.
- ¿Quién te ha dicho eso?
- Dougie – no sé a dónde mirar.
- Oh vaya. Por cierto, respecto a lo del otro día...
- Da igual Matt. No pasa nada. No pasó nada, olvidado.
- Ya, pero es que yo no lo he olvidado...
- Quizás lo mejor sería que lo hicieras... - soy incapaz de mirarle a los ojos diciendo esto, y mi mirada se dirige al suelo, como si hubiera algo interesantísimo en el césped.
- Puedo olvidar aquello, pero no voy a dejar de quererte, Luna...
- Ay Matt, ya te dije lo que yo sentía, por favor, no me lo hagas más difícil.
- Esperaré lo que sea necesario – menos mal que en este momento le suena el móvil, porque yo ya no sé a dónde mirar ni qué decir.
[…]
Son menos diez, Anne había quedado con David hace un rato, Mery está estudiando, y Annabeth está aquí intentando convencerme de que me ponga un vestido que no sé por qué razón metí en mi maleta.
Acabo haciéndole caso, ya que puede llegar a ser muy cabezota, le cojo un bolso a Anne y salgo por la puerta corriendo para no hacerle esperar, cosa que no es muy fácil con los tacones que llevo, de hecho, me he escurrido un par de veces, maldita señora de la limpieza, no tiene otra hora para fregar...
- Hombre, no sabía que íbamos de boda. ¿Quién se casa? - me dice cuando me ve aparecer.
- Eres tonto, no es mi culpa, Annabeth se ha empeñado en que me pusiera esto, pero si me das dos minutos, subo y me pongo unos vaqueros.
- No, no, de eso nada. Estás espectacular. El problema es que no voy a poder parar de mirarte.
No puedo evitar ruborizarme cuando escucho eso, logro cambiar de tema rápidamente y montamos en el coche.
[…]
Dougie aparca en un sitio que me resulta familiar y cuando bajo lo reconozco en seguida.
- ¡Notting Hill! Ay, ¿sabes? Es uno de los sitios a los que siempre había querido venir. Notting Hill es mi película favorita. ¡Es un barrio precioso!
- Lo sé, por eso te he traído – responde sonriente.
- ¿Cómo que lo sabes? - pregunto sorprendida.
- Esta mañana he desayunado con Harry, me ha contado que ayer le dijiste que era tu película favorita, y he pensado que podía traerte.
- ¿Por qué eres tan adorable? - le digo mientras le doy un gran abrazo.
Pasamos una tarde totalmente genial. Paseamos por el barrio y no paro de echar fotos. Una vez más, en la mitad de ellas sale Dougie "posando", es decir, poniendo caras raras y morritos. Tiene una cena con gente de su discográfica, así que volvemos pronto al coche para que Dougie me lleve a la residencia.
Suena de fondo un disco de Blink 182, para ser exactos Always, cuando un coche invade nuestro carril, Dougie y yo apenas lo vemos, lo único que oigo es un gran golpe.
¡Tachán! Creo que ese final no os lo esperabais (yo tampoco hasta que lo he escrito LOL). ¡Nos leemos cuando la inspiración venga a mí y tenga tiempo!
