"Fuego Cruzado"
- "¡No puedo creerlo!" – la joven parecía incrédula ante lo que escuchaba.
"¡Es la verdad!.. y déjame decirte que no puedo sentirme más orgullosa de lo que hice" – la sonrisa y el brillo de sus ojos, demostraban que, efectivamente, ella se sentía orgullosa de su proceder.
"No crees que tu estrategia a sido demasiado... ¿drástica?" – dudó la de ojos azules.
Ella pareció pensarlo – "Quizás fue un poco... er, drástica, pero créeme esto tenía que pasar tarde o temprano.".
"¿Qué cosa¿qué Sakura se vea sometida a un arranque colérico de la novia de Li?".
"¡No, me refiero a su presencia en la reunión del concilio, ella ha hecho tanto que me pareció justo que estuviera presente".
"Entiendo que hayas querido ayudar a Sakura, pero me preocupa las consecuencias que esto pueda traer" – replicó sin ocultar su inquietud.
"Tranquilízate, Tomoyo" – pidió la china – "estoy segura que todo está bien, es decir¿qué pudo haber salido mal?".
Kaory Narazaki, parecía ser la materialización del mal presagio por el que Mei Ling preguntaba. A paso rápido y con un no muy buen semblante, la japonesa fijaba su dirección en la sala de juntas en la cual Sakura y Shaoran se encontraban.
"¿Kaory?" – a unos cuantos pasos de llegar a su destino, la voz masculina tuvo la virtud de detenerla.
"Eriol, hola" – saludó la joven al inglés que acababa de salir de una habitación – "me gustaría quedarme a charlar contigo, pero necesito encontrar a Shaoran" – iba a emprender el paso cuando de nuevo la detuvo el extranjero.
"Xiao Lang ya no está en el salón principal, en estos momentos debe estar cambiándose de ropa".
"¿Estás seguro?" – era muy difícil creer en la palabra de Eriol, y más aún cuando tenía sus sospechas de que él también fuera uno de los autores intelectuales que provocaron su humillación.
"Por supuesto" – sonrió – "al termino de la reunión cada quién partió a su habitación privada".
"Bien, supongo que iré a buscarlo allí entonces" – debatiéndose un poco, decidió tomar la sugerencia de la reencarnación de Clow.
El sonriente hombre la observó alejarse – "Lo siento mucho, Kaory, pero no puedo permitir que interrumpas a Xiao Lang... es necesario que él y Sakura definan su situación" – después de que la joven desapareció de su vista, el hechicero se volvió para ir al encuentro de Lung Sheng.
Mientras tanto, en el salón principal, Sakura y Shaoran parecían haber perdido la capacidad para hablar. Los dos se hallaban uno frente al otro viendo cualquier cosa menos sus rostros en el absoluto silencio.
Sucedió que, sólo bastó un segundo de lucidez para que los ex Card Captors recuperaran la compostura y el control de sí mismos, y se dieran cuenta de lo que estaban haciendo... la confusión y consternación que reflejaban sus pupilas luego de separarse, bastó para obstruir la garganta y producir el silencio.
Claro que después de un tiempo, los pensamientos coherentes empezaron a llegar poco a poco a la cabeza de la Maestra de las Cartas, y solo un sentimiento se apoderó de su ser luego de comprender lo que había hecho: Culpa. Culpa era lo único que podía sentir en ese momento, y después de escuchar la voz de Kaory Narazaki en el pasillo, no le faltaron las ganas de desaparecer por pura vergüenza. Sakura pensó que la novia de Shaoran entraría en cualquier momento y descubriría lo que habían hecho con solo mirarlos. Aunque nada de eso pasó, la japonesa no se oyó más detrás de la puerta.
"Sakura.." – la profunda voz de Li, consiguió sacarla de sus pensamientos - "Sakura, yo...".
"No te preocupes, Shaoran" – sin darle la oportunidad de hablar, ella lo interrumpió – "no tienes que decir nada, yo... los dos sabemos que lo que hicimos estuvo mal y te prometo que no volverá a pasar" – trató de que las palabras no se enredaran en su garganta – "perdóname, Shaoran, yo no quiero que tengas problemas con tu novia por mi culpa" – suspiró con tristeza – "será mejor que vaya a cambiarme de ropa" - sin poder decir algo más, Sakura salió casi corriendo del salón.
El jefe del Clan Li, se quedó ahí, con una frustración y una impotencia palpable.
Ciertamente, una extraña atmósfera cubría la amplia –y ahora dudosamente- acogedora sala de la familia Kinomoto.
Tomoyo, Touya y Yukito, parecían sumidos en un mundo donde no existían los demás, pues a pesar de estar compartiendo el mismo espacio ninguno reparaba en la presencia del otro. Toda clase de sentimientos emanaba de los abatidos corazones de los jóvenes: enfado, preocupación, confusión, resignación, orgullo... amor.
La pequeña Yui, que se encontraba descansando en el regazo de su hermana mayor, también guardaba silencio, aunque sus ojitos observaban con suma atención los rostros de sus seres queridos. La menor de los Kinomoto siempre había sido muy activa, pero ahora, su infante instinto le decía que lo mejor era no hablar demasiado y dejar a sus hermanos pensar y pensar.
Con un poco más de resignación, la niña de ojos miel se acomodó mejor en las piernas de Tomoyo y relajó su cuerpecito para advertir su presencia y con eso conseguir que la joven de ojos azules, la envolviera en un maternal abrazo.
La de largo cabello azabache acogió a la pequeña con una sonrisa y se permitió acariciarla un poco, mientras continuaba con sus cavilaciones y se preguntaba por la situación de Sakura en esos momentos. La verdad era que no podía dejar de pensar en su hermana desde que Mei Ling le relató el enredo que había causado para lograr infiltrar a Sakura como alguien que no era.
Y como un remedio para aliviar un poco la tensión, el matrimonio Kinomoto llegaba del trabajo y brindaba sonrisas a sus hijos reunidos en la sala. La pequeña Yui saltó de la alegría y se encargó de recibir a sus padres con un abrazo, Tomoyo también les dio la bienvenida y sonrió con sinceridad, Touya y Yukito salieron de su trance y saludaron a Sonomi y a Fujitaka con poca convicción.
Poco después, una desganada Sakura hizo su aparición y con ella la cena dio inicio. Cabe mencionar que hubo largos lapsos de tiempo en que el comedor mantenía un silencio sepulcral, aunque eso no detuvo a Yui de hacer comentarios jocosos de vez en cuando...
Terminada la cena, los muchachos parecieron apurados por subir a sus habitaciones, así que los esposos solo pudieron quedarse con la compañía de su hija menor.
"Mis hermanitos y Yuki, están muy raros ¿verdad mami?" – ya instalados en la sala, la niña expresó, mientras cambiaba los canales de televisión sin mucho interés.
"Sí, amor... hoy estuvieron un poco callados" – la empresaria intercambió miradas de preocupación con su esposo.
"Seguramente los muchachos tuvieron un mal día" – el arqueólogo sonrió afable – "nada de lo que no puedan reponerse. Estoy seguro que para mañana, el humor de todos será otro".
"Ojalá, papi.. porque mis hermanitas me prometieron que mañana iríamos a traer el Kimono que usaré en año nuevo" – habló un poco preocupada, la pequeña.
"Si tus hermanas lo prometieron, ten por seguro que cumplirán su palabra" – la empresaria animó.
Yui sonrió y dejó el tema de lado, después de todo era una niña¿qué podría saber una niña de los problemas de los adultos, para las personas como ella, el mundo era un lugar de luces, dulces y colores.. y no se asemejaba en nada al mundo en el que su hermana Sakura estaba sumida en esos momentos.
La Maestra de las Cartas, se había dirigido directamente a la habitación de Tomoyo después de la cena. La castaña necesitaba el apoyo de la chica para no sucumbir a la inmensa y confusa ola de sentimientos que la aquejaba. Después de asegurarse que Kero estuviera entretenido con comida en la habitación de Sakura, Tomoyo se dedicó por completo a la joven confundida.
La de cabello azabache acompañó a su hermana sentándose en la cama y apoyando su mano sobre la de ella, al tiempo que le hablaba con convicción.
"Sabes que siempre puedes contar conmigo ¿verdad, Sakura?" – la vio a los ojos para transmitirle confianza – "para lo que sea...".
Ante la dulce mirada de su hermana, Sakura sintió la fragilidad más palpable que nunca en su ser, supo entonces que podía mostrar su vulnerabilidad sin miedos ante la chica que tantas veces había compartido sus tristezas.
"Tomoyo..." – sintió las lágrimas formarse en sus ojos –"yo.. me siento tan mal" – no sabía como empezar sin llegar a derrumbarse en el instante – "pensé que estaba a punto de volverme loca ésta tarde, cuando en una confusión, me involucré en una reunión que Shaoran tenía con el concilio Japonés" – replicó – "yo no quería, pero todo sucedió tan rápido que ya no podía hacer nada para detenerlo".
"Lo sé.." – ella sonó comprensiva.
"¿Lo sabes?".
"Sí. Después que regresé de mi paseo con Eriol, Jack y Silvia, Mei Ling vino de visita y me contó que había arreglado todo para que tú estuvieras presente en el compromiso de Li".
"¿Mei Ling hizo esto?" – repuso incrédula.
"Sí, pero créeme que lo hizo con la mejor de las intenciones, ella jamás pensó en mortificarte o causarte daño en absoluto" – Tomoyo se apresuró a explicar, para que la chica no malinterpretara el proceder de la extranjera.
"¡Ay, Tomoyo... las cosas salieron peor de lo que te imaginas!" – la chica cubrió su rostro con las manos.
Daidouji pareció abatirse más ante las palabras de su interlocutora – "Pero, Sakura ¿qué fue lo que pasó¿acaso esas personas te trataron mal¿te metiste en problemas?".
"No, ellos no fueron groseros conmigo, al contrario, fueron muy amables, y ni siquiera pareció importarles el hecho de que la señorita Narazaki no estuviera presente".
La diseñadora respiró un poco más aliviada, pero a la vez pareció confundirse un poco ante el hecho de que si Sakura no fue agredida de ninguna manera ¿qué era lo que la tenía tan abatida?.
"¿Entonces.. si todo salió bien con esas personas ¿qué es lo que te tiene así de alterada?".
Sakura guardó silencio un par de segundos y luego respiró profundo.
"Después... después que me di cuenta de lo que estaba sucediendo cuando fui ingresada a la sala de juntas, un pánico horrible me invadió, yo no tenía intención de tomar el lugar de la novia de Shaoran ¡y hasta me vistieron con la ropa ceremonial que iba utilizar ella, luego el joven Sheng me ayudó un poco convenciendo a esos señores de que yo era el reemplazo de la señorita Narazaki" – continuó – "después de eso, Eriol, el joven Lung y Shaoran me apoyaron durante toda la reunión.." – Tomoyo se permitió una media sonrisa al saber que Eriol no había dejado a su hermana sola con la carga – ".. los jefes de Clanes parecieron contentos con la forma en la que se desarrolló la junta y me felicitaron por haber suplido a la señorita Narazaki tan bien...".
"¿Entonces..?" – la amatista animó a Sakura a continuar.
"Entonces..." – su garganta se contrajo – "Eriol y el joven Sheng se retiraron del salón dejándome sola con Shaoran... yo intenté disculparme por lo sucedido, estaba tan avergonzada que ni siquiera podía verlo a la cara sin sentirme culpable..".
"Pero nada de lo que pasó fue culpa tuya".
"Shaoran pensó lo mismo e intento convencerme de ello, pero yo realmente estaba muy mortificada y no quería entender razones... y... sin saber como, las cosas empezaron a salirse de control y ya no pude detenerlas".
Comprendiendo que lo que estaba a punto de revelar era la verdadera causa de su malestar, Tomoyo le permitió a su hermana tomar el tiempo que fuera necesario para reunir sus fuerzas y liberar su corazón.
Después de unos segundos, que parecieron eternos, Sakura fijó sus ojos verdes en los azules de su interlocutora, y replicó lentamente con el tono más desolado que su hermana jamás le hubiera escuchado:
"Shaoran y yo... nos besamos.".
Los ojos de la estudiante de diseño, fueron la prueba contundente de que la sorpresa, había tomado desprevenida su siempre perfecta compostura. No dejando que el momento de debilidad se prolongara por más tiempo, Tomoyo cambió su expresión actual por una de completo cariño al tiempo que atraía a la castaña para brindarle un comprensivo abrazo. Sakura se dejó envolver por la chica y le devolvió el gesto con fuerza.
"¿Pero como sucedió eso?" – la morena frotaba con delicadeza una de sus manos sobre la espalda de su hermana.
"No lo sé... yo... no pude evitarlo" – ella luchaba por contener las lágrimas – "me dejé llevar por lo que estaba sintiendo y cuando los dos nos dimos cuenta de lo que hicimos.. ya era muy tarde para reparar el error." – replicó – "No puedo evitar sentir ésta enorme culpa, Tomoyo¡Shaoran tiene una pareja estable, y yo no supe respetar eso!...".
"Sakura, por favor, deja de tratar de imponerte toda la responsabilidad" – pidió con serenidad la hija de Sonomi – "recuerda que fueron dos los que causaron esta situación... y que te eches la culpa de todo lo sucedido no va a ayudarte en nada".
"Lo sé..." – sollozó, esta vez dejando escapar un par de lágrimas que fueron absorbidas rápidamente por la camisa de Tomoyo.
"¿Qué dice Li respecto a esto?" – quiso saber.
"No hemos hablado sobre ello... cuando él quiso discutirlo yo no le di oportunidad".
"Pero, Sakura.." – la hermosa joven la reprendió con ternura – "no puedes dejar que las cosas se queden así, si no haces nada, la incertidumbre de no saber que es lo que realmente él siente por ti, te atormentará todos los días." - la ex Card Captor respingó un poco y Tomoyo aprovechó esto para romper el abrazo y obligarla a confrontar su rostro – "No tengas miedo de admitir lo que sientes.. ¿estás enamorada de él verdad?".
Sakura escondió su rostro entre sus manos, en un esfuerzo por evitar que las lágrimas se desbordaran sin control por sus mejillas.
"¿No quieres contestarme?".
La castaña levantó la vista y observó a su hermana con tristeza.
"Sí, es cierto" – asintió trémula – "pero a él no le importo..".
"¿Cómo puedes asegurar eso!" – casi saltó Tomoyo – "Sakura, desde que Li llegó a Japón no hace otra cosa más que pasar el mayor tiempo posible a tú lado... sé que él se esfuerza mucho por descubrir todo lo posible acerca de la profecía de "El Quinto Elegido", pero estoy segura que desde hace tiempo ya no es sólo la investigación lo que lo motiva a acercarse a ti... lo que Li siente por ti, es realmente especial".
"Pero él tiene una novia y..".
"¿Y eso qué!.. en el pasado, muchas personas toman decisiones de las que luego tienen que retractarse, el amor es algo demasiado importante como para perderlo solo porque no sepas como romper con alguien... y Li no me parece el tipo de hombre con débiles convicciones..".
"¿Entonces tú crees que Shaoran..?".
Tomoyo asintió más animada – "Pero recuerda que aunque ya no estemos en la primaria y ahora él sea jefe de su clan, he notado que a pesar de que está acostumbrado a hacer cosas de gente mayor, hay algunas situaciones que todavía le cuesta asimilar... podría asegurar que algo tan simple como declararse aún lo pone nervioso.. y si tú no te decides nunca a hablar con él, será más difícil lograr que reconozca lo que siente por ti".
Sakura se ruborizó ante la idea, y aunque no dejaba de sentirse abatida, un poco de paz y alivio se habían plantado en su corazón, brindándole nuevas esperanzas...
Súbitamente sus ojos verdes brillaron. Había tomado una decisión.
Aunque se había levantado con su siempre buen humor –un poco más animado que de costumbre- la plática que sostenía por teléfono amenazaba con destruir esa alegría.
"¡Ya te lo dije Jean, no puedo viajar ahora!".
"¿Pero por que!..¡tan solo te estoy pidiendo que vengas a cumplir con un par de desfiles y después podrás regresar a Japón al lado de tu flamante novio!" – había sarcasmo en las palabras del hombre.
Ella frunció el entrecejo – "¿Qué estas sordo o qué?.. por ahora no puedo dejar Tokio, y nada tiene que ver Yukito en mi decisión, así que deja de utilizar ese tono conmigo.." – advirtió – "..¿qué no pueden realizar esos desfiles sin mí?... estoy segura que cualquier otra modelo estaría más que dispuesta a tomar mi lugar".
"Nakuru, querida, por supuesto que cualquiera mataría por ocupar tu lugar, pero es necesario que seas tú quien se ocupe de estos compromisos... por mucho que sigas siendo la favorita de los tabloides gracias a tu nuevo romance, es de tu carrera de lo que estamos hablando y es necesario que te ocupes de las pasarelas ¿entiendes?".
La vena empezaba a hacerse más palpable en la cabeza de la guardiana ¡qué hombre más obstinado!.
"Mira Jean, será mejor que te vallas olvidando de todo, porque no va a pasar ¿me escuchaste?...".
"¡Que necia eres, mujer, no puedes descuidarte así como así.. ¡reconsidera lo que estás haciendo, por favor!".
Nakuru trató de respirar profundo para no sucumbir al terrible deseo de estrellar su teléfono móvil contra la pared.
"¡Esta bien!" – repuso exasperada – "ya pensaré que hacer al respecto ¿estas contento?".
"¿Vas a venir a París?".
"Dije que pensaría que hacer, no que viajaría a Francia".
¿Pero..?".
"¡De eso nada, Jean!.. y es mi última palabra. Ahora, vete a dormir que por allá ya debe ser muy tarde... ya te llamaré luego para informarte de mis planes ¿de acuerdo, nos vemos" – la hermosa mujer cerró su teléfono y lo colocó sobre la mesa entre quejidos.
"¿Problemas, Nakuru?" – un sonriente Eriol replicaba.
"Jean me tiene harta con sus constantes quejas acerca de lo descuidada que estoy siendo con mi carrera, y no deja de insistir en que me ocupe de unos desfiles que se realizaran en París en un par de semanas" – explicó la propuesta que le había hecho su asesor de imagen.
"¿Y por que no te ocupas de eso?... puedes tomarte un par de días para cubrir tus compromisos".
"¿Cómo, y dejarles a ustedes todo el trabajo?.. ¡por supuesto que no, Eriol!" – repuso tajante.
"No exageres, tu ausencia no sería muy larga... pero si ya tomaste una decisión, no pienso insistir" – el apuesto joven se encogió de hombros.
"Ajá, sabía que hoy tenía que salir algo al respecto" – Kaho apareció de pronto, tomando su lugar en la mesa – "muy buena foto, tengo que agregar" – rió un poco para luego pasar el periódico, que traía con ella, al extranjero.
"Bien, tengo que decir que los medios no se pierden ni una. Yukito y tú siguen siendo la pareja del momento" – rió, contemplando la imagen en la cual su guardiana paseaba de la mano con el mejor amigo de Touya.
"Está claro que los paparazzis se encuentran hasta en los lugares más inimaginados.." – la modelo trató de concentrarse en el desayuno que en ese momento le servían – "mira que ni en la ciudad de Tomoeda nos salvamos del acoso".
"Ayer, cuando mencionaste que irías al templo para ayudar a Kaho con los preparativos, no dijiste nada acerca de que Yukito te acompañaría.." – añadió el inglés con una sonrisita divertida.
"Bueno, él se ofreció amablemente a acompañarme... aunque pasaron cosas que complicaron nuestras buenas intenciones por ayudar a Kaho" – recordó con irritación la insistencia del doctor por hablar con su mejor amiga.
"¿Y te molesta que esos inconvenientes arruinaran tu cita con el maestro?" – preguntó suspicaz la reencarnación de Clow.
"¡No teníamos ninguna cita!... al parecer se te olvida que todo ese asunto del noviazgo son solo puros rumores inventados por los medios para tener algo de que hablar" – Nakuru estaba segura que su creador había dicho aquello con la intención de divertirse un poco con ella.
"Por supuesto, todo es un... ¿malentendido, cierto?.. fotos y situaciones captadas en momentos inoportunos" – replicó, mientras Kaho trataba de contener la risa.
"Pues es la verdad... Yukito y yo no mantenemos ninguna relación, fuera de la ser buenos amigos, claro".
"Buenos amigos, que se toman de la mano y se presentan en lugares públicos dejando a todo el mundo pensando que son una linda pareja" – añadió la pelirroja.
"No es lo que creen... él solo trataba de.. calmarme" – sonrió ante el recuerdo.
"¿Calmarte?".
"Sí, bueno, yo estaba muy alterada con todo lo de Touya y..." – la sonrisa divertida en los labios de sus interlocutores la hicieron detenerse – "supongo que por la expresión de sus caras hoy debe ser el día internacional de "molestemos a Nakuru" ¿verdad?".
"Nuestra intención no es molestarte" – replicó su creador – "¿cierto, Kaho?".
"Así es... tan solo nos dedicamos a escuchar atentos la explicación de la no-relación entre Yukito y tú".
"Sí, claro..." – Akizuki suspiró resignada y se concentró en ingerir su desayuno.
Al darse cuenta que su guardiana había preferido desistir de seguirles el juego a él y a su vieja amiga, Eriol se aventuró a cambiar de tema – "Entonces.. ¿el templo Tsukimine está listo para el año nuevo?" – se dirigió a la pelirroja.
"Listo y apunto... ya lo verás por ti mismo mañana".
"Que buena noticia".
"Sí... ahora podré tomarme el día libre sin preocuparme de que haya algún preparativo pendiente".
"¿Piensas salir?".
"Tengo una invitación para almorzar con un amigo".
En ese instante, Nakuru hizo un poco de ruido con sus cubiertos al escapársele un movimiento torpe con los mismos, pero no dijo nada.
"¿A sí?" – para Eriol no pasó desapercibida la reacción de su "prima" – "¿saldrás con Kinomoto?".
"No... se trata de alguien más" – sonrió – "¿y que me dices tú¿tienes pensado salir?".
"Iré a dejarle un par de documentos a Lung y después visitaré a los Kinomoto. Tomoyo me llamó muy temprano ésta mañana y pidió mi presencia con urgencia" – replicó pensativo.
"¿Te importaría si te acompaño, Eriol?" – la modelo dudó.
"Por supuesto que no.. ¿piensas visitar a Yukito?".
Advirtiendo el nuevo brillo malicioso en aquel par de enigmáticas pupilas, la guardiana se apresuró a aclarar.
"Pues sí, iré a ver a Yukito, pero los planes que tenemos en mente son serios ¿de acuerdo?... los dos necesitamos corroborar una energía que hemos estado percibiendo".
Eriol tomó seriedad rápidamente – "Esta energía de la que hablas ¿tiene que ver con el conjuro que tú y los otros guardianes hicieron hace semanas?".
"Sí... al parecer todos hemos percibido algo pero nunca hemos podido estar juntos para comprobarlo como es debido, así que hoy trataremos de tomar esa oportunidad" – repuso – "como ya sabes, Yukito y yo hemos estado sintiendo aquella energía con insistencia en el mismo lugar, es por eso que esta vez pensamos llevar a Spi y a Kerberos con nosotros y de esa manera comprobar si el conjuro funcionó o ésta presencia no es más que la de otra persona con poderes mágicos".
"Es una lástima que nosotros no podamos ser de mucha utilidad en esta ocasión" – se lamentó la maestra.
"Es verdad, pues aunque podamos ayudar a reconocer la energía del posible hechicero, no podemos garantizar que sea la de la persona que estamos buscando... eso solo lo pueden desmentir ustedes." – el inglés explicó – "¿Y cuál es el lugar que piensan visitar en el que se concentra esta energía?".
Nakuru levantó la vista de su plató y con voz segura respondió:
"El Clamp de Tokyo...".
Ella estaba furiosa. A pesar de haber permitido que Shaoran se retirara a su habitación la noche anterior, y con eso posponer la inminente discusión sobre la bendita reunión; ahora resultaba que su novio se hallaba defendiendo a la maldita usurpadora.
"¡Pero Shaoran¿cómo dices que no fue su culpa!".
"¡Porque no fue su culpa!" – replicó con el ceño fruncido.
"¡Ella se auto-invitó a la junta y tomó mi lugar!" – repuso furiosa.
"Sakura no hizo nada de eso. Ya te dije que todo fue un malentendido".
"¿Un malentendido!" – saltó – "¡por favor, nadie va a un lugar y miente sobre su identidad para hacerse pasar por la novia de otra persona!".
"Escucha, Kaory.." – Li se levantó de la silla de su escritorio, y se acercó a la muchacha con decisión – "¿de cuantas maneras tengo que explicarte que Sakura nos es culpable de nada?".
El tono serio e imponente que utilizó su novio, la hizo mantenerse quieta unos segundos, sorprendida de la reacción de él.
"¿Qué pasa contigo, Shaoran!.. pareces demasiado preocupado por limpiar la reputación de ella y te olvidas que la mía fue manchada al considerárseme una irresponsable por no asistir a la reunión de clanes de mí país, además de haber sido tratada como una loca por el personal del edificio escogido por el Concilio.".
"No tiene porque inquietarte que tu credibilidad con el Clan se haya perdido, pues ahora todos te consideran más sensata que nunca por pedirle a Sakura que supliera tu lugar".
"¡Pero yo no le pedí nada!" – ella no podía creer lo que escuchaba – "¡fue así como los engañó a todos ¿verdad!..".
"No. Quién presentó a Sakura como tu reemplazo fue Lung".
"¿Sheng?.. ¿acaso él y Kinomoto se unieron en esto?".
"Ya te dije que Sakura no tiene nada que ver con el incidente.. aunque por otro lado, me temo que Lung sí estaba enterado de todo" – dijo Shaoran muy a su pesar.
"¡Por supuesto!.. ¿cómo no me lo imaginé?" – si antes sentía odio por el amigo de su novio, ahora simplemente le asqueaba su existencia – "los dos se ocuparon de humillarme, porque nadie va a quitarme de la cabeza que la tal Sakura estaba de acuerdo Sheng ¿de qué otro modo puede explicarse esa enorme casualidad que la hizo llegar al lugar indicado a la hora correcta?".
"Ella se encontraba en el edificio gracias a mí".
"¿Qué!.. ¿pero... cómo?".
"Mei Ling arregló una salida con Sakura luego de enterarse que el encuentro entre ella y yo se cancelaría debido a la reunión que tenía con el concilio... ".
"Y te pidió de favor que la llevaras contigo para encontrarse con ella ¿cierto?." – ahora lo veía totalmente claro – "Así que tu prima es la culpable... claro, ella y Sheng armaron todo este circo para perjudicarme.." – empezaba a temblar de pura rabia.
"Escucha, Kaory...".
"¡No¡no trates de justificarlos más!" – estalló la joven – "¡estoy cansada de ser el blanco de tu familia y amigos, esta vez han llegado demasiado lejos!.. no solo se burlaron de mí, sino también del respetable protocolo del Concilio, además de abusar de sus puestos como altos miembros de sus respectivos clanes" – Shaoran se mantuvo en silencio ante la razonable explicación de ella – "tu deber como jefe del Concilio es llamarles fuertemente la atención, o hasta relevarlos de sus cargos por su inaceptable comportamiento" – sentenció como un reto, que estaba segura su novio no evitaría. El joven era todo un líder y sabía que Kaory tenía todo el derecho de pedir compostura.
Unos leves golpes a la puerta advirtieron la presencia del mayordomo y fiel amigo, que se había reunido con su señor hacía ya un par de días.
"Buenos días, joven Shaoran... señorita Narazaki.." – saludó Wei con cortesía – "el desayuno está servido. Si gustan pasar al comedor..".
"En un minuto, Wei. Primero quisiera hablar unas palabras con Lung y Mei Ling.. ¿podrías decirles que vengan un momento a mi despacho, por favor?".
"Enseguida, señor".
Los chinos no tardaron demasiado en presentarse. Si alguno de ellos todavía dudaba del porque era requerida su presencia en el despacho de Shaoran, quedó totalmente disipada al observar la sonrisa burlona y triunfal, que adornaba el rostro de Kaory.
Mei Ling ni siquiera se inmutó ante lo confiada que se mostraba la japonesa, y con una mirada orgullosa se plantó frente a su primo con seguridad.
"¿Llamabas, primo?" – le preguntó.
"Sé perfectamente que saben la razón del porque están aquí, así que seré directo.." – empezó el muchacho con aire de autoridad – "lo que hicieron en la reunión del Concilio fue totalmente inaceptable, la conspiración y la mala voluntad que mostraron hacia un importante miembro del clan Narazaki de Japón, es inaudito y habla muy mal de los clanes Chinos. Por ésta vez voy a ser benevolente y no aplicaré mayor castigo que el de ésta advertencia" – replicó Shaoran con helado acento – "pero sabrán que si Kaory decide abrir un proceso contra ustedes, no podré intervenir a su favor pues ella está en todo su derecho de quejarse por la agresión de la que fue víctima y al mismo tiempo, velar por el respeto de su gente".
El silencio inundó el lugar por unos segundos hasta que el jefe del clan Li terminó su reprimenda.
"¿Me he dado a entender con claridad?".
La joven japonesa sonrió aprobando con ese gesto la actitud de su novio. No solo aclaraba perfectamente su posición como alto y respetable miembro de su clan y les obligaba a rendirle profundo respeto, sinó que a la vez aprovechaba para poner en claro su propia autoridad.
Desgraciadamente –para ella- la alegría le duró muy poco. En un segundo, Lung no pudo evitarlo y estalló en carcajadas incontenibles mientras Mei Ling esbozaba una leve sonrisa. Kaory les miraba sin comprender el motivo de tal hilaridad.
"¡Por supuesto que todo ha quedado claro!..." – replicó el hechicero, controlando al fin sus carcajadas y con una amplia sonrisa – "a decir verdad, no esperábamos menos de ti, Xiao Lang. Eres un justo jefe del Concilio.. ya no te preocupes más por nosotros, Mei y yo sabremos atenernos a las consecuencias de nuestros actos".
"Así es.." – corroboró la bella china – "sí Kaory desea abrir un proceso contra nosotros..." – la observó sin dejar de sonreír – "que lo haga.. está en todo su derecho" – empezó a caminar hacia la salida, al tiempo que Lung la imitaba – "si no tienes nada más que decirnos, primo, nos retiramos" – al recibir el asentimiento del joven Li, Mei Ling siguió su camino – "por cierto, Kaory.." – se detuvo en el umbral de la puerta – "es de tu interés, saber que de ahora en adelante Sakura estará presente en todas las reuniones que el Concilio organice para tratar asuntos de la profecía de "El Quinto Elegido".. además de que tendrá pase libre de invitar a quién ella crea pueda ser de gran ayuda en éste asunto tan importante.." – el toque delicado y fino con el que se había dirigido a la joven, ocultaba a la perfección cualquier mala intención que la de ojos violeta podría haber alegado después frente a Shaoran – "bien, Lung y yo morimos de hambre. Lo mejor será que nosotros nos adelantemos al comedor.." – ampliando su sonrisa, ella y su cómplice desaparecieron de la presencia de los hechiceros.
Sobra decir que Kaory permaneció atónita.
"¿E-Es cierto?.." – pudo articular al fin, con un poco de dificultad – "¿es verdad lo que dijo tu prima?".
Shaoran suspiró – "Sí, es verdad".
"Pero.. ¿cómo?".
"Los jefes de los Clanes alabaron la competencia con la que Sakura pudo desenvolverse en la junta, he hicieron la petición formal de su presencia mientras tengamos tratos aquí en Japón" – explicó – "el que sea japonesa y una hechicera muy calificada, complació sobremanera a los ancianos, los cuales no dudaron en requerir su valiosa ayuda de ahora en adelante".
La bella joven estaba al borde de un desmayo real.
"Esto debe ser una broma.." – balbuceó más para sí misma que para su novio.
Cuando Shaoran trató de explicar un poco más sobre el asunto de Sakura, Kaory no permitió que continuara alzando una mano para detener su acción. Después de respirar profundo, Narazaki musitó un rápido "con permiso" y desapareció de la presencia del jefe del clan Li.
Una pequeña pena la invadió cuando tuvo que disculparse con sus hermanas al no poder acompañarlas a recoger el Kimono de Yui, pero la verdad era que necesitaba hablar con Eriol con urgencia.
"Entonces¿Li no te ha comentado nada?" – dudó la bella joven con preocupación.
El extranjero negó con la cabeza.
¿Pasa algo, Tomoyo?... me quedé un poco inquieto luego de recibir tu llamada. Sonabas un poco ansiosa por hablar conmigo".
La joven suspiró – "La verdad es que ha ocurrido algo que me tiene un poco preocupada".
"¿Qué es?".
"Sakura tuvo un... incidente con Li, que la ha dejado bastante mal".
"Cuando dices incidente.. ¿te refieres a algo de índole sentimental?" – más que adivinando, Eriol confirmaba sus sospechas.
Tomoyo asintió.
"Por tu cara imagino que las cosas no sucedieron de la forma amena que se hubiera deseado".
"Desgraciadamente, así es. En otras circunstancias, el que hubiera pasado algo que aclarara los sentimientos entre mi hermana y Li, me hubiera puesto loca de contenta.. pero desafortunadamente, no es así como pasaron las cosas" – se lamentó – "Sakura está más confundida y abatida que nunca y aunque al parecer a aprendido a aceptar lo que siente, me temo que el manejar la situación de lo que pasó sea demasiado para ella".
"Entiendo, y lamento ser de poca ayuda pero lo que te dije es verdad, no he hablado con Xiao Lang desde ayer, por lo que me es imposible formar algún juicio respecto a lo que me cuentas",
"No te preocupes, lo cierto es que al llamarte me interesaba mucho saber algo sobre la reacción de Li, pero lo que realmente necesitaba era desahogarme con alguien".
El joven inglés sonrió más que complacido. Le agradaba mucho que Tomoyo lo considerara como un amigo al que podía confiar sus angustias... realmente, disfrutaba de ese título.
"Me halagan tus palabras, querida Tomoyo" – le expresó su sentir- "sabes que puedes confiar en mí".
"Y tú en mí.." – replicó ella, con una dulce sonrisa.
"Bien, no estoy muy seguro de eso.." – contrarió él, para desconcierto de la estudiante de diseño. Notando su expresión, el hechicero se apresuró a explicarse – "¿cómo confiar en alguien que me mintió sobre su verdadera identidad durante meses, a sabiendas que estaba disfrutándolo de lo lindo a mis costillas?".
El comentario burlesco sacó risas de la muchacha.
"Te recuerdo que yo nunca mentí. A decir verdad, fuiste tú quién se dejó llevar por las apariencias y decidiste no hacerle caso a tu, hasta ese día, invencible intuición".
El apuesto hombre la miró fingiéndose ofendido. Aunque sí le sorprendía el hecho de que ella le hiciera frente de esa manera. ¡Que valor para hacerlo pasar por el burlado y despojarle su título de burlador!...
"Me sorprende la manera en que hieres mis sentimientos, Tomoyo" – apoyó su mano derecha en el pecho, en forma dramática – "soy una persona muy sensible ¿sabes?".
La morena tuvo que llevarse la mano a la boca para no soltar una carcajada – "No sabía que ahora recurrieras al viejo truco de la "víctima" para obtener un poco de respeto. Pensé que era más original" – rió.
"¿Dónde quedó esa dulce e inocente joven que no se atrevía siquiera a matar a una mosca?" – dudó él.
"Se transforma cuando tiene que tratar contigo..." – contestó sin dejar de sonreír.
Eriol acompañó sus risas y después la observó con el mismo ánimo – "Me alegra que ya estés menos angustiada" – le dijo, sinceramente.
Ella suavizó su mirada con agradecimiento.
"Muchas gracias, Eriol".
"Ni lo digas, para eso somos los amigos... es más, éste amigo quiere invitarte a salir." – replicó – "En vista de que has cancelado el compromiso con tus hermanas, yque no tenemos nada que hacer hasta la hora de la comida, propongo que paseemos un rato antes de que me acompañes a almorzar".
Por muy encantadora y divertida que sonara la propuesta, Tomoyo tuvo que rechazarla – "Lo siento, no puedo..." – sonó apenada – "lo cierto es que Takato me invitó a almorzar el día de hoy".
Los ojos de Eriol chisparon con astucia. Takato era aquel hombre, amigo de Tomoyo, que parecía tener un gran interés en ella. Estaba casi seguro que el joven trataba de realizar los primeros movimientos que lo llevarían a la conquista de la bella muchacha. Una brillante idea se formó en su maquiavélica mente. Y no solo iba a poder divertirse un poco, sino que también tendría la oportunidad de ayudar a su amigo Jack Neville.
"Jack va a deberme una, después de esto.." – pensó divertido – "¿Y porque no salimos todos juntos?." – preguntó él - "Podría llamarle a Silvia y pedirle que nos acompañe.. no creo que se niegue. Además, sé por su boca, que el joven Takato es muy buen amigo de su primo, y me pareció notar que ella también se lleva de maravilla con él".
"No suena mal tu idea" – pensó ella.
"A menos, claro, que esto sea una cita. Siendo así, dudo mucho que a este chico le alegre nuestra presencia... pero no es el caso ¿cierto?" – preguntó inocente.
"¿Una cita?... no lo creo" – negó con la cabeza – "Takato es solo un buen amigo." – aseguró – Tú idea me agra mucho y creo que podría funcionar" – sonrió – "iré a llamarle Takato para plantearle el plan, seguro que no va a negarse, así que ¿por qué no te comunicas con Silvia y le dices que en una hora pasamos por ella?".
Eriol asintió y Tomoyo se retiró ha hacer su llamada. Cuando la muchacha desapareció de la sala, una sonrisa triunfante surcó los labios del extranjero... había sido una jugada maestra. Sin dejar de sonreír, el hombre tomó su teléfono móvil y se dispuso a llamar a la pelirroja.
El joven doctor observaba su vaso vacío con expresión pérdida. Después del acostumbrado berrinche que solía hacer cada vez que la guardiana estaba de visita, -afortunadamente, hoy sólo vino por Yukito- el galeno se había encerrado en su estudio y no había hecho nada más que servirse una copa y perderse en sus pensamientos.
El lugar estaba casi en penumbras, ventanas, cortinas, todo cerrado.. pero prefería estar ahí que en la sala, escuchando el parloteo de aquel sujeto inglés con su hermana. ¡Demonios¿por qué tenía que estarla visitando tanto¿qué no le bastaba con verla en aquellas reuniones que él mismo, o el otro fastidioso sujeto chino, se encargaban de organizar?.. le ponía furioso que el tipo ese se tomará tantas confiancitas con Tomoyo.
Bien, a pesar de estar rabiando por la presencia de Eriol en su casa, no era el extranjero quién realmente ocupaba sus pensamientos en esos momentos. Estaba molesto, indignado e incómodo consigo mismo. ¿Porqué todo se complicaba de tal forma?.
No podía apartar de su mente aquella desastrosa charla que había tenido con Kaho la tarde anterior, ciertamente, nunca había tenido ese tipo de altercados con ella, y es que jamás hubo una razón que ameritara un pleito de esa magnitud. Touya siempre había tenido problemas en expresar sus emociones y sentimientos pero ahora en verdad parecía estar sufriendo, aunque eso se debía en gran medida a su terquedad y a su inmensa falta de delicadeza.
Kinomoto apretó sus nudillos al recordar que la causa de todos sus problemas era un hombre. ¿Por qué tenía Kaho que empezar a salir con sujetos desagradables?.. ¿por qué ese hecho le molestaba tanto, si la maestra era una mujer sin compromisos con la libertad de aceptar a cualquiera?.. ¿y ahora¿cómo disculparse con ella¿cómo pedir perdón por haberla ofendido y por cuestionarla de esa manera?.
Estaba seguro que su cabeza podría explotar en cualquier momento.
La puerta de la habitación se abrió entonces y Sonomi ingresó, echando un vistazo al oscuro lugar.
"Estabas aquí.." – le habló a su hijo cuando pudo divisarlo sentado en uno de los sofás del despacho – "¿te encuentras bien, hijo?" – dudó con cautela, al tiempo que se acomodaba al lado del muchacho.
"Estoy bien. La cabeza me duela un poco, pero nada de cuidado" – dijo para tranquilizarla, masajeándose con dos dedos la sien.
El silencio llenó la habitación por unos segundos.
"¿Tienes problemas con Kaho?" – dudó la bella mujer con tono dulce y preocupado.
El médico la miró con gesto asombrado y sin intentar negar lo dicho por su madre suspiró con desgano.
"¿Cómo lo sabes?" – se limitó a preguntar.
"Hace un momento, cuando quise aprovechar la oportunidad de presentarle mis saludos a la señorita Akizuki, escuché sin querer cuando Yukito le preguntaba por el ánimo de Kaho luego del altercado que ella y tú tuvieron el otro día" – explicó – "fue entonces, cuando reparé en la casualidad que representaba tu extraño estado de ánimo con lo que acababa de escuchar".
"Bien, la verdad es que Kaho y yo... discutimos".
La empresaria sonrió. Ella sabía por experiencia personal que enamorarse era algo que podía provocar diversas reacciones en las personas sacándolas de control por la fuerza de los sentimientos, y su hijo siempre había sido de un temperamento muy fuerte, especialmente con las personas que amaba.
Sonomi sospechaba que era por eso por lo que seguramente no pudo evitar ese tipo de "discusiones" como las llamaba...
"Debieron haberse peleado bastante fuerte. De otra forma no estarías así" – señaló con tranquilidad.
Touya gruñó enfadado consigo mismo. La verdad es que había ofendido a la maestra muy feo y desgraciadamente no veía una pronta reconciliación en su futuro.
"Supongo que solo me queda desearte suerte para que tomes las decisiones adecuadas, sean estas sensatas o no" – dijo la empresaria – "aunque me tranquiliza el hecho de que Kaho te conozca muy bien. Ella ha lidiado con tu carácter muchas veces y a aprendido a amar todo lo que conforma tu identidad. Estoy segura que sabrá perdonarte, pero recuerda que tú también tienes que poner de tu parte, debes alimentar su relación..." – le regaló una caricia al apartarle un poco los cabellos que rozaban sus pestañas – "y recuerda esto, hijo... ceder, no es perder, al contrario.. es ganar".
El hombre suavizó su mirada y pareció agradecer sus palabras. Sonomi siempre había sido así, no entendía como ella podía lograr aconsejarlo y algunas veces hasta llamarle la atención, y él limitarse a escucharla sin explotar en un arranque de negación y auto excusas a su comportamiento. Aunque se sentía un poco culpable al escucharla decir que Kaho amaba sus defectos –porque la soberbia era definitivamente un defecto- pues era como si la estuviera engañando al no aclararle la verdad acerca del bendito rumor de que él y Kaho estuvieran involucrados románticamente.
"Gracias, mamá" – aún y con la culpa, sintió liberarse un poco de tensión y preocupación – "ya me siento mejor".
"Me alegra escuchar eso.." – sonrió, quedándose ahí, acompañando a su hijo un rato más en un silencio confortante.
La familia estaba ataviada, unos, con kimonos tradicionales, y otros, con trajes semi-formales para la ocasión.
Antes de salir de casa, los muchachos se hallaban leyendo las tarjetas de año nuevo enviadas por sus amigos. La pequeña Yui en especial, estaba entusiasmada por las postales.
"¡Todas son muy lindas, mami!" – Sonomi sonrió ante la alegría de su hija por las felicitaciones que había recibido.
Sakura leía maravillada la tarjeta de Yamazaki, asombrándose del relato que le contaba su antiguo compañero de primaria acerca de las culturas de otros tiempos y de sus fiestas de año nuevo – "Vaya, que extrañas costumbres las de antes ¿no, Tomoyo?" – la estudiante de diseño asintió tratando de contener la risa, al tiempo que una gota surgía sobre la cabeza de su hermana al leer la siguiente postal que resultó ser la de Chiharu, aclarando la mentira de su novio – "¿era mentira?" – leyó la chica.
La familia se tomó su tiempo para llegar a la cuidad de Tomoeda. Yui estaba más que emocionada por que le leyeran su fortuna para este año, y no dejaba de recordarle a sus padres que prometieron comprarle muchos amuletos ésta vez.
Cuando los Kinomoto arribaron al templo, el primero grupo de amigos que prometió reunirse con ellos ya se encontraba ahí.
Nakuru, Eriol y Jack, saludaron a la familia e intercambiaron buenos deseos por el nuevo año. El primer inglés informó a Sonomi –luego de que ésta le preguntara por la maestra- que Kaho estaba checando un par de detalles pero que muy pronto se reuniría con ellos.
Jack aprovechó el momento para informarle a Tomoyo lo bien que lucía en el kimono rojo empastado que utilizaba. El inglés ni siquiera reparó en que el doctor lo vigilaba cautelosamente, al tiempo que la molestia por haberse acercado a su hermana, empezaba a irritarlo en extremo... y que Sakura se encontrara intercambiando sonrisas con Eriol, no ayudaba para nada.
"Te ves muy bien en ese kimono" – sonrió el maestro, ante el atuendo azul empastado de la bella joven.
"¡Gracias!".
"Se parece mucho a un kimono que vimos en el catálogo que te regaló Tomoyo".
"Sí, bien, es el mismo" – confesó – "tú dijiste que era muy bonito y la verdad es que a mí también me lo pareció. Y como quería acompañar a las chicas en la tradición de los kimonos, decidí comprármelo" – Nakuru sonrió.
"Buena elección" – Yukito siguió alabando la apariencia de su "novia".
"¡Profesor, Tsukishiro!".
De la nada, un grupo de encantadoras adolescentes se acercaron al maestro con una sonrisa.
"¡L-Le deseo lo me-mejor para éste año!" – se inclinó una, nerviosa y con el rostro totalmente sonrojado.
"Gracias, lo mismo para ti, Azami" – sonrió afable.
Nakuru observó al grupo de niñas intercambiando saludos con Yukito. Una de las jóvenes, de cabello negro, parloteó sobre la enorme coincidencia de haberlo encontrado en éste templo cuando hay tantos en Tokyo al cual pudo haber asistido con su familia. Para la modelo quedaba claro que todo aquello era una mentira y que todas esas jovencitas sabían perfectamente adonde iría el maestro a rezar por su fortuna. Empezó a sentirse incómoda de pronto.
Cuando pensó en espantar a las chiquillas para que siguieran su camino, un suave toque a su hombro la hizo sobresaltarse. Tsukishiro la tomó con delicadeza y la acercó a él.
"Quisiera presentarles a Nakuru" – repuso el hombre sin perder la sonrisa. Algunas de las muchachas la miraron con admiración y con estrellas en vez de ojos, mientras otras parecían tener frente a ellas a su peor enemiga.
"¡Sabemos que ella es la modelo Nakuru Akizuki!" – repuso una de las que parecían estar de su parte.
"Ella es su novia ¿verdad sensei?" – preguntó otra, entusiasmada.
Yukito amplio su sonrisa –si eso aún era posible- y asintió con energía – "Así es, ella es mi novia".
Suspiros soñadores y bufidos de enfado, se mezclaron entre las reacciones de las jóvenes. Nakuru sonrió con una satisfacción indescriptible y saludó, ya menos enfadada, a las alumnas de Yukito.
"Mucho gusto, niñas" – repuso cortés.
La tensión desapareció y después de regalar autógrafos, a las que se lo pidieron, ella y el maestro se despidieron de las jovencitas y se encaminaron por el templo con sus amigos.
Nakuru tenía muchas ganas de preguntarle a Yukito por que la había hecho pasar por su novia cuando tenía la oportunidad de negarse al fin, al rumor que los había rondado desde hace meses.
La falsa identidad de Yue, vio en sus hermosos ojos café la duda, y sonriendo se acercó a ella para susurrarle algo al oído.
"Me parece que un par de fotógrafos se encuentran documentando nuestra salida, y no dudo que también estén pendientes de nuestra conversación" – le dijo – "si notaran algo extraño o simplemente yo hubiera negado nuestro noviazgo frente a mis alumnas, ten por seguro que en menos de lo que pensamos estaríamos rodeados de periodistas bombardeándonos con preguntas y creando más rumores sobre nosotros. Y por supuesto que esto arruinaría el paseo de todos los demás... y no queremos eso ¿verdad?".
La guardiana pareció sorprendida al no haber notado la presencia de los paparazzi por el templo, aunque pensándolo bien, se regañó por ser tan ingenua y creer que tipos como ellos desaprovecharían esta oportunidad de causar más revuelo. Miró a su interlocutor y sonrió para asentir con energía.
"Tienes razón" – respondió.
"Habrá que hacer las cosas bien, entonces" – replicó el de ojos miel, tomando la mano de la joven – "no queremos levantar sospechas..".
Al contrario de las dudas que se disipaban en los fotógrafos, otras surgían en la cabeza de los acompañantes de la pareja.
"Interesante..." – susurró Eriol, caminando al lado de una sonriente Tomoyo.
"¿No es lindo?" – dudó ella.
"¿Qué sucede?" – preguntó el rubio inglés, pendiente de las palabras de la joven, pero realmente no entendiendo nada... su japonés no era perfecto y el estar demasiado embelesado con el rostro de Daidouji, no ayudaba mucho – "¿dijiste algo, Jessica?".
"Dije que me gusta mucho la decoración que muestra el templo este año" – sonrió.
Jack asintió, él también hubiera dicho algo para apoyar la opinión de la chica y de paso ganar puntos de simpatía, de no ser por una hermosa muchacha que, a un par de metros lejos de ellos, agitaba su mano en señal de saludo al tiempo que pronunciaba el nombre de la hermana de Jessica y el de una tal Tomoyo.
"¡Sakura, Tomoyo!" – una encantadora Mei Ling, ataviada en un sofisticado e impecable vestido tradicional chino, se acercaba hasta ellos con una brillante sonrisa – "¡les deseo un feliz año nuevo!" – exclamó.
Las aludidas recibieron los saludos de buena gana, al mismo tiempo que lo otros acompañantes de Mei Ling hacían lo propio. Lung y Shaoran presentaron sus saludos a la familia y no tardaron en acoplarse al entusiasmo y la buena vibra que desprendía el encantador grupo.
La chica china se acercó a Tomoyo para contarle lo contenta que estaba de que un compromiso familiar detuviera los planes de Kaory de acompañarles al templo, Mei Ling dio gracias al cielo por eso, pues de otro modo le habría sido muy difícil disfrutar a plenitud de la compañía de sus amigos.
A pesar del buen momento por el que pasaban los jóvenes, Sakura y Shaoran no podían evitar la tensión que se sentía entre ellos... había miradas furtivas, deseos de hablar pero miedo al mismo tiempo de hacerlo, ansiedad, arrepentimiento, cariño... la ola de sentimientos no dejaba de azotar sus corazones.
Las cosas mejoraron cuando Kaho se unió finalmente al grupo, pues todos concentraron sus energías en las actividades del templo. La familia y sus amigos se tomaron el tiempo para orar por sus propósitos, leer su fortuna para el nuevo año –incluso Eriol bromeó con Sakura al decirle que no lo culpara de malas predicciones, si fuera el caso, pues él juraba no haber alterado la fortuna esta vez como en aquella ocasión en que eran niños-, comprar uno que otro amuleto –en el caso de Yui-... y disfrutar de las demás atracciones que el lugar tenía para ofrecer.
La pequeña Yui, se escabullía y mezclaba su presencia entre sus hermanos y sus acompañantes. Un momento, la niña podía estar intercambiando sonrisas con Eriol, y al otro estaba haciéndole preguntas a Jack sobre su chistoso acento al hablar japonés o rogando a Kaho por que la mimara, no dejando de insistir nunca hasta que la maestra terminó cargándola.
"¿Ya viste, Kaho!" – exclamó la niña, apuntando su dedito sobre la guardiana de Eriol – "¡Nakuru se puso el listón azul que le regalé!" – señaló orgullosa el accesorio que adornaba la cola alta de la modelo.
"¿Tú se lo regalaste?" – sonrió.
"¡Sí!" – asintió entusiasmada – "el otro día cuando Yuki y Nakuru me llevaron a dar un paseo, vi el listón en un aparador y le dije a Yukito que era muy lindo y que se vería muy bonito en Nakuru, pero como no tenía dinero me lo compró a escondidas para que yo se lo regalara" – confesó contenta.
"Fue una noble intención la tuya... el listón es muy bonito".
"¿Verdad que sí?." – rió la niña – "¡Se parece mucho al listón rojo que te regaló mi hermanito una vez!".
La mujer sonrió con melancolía y una fugaz sombra de tristeza pasó por sus ojos.
"Sí, tienes razón... se parece mucho".
Poniendo atención al tono con que había dicho aquello, Yui se aventuró a hablar - "Kaho¿mi hermanito y tú están enojados?" – preguntó con un puchero.
La hechicera miró con sorpresa a la pequeña. A veces se le olvidaba que la menor de los Kinomoto, a pesar de su edad, era una persona muy observadora y perceptiva.
"Touya y yo... tuvimos un pequeño desacuerdo" – respondió sin tratar de ocultar la situación, no había porque hacerlo, Yui era una niña lo suficientemente inteligente para asimilarlo.
"Por eso no se han hablado desde que llegamos ¿verdad?... ¿mi hermanito se peleó contigo por algún mocoso?.. porque él siempre dice que los mocosos son los causantes de todas sus desgracias." – repuso con inocencia – "si es eso, dile que ya no veras mocosos y así dejarán de estar enojados...".
El humor de la pelirroja mejoró un poco con las palabras de la niña – "No es tan simple como crees, Yui" – sonrió.
"¡Pero lo es!.. perdónense, Kaho, por favor... no me gusta que mi hermanito y tú estén peleados" – los ojos llorosos de la pequeña conmovieron a la hechicera.
"Yui..." – susurró acariciando su mejilla – ".. te prometo que trataré de hablar con Touya para intentar resolver nuestras diferencias¿de acuerdo?".
Una enorme y brillante sonrisa adornó el rostro de la niña, y la esperanza se reflejó en sus ojos – "¡Es una promesa!.. y ya no te puedes arrepentir¿eh?".
"Ten mucho cuidado con lo que le prometes a Yui, Kaho.." – la advertencia vino de su izquierda, donde su colega y su mejor amiga se acercaron – "ella es muy engañosa, la última vez que me hizo prometerle algo... tuve que comprarle muchos helados" – rió Yukito.
La niña pareció ofendida y la maestra sonrió.
"No te preocupes, Yukito... éste trato entre nosotras no tendrá ese tipo de consecuencias. Más bien, los resultados deberán ser buenos... espero".
"Sí tú lo dices... yo ya cumplí con mi deber al advertirte.." – continuó de buena gana.
"¡Eso no es justo, Yuki!" – reclamó la menor de los Kinomoto – "comer helados no tiene nada de malo.. ¡son muy ricos!" – aseguró con algarabía, alzando los bracitos.
"Nadie dice que no sepan delicioso.. es el método que utilizaste para conseguirlos de lo que estamos hablando" – refutó él – "Aunque debo admitir que eres una pequeña muy lista" – le acarició la cabeza y la niña se olvidó de su enfado.
Los jóvenes rieron un poco más con las ocurrencias de Yui, hasta que Sonomi sugirió otro punto de atracción en el templo y todos dirigieron su atención a aquel lugar.
Durante el año, la familia Kinomoto y Yukito realizaban un par de paseos para divertirse y quitarse un poco el estrés provocado por el trabajo (ya fuera éste académico o laboral). Y las visitas al templo Tsukimine para cualquier evento, se convertían sin duda en esos momentos de libertad que tanto necesitaban. La experiencia de éste año en particular había sido una de las más encantadoras, y es que el contar con la compañía de amigos cercanos, convertía el paseo en uno de los mejores que hubieran tenido.
La efervescente cháchara de las mujeres y el ingenio agudo de los hombres, habían hecho reír a Sonomi y a Fujitaka como nunca. La curiosidad que mostraban Mei Ling, Lung y Jack por las costumbres japonesas, daban una pizca cultural al paseo, y siendo Eriol (lo cual era irónico, pues era extranjero) quién diera algunas explicaciones pertinentes del caso, daba lugar a que Fujitaka también hiciera lo que era una de sus mejores cualidades: enseñar.
Por supuesto que no todo pintaba tan perfecto, pues el asecho de los fotógrafos, que no se cansaba de tomar mil y un ángulos de la modelo y la familia de su "novio", llegó a irritar a Nakuru –y a Touya- en más de una ocasión.
"Lo siento mucho... es mi culpa que esos paparazzis no nos dejen tranquilos" – la guardiana de Eriol se disculpó en una ocasión – "imaginó lo incómodos que deben sentirse".
Antes de que Touya saltara con algún "delicado" comentario, Sonomi se adelantó.
"No te preocupes, querida" – la consoló con sinceridad – "no es la primera vez que tenemos que soportar la invasión a nuestra privacidad. Además, tú no tienes la culpa de lo que hace esa gente" – observó irritada a los fotógrafos colocados a una distancia prudencial que saltaron al sentir la dura mirada de Sonomi sobre ellos.
"¡Rayos¿qué no se cansan!.." – replicó molesto el médico – "¿qué no entienden que nadie disfruta de que lo estén fotografiando todo el tiempo?".
"Bien, yo diría que no a todos les molesta eso" – Tomoyo se atrevió a contradecir, al tiempo que le mostraba a su hermano la prueba de sus palabras.
Jack Neville se hallaba enfrascado creando una posa tras otra, mientras los paparazzis tomaban una nueva imagen de la familia. El joven se había pasado todo el día luciendo para las cámaras de los medios... al parecer él era el único que no renegaba de los acosadores.
Enormes gotas surgieron en el grupo de amigos que observaban al inhibido inglés.
"A Jack siempre le ha gustado llamar la atención" – dijo Eriol con una sonrisa.
"Al menos parece divertirse" – replicó Mei Ling.
"Demonios¿para qué rayos invitaron a ese sujeto?... su comportamiento no hace más que animar a esos sujetos para que no nos dejen en paz" – gruñó Touya.
"¡Hermano, no digas eso!.. el joven Neville podría escucharte" – regañó Sakura.
"¿Qué les parece si regresamos a casa?" – con una sonrisa afable, sugirió el señor Kinomoto – "Sonomi dejó preparada una comida especial típica para después del paseo, y nos complacería que pudieran acompañarnos" – se dirigió a los amigos de sus hijos.
La propuesta pareció encantar a los jóvenes, que aceptaron gustosos casi enseguida. Y aunque Li quiso protestar ante la rápida afirmación de –"¡Nos encantaría acompañarlos ¿verdad, Shaoran!" – que hizo Mei Ling, ya era muy tarde. Observó a Sakura con disimulo, lucía hermosa en su kimono rosado y aunque quisiera negarlo, se moría por hablar con ella a solas, se moría por saber que había significado aquel beso que compartieron... porque muy a su pesar el sentimiento que lo embargó desde ese momento no había dejado de atormentarlo. Y era una carga, sí, porque él tenía un compromiso con otra mujer, una joven que él había escogido y que ahora mismo no recordaba porque. La imagen de Sakura opacaba cualquier deseo de cordura que quisiera regresar a su sistema nervioso, y la culpa de haber traicionado la confianza de una buena muchacha, no le daba ni un momento de tregua.
Con más pena que gloria, el joven chino no tuvo más remedio que aceptar la amable propuesta de los Kinomoto.
Desde la habitación de Sakura, Kero y Spinel escuchaban las risas de la comitiva que parecía estarse divirtiendo en la cena de la familia Kinomoto.
"¡Al menos Tomoyo no se olvidó de nosotros y me trajo este plato con sabroso okonomiyake!" – replicó el muñeco emocionado, mientras tomaba una generosa porción con su tenedor – "¿tú no quieres un poco Spinel!" – le ofreció al otro guardián.
Una gota surgió sobre la cabeza del aludido, al tiempo que se negaba – "Ya te dije que no... Tomoyo también tuvo la amabilidad de dejarme un poco de comida".
Kero se rió – "No puedo creer que te guste esa comida tan amarga... ¡es horrible!".
Una vena sustituyó la gota del gato negro – "¡Escucha Kerberos, será mejor que nos concentremos en el tema que estamos tratando!" – se indignó – "me preocupa mucho que el plan de acompañara a Nakuru y a Tsukishiro al clamp de Tokio, no haya funcionado".
"¿Te refieres al hecho de que no percibimos ninguna energía de la persona que buscamos?" – dijo ya con más seriedad – "pues sí, es muy raro que precisamente el día en que decidimos acompañarlos, no hayamos encontrado nada".
"Quisiera pensar que todo esto no fue nada más que mala suerte, y no que nuestros enemigos han descubierto nuestras intenciones".
"No creo que ese sea el caso, de otro modo ya nos lo abrían hecho saber con otro intento de agresión... por si no lo has notado esos son muy escandalosos, y les gusta alardear".
"Supongo que tienes razón. No nos queda más que hacer otro intento y acompañar a Tsukishiro y a Nakuru en su próxima visita a la escuela".
"Es lo único que podemos hacer" – aseveró el muñeco, tomando otra porción de okonomiyake.
Los guardianes trataron de degustar su cena sin más contratiempos. Kero se tomó el tiempo para molestar un poco más a Spinel por su amarga comida, hasta que Tomoyo irrumpió en la habitación deteniendo su 'armonioso convivio' para informarle al guardián de Eriol que los invitados estaban a punto de marcharse y que para alcanzar a su creador, tendría que salir por la ventana y volar hasta su automóvil.
"Te llevaría yo misma, pero temo que Silvia trate de asfixiarte con un abrazo como la última vez" – replicó la bella joven – "y es que desde aquel día en que te vio en brazos de mi hermanita le pareciste tan lindo que a tratado de convencerme para que persuada a Yui de venderte" – explicó – "tuve que decirle que eras el peluche favorito de Yui para que desistiera un poco de su objetivo".
"Sí, lo recuerdo muy bien" – una gota surgió en la cabeza del guardián al recordar aquella escena – "aunque agradezco tus nobles intenciones, Tomoyo... lo mejor será que me adelante desde aquí..." - se despidió Spinel, no sin antes fijar una nueva reunión con Kerberos para tratar el asunto pendiente de la nueva visita al Clamp.
Después de prometerle a Kero un delicioso flan como postre, la joven Daidouji regresó al vestíbulo para despedir a sus amigos. Los visitantes agradecieron el paseo y la cena a los anfitriones, y prometieron a la señora de la casa que con gusto los acompañarían a cualquier otro paseo que deseasen invitarlos.
Los efectos del movido día que tuvieron, empezaron a notarse cuando los jóvenes optaron por retirarse rápidamente a sus habitaciones movidos por la insistente necesidad de darle un descanso al cuerpo. Esta vez, Yukito fue el encargado de arropar a Yui, mientras Sakura bajaba las sobras –que habría solo de Spinel, seguro- de la comida de los guardianes en su habitación.
La mansión quedó muy pronto en absoluto silencio, los Kinomoto descansaban preparándose para el ajetreado día que tendrían la mañana siguiente.
La noche, era la escenografía que cubría el sueño de la mayoría de los habitantes de la ciudad de Tokio.
Y aunque muchos disfrutaban de un sueño placentero, una persona se veía atormentada por las pesadillas que desde hace tiempo se le presentaban ocasionalmente.
If tomorrow never comes... Si el mañana nunca llega
I would want just one thing... Solo deseo una cosa
Podía escuchar la voz de una persona dándole vida a la melodía. Debido a lo lejano que se escuchaba el canto, no pudo distinguir en la canción algún tono familiar.
Lo único que podía distinguir bien, eran las sombras sin rostro que se le presentaban en cada pesadilla. El mismo espectáculo se desarrollo frente a sus ojos... las sombras que luchaban en sus sueños se dividían en dos bandos, mientras que en el medio, una pequeña figura alzaba su mano como lanzando una invitación para que se uniera a la lucha.
Esta figura, que parecía estar siempre envuelta en una brillante luz, se acercó hasta colocarse frente a su persona y señalarle el horrible panorama de la batalla, y como en todos sus sueños, le susurró las mismas palabras:
- "Tu serás la diferencia..".
Quiso preguntarle el significado de lo dicho, pero un sentimiento en su interior le daba la impresión de saber de lo que hablaba sin realmente conocer el significado de aquello.
Como en cada sueño, un avance de los sucesos se le presentó... a decir verdad era el segundo, pues la primera variante fue aquella canción que podía escuchar a lo lejos. Percatándose de que tenía movimiento en sus piernas, trató de acercarse hasta las sombras que de repente habían dejado de luchar, la figura llena de luz la acompañó en su inspección... había algo extremadamente familiar en aquellas personas sin rostro, a pesar de que quiso profundizar más en ellos, el panorama que sus pupilas trataban de reconocer, fue rápidamente sustituido por otro escenario.
Se encontró flotando a una gran altura, el fuerte viento desordenando su largo cabello... y bajo sus pies, otra escena que no hizo más que estrujarle el corazón.
I would tell it to the stars and the sun... Se lo diría al sol y las estrellas
I would write it for the world to see... Lo escribiría para que el mundo lo supiera
Era un mujer, de eso estaba segura, sosteniendo el cuerpo de alguien más entre sus brazos, al parecer alguien importante pues el dolor en su pecho le aseguraba que el que yacía en el suelo, no era cualquier persona... al menos no para la mujer que se aferraba a su cuerpo con desesperación.
La figura llena luz, en la cual había dejado de reparar, captó nuevamente su atención cuando la oyó hablar por segunda vez...
- "Yo seré la brújula que te guiará... y tú... la luz que ayudará a salvar éste mundo".
De alguna manera, sus palabras lograron darle tranquilidad. Volcando una vez más su atención en la escena bajo sus pies, la joven observó como la figura que aferraba al otro cuerpo a su abrazo, se ponía de pie y extendía su mano a la otra persona frente a ella que desprendía un gran resplandor, la cual pudo darse cuenta, era la misma figura que también le hacía compañía a ella.
And it's you... Y eres tú
The light changes when you're in the room... La luz cambia cuando estás en la habitación
La intensa luz que provocaron las dos figuras al tocarse, la hicieron cerrar los ojos que se resistían a tremenda intensidad.
Por primera vez desde que empezó a tener aquellas premoniciones, la joven despertó sin sobresaltos, aunque con el corazón un poco acelerado...
Ahora estaba insegura... pues ya no pensaba que aquellos sueños fueran puras repeticiones inofensivas las cuales creía simples pesadillas, sino algo más, algo importante. ¿Qué papel jugaba ella en todo esto¿será que simplemente estaba teniendo paranoias reflejadas en su mente debido a la situación por la que pasaba?... ya no estaba segura de nada.
Notas de la Autora: Ajá, seguro que los he dejado pensando... sé que hubo mucho angst en este capítulo, pero era necesario para la trama XD bueno, el capítulo fue.. ¿qué¿qué donde estuve metida estos 4 meses?... er, me tomaría otro capítulo contar las razones de mi desaparición total y no quieren explicaciones ¿cierto?... lo que importa es que el fic ya se actualizó y que prometo (como en todas las ocasiones) tardar menos la próxima vez -
¿No les parece que Tomoyo fue la pieza clave en este capítulo¿qué habría hecho Sakura sin ella?... ¿quién no ama a Nakuru?.. la verdad es que me encanta escribir sobre la guardiana de Eriol.. es uno de mis personajes favoritos XD.. y definitivamente nuestro querido Touya está de mal en peor ¿no les parece?.. ahora bien, sé que han quedado muchas pero muchas dudas después de este escrito.. y bueno, para aquellos que han observado hasta el más mínimo detalle en este y en los otros capítulos, me temo que no habrá sorpresas para ellos en las próximas actualizaciones por venir
Fye-Tonks: Gracias!.. me alegra que te haya gustado tanto... y no te preocupes, sé que has estado muy ocupada con la escuela y todo, por eso los ratos en que en ocasiones nos encontramos en el messenger, realmente los disfruto -
MGA FGA: Sé que no pudieron ver la carota de la fea novia de Li, pues desgraciadamente no encontró a nuestros muchachos, pero no se preocupen a este fic aún le falta mucho XD.
Sayuki-chan: Me encanta que te encante!... a decir verdad, después de leer tu review, me dije: "¡Tonta¿cómo olvidaste la carta tiempo!"... le hubiera ido muy bien a Sakura si la hubiera utilizado. Pues la amistad de Yukito y Nakuru va muy bien ¿no crees? XD y nuestro querido Touya tardará un poco más en despedazar a su rival... y si crees que Yui es peligrosa con una cámara fotográfica, aún nos has visto nada...
Aleirbagpotter: Es bueno saber que mis endemoniadamente largos capítulos no desagraden . muchas gracias por los halagos, me animan a seguir escribiendo. Pues yo me huelo amor por todos lados, aunque en algunos casos no hay más que una simple confusión de sentimientos que se arreglará muy pronto XD ¿y que tal este capítulo¿te gustó?.
MoonHikaru: Es la reacción que esperaba XD. Ya perdí la cuenta de las personas que no dejan de quejarse de Kaory (yo soy una de ellas).. y sí, Mei es genial!. ¿Y que tal las clases, Melida?... aún abatida o ya bastante recuperada, seguro que vas mejor que nunca
Celina Sosa: Pues sí, es un tonto ¿pero que le vamos a hacer?... supongo que no se puede contra el carácter de Touya, es tan... obcecado. Mei Ling se anotó un diez en el capítulo anterior, su club de fans a crecido desmesuradamente ojalá y no le permita tregua a Kaory.
Kaoru Takeda: Pues deberás esperar en la fila para darle una paliza a Touya, ya tengo apuntadas a varias personas, sí te quieres unir serás la número 10,951 en obtener tu deseo XD. No sabes lo difícil que fue no acatar tu sugerencia y dejar a Kaory un buen par de años en coma, pero por el ¿bien? o.O de éste fic, tengo que dejarla seguir . ¡Oye!.. no eres la única que está esperando ¿a que horas actualizas?.. no quiero que suene demasiado autoritario pero.. ¡hazlo ya!.. jeje -
Perla: ¿Todavía estás leyendo este fic?.. ojalá que sí, sería una lástima perder a tan ávida y encantadora lectora . Pue sí, por desgracia Tomoyo y Eriol solo son amigos, pero quién sabe que pueda suceder aunque hoy nuestro querido Eriol le arruinó el plan al pobre Takato. Tienes mucha razón, el enemigo está más cerca de lo que creen. Y sí, Nakuru cada día se hace más amiga de Yukito se ven lindos juntos ¿cierto?. Hoy pasaron por situaciones interesantes. Gracias por tus reviews ¡me encantan!.
Azkaban: Gracias!.. tus porras son sin duda, de las más alentadoras . Bueno, es verdad que te apoyo pero es que te lo mereces! ojalá y ese libro venga pronto XD.
Nicole: Lo sé, fui mala, pero hoy si les doy avance ok?. ¿En serio?... tanto así tengo a tus amigas?.. espero que sí, así nunca se cansaran de leer XD ¡mil gracias por los ánimos!.
DERNIX: ¡Der!.. ¿dónde andas que ya no te veo?. Gracias por seguir apoyándome a pesar de que has estado seguro muy ocupada, aprecio mucho que te tomes el tiempo de leerme ¡gracias!.
Paili: ¡Ya actualice!.. perdón por haber tardado tanto. Gracias por las porras
Y muchas gracias a todos los que leen mi fic!
Por cierto hace ya un buen tiempo que estrené un nuevo journal (al viejo lo mandé a la fregada) suelo postear adelantos de mis fics y otras cosas. Me gustaría mucho que lo visitaran y me dejaran sus mensajes o me incluyeran a su lista de amigos, los que cuenten con el servicio, claro. Pueden encontrar la dirección en mi perfil, no la pongo aquí porque desgraciadamente no sale nunca. Y abusando un poco más de su tiempo, les informó que también creé un grupo en yahoo para la discusión de mis fanfics, aunque también ahí están archivados mis historias. Lo creé hace poco así que solo tiene un miembro, yo XD, los que quieran unirse, siéntanse en confianza de hacerlo, hagamos un grupo divertido ¿sí?.
Avances del próximo capítulo: Más y más enredos, Sakura se decide a hablar con Shaoran. Touya intentará hacer lo mismo con Kaho ¿lo escuchará?. Y Nakuru y Yukito hacen el descubrimiento del siglo. Tomoyo pasará por uno que otro amargo rato, aunque no lo enfrentará sola.
Comentarios, tomatazos, reclamos, preguntas, a mis correos o déjenme un review.
¡Nos leemos pronto!
Saito Ryuzaki
