Hola chicos (a) bueno sin más me disculpo por la demora y les dejó el capitulo que lo disfruten.

Creditos Masashi Kishimoto por los personajes la melodramática historia es mía.

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Cápitulo 12: El Habanero Sangriento.

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Mi celular sonó -Bueno, si - era Shikamaru al parecer mi momento de venganza contra la rubia había comenzado, Naruto alzaba una ceja - ¿Tienes lo que te pedí?

– Si y que problemático - pronunció Shikamaru.

-Perfecto porque hoy mismo lo utilizare-y así me puse de pie, lista para ir por la rubia. Tome mi bolso y hablando con Shikamaru les hice la seña de que enseguida regresaba, mientras el único que me miro desaprobatoriamente esperando una explicación era Naruto. Salí y subiendo a mí vehículo colgué la llamada, mientras me dirigía al corporativo a recoger el folder que Shikamaru me había dejado en manos de Temari…

-¿Estás segura de eso Hima?

- O por supuesto que lo estoy -le conteste a Temari estacionándome en la acera, como no iba a estar segura Sasuke estaba enfermo ¿pero ella que justificación tenía?, ninguna, simplemente el del gusto de joderme la vida a mí y ha Naruto y claro que me la cobraría. bajamos de vehículo y mire la pequeña casa de color crema, nada extraordinaria, e incluso sin querer ser arrogante mi estacionamiento era más grande, pero ese no era el punto. Me acerque y toqué el timbre, esperando respuesta impacientemente, moría por ver su estúpido rostro al tenerme enfrente de ella.

Pero quién me abrió realmente no me lo esperaba. -Hola- dijo sonriente, un pequeño niño rubio de ojos celestes, era el retrato de Ino con un tono de piel más pálido. -Temari-Sama contesto el niño haciendo una pequeña reverencia.

-¿Lo conoces? -le pronuncie mirándola.

-Va en la escuela con Shikadai - automáticamente contestó. El niño no pasaba de los doce años, o eso me imaginaba yo.

-¿Esta tu madre? - le cuestione. Me miro sonriente y pronunció.

-No se encuentra pero no ha de tarda fue a comprar unos víveres, pasen por favor.

Temari, me miró como suplicándome algo de clemencia y cordura, como para retirarnos, ¿pero a caso ella la tubo con migo?, no yo venía a cobrarme cada lagrima y no me iría hasta que lo consiguiera.

Entre y algo dudosa Temari me siguió, la casa era pequeña pero muy acogedora en la paredes de un color rosa pálido yacían fotos familiares de todos tamaños y me quede impactada al mirar la que parecía de su boda, ahí estaba ella de blanco cuando yo bufe para mí, ella tenía que haberse casado de negro, pero ahí estaba el pálido que al parecer fue su marido, en realidad era una foto muy hermosa él le sostenía su barbilla mientras ambos se sonreían en verdad la maldita de Ino se veía enamorada y feliz, solamente eso aumento mi rabia. Nos sentamos en la minúscula sala de color chocolate, mientras el hijo de Ino nos sonreía, en verdad parecía un niño muy lindo.

-¿Agua, té?

-No gracias -le respondí, devolviéndole la sonrisa. En eso se escucho la llave en la cerradura y sabía que Ino había regresado.

-Cariño ayúdame por favor. -Apenas y le entregó la bolsa a su hijo, me miró estupefacta.

-Tenemos visitas -dijo el chico.

-Ya ví cariño ahora sube a tu cuarto y no bajes hasta que te llame.-El chico la miró contrariada, pero simplemente asintió y se retiro sin siquiera chistar.

-Hinata, Temari ¿Qué hacen aquí?

-Bueno querida -pronuncie lo mas insolente que pude -digamos que Temari nada mas vino a acompañarme mientras tú y yo saldamos cuentas -Simplemente se sentó en el otro sofá y deposito las bolsas en el piso. Sin rodeos, simplemente le estiré la carpeta que tenía en mis manos.

-¿Qué es esto?

-Ábrelo. -La tomó en manos y comenzó a leer su contenido, mirando como su cara palidecía y sus ojos de abrían de par en par, respondiendo automáticamente ante la desagradable noticia que tenía en frente.

-No, Hinata no puedes hacer esto.

-¿Y porque no?- la rete insolentemente, mientras Temari me veía desaprobatoriamente. -Asi como tu pudiste jodernos la vida a Naruto y a mí. Yo puedo hacer lo mismo. Al que hierro mata a hierro muere Ino. -Movió las manos nerviosamente mientras se ajustaba el sencillo suerte lila que llevaba, al menos no todo el tipo se vestía tan vulgarmente, realmente me sorprendida verla en su faceta de ama de casa.

-Se que estás en tu derecho y que quizás sea lo justo pero las cosas no son como tú piensas Hinata, realmente cambié, y lo que pasó en tu oficina fue un simple favor que le hice a Naruto.

-¿Disculpa?, no insultes mi inteligencia Yamanaka

-Hinata te lo juro, no soy la misma cometí mucho errores en el pasado y mírame lo estoy pagando- dijo señalando la imagen de su boda- yo era una persona frívola y ambiciosa no niego que te tenía envidia y si te quise como mi amiga, pero la maldita envía me envenenaba el alma tú lo tenías todo y yo solo las malditas migajas.

-Ese cuento ya me lose Yamanaka y ¿y eso que?, no te daba derecho a destruir mi vida como lo hiciste, carajo yo realmente te quería Ino, pague tu maldita colegiatura, te apoye y cuando murió tu madre ahí estuve, tú los tuviste a ellos yo lo único que tenía era a Naruto ,y tú y Sasuke se encargaron de separarnos, maldición no te hagas la mártir, ¿tienes idea como sufrí? ¿como le llore?, por tú maldita culpa, Naruto y yo sufrimos cada noche de estos diecisiete años , él no conoció a su hijo y ahora que no recontamos vas a gritarme y insultarme a mí oficina proclamando algo que nunca fue tuyo, te lo dijo Yamanaka lloraras lagrimas de sangre, apretaba mis puños furiosa.

-Cálmate Hima cálmate. – Me decía Temari.

-Y tienes razón, pero la cosas no son así déjame hablar por favor. -Bufe exasperada mientras cruzaba mis brazos y ella nerviosamente arrugaba la carpeta en sus manos.

-Tienes cinco minutos para que me digas porque no debería echarte de mi nueva propiedad.

-Suspiro largamente, si es verdad lo de Naruto ese día yo estaba muy desesperada Hinata la muerte de mi madre nos dejó endeudados, tu mejor que nadie lo sabía, Sasuke me ofreció una buena cantidad para resolver mis problemas si le seguía el juego simplemente tenía que parecer en el lugar indicado con el sobre que él me dio y esperar a que la droga que le había puesto Sasuke en su café hiciera efecto.

-staba haciendo un esfuerzo bárbaro y sobre humano para no levantarme a zarandearla como quería. Temari estaba a la defensiva como esperando cualquier movimiento brusco mío para detenerme, ¿a caso mi aura asesina era tan obvia?

-Caramba Ino yo te hubiera ayudado.

-Lose Hinata pero estaba harta, llena de coraje de recelo, muerta de envía por ti, tu lo tenías todo un hombre que te amaba, y Sasuke que haría cualquier cosa por tenerte a su lado, yo siempre estuve enamorada de Sasuke, tu lo tenías todo, dinero, un esposo, una tranquilidad, sé que no es justificación pero era una estúpida joven envuelta en un mar de problemas y recelos ante la vida. Y termine descargándome con la persona que más me había ayudado.

-Tu mejor que nadie sabía que lo único que yo tenía en este continente y que amaba a morir era Naruto y me lo quitaste -estaba furiosa, confundida y teniéndole compasión, no podía tenerle compasión.

-Después de lo de Naruto, Hinata la culpa y remordimiento me encaro, si había resulto mis problemas pero me sentía basura, busque a Naruto le plante todo lo que había hecho y sorprendentemente me perdonó y se dedico a buscarte incansablemente.

Así que Naruto sabía todo, esto me lo tendría que explicar y muy bien -¿Y lo de mí oficina, eso a que se debía Yamanaka?

-Fue fácil unos dias después de que ustedes regresaron a Tokio, Sasuke me buscó, ante esto lo único que se me ocurrió buscar a Naruto y advertirle. Él me pidió que le siguiera el juego a Sasuke y que averiguara que era lo que traía en manos, así que tuve que seguir el plan de Sasuke de ir a tu oficina si realmente quería averiguar que se traía entre manos, si era lo único que podía hacer para reparar un poco el daño, lo haría y eso me llevo a tu oficina y debo admitir que a pesar que me merecía todo lo que me dijiste realmente me ofendí, porque yo ya no era esa persona y pues como viste se salieron de control las cosas.

Ella sonreía nerviosamente - Hinata yo ya pague demasiado Sai lo ame demasiado creo que igual que tú a Naruto y por Sai quererme complacerme en todo viajó un día en la noche para poder cerrar un trato y comprarme la casa que yo soñaba, esa maldita noche. -Sus orbes azules se empezaron a ponerse vidriosos, como reteniendo las lagrimas, pude notar que en verdad no mentía.

-Yo lo perdía a él y jamás lo recuperare, ahí está el pago a toda mi estupideces, sufrir hasta que me vuelva a reencontrar con él. -Su llanto se volvió tan pronunciado y ahogado como doliente, que realmente me estremeció. -Tú y Naruto pueden recuperar el tiempo, pero para mí ya no hay tiempo no hay nada Hinata. -Llevo sus manos a los ojos tallándolos un poco.

-¿Y que? así de fácil quieres te que te diga, te perdono, seamos amigas vámonos de compras y claro querida no preocupes por seducir a Naruto como todo lo que tuve que aguantar. -Me levante consternada - tienes una semana Yamanaka- le pronuncie, se quedó helada, inmóvil.

-¿Dónde quedó la caritativa y noble Hinata? -Preguntó, mediante Temari me miraba preocupada.

-Tú y Sasuke la mataron -dije acercándome a la puerta -una semana Yamanaka, quiero mi casa vacía -Gire a abrir la puerta y vi al chico rubio mirándome contrariado mientras corría a ver porque el llanto de su madre. ¿En verdad era tan maldita para no tener clemencia?, ¿realmente era esta abominación de frialdad que estaba mostrando? Subí a mi vehículo, mientras Temari me seguía, y lo puse en marcha. Me miro realmente anonadada cuando por fin pronunció palabra mirándome a los ojos.

-¿Realmente la dejaras en la calle Hinata? -Bufe realmente haya dentro había tenido un ataque de odio, de ahí mi frialdad y falta de empatía.

-Francamente Temari no lose, no lose.

-Tú no eres así Hima

-Ya verdaderamente no lose. –Quería vengarme, quería hacerla sufrir, pero en un instante imagine a Naruto muerto y me sentía desfallecer, no me quería imaginar cómo se sentía ella. Además ¿y eso que?, mi vida era un embrollo por su maldita culpa. Ahora tenía otro asunto pendiente Naruto y Sasuke…

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*Naruto*

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¿Dónde diablos se había metido Hinata?, Ya no era hora de atender nada en el corporativo, con un carajo ¿Por qué no la seguí? Mi celular empezó a sonar, lo tome rápidamente con la esperanza que fuera ella y no era quien menos me imaginaba Ino.

-Bueno -conteste, mientras escuchaba sollozos, y su respiración agitada. -Hey háblame con calma que no te entiendo nada Ino, ¿Qué Hinata qué? -exprese cuando voltee a verla en la entrada del pasillo, venía furiosa podía verlo en su semblante y Temari detrás de ella con una cara de pobre de ti.

Sakura volteaba y me miraba con cara ¿de ahora que hiciste?, Boruto, bufo y cruzo los brazos, Hanabi simplemente me miraba burlonamente. Hinata realmente enojada era un peligro - Ino tengo que colgar en cuanto pueda te regreso la llamada- colgué, y en cuestión de segundos la tenía enfrente mí, Temari se sentó.

-¿Así que Ino he?- me pronunció alzando la cejas -¿Alguna novedad de Sasuke? - pronunció dándome la espalda mientras miraba a Sakura en busca de respuesta.

-Sigue en quirófano -le exclamo con desanimó.

-Estará bien Sakura- cha le sonrió y volteo a verme tan fulminantemente que odio admitirlo me intimidaba y al parecer el enojo era solo conmigo. -Enseguida vengo cariño le dijo a Boruto mientras le besaba la frente. Mi hijo solamente se sonrojo y se hundió en el asiento poniéndose sus audífonos.

-Me acompañas por favor Uzumaki. -En la okaasan… Si estaba enojada, que digo enojada cabreada. Hanabi solo rió bajamente, mientras abrazaba a mí hijo. Hinata caminó y yo siguiéndola por detrás, a penas y entramos a la que era la oficina de Sasuke cerró y yo trague saliva lentamente. Me miró secamente cruzó los brazos y antes de que dijiera cualquier cosa yo me puse en mi papel y le solté.

-¿A dónde fuiste? -Me levanto la ceja, bufo, cruzó los brazos, giró, caray que sexy, pensé al verla así, "céntrate" me recrimine.

-¿Así que Ino?- en fin soltó lo brazos y se me acercó tan sexymente que ya estaba excitado joder - bien ¿que tienes que ver con Ino ? y quiero la verdad. -Estaba celosa, ¡Hinata estaba celosa!

-Nada cariño, te lo juro que nada. –Su puchero relució y su mirada se relajó -Me lo juras

-Te lo juro preciosa, la tome la cintura y le mordí su labio.

-Naruto- pronunció pegando un brinquito –No aún no estoy contenta contigo, ¿Por qué no me dijiste lo que le pediste que hiciera en relación a Sasuke? -En la madre, Ino se me adelantó. Me revolví el pelo y solo le dije más que la verdad .

-Lo pase por alto perdón ni había encontrado el momento con tanto embrollo.

-Pfff tienes razón. Tengo algo que decirte al respecto.

-Dime dije- mientras mire que bajaba la mirada.

-Compre la hipoteca de su casa y en una semana la echare a la calle.

-Hinata , por eso estaba tan inconsolable pensé – ¿Pero qué?

-Si lo que oíste la sacaré de su casa, se cruzó de brazos.

-Pero no puedes hacer eso Hinata

-¿Y porque no?

-Porque es todo lo que tiene ella y Inojin se quedarán en la calle.

-¿Y eso qué?

-¿Quién carajos es quien tengo enfrente? ¿Y dónde estaba mi dulce Hinata?

-Se fue por la borda después de todo lo que nos hicieron -dijo emitió un gritillo. Ahora entendía todo, quería venganza, quería desquite, ojo por ojo. La tome entre mis brazos -Hinata escúchame- me miró más serena, sé todo lo que pasamos y meda la misma impotencia que a ti pero piensa en Inojin el niño no tiene la culpa de nada, Yamanaka cambio, se redimió e incluso por ella la veces que intente contacte fue por la información que lograba sacarle a Sasuke -suspiro en mí pecho -Al hacerlo te volverás igual que ellos y tú no eres así, esa no es la Hinata que amo, si no la de corazón puro y dulce.

-¿Y entonces quien pagara tanto daño, tanto dolor Naruto?

-Que no lo vez cariño, mira observa ya lo están pagand -Sentí sus lagrimas caer en mí brazo.

-Soy un monstro, si hubieras visto la cara del niño, hay Naruto.

-Tranquila estamos a tiempo no eres un monstro cariño este sentimiento es normal, pero no lo puedes dejar avanzar, mírame Hinata. -Levanto su mirada y escondía sus perlados ojos en su flequillo, lo hice a un lado bese su frente, - te amo y está en nosotros mandar al diablo todo de una vez para empezar una vida de verdad con nuestro hijo -Suspiro y me beso tiernamente en los labios mientras el sonido de la puerta, nos separó.

-Okaasan decía -Boruto entrando a la oficina. Nos mira como tratando de intuir algo -Toma Okaasan - le decía entregándole la caja que yo le había dado días anteriores.

-¿Qué es? -Le sonrió

-Me la dio el viejo de…. Mi padre. -Por fin articuló y yo sentí una inmensa alegría, que no me pude contener y grite eufórico, sentí que unas lagrimas me salían.

-Oíste Hinata me llamo papá, no me aguante y lo abrace.

-Hey, hey tranquilo viejo no es para tanto. -Él testarudo de mi hijo me veía burlonamente y no me importaba ni un poco, Hinata solo sonreía y nos miraba conteniendo la emoción…

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*Boruto*

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Viejo ridículo tan grande y haciendo semejantes pucheros, no podía negar ante mi obstinada actitud que realmente me emocionada llamarlo padre, pero no por eso me iba a poner igual de histérico que él, realmente era patético ver como se acurrucaba en los brazos de mi Okaasan. Llorando abiertamente y diciendo -lo oíste Hinata, dime que lo oíste me llamo Papá- Mi madre con cara de pena ajena le daba palmaditas en la espalda y le decía -claro que lo oí- mientras me miraba a mí para que suprimiera mi cara de burla. Puse los ojos en blanco y lo separé de mi Okaasan.

-Ya párale viejo a tu drama -Y como si fueran tal para cual respondió ante los mismos impulsos de bipolaridad como mi Okaasan, se limpio la cara y me miró serio.

-Esto merece una celebración pasando lo del teme iremos a Irachaku por un buen ramen -Ramen pensé mientras mi mente se distraía amaba el ramen. En fin mi madre abrió la cajita, saco de ella poniéndose todavía más dramática que él viejo un álbum de fotografías de ellos cuando eran jóvenes y novios al parecer -_- , en ella también había una infinidad de cartas que el cursi que era mi padre le abría escrito a mí Okaasan, como fotos de los que se supone que eran mis abuelos.

Era un exceso de melosidad esa cajita negra, y entendí perfectamente él porque me la había dado, para demostrarme cuando amaba a mi Okaasan y de igual manera ella a él, y ante su relato de lo sucedido no sabía si tenerle recelo o lastima a Sasuke.

-Como sea no se pongan dramáticos, ya sé todo y está bien lo entiendo, trataré y aceptare lo que hay entre ustedes- ¿tenía otra opción? El par de patéticos viejos melosos arremetió contra mí abrazándome y llenándome de mimos. Esto era incomodo y vergonzoso eran tal para cual, al fin me soltaron y con mi sonrojo hasta el cabello, por fin les dije, -solo venía a avisarle que Sasuke salió del quirófano.

-Vamos- dijo el viejo mierda aun con cara de baka. ¿Y ahora que debería hacer con Sasuke?, me sentía raro llamarlo así al mismo tiempo tenía sentimientos encontrados le tenía recelo, pero como padre de crianza no tenía nada que reclamarle. Escuche la puerta y medí cuenta que salieron tan rápido que me dejaron encerrado, era el colmo con ellos, cuando me vino a la mente Sarada como estaría mi bella chica pelo negro, desde que los viejos nos interrumpieron en el balcón no había hablado con ella.

Por fin los alcance en el pasillo, -¿Y Sarada? -Pregunte cuando mi burlón padre se aguanto las ganas de reír, simplemente me hizo señal con su mano hacia el jardín, diciendo viejo de mierda entre dientes, camine tan rápido como mi estado de convalecencia me lo permitía, definitivamente esto ya era karma apenas salimos del hospital cuando ya entraba otro, esto era el colmo dattebasa. Y ahí estaba mi bella chica sentada en un escalón mirando al cielo.

-Hola -articule sentándome. Volteo y me miró furiosa soltándome un buen golpe en la cabeza.

-Sarada pero que - ¿Dónde quedo mi chica dulce?, aunch pensé sobándome la cabeza.

-¿Por qué no me dijiste que mi padre era Sasuke?

-¡Kyyya!, Sarada lo siento pero a mí no me tocaba decírtelo yo también me acabo de enterar -La mirada furiosa se desvaneció y se me aventó a los brazos llorando, le quite sus lentes, y le acaricie el cabello.

-¿Cómo esta? -Entre sollozos levanto sus ojos negros y suspiro, -fuera de peligro, eres un baka, pensé que éramos hermanos no tienes idea de cuánto me aterre.

Flash back:

Sus atenciones, su bella sonrisa, su dulce voz, esta chica me alteraba los sentidos, no sabía cómo explicarlo, no sabía cómo describirlo pero ella tenía algo que yo necesitaba.

-Sarada- le exclamé. Volteo como en cámara lenta moviendo su majestuoso cabello.

-Dime- dijo dejando de tomar notas.

- ¿Por qué me besaste? -Sus ojos se abrieron de par en par, y todo sonrojada me dijo -¿Qué? - Camine poco a poco hasta ponerme justo enfrente de ella en el balcón, quedamos frente a frente cuando ella se puso de pie y me miro tímidamente.

-Te dije ¿que porque me besaste cuando estaba en coma?

- A caso Hinata-sama -Ni siquiera la dejé terminar cuando sintiendo una necesidad insoportable de tocarla, tome su rostro entre mis manos y le pronuncie -no- yo escuchaba todo y lo sentía aún que estaba en coma y desde ahí no te saco de mis pensamientos.

-Boruto –Susurro tan cerca de mi rostro que su cálido aliento me hechizo, y junte nuestros labios, cuando el grito de Sakura-Sama nos sacaba de orbita

Fin flash back

-Boruto

-Perdón me distraje- le dije–Sarada creo que dejamos un tema pendiente.

-Lose dijo mirándome toda sonrojada, y sabes…

-¡Boruto!

Incline mi cabeza golpeando mi frente, -¿qué quieres viejo?- le dije mirándolo cabreado. A lo que él solo bufo divertidamente.

-Ojisan -dijo Sarada poniéndose de pie y corriendo a abrazarlo. Estúpido viejo impertinente... -_-

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*Hinata*

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Y ahí venían mis amados rubios, Sarada delante de ellos realmente fastidiada por lo que parecía una pequeña discusión entre Naruto y Boruto.

-Ya viejo bájale al drama.

-Boruto -le dije a modo de regaño mientras agachaba él la cabeza.

-¿Que pasa Okaasan?

-Vete a descansar con tu tía Hanabi a la casa tú estado todavía es convaleciente así que por favor vete a dormir. Empezó a hacer su tipo rostro de negación, cuando mire la cara de terror de Naruto

- ¿Qué pasa?- le cuestione. Mire hacía la dirección en donde él dirigía la mirada, ¡pero qué!, no esto tenía que ser una alucinación, no esto no era posible. -¡El habanero sangriento! - Pronuncié sin pensar, cuando Sarada y Boruto me miraron intrigados ante mis palabras. ¿Pero cómo? Ahí venía Kushina Uzumaki con su tan conocida cabellera pelirroja, y su sofisticado porte en un vestido café, caminando por los pasillos del hospital con una mirada inexpresiva.

-Con permiso -dijo Naruto caminando hacia el lado contrario.

- Ni que con permiso ni que nada- arremetió la pelirroja. La tenía justo enfrente de mí, su gélida mirada subió y bajo por mí cuerpo provocándome el terror que solo ella era capaz de generar con una mirada.

- Un hola de menos, no estaría mal Hinata- Ladeo su cabeza y nada sorprendida por mi presencia en Tokio, esperaba que articulara respuesta.

-¿Qué haces aquí madre? -Le cuestionó mi amado rubio.

–Bonita manera de saludar a tu madre atolondrado - Le pronunció dándole un golpecito en la nuca -Vine a conocer a mi amado nieto.

-¡Que!- no saliamos ni Naruto ni yo de la sorpresa, mi cara de tonta no la podía quitar y mi cabeza totalmente abrumada solo repetía, ¿pero cómo? Miro rápidamente a Boruto, mientras mi inexpresivo hijo solo me miraba enojado.

-Eres idéntico a Minato -pronunció antes de arrojarse abrazarlo. Y ahí a medio pasillo del hospital mientras Kushina asfixiaba a mi hijo con él abrazo y él estaba anonadado, Naruto y yo no mirábamos como intentando encontrar una respuesta. Konohamaru entró al pasillo y mirándonos con cara de esto es el colmo, entorno sus ojos los fijó en mí y por fin articuló palabra.

-Hinata tienes que firmar unos papeles

Sakura se sumaba al casual encuentro saliendo del baño mirándonos con cara de ¿qué diablos?, para rematar Hanabi y su escandalosa voz detrás de Konohamarú , no esto es una broma, pensé cuando ví a Ino caminar justo hacia nosotros, me tire en el asiento detrás de mí, ¿cuándo tendría calma?


RV:

Hima Hyuga: Que bueno que te gusto si ese Boruto y Sarada son unos loquillos los cacharon jajaja y si se que te dan ganas de matar a Sasuke pero esta loquillo el pobre. Espero que disfrutes el cápitulo y viene lo bueno.

Marcelaporra: jajaja si son unos loquillos ese Naruto y Boruto, prepárate que de aquí a los siguientes capítulos serán puras sorpresas.

Azukichan44 : Si qué bueno que te gustara y Sakura va a tomar un papel muy importante en la vida de Sasuke y más con las sorpresas que se vienen, y pues Sarada es un ángel aún así ama a su padre chiflado. Que disfrutes el capitulo.

Y bien hasta aquí el cápitulo de hoy jejeje no se esperaban al Habanero Sangriento verdad, ya estamos casi en el desenlace final de la historia. Espero sus lindos comentarios :D actualízate esta misma semana lo más pronto que pueda :D Y si me dan permiso de matar a un personaje jajaja