Estoy encantada de estar de vuelta!, me siento revitalizada y...hay alguien siquiera por aquí?.
probablemente le este hablando a la nada por que este lugar fue abandonado tan atroz mente, y la responsable viene muy quitada de la pena con un capitulo corto.
Emmm, puedo explicarlo?. Fue una situación fuera de mi control, y lo lamento mucho. Mas aun porque no podre actualizar rápidamente Marceline in wonderland.
pero en compensación vienen un par de fics Marcelee calientitos.
sin mas, dejo de molestarlos y los dejo para que vean este pequeño capitulo que les traje con todo mi cariño.
Un chico conoció a una chica...
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Dolor.
Dolor era todo lo que sentía.
Su cuerpo entero se encontraba entumecido, en algún punto también, había dejado de berrear. Ahora solo salivaba tanto como para poder crear un lago artificial.
La aterradora mancha blanca con fuerza de toro lo había dejado ahí un momento luego de ver que no servia de nada esperar una respuesta suya. Lo puso de costado y pisando fuerte se alejo, murmurando cosas que su cerebro ya no podía procesar, y aun así, ni siquiera pudo sentir alivio porque sabia que volvería.
Era un cocodrilo que había mordido a su presa y ya no la soltaría.
-¡Mira Cake, un zombie!-Una voz chillona rompió su bruma, sonaba distante y opaca, pero era sin duda pequeña y femenina. Se oía muy alegre para su gusto.-Babea mucho-
Pronto, un par de manchas negras y muy pequeñas estaban frente a sus ojos, para que después una combinación difusa de azul, amarillo y blanco fuera todo lo que podía ver.
Eso le recordó a algo.
-Primero un rey helado, y ahora un perro, !genial!-
¿Un perro?, amarillo. Amarillo, un perro, azul. Voz chillona y demasiado alegre, azul, un perro.
Su cerebro intentaba calibrar esa información en algo que sabia era muy importante, pero no podía.
El estaba haciendo algo, algo antes de todo este dolor, pero no podía recordar que era...A todo esto, ¿quien era el?.
-Fi deja de picar al chico- Caitlin quito de forma cansada la mano de su hermana que sostenía el baguette duro, con el que insistía en en picar todo lo que estuviera a su alcance. Con un suspiro profundo dejo caer la pierna del hombre castaño que había traído a cuestas todo este tempo, luego de que se dio cuenta de que sin celular y adultos coherentes, solo podía salir directamente a pedir ayuda. Así que tomo al hombre de la pierna, a su hermana con la mano restante y emprendió el arduo camino hacia la salida.
Esquivo mesas, cuerpos desmayados, floreros y demás restos de cosas. No mentiría al decir que se sentía como Rambo o algo así, yendo por un territorio en guerra, tratando de poner a salvo a su hermana y aun desconocido...sin duda sonaba como una buena trama para película y ya pensaría en eso luego. Por ahora, su hermana aparentemente decidió "adoptar" a otro caído.
El chico de su edad parecía notoriamente mas afectado que el resto, que aunque pintados, con moretones y algunos esguinces estaban relativamente bien. El rubio lucia como si lo hubiera cocinado un rayo...o una tormenta eléctrica. Que estuviera tirado de lado y rodeado de un gran charco de saliva, jadeando en busca de aire, era verdaderamente desconcertante y preocupante.
Podía ver la similitud que Fiona encontraba con un perro, pero lejos de ser tan simpático como para acariciarlo al igual que la pequeña rubia hacia, le era mas la imagen de un perro moribundo.
Así que tomo a Fi del brazo y la alejo disimuladamente de el.
-¿Podemos quedárnoslo Cake?, ¿Podemos?- Y como lo supuso, el pequeño remolino azul empezó a tirar de su propio vestido, aquel blanco con gargoleado café claro y que se encontraba en su Top de ropa favorita, porque la tela no picaba ni le daba calor. Ahora ese vestido era nada de lo que alguna vez fue. Entre navegar por el suelo, la comida y pintura, le agregaba arruinar su elástico por la cantidad de veces que Fiona tiro de el para pedir algo. "Juguemos", "!sera muy divertido!", "¿Ash puede unirse?", "¡vayamos por una aventura!", y un sin fin de pedidos que no podía negar por sentirse culpable al ya no pasar tanto tiempo con ella.
Pero sin duda no era una razón para consentirla con todo lo que quisiera, y claro que quería ayudar a las personas, y por su puesto que quería a su hermana libre de traumas por culpa de esta noche, pero un hombre inconsciente era mas que suficiente, no podría con un chico que estaba mas del lado de los muertos que de los vivos.
Con esa resolución y un dolor en el pecho tomo aire para responder- No Fi, no podemos-
Ante eso espero muchas cosas, espero una replica, un chillido, un llanto, e incluso un fuerte berrinche, pero lo único que tuvo fue...la mirada.
Unos grandes ojos azules, transparentes y casi infinitos le miraban directamente a los ojos. Ella recordaba esa mirada, era la misma que tenia la primera vez que la pequeña abrió los ojos y juro que la mantendría de esa forma todo lo que pudiera.
Y ahora era un arma mortal en su contra.
-Cake, por favor, el perrito nos necesita- Y con la mirada vino la voz pequeña y quebradiza, aquella que pedía por favor, y que claro, le hacia un nudo la garganta.
-Fi eso es jugar sucio, sabes que...- No pudo terminar porque luego la pequeña rubia tomo su vestido fuertemente, y sus regordetas mejillas eran rosas también. Tiro una vez mas de su falda, pero esta vez fue débil, y de nuevo, ese por favor.
-No puedo llevarlo-Tal vez si razonaba con ella.
-Te ayudare-
-No podrías...-
-¿Y si consigo a alguien?- Eso...eso era algo que podría usar a su favor. Su hermana sin duda estaba usando la carta de "todo es posible", pero eso solo era valido en contadas ocasiones, podría usar esto en su favor esta vez.
Después de todo era imposible que Fiona por si misma encontrara ayuda, no cuando ella misma intento tan arduamente. Eventualmente vera que es imposible y tendrá que conformarse con lo que ella diga.
-Esta bien- Pero antes de que la pequeña festejara agrego- Si encuentras un adulto que me ayude a cargar a uno de los dos, y tenga un celular entonces nos los llevaremos, hasta entonces...- No pudo terminar pues su hermana salio disparada a una dirección indefinida. Y con eso Caitlin sufrió de un micro infarto, y no mentía, de verdad, su corazón debió de pararse unos dos o tres latidos.
Pero antes de si quiera levantarse Fiona volvió, se veía contrariada pero no menos animada. Se permitió respirar por esta vez, mientras se tomaba del pecho.
-No te preocupes, yo creo que no necesitaremos de un adulto-La resolución de esa declaración la movió de su enfoque. No entendía que quería decir con eso.
-¿Que?, ¿porque lo dices?-
-Porque ya no hay ninguno-
Esto se había vuelto en su contra demasiado rápido.
No podía dar un paso sin oír el leve taconeo a sus espaldas.
Habia pensado, no, de verdad creído que todo estaba en sus manos. Que dada la situación, Bonnibel seria manipulable y fácil de ignorar como lo fue la primera parte del trayecto. Pero con lo que no contaba era con la mente rápida de la niña, y mucho menos con su aparente insistencia en conocerlo.
En un principio fueron preguntas bagas y sencillas, luego, pudo ver como sumaba dos mas dos y las preguntas pasaron a ser especificas, llego tan lejos como para hacer preguntas trampa una vez vio que la había descubierto. Decidió entonces dejar de responder, pero eso solo abrió paso a otras afirmaciones que fueron "el que calla otorga, si no me respondes lo tomare como un si", ¡y el no podía permitir eso!, mas al ser mentiras, claramente no moja la cama, ¿Como permitiría que eso se quedara como un si solo por no responder?.
Se quedo atrapado en eso, indudablemente.
-Entonces, ¿me estas diciendo que te gusta el pop?- La malicia estaba en su voz, y eso solo lo hacia enojar mas.
-¡Yo no dije eso!-
-No te preocupes, a mi también me gusta Ariana grande-
-¡Que a mino me gusta!-
-Siguiente pregunta- Lo ignoraba deliberadamente, ya ni siquiera podía responder a sus falsas acusaciones porque ella hacia de oídos sordos, quedándose con las respuestas que ella quería, respondiera el o no. Lo hacia a su antojo y el estaba a nada de golpear a una niña.-¿Si tuvieras que elegir entre pizza de pepperoni y hawaiana, cual elegirias?-
-La de pepperoni- Eso era obvio.
-Gustos clásicos, eso quiere decir que no pruebas cosa nuevas-
¿Acaso le estaba diciendo que tenia gustos simples?-¡Eso no!-Antes muerto que sencillo.
La insufrible comenzó a reír, y el se encontraba incapaz de nada. Una vez intento hacer lo mismo, pero ella demostró tener mas experiencia en todo esto cuando nuevamente volteo la pregunta para que el quedara mal.
-¿Te gustan las películas románticas?-
-No- Se apresuro a responder, mientras se cruzaba de brazos y apartaba la mirada. Noto que en este punto del camino se encontraban en los jardines, en alguno de los tres, y que ya no había nadie. Tal vez esa era la razón por la que Bonnibel parecía tan desenvuelta, quizá estar sin compañía le daba alguna especie de valentía.
Valentía molesta y desquiciante.
-Ya veo- Viendo su reacción llevo los brazos a su espalda, extremadamente contenta con la situación.- ¿Crees que sentir de hace débil e inferior, verdad?-
-No-
-¿Uh?-Eso era interesante, no sonó esquivo o cortante, realmente parecía una respuesta sincera. Estaba extrañada, por decir lo menos.-¿Los sentimientos no te hacen débil?, no quiero sonar pre juiciosa, pero de todos creí que tu opinarías lo contrario.-
Marshall por otro lado, no podría importarle menos lo que ella creía de el o no. Y así se lo dijo.-No esperaría menos-
Ante eso, y viendo que el dejaba de comportarse esquivo nervioso para ser, distante molesto, prefirió cortar ese rollo. Era mejor no tentar a su suerte, después de todo, había sido todo muy divertido. Penso así un tema un tanto escabroso, pero que sin duda le darían unas buenas risas, aunque le costara que Marshall no le hablara por un tiempo.
-Bueno, volviendo a lo anterior- El moreno rodó los ojos, ya se temía eso, por un momento creyó que ese interrogatorio del infierno ya había acabado, ¿Cuanto tiempo toma encontrar a alguien?, pera el ya era una maldita eternidad. Ya vería esa enana cuando la encuentre, se las pagara todas por las que a pasado para encontrarla.
-¿Entonces eso es un si?-extrañado giro hacia la castaña que paresia divertida, mientras fingía sorpresa. Al parecer le había echo una pregunta y el ni enterado, a saber que fue esta vez.
Tal vez lo habría dejado en ese si impuesto, pero cuando la copia color rosa abrió la boca de nuevo se dio cuanta de que debería prestar mas atención.
-Vaya, Marshall eres una caja de sorpresas. ¿Eso quiere decir que fue a propósito?-Al ver la cara de autentico desconcierto del moreno decidió empujar un poco mas, después de todo no pareció estar a la defensiva con la pregunta directa.- ¿Y desde cuando sientes eso por ella?-
Recibió un movimiento de cejas sugerentes y una sonrisa a nada de ser carcajada. Le tomo unos buenos cuatro segundos poder interpretar eso, y cuando lo hizo todo de lo que estaba constituido sufrió un gran golpe. Fue una suerte que no se haya caído de espaldas.
-¿D-e q-q-ue hablas?- Eso sin duda era una insinuación, pero ¿porque?, el no a dado a insinuar nada de nada. ¿Porque entonces el algodón de azúcar lo miraba de esa forma?.
-Oh vamos, ya estamos en confianza, después de todo tu silencio me lo dice todo- !Eso era mentira!, el no a dicho nada, no sabe de lo que esta hablando y sin duda no le esta gustando ni un poco.- Pero en tu defensa, eres muy bueno ocultando cosas de los demás, yo no me habría dado cuanta a menos de que hubiera prestado atención-
-No se de que hablas- No lo sabia, y por primera vez en todo este tiempo esa niña tenia su completa atención. Si tan solo dejara de actuar como si ella supiera su mas grande secreto.
-¿Como que no sabes?, te lo acabo de preguntar- Estaba evadiéndola claramente. Era muy divertido verlo desconcertado, y como no se defendía, se lo estaba poniendo muy fácil.
Hombres y su vergüenza ante temas de niñas.
-Lo eh visto todo- Pronto comenzó a enumerar con la mano- Sentarse siempre a su lado aunque haya otros asientos, hablar de verdad con ella, si discuten la dejas con la ultima palabra, no te importa que te contradiga, y todo eso sin mencionar las cosas que haces para llamar su atención- En este punto había dejado su mano aun lado para enfatizar con las manos la ultima declaración, abarcando el espacio a su alrededor como ese "todo".- ¿O me dirás que el incidente con el vestido no pudo evitarse?, así que, ¿desde cuando te gusta ella?-
Fue un golpe casi físico.
El no...Ella no.
¿Habia sido observado todo este tiempo?, ante esa revelación se sintió extremadamente incomodo, y ni siquiera estaba seguro del porque. Todo lo que le estaba diciendo no era nada importante, ¿Que si se sienta al lado de alguien?, no quiere decir nada, solo que tomo un lugar, vaya importancia. ¿Hablar también era una cualidad romántica?, el hablaba muy bien con muchas personas, ¿Eso quería decir que le gustaban sus maestros o compañeros de la escuela? no, el los detestaba a todos por igual, pero tenia la educación suficiente para hablar con ellos. ¿La ultima palabra?, el no se rige por tontas palabras, se basa en acciones, después de todo las palabras mienten. ¿Considerar atractivo que vayan en su contra?, que alguien vaya en contra de todo lo que tu digas es molesto y cansado, no lindo. Y por ultimo esa tontería de llamar la atención, ¿Con que exactamente?, ¿Con travesuras?, ¿Maltratos tal vez?, si ese era su pensamiento la pobre niña tenia un desequilibrio emocional.
El ya se lo había dicho a Marceline, el amor no viene empaquetado con un listón y una tarjeta de presentación. No viene solo en una cara bonita y frases sacas de la Internet, viene...viene de algún lugar mas haya de eso.
No esta seguro de donde es que las personas sacan el amor real, algunas veces de solo estar juntos, y en otras ocaciones de pensar como un equipo. Pero de algo esta seguro, el camino no es nada bonito.
Comenzó todo este viaje para tratar de decirle eso a la enana molesta, tratar los dos juntos de encajar las piezas que tienen, así tal vez puedan ver como es el camino completo.
-¡Pero eso no quiere decir que me guste!- Antes que nada, tenia que aclara ese punto. Lo necesitaba desesperadamente.
-Admítelo, te ara bien en el corazón-
-¡A mi no me gusta!-
-!Los dos, tomados de las manos, bajo de un árbol...
-¡cállate!-
-!Be-e-san-de-se!-Trato de callarla poniendo sus manos sobre su boca, pero ella se las arreglo para quitárselas luego de un forcejeo.-!Se gustan!-
-!Que no!-
-!La quieres!-
-!No, ella no...-
-!Claro que si, te encanta!- En este punto empezó a correr con Marshall tras suyo, intentando callarla y detenerla a toda costa.- !Y su nombre es...
-!Por un demonio, que a mi no me gusta Marceline!-
Y con eso ella se detuvo por fin, para verlo de tal forma que también lo descoloco a el-...LSP-
Y así, el juego dejo de ser divertido.
Dios, hasta yo me morí de risa con el final. Después de todo el "drama" volvía a la esencia del fic al principio...muchas tonterías y malentendidos, espero que les guste tanto como ami escribirlo XD
Alessandra322 : Hola encanto! Estoy viva y muy contenta de verte por aquí! :D que bueno que te gustara el capitulo, espero que este te guste por igual, la verdad es bueno estar de vuelta y que los lectores que estuvieron aquí antes, vuelvan :)
Guest: Marshallito sigue con su búsqueda implacable (?) y veremos el desenlace de la pelea de patio de juegos hasta el próximo capitulo, por ahora volvamos a quienes dejamos atrás XD
